Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.
Atracción
Cambio
- ¡De acuerdo! – suspiro acomodando su cabello – Es un nuevo día, son casi las doce y supongo que dormimos lo suficiente como para… conversar sobre… ese tema
Rin observo a su amiga ¿Qué más se podría hablar? Así que sin responder, continúo comiendo su cereal.
- Rin… yo… no lo digiero y si ni yo puedo hacerlo, supongo que tu…
- No tengo nada que digerir Kagome, porque no le creo
- ¿Qué?
- Piénsalo ¿Por qué decirme… lo que dijo, justamente el día de la graduación, justo cuando me vio llegar del brazo del tipo que claramente odia?
Kagome no respondió, era una buena observación pero aun así, había algo que no encajaba en la actitud de Rin.
- Además… no entiendo tu sorpresa, tu, más que nadie deberías ser la incrédula
- ¡Cierto! Pero… - analizo tomando asiento – Si se tratara de un hombre diferente
- ¿Eh?
- Sesshomaru, por lo que sabemos, no es el tipo de hombre que… diría algo así ¿No lo crees? O que… implorara, porque eso hizo ¿No? Te pido que por favor lo escucharas y te sujeto del brazo, él… no quería que te fueras… - Rin suspiro
No se escuchó ningún sonido, Kagome miraba a su amiga, como mientras con la mirada baja, intentaba soportar lo que sucedía. Después de unos minutos Rin confeso:
- Eso ya no importan porque… ya decidí intentarlo con Bankotsu
- ¿Qué? – exalto sorprendida – Pero… ¿Y Sesshomaru?
- Ya no quiero hablar más de Sesshomaru…
- No lo entiendo… - replico confundida
- ¿Qué es lo que no entiendes?
- Sesshomaru te confiesa estar enamorado de ti y tu… ¿Eliges estar con Bankotsu?
- No, no es tanto así, no acepte ser su novia
Kagome observo incrédula a su amiga, sabía perfectamente bien que estaba sufriendo, y no es como si la decisión que había tomado fuera mala, el problema era hacerlo, conociendo los sentimientos de su profesor.
Flashback:
- ¿Kagome? – preguntó su novio por quinta vez
- ¿Ah? ¿Eh?
- ¿Estas, bien? – insistió
- Si, si ¿Por qué?
- Porque desde que llegaron, has estado ausente ¿Paso algo en el tocador? ¿Alguien las molesto?
- ¿Qué? No, no, es solo que… - la azabache suspiro, sabía que no era un tema del cual su novio debía enterarse, así que simplemente invento, lo primero que se le vino a la mente – Perdí… perdí un labial
- ¿Qué, un labial?
- Sí, sí, por eso nos tardamos tanto tiempo, lo buscamos pero, no apareció y además… era uno de mis favoritos – Inuyasha la observo incrédulo, a veces no podía creer que las chicas se impactaran por cosas tan triviales, pero aun así, no podía hacer nada
- De acuerdo… - suspiro resignado - ¿Qué color era?
- ¿Ah? Rojo…
- ¿Rojo? ¿Que no tienes cientos de labiales rojos?
- Este era carmesí
El peli plateado alzo una ceja, debía admitir que aunque fuera ridículo, esa personalidad de su novia, lo volvía loco. Sonrió levemente y acercándose a ella le dijo:
- Muy bien… mañana mismo te llevare a comprar otro "carmesí" ¿De acuerdo?
Kagome se sonrojo, no solo la cercanía peligrosa de Inuyasha la había cautivado, sino esa forma de ser tan dulce que la derretía por completo. Le sonrió coqueta y mientras le agradecía lo llenaba de besos.
Por otro lado, Rin y Bankotsu, también conversaban:
- Me alegra ver que te estas divirtiendo – comento Bankotsu
- Si… a mí también, Kagome eligió muy bien el lugar para celebrar – respondió sabiendo que era una total mentira
- Así es, aquí si podemos bailar… ¿Lo recuerdas?
- ¿Qué cosa?
- La primera vez que te invite a bailar
- ¡Oh! Si - dijo apenada, pues eran buenos recuerdos
- Te negaste tantas veces…
- Y tú, insistías tantas veces…
- No podía rendirme, me habías dejado completamente cautivado – confeso viendo a la chica, mientras sentía el latir de su corazón - ¿Rin?
- ¿Si?
- ¿Sabes? No creo poder aguantarme tanto tiempo – suspiro
- ¿Eh?
- Lo que siento por ti, es real, es intenso y callarme, me está quemando el pecho – confeso
- Bankotsu…
- No te estoy pidiendo que comencemos una relación, tampoco que me aceptes sin que sientas algo por mí, eso sería… muy cruel, para ambos. A lo que me refiero es – explicó – Dame la oportunidad de comenzar desde el principio. Tengamos una primera cita, conversemos como si no conociéramos nada del otro, será como si fuéramos dos personas que se acaban de conocer, tengamos un nuevo comienzo ¿Qué dices?
¿Cómo hacerlo? ¿Cómo intentar conocer a "nuevas personas" si por dentro se sentía destruida, confundida, lastimada? Planeo negarse pero las palabras de su amiga regresaron a su mente. Bankotsu era un buen muchacho y debía admitir que a su lado, el dolor desaparecía. Su extrovertida personalidad, le ayudaba a sentirse feliz, además, la propuesta era buena, comenzarían desde cero, sin obligación, sin intensiones, solo citas en donde conocerían a aquella "nueva persona" alguien que no fuera Sesshomaru.
Pensando en todo eso, tomo aire y dejando el temor a equivocarse, respondió:
- De acuerdo
El joven no lo podía creer, Rin había aceptado, y sabía que esa oportunidad no debía desaprovecharla. Así que con emoción sonrió gustoso.
- ¿Y bien? – pregunto Rin – ¿Cuándo comenzamos?
- Por mí, desde este instante preciosa – agrego él, con emoción
Fin del Flashback
- Será como… comenzar de cero, como si fuera una nueva persona
- Fue una buena propuesta y tal vez, en otras circunstancias, te habría felicitado por la decisión, no retiro lo dicho, Bankotsu te puede ayudar en mucho pero…
- ¡Pero nada Kagome!
- ¿Rin?
- ¡Ya no puedo! – exalto desesperada – ¿Crees que no pensé lo mismo que tú? Durante toda la noche analicé sus razones, motivos por los que hubiese dicho lo que dijo asociándolo con actitudes que tuvo anteriormente conmigo y… a pesar de que parecían encajar yo no…
- ¿No qué?
- No le creí –Kagome suspiro - Intente, juro que lo intente, intente creerle, quise hacerlo – confeso mientras sus lágrimas, mojaban sus mejillas – Con todas mis fuerzas, quise creerle pero ya no pude
Sesshomaru era un idiota, aunque hubiese sido real su confesión, era tarde. El miedo de Rin a ser nuevamente lastimada, le impedía creer en sus palabras. ¿Y ahora qué piensas hacer? Se preguntaba la azabache mientras abrazaba a su amiga, pues por más sorprendente que pareciera, ella si le creía.
xxxxx
La cabeza le daba vueltas, durante toda esa semana se la había pasado bebiendo botella tras botella, y aunque de un solo trago vaciara el alcohol, no dejaba de sentir ese insoportable dolor, así mismo, no dejaba de soñar con Rin, dormir se había vuelto su enemigo pues cada que serraba los ojos la podía ver, ya sea riendo, caminado por su casa, moviendo esas caderas que lo enloquecían o lo peor, viéndola tomada de la mano de ese bastardo aprovechado.
En cuanto, esa imagen paso por su mente abrió los ojos, apresurado y respirando entre cortado llevo las manos a su cabeza, ya no podía seguir así. Era patético, se portaba como todo un imbécil, ¿Qué demonios le sucedía? Amaba a la chica y en efecto, si su egoísmo y celos lo habían hecho darse cuenta de eso, lo aceptaba, pero perderla ya no era una opción.
Así que, se levantó del piso, tomo una camisa limpia y tomando las llaves de su auto se dirigió al departamento de Rin.
Sin saber cómo había llegado, ya se encontraba frente al edificio donde muchas veces había ido a buscarla, donde la veía salir de esa puerta, portando tan radiante sonrisa, algo que siempre la caracterizo y algo que siempre le gusto de ella. Salió del auto y se dirigió al elevador. No hacía falta que pensara en las palabras que le diría, en cuando la tuviera frente a él, sabría exactamente lo que haría.
Ya frente al departamento, toco la puerta, parecía eterno, no se notaban luces adentro y por un segundo temió que no se encontrara nadie hasta que por fin, escucho movimiento.
No pudo evitar sentir satisfacción al ver que quien abrió la puerta era nada más y nada menos que esa hermosa chica que, vestida en pijama y con el cabello un poco alborotado, lucia tan sensual como siempre, mientras con sorpresa en su rostro, lo miraba confundida.
- ¿Sesshomaru? – soltó ella en un suspiro - ¿Qué haces aquí? – pregunto confundida
- Necesitaba verte – confeso sincero
- Pero… ¿De qué hablas? Son las tres de la…
No la dejo responder, cuando en un impulso, la tomo de la cintura y atrapo sus labios. Al principio parecía que Rin se resistía pero no tardo en devolverle los besos que apasionadamente le ofrecía y abrazándose a él, se dejó llevar.
No sabía lo mucho que extrañaba el sabor de sus besos hasta que los estaba volviendo a probar, sus manos le recorrían la espalda y cintura con deseo, mientras ella, dócilmente se entregaba a las caricias. Entonces llenos de pasión, Rin guio a Sesshomaru dentro de su departamento y tras cerrar la puerta, aprovecho para cargarla entre sus brazos y siendo una mesa el lugar más cercano, la sentó para comenzar a besarle el cuello y los hombros, mientras disfrutaba de los deliciosos gemidos de Rin…
El ambiente estaba lleno de calor y entrega mutua, en los ojos de Rin se podía ver el deseo y en sus besos, se podía percibir lo mucho que ella también lo extrañaba, así que abriendo las piernas le dio espacio para poder hacerse una con él, pero cuando estaba a punto de poseerla, sus ojos se abrieron dando a conocer su decepción, por milésima maldita vez, todo no era más que un sueño.
Frustrado y con el corazón acelerado, soltó un golpe junto con un gruñido de rabia. Nuevamente su mente le jugaba esa maldita broma, y ya no podía más con eso, esos sueños, se volvían cada vez más reales. Tomando su rostro entre ambas manos, se recargo en la pared donde se había quedado dormido y soltó un profundo suspiro.
Había pasado justamente una semana.
Si, el rechazo de Rin, había sido inesperado, pero totalmente justificado, no era para menos, él, sabía que era el culpable, desde el primer momento, su comportamiento para con la chica, no siempre fue el mejor y no porque no quisiera, sino por la estúpida escusa de evitar sentir algo que claramente ya sentía. No podía negarlo, desde el primer día en que la había visto, parada en el lumbral de la puerta del salón de clases, había visto en ella, más que una joven hermosa.
Y que su retiro de la universidad se pospusiera solo por ella, tampoco era coincidencia, desde el primer momento en que la conoció, había cautivado su corazón y por más que se resistía, sus acciones fueron inevitables, el buscar estar cerca de ella, ayudarla cuando no tenía por qué hacerlo, todo. Lo único malo, es que por imbécil, había elegido lastimarla, para evitar enamorarse.
Cosa que se había hecho tarde, pues no podía estar más enamorado.
Por esa razón, no dejaría las cosas así, no permitiría que Rin estuviera con alguien más que no fuera él, no dejaría que la chica más perfecta que conocía, se alejara de él, y mucho menos, perdería al amor de su vida, pues estaba seguro que podría lograr el recuperar su confianza. Arreglaría todo y volvería a tenerla entre sus brazos.
xxxxx
- ¿Hoy será tu primera cita con Bankotsu? – pregunto juguetona
- Si…
- Y ¿Te sientes emocionada? Yo si lo estaría y más con un hombre como Bankotsu, es ¡muy guapo!
- Nunca he dicho lo contrario – respondió Rin entre risitas - Y no, simplemente un poco nerviosa
- Ya veo… te arreglaste muy bien para ser tu primera cita
- Dije que lo intentaría ¿No?
- Así es pero, no imagine que a tal grado
- Solo es un vestido Kagome – aclaro sonrojada
- No se lleva vestido a la primera cita sino es para impresionar a ese chico…
- Cierra la boca – dijo la castaña mientras ambas reían
Había pasado una semana, y aquella conversación por fin había llegado a una conclusión. Rin se permitiría continuar con su vida, una vida donde Sesshomaru no estuviera, y aunque no fuera con él, intentaría ser feliz, conocer y tener nuevos sentimientos por alguien más. Y aunque estaba de acuerdo con empezar algo nuevo, también incluía a las personas, debía admitir que Bankotsu era una opción bastante buena, siempre le había parecido atractivo, física y personalmente.
Estaba segura que el Bankotsu de antes ya no estaba, había cambiado para ser el novio que siempre quiso que fuera, aunque la parte de ser novios aun llegaba, pues aun debía terminar de convencerse.
Sin embargo, a pesar de todo, estaba completamente segura que, ciertas o no, las palabras de Sesshomaru, nunca sería capaz de buscarla, de demostrarle que sus sentimientos eran reales. Por eso mismo, debía continuar, por mucho que le doliera, debía aceptar que el guapo profesor de música, había quedado en el pasado.
No paso mucho tiempo para que el guapo joven moreno, llegara y tocara la puerta, Rin salió a recibirlo y después de escuchar los encantadores halagos de su cita, se encaminaron mientras que Kagome también esperaba a Inuyasha, pues no sería la única en salir esa noche.
xxxxx
Ya se había vuelto costumbre, cada fin de semana, después de asistir a las pruebas laborales, ambas chicas, salían cada una con su guapo acompañante, por parte de Kagome, salía con su novio Inuyasha y por parte de Rin, intentaba "conocer" y ¿Por qué no? Quizá, intentar una relación futura con Bankotsu. Para ese momento, había pasado justamente un mes.
Mientras que Kagome siempre regresaba emocionada a casa y le comentaba a su amiga sobre sus asombrosas citas con Inuyasha, Rin, simplemente valoraba el esfuerzo del joven, pues aunque lo intentaba con mucho entusiasmo, era inevitable disfrutar aquellas citas, sin desear que todos aquellos detalles y momentos, los viviera a lado de Sesshomaru.
Esa noche, como siempre, Rin había llegado antes, por esa ocasión, no se sentía con ánimo de esperar a su amiga, pues el siguiente día, comenzaría su primer día de trabajo y al ser la elegida al puesto de entre cincuenta personas, debía demostrar que era capaz de realizar el trabajo aun sin experiencia, así que dormir bien, era necesario.
Tomo un poco de agua y dispuesta a ir a su habitación, escucho de pronto la puerta, sabía que Kagome había llegado, así que decidió ir a recibirla e informarle que ya estaba a punto de ir a dormir, cuando su rostro la inquieto, pues parecía que su amiga, hubiese visto un fantasma.
- ¿Kagome, todo bien? – preguntó preocupada
- ¿Eh? Ah, sí, si…
- ¿Estas segura? Luces… pálida
- Lo que pasa es que durante la cena de hoy Inuyasha…
- ¿Si?
- Me pidió que viviéramos juntos…
Flashback:
- ¿Qué hacemos aquí? – pregunto sorprendida, pues nuevamente la llevaba a cenar en a un hermoso y lujoso restaurante
- Vamos a celebrar que de mañana, comienzas tu primer día de trabajo – respondió él, acercándole la silla a su novia
- ¡Ya veo! En ese caso, muchas gracias por el detalle – agrego coqueta
Por fuera, parecía un chico rudo, arrogante, soberbio, pero, cuando estaba con Kagome, todo era diferente, se convertía en un muchacho dulce, cariñoso, detallista y romántico y ambas facetas, tenían completamente enamorada a la azabache. Sonrió complacida y alzando una copa, brindo. La velada continuaba como una cena perfecta, hasta que de un momento a otro, tomo un giro inesperado.
- No puedo creer que ya mañana comenzare a trabajar… y justamente donde siempre quise
- Te lo mereces, fuiste la mejor candidata
- Si… - suspiro – Supongo que sí, aunque lograr ese lugar compitiendo con cincuenta personas mas, fue muy difícil
- Ya lo creo… recuerdo cuando me sucedió lo mismo… es complicado tener un puesto siendo joven y sin experiencia. Pero estoy seguro que lograras adaptarte
- Muchas gracias… aunque no solo yo comienzo una nueva etapa, sino que tu también, ahora que terminaste la universidad, podrás exigir un puesto más alto
- Justamente, te iba hablar sobre eso
- ¿Qué? No me digas que si te dieron el puesto
- Así es – afirmo orgulloso
- ¡Guau! – grito emocionada la azabache – ¡Muchas felicidades! Estoy muy orgullosa de ti
- Gracias Kagome pero… no es todo lo que tenía planeado decirte esta noche
- ¿Hay más? – pregunto alzando una ceja
- Yo… solo estaba esperando esta oportunidad laboral para poder decirte eso… - el rostro de Inuyasha había cambiado, se mostraba serio y esa actitud asusto a la chica - Kagome… sabes perfectamente bien, lo mucho que me encantas ¿Cierto?
- Lo sé… - acepto vanidosa, así como sonrojada
- Pero… no solo existe eso sino… sentimientos más intensos, más reales
- ¿Inuyasha? – suspiro nerviosa, sabía que algo se acercaba
- Supe que me enamoraría de ti, desde que te vi por primera vez, y no me equivoque, estoy perdidamente enamorado. Por eso quiero saber si tu…
- Yo también Inuyasha… yo también estoy enamorada de ti – confeso llenado de alegría el corazón del peli plateado, pues aunque lo sabía, escucharlo de ella, lo había hecho completamente feliz
- Entonces… dime ¿Te gustaría llegar más lejos conmigo?
- ¿De qué hablas?
- Múdate conmigo Kagome… vivamos juntos…
- ¿Eh? Es… es un paso muy importante, para ambos
- Lo sé, por eso no es necesario que me respondas en este instante, piénsalo el tiempo que sea necesario y se cual sea tu respuesta, la voy aceptar
Fin de Flashback
- ¡Oh! Kagome… que lindo… - confeso Rin tomándose el pecho con las manos
- Lo sé… lo sé… detesto cuando se porta así
- ¿Por qué?
- Porque me derrite, siento que me tiene a sus pies… - Rin sonrió gustosa, ver enamorada a su amiga, le alegraba el corazón - Nunca me imaginé esto – continuo Kagome - Tenia planes, salir de la universidad, conseguir el trabajo de mis sueños, ahorrar, comparar mi departamento, tener mi propio auto, viajar y todo eso lo compartiría contigo pero…
- ¿Pero?
- Desde que lo conocí, esos sueños no cambiaron, no del todo, porque aún tenía todo eso en mente pero… Ahora era Inuyasha, la persona con la que deseaba compartirlo
- ¡Ya veo!
- No es que tú ya no fueras importante para mi Rin… sino que…
- No, no, yo lo entiendo – respondió sincera, pues le había pasado lo mismo con Sesshomaru – ¿Entonces? Esa propuesta que te hizo… ya conoces la respuesta ¿Verdad?
- Primero debía hablarlo contigo, no solo eres mi mejor amiga, eres mi hermana, mi confidente, y esta decisión, no podía tomarla sin antes hablar contigo
- Y tú, la mía… - dijo tomado las manos a su amiga, quien con ojos cristalinos, no se atrevía a mirarla a los ojos
- Escúchame Kagome… gracias por tomarme en cuenta, pero no debes pedirme permiso, si tú lo amas, y si desde un principio sabias la respuesta, solo era necesario llegar y avisarme, además… no es que compartamos renta
Kagome le dedico una mirada reprochante a Rin y después de reír, ambas chicas se abrazaron. Era clara la decisión que había tomado la azabache.
Comentarios de la autora:
Ya saben, si es que leyeron mis historias anteriores. Siempre intento actualizar capítulos cada semana, así que espero no lo sientan muy tardado. Así mismo, les comento que estos capítulos, forman parte de una nueva etapa de la historia, espero que les agrade.
Ya saben que me encanta leer sus Reviews así que por favor, compártanme uno, son gratis :) un abrazo fuerte.
