Luego de haber luchado contra tantas y peligrosas maldiciones, cualquiera diría que Yuuji Itadori no le teme a nada ni a nadie.
Pues, está equivocado.
La frente del joven comienza a sudar al mismo tiempo que el profesor con una seriedad y malhumor solemne les dice a todos los presentes en la sala "Ya pueden comenzar el examen".
Itadori lee las primeras consignas – Bien, matemáticas – piensa – No es mi mejor asignatura, pero ¿Qué puede ser tan difícil?
Pasados diez minutos de leer y releer cada uno de las ecuaciones y ejercicios a resolver, la frente de Itadori ya no solo sudaba, sino que había tomado un tono rojizo que dejaba ver las marcadas venas del joven.
¿Pero qué demonios es todo esto? ¡Maldita sea, no entiendo nada! – Pensó.
- Aquí estoy, mocoso ¿Me buscabas? – Escucha la voz que sale de la palma de su mano.
- ¡SHH! No hables alto Sukuna, estoy haciendo un examen y el profesor va a pensar que estoy copiándome – Le contesta el joven a su propia mano – Además ¿Qué haces aquí?
- Tú mismo me llamaste – la boca hace una media sonrisa al mismo tiempo que dice – maldijiste – como si se tratara de una absoluta obviedad, lo cual era.
- No hablaba en serio – Le susurra Itadori.
- Pues no es lo que parece, mocoso – Le contesta Sukuna - ¿Qué tanto problema puede tener ese examen que hasta invocaste al mismísimo rey de las maldiciones? – termina de decir en tono sarcástico.
- ¡NO LO HICE CON ESTA INTENCIÓN! – Dice un poco exasperado Yuuji, levantando accidentalmente la voz.
El profesor, que está delante de la sala fija la mirada hacia él y se le escucha decir: "Joven, por favor, sin hablar y sin pensar en voz alta. Primer advertencia" e Itadori le pide disculpas.
- ¿Ya ves? Tienes que irte, tengo que hacer este examen de alguna manera – Le dice Itadori a Sukuna.
- Me da igual lo que diga ese anciano amargado – contesta – Además, no me iré si tu mismo me llamaste. Y si lo hiciste es porque debes estar bien jodido.
Itadori suspira resignado – Pues algo, sí. No se me dan bien las matemáticas.
- TSK, atrapado en el cuerpo de un niño que no sabe sumar ni restar. Déjamelo a mí – Le propone Sukuna.
- ¡NI HABLAR! ES UNA PÉSIMA ID.. – Tarde. Itadori siquiera pudo terminar la frase que Sukuna ya se había poseído de su cuerpo.
- A ver, veamos de qué demonios se trata esto – Dice ahora Sukuna al tiempo que comienza a leer el examen.
El profesor, que volvió a oírlo hablar -e ignora completamente que no se trata de la misma persona- le advierte de nuevo "Joven, segunda advertencia. Además, los lápices están para realizar el examen, no para hacer garabatos en el rostro"
- ¿Garabatos? – Se pregunta Sukuna hasta que cae en la cuenta de que se refiere a sus propias marcas – Qué va, no es su problema, a lo sumo es mi lápiz y examen. Ahora déjeme concentrarme en esto, anciano – Le contesta Sukuna y el profesor, sorprendido por la respuesta, se limita a llamarlo grosero por lo bajo.
NO LE HABLES ASÍ AL PROFESOR, ME REPROBARÁ – Escucha a un exasperado Itadori en su interior, pero le ignora y sigue leyendo la hoja que tiene delante de él.
Al igual que Yuuji, le toma unos aproximadamente diez minutos intentar resolver algunos de los ejercicios hasta comenzar a fastidiarse: "¿Pero qué demonios es esto? ¿Qué son todas estas letras y números juntos ¿Acaso es una nueva manera de invocar maldiciones? Mil años atrás con desearle la muerte a alguien era suficiente. Esto es demasiado"
Te lo dije – Escucha decir a Itadori en su interior.
- Cállate, mocoso y dime ¿Para que debemos despejar el valor de X? ¿Acaso abre algún portal o algo similar? – Le pregunta Sukuna.
Sí, el portal de la universidad – Le contesta en tono sarcástico Itadori – Déjame volver, aunque sea tengo que intentarlo.
- Oh, la universidad – Dice Sukuna – la nueva maternidad de maldiciones, ¿Sabes? En estos tiempos de ahí salen las mejores.
Y los mejores profesionales, por eso, déjame terminar mi examen – Insiste Itadori.
- ¿Terminar? Siquiera lo has empezado – Se burla Sukuna – Y ni hablar, ningún valor de X le ganará al rey de las maldiciones.
Pasada la hora y media de examen, todos los alumnos se retiran de la sala dejando su examen sobre la mesa del profesor. Sukuna los imita y al salir del establecimiento devuelve, al fin, el cuerpo a Itadori.
- ¿Y? ¿Qué sucedió con el examen, Sukuna? – Pregunta ansioso Itadori y Sukuna tarda unos tres minutos en hacer aparecer su boca en una de sus mejillas y contestarle.
No resolví nada, mocoso. Las matemáticas son magias incluso más oscuras que las mías- Le responde.
¡Hola! Mi primer fic de Jujutsu Kaisen. Debo decir que este fic lo pensé apenas empecé a ver el anime y tenía ganas de escribirlo por algún lado.
No sé si escribiré muchos más fics para este anime, pero por las dudas les dejo un ¡Nos vemos! Y por supuesto aclarar: Jujutsu Kaisen no me pertenece, sino que pertenece a Gege Akutami.
Si les interesa pueden visitar mi IG ashuzuri que subo memes y demás cosillas.
¡Ahora sí! Un beso.
