Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.


Atracción

Amantes


De alguna manera lo sabía, muy dentro de ella, sabía que era demasiado bueno, de hecho, ella lo sabía, entre ellos no existía una verdadera relación amorosa pero se había dejado llevar, por sus centimitos, por sus emociones, por todo aquello que creía maravilloso. Lo que no entendía era ¿Cómo había caído? ¿Cómo es que Sesshomaru le hablaba de esa manera? ¿Cómo había cambiado tan rápido? Tan solo ese mismo día había amanecido a su lado, ahora, le rompía el corazón con palabras tan frías.

No supo que responder, se quedo parada simplemente tratando de analizar aquellas palabras, que deseaba desesperadamente, fueran mentira.

Sesshomaru no había mentido, era cierto que disfrutaba de la compañía de Rin y que esos momentos de pasión le complacían absolutamente, era una chica hermosa, tierna y muy buen amante pero, nunca había formalizado una relación con ella. Pues sus encuentros no eran más que tener sexo y en ocasiones conversaciones cortas.

- Ya veo… - respondió entre un profundo suspiro, sintiendo el cuerpo como gelatina

Su profesor simplemente la miraba, sin decir o pronunciar alguna otra palabra. En el ambiente, un silencio asfixiante, los inundaba a ambos. Entonces por la mente de aquella chica se pasearon miles de preguntas ¿Sería el fin? ¿Después de aquella declaración, no volvería a verlo después de clases? ¿No volvería a visitar su departamento, no volvería a saborear su cuerpo? Por alguna razón, se negaba a dejar todo eso, no quería desprenderse de él, al menos, no aun.

Algo extraño sucedía, por alguna razón, la expresión de esa chica lo había inquietado, su tan dulce y brillante sonrisa había desaparecido, trayendo rápidamente a su rostro un semblante, caído y vulnerable. ¿Qué es lo que me sucede? Se pregunto, sin apartar la vista de ella. No he mentido en nada pero, ¿Por qué sentí un sofoco al decirlo? Sesshomaru no comprendía la situación pero, estaba más que claro, sabía que había cometido un error.

Lo dicho, estaba dicho, no había vuelta atrás, lo único que quedaba por hacer, era asumir las consecuencias ¿Sus encuentros, acabarían ahí?

- Rin… - susurro intentando tomar la palabra

El corazón le palpitaba rápidamente, no quería irse, no quería dejar a Sesshomaru. Fue entonces que de su boca salió lo que ninguno esperaba, Rin no era una chica de la que podían burlarse tan fácilmente, si, era ingenua y un poco miedosa pero tenía su orgullo. Además, había llegado bastante lejos, no podía dejar que solo terminara así…

Cerro los puños, alzo la mirada y tomo la palabra.

- Comprendo… me disculpo si, mal interprete – Sesshomaru se sorprendió – Sabiendo eso, tendré mis precauciones

- ¿De qué hablas? – cuestiono sin entender

- Fuiste bastante claro – confirmo y el peli plateado frunció el ceño, era la primera vez que Rin le hablaba de "tu" – Dentro de la universidad no seremos más que Alumna-Profesor, lo entiendo…

El hombre no necesitaba explicaciones, sabía bien lo que Rin intentaba pues, inesperadamente a lo que él había pensado, la chica aceptaba ser su amante.

- De acuerdo – respondió él mirándola fijamente, ese cambio de dolor a firmeza le había gustado, esa chica escondía mas sorpresas de las imaginaba, y así sucedería.

Sentía la penetrante mirada de su profesor pero, esa vez, era diferente, no sentía sonrojarse, de hecho, más que cualquier otro día, sabía lo que quería. Fue que entonces que en cuestión de segundos, su rostro se volvió tan rojo como un tomate, pues sin darse cuenta, había hablado con mucha confianza dejando atrás el "usted" con el que siempre le hablaba a Sesshomaru.

De inmediato, desvió la mirada.

- Ah, por cierto… yo… le pido me disculpe por…

- No hace falta Rin, puedes hablarme de la manera que te plazca – confirmo sin dejarla de mirra, algo en Rin había cautivado completamente su atención

Rin no dijo nada más, afirmo con la cabeza, sabía que aquellos penetrantes ojos cual tigre la miraban sin piedad, así que mejor, se despidió de aquel hombre y se retiro, por ese día, era suficiente.

Ambos debían descansar.

Sesshomaru:

Abrió la puerta de su casa, camino a la cocina, tomo una copa y sirvió un poco de vino en ella, lo bebió todo de un trago y volvió a servir. No lograba entenderlo, ¿Qué había sucedido en la universidad?

- Estupideces – susurro furioso

Bebió otra copa de vino y continúo pensando, así es, era sumas estupideces, malditas estupideces que había comenzado hacer desde que se había ofrecido ayudarla con esas malditas asesorías. Era un imbécil. Pues estaba consciente que se había dejado llevar, por la pasión que le sentía a la chica, por la manera en que lo veía y por la ambición de no dejarla ir.

Continuo bebiendo, frustrado por la decisión de la chica, no podía evitar sentir satisfacción de que sus encuentros sexuales continuarían pero, al mismo tiempo, una gran insatisfacción lo inundaba. Rin no se había merecido tales palabras.

Rin:

Abrió la puerta de su departamento, Kagome no estaba, era obvio que se encontraba con Inuyasha. Dejo su bolso en el sofá, se dirigió a su habitación, reprodujo música, lo más fuerte que sus oídos podían soportar, se tiro a la cama y al instante, comenzó a sollozar.

- Soy una estúpida…. Una completa estúpida… - gritaba desesperada, mientras su almohada se tragaba sus lágrimas.

No entendía porque había aceptado ser amante de Sesshomaru. Escuchar aquella palabras del peli plateado, era una de las humillaciones mas grandes que había experimentado, el corazón se le había roto y las ilusiones que había formado, había desaparecido pero… aun así, había aceptado ¿Por qué?

Estaba claro, aquella noche, Rin no solo había entregado el cuerpo, sino también el corazón, no era la primera vez en que tenia sexo con un hombre, pero si había sido la primera vez en que sentía verdaderas y ardientes caricias, pues la delicadeza en la que la trataba, habían cautivado su corazón.

Aceptar su error era lo que más le dolía, si, aceptar que había sido la idiota enamorada.

- ¡Eso es…! - se dijo entre sollozos

Era amor, se había enamorado de Sesshomaru, de sus caricias, de sus besos, de su olor, de esa manera de hablarle, de esa manera en la que la trataba, la forma en la que la miraba, las largas charlas que en ocasiones tenían después de una apasionada noche, de él, se había enmarado de él. Del estúpido y creído adonis, del orgulloso y arrogante profesor de música, de él.

Esa sería la razón, la fuerte razón por la cual todos sus sentidos se habían negado a dejarlo ir… pues aun no estaba dispuesta a alejarse, deseaba tenerlo por más tiempo. La joven castaña continuo su llanto, estaba consciente del pantano sentimental en el que había caído, pero ya era tarde.

xxx

- Qué bien luces amiga…

- Muchas gracias Rin, Inuyasha me invito a cenar esta noche

- Ah cenar ¿eh? Ya veo, supongo será un lindo lugar, realmente luces hermosa – comento sonriente, mientras su azabache amiga, se sonrojaba como nunca

- Bueno… no sé exactamente donde será, me dijo que es una sorpresa pero… por alguna razón, me siento nerviosa

- ¿Por qué? – cuestiono curiosa

- No lo sé, es la primera vez que me pasa esto… últimamente, estar con Inuyasha me causa cosquilleo en el estomago y… me siento nerviosa, es algo extraño pues…. Nunca me había pasado con ningún chico – confeso tímida, estaba claro Kagome comenzaba a enamorarse de su novio y Rin, conocía bien los síntomas – ¿Debería preocuparme por esto Rin?

- ¿Qué? Claro que no, no debes preocuparte por esos síntomas Kagome, en realidad, deberías disfrutarlos…

- ¿Síntomas? - cuestiono dudosa planeado investigar a que se referirá su amiga. Cosa que no pudo pues, fue en ese momento en que el claxon de Inuyasha, sonó afuera – ¿Ah? Bueno, me tengo que ir… pero regresando me dirás que significa eso de "síntomas"

- De acuerdo… - sonrió Rin, despidiéndose de su amiga

Después de eso, la castaña se acerco a la nevera, tomo un bote lleno de helado de vainilla y lo degusto frente a la televisión. Había pasado un mes desde aquella conversación con Sesshomaru y después de eso, su relación continuaba normal, lo único que había cambiado era su perspectiva de lo que sucedía entre los dos. Ahora sabía, que los sentimientos no se involucraban cada vez que dormía entre sus brazos.

Lamentablemente, solo era por parte de él, pues Rin sabía que para ella, era inevitable, entregarse sin sentir. Si, tal vez así mal, se había convertido en la amante de su profesor pero… no era algo que pudiera controlar por sí misma, estaba enterada de que no podía tenerlo, pero si dormir con él, era la única manera, lo haría, aunque, en esta ocasión era un poco diferente, no sería tan vulnerable como el principio, ahora, antepondría sus pensamientos, daría a conocer sus elecciones pues no solo Sesshomaru formaba parte de esa aventura, sino también ella.

Sesshomaru:

Faltaba poco para la graduación, solo un par de semanas, y verla caminar por el campus, se volvería tan solo un recuerdo. De alguna manera, no le gustaba eso, algo le sucedía a Sesshomaru pues, desde haber confesado a la chica que tan solo eran amantes, su manera de verla había cambiado.

Es cierto que siempre le había parecido una hermosa jovencita, ¿Cómo olvidar el primer momento en que la vio? Nunca antes había contemplado una mirada tan llena de luz, ni tampoco había experimentado tan exquisita fragancia que su cabello emanaba cuando pasaba junto a él, y mucho menos, nunca habría soportado tener una buena charla con una chica de su edad, era que en realidad, aunque le frustrara admitirlo, Rin era completamente diferente a muchas chicas que conocía.

Pensando en todo eso, de pronto, Sesshomaru sintió un extraño impulso. Deseaba verla, deseaba besar sus labios, necesitaba sentir su calor… así que sin pensarlo, tomando las llaves de su auto, salió de casa. Daría una visita al departamento de la castaña.

Rin:

No era muy tarde, en realidad, faltaba poco las paras diez de la noche, pero, su día no había sido muy divertido, así que apago la televisión y planeo dirigirse a su cama, esa noche dormiría temprano. Era una buena idea, al siguiente día tendría clases.

Caminaba directo a su habitación, cuando llamaron a la puerta, Rin se sorprendió, no esperaba visitas y Kagome no era exactamente una chica que llegara tan temprano después de una cita. Se acerco a la entrada y al abrir la puerta, sus ojos se abrieron cual asombro pues frente a ella, se encontraba Sesshomaru.

Sintió que el aire se le había escapado de los pulmones, no supo que decir, era la primera vez que Sesshomaru la visitaba, en realidad, nunca antes había entrado ni siquiera al edificio donde vivía, pues cada que la llevaba después de clases, lo único que hacía era dejarla fuera y esperar a que entrara a la recepción. Su presencia en ese momento, más que extraña, era una monumental sorpresa.

- Hola Rin – saludo él, mirándola fijamente

- Ho… hola – tartamudeo – Que… sorpresa, adelante, pasa…

El peli plateado hombre, no dijo nada, simplemente accediendo entro al departamento, era cierto que lo visitaba por vez primera. La castaña comenzó a sentirse un poco extraña, pensando en que tal vez, su profesor solo la había visitado para tener sexo. No era de extrañarse, es lo único que obtenía de él.

- Toma asiento, ¿Te gustaría algo de tomar? – pregunto cordial sintiendo un vacio en el estomago, solo esperaba el momento en que la tomara por la cintura y comenzara a besarla eufóricamente

- Te lo agradecería – respondió firme sorprendiendo a Rin

- Ah, sí, sí, ya regreso… - dijo dirigiéndose a la cocina. Sesshomaru no perdió vista de ella, algo sucedía con la chica.

Asintió sonriente y se dirigió a la cocina, sentía el cuerpo trémulo, tener en su departamento a semejante hombre, la ponía completamente de nervios.

- ¿Te pasa algo? – pregunto Sesshomaru sobresaltándola pues ya se encontraba detrás de ella

- ¿Qué? Ah, no, no es solo que… - comenzó a sudar, los penetrantes ojos dorados de ese hombre, le cortaban la respiración y agitaban su corazón de una manera impresionante. Pero debía controlarse, no eran emociones que necesariamente tenía que sentir, así que pasando saliva, se dispuesto hablar – Me sorprendió verte frente a mi puerta. No sabía que supieras cual es mi departamento – confeso

- No me hizo falta saberlo, recepción me lo dijo en cuanto llegue

- Debí imaginarlo – dijo sarcástica desviando la mirada, le parecía absurdo que Sesshomaru quisiera ocultarse de la universidad pero no de todo el mundo. Estaba más que claro que todos los que trabajaban en el edificio, lo conocían, siempre la llevaba después de clases. Entonces, sin pensar en la pregunta, simplemente salió de sus labios – Y ¿A qué debo tu visita?

Sesshomaru se sorprendió alzando una ceja, Rin sonaba un poco fría e indiferente, una característica ajena a ella. Así que solo respondió con sinceridad

- Necesitaba verte…

Ahogando un suspiro Rin abrió sus ojos por la sorpresa, aquella era una respuesta que no se esperaba, mucho menos el acto siguiente pues sin darle tiempo de pensar, Sesshomaru tomándola del rostro, atrapo sus labios, besándola con veracidad y pasión.

Aunque sus palabras hubieran sonado sinceras y sorpresivas, Rin lo sabía, Sesshomaru solo la había visitado para complacer sus pasiones. Así que no hizo más que dejarse llevar por sus punzantes besos y caricias.

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Parecía como si caminara sin rumbo fijo, su mirada se encontraba mirando al piso, no paraba de pensar.

Había algo que la inquietaba, la noche anterior, había sentido algo diferente en Sesshomaru, ciertamente la visita era algo que nunca se espero pero… aquellas palabras eran lo que realmente la había desubicado "Necesitaba verte" al recordarlo, su corazón latió con rapidez, nunca antes había sentido palabras tan sinceras, reales y completas, pues al escucharlas salir de su boca, fue como si Sesshomaru, le hubiese dicho lo que en verdad sentía.

Y de hecho, no solo eso había sido extraño, sino también la manera en que le había hecho el amor.

Usualmente Sesshomaru se comportaba como un veraz amante, quien siempre la llenaba de candentes orgasmos, ya que la manera de entregarse, era exquisitamente salvaje, pero aquella noche, su comportamiento había sido diferente, pues le había ofrecido a un tierno, delicado y delicioso amante que la lleno de encantadores y placenteros orgasmos.

En efecto, su profesor había actuado de un amanera diferente y era una linda y encantadora diferencia, una que la hizo sonreír sintiendo un reconfortante calor en su pecho. Pero, era una pérdida total, pensar tales cosas, si, tal vez su comportamiento fue diferente, pero nada cambiaba, nada sería diferente, Rin lo tenía bien en claro, no eran más que amantes así que, lo mejor era dejar esa noche en el olvido.

Claro que era difícil tener que repetirse a sí misma la palabra "amantes" pero era lo mejor, lo mejor para no salir lastimada.

Dio un profundo suspiro olvidando el tema y continúo caminando.

Ese día, sería su última clase de esgrima y había llegado tarde, el vestidor de chicas ya estaba solo, no era costumbre de Rin ser impuntual pero, no se sentía con mucho ánimo, así que soltando un suspiro, dejo su bolso de lado, abrió su casillero y comenzó a sacar su chaqueta y pantalón, se coloco sus guantes, su florete y todo aquello que necesitaba. Ya lista y dispuesta a salir, de pronto sintió un cambio en el ambiente, pues la luz que la iluminaba había desaparecido y no necesariamente por fallas en la electricidad.

Sin alarmarse, cerró la puerta de su casillero y al instante de voltear el rostro, frente a ella, se encontró con alrededor de cinco chicas quienes, la miraban insistentes. Frunció el ceño, algo sucedía, pues sabía exactamente quienes eran, en algún momento se había encontrado con cada una, eran de facultades diferentes pero todas eran del mismo año que Rin. Ignoraba la razón de porque se encontraban ahí, pero por la manera en la que la miraban, no podía sospechar algo bueno. Además, estaba completamente sola.

Una de ellas, Kagura, sin esperar más tiempo, fue quien tomo la palabra.

- Ya veo, Rin Noto… ¿Así que tú eres la nueva chica con la que mi profesor favorito se está revolcando? - cuestiono afirmando

- ¿Qué? – soltó sorprendida…

- Perdona… ¿Me escuche muy grosera?… ¿Cómo preferirías que te llamara?

- ¿De qué demonios hablas? – cuestiono molesta

- No finjas que no sabes de que hablo. Sabemos bien lo que hay entre tú y Sesshomaru – confeso impactando a Rin – No te sorprendas y tampoco preguntes como lo sé, pues es fácil identificar a una nueva

- ¿Eh? ¿Una nueva? – dudo sin entender

- Tal como lo oyes Rin – agrego una de ellas – Eres la nueva amante de Sesshomaru

Rin quedo sorprendida de la manera en que las chicas le hablaban aunque eso era lo de menos pues, ser llamada "la nueva" de distintas maneras, le había perturbado los pensamientos ocasionándole una punzada en el pecho.

- No vinimos aquí a reclamarte, estamos consientes de las relaciones que Sesshomaru puede tener y las aceptamos, pero, existe un pequeño detalle contigo - prosiguió Kanna

- No intentes más de lo que no mereces… - aclaro Kagura y Rin solo observaba

- Todas en alguna ocasión fuimos sus amantes – añadió Sango y Rin, al escuchar tales palabras, sintió un nudo en la garganta – Y fuimos tratadas como tal

- Pero… creo que tú sobre pasas los límites – continúo Kagura – ¿Sabes de que hablo cierto?

- Realmente no – respondió Rin intentando parecer firme

- No intentes burlarte de mi… ni mucho menos hacerte la occisa, porque solo lo diré una vez, cuida tus tratos con Sesshomaru

- Comportante como lo que eres Noto, su amante y nada mas – dijo Kanna – Deja de intentar parecer su novia cuando no lo eres

Y con eso, Rin entendió lo que sucedía. Todas las chicas que se encontraban frente a ella, habían sido amantes de Sesshomaru y como ella, habían terminado enamoradas de él, aceptando solo una relación carnal, que al terminarse, lo único que les quedo, fue contemplar como aquel hombre, las reemplazaba con alguien más.

Pero, al parecer, todas habían mantenido el mismo trato con el ¿Qué era lo que la diferenciaba de las oras chicas? "Deja de intentar parecer su novia cuando no lo eres" Eran las palabras pronunciadas por Kanna, entonces Rin, lo comprendió en su totalidad, pues las ocasiones en que Sesshomaru la había llevado a casa, las veces en que llegaban juntos a la universidad y las muchas ocasiones en que compartían miradas tras encontrarse por el campus, eran las culpables de ocasionar celos y sentidos de pertenencia con las chicas frente a ella.

Entonces ¿Sesshomaru tenía preferencia con Rin?

- Todas y cada una de nosotras sabíamos nuestro lugar… es hora de que tu conozcas el tuyo pues Sesshomaru no es pertenencia de nadie ¿Entiendes? No eres y tampoco serás la única…

- ¿Y eso a mí que me importa? –hablo firme interrumpiendo a la chica de ojos color escarlata

- ¿Qué? – pregunto sorprendida

- Así es… No me interesa saber con quién se ha revolcado, me tiene sin cuidado si fuiste tú o toda la maldita escuela y de igual manera, si tienen un club de fans del profesor Sesshomaru, no está en mis planes formar parte de él

- Escúchame bien…

- No escúchenme ustedes… no es de mi interés saber si todas tuvieron una aventura con él, y que después se unieron para formar parte de un asociación de todas las chicas con las que tuvo sexo. Si tuvieron su momento acéptenlo como tanto alardean.

Sin más… pasando en medio de las chicas y con la cabeza en alto, Rin tomo camino a su entrenamiento, aparentando firmeza e insensibilidad ante lo que le habían confesado. Pues nunca imagino a Sesshomaru de esa manera.


Comentarios de la autora:

Bueno aquí les traigo u nuevo capítulo… espero que les gustara y me dejen su hermoso Review.

Les mando un fuerte abrazo.