IV
Revisaba el expediente médico de su alumna, era consiente de los ojos puestos con cada paso que daba, estaban preocupados por la pelirrosa. Por más exámenes que le había hecho a la Uchiha, no encontró alguna anomalía. Abrió la puerta de la habitación sin mirar al frente. Un quejido la sacó de sus pensamientos.
—¿Qué es lo que tienes Saku…?—calló al instante.
Shizune e Ino terminaban de llenar el registro de la Uchiha, el hospital tembló y algunos floreros y cuadros que adornaban la sala, cayeron. Los gritos se alzaron, la gente corría hacia la salida del hospital.
—Ese chakra es de Tsunade-sama—murmuró Ino.
Corrieron directamente a la habitación de la pelirrosa, entrando por la puerta, sus miradas cayeron en el enorme hueco que yacía en donde una vez estuvo la ventana. El polvo que se alzó en la habitación se fue despejando, buscaron con la mirada a la rubia.
Atendía a la Uchiha con su mano impregnada con chakra sobre la frente. Frunció el ceño.
—Tsunade-sam….—Ino fue interrumpida.
Un enorme estruendo se escuchó, el chakra amarillo del Hokage envolvió el hospital, Ino se estremeció, la aldea se encontraba siendo atacada. Tragó grueso. Cerró los ojos concentrándose.
—Ino—escuchó.
—Shikamaru—nombró. —¿Qué está pasando?—cuestionó. —No sentí alguna alteración de chakra—murmuró mirando el enorme agujero en la pared.
—Naruto corrió directo al hospital—informó el Nara.
—Al parecer el enemigo se infiltro en la habitación de Sakura—soltó la rubia. —Tsunade-sama lo sacó del hospital, uno de los muros está destrozado—murmuró.
—Ino—llamó Tsunade. —Déjame hablar con él—pidió sin dejar de emanar chakra en la frente de la Uchiha. —Shikamaru, venía por ella. Trato de matarla—susurró con enojo. Ino y Shizune se tensaron. —Es un Otsutsuki—terminó.
Y el silenció llenó por completo la habitación, por ordenes de Naruto, Ino lo comunico con los ninjas de la aldea, el Hokage dio la alerta máxima para la aldea. Suspiró, antes de girar su mirada a Sakura nuevamente.
—Mierda—escucharon la voz rota de la ex Hokage.
—¿Tsunade-sama?—murmuró Shizune.
—¡Sakura, Sakura!—gritó la ex Hokage.
La Senju, tomó a la pelirrosa de los hombros alzándola un poco, antes de moverla con levedad. Ino y Shizune se acercaron, alejando a la rubia de la Uchiha, Tsunade bajo el rostro, dando vuelta. Saliendo del lugar.
—¿Qué está pasando?—balbuceó la Yamanaka. Observó a Shizune, emanar chakra sobre la frente de la Uchiha, la vió temblar y sin previó aviso llorar, se acercó a la pelinegra colocando una de sus palmas en el hombro. —¿Shizune-san?—vaciló, sus ojos se llenaron de lágrimas.
Miró el pasillo del hospital, completamente desalojado, al parecer los ninjas ya habían evacuado a civiles y pacientes. Detuvo su paso, recargándose de golpe sobre el muro a su costado, tragó gruesamente. Alzando la mirada al techo, queríendo detener las lágrimas que salían sin fin de sus ojos.
Naruto miraba al enemigo frente a él, su rasengan había sido absorbido más de una vez. Frunció el ceño, al ver desaparecer al hombre frente a él. Sus nervios se alzaron, coloco sus brazos frente a su rostro, tras el impacto de un golpe del enemigo. Retrocedió un par de metros. Sintió el chakra de Sasuke cerca, tardando un par de segundos, colocándose a su lado.
—Lo siento—murmuró el rubio. —Tu suerte llega hasta aquí—soltó
Para sorpresa de ambos Shinobis, el hombre se paro recto moviendo su cuello de lado a lado antes de llevar su mano a la capucha de la capa blanca que llevaba. El Uzumaki se pasmo, no podía creerlo. Aquel tipo poseía una piel pálida y un cabello color grisáceo azulado ligeramente largo, atado en una coleta alta y respingado con un flequillo ladeado, además de un cuerno delgados que crecía como protuberancia cubriendo su frente.
—Eres del Clan Otsutsuki—murmuró el Hokage.
—Puedo detectarlo—hablo el hombre. —El chakra de Ashura-sama corre por tu cuerpo—miró detenidamente al rubio. —Es una pena…—soltó. Su vista cayó en el Uchiha, el cual frunció el ceño. —Mi nombre es Kano Otsutsuki, he venido a cumplir con la voluntad de Kaguya-sama, mi señor—hizo una leve inclinación.
Desapareció, dejando el lugar completamente en silencio, Sarada miraba a su padre. Kawaki y Boruto se acercaron al rubio Hokage. Mitsuki miró el hueco que había en el segundo piso del hospital.
—La voluntad de Kaguya…—murmuró Naruto. —¿Sasuke, que quiso deci…?—sus palabras se perdieron en el aire.
Busco al Uchiha por el lugar. Boruto señalo el hueco del hospital. Se apresuraron, encontrándose con Sasuke y Sarada parados en la entrada. Subieron de un saltó abriéndose paso. El Hokage sintió parar su respiración.
Shizune e Ino monitoreaban a la Uchiha. Sus ojos cayeron en la mascara de oxigeno que cubría una porción del rostro de la pelirrosa. Sarada camino lentamente, parando a un costado de la cama. Tomando la mano de su madre, lágrimas salían sin la intensión de parar. Tsunade entró a la habitación, el estado de ánimo que llevaba consigo era notable. Tristeza la albergaba.
—¿Mamá?—susurró la Uchiha.
—Sasuke-kun, Sarada-chan—murmuró Ino.
—Estaba bien…—balbuceó el Uchiha. —Dijeron que estaba bien—repitió mirando a la ex Hokage.
—¿Qué pasa con Sakura?—hablo Naruto. —Shizune—ordenó.
—Su cuerpo se encuentra bien, fisicamente ella está saludable, su chakra es el que es inestable, parece que bloquearon uno de sus canales de chakra—informó la pelinegra.
Tsunade caminó hasta su discípula, colocando nuevamente su palma en la frente de la pelirrosa. Suspiró antes de bajar hasta el estomago de la mujer. Sasuke se acerco hasta Sarada, reposando su mano sobre el hombro de su hija. Miraron a la rubia.
—El chakra está dividido en dos tipos de energías, física y espiritual—hablo sin dejar de atender a la pelirrosa. —Ambas circulan por todo el cuerpo en una red llamada Sistema de circulación de chakra, llamemos núcleo al distribuidor del chakra ese núcleo se encuentra aquí—todos miraron vientre de la Uchiha justo el lugar donde Tsunade atendía. —A pesar de que su control de chakra es altamente perfecto, no está corriendo correctamente—murmuró. Dejo de emanar chakra, miró al Uchiha. —Cuando su entrenamiento conmigo comenzó cuando ella tenía 13 años, Sakura pudo crear una pequeña represa especial, un tercer conducto de chakra. —soltó sorprendiendo a los gennin que escuchaban aquello. Sasuke y Naruto miraron a la Uchiha dormida.
—Sakura-san es increíble—murmuró Boruto, Kawaki y Mitsuki asintieron.
—Los conductos que ella tiene son de energía fisica normalmente para pelear, el conducto que creo para el Byakugou no jutsu y finalmente el espiritual—siguió la ex Hokage. —Tal parece que aquel Otsutsuki no logró asesinarla por que lo aleje, pero…—giró su mirada a la pelirrosa. —El ultimo, el conducto espiritual ha sido bloqueado, impidiendo que despierte… ella—miró a ambos Uchihas. —Sakura cayó en un estado de coma profundo—terminó de explicar.
Vió a Sarada temblar antes de echarse a un costado del cuerpo de su madre, escondiendo su rostro entre sus brazos, dejando ver los espasmos a causa del llanto. Naruto miró a ambos Uchihas, lamentándose no haber detectado el chakra de aquel Otsutsuki desde el inició.
—Entonces solo deberíamos abrir el conducto de chakra que se encuentra bloqueado, ¿cierto?—hablo Boruto.
—Si—afirmó la Senju.
—Usted es la maestra de Sakura-san, usted puede—se ánimo el niño. Sarada levanto su rostro, mirando a la rubia.
Tsunade suspiró, acercándose a la Uchiha menor. Limpió el rostro de la niña con suavidad. Sasuke ni se inmutó, miraba el rostro sereno de su mujer. Lamentándose dejarla sola, lamentándose no prestar atención y sobre todo lamentándose no darle la importancia y seguimiento al sueño que tuvo.
—Lo intente todo este tiempo—murmuró la ex Hokage. —Pero es una técnica de sellado muy antiguo—miró a Sasuke. —Supongo que se trata de algún jutsu del clan Otsutsuki—terminó.
—Sasuke—llamó el Uzumaki. —Buscaré información con Shikamaru en todos los pergaminos de la torre, mandaré equipos a otras aldeas en busca de una posible solución—comentó, dando vuelta. —Sakura te necesita con ella, todo estará bien—dijo saliendo de la oficina.
—Nosotros iremos personalmente a las demás aldeas—hablo Boruto.
—Sarada—llamó Kawaki.
—Todo estará bien—terminó Mitsuki. Y sin más los tres salieron por el mismo lugar que el Hokage.
Tsunade le dio un ultimo vistazo a su alumna, antes de dar vuelta y caminar hasta la puerta. Dio indicaciones de cambiar a la Uchiha a una nueva habitación. Informando que ella buscaría entre los pergaminos de su abuelo. Tras unos minutos, la pelirrosa yacía en una nueva habitación, su familia seguía a su lado. Ino y Shizune miraron a ambos Uchihas con tristeza.
—Sarada-chan, Sasuke-kun—llamó Ino. —Nosotras también buscaremos entre los libros de medicina—comunicó, tomando a Shizune del brazo, saliendo ambas de ahí.
Sarada observó a su padre acuclillarse a su lado. Sintió su corazón apretarse, tomó la mano de su progenitor con cariño. Sasuke alzó el rostro, mirando a su mujer. Lágrimas caían de sus ojos, su mirada estaba completamente vacía. Quería destrozarlo, quería matarlo. Sakura.
