DISCLAIMER: los personajes le pertenecen a J.K. Rowling y Stephenie Meyer, yo solo me divierto un rato escribiendo una historia que está en mi cabeza.

Capítulo 1

Hermione POV

Después de muchas horas en este avión, que me ayudaron a pensar más que nada; aterrizamos en el aeropuerto de Seattle, pero aun así me queda un tiempo más de viaje, al salir después de recoger mi equipaje pude ver a mi tío Charlie y Bella, realmente había cambiado en todos los años que no nos habíamos visto, claro no fue porque no quisiéramos simplemente porque la mama de Bella se separó del tío Charlie y mi mama perdió casi todo el contacto con su hermano, además que yo empecé mi educación mágica, entonces básicamente no nos habíamos visto desde los 10 años, pero aun así recordaba cómo era ella; siempre fue mi prima favorita, las demás eran demasiado superficiales, siempre interesadas en la moda o chicos; sin embargo, Bella y yo éramos las que nos gustaba ir a la biblioteca de papa y sentarnos cada una con un libro en mano y aprender de todos los temas que pudiéramos. Siempre pensé porque Bella no habrá tenido magia como yo, pero la respuesta aún no ha llegado, pero al verla ahora sé que tiene que haber una buena razón para ello; sin duda Bella había cambiado, ahora era más alta, no tanto pero si más de lo que recuerdo, al verla ahí con una blusa manga larga, unos jeans gastados, sus converse negras y un suéter de capucha me doy cuenta que no ha cambiado mucho, si, su cuerpo ha dejado atrás la etapa de la niñez pero aun así puedo percibir a la Bella de antaño. No se cuánto tiempo me quede observándola que no me di cuenta que corrió hacia mí y me salto encima haciéndome soltar mis maletas.

-¡Hermione te extrañe tanto! ¡Me da mucho gusto que estés aquí! – dijo Bella efusivamente

-¡A mí también me da gusto verte Bella! ¡Hace tanto tiempo que no te veía! – respondí felizmente – ya extrañaba nuestras pláticas en las noches.

Mientras Bella se bajaba de mí el tío Charlie se acercó a nosotras con una gran sonrisa en el rostro y me dio un gran abrazo.

-Mi sobrina favorita que gusto que nos visites, tu mama me conto que tuviste unos problemas en Londres, ¿te encuentras bien? – pregunto cariñosamente.

Realmente no podía mentirle al tío Charlie, ya que lo consideraba como mi segundo padre, además de que ellos sabían que yo soy una bruja, así que me limite a responder con la mayor sinceridad posible.

-Bueno no han sido fáciles las cosas durante un tiempo pero les contare más cuando lleguemos a casa muy bien. – respondí amablemente – de verdad deseo contarles pero no es lo más conveniente hablarles de ello en medio del aeropuerto.

Ellos asintieron y nos encaminamos al auto para poder continuar con el viaje por tierra. Después de dos horas y media en el auto, donde básicamente dormí, llegamos a Forks. Era como lo recordaba, pequeño, húmedo y lluvioso. Gracias a Merlín que se me ocurrió traer ropa para este clima y había puesto un hechizo de impermeabilidad en mis maletas porque si no a este punto todas mis cosas estuvieran mojadas.

-Bueno Hermione, bienvenida a Forks – me dijo Bella – aun es un pueblo pequeño pero hay cosas divertidas para hacer, te presentare a mis amigos veras que te caerán bien.

- Bella no te preocupes, es como lo recordaba; se respira el aire limpio que es lo que más me gusta después de los libros claro está – le dije – además que tengo pensado trabajar para el Ministerio de Magia aquí por un tiempo, pero debo volver a Hogwarts para poder terminar mi último año, pero aun así va a tomar mucho tiempo para que pueda volver a la escuela.

Cuando menos pensé ya estábamos frente a la casa de mi tío, el viaje definitivamente era demasiado largo para mi propio bien, así que pensé en la posibilidad de usar un traslador la próxima vez que se me ocurra hacer un viaje tan largo. Al entrar en la casa pude ver que estaba igual de que cuando tenía 10 años y venía a pasar los veranos aquí. Bella me guio hasta su habitación ya que íbamos a compartirla y para que el tío Charlie no tuviera que cargar mis maletas las subí con un simple hechizo de levitación.

-Chicas tengo que irme, ya casi va a ser mi hora de entrada en el trabajo. Les dejare dinero para la cena, ¿están seguras que van a estar bien? – nos dijo el tío Charlie con preocupación.

-No te preocupes papa, hoy Jacob y los chicos nos invitaron a una fogata en La Push y además Herms es bruja, si hay algún peligro ella nos protege, ¿verdad Mione? – me pregunto Bella

-Claro que si tío, no te preocupes estaremos bien, ve tranquilo al trabajo – le conteste con una sonrisa que sabía que lo haría quedarse tranquilo.

-Bueno, sé que Billy tiene controlados a esos adolecentes, cuídense y no lleguen muy tarde ¿muy bien?

-Sí, papa – dijimos al unísono para después empezar a reírnos a carcajadas.

-Ustedes nunca cambian – nos dijo con una sonrisa – nos vemos niñas, cuídense.

-Adiós, ten un buen día en el trabajo – respondí – y no te preocupes por Bella, yo la mantengo quieta – bromee.

-¡Oye, si yo soy mayor que tú! Yo soy la que te mantendré quieta a ti – me reprocho en broma

-Tranquila Bells, las dos sabemos que soy más madura que tu – dije bromeando – por eso el tío me deja a cargo.

-Sí, sí, lo que digas Mione, pero si no nos empezamos a alistar no llegaremos a tiempo a La Push y creme que los chicos comen demasiado y nos dejaran sin cena.

-No creo que coman más que Ronald – conteste despreocupadamente – nunca ha habido nadie en toda mi vida que pueda comer como el, además de que come excesivamente, no tiene modales para comer en la mesa – le dije recordando lo asqueroso que era ver a Ron comer en el Gran Comedor en Hogwarts.

-Oh no Mione, enserio ya verás porque te lo digo, ellos realmente saben comer mucho.

Después de nuestra entretenida charla nos pusimos manos a la obra para estar presentables para ir a La Push; Bella me conto que es una reserva en la cual vive su amigo Jacob y que una vez cada semana hacen una fogata para divertirse y despejarse un rato, que normalmente las hacen los viernes para que no interfiera con la escuela, ya que todos aún están estudiando. Después de casi una hora y media de revolver mi armario encontré el atuendo perfecto para ponerme ese día, al igual que busque algo para que Bella usara a pesar de sus protestas. Me decidí por unos jeans ajustados color negro, una blusa color menta, mis botas negras sin tacón que llegan hasta la rodilla junto con mi chaqueta del mismo color, deje mi cabello suelto que quedo en ondas después de aplicar una poción para el friz, después de mi quinto año en Hogwarts empecé a tomar más conciencia de cómo me vestía y empecé a usar un poco de maquillaje además de domar mi melena rizada. Me quede viéndome en el espejo y por primera vez en mucho tiempo me quede feliz por lo que veía en el espejo, había cambiado mucho; mi cara perdió su redondez, crecí unos centímetros y mi cintura era más pequeña con caderas más anchas, unas piernas largas y bronceadas, además que tenía unos generosos pechos, no exagerados pero si lo suficientemente bien para que algunas personas se quedaran viéndolos, mis ojos dorados se veían más profundos gracias a mis gruesas y largas pestañas que los adornaban. Después de colocar en mi brazo izquierdo mi funda para la varita y me puse mi loción favorita de vainilla, me volví hacia Bella que estaba sentada en su cama, al final logre que se pusiera lo que escogí para ella, unos jeans ajustados color azul y una blusa gris, con una chaqueta de mezclilla y unas botas que llegaban hasta un poco más arriba de los tobillos, le arregle el cabello con una poción para alizar y puse un maquillaje muy natural, ella decía que se sentía como experimento de laboratorio, pero yo solo le dije que dejara de quejarse y me dejara trabajar. Al final quedo muy satisfecha con el trabajo y me dijo que tenía que enseñarle algunos trucos sobre cómo vestir y maquillarse a lo cual accedí.

-¿Lista Mione? Es un recorrido de unos treinta minutos hacia La Push así que deberíamos irnos yendo – me dijo Bella.

-Sí, ya estoy lista Bells – le respondí – pero ¿enserio no les molestara a tus amigos que vaya? Digo, no me conocen y no sé si les guste que estén extraños en su territorio.

-Tonterías Mione – dijo Bella moviendo la mano restando importancia al asunto – ellos son muy divertidos, ya verás que te van a caer bien.

Nos dirigimos a la camioneta de Bella y en el transcurso del camino me empezó a contar un poco de su vida en Forks, me dijo que tenía un novio llamado Edward Cullen, me lo va a presentar después. Yo le conté como termine con Ronald y todo lo que me había dicho, casi se le cae la mandíbula por la impresión y claro está que ella también pensó que era un idiota de lo peor, y me felicito por terminar con el. Después de un viaje de treinta minutos llegamos a nuestro destino, pude ver la fogata y alrededor de esta algunos chicos que no parecían que estaban en edad de estar en la escuela, todos eran grandes y musculosos como si hicieran mucho ejercicio y tomaran algunos esteroides, ahí me di cuenta de lo que decía Bella sobre la comida, parecía que podían comer una vaca entera cada uno. Nos bajamos de la camioneta y empezamos a caminar hacia la fogata, a pesar de que había muchas personas yo solo me percate de uno, alto, pelo negro y unos ojos que simplemente me parecían perfectos, no se cuanto tiempo me quede observándolo pero al parecer se percato de mi presencia porque volteo a donde me encontraba y cuando nuestros ojos se encontraron el resto de las personas desaparecieron para mí, sentí una pequeña electricidad recorrerme todo el cuerpo; no podía apartar mis ojos de él, es como si una magia me llevara a él y yo sin duda quería ir. Cuando menos lo pensé lo tenía frente a mí con una sonrisa ladeada en el rostro haciéndole ver más sexy de lo que ya era por naturaleza. Extendió una mano hacia mí y simplemente dijo:

-Hola, soy Jacob Black, un gusto conocerte – se presentó. En ese momento solo quería quedarme así aunque solo nuestras manos estuvieran tocándose podía sentir la calidez que irradiaba, ¡Santo Merlín! Nunca sentí eso con Ronald con un simple apretón de manos, pero heme aquí en el otro lado del mundo tomada de la mano de un chico extremadamente sexy y sin decir nada, entonces recordé que tenía que hablar y decir algo.

-Hola, Hermione Granger, soy prima de Bella – respondí con una sonrisa – y también es un gusto conocerte Jacob.

No sabía que acababa de pasar pero si sabía una cosa, quiero conocer más a este chico, algo me dice que es lo que he estado buscando todos estos años y que no he podido encontrar.