Bueno, aquí un nuevo capítulo. Espero que les guste ^^
Aparecieron en un pasillo de Hogwarts. Estaba vacío e iluminado por algunos candelabros en las paredes. Era un pasillo grande y se sentía algo de viento, por lo que parecía ser uno que quedaba cerca de la entrada principal. Había algunos cuadros, y los habitantes de su interior dormían plácidamente. Hermione miró alrededor, y frunció el ceño al ver a Regulus, Kreacher y Lily.
-¿Por qué?- le gritó a Regulus, apuntando a Lily.
-Porque estaba ahí y quería venir- dijo el chico despreocupado.
-¡Pero está embarazada!
-¡Ya basta con eso!-
-¿No la ves? Me da miedo decirle que no- dijo Regulus aparentando terror
-Viene alguien, señor- dijo Kreacher apuntando hacia el fondo del pasillo.
Los tres chicos se callaron al instante, observando hacia donde el elfo les indicó. Al segundo después corrieron en la otra dirección, y apenas vieron una puerta se apretujaron para entrar por ella. Era un aula vacía, y había dos mesas de estudiante y una larga que parecía de un profesor. Los tres se quedaron en silencio pegados a la puerta, la cual la dejaron lo suficientemente abierta como para ver cuando la persona pasara por ahí. Una sombra caminó tranquilo por el pasillo, sosteniendo una lámpara en su mano. Filch se veía más joven, aunque con la misma cara desagradable y su nariz arrugada como si siempre estuviera oliendo o buscando algo. Los tres se quedaron quietos incluso después de que el celador se fuera. Si Filch andaba dando vueltas, la Señora Norris también debía estar cerca.
Después de esperar un minuto entero y sin ver señales de la gata, decidieron salir del aula con mucho cuidado. Seguía desierto.
-Bueno. Ya estamos aquí… ¿a dónde vamos?- preguntó Regulus con una sonrisa, guardando sus manos en el bolsillo de su pantalón.
-Al baño de chicas del segundo piso- dijo Hermione aun mirando por si veían a la gata.
-¿Y cómo sabes?- le preguntó Lily levantando una ceja.
-Información que he recibido después de mucha investigación-
Sonó como dialogo de película de acción, pero de una película de acción muy mala. Hermione se castigó mentalmente por haber dicho eso y no haber pensado en algo más inteligente.
-Uy, que emoción. El lugar prohibido para los chicos pervertidos- dijo Regulus con una sonrisa picarona mientras avanzaba detrás de las chicas, cambiando de tema.
-Cómo si no hubieras entrado a un baño de chicas antes- dijo Lily mirándolo de forma burlona
-Siempre con invitación- le dijo con tono depravado más una sonrisa al abrazar a la pelirroja.
-¿Sabes que si James te ve hacer esto, te golpearía?- dijo Lily sacando la mano del chico de su hombro sin estar muy preocupada.
-James no me preocupa, es un tarado-
-¿Y sabes además, que si hablas mal de él en mi presencia, te vuelvo un tarado a golpes?- le dijo apuntándolo con su varita, sonriendo bajo la luz de uno de los candelabros.
-Mmmm, sí… me doy cuenta de eso- dijo Regulus deteniéndose y levantando las manos, pero sin borrar su sonrisa- Hagamos las paces. Total, estamos aquí por una misma razón, ¿o no?
Hubo un silencio. Lily lo miró por unos segundos sin bajar la varita, poniéndose seria. Hermione y Kreacher los miraban con los ojos muy abiertos, expectantes y con algo de miedo por cómo podría reaccionar la pelirroja. Lily suspiró y bajó la varita. Sonrió y miró a la castaña.
-Por lo menos él quiso traerme-
-Y muy mala decisión- dijo Hermione enojándose y siguiendo a la pelirroja, quién había vuelto a caminar ahora más tranquila.
Pasaron frente a los cuadros y sus habitantes en silencio, los cuales seguían dormidos. Sólo se escuchaban sus pisadas, y alguno que otro uluar de algún fantasma. Hermione miraba esos pasillos, los cuales había extrañado tanto… los cuales había visto ser destruidos en la batalla de Hogwarts. Una imagen de Fenrir Greyback comiéndose a un estudiante azotó su cabeza de golpe al subir las escaleras, y tuvo que sacudir su cabeza para sacársela. Lily la miró de reojo, pero no dijo nada hasta que llegaron frente al baño de chicas del segundo piso.
-Aquí-
Se sentía la humedad salir de ese baño, y era porque muy pocas veces era usado. Daba mala espina sobre todo en ese momento. Kreacher arrugó la nariz aún más. En la época de Hermione parece que habían tratado de hacer que las niñas lo usaran, pero en esa época ni lo habían intentado. Un charco de agua salía por la entrada. Regulus levantó una ceja, un tanto indignado.
-De todos los baños tenía que ser este, tan feo-
-No hables así aquí, Myrtle lo tiene de maravilla- dijo Lily sonriendo, y entró.
Muchos charcos de agua llenaban el piso. Las puertas a los escusados estaban en el suelo y una llave del lavamanos goteaba constantemente. Los tres chicos y Kreacher miraron por todos lados hasta que una figura gris y triste apareció de entre uno de los escusados, del único que tenía una puerta. La figura de Myrtle la Llorona se alzó sobre ellos.
-¿No deberían estar durmiendo, estudiantes?- dijo con tristeza al verlos.
-Gracias por lo de joven, pero ya dejé el colegio hace un tiempo- dijo Regulus pasando su mano por su cabello. Kreacher asintió.
-¿No son estudiantes? ¿Y a que vienen? Supongo que no a verme-
-Por supuesto que no- dijo Lily como si fuera obvio. Pero después de unos segundos, miró a Hermione con duda- ¿Verdad?
-Ella es una pista para encontrar la Cámara de los Secretos- dijo la castaña con una sonrisa, y caminó hacia el lavamanos que tenía dos serpientes incrustadas- ya que ella fue la victima de la Cámara de los Secretos
-¡¿Myrtle?!- exclamaron Lily y Regulus al mismo tiempo.
-Es una de las primeras muertes causadas por Voldemort-
-Y lo dices tan tranquila- dijo Lily mirando al fantasma.
-Era un chico guapo y simpático- dijo Myrtle sentándose en un lavamanos al lado de Hermione- lástima lo que le pasó.
-La gente cambia- dijo Regulus- ¿Qué buscas, Emma?
-La entrada. Aquí está-
Lily, Regulus y Kreacher se acercaron al lavamanos que apuntaba Hermione, y vieron las dos serpientes con los zafiros rojos en sus ojos.
-Entonces si era acá… ya me estaba preguntando que hacíamos en este baño- dijo el chico con una sonrisa, hurgueteando en sus bolsillos.
-¿Y cómo vamos a entrar?- preguntó Lily
-Esa es tarea de Regulus Black-
-Ya tengo todo listo- dijo el chico sacando un aparato de su bolsillo
Era un cuadrado de papel, o eso parecía a primera vista. Era de color crema y brillaba, como si el papel tuviera brillitos. Regulus lo puso en la palma de su mano y le susurró algo. Este tembló, y su parte superior se abrió, y se escuchó un sonido siseante, muy parecido a cuando Harry hablaba pársel. Hermione abrió los ojos, sorprendida, a diferencia de Lily, quién no entendía nada hasta que el lavamanos se movió. Los cuatro pegaron un salto y se alejaron unos centímetros de él. Las serpientes desaparecieron junto con el lavamanos, dejando a la vista un agujero lo suficientemente grande como para que una persona pasara por ahí, o una serpiente.
-Es un Traductor- murmuró Regulus viendo el agujero sorprendido- y al parecer funciona.
-No había escuchado sobre traductores de pársel- dijo Hermione también sorprendida, pero por el Traductor más que por la entrada a la Cámara de los Secretos.
-Las familias simpatizantes a Slytherin inventaron esto. Sólo algunas pocas lo poseen. Mi madre dice que es bueno que nosotros sepamos algo de pársel, para asemejarnos más con Slytherin y enorgullecer su casa… bla, bla, bla.
-Que pobre pensamiento-
-Sí… Cómo sea. ¿Bajamos?- dijo Regulus con el ceño fruncido y cruzando sus brazos. Kreacher bufó a su lado. Al parecer el comentario de Lily no les había gustado.
Lily también lo miró seria, frunció el ceño como no importándole si el chico se había enojado o no, se acercó al agujero y saltó sin avisar, dejando a Hermione con el corazón en la mano.
-¡LILY!- le gritó metiendo su cabeza en el agujero, desesperada- ¡QUE ESTAS PENSANDO! ¡TIENES QUE CUIDAR A ESE NIÑO, POR FAVOR!
-Tranquila, parece que siempre ha sido así- dijo el chico divertido por la reacción de Hermione- y el casarse con Potter tampoco le ha hecho bien.
-¡HAY UN BASILISCO AHÍ ABAJO!- le chilló Hermione en la cara del chico, sin importarle que estuviera a sólo centímetros, zarandeándolo sin piedad. Este cerró los ojos, sintiendo como sus oídos se desangraban- ¡¿CÓMO PUDO HACER ESO?! ¡¿QUÉ PASA SI LO ENCUENTRA AHÍ ABAJO?! ¡LILY!
Y se lanzó con muy poca elegancia por el agujero, dejando a un Regulus despeinado y perplejo. Kreacher lo miró unos segundos, con las orejas abajo. El grito de Hermione de verdad había sido muy fuerte.
-¿Un basilisco?- preguntó el pequeño de los Black levantando una ceja- ¿Qué es eso?
Kreacher lo miró, y ladeó la cabeza, sin entender.
-Vamos- dijo Regulus peinándose nuevamente- adiós Myrtle, ha sido un honor.
-Si mueren los estaré esperando aquí, podemos compartir retrete- le dijo con melancolía la fantasma, elevándose en los aires.
-Mmmm, lo pensaré-
Kreacher tomó la mano de su amo, se elevó unos centímetros y descendió por el agujero con tranquilidad. Llegando al final del túnel pudo escuchar los gritos de Hermione y los reclamos de Lily. Regulus y Kreacher llegaron al suelo y miraron a las dos chicas, quienes estaban a centímetros de cada una, mirándose con furia.
-Niñas… silencio. Hay un basilisco por aquí- dijo el chico con tranquilidad separando a las dos.
-Sí, un basilisco… UN BASILISCO- dijo Hermione aún enojada, sin hacer mucho caso a Regulus- esos te matan sólo con la mirada. ¿Qué hubieras hecho si estuviera acá? Debíamos crear un plan, por último bajar todos juntos para protegernos. Lumos!
-Espera… ¿sólo con la mirada?- preguntó el chico abriendo los ojos, asustado.
-Ya, tranquila… no está acá. Probablemente esté durmiendo- dijo Lily alejándose un poco de ella, mirando por primera vez alrededor. Parecía un poco arrepentida de haber bajado así como así, dándose cuenta del peligro- sólo… no me trates como si no pudiera hacer sólo por estar embarazada. Lumos!
Hermione intento calmarse, y aun mirando a la pelirroja muy enojada, asintió y comenzó a caminar en dirección a la puerta de la cámara. Lily suspiró y miró a Regulus, quién levantó los hombros en señal de no saber qué decir, y caminó detrás de Hermione junto con Kreacher.
Los cuatro caminaron varios minutos en silencio, sintiéndose cada vez más nerviosos. El túnel por el que iban era oscuro y húmedo, y se escuchaba caer gotas en algún lugar. Sus pisadas resonaban en la piedra, y hasta la respiración de Kreacher se escuchaba con bastante claridad. Miraban a su alrededor de vez en cuando, apuntando con sus varitas no solo hacia adelante, sino que hacia las paredes y hacia atrás, por si algo aparecía de la nada. Hermione, además de las pisadas y la respiración del elfo, sentía el palpitar desagradable del Horrocruxe, y la ponía aún más nerviosa. Hasta le dio la sensación que el palpitar aumentaba de velocidad con cada paso que daba. Caminaron más de diez minutos, hasta que por fin, vieron el final del túnel. Una puerta redonda muy grande y con dos serpientes alrededor. Los tres chicos y Kreacher se pararon frente a ella y la observaron, temerosos, como esperando que se abriera de repente y saliera el basilisco a comérselos. La observaron durante un minuto entero, sin atreverse a mover un solo músculo.
-Entonces… ¿cómo se abre esto?- preguntó Regulus al fin, con la voz temblorosa.
-Misma idea del lavamanos- dijo Hermione mirándolo. También temblaba levemente. Sabía a lo que se enfrentaba, y no le agradaba- ¿puedes sacar tu Traductor?
Regulus lo sacó y lo dejó en su palma. Lily miraba la puerta, y se le veía en la cara que estaba aterrada. Hermione la observó, miró a Regulus y luego a Kreacher. Era difícil saber quién estaba más asustado.
-Antes que se abra- dijo la castaña levantando su varita para iluminar mejor las caras de los chicos y del elfo- tenemos que tener en claro algo. No hay que mirar a la serpiente a los ojos…
-¡Una serpiente!- exclamó Regulus asombrado- Eso tiene mucho sentido ahora.
-¿De verdad no sabías que es un basilisco?- le preguntó Lily frunciendo el ceño- ¿Qué no escuchabas nada en clases?
-Escuchaba otras cosas…-
-Ya, ya… - los detuvo Hermione antes que se pusieran a pelear de nuevo- Para que quede claro: Un basilisco es una especie de serpiente gigante que mata sólo con la mirada, y el veneno de sus colmillos también es letal. Es la criatura que Slytherin escondió para matas a los sangre impura. Los colmillos son lo que necesitamos para destruir los Horrocruxes, por ende, hay que matar al basilisco.
-¿Y tienes alguna idea de cómo hacer eso?- le preguntó Lily con cierta esperanza.
-… No…-
-¿Y sabes alguna debilidad del monstruo?-
-… Sus escamas son muy duras y difíciles de traspasar con magia, pero sus ojos no están cubiertos por ellas. Si atacamos sus ojos tendremos sólo el problema de sus colmillos-
-Que alentador…- murmuró Regulus mirando de reojo a Kreacher- Atacar la parte más peligrosa…
-¿Alguna idea?- le preguntó la castaña, enojada.
-Ir a los ojos o cualquier lugar no protegido por las escamas.
-…Muy bien- No era momento para pelear, y aun un poco enojada bajó la varita, y haciendo un movimiento con ella hizo aparecer 4 espejos pequeños y redondos- uno para cada uno. Lo usaremos para mirar dentro de la cámara, ya que si miramos a los ojos al basilisco indirectamente, no moriremos. Sólo quedaremos petrificados, lo cual es un poco más alentador. Si eso llegara a ocurrir, necesito que Kreacher desaparezca con la persona petrificada del lugar ¿Entendido?
El elfo arrugó la nariz y miró a su amo, el cual le devolvió la mirada junto con una sonrisa y asintió. El elfo agachó las orejas he hizo una reverencia a la chica. Esta sonrió y agradeció al elfo, y a Regulus.
-¿Y hay antídoto para volver a la normalidad después de haber sido petrificados?- preguntó Lily
-Mandrágoras-
-Ah… algo fácil de obtener-
-No hay más opciones… Bien, ¿estamos listos?
Los tres asintieron, preparados y muy asustados. El chico le susurró algo al Traductor. Este se abrió de la misma forma y siseó. Al segundo que dejó de emitir ese ruido, las serpientes de la puerta temblaron, y se deslizaron por la puerta de la cámara. Esta hizo un ruido seco, y comenzó a deslizarse hacia adentro.
-Prepárense, no sabemos cómo nos recibirá el basilisco- dijo Hermione con miedo, apuntando con su varita hacia adelante, pero mirando por el espejo.
Los otros tres hicieron lo mismo, esperando a que la puerta se abriera completamente. Con otro ruido sordo, la puerta se detuvo, abierta de par en par.
Silencio.
La cámara se alzó sobre ellos de forma majestuosa. Un aire helado llegó a los rostros de los chicos y el elfo, poniéndoles la piel de gallina. Mediante los espejos vieron que la cámara estaba vacía, y sólo se veía una estatua al fondo de esta. La estatua de Salazar Slytherin los miraba con seriedad, y una pizca de orgullo en sus ojos. Se quedaron quietos unos segundos antes que Hermione, en contra de toda voluntad, diera unos pasos dentro. Los otros tres la siguieron, con varitas en alto y sin dejar de mirar por el espejo.
Caminaron por el medio de la cámara con lentitud, pero después de unos minutos, de a uno dejaron de mirar por su espejo, notando que no había nada.
-¿Estás segura que esa cosa está aquí?- preguntó Regulus mirando alrededor. Kreacher siempre a su lado, también con las manos medio levantadas y listo para atacar cualquier cosa que se moviera.
-Sí… quizás hay que llamarlo- dijo Hermione pensando, sin dejar de mirar la estatua de Salazar Slytherin- Quizás…
-¿El Horrocruxe?- preguntó Lily, mirándola con ojos gigantes. Se veía que temblaba por el miedo, pero trataba de controlarlo.
La castaña asintió, y sacó el relicario, el cual había comenzado a palpitar más fuerte. Quizás el estar en la Cámara de los Secretos, lugar sagrado de Salazar Slytherin y de su heredero, hacía que el relicario sintiera la presencia de su dueño, y del monstruo que reinaba ahí. Lo sostuvo en el aire, apuntando hacia la estatua del fundador, y caminó hacia ella. De repente, un silbido se escuchó provenir del Horrocruxe, de menos a más, haciendo eco en la cámara y rebotando en todos lados. Los chicos recorrieron con la mirada el lugar, hasta que un ruido sordo se escuchó, haciéndolos saltar de susto y poniéndolos en guardia en seguida. Hermione observó con temor la estatua, hasta que vio con horror como la boca de Slytherin comenzaba a abrirse. Su corazón saltó de terror. Entonces si era desde la estatua de donde venía la serpiente.
-¡Ahí viene! ¡Dispérsense y no dejen de mirar por el espejo!- gritó Hermione retrocediendo mientras se guardaba el relicario.
Los otros tres no se quedaron a observar cómo lucía la serpiente en realidad, y corrieron hacia los lados de la cámara, por detrás de los pilares. Se escuchaba como una masa gigante se deslizaba por el suelo y hacía un ruido siseante. Sentían los ojos del monstruo en sus nucas y el veneno de sus colmillos traspasar el aire. Hermione se escondió detrás del pilar que estaba al lado del de Lily. Vio el rostro de la pelirroja, el cual estaba blanco como la nieve, y sudaba por el miedo. Jadeando, la castaña observó la cámara con el espejo, sin dejar de temblar. Logró divisar la cola de la serpiente, la cual se deslizaba hacia el lado contrario al que estaba ella.
Al segundo después escuchó un grito horrible y ruido como si piedras cayeran. Recordó que Regulus había perdido su varita en la cueva, y estaba completamente desarmado, sólo Kreacher era su escudo. Asustada, salió de detrás del pilar y vio como la serpiente lanzaba sus colmillos al mismo lugar en donde estaba el chico y el elfo. Apenas pudieron defenderse con la magia del Kreacher, quién hizo una especie de campo de fuerza muy grande para que la bestia no los alcanzara. Hermione lanzó un expelliarmus lo suficientemente fuerte para mover un poco al basilisco hacia atrás y llamar su atención. La serpiente se tambaleó y miró a la castaña, la cual no se quedó para esperarla y ya había comenzado a correr. Por el espejó verificó que ya se había puesto a seguirla. Perfecto, tenía su atención… ¿y ahora qué?
-¡EMMA! ¡¿QUÉ HACES?!- le gritó Lily desde el pilar donde estaba, viendo como la serpiente se deslizaba rápidamente hacia donde estaba la chica.
-¡LOS OJOS!- gritó mientras corría hacia la estatua de Slytherin, y vio agua.
Parecía una piscina justo debajo de la estatua. Si se paraba sobre ella vería el reflejo de la serpiente y justo dónde tendría los ojos. Según recordaba, cuando ella fue petrificada en segundo año, tardó cerca de cinco segundos en volverse una estatua por completo. Cinco segundos eran suficientes para atacar los ojos de la serpiente antes de quedar petrificada. Eso les daría tiempo a los demás para atacar a la serpiente ciega, o por último salir de ahí vivos y pensar en alguna estrategia. Lily es suficientemente inteligente como para buscar una cura a la petrificación. Preparó su varita y saltó al charco de agua… pero nunca esperó que fuera tan profundo.
Se hundió completamente en el agua, horrorizada. ¿Cómo no pensó en que esa pequeña piscina podía ser así de profunda? Miró hacia arriba y vio una boca gigante llena de colmillos también gigantes entrando al agua con la intención de tragarla viva. Cómo pudo se movió hacia un lado en mitad del agua, sintiendo como las duras escamas rozaban su cuerpo… y viendo como Kreacher, quién estaba sentado en la cabeza de la serpiente se hundía junto con ella. Hermione no tuvo tiempo de hacer algo ya que la cola descontrolada de la serpiente la golpeó con tanta fuerza que la lanzó fuera del agua.
-¡KREACHER!- gritó Regulus corriendo hacia la piscina, pero chocó con el cuerpo de Hermione, cayendo los dos en el suelo.
-¡Emma! ¡¿Estás bien?!- chilló Lily corriendo a ayudarla.
-Sí, sí. ¿Por qué Kreacher estaba sobre el basilisco?- preguntó mientras se levantaba, toda mojada y mareada por el golpe de la serpiente.
-Se lanzó detrás de la serpiente cuando vio que te seguía. Saltó sobre su cabeza justo cuando se sumergía en el agua- dijo Regulus muy asustado y conmocionado
-Ay, no…- murmuró Hermione sintiéndose horrible… Si Kreacher moría, sería su culpa y la de nadie más.
Hubo un minuto de silencio, donde ni el agua se movió. Los tres chicos miraban esperanzados, pero asustados. Regulus temblaba y tenía los puños apretados, y estaba levemente inclinado hacia adelante, como si en cualquier momento fuera a saltar al agua. Probablemente habían pasado un par de segundos más, pero para los chicos fueron como horas, hasta que el pequeño de los Black no aguantó más y me movió.
-Iré a buscarlo-
-Espera, que pasa sí…- comenzó a decir Lily, pero de la nada ocurrió una explosión desde el agua y el basilisco apareció como una serpiente marina, con toda su boca abierta y emitiendo un terrible silbido- ¡ESO! ¡QUE PASA SI ESO!
Lily y Hermione agarraron a Regulus antes que fuera aplastado por la serpiente. Esta convulsionó en el suelo, moviéndose por todos lados y pasando a llevar a los chicos. Lily logró saltar encima de una de los ataques sin control de la serpiente, pero Hermione, al intentar saltar, la serpiente levantó la cola y la lanzó sobre Lily. Regulus, quién también había caído, miró hacia la serpiente, olvidando por completo el espejo. Pero no importó.
-¡SUS OJOS!- gritó levantándose lo más rápido que pudo- ¡Kreacher, tú, elfo maravilloso!
Kreacher aún estaba sobre la cabeza de la serpiente, pero se sujetaba de los ojos de esta, y los había aplastado con magia. La sangre casi negra del monstruo caía por sus escamas. El elfo parecía bastante mareado, pero estaba vivo, y al ver a su amo, sin pensarlo dos veces saltó hacia él. Regulus lo agarró, y cubriéndolo de los latigazos de la cola del monstruo se apartó hacia los pilares.
La fuerza con que la serpiente se retorcía de dolor era tal que al chocar con el suelo, lo iba destrozando, lanzando pedazos de escombros por todos lados. Hermione levantó la cabeza justo cuando un gran pedazo de suelo iba hacia ella y Lily.
-Reducto!
El pedazo de escombro explotó en mil pedazos, llenando de polvo a las dos chicas. Hermione suspiró, pero al segundo después contuvo su respiración al ver como la cabeza de la serpiente se quedaba quieta en dirección hacia ella y Lily. Dejó de moverse de forma esquizofrénica y volvió todo su cuerpo hacia las dos chicas, quienes se quedaron con el corazón en la mano. Hermione se puso frente a Lily de forma instantánea, apuntando a la serpiente con su varita, la cual temblaba en su mano. La serpiente ladeó su cabeza, e hizo un sonido de succión, como si estuviera oliendo algo. El corazón de la castaña se detuvo unos segundos.
-Está oliendo- murmuró Lily temblando de miedo detrás de Hermione- nos está oliendo…
-Es la serpiente de Slytherin, y nosotras somos unas sangre sucias- murmuró Hermione con una sonrisa nerviosa, muerta de miedo- Kreacher dijo que olía diferente al os magos de sangre pura, y este basilisco tiende matara gente de nuestra clase…
-Cómo odio a Voldemort- murmuró Lily apretando más la mano de Hermione, sintiéndose vulnerable y completamente aterrorizada.
Hola. Ojala les haya gustado, y si no, me gustaría leerlo... Osea, me gustaría leer sus comentarios :D
lgbr27: Contestando su preguntas, la primera es sí, los Horrocruxes también se puede destruir con el fuego maldito, pero esa es magia que ni Hermione, ni Lily saben hacer, o más bien, es magia que no quieren saber hacer. Magia oscura, igual a ser como un mortífago y estar en misma sintonia con Volvemort. Ahora, la espada de Grifindor puede destruir Horrocruxes porque fue bañada por el veneno del basilisco cuando Harry fue a la cámara secreta... pero en este tiempo, ni Harry ha nacido XD. Lo de Regulus, no esta completamente claro cuanto sabía de los Horrocruxes, ya que murió muy repentinamente y Kreacher quedó muy dolido para recordar algo más.
NUEVAMENTE, muchas gracias por leer... y comentar... sobretodo por comentar... es que me gusta leer sus comentarios, aunqe sean una carita feliz (o triste, cualquier carita es bien venida)
