Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.


Atracción

Pasado


Su rostro reflejaba claramente estar sumergida entre mieles de pensamientos. Rin se encontraba bajo la sombra de un cerezo, pensando y pensando, en las palabras de aquellas chicas… si, estaba segura que no era la primera chica con quien había tenido sexo, era más que obvio, pero… de alguna manera, quería pensar en que tal vez, fuera ella, la primer alumna con la que había sentido atracción.

Por un momento se sintió una completa estúpida, se sintió engañada, utilizada y una torpe adolecente que se deja engañar fácilmente por las hormonas. Soltó un profundo suspiro y se aguanto las inmensas ganas de llorar. ¿Cómo era posible? Acaso ¿Sesshomaru era el típico hombre que se aprovecha de su físico para conseguir a todas las mujeres que quiere? Tan solo con pensarlo era incomodo, lo suficiente que la hizo desear no verlo. Al menos hasta desasearse de esa inquietante información.

Ese día lo vería después de clases en el estacionamiento, pues iría a su departamento, pero, no se sentía dispuesta ni mucho menos tenia la disponibilidad así que… tomando camino se dirigió a su casa. Estaba segura que a Sesshomaru no le molestaría un día sin verla.

Sesshomaru:

El día por fin había terminado, comenzó a recoger sus cosas, planeado retirarse lo antes posible pues sabía que Rin lo estaría esperando en el estacionamiento de la universidad, ese día, pasarían la tarde y noche, juntos. Fuera de la relación que llevaban, al peli plateado no le gustaba ser impuntual, mucho menos con ella. Así que, tomando lo último de su escritorio, se dirigió a la puerta cuando esta misma, se abrió.

Sin ocultarlo, frunció el ceño, no esperaba aquella visita, ni mucho menos la deseaba.

- ¡Hola Sesshomaru! ¿Tienes prisa? – saludo

- Así es… - respondió él completamente indiferente

- ¿Realmente es algo muy importante? ¿Más importante que yo? – cuestiono seductora

- No tengo tiempo ahora Sara – dijo volteando la mirada

Para Sesshomaru era incomodo lidiar con Sara, su ex novia, puesto que llevaba semanas sin dejarlo tranquilo. Ciertamente fue la novia con la que más tiempo mantuvo una relación pero todo eso, había quedado en el pasado, cosa que ella no entendía.

- Es curioso… yo siempre tengo tiempo para ti – replico exigente

- Ya hemos hablado sobre eso – aclaro firme

- Entiendo… tienes mucho trabajo, pero yo también, al igual que tu, doy clases en esta universidad y aun así, me doy tiempo para estar contigo – declaro insistente pues desde su separación con Sesshomaru había hecho de todo para regresar a su lado, cosa a la que el peli plateado nunca accedió

- No me refiero a eso Sara, sabes bien que entre los dos ya no hay nada más que una amistad

- No recuerdo en qué momento se le empezó llamar "Amiga" a la mujer con la que duermes…

- Eso solo fue…

- Accediste a estar conmigo Sesshomaru… no me digas que no sentiste nada. Si volviste a caer entre mis brazos fue porque aun sientes algo por mí… - no era mentira que en algún momento Sesshomaru sostuvo fuertes sentimientos ante aquella mujer de hermosos ojos pero, todo había terminado. La última vez en que habían compartido calor era hace exactamente hace un mes.

- Siempre fui claro contigo, y en ese momento te advertí que solo sería un encuentro carnal, sin involucrar sentimientos

- Lo recuerdo… - susurro – Pero no creí que fuera cierto

De pronto un incomodo silencio inundo el momento, Sara hacía de todo para volver a conquistar el corazón de ese hombre, pero tras lo sucedido en el pasado, nunca imagino que sería tan complicado. Un error había destruido una hermosa relación y ya no podía cambiarlo, pero si podía remediar las cosas, estaba segura de su amor por él y no lo dejaría ir tan fácilmente.

Aguantar los rechazos y humillaciones de Sesshomaru solo eran pequeñas cosas que debía pagar por su error, pero estaba segura que su insistencia tendría fruto, no podía aceptar que el amor de su vida ya no sintiera nada, era imposible que el amor que un día los había unido, ya no existiera. Así que seguiría insistiendo. La bella mujer alzo la mirada planeado robarle un beso cuando el hombre frente a ella realizo un movimiento que la desconcertó por completo.

Impaciente y frustrado, miraba su reloj de mano solo esperando a que la mujer frente a él se marchara, tenía a una hermosa jovencita esperándolo y tan solo pensar que se había retrasado, lo llenaba de incomodidad. Una actitud fuera de él, tanto que Sara, notando lo sucedido no pudo callar su asombro.

- ¿Alguien te espera Sesshomaru? – cuestiono molesta sorprendiendo al hombre

- No es de tu incumbencia – respondió furioso, clavándole una mirada llena de desprecio

- Estas bromeando ¿Cierto? – insistió trémula, sin recibir respuesta pues Sesshomaru ya no respondería a mas tonterías

Sin decir más, el hombre, con delicadeza quito de la puerta a la mujer y dándole la espalda, se dirigió a su destino. Mientras Sara, atónita, comenzó a respirar entre cortado, conocía a Sesshomaru y estaba segura que algo sucedía, su comportamiento no era normal y temió que alguien más pudiera estorbar en sus planes de recuperarlo.

Intento parecer tranquilo antes de llegar al estacionamiento, sabía que aquella insistente mujer le había quitado bastante tiempo y estaba seguro que encontraría a Rin con una mirada intranquila y preocupada. No es que gozara en verla de esa manera sino que, en cualquier estado de ánimo, esa jovencita era totalmente hermosa, pues poseía la capacidad de enloquecer sus sentidos con tan solo una mirada.

Apresuro los pasos para llegar de una buena vez y al llegar al punto, no pudo creer lo que sus ojos vieron pues Rin, no estaba ahí. Se había tardado exactamente veinte minutos en llegar… no es que comprendiera la usencia de Rin pero tampoco era una escusa para marcharse. Sintió una feroz furia recorrer su cuerpo al mismo tiempo de una incómoda intranquilidad, ¿Por qué demonios Rin no estaba esperándolo?

Intentando no parecer un idiota en medio del estacionamiento, abrió su auto y de un movimiento salió de ahí. La iría a buscar a su departamento, no podía ser tan insolente, dejarlo así, sin más, era algo que lo había enfurecido.

xxx

Caminaba por el centro de Tokio, no había sido capaz de llegar y encerrarse en casa, necesitaba despejar su mente, deshacerse de todos los rostros que había visto, olvidar a todas las chicas que alguna vez fueron amantes de Sesshomaru, el maldito hombre de quien se había enamorado como una estúpida. No podía entender lo atrapada que se sentía.

Por un lado, se encontraba su dignidad, sus sentimientos, sus deseo de permanecer a su lado, de saborear su pasión pero… por otro lado, se encontraba todo lo no conocía de Sesshomaru, todo lo que ese hombre ocultaba. Y es que era verdad, realmente no sabía nada de él, solo conocía su gusto para la música, la literatura y que en algún momento fue su profesor.

¿Cómo es que puedes enamorarte de alguien a quien no conoces? Se preguntaba insistente, sin darse cuenta que no ponía atención por donde caminaba. Y como era de esperarse, tropezando, golpeo a quien iba frente a ella.

- Disculpe… no veía por donde caminaba – dijo apenaba mientras recobraba el sentido de sus ideas

- Ya lo creo Rin… - fue lo que respondió aquella persona, sorprendiendo a la castaña pues conocía esa voz.

Alzo rápidamente la mirada y lo que sus ojos se encontraron fue más que una coincidencia. Recordaba la última vez que lo había visto y era el día de su graduación, justo cuando entre ambos, todo termino. Si, en aquel momento Bankotsu había actuado de una manera egoísta y desconsiderada con ella, pero no podía mentir que siempre le guardo un gran cariño. Al fin, había sido el novio a quien más había querido.

- ¡Bankotsu! – dijo sorprendida

- ¡Hola Rin! – saludo él, con una gran sonrisa – Guau, hace tiempo sin verte

- Ah, así es… ya ha pasado tiempo – respondió ella

- Y luces igual de hermosa – alago sincero, ruborizando un poco a Rin

Era verdad que había dejado atrás su relación con Rin para enfocarse en su trabajo pero también estaba claro que nunca la olvidaría pues aquella jovencita de grandes ojos cafés, no era una chica que fácilmente se pudiera olvidar.

- Bien y… ¿Estas de compras? – pregunto amable

- Ah, no, en realidad, solo vine a pasear un rato, necesitaba despejarme un poco

- Es verdad, casi te gradúas… es bueno que salgas a despejar un poco tu mente de tantos exámenes…

- Así es… - afirmo un poco incomoda, recordar su pasado con Bankotsu no era algo que le agrada del todo, mucho menos la forma en la que la miraba, pues el joven de hermosa piel morena, había quedado impactado con el encuentro - Bueno… fue un gusto… yo tengo que irme a…

- Espera Rin… - interrumpió acelerado

- ¿Qué sucede?

- Bueno… tal vez no quieras pero… me gustaría invitarte un café ¿Qué dices?

- Ah, ah, yo… no creo que…

- Por favor Rin… – pidió insistente, de alguna manera Bankotsu, lucia realmente nervioso

- … de acuerdo – acepto junto con un suspiro, no es que realmente deseara estar acompañada por él, sino que no tenía algo mejor que hacer además… la manera en que hablaba y como la miraba, le habían dado un poco de confianza. Tal vez sería un buen momento para aclarar dudas, así como distraer su mente de todo lo que tuviera que ver con Sesshomaru.

Dentro de la cafetería, Bankotsu nervioso por su reencuentro con Rin, tomo aire y le acomodó el asiento a la bella chica, aun no podía creer como es que se habían encontrado. No existían las coincidencias, así que debía aprovechar la oportunidad que la vida le otorgaba.

- Y dime… ¿Ya conseguiste la entrevista de trabajo con la empresa Panabaerto Pecopon? Recuerdo que siempre fue tu sueño trabajar ahí…

- Si, la conseguí, iré en un par de semanas

- Ya veo, me alegro mucho…

- Gracias… - respondió sin más…

- Ah, Rin… yo… yo… he pensado mucho en ti… - tartamudeo nervioso

- ¿Ah sí? – cuestiono dudosa

- Si, en realidad, fue una grata sorpresa encontrarte yo… había pensado en ir a visitarte…

- ¿De verdad? ¿Realmente tendrías tiempo para ir? – aquellas preguntas retumbaron en el pecho del moreno pues justamente "el tiempo" había sido el causante de su separación

- Rin fui un imbécil…

- No puedo decir lo contrario – respondió firme

- Y no te culpo… realmente fui un imbécil, estúpido, un completo idiota, yo… me deje llevar por el dinero, por soberbia, por sumas estupideces que me orillaron a lastimarte

- Eso ya quedo en el pasado Bankotsu, comprendí tu situación y no hice más que hacer lo que me pediste… olvidarte – escuchar tales palabras le dolían profundamente, pues él no había podido olvidarla

- Pero yo nunca pude hacerlo… Rin… yo, no merezco tu perdón pero….

- No es necesario que me lo pidas… no tengo nada que perdonarte. Nunca me ha gustado guardar rencor, así que… de lo que paso entre nosotros, no debes preocuparte… todo quedo atrás

Por esa noche, no se hablo nada más… Bankotsu sabia el terrible error que había cometido, pues gracias a eso, la chica que amaba, ya no sentía lo mismo por él.

Terminaron de tomar su café, charlaron de trivialidades y al final como todo un buen caballero se ofreció a llevarla. Rin agradeció el gesto y entro a su departamento prometiendo volver a encontrarse y charlar, independientemente de lo sucedido entre ambos, siempre era agradable conversar con quien fue un gran amigo.

El moreno la observo fijamente hasta verla subir el ascensor, estaba seguro que esa noche era una buena señal, encontrarse con el amor de su vida, no era un acontecimiento que dejaría pasar. A partir de esa noche, se haría el propósito de reconquistarla.

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Ya se sentía más tranquila, en realidad la noche junto a Bankotsu no había estado nada mal, siempre se habían llevado muy bien, así que aquella decisión de salir a despejarse había sido buena. Claro que le incomodaba la confesión que le había dado, nunca se hubiera imaginado que aun tenía sentimientos por ella, pero en fin, no era algo de lo que deseaba pensar.

El ascensor llego hasta el piso de su departamento, salió y se encamino mientras de su bolso buscaba sus llaves, no había tenido la oportunidad de hablar con Kagome y ansiaba llegar para pregúntale cómo le había ido en su cena con Inuyasha, la noche anterior. A un par de pasos para llegar encontró las llaves, las saco y justo en ese instante se detuvo en seco, pues justo al lado de la puerta, se encontraba Sesshomaru.

- ¡Sesshomaru! – soltó como en un suspiro por la impresión de verlo ahí

- ¿Dónde estabas? – pregunto furioso mirándola fijamente

- ¿Eh?

- Ya veo… no has pisado tu departamento desde que saliste de la universidad, ¿Dónde demonios andabas? – cuestiono insistente y la chica aun impresionada no supo que responder

- Ah… yo… ¿Qué? Me preguntas donde estaba pero…

- Se supone que te vería hoy ¿Cierto? No me interesa realmente donde pasaste tantas horas Rin, pero ten la decencia de avisar

Era su imaginación o ¿Sesshomaru estaba furioso porque lo había dejado plantado y además, por no saber donde estaba? Era una escena nueva, la actitud autoritaria del peli plateado era algo que nunca se hubiera esperado, así mismo, no era de su agrado pues, no tendría porque comportarse así… al fin, no eran más que amantes ¿Cierto?

Sesshomaru estaba más que furioso y ver la mirada atónita de la chica lo enfurecía aun mas, ¿Cómo es que era tan tonta como para no entender?

- Bien… has que lo quieras Rin… - fue lo último que dijo al momento de irse. No permitiría verse como un idiota frente a esa chica

De su boca no pudo salir sonido alguno, solo sus ojos se quedaron contemplando como ese imponente hombre salía de ahí, realmente furioso.

En el cuerpo sintió un monumental impulso de ir tras él, de preguntarle qué sucedía pero… no era correcto, así que… dejando de lado lo sucedió, abrió la puerta y entro.

Sesshomaru:

Salió del edificio directo a su auto y arrancándolo de manera agresiva, se alejo lo más rápido que pudo pues, las ganas de regresar con ella las había sentido desde que le había dado la espalda. Algo le sucedía, algo que no podía comprender, algo que lo perturbaba, era algo que nunca antes había sentido y eso lo hacía actuar de maneras estúpidas e inconscientes.

Si, debida admitirlo, le había molestado la ausencia de Rin en el estacionamiento, le había molestado que la chica se fuese a pasear sola y le molestaba aun mas, la manera en que lo miraba, con esos grande y cafés ojos que en ese momento, reflejaban un estúpido asombro. Era acaso que… ¿Comenzaba a sentir algo mas por ella? ¿Algo más que pasión? ¿Algo realmente profundo?

Solo una vez en su vida había sentido algo por una mujer y esa había sido Sara, pero gracias a su traición aquellos sentimientos habían terminado en la basura. Dejando atrás sus deseos de formalizar una verdadera relación. Si, era cierto que en ocasiones, cuando ella lo visitaba, llegaban a tener encuentros sexuales pero de ahí nunca pasaba, volver a vivir con ella, sería un error que jamás cometería, mucho menos volver a meter a una mujer a su casa.

Por eso, venderla había sido la mejor opción, así como sus encuentros con diferentes amantes, jamás serian en su nueva casa… a acepción de Rin puesto que había sido la primera mujer que llevaba a casa después de Sara.

Sesshomaru se detuvo en un bar y bebiendo sin parar comenzó a comparar a ambas mujeres.

Sara había sido la novia con la que compartió un par de años de su vida, la mujer con quien pensaba formalizar una verdadera relación y con la que compartió verdaderos sentimientos pero… había algo en Sara que nunca lo había complacido, si, siempre fue buena amante pero nunca lo había extasiado como Rin… pues la hermosa jovencita en poco tiempo, lo había embriagado de su presencia, cosa que nunca le había sucedido.

Rin era una chica hermosa, físicamente pero también en pensamientos, así como en actitudes, en ella, nada era falso en comparación de Sara pues su esfuerzo de siempre complacerlo, le molestaba. Además, la castaña no solo era inteligente sino también una buena conversadora, y aunque le costara admitirlo, su compañía entre mas la tenia, mas dependiente se volvía de ella.

El peli plateado hombre por fin se percataba de lo que sucedía… corría peligro ya que Rin no solo le gustaba, Rin le atraía de una manera fuerte, de una manera linda, apasionada, delicada pero veraz. Comenzaba a sentirla, comenzaba a…

Ante el peligro de pronunciar tales palabras, Sesshomaru como si hubiese despertado de un sueño se levanto del asiento y agito la cabeza…

- ¿Acaso soy un imbécil? – se dijo mientras respiraba entre cortado

Bebió la última copa que tenía y como un total ebrio abandono el lugar… no sabía cuanto tiempo había pasado pero lo que si sabia y odiaba al mismo tiempo, era la necesidad que tenia de ver a la hermosa castaña.

Rin:

Entro a casa desubicada por el encuentro con Sesshomaru, había sido algo bastante extraño, y por su actitud era fácil pensar que se encontraba celoso y preocupado pero… no, eso no era posible, ahora más que nunca, estaba segura que su profesor no podía verla de otra manera, tenía que hacerse a la idea de una vez por todas, pues seguir sintiendo ese intenso amor por él, solo la lastimaba.

Dejo sus cosas encima de la mesa y se sentó en el sofá intentando digerir todo lo sucedido ¡Vaya que había sido un día pesado!

Escucho la puerta, era Kagome. Saludo gustosa a su amiga y ambas dirigiéndose a la concina comenzaron a conversar.


Comentarios de la autora:

Hola a todas… me da muchísimo gusto saber que están al pendiente de los capítulos y que no dejaron de seguir la historia… eso me llena de mucha felicidad. De verdad les agradezco mucho…

Esta vez me apresure en actualizar espero que les haya gustado este capítulo. Y como ya sabrán, Bankotsu me encanta y no podía faltar como el guapo ex novio de Rin.

Gracias a todas las chicas que dejan su Review, les mando un fuerte abrazo.