La habitación de Bowser estaba repleta de toda clase de juguetes que iván desde grandes peluches hasta pequeñas figuritas de acción, pelotas y juegos de mesa. Peach observaba el lugar con atención fijándose con extrema fascinación en la caja negra que había a mitad del cuarto mientras tomaba asiento en un acolchonado puf delante de ella a la par que él Koopa buscaba algo entre las abundantes cosas de su armario desordenándolo en el proceso mientras tiraba algunas prendas en el aire.
-¿Como se llama esto?-Pregunto Peach curiosa golpeando levemente la pantalla con su dedo.
-Es un televisor, hay puedes ver varias imágenes que se mueven-Explico Bowser concentrado en su búsqueda -Puedes ver programas y algunas veces jugar videojuegos-Dijo él Príncipe tirando algunas prendas.
-¿Qué son videojuegos?-Pregunto Peach mirándolo con ojos luminosos.
-¡Haja!-Exclamo Bowser encontrando lo que buscaba, para después voltearse hacia ella -Es esto-Dijo mostrando lo que a la Princesa le pareció un pequeño rectángulo.
Entonces se acerco hasta el televisor e inserto el juego en la consola debajo de la TV y rápidamente la pantalla se ilumino mostrando la portada del juego. La mirada de la Princesa brillo al ver los llamativos colores que adornaron la pantalla una vez azabache juntando las manos emocionada.
-¡Increíble! ¿Como jugamos?-Pregunto Peach, Bowser sonrió sentándose a su lado en la alfombra.
-Usamos esto-Dijo él Koopa mostrando un par de controles, entregándole uno a Peach -Con los botones se controla lo que sucede en el juego-Explico señalando la pantalla y daba inició a la partida.
La Princesa escucho atentamente cada una de las instrucciones de Bowser a cerca de como manejar a su avatar y como moverlo, después de un par de intentos se le hizo muy sencillo seguir la partida del juego contenta ante su nueva habilidad con los controles. Él joven Koopa no podía evitar sonreír ante la genuina alegría que mostraba el rostro de su amiga mientras jugaban.
Las horas se pasaron y ambos perdieron la noción del tiempo sumidos en su divertida ronda de videojuegos mientras charlaban, jugaban y comían algunos bocadillos que los sirvientes de Bowser les habían traído amablemente. El tiempo pudo haber seguido pasando sin que ellos lo notaran, de no ser por que en un mal movimiento él Koopa había jalado el control tirando de los cables de la consola y la desconectó.
-¡Hay no!-Exclamo él Príncipe cuando la pantalla se oscureció.
-Oh...¿Qué paso?-Pregunto Peach parpadeando.
-Lo desconecte por accidente. Sin electricidad no puede funcionar-Explico Bowser conectándola nuevamente. La Princesa se cubrió la boca cuando un bostezo salió de sus labios lo que la hizo preguntarse por la hora y echó un vistazo al reloj colgado en el muro de la habitación.
-Oh...ya es algo tarde. Debería irme-Dijo Peach levantándose.
-¿Eh? Pero...¡Aun no puedes irte! No hemos terminado de jugar-Objeto Bowser inconforme.
-Lo siento, pero mi padres se preocuparan si regreso muy tarde-Dijo Peach sonriendo de forma comprensiva.
-Pero ya es tarde-Se quejo él Koopa frunciendo levemente el ceño para luego alzar las cejas -¿Por que no te quedas a dormir?-Pregunto con un brillo en sus ojos, no deseaba que ella se fuera aun.
-Bueno yo...-Decía Peach considerando la propuesta.
-Podemos enviar un mensaje a tu Reino para decirles a tus padres que dormirás aquí ¡Será como una pijamada!-Insistió Bowser apretando los puños esperanzado. La rubia sonrío.
-Si es así, entonces esta bien. Pasaré la noche aquí-Asintió Peach a lo que él Koopa sonrío.
-¡Qué bien! Dígamosle a Kamek-Exclamo él Príncipe alegremente.
Antes de tomar su mano y tirar de ella con confianza haciendo que lo siguiera fuera del cuarto. Y efectivamente los Reyes del Reino Champiñón no opusieron ninguna queja con respecto a que Peach pudiera pasar la noche en un Reino vecino en compañía de un amigo aunque la niña inocentemente desconocía que sus padres no tenían idea alguna de que se encontraba en Territorio Koopa ya que de ser lo contrario su respuesta hubiera sido muy diferente.
La noche pronto cayo y ambos niños se prepararon para dormir, exhaustos luego de un largo día repleto de muchos juegos y diversión donde Peach había dejado volar su curiosidad ante lo increíblemente fascinante que era ese Reino tan diferente del suyo propio desando poder volver pronto incluso antes de irse. Bowser sacó un par de mantas en compañía de algunas almohadas las cuales tendió en el suelo creando una especie de cama improvisada.
-¿Yo dormiré hay?-Pregunto la rubia mirándolo con atención.
-No, esta es mía. Tu dormirás hay-Respondió él niño señalando con su mano la gran cama. Peach abrió los ojos sorprendida.
-Pero esa es tu cama, no sería correcto-Dijo la Princesa pero él Koopa simplemente negó lentamente.
-Eres mi invitada además...No tengo ningún problema con dormir en el suelo-Aseguro Bowser -En realidad estoy muy contento de finalmente poder hacer una pijamada-Comentó él Príncipe embozando una gran sonrisa de satisfacción.
-¿Nunca antes habías hecho una?-Pregunto Peach genuinamente extrañada ya que ella había hecho y asistido a cientos. La pequeña tortuga se rasco la cabeza algo incomodo.
-Bueno...no tengo muchos amigos que digamos-Dijo Bowser mirándola tímidamente -Tu eres...mi primera amiga de verdad-Murmuro él Koopa.
Los ojos de la Princesa se abrieron con sorpresa e incredulidad. Él niño bajo la cabeza ante la mirada que recibía de ella, no se le hacía raro que se sorprendiera, en el corto tiempo que llevaba conociéndola había visto que Peach era una criatura sumamente inocente e ignorante de muchas cosas especialmente las referidas al Reino de las Sombras el cual en el pasado a diferencia de otros Reino estuvo fuertemente involucrado con las guerras en su intención de expandir los bastos territorios.
No era una historia que le enorgulleciera especialmente por que su pueblo había quedado permanentemente marcado como bárbaros conquistadores ocasionando que muchos estereotipos equivocados les fueran atados, debido a esto la mayoría de las personas ajenas a ellos les temían demasiado como para acercarse. Solamente Peach había estado lo suficientemente cómoda y libre de prejuicios como para forjar una amistad con él, ya que los seres que abundaban en su Reino no podían considerarse específicamente como amigos.
Los Magikoopa, los Goomba, los Buzzy Bettle, los Huesitos, los Koopa, etc...solo eran súbditos suyos y la gran mayoría eran mucho mayores que él, por lo que siempre le había faltado una figura contemporánea con la cual poder interactuar libremente y con Peach podía hacer eso. Volver a comportarse y jugar como un niño normal...ya que a su corta edad se había visto obligado a gobernar, teniendo más responsabilidades y expectativas sobre sus hombros de las que le gustaría teniendo que actuar la mayor parte del tiempo como un líder y adulto en lugar de lo que realmente era.
-...Pero...-Murmuro Peach siendo invadida por una repentina tristeza. No podía creer que Bowser no tuviera amigos...especialmente cuando había comprobado lo bueno e increíble que este era ¿Quién podría no querer ser su amigo?
Pequeñas y cristalinas lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos azules para posteriormente deslizarse por sus rosadas mejillas llorando en silencio. Bowser se quedo de piedra al verla llorar sin saber que hacer o decir al respecto, la Princesa se llevo las manos al rostro llorando como en un intento de parar su llanto pero el movimiento de sus hombros hacía más que obvio que estos intentos era infructuosos y él corazón del pequeño Príncipe se contrajo ante la imagen.
-P-Peach...por favor no llores...-Pidió Bowser sin saber que más decir.
-Lo siento...es que...es tan triste...debes de sentirte muy solo-Lloró Peach sin poder imaginarse como sería su vida sin sus queridos amigos a su lado.
Él Koopa abrió los ojos con sorpresa al descubrir que la causa de su llanto era precisamente él...estaba llorando por él...no supo exactamente como sentirse al respecto pero experimento un calor agradable a la altura del pecho al saber que causaba tanta preocupación en otra persona como para ocasionar tal reacción. Embozo una pequeña sonrisa antes de apoyar su mano delicadamente sobre el hombro de la Princesa captando su atención ocasionando que esta apartara sus propias manos solo para toparse con una esplendida rosa frente a ella.
-Ya no estoy solo...te tengo a ti, somos amigos ¿O no?-Dijo Bowser depositando la flor que había invocado a través del uso de la magia en las manos de ella.
-Si...Somos amigos-Asintió Peach sonriendo alegremente. Él Príncipe sonrío igualmente mientras lleva una mano hasta su mejilla limpiando el rastro de lágrimas con su pulgar teniendo especial cuidado de no dañarla con sus garras en un gesto extremadamente dulce.
-Eres muy bonita para estar llorando-Aseguro Bowser antes de apartar la mano. La niña se sonrojo tiernamente ante el alago tan sincero apretando la rosa contra su pecho.
-Gracias-Dijo Peach dejando su tristeza en el pasado y él Koopa sonrío ante su alegría renovada.
Los días pasaron y entre los dos se forjo una fuerte y duradera amistad, tiempos de juego y ocio que compartieron juntos disfrutando plenamente su mutua compañía. Bowser podía llegar a ser un poco terco y malhumorado pero también muy alegre e ingenioso por lo que Peach jamás experimentaba un momento de aburrimiento a su lado y aunque no siempre pudiera mantenerle el ritmo cuando corrían o algo así lo compensaba con entusiasmo, enseñándole con paciencia pasatiempos diferentes a los que él estaba acostumbrado.
La pastelería siempre se le había dado bien a ella y aunque Bowser fuera aficionado a las nuevas tecnologías podían combinar ambos gustos muy bien. Y aunque él Koopa estuviera acostumbrado a los juegos rudos y de contacto no le fue difícil adaptarse a actividades menos rigurosos como los juegos de pelota que tanto le gustaban a Peach, la pequeña Princesa siempre sonreía dispuesta a repartir comprensión y dulzura en todo momento. Era como si ambos equilibrasen de alguna manera sus tan diferentes personalidades y se regocijaban con esto.
Ese día Peach había insistido en que Bowser fuera con ella para conocer su Reino, él Koopa no había estado del todo seguro especialmente por que no sabía como podrían reaccionar las personas al ver a alguien tan diferente como él por esos lados, aunque no podía negar la inevitable curiosidad que sentía ante el Reino de ella un lugar plagado de magia carente de los beneficios de la tecnología moderna que gozaba el suyo completamente sumido en la vieja escuela. Pero una nueva preocupación lo invadió cuando la Princesa le dijo lo otro que deseaba enseñarle.
-Quiero que conozcas a mis amigos-Dijo Peach con una sonrisa pintando sus rosado labios. Bowser hizo una visible mueca inseguro que preocupo a la rubia -¿Qué sucede? ¿No quieres?-Pregunto la niña desanimándose un poco ante el pensamiento.
-No es eso...es que...¿Y si no les agrado?-Murmuro él Koopa bajando la mirada tímidamente sintiéndose torpe. Pero la Princesa sonrió.
-¡Por supuesto que les agradarás! ¡Van a adorarte!-Aseguro Peach segura con una voz rebosante de animo que logro contagiar a Bowser.
-¿En cerio crees eso?-Pregunto él Príncipe sonriendo levemente a lo que la rubia asintió confiada sin rastro de duda y esto fue más de lo que él necesito. Inflo su pecho y sonrío seguro -¡Entonces si!-Exclamo él Koopa.
-¡Qué bien!-Celebro Peach contenta dando un pequeño salto mientras aplaudía contenta antes de girarse y tomar con firmeza la mano de Bowser llevándolo con ella mientras guiaba el camino.
Él Koopa no pudo evitar sonreír al sentir la cálida palma de la niña sujetar la suya a la par que tiraba de él con suavidad, emitió una pequeña risa antes de correr con algo más de fuerza sobrepasándola solo un poco sorprendiéndola pero ella entendió su juego por lo que río también procediendo a acelerar su paso terminando ambos corriendo justo a la par sin soltarse de las manos, atravesando el campo de los bob omb.
Muchos Toads que se encontraban cerca quedaron con la boca abierta al ver a su Princesa correr tranquilamente en compañía de aquel ser de aterradores colmillos y garras tomados de la mano, mientras que otros pequeños Toads temblaron y salieron corriendo mortalmente asustados. Por su parte Peach y Bowser no parecían notar el impacto que este estaba causado, él Príncipe Koopa observada embelesado el paisaje colorido y alegre de la pradera que surcaban.
La Princesa sonrío sintiéndose muy emocionada cuando pudo divisar en la distancia las pequeñas y pintorescas casas de campo de los Toads y no muy lejos de hay el Castillo Champiñón sin embargo a media carrera se vio detenida cuando Bowser paro abruptamente, ella volteo a verlo curiosa y confundida ante su decisión de detenerse para luego notar los ojos rojos muy abiertos de su amigo mientras veía asombrado hacia un lugar en particular de la pradera.
-¿Qué sucede?-Pregunto la Princesa siguiendo hacia donde estaba observando.
-¿Qué es eso? ¿Un burro?-Cuestiono él Koopa señalando con su dedo al animal a lo lejos.
-Eso es un Yoshi-Explico Peach volviéndose hacia él -No es un burro, pero se pueden montar y usar como medio de transporte. Son muy mansos y hay muchos por estos lados-Explico la Princesa sonriendo ante lo primero que tenía que explicarle a él y no viceversa.
-Oh...¡Nunca había visto uno!-Exclamo con emoción Bowser y ella sonrío ante lo lindo que se veía con los ojos brillando de fascinación -¿Puedo montarlo?-Pregunto él niño tentativo. Peach sonrió dulcemente.
-Claro-Afirmo la Princesa encogiéndose de hombros sin ver por que no -Pero debes ser cuidadoso con él y acercarte con cuidado-Advirtió la rubia alzando su dedo indice.
Bowser asintió efusivamente y ella sin soltar su mano lo guio a paso tranquilo hacia el Yoshi, él cual se alarmo un poco al ver al Koopa acercarse. Peach soltó a su amigo y acercándose un poco más alzo las manos indicándole con voz suave al animal que se mantuviera tranquilo a lo que este pareció relajarse permitiéndole a la Princesa acariciar su hocico y cuando ella vio que este cerraba los ojos busco la mano de Bowser y la intercambio con la suya.
Él Koopa sonrío mientras acariciaba con cuidado al animal él cual abrió los ojos pero esta vez permaneció relajado dejándose tocar por la pequeña tortuga, Bowser se alegro al ver que contrario a huir él Yoshi se veía cómodo con él cerca. La Princesa sonrió mientras juntaba las manos encontrando encantadora la imagen del Koopa acariciando al Yoshi como si ambos se trataran de viejos amigos.
-¡Peach!-Un grito rompió el ambiente. La rubia giro la cabeza topándose con la figura de Daisy corriendo hacia ella en compañía de Mario y Luigi.
-Hola chicos-Saludo Peach sonriendo contenta a sus amigos.
-Te estábamos buscando-Dijo Luigi tomando aire para recuperarse de la carrera.
-Yo estaba pensando en hacer lo mismo-Afirmo la Princesa dulcemente -Quiero presentarles a alguien-Dijo la niña.
-Oh...¿Y quién es?-Pregunto Mario embozando una sonrisa pero antes de que la Princesa pudiera contestar el grito aterrorizado de Daisy los asusto a todos -¡¿Qué tienes?!-Exclamo él castaño sobresaltado.
-¡Un monstruo!-Chillo la pelinaranja señalando a Bowser a unos metros de ellos acariciando el hocico del Yoshi, completamente ajeno a la llegada de ellos -¡Y miren! ¡Va a atacar a ese Yoshi!-Grito Daisy asustada.
-¡No lo permitiré!-Grito Mario en tono heroico corriendo hacia él desprevenido Koopa.
-¡Mario espera!-Grito Peach estirando su mano hacia adelante intentando detener al futuro plomero pero fue muy tarde.
Mario tiro a Bowser al suelo de una fuerte patada a lo que la Princesa se llevo las manos a la boca al ver como su amigo rodaba bruscamente por todo el césped. Un momento después él confundido Koopa se levanto del suelo sacudiendo la cabeza para luego observar frente a él un chico de cabello marrón y ojos azules vestido con ropas rojas mirándolo con el ceño fruncido, él también frunció el ceño al haber recibido aquel golpe injustificado. Entonces vio a Peach parada a unos metros detrás de él con expresión preocupada en su rostro.
-¡Largo de aquí!-Exclamo Mario apuntando a la distancia.
Entonces él Príncipe se molesto ¿Quién se creía ese niño que era? ¡A él nadie le ordenaba! ¡Ni mucho menos lo golpeaba y se salía ileso! De un fuerte salto se reincorporo colocándose de pie y antes de que Mario lo previera acorto la distancia entre ambos, Luigi y Daisy se alarmaron mientras que Peach no pudo contener su cara de sorpresa ante el repentino y poderoso golpe que Bowser le propino a Mario en la quijada aventándolo al suelo sin aparente esfuerzo ocasionando que él castaño se golpeara la cabeza.
-¡Bowser tranquilo!-Exclamo Peach corriendo hacia él Koopa dispuesta a terminar esa pelea.
-¡Pero él empezó!-Acudo él Príncipe señalando acusadoramente al castaño quien lo había golpeado primero.
-Peach ¿Sabes como se llama esta cosa?-Cuestiono Luigi mientras ayudaba a su hermano a levantarse del suelo. La Princesa frunció el ceño ante el sufijo que este había utilizado pero antes de que pudiera decir algo su amigo hablo.
-¿''Cosa''?-Repitió Bowser notablemente ofendido -¡No soy una ''cosa''! ¡Soy un Koopa para que sepan!-Exclamo él Príncipe molesto.
-¡Eres un monstruo!-Contradijo Mario frunciendo el ceño separándose del agarre de Luigi.
Bowser gruño bajamente enseñando sus colmillos sin embargo él castaño no se intimido devolviéndole una mirada airada, Peach colocó una expresión triste para posteriormente observar como ambos niños chocaban cabezas rudamente echando chispas por los ojos por lo que no tardo en interponerse entre los dos colocando una mano en el pecho de cada uno para separarlos a una distancia más prudente queriendo evitar otro desagradable enfrentamiento.
-¡Por favor paren los dos!-Pidió la Princesa.
-¡¿Como lo defiendes Peach?! ¡Él me ataco y también iva a atacar al Yoshi!-Exclamo Mario acusando al Koopa pero contrario al apoyo que espero de su amiga esta simplemente frunció el ceño.
-Bowser no iva a atacar al Yoshi y no te ataco a ti, tan solo te empujo porque tu lo hiciste primero-Lo defendió Peach -Bowser es mi amigo-Aclaro seriamente la rubia a lo que él Koopa sonrió de oreja a oreja luciendo una sonrisa presumida, contento ante la expresión sorprendida del castaño.
-¿Qué?...Pero...¿Como?-Balbuceo Mario sin entender como alguien tan dulce como Peach podía ser amiga de aquella criatura aterradora.
-Eso no importa-Aseguro Peach -Lo importante aquí es que él es mi amigo al igual que tu-Explico la Princesa y Bowser aprovecho esto para sacarle la lengua al castaño en un gesto puramente burlón antes de procesar lo que ella había dicho.
-¿Este tonto es amigo tuyo?-Cuestiono él Koopa señalando groseramente a Mario.
-Así es-Asintió Peach -Ambos son mis amigos...así que déjenme presentarlos-Pidió la Princesa indicándole a ambos con una sonrisa que se dieran la mano, sin embargo estos dudaron observándose con desdén antes de cruzarse de brazos y desviar la mirada.
-Por favor...Todo fue un mal entendido...comiencen en buenos términos ¿Siii...?-Dijo la rubia colocando una tierna expresión pero ni aun así logró convencerlos por lo que soltó un suspiro volviéndose hacia la tortuga.
-Bowser...por favor...hazlo por mi-Pidió Peach tomando las manos de su amigo entre las suyas mientras lo miraba con sus grandes y expresivos ojos azules, él Koopa trato de seguir fingiendo molestia pero su expresión seria finalmente sucumbió ante la dulzura de la niña bufando derrotado.
-Ok..esta bien..-Asintió Bowser de mala gana.
-¡Muchas gracias!-Exclamo Peach lanzándose hacia él para abrazarlo provocando que un fuerte sonrojo adornara sus mejillas verdes. Entonces la Princesa se separo de él girándose hacia Mario.
-Por favor...-Pidió la rubia juntando las manos en modo de suplica a la par que él castaño desviaba la mirada aparentemente molesto -Se que Bowser no te agrada mucho...pero si me quieres aunque sea un poquito...dale una oportunidad-Dijo Peach a lo que Mario se encogió de hombros y asintió con la cabeza.
-Como tu quieras...lo...intentare-Dijo él castaño con algo de esfuerzo a lo que la rubia emitió un chillido contento y lo abrazo envolviendo los brazos alrededor de su cuello.
-¡Gracias Mario! ¡Eres él mejor!-Exclamo Peach alegremente y él niño no pudo contener el rubor que se formo en sus mejillas ante la cercanía de su amiga.
Bowser estrecho los ojos ante esto mientras una chispa de celos lo invadía...ese chico no le gustaba... mucho menos lo cercano que parecía ser con Peach. Mario le devolvió la mirada mientras correspondía el abrazado de su amiga ante la atenta mirada del Koopa con toda la intención de molestarlo especialmente al saber el aprecio que la Princesa le tenía, ella era su amiga y no quería compartirla con ese monstruo.
-Bien...-Dijo la rubia separándose del castaño -Mario este es mi amigo Bowser...Bowser este es mi buen amigo Mario...-Los presento Peach con una sonrisa y aunque ninguno de los dos quería se dieron la mano de mala gana.
Ambos niños se observaron en silencio forzando una sonrisa falsa a la par que se mataban con la mirada colocando más fuerza en el apretón de manos de la necesaria. Puede que aun fueran muy jóvenes pero si de algo estaban completamente seguros era de que nunca ¡Nunca! Jamás de los Jamases ni aunque Peach se los pidiera serían amigos...Oh no...desde ahora serían adversarios...Por que ese día había nacido entre ellos su eterna disputa...Y no era cualquier disputa...Ya que sería por el afecto de la hermosa Princesa.
Continuará...
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