No se toca.
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Bullicio, adrenalina, euforia, risas, júbilo. Sólo alguna emoción que se repetía en cada pasillo de la preparatoria Paradise para chicos y chicas superdotados con exceso de feromonas. Aunque la siempre estricta vigilancia de los prefectos era cotidiana, este día era muy especial, la graduación de los de tercer año lo ameritaba como un único acontecimiento a celebrar sin las siempre presentes restricciones, claro, siempre y cuando no te atrapen. Tanto los profesores como los estudiantes tenían sus ritos de graduación. Hockey sobre hielo, Profesores vs Alumnos.
-¡Voy a disfrutar esto como no tienen ni puta idea! ¡Ese bastardo de Pixis me hizo la vida imposible todo el puto último año! -flochs, uno de los miembros del equipo de Hochey -hasta este día- desbordada entusiasmo.
-Oye, Eren. Que paso con ese As del que hablabas, ¿van a venir? -No es que no confiara en sus capacidades, pero, Connie era precavido.
Jean, Connie y Flochs miraron a Eren esperando ansiosos su respuesta. A lo que su Capitán, correspondió sonriendo con la confianza que lo caracterizaba.
-Como les dije antes, Él vendrá. Les aseguró que o se lo perderá por nada del mundo.
-Oye, no estarás hablando de ...
-Ya era hora mocosos. Jean no tuvo tiempo de terminar su frase, pero no hizo falta que Eren le confirmará, Levi Ackerman el tres veces campeón de la Preparatoria Paradise estaba parado con evidente fastidio en el pasillo, junto a sus amigos de equipo actual Mike y Erwin. Y atrás de ellos estaba la puerta que los conducía a los bastidores.
-Lo siento, pero Mikasa estaba haciendo muchas preguntas. Tu mejor que nadie sabe cómo se pone.
-Bien. Todos los presentes escucharon un monosílabo, pero Eren escuchó un, se a lo que te refieres.
Se hicieron las presentaciones correspondientes con el típico saludo de cabeza, los tres Universitarios entraron primero, pero, los tres adolescentes aprovecharon para interrogar a Eren.
-¡Que mierda! ¡Esos son el badass Team de la UT, entiendes! ¡El Team de Levi!
-¡Levi! ¡El jugador más valioso de la NHL Universitaria!
-Cómo mierda hiciste para que viniera! ¡Y como mierda es que lo conoces!
Todos los chicos lo bombardeaban con preguntas.
-Bien, cálmense ya gallinas cacarecas. Eren les lanzo una mirada seria, de las que usaba cuando estaban ante un oponente difícil. Voy a decirles la verdad, ya que a estas alturas no le afecta a nadie que lo sepan. Levi se quiere vengar de Nile y de Pixei
-Vengarse de ... el entrenador Nile? ¿Pero ... Porqué?
-No se supone que El Entrenador fue quien lo alentó a jugar Hockey?
-Sí, es cierto. Eso hasta yo lo sé. Secundo Connie la reflexión de Jean.
-Bueno, eso es porque esos dos se metieron con su novia, No esperen, no quise ponerlo así, más bien, se quisieron pasar de listos con su novia. Mikasa. Espero su reacción ante la revelación.
-Mikasa ... ¡Mikasa! El primero en reaccionar fue Jean. Mikasa es su novia!
-Así es.
-Pero, no entiendo. Eren miró a Flochs, al parecer tenía que explicarse mejor.
-Recuerdan que en clase Pixie siempre le ponía las fórmulas más difíciles? Y cuando tenía una pequeña falta le pedía que se quedará para tutorías extras. Y luego esta Nile. Siempre rodeándola y mostrándole nuevas "técnicas" para mejorar su juego.
-Aahh. Dijeron los tres chicos, para mostrar después una sonrisa de depredador cada uno de ellos.
-Si que lo voy a disfrutar!
-Hahahahah ya quiero ver la cara de esos malditos ancianos cuando coman hielo.
Un sonoro golpe seguido de lamentos y quejido se escuchaban en la pista de hielo mientras los últimos segundos eran exprimido al máximo por los jinetes de la muerte de la UT, después de aplicarle a los profesores Nile y Pixis una aplanada doble, Levi se acercó a su antiguo Coach.
-¿Te das cuenta que siempre se puede aprender algo nuevo, anciano? Levi acercó su rostro aún más para que Nile Dok pudiera ver la satisfacción en sus ojos. No eres un sugar daddy. No te metas con mi novia.
Y así, Nail miró a su jugador estrella alejarse con ese porte fiero que lo caracterizaba. Esa lección dada tan dadivosamente.
Levi fue el último en salir de los vestidores, los muchachos no se tomaron la molestia de bañarse, tenían planeado zambullirse en la piscina como despedida de sus instalaciones. Después se prepararían para la fiesta en la playa. El antiguo capitán de Paradise estaba limpio y satisfecho. Nadie tocaba lo que es suyo, y ahora nadie tenía duda de ello. Es cierto que habían sido discretos, después de todo Mikasa tenía dieciséis años cuando comenzó a salir con él. Cuando salió de los vestidores, Mikasa estaba esperando a su novio y en cuanto lo vio salir con paso firme se aferró a su cintura con un fuerte abrazo de sus tonificadas piernas.
-Qué haces, mocosa?
-Esperándote, Capitán. La sugestiva respuesta de Mikasa acompañado de un delicioso mordisco en la concha de su oreja le hacía cosquillas.
-Porqué esta echa una mierda?
-Bueno, tu tuviste tu reunión privada y yo tuve la mía.
-Dudo que fuera lo mismo.
-Crees que eres el único que puede ajustar cuentas pendientes? Había una profezorra que necesitaba conocer su lugar.
Levi miró a su novia estudiándola detenidamente, lo que más le gustaba de la mocosa es que era muy competitiva, cuando se conocieron en una disputa por la pista de hielo, la ahora joven adulta tenía 14 años, pero a pesar de que Levi era 3 años mayor que ella no la intimidó ni una pizca.
-¿Qué travesura hiciste, mocosa? O más bien, ¿a quién se lo hiciste?
-Porqué? ¿Te preocupa la profezorra Brzenska? ¿Tanto extrañas sus clases privadas, enano de mierda?
Levi acorralo a Mikasa contra la pared y apretó la mandíbula mirándola con intensidad.
- Eres una mocosa celosa y posesiva, pero también estúpida. Tú eres mía y yo soy sólo tuyo. La beso demandante y con mucha pasión.
-Ackerman, se te olvida que eres un viejo acosando a una niña?
-Tch, ahora eres legal mocosa. Además, dejaste de serlo desde los diecisiete, ¿recuerdas?
-¿Ya olvidaste que me masturbaste a los dieciséis, idiota?
-Ya olvidaste que fue tu mano la que hurgaba en tu coño?
-Con tu mano como guía?
Levi le dio una risa ladeada, Le encantaba que su novia fuera tan desinhibida y le siguiera el ritmo.
-¿Tenía que mostrarte como se hace, cierto? Además, tu rostro fue lo más erótico que jamás olvidaré, decía claramente lo satisfecha que estabas y... que fue más de lo que esperabas. Fue Mikasa la que ahora devoraba la sucia boca de su novio. Para que negarlo, eran el uno para el otro. Ella no sabía por qué la Profesora Rico Brzenska siempre era tan hostil lanzándole hate cada vez que tenía la oportunidad, castigándola con tarea extra por las nimiedades más ridículas. Pero un buen día, su Profesora favorita Hange Zoé la defendía de la profezorra, achacándole su comportamiento por el hecho de que Mikasa era novia de Levi, ¿cómo se enteraron? La profezorra acosaba a Levi. Cada vez que tenía oportunidad lo espiaba esperando poder hablar con él, y ahí fue cuando Mikasa apareció, un día que fue a ver a su novio. Hange estaba enterada porqué era amiga de la familia Ackerman, más específico, de su tío Kenny. Y por esa razón también se enteró que Levi, tuvo una aventura -que no duró mucho, cabe señalar- con la Profesora Brzenska
Las dos profesoras no se dieron cuenta de que Mikasa estaba detrás de la puerta cuando ellas discutían. Y ahora todo encajaba, la maldita asalta cunas se estaba vengando de ella porqué el imbécil de su novio se revolcaba con la maldita zorra. Así que Mikasa planeó su venganza y convenció a todas las chicas atléticas que tuvieran un juego amistoso como el ritual de los chicos y los profesores para comenzar una nueva tradición, sería como un legado para futura generaciones. Claro, hasta que comenzó a correr sangre, Mikasa no le daba cuartel a la profezorra, siendo la Capitana del equipo de Básquetbol nunca le dio ni una oportunidad. Nadie tocaba lo que era suyo.
Se separaron jadeando y con el calor acumulándose en sus centros, si por ellos fuera lo harían allí mismo.
-Mocosa, apestas.
Mikasa sonrió ante la ocurrencia, no importaba la urgencia de la situación, Levi Ackerman y su fobia a la suciedad siempre ganaba. Pero tenía razón, la fiesta de despedida los esperaba y tenían toda la noche para hacerlo.
Se ocurrió hace unas horas, con todo y sus faltas ortográficas ya saben, para no perder la costumbre. ¡Es que amo a mis bebés!
Todo mi amor a loa Ackerman
