..·❁*✿·..·°*°·..·❁*✿.°*°·..
-No estoy muy segura de usar esto, me parece muy atrevido. – dijo la rubia mirándose frente al espejo.
-Estás loca? Estás hermosa. Sabía que te quedaría perfecto. – dijo Amy mirando a su amiga. – además no es atrevido.
-No lo sé; su escote es…, además hace mucho que no uso traje de baño, no luzco este traje.
-Claro que sí, tienes buen busto y con este escote… - dijo guiñando un ojo. – que se preparen!
-Eso no me ayuda, tal vez debería usar otro.
-Nada de eso, ya nos están esperando.
Candy se puso un short pequeño con una sudadera algo floja, unas sandalias negras, tomó su mochila y ya estaba lista para salir.
-Cómo te sientes?
-Estoy bien, gracias Karen. – Candy se sintió contenta al ver que Karen mostró preocupación por ella, no importaba si lo hacía por compromiso, estaba feliz.
-Listos? – cuestionó Archie. – iremos a la playa y ahí almorzaremos, les parece la idea? – todos aceptaron.
-Iremos en dos autos. Nosotros iremos con Paty y Stear, si no les molesta. – dijo Karen.
-Me parece bien. Candy, ven con nosotros. – dijo Amy, tomando a la rubia del brazo.
-Está bien.
Candy estaba nerviosa de ir en el mismo auto que Terry, y él no sabía que tema tratar con la rubia, no después de lo escuchado la noche anterior.
-Y llamaste a la chica rubia de anoche? – cuestionó Tom mirando al rubio.
-A la rubia? –dijo Terry mirando a su amigo.
-Tu amigo no pierde el tiempo. – dijo Tom riendo. – anoche mientras comíamos ya estaba ligando con una rubia.
-Jajaja fue ella quien se acercó y le invité una copa. Es todo, no es como si yo la haya buscado.
-Tú y tus conquistas. – dijo moviendo su cabeza de un lado a otro. – y al menos de esta si sabes su nombre?
-No sólo eso, sino también su nacionalidad. Sasha, es rusa y me dio su número. Qué te parece? Envidia? – dijo riendo.
-A mí me agradó, era muy simpática.
-La conociste? – cuestionó la rubia a su amiga.
-Sí, nos la encontramos en el club al que fuimos.
-Qué coincidencia. – dijo Terry sonriendo.
-Me parece que estaba muy interesada en ti. Y algo me dice que la veremos hoy en la playa. – dijo Tom.
-Seguramente anoche ya le hayas dado tu próxima ubicación.
-Ya basta, ni siquiera sabía a qué parte de playa iríamos hoy.
-Pero cuando te enteraste la llamaste. Cierto?
-El que no arriesga pierde. – dijo mirando fijamente a Terry y su voz le enviaba un mensaje claro.
-Espero conocerla. – dijo la rubia.
-Lo harás y va a agradarte. – dijo guiñándole un ojo.
.·*•..✿..•*·.
-Es hermoso. – admiró Paty.
-Verdad que sí? Me encanta este lugar, es el más tranquilo de toda la playa, y ese restaurante sirve los mejores platillos.
-Que les parece si nos situamos allá. – dijo Stear señalando una zona donde había camastros y estaba cerca al mar.
-Me parece bien. Vamos.
Todos se dirigieron al lugar y una vez acomodados las mujeres fueron a los vestidores para luego salir con trajes de baño. Karen usaba un traje de baño en color rojo de dos piezas, algo atrevido para el gusto de su esposo, estando en público claro está, desde la parte superior bajan unas tiras cruzando su cintura y lo que llamaba la atención era la tanga; Paty llevaba uno de una pieza en color azul, el pecho era recto y en la parte de las caderas estaban unidas con tres tiras a cada lado; Amy, llevaba uno amarillo con diseños florales de dos piezas la parte superior era algo atrevida unida con un aro metálico al centro; Candy llevaba uno entero en color negro, el escote pronunciado unido por unas tiras entrecruzadas al igual que a cada extremo del traje.
-Ya estamos aquí. – dijo Karen modelando su traje.
-Karen! dijiste que no usarías ese en público. – dijo Archie enfadado al ver a su esposa.
-Y yo te dije, que lo haría, además me queda estupendo.
-No sabía que eras celoso. – dijo Amy acercándose a su esposo.
-Yo entiendo cómo se siente Archie. – dijo Tom, pasándole a su esposa una toalla.
-Estás hermosa. – dijo Stear una vez se acercó a Paty.
-Gracias. – dijo sonrojada.
Candy la miraba con una sonrisa, era lindo ver como se querían. En ese momento no pudo evitar sentir envidia de su amiga; no se dio cuenta que alguien la observaba con el ceño fruncido.
Terry quería tomar a Candy y llevarla a los vestidores para que vuelva a ponerse aquel short, que para él ya era demasiado atrevido; de reojo vio como un par de jóvenes la observaban con una sonrisa de satisfacción por lo que veían y eso causó que algo en él enardeciera con fuerza.
-Pero como se atreve a vestir aquello. – se dijo a sí mismo. – acaso no sabe lo que tiene? Maldita sea, creo que voy a matar a alguien y empezaré con aquellos desgraciados que no le quitan la vista de encima. – estaba furioso, no con ella, sino con todo aquel que se atrevía a pasar la vista por su cuerpo.
-Candy, estás hermosa. – Anthony se acercó a ella.
-Gracias, aunque debo confesar que ya me arrepentí de usar este traje de baño.
-No lo hagas, te queda estupendo. – dijo observando de reojo a Terry y casi se le escapa una carcajada al ver lo molesto que estaba. – ven, vamos por las bebidas. – dijo tomando su mano para que lo acompañase. - Terry tú también acompáñanos. – sin rechistar el castaño lo siguió.
-No sabía que era autoservicio.
-No lo es, es solo que tardan demasiado. – dijo sonriendo. – oh! Pueden ir ustedes? Acabo de ver a alguien. – sin esperar respuesta se alejó de ellos y se dirigió hacia una rubia.
-Ella debe ser Sasha. – la rubia observaba el encuentro entre los rubios sin notar que Terry la miraba a ella.
-Eres realmente hermosa…
-Qué? – Candy lo miró sorprendida, Terry se dio cuenta de su error, creyó haberlo dicho en su mente, se quería dar un golpe por despistado.
-Eh… que es hermosa. – dijo señalando a una castaña que estaba sentada en una mesa cerca del local.
-Ah… - no pudo ocultar su decepción. – sí es muy hermosa… si quieres, yo llevaré las bebidas y tú puedes quedarte a hablar con ella. – se alejó del castaño.
-Hey! Por qué te enfadas?
-No estoy enfadada, sólo te dije que puedes ir con ella, al parecer tú también le gustas. – dijo aún más molesta viendo como esa castaña no apartaba la mirada de Terry.
-Perfecto, entonces gracias. – la dejó y se acercó a la castaña; pero no perdía de vista a Candy quien se acercaba a la barra y estaba pidiendo algunos tragos.
-Hola muñeca. – sintió que alguien se ponía detrás de ella. – acaso llevarás eso sola?
-Qué? – se giró y vio a un hombre rubio de ojos celestes detrás de ella.
-Deja que ayude a una dama delicada como tú. Un ángel tan hermoso no debe cargar nada más pesado que un rosa.
-Es enserio? Acaso eso funciona con alguna mujer. – pensaba Candy mientras miraba al hombre. – no gracias, estoy bien.
-Vamos amor deja que te…
-Ni se le ocurra llamar de esa manera a mi novia otra vez. – al ver como un hombre se posicionaba detrás de Candy, Terry no espero más y dejando a la castaño con la palabra en la boca se acercó e interrumpió al sujeto.
-Calma amigo, sólo hablábamos, es todo. – dijo intimidado por la mirada de advertencia del castaño.
-Amor, deja que el mesero lleve eso. – dijo pasándole una tarjeta a un mesero, donde indicaba donde estaban ubicados. – ven conmigo. – se llevó a Candy de la mano.
-Terry, qué fue eso? – dijo una vez que el castaño se paraba, algo alejados de la vista de todos. – yo… - la silenció con un beso, era uno ansiado y desesperado.
-Nos está observando. – murmuró alejando un poco sus labios. – sígueme el juego. – dijo volviendo a besarla, Candy correspondió al beso y pasando sus brazos por su cuello lo atrajo más a ella.
Secretamente Terry sonreía de su travesura, no había nadie observándolos, ya no aguantaba los deseos de besarla. Cuando la vio con ese traje de baño y después cuando ese hombre se acercaba a ella unos celos lo invadieron; tuvo miedo que Candy lo desmintiera y golpeara; sin embargo ahí estaba besándolo con las mismas ansias que él.
Candy se había incomodado al ver a aquel hombre tan cerca de ella, agradeció al ver a Terry; mas se desconcertó al escuchar que la llamaba su novia, luego entendió que era por la situación; pero ahora, ahora la estaba besando, hace tanto que había soñado con sus besos que agradeció que ese hombre los estará observando. Al fin volvía a ser besada por Terry. Su Terry.
-No creo que se te vuelva acercar.
-Oh, no lo creo, - la voz le salió ronca – no después de lo que le dijiste y nos viera. – dijo sonrojada mientras se aclaraba la garganta.
-En serio cree que conquistará a alguien son semejantes frases. – Terry soltó una carcajada, Candy sonreía con él, después de cinco años, volvía a ver a ese adolecente juguetón y sarcástico. – vamos? - pasó su brazo por su cintura y la guió donde estaban sus amigos.
-Candy, Terry vengan quiero presentarles a Sasha. – Anthony les presentó a una joven hermosa, era rubia de ojos celestes, no era muy alta, pero si tenía un lindo carácter.
-La comida es deliciosa. – mencionó Paty.
- Verdad que si? Cuando nos casamos Archie y yo pasamos nuestra luna de miel aquí, y solíamos venir a comer a este lugar todo el tiempo, verdad mi amor?
-Veníamos tanto que Karen subió de peso.
-No me recuerdes eso, me costó perderlos.
-No te gusta la comida Candy? – susurró Anthony al oído de Candy.
-Eh? No, es sólo que no tengo mucho apetito. – Terry los había escuchado, y se dio cuenta que la rubia apenas y había probado su comida.
-Acaso sigue haciendo eso? – se preguntó recordando que en la escuela solía saltarse las comidas y era él quien prácticamente la obligaba a comer. – tal vez por eso es tan delgada. – pensó.
-Por qué no pruebas esto Candy, estoy seguro que va a gustarte. – le pasó un plato con pollo en salsa de maracuyá acompañado con patatas al horno, todos se quedaron mudos al ver lo que Terry hacía.
-Gracias. – Candy probó un poco y quedó fascinada con el sabor. – está muy rico. – Terry la miró con satisfacción, después de terminar el almuerzo, regresaron a la playa.
-Vengan vamos a nadar! – Amy estaba emocionada con la playa. Todos fueron tras ella y entraron al mar, se divertían tanto que olvidaron antiguas rencillas.
-Estoy muy feliz. – dijo Paty al oído de Stear mientras él la abrazaba. – tus amigos son realmente agradables.
-Lo son, aunque tienen sus momentos de aguafiestas, les confiaría mi vida si fuera necesario.
-Yo haría lo mismo. Amy y Candy son las mejores amigas que puedo tener, y por ellas haría todo.
-Amy, se hizo tu amiga cuando se casó con tu hermano?
-No, lo conoció cuando ya era mi amiga.
-Y a Candy? Cómo la conociste?
-En América, tuvimos que viajar a Houston con mi familia y la conocí allí.
-En la universidad?
-No. – desvió la mirada hacia sus amigos. – ven vamos a nadar.
-Eso fue divertido. – dijo Karen echándose en el camastro.
-Lo fue más cuando esa ola te jaló. – dijo Stear a su hermano.
-No te burles Stear, creí que moriría al no ver a Archie.
-No exageres Karen, la marea no era tan alta. – dijo Terry burlándose.
- Me sorprendió, ese fue el motivo.
– La ola nos sorprendió a todos y sólo te llevó a ti. Qué quiere decir eso? – dijo soltando una carcajada.
-Cállate Granchester! – dijo molesto causando la risa de todos.
Candy sonreía mientras los escuchaba, seguían teniendo el mismo humor de hace años, Archie y Terry seguían siendo los mismos. Se quedaron una hora más en la playa después decidieron que sería mejor volver porque habían planeado ir a tomar algo y después ir a bailar.
.·*•..✿..•*·.
-Terry estaba muy cerca de Candy en varias ocasiones. – dijo Karen a su marido.
-Sí, yo también me di cuenta.
-Sólo espero que sepa lo que está haciendo. – dijo poniéndose el vestido que usaría esa noche.
-Terry debe ser consciente de lo que hace, y no importa lo que le digamos él hará lo que quiera.
-Lo sé, es sólo que no confió en Candy.
-Confiemos en Terry entonces, él sabe lo que hace.
-Creo que tienes razón.
Cuando llegaron al club Candy quedó impresionada, estaba dividida en dos salas, una que era la más grande tenía una pista y mesas alrededor; y la otra un poco más pequeña, tenía mesas frente a un escenario que servía para los shows de karaoke.
-El lugar es hermoso! Vinieron aquí ayer?
-Sí, verdad que es lindo y moderno?
-Me encanta!
-Vamos a esa mesa. – dijo Paty señalando una mesa con vista a la pista, sillones de cuero negro que rodeaban la mesa redonda.
-Me encanta esa canción, vamos a bailar! – dijo Karen tomando a su esposo, la siguió Paty y Amy con sus respectivas parejas.
-Vamos a bailar? – invitó Anthony a Sasha. Quien gustosa aceptó la invitación.
-Vamos? – dijo Terry al verse sólo con Candy. – disfrutemos la noche. – ella con un asentimiento lo siguió.
Los amigos formaron un grupo en la pista, se la estaban pasando fenomenal, en una esquina de la pista un hombre observaba la escena de aquel grupo. En especial a la rubia que lo había impresionado con su belleza y más al verla con aquel vestido negro con escote pronunciado en la espalda.
Ya en la mesa, las chicas hablaban de los nuevos diseños que habían llegado a la tienda de Paty cuando alguien se acercó a ellas.
-Sasha. – un hombre tocó el hombro de la joven llamando la atención de todos.
-Yakov, Erick! – dijo poniéndose de pie y abrazando al hombre. – quiero presentarles a mi hermano, Yakov - el joven los saludó a todos. – y él es Erick, un amigo. – el joven rubio saludó y al detenerse en Candy a quien le dedicó una sonrisa especial.
-Hola muñeca. – sonrió al saludar a la rubia. Nadie se dio cuenta ya que los demás saludaban a Yakov.
- Creo que te dije que no llamaras de esa manera a mi novia. – dijo el castaño apretando los dientes.
Anthony había invitado al hermano de Sasha y a su amigo a sentarse con ellos, sin saber lo incomodo que era para Candy.
-Sabes que ahora debemos pretender ser novios? – susurró Terry a la rubia quienes estaban en la pista en ese momento.
-Qué?
-Ese hombre estará al pendiente de ti, y no podemos quedar como mentirosos.
-No creo que importe.
-A mí sí me importa, a menos que quieras que se te vuelva acercar con sus frases ensayadas. – dijo en tono burlón.
-Claro que no. – se apresuró a responder. – creo que tienes razón, por lo menos por esta noche.
A partir de ese momento Terry no se apartó de Candy, todos se dieron cuenta que de un momento a otro el castaño era atento con ella; la rubia parecía algo cohibida con la cercanía del castaño.
Candy y Sasha se disculparon para ir al tocador, ambas habían congeniado bastante, tanto que la rusa ya consideraba a Candy una buena amiga.
-Te espero afuera, aquí hay mucha gente.
-De acuerdo.
Ya en el pasillo se apoyó en la pared, no había mucha luz ahí, las luces eran tenues para darle ambiente al lugar.
-Hola muñeca.
-Qué quiere? – dijo nerviosa, el hombre la intimidaba era alto y se acercaba a ella casi cubriéndola.
-Vamos a bailar, quieres?
-Estoy con mi novio, a él no le gustará ver que sigue molestándome. – Candy lo miraba a los ojos con tal seguridad que lo hizo dudar.
-Es raro que siendo tu novio, no te haya dado ni un beso en toda la noche. Los estuve observando y pude constatar que tus amigos están en pareja, incluso Sasha que apenas conoció a tu amigo; pero ustedes apenas y se hablan o miran.
-Eso a usted no le importa! – dijo enfadada.
-Me importa, porque me gustas. Eres la mujer más hermosa que haya visto. – tomó entre sus manos uno de sus rizos.
-Si vuelve a tocarla lo mato. – Terry tomó con fuerza la mano del hombre y lo torció mientras decía eso. – creí haber sido claro cuando le dije que se mantuviera alejado de mi novia.
-No volverá a engañarme, vi claramente que no son nada.
-Y aunque no fuéramos novios, yo no tendría nada con usted. – Candy tenía aquella mirada altiva y segura.
-Puedo luchar por ti. Estoy seguro que cambiaras de opinión si me conoces. – Terry apretaba su mano en puño listo para alzarlo y estrellarlo en el rostro de Erick.
-Lo tendría perdido. Yo amo a mi novio y no planeo dejarlo por alguien como usted. – diciendo eso se acercó a Terry y lo besó como él la había besado aquella tarde.
Terry estaba preparado para golpear al sujeto; pero al sentir los labios de Candy sobre los suyos se dejó llevar e intensificó el beso, rodeo su cintura para acercarla más a su cuerpo. Se olvidaron de todo y de todos, en ese momento eran sólo ellos. Terry acarició su espalda causándole un estremecimiento, algo dentro de ella despertó, y lo hizo con tal fuerza que ella llevó sus manos al pecho del castaño y empezó a acariciarlo, le estaba gustando aquella sensación, Terry le estaba haciendo perder la cabeza, y sin saberlo ella causaba el mismo efecto en él.
-Vámonos de aquí. – murmuró sobre los labios femeninos antes de atacarlos nuevamente.
-Ok. – su voz fue temblorosa, pero segura a la vez.
-Candy…? – Sasha la llamó.
.。.:✿:.。.
Qué creen que pase entre estos dos? Gracias por seguir la historia y por todos sus comentarios.
Se cuidan mucho.
