AN: Este es el comienzo de la historia. los antiguos lectores de 'Querido Karma' se darán cuenta de los cambios que he hecho al reescribir la historia. No os preocupes, los cambios no afectan a lo que la historia y los personajes eran anteriormente, es más, solo los expande y enriquece. Estoy segura que os gustara.^^


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Capítulo 1

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Konoha

Día de la graduación.

"Bueno Sakura recuerda: eres mejor que todos esos niños juntos"

"¡Kizashi! ¡No digas eso!"

"pero Mebuki, si es verdad, ¡nuestra hija es un genio! Ese examen será coser y cantar"

"Uno nunca puede fiarse. Sakura, no le hagas caso a tu padre y da lo mejor de ti"

Sentada a la mesa de la cocina Sakura levantó la vista brevemente de su libro y miró a sus progenitores. Doce años con ellos y todavía no podía entender como lo hacían para estar siempre tan animados. Tal vez se estaba haciendo vieja.

Oh ironía.

"no hay de qué preocuparse madre, tal y como padre bien ha dicho, el examen será coser y cantar" dijo con una pequeña sonrisa tomando la taza de té que Mebuki le había preparado y regocijándose con el sabor de la infusión en su boca.

Terminó el resto de tostada que le quedaba en el plato y echó un vistazo al reloj que colgaba de la pared. Todavía le quedaba tiempo. Con un suspiró se levantó cerrando el libro.

"¿ya te vas cariño?" preguntó su madre con una taza de café en las manos.

"Tengo turno en el hospital por la tarde. Llegaré tarde, no me esperéis para comer" respondió mientras recogía su plato y lo llevaba al fregadero.

"¿Y cómo sabremos si has aprobado o no?" mebuki frunció el ceño

"Es obvio que aprobará ¡nuestra hija es un genio!" su padre se rió detrás de su propia taza.

Sakura los ignoró mientras hacía su camino hacia la puerta. Al abrirla sintió el viento fresco de la mañana y respiró hondamente. Su Aoi dai se movió con la brisa y su cabello voló en varias direcciones. Estaba lista.

Con lentitud hizo su camino hacia la academia y se encontró una vez más pensando en lo mucho que había esperado ese momento. Había tenido que aguantar 6 años de aburridas y tediosas clases que no le habían aportado nada más que dolores de cabeza. Por no contar el tener que tragarse todo el periodo de crecimiento de una veintena de niños.

Ser profesor de academia era algo que en su escala de imposibilidad había ocupado el primer lugar.

Iruka tenía sus más sinceros respetos.

Sin embargo, no todo había sido malo. Gracias a esos años había podido avanzar gratamente en sus investigaciones, sobre todo en lo referente a medicina. De hecho, había conseguido entrar al hospital como médica residente con especialidad en cirugías intensivas.

El puesto lo había conseguido con un poco de ayuda exterior, o más bien dicho, una ayuda bastante interior.

Entrar al hospital solo podía ser lograrlo por dos medios: Uno de ellos por recomendación, y el segundo, por medio de un examen. El examen solo podía ser tomado por aquellos que habían alcanzado la mayoría de edad, ya fuese shinobi (al comenzar la academia) o civil (al cumplir los dieciséis). Sabiendo esto Sakura habló con el hokage, pidiéndole que hiciera una excepción con su caso. Tuvo que demostrarle físicamente que tenía los conocimientos y también se le impuso una condición de superar el examen de ingreso con más de un 75% de acierto.

Sakura lo pasó con un 95%.

Después de entrar como una simple auxiliar le tomó menos de un año ascender a enfermera. Después de eso fue puesta a prueba por el médico jefe y aceptada como especialista tutelada.

Sakura había estado satisfecha con el curso de las cosas, incluso podría haber disfrutado completamente de su éxito si la gente hubiera mantenido sus narices fuera de sus asuntos.

Hubo muchos rumores y habladurías sobre ella durante esos años. Sakura ya había comprendido que los genios en esa aldea eran a la vez temidos y respetados, más de lo primero que lo segundo. Y seguramente su personalidad arisca y huraña tampoco ayudaba con su situación, pero Sakura encontraba poco productivo luchar contra la opinión popular. No tenía ningún sentido hacerles ver a esos supersticiosos ignorantes que no era la segunda venida del desertor sannin, ni que había envenenado a los hijos del vecino solo por que se aburría.

Todo tenía una razón de ser.

Llegó a la academia en pocos minutos e hizo su camino directo al aula en donde se daría el examen. Sin sorpresa vio que sasuke Uchiha ya estaba en su sitio habitual mirando aburrido y apático.

Sakura había memorizado desde hacía tiempo el chakra de cada uno de los niños y niñas (importantes) de la clase. El del Uchiha era desde luego bastante reconocible. No solo porque tenía una mayor cantidad en comparación con los otros Genin, si no porque en su misma forma era más oscuro y frío. El niño al que le compró dangos había muerto el mismo día en el que todo su clan había sido masacrado.

Trágico.

En silencio caminó hacia su asiento y se cruzó de brazos cerrando los ojos. Podría tener paz hasta que el examen práctico comenzara.


"felicidades sakura"

Iruka le sonrió desde detrás de la mesa mientras le entregaba la banda metálica con el símbolo de la hoja perfectamente tallado.

"gracias sensei" respondió y miró el símbolo. Una parte mínima de su plan cumplido.

Ahora…

"si de mí dependiera te la hubiera dado hace años" su profesor la miró con orgullo y resignación "aun no puedo entender porque te quedaste tanto tiempo aquí con tus habilidades. Es un misterio"

Sakura le otorgó una pequeña sonrisa. Esa conversación había sido bastante recurrente entre ellos dos.

"¿Por qué iba a querer dejar de verlo tan pronto sensei?" dijo viendo como el hombre se reía entre avergonzado y halagado.

"de todos modos, ahora eres oficialmente un genin. Recuerda que tienes una semana para rellenar tu registro ninja y tomarte las fotografías, los papeles serán dejados en secretaría"

Sakura apretó la placa en su mano. Nunca había pensado que algo tan pequeño pudiera pesar tanto.


Naruto no pasó. Había sido un hecho en el canon y se volvía a repetir una vez más tal y como Sakura había supuesto. Mientras que ella se había preocupado de darle lecciones al niño sobre los conceptos del chakra, matemáticas básicas, nociones de historia…etc, la práctica la había dejado de lado. Necesitaba que Naruto suspendiera el examen y que fuera engañado por Mizuki. Era la única manera de que el niño consiguiera aprender el jutsu clon de sombra.

Si no…estarían en serios problemas.

Desde su posición apoyada en la pared del edificio lo observó. Estaba mirando la multitud de niños con ojos tristes y desamparados. Posiblemente se estuviera hundiendo en la autocompasión, preguntándose qué había hecho mal y por qué no podía ser cómo el resto.

Frunció el ceño y vio a Mizuki caminar hacia él.

"felicidades Sakura-chan"

"bueno días, Sandaime-sama" lo saludó sin despegar la vista de la escena.

El Hokage siguió su mirada y una expresión calculadora cruzó su rostro durante unas milésimas de segundo.

"¿no hablaras con él?"

"no" fue todo lo que respondió y se obligó a apartar la mirada y centrarla en el anciano.

El hombre la observó con ojos escrutadores antes de suspirar con resignación "lo supuse"

Sakura sonrió fugazmente y observó una vez más la banda metálica que tenía en la mano. La acción no pasó desapercibido por el Hokage.

"¿no te la pondrás?"

"todavía no" levantó la mirada encontrándose con los ojos del anciano que tenían un tinte de preocupación muy bien escondido "tengo que cambiarle la cinta. No tengo nada que combine con el azul"

Cuando Iruka hizo su camino hacia ellos el Hokage seguía riéndose.


No fue hasta pasadas las siete que Sakura regreso a su casa después de una larga jornada en el hospital. En un principió había planeado en retirarse de la especialización una vez graduada. Sabía que no iba a ser capaz de cumplir con los turnos ni con los horarios del hospital, y terminar los cinco años que requería la residencia era imposible si tenía en cuenta la línea temporal de la historia. Pero el doctor Sen, el médico bajo el que estaba de tutela, había logrado hacer un acuerdo con el director adjunto del hospital. Su especialización sería congelada y podría retomarla en cualquier momento. Además se le permitirían el uso de las instalaciones libremente, siempre y cuando hiciera el reporte correspondiente.

No era un mal trato, de hecho, era mucho más de lo que esperaba. Solo había entrado a la especialización para obtener los conocimientos. Jamás había pensado en obtener el título real. El pensamiento de que podía retomar la carrera cuando quisiera era bastante reconfortante y halagador. El doctor Sen realmente se había esforzado para mantenerla en el campo.

Nada más entrar por la puerta sus padres la abordaron. Kizashi le había comprado un set de kunais y senbon nuevos junto con una piedra para afilar, y Mebuki por su parte le tenía preparado sus platos preferidos los cuales había dispuesto en la mesa de la cocina. Los dos parecían más animados –si eso era posible- de lo normal y no tardaron en arrastrarla para que se uniera a ellos en su extraña danza la cual consistía en dar saltos como loco por toda la casa. Sakura se planteó seriamente deslizarles un poco de pasiflora en sus bebidas.

Una vez que los dos adultos se calmaron y pudieron sentarse a la mesa, Sakura les dio pequeños detalles de su día y respondió las miles de preguntas que le hicieron. Su pequeña celebración se vio interrumpida cuando un despliegue inusual de chakra se manifestó.

"¿sakura?" mebuki observó a su hija que se había quedado inmóvil con los palillos a medio camino de la boca. "¿ocurre algo malo?"

Sakura se relajó enseguida. Sonrió y se llevó la comida a la boca maravillándose con la textura.

"nada de lo que preocuparse madre" dijo "la tempura esta deliciosa por cierto"

Mebuki sonrió enseguida y paso a explicarle como la había elaborado dejando olvidado el extraño comportamiento anterior.

Sakura la escuchó con una sonrisa. Todo marchaba a la perfección.


Un día después de la graduación.

Academia shinobi de Konoha.

Iruka, a pesar de lo que todos sus compañeros chunin decían, no era una mama-oso.

Claro que se preocupaba por sus niños. Diablos! Los había criado y visto crecer. Era normal que se sintiera un poco ansioso por el futuro que les deparaba. Sobre todo a ciertos individuos metepatas que no podían mantener sus manos fuera del fuego. De ellos era de los que más temía.

Él no era un idealista ni un iluso. Sabía en qué clase de mundo vivían. Ese no era un paraíso hecho de nubes y arcoíris. El mundo donde vivían era la clase de sitio que le enseñaba a un niño de siete años a consumir una píldora suicida si era capturado por el enemigo, o a una niña de seis a usar su cuerpo si era necesario para salir con vida.

Pero eso no impedía que se sintiera sumamente incorrecto. Él era un maestro por amor del sabio, un maestro de academia ni más ni menos. Y tenía que ver cómo sus pequeños eran llevados al matadero o despedazados por lobos.

Realmente lobos. Esos malditos jounin, con sus técnicas increíbles y su actitud de élite. Iruka se sorprendería si alguno de ellos supiera realmente algo sobre el cuidado de niños. No, por supuesto que no. Ellos solo los tomaban bajo su brazo, los lanzaban al peligro y después se lavaban las manos.

Bueno…quizás sí era un poco mamá-oso. ¡Pero tenía motivos!

Además, los niños de ese año eran diferentes. No solo estaban reunidos los herederos de los cuatro clanes nobles de konohagakure, sino que además estaban los hijos de Shikaku e Inojin, los malditos patriarcas de sus respectivos clanes. Y Naruto ¡Naruto! el pequeño, irresponsable, cabeza hueca e impredecible niño que le había robado el corazón años atrás y por el cual sentía un innegable apego emocional. Esos mocosos que le habían dado jaquecas y canas durante seis años ahora eran adultos hechos y derechos (una mentira del porte de un buque) y pronto se enfrentarían a la cruda vida de un ninja.

Nope. Ni hablar. No podía ser. Tal vez había alguna manera de conseguir que todos se quedaran en las reservas genin. ¿Era eso posible?

"Iruka, deja de lamentarte. Siempre haces lo mismo todos los años" Suzume lo miró por encima de los documentos que estaba organizando con irritación.

"no todos" se defendió cruzándose de brazos.

"hazle caso a Suzume y ayuda con los papeles, a este paso no terminaremos ni para mañana" dijo Botan desde su escritorio mientras firmaba papeles sin ningún entusiasmo.

Iruka miro la montaña de papeles que tenía en su propia mesa y frunció el ceño. Justo lo que necesitaba. ¿De dónde demonios habían salido tantos papeles? Oh cierto. El maldito Mizuki. ¿No podía haber elegido otro momento para convertirse en desertor? Ya podría haberlo hecho después de acabar con su trabajo, el muy irresponsable.

"míralo de esta manera Iruka: unos se van, y otros llegan. Ya tendrás tiempo para ser la mama-oso de otros pequeñajos" Eiji trató de animarlo.

El ánimo de Iruka mejoró un poco con eso, pero después se acordó de algo.

"¿alguno de vosotros sabe algo de Hatake Kakashi?"

Tsuru, que en ese momento iba a beber de su té, se detuvo abruptamente derramando varias gotas sobre los informes que debía entregar.

"¿Hatake? ¿El copy nin? ¿Ese jounin super sexy que usa mascara?"

Todos la miraron.

"q-quiero decir, no he oído nada de él" Tsuru enterró la cabeza en su mesa.

"¿copy nin?" preguntó Iruka y después abrió los ojos de par en par "un momento ¿el copy nin? ¿'Ese' copy nin? ¿No es ese hombre una leyenda?"

"lo es." Masaru suspiró mientras dejaba caer el sello de madera sobre un papel que ni siquiera había leído "mi padre estuvo con él durante la tercera guerra. Fue uno de los principales activos durante esta y era apenas un crío ¿loco verdad? ¿Por qué lo preguntas?"

Iruka miró la carpeta de asignaciones de equipos.

"está asignado al equipo 7"

La sala se sumió en silencio.

"¿no es ese hombre famoso por suspender a todos los equipos que se le han asignado?" murmuró Suzume frunciendo el ceño en desconcierto.

Iruka saltó ante eso "¿Qué?"

"¿no lo sabías?"

"¡no! ¿Cómo iba a saberlo? ¡Espera! ¿Vosotros lo sabíais?"

"esta en los reportes" comentó Tsuru por lo bajo.

Iruka entró en pánico.

"no puede suspenderlos este año ¿o sí? Quiero decir, el equipo 7 tiene gente bastante notable. Incluso el Hokage metió mano en la organización de este año. Es imposible que los suspenda… ¿verdad?"

Eiji le palmeó el hombro.

"Iruka, eso está fuera de tus manos. Pero ¿sabes qué cosa si puedes hacer?" Botan interrumpió sus pensamientos pesimistas.

"¿Qué?" preguntó esperanzado.

"terminar tus condenados papeles"

Iruka golpeó su cabeza contra la mesa.


Torre Hokage.

11:00 AM

Sakura se quedó inmóvil mirando a Naruto con sus penetrantes esmeraldas verdes durante lo que parecieron horas. El rubio se removió incómodo en su sitio y optó por mirar hacia todo lados menos a ella.

"¿Qué es lo que llevas en la cara?" logró decir entre dientes.

"es para mí registro ninja…que…um… ¿aprobé?" Naruto se rascó la cabeza y sonrió tontamente.

"sácatelo"

"¿Qué? ¡No!"

"es vergonzoso. Sácatelo" repitió

"oh vamos! ¡Me llevó tres horas hacerlo! Me inspiré en las historias que me contaste sobre los actores de teatro kabuki" el niño infló el pecho con orgullo.

"naruto ¿eres actor?"

"eh… ¿no?"

"entonces sácatelo" finalizó.

"pero! Ahg! Está bien…."con un suspiro de desilusión se dio la vuelta alejándose de la torre.

"naruto" lo llamó antes de entrar a la torre para entregar su registro. "no pienso decirlo dos veces así que escucha bien. Estoy…orgullosa de ti"

Se giró sin molestarse en ver la reacción del rubio. Su chakra burbujeante y más brillante de lo normal era suficiente respuesta.


Academia Shinobi de Konoha

Asignación de Equipos.

La paciencia es el mejor remedio a todos los problemas.

Sakura estaba segura de que Plauto no pensó en una horda de fangirls locas cuando promulgó esa frase. De todos los días habidos y por haber su despertador había decidido dejar de funcionar justamente ese, en la asignación de los equipos. Cuando había llegado a clase se había encontrado con que su tan amado sitio había sido usurpado por nada más y nada menos que Shikamaru Nara.

No sabía en que había estado pensando cuando había decidido sentarse al lado del Uchiha pero en ese momento lo lamentaba mucho.

"¿Por qué ella está sentada a su lado?"

"¡maldición! Y yo que me levante temprano para poder sentarme junto a Sasuke"

"¡no es justo! A ella ni siquiera le gusta"

"¿Quién se cree que es?"

Sakura estaba tentada de utilizar los senbon que tenía escondidos debajo de las mangas de su ao dai. Perezosamente dio vuelta la página del libro que tenía entre manos e ignoró las miradas de envidia y odio que la multitud de niñas le dirigían.

"Sakura!"

Una mancha naranja y amarilla se precipitó hacia ella.

"Naruto" dijo a modo de saludo.

"A que no sabes-¡hey! ¿Porque estás sentada al lado de ese?" Naruto disparó una mirada de disgusto al pelinegro que este respondió de la misma forma.

Sakura puso los ojos. Desde aquel día en la academia años atrás cuando Sasuke había vencido a Naruto en un uno-a-uno la relación de los dos se había transformado en una rivalidad incomprensible. Naruto odiaba a Sasuke por creerse superior a él y Sasuke odiaba a Naruto por ser más molesto que el resto. De no haber sido por su conocimiento previo de la historia la idea de que esos dos pudieran llegar a convertirse en amigos le parecería una mala broma.

"Naruto, bájate de la mesa." Le riño suavemente sin levantar la mirada del libro.

El rubio estaba en medio de un concurso de miradas con el Uchiha y la ignoró deliberadamente. Sakura miró de reojo la escena y suspiró. Volvió la mirada a su libro y acto seguido escucho los sonidos de arcadas de los dos chicos.

Ah~ la juventud

El fanclub de sasuke por supuesto hizo su aparición. Ahora, si sakura hubiera estado en otro sitio no le hubiera importado que las niñas tomaran venganza contra el chico que les había robado el platónico primer beso de sasuke uchiha, sin embargo no era el caso, y se negaba a interrumpir su lectura una segunda vez.

"si" comenzó con una voz mortalmente gélida que atrajo la atención de toda la zona que la rodeaba haciéndose el silencio por unos momentos en casi toda la clase "se os ocurre dar un paso más voy a molestarme. El profesor viene de camino, ir a vuestros sitios."

Las miradas indignadas no se hicieron esperar pero nadie se atrevió a abrir la boca. Con murmullos bajos cada una hizo su camino de vuelta a su asiento y la clase espero unos segundos antes de volver a su bullicio habitual.

Sakura reprimió un suspiro.

"Naruto" lo llamo y el niño le sonrió brillante. Con la cabeza le indicó que se sentara y esta vez el rubio obedeció.

Iruka decidió entrar en ese momento trayendo consigo un manojo de papeles. Hizo falta varios minutos para que consiguiera hacer callar a la clase entera y comenzara con una larga explicación sobre lo que se esperaba de ellos una vez convertidos oficialmente en ninjas, de cómo iban a ser divididos en equipos de 3 personas a cargo de un jounin, de la posibilidad de que el jounin a cargo decidiera que no estaban cualificados... Sakura se perdió la mayor parte de la charla y en cambio aprovechó para adelantar varias páginas, no tenía sentido escuchar algo que ya sabía.

Su mente volvió a conectar con la clase cuando Iruka levantó los papeles que traía en manos y comenzó a nombrar a las personas que formarían cada equipo. Había un 1.01% de probabilidad de que no quedara en el mismo equipo que naruto y sasuke, y aunque era una probabilidad casi inexistente le provocaba un terrible malestar. Su plan dependía de quedar en ese equipo.

"siguiente, equipo siete" Iruka bajó la mirada a los papeles "Naruto uzumaki, Sakura Haruno y Sasuke uchiha"

La tensión en su cuerpo desapareció instantáneamente y con una sonrisa efímera volvió la vista a su libro.


AN: Como habréis notado, todos aquellos que ya habían leído la historia anteriormente, hay muchas cosas que se han añadido. El cambio más grande sería los POV (puntos de vista de otros personajes) ajenos a Sakura. Esto tuve que agregarlo ya que al planear la historia me di cuenta de que habían muchas cosas que no podrían explicarse solo desde el punto de vista de una persona. además, de esta manera es mucho más versátil y divertido.

Espero que os guste^^