Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.
Atracción
Epilogo
La primera persona a quien le dijo sobre su compromiso con Sesshomaru fue a Kagome. Era de esperarse, pues más que una amiga, era su hermana, su confidente, el hombro en quien podía recargarse, y el mismo en quien podía llorar, decirle a alguien antes que ella, no era una opción. Obviamente, la carismática azabache, no dudo en gritar de emoción, expresando su sincera alegría, se levantó de la silla y abrazo a Rin llena de ilusión, realmente era una maravillosa noticia.
Aunque no era todo, no solamente la familia de Rin, seria informada por el compromiso, sino que también la de Sesshomaru, lo que solo incluía a su padre, el importante empresario; Inu No Taisho. Mostrando por primera vez, interés en ir a hablar con él, en persona, cosa que había sorprendido mucho a Rin.
- Sesshomaru me llevara este fin de semana a conocer a su padre – comento Rin, a su amiga
- ¡Guau! Ya se había tardado. Pero creo que, fue más que nada porque Sesshomaru es muy formal para este tipo de asuntos – confeso
- ¿Tú ya lo conoces Kagome? ¿Al señor, Inu No Taisho? – dudo, curiosa
- Si… - suspiro - Hace poco lo conocí
- ¿Por qué no me lo dijiste? – cuestionó
- Porque Sesshomaru aún no lo hacía y temí que si te lo decía, te sintieras mal, pero supongo que estaba esperando este momento – analizo pensativa - La verdad es que… por lo que vi en Inuyasha, ambos respetan mucho a su padre
- Ya lo creo – añadió Rin – Me di cuenta por la manera en la que Sesshomaru hablo de él. Quizá, no son una familia muy unida pero… respetan a su padre, muchísimo…
- Así es… cuando lo conozcas, te darás cuenta del porqué. Eso sí amiga, su personalidad no tiene nada que ver con esos dos
Kagome no dijo más, pues no quería arruinar la sorpresa a su amiga, así mismo, porque estaba segura de que todo saldría bien.
Por fin, había llegado el momento y Rin, se encontraba más que nerviosa por conocer a quien sería su suegro. Reconocía sentirse extraña, pues su novio pocas veces lo había mencionado, hasta pudo pensar que no se llevaban bien y de la nada, había propuesto firmemente ir a hablar con su padre, así que realmente, no sabía que esperar.
Sesshomaru de inmediato advirtió los nervios de Rin, así que dándole confianza, aseguro que todo saldría bien. Ella, respiro profundo y tomándolo de la mano, se encaminaron a la que antes era su casa. Pero por lo contario más que una casa, era una mansión, mismo lugar dónde los hermanos Taisho habían crecido.
Anteriormente el peli plateado había explicado su posición al vivir dentro de esa casa. La considero su hogar por mucho tiempo pero en cuanto pudo salir adelante por él, mismo, salió de ahí pues tanto él, como su hermano menor Inuyasha, no eran el tipo de hombres que esperaban salir adelante por su padre, actitudes y decisiones que enorgullecieron a Ino No Taisho.
Por la personalidad de ambos hermanos, Rin se esperaba a un hombre, con las mismas maneras de expresarse y actuar, como una combinación entre Inuyasha y Sesshomaru, pero por lo contario, fue muy diferente.
Desde el instante en que la saludo, pudo percatarse de que se trataba de un hombre amable, pero sin reprimir su imponente porte, con una voz sensual, cautivadora pero que reflejaba tanta experiencia como sabiduría. Un carisma encantador, elegante, atractivo, muy atractivo a pesar de su edad, incluso mucho más que el señor Kirinmaru. Resumiendo, un hombre realmente impresionante.
Ciertamente las personalidades diferían en mucho, pero físicamente eran muy parecidos, era curioso cómo es que, en el señor Taisho, se podían ver rasgos tanto de Sesshomaru como de Inuyasha, pero lo más impresionante, era ese tono tan peculiar de sus ojos. Un ámbar hermoso capaz de paralizar con una mirada a cualquier mujer.
Su manera de tratarla desde el principio, más que galante y cortes, era de absoluta confianza, brindándole a la castaña una satisfactoria tranquilidad. En conclusión; su experiencia conociendo a su futuro suegro, fue más que encantadora.
Por otro lado, Ino No Taisho, igualmente quedo fascinado de la chica que sería su nuera, pero no solo eso, sino también la decisión de su hijo mayor al querer formalizar una familia, de hecho, hasta lo había dudado de Sesshomaru. A quien veía más propenso de tener una esposa e hijos, era a Inuyasha pero por lo visto, su hijo menor actuaba más lento. Quizá, era por su edad.
Aun así, le agradaba que sus dos hijos, tuvieran a tan increíbles mujeres a su lado. Inteligentes, encantadoras y muy hermosas, especialmente Rin. Comentarios que no se guardaría, así que con la excusa de ir personalmente por mas vino, su padre se encamino a la cocina, llevándose con él, a Sesshomaru.
Entonces, aprovechando el momento a solas, el señor Taisho, comento a su hijo aquello que pensaba:
- Es la primer mujer que me presentas Sesshomaru – comento a su hijo - Espero que también se la única – agrego
- ¿Acaso crees que soy Inuyasha? – replico frunciendo el ceño. Su padre, comenzó a reír
- Tranquilo hijo, solo bromeaba, siempre supe que la mujer que se casara contigo, sería la única. Eres realmente fiel – afirmo seguro. Sesshomaru lo observo – Además, no creo que vuelvas a encontrar alguien como ella, es encantadora, en todos los sentidos – pronuncio sonriente, tomando el hombro de su hijo – Sera una gran boda… y hablando de bodas – continuo entre suspiros - Pronto será la boda de Kirinmaru. Aun me parece increíble que esa mujer aceptara casarse con él – dijo sincero tomando el último trago de su copa
- Si no te agrada debiste comentárselo
- No es asunto mío pero…aun así, es mi amigo y debo apoyarlo. Por eso requiero tu presencia y la de tu hermano en ese evento
- No está en mis planes asistir – adelanto serio
- Pues entonces agrégalo… - advirtió severo y tomando una botella regreso con la chica
De alguna forma, Sesshomaru se lo esperaba, por lo tanto, una parte de él, sabía que ir a ver a su padre no era una gran idea. Pero aun así, lo haría, lo respetaba lo suficiente como para negarse, fue así, como asistieron a la boda de Kirinmaru y Sara.
Como era de esperarse y por lo mucho que a Kirinmaru le gustaba ostentar, el evento fue realmente impresionante. Aquella boda, parecía ser sacada de un cuento de hadas, con cientos de invitados, con lujosos arreglos, comida espectacular y ¿Qué decir sobre Sara? Lucia hermosa, su vestido además de verse costoso, era increíblemente precioso, su maquillaje, su peinado, todo, parecía ser perfecto, excepto por una cosa.
Ella no estaba feliz, ya que a quien menos esperaba ver en su boda, era a Sesshomaru, pues sabía que él, sería el único hombre a quien amaría, si, quizá a partir de ese momento no le faltaría absolutamente nada, porque no solo el señor Del Alva le pondría todo a sus pies, sino que el amor que sentía por ella era sincero, así que, podría decirse que ya lo tenía todo. Todo excepto a Sesshomaru.
Y lo peor, es que no solo seguía a lado de esa chiquilla Rin, sino que justamente ese día, en que había elegido comenzar una nueva vida a lado de otro hombre, había llegado la noticia de su compromiso. No dijo nada, pero eso no evito las cientos de preguntas que la invadieron ¿Cómo pudo? ¿Cómo había logrado robarle al hombre de su vida? ¿Cómo es que una mujer que había sido su alumna, ahora era su prometida? Kirinmaru por su parte, felicito sincero el compromiso de Sesshomaru, prometiendo, acompañarlos ese día.
Lo único bueno de ir a ese evento, era la asistencia de Inuyasha y Kagome, ya que gracias a ellos permanecer ahí fue bastante llevadero puesto que, compartían su incomodidad. De cualquier forma, su presencia era exclusivamente por insistencia de su padre. Así que llegando el momento de retirarse, se marcharon sin mirar atrás.
Las invitaciones tardaron seis meses en llegar. Así mismo, el tan esperado día, por fin había llegado. Sesshomaru había cumplido su promesa, la cual era; darle a esa hermosa chica, la boda de sus sueños.
Rin no solo pudo usar ese hermoso vestido corte de sirena que tanto había soñado, literalmente era único, pues el hombre peli plateado, había hecho lo imposible para mandar hacerlo tal y como ella lo deseara. Obviamente la única que podía ser la encargada del maquillaje y peinado fue Kagome, logrando hacerla lucir, tan hermosa como una princesa.
¿Y Sesshomaru? ¿Cómo explicarlo? Se veía impresionante, adictivamente apuesto, con esa increíble sensualidad que lo caracterizaba y lo mejor es que su traje combinaba a la perfección con el estilo del vestido de Rin.
Verla acercarse al altar, con una mirada llena de ilusión, con las mejillas sonrojadas por la felicidad intentado controlarse para no llorar y apretando con fuerza el ramo de peonias blancas, era tan maravilloso, que parecía un ángel. Mientras que Rin, el caminar directo hacia él, quien la miraba penetrante, luciendo tan imponente y estoico, la llenaba de nerviosos suspiros que se combinaban con la desesperación de llegar de una buena vez para estar a su lado.
Cada detalle fue perfecto, pero lo mejor de todo, fue pronunciar uno frente al otro, el "si acepto" que los unió para siempre.
La fiesta, los arreglos, el baile, todo, era absolutamente como Rin lo había soñado, pero ese día, no fue la única que experimento tan encantadora felicidad, sino que también Kagome, pues no solo su mejor amiga se había casado con el amor de su vida, sino que también, había sido el día que Inuyasha había elegido para pedir su mano en matrimonio a la hermosa chica de ojos grandes y abundante cabello azabache.
Paso un año para que pudieran asistir a la boda de Kagome e Inuyasha, así mismo, el ultimo evento en que Rin y Sesshomaru asistieron solos, pues tan solo unos meses después, Rin, dio a luz, a dos hermosas gemelas a quienes nombraron; Towa y Setsuna.
Las dos adorables niñas, no solo eran el relejo de la personalidad de cada uno de sus padres, sino el maravilloso fruto de su amor.
Rin ya había escuchado que hay un porcentaje de personas, quienes suelen encontrar el amor mientras estudian, pero nunca creyó que ella tendría esa suerte, mucho menos con su profesor. Ni mucho menos, haber formado tan hermosa familia, tan solo con el principio de una mutua atracción.
Fin.
Agradecimientos:
¿A quién más agradecerle, sino a todas ustedes? Así es. No tengo palabras para describir la alegría y emoción que me da, saber el apoyo que recibí, así como los hermosos comentarios que en cada publicación me han dejado. 3 años tarde en terminar esta historia y aun así, continuaron leyendo, de verdad que me siento muy feliz. Muchísimas gracias.
Dedicatorias:
A mi hermana, quien me alentó a escribir una historia con personajes y temas más maduros. Y a mí Papá (que en paz, descase) quien me ayudo a liberarme del bloqueo creativo y por fin continuar mi historia hasta terminarla.
Comentarios de la autora:
Bien, aquí está el epilogo, por lo tanto, la última actualización de esta hermosa historia. Como les comente anteriormente, "Atracción" es muy importante para mí, así que poder llegar al final, es increíble. Me despido de esta maravillosa historia y espero me sigan acompañando en las continuaciones, así como las nuevas historias. .
PD: Si les quedo alguna duda, díganmela con toda confianza, les responderé por MP. Aunque realmente intente abarcar todo para no dejar nada inconcluso.
Como siempre, les mando un fuerte abrazo. Saludos.
Atracción, por YazziLeon 27/02/2018 a 05/08/2021
