AN: quería decir que ya que esta es una versión reescrita no voy a volver a responder a los comentarios que respondí en la versión anterior. Solo diré que muchas a todos aquellos que dejaron preguntas y dieron sus opiniones.


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Capítulo 4

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Edificio Hokage

Oficina del Hokage.

Sarutobi Hiruzen descansó la espalda contra el respaldo de su silla y cerró los ojos. Minutos como ese en los que podía relajarse y olvidarse de todo eran pocos y bastante entrañables. Si bien la fila de papeles amontonados en una esquina de la mesa le recordaba que por mucho que su mente quisiera le era imposible tomarse un descanso, él era bastante bueno ignorando ese hecho. Suspiró dramáticamente. Tal vez era hora de ir dimitiendo…

Frunció levemente el ceño y tomó una larga calada de su vieja pipa. Hora de volver al trabajo.

"Entrad" ordenó

Varias personas hicieron acto de presencia en la oficina. El Hokage los observó por encima de su pipa y asintió con la cabeza dándoles permiso para comenzar.

"equipo 1: Keiko Fujimi, Heiji Ryota, Daiki Minami, fallan" comenzó el jounin asignado sin sonar en lo mínimo arrepentido o consternado por tal decisión.

Sarutobi asintió. Leyendo los archivos que la Academia había proporcionado de cada alumno había concluido que la mayor parte de los niños iban a reprobar. El sistema era así.

Konoha en ese momento no estaba en una guerra ni tenía pensado meterse en alguna, el número de activos que se necesitaba estaba cubierto por ahora con los shinobis que tenían, no hacía falta aumentar sus filas. El hokage había sido estricto con los jounin sobre ese hecho. No necesitaban carne de cañón, necesitaban soldados que pudieran pensar y moverse en cualquier tipo de situación.

"equipo 7: Naruto Uzumaki, Sakura Haruno, Sasuke Uchiha, aprueban; Equipo 8: Hinata Hyuuga, Kiba Inuzuka, Shino Aburame, aprueban; Equipo 9: Yumi Minamoto, Toki Doma, Gensei Mikami, fallan; Equipo 10: Shikamaru Nara, Ino Yamanaka, Choji Akimichi, aprueban"

El tercero asintió. Por supuesto. Los equipos que tenían miembros de clanes eran los que estaban más preparados tanto en teoría como en práctica. Lo raro sería que hubieran reprobado. El Hokage ni quería pensar en esa posibilidad, los clanes podían ser muy pesados cuando se trataba de uno de los suyos.

La reunión terminó minutos después. Todos fueron dispersados excepto Kakashi.

El hombre cambió su postura relajada a una más seria. Sus ojos que anteriormente habían estado vagando con pereza por la habitación ahora se centraban en él.

El Hokage levantó brevemente la mirada y observó al jounin de pelo plateado. Kakashi Hatake era conocido por su severa forma de evaluar y por su terquedad a la hora de tomar decisiones. Bastaba decir que hasta el minuto ningún equipo que había caído en sus manos había logrado pasar.

Cuando Sarutobi le había asignado ese equipo al ex anbu había estado preocupado, muy preocupado. El equipo siete era sin lugar a dudas uno de los más extraños de todos los que se habían formado en sus años de servicio, incluso el consejo se había mostrado consternado. El jinchuriki del kyubi, el sobreviviente de la masacre del clan uchiha y una genio.

Había hecho falta una hora de reunión para conseguir que los miembros del consejo aceptaran la decisión de nombrar a Kakashi como jounin asignado. Y vaya que le había costado convencerlos.

Por supuesto él también había tenido sus dudas. Sabía que por mucho que Naruto fuera el hijo del difunto cuarto, o que Sasuke perteneciera a uno de los clanes fundadores de konoha o que Sakura fuera absolutamente brillante, si Kakashi decía que fallaban, fallaban.

Gracias al sabio de los seis caminos, ese no había sido el caso.

"¿y bien?" el hokage se llevó la pipa a la boca.

Kakashi se encogió de hombros. "Pasaron."

"no esquives la pregunta Kakashi" el tercero entrecerró los ojos.

El jounin suspiró y desvió la vista con molestia. Sarutobi puso los ojos. Ese hombre iba a ser la causa de su jubilación. Había esperado que no estuviera todavía molesto por haberle asignado ese equipo pero por lo que veía no era el caso.

"Ya que te negaste a leer sus archivo me gustaría escuchar tu opinión sobre ellos" exhaló el humo y se inclinó sobre la mesa.

Kakashi miró largamente al tercero, tras varios minutos cedió derrotado.

"son un equipo…inusual" comenzó "sus habilidades en combate son de un elevado nivel, chunin me aventuraria a decir. Están acostumbrados a trabajar por separado y sin planes de por medio se entorpecen unos con otros. Hay una clara división entre las relaciones. Sin embargo, al mismo tiempo pueden cambiar sus mentes y conseguir un buen trabajo conjunto"

"esa es tu evaluación grupal" dijo el Hokage "quiero saber que opinas individualmente de cada uno"

Kakashi se tardó unos segundos antes de responder.

"Naruto Uzumaki tiene unas grandes cantidades de chakra, durante la prueba creó un número elevado de clones de sombra. Su resistencia es asombrosa. Por otro lado, es impulsivo y su método de combate se basa en 'atacar y luego pensar'."

Eso suena como él pensó el tercero con una gota de sudor en la cara. Carraspeó y le ordenó continuar.

"Sasuke Uchiha es sin duda un prodigio si hablamos de taijutsu, se de alguien que estaría feliz de conocerlo…"la imagen de un traje verde de una sola pieza apareció fugazmente por su mente. Kakashi tuvo la impresión de que el Uchiha lo odiaría más que a su hermano si le hacía eso "sus reservas de chakra son bastante impresionantes para ser un genin. Por otro lado está demasiado centrado en su ambición personal y considera que estar en un equipo sólo lo retrasará en lograr su objetivo. Es un elemento preocupante."

El hokage asintió. Con el ceño levemente fruncido hizo una mirada atrás en sus recuerdos y en los sucesos que habían ocasionado que el niño fuera de esa manera. El deseaba con todo su corazón salvarlo del agujero al que konoha lo había condenado, se lo debía a Itachi.

"Mantén los ojos en él" ordenó reclinándose contra la silla. Cerró los ojos unos segundos empujando los recuerdos atrás y le dio una calada larga a su pipa "¿Qué hay de Sakura Haruno?"

"ah…la niña" kakashi miró por la ventana buscando las palabras "¿por qué esa niña acaba de salir de la academia?"

Hiruzen rió por lo bajo "¿lamentas no haberte leído los informes?"

El jounin lo miró con molestia.

"Sakura rechazó unirse a la academia cuando tenía 5 años, después decidió permanecer y graduarse con el resto de sus compañeros. No vi problema alguno con su decisión"

"lo hubiera habido si algún niño hubiera terminado herido. Señor, con el debido respeto, los prodigios son prodigios por una razón. Tenerlos en un ambiente donde sus capacidades son superiores a la de los demás puede terminar con resultados desastrosos"

"nada de eso ha ocurrido por lo que no tiene caso darle más vueltas" Sarutobi hizo a un lado el tema recibiendo una mirada aún más molesta "A parte de sus habilidades te habrás dado cuenta de que Sakura tiene una mente brillante, ella era consciente de sus habilidades y nunca hizo daño o abuso de ellas"

"¿y se puede saber por qué esta 'mente brillante' decidió estancarse en la academia?" Kakashi le lanzó una mirada inquisitiva al hokage.

El terceró suspiro internamente. Kakashi no le iba a dejar pasar esa.

"digamos que su vocación no siempre estuvo tan clara" dijo al fin notando como la mirada del jounin se endurecía unos segundos. Ahí estaba la razón por la cual no quería compartir esa información. El hombre era demasiado paranoico como para tomarse eso a la ligera.

Obviamente estaba obligado a explicar un poco más.

"la mente de la joven Sakura es un enigma. No sabes si estás hablando con una niña o con un adulto hecho y derecho" de hecho sarutobi había tenido varias conversaciones con la peli rosa -cada cual más singular – y no había podido evitar sentir que había algo extraño cuando ella hablaba, una sensación que siempre lo mantenía inquieto pero a la vez en calma.

"si la he puesto bajo tu mano es porque espero que la guíes por un camino correcto, todos los prodigios de Konoha han tenido un destino funesto, espero que esta vez no ocurra lo mismo" le dijo ignorando la mirada que el otro le estaba dando.

"claro, porque mi brújula de moralidad está muy bien" Kakashi se cruzó de brazos, sarcasmo destilando por su boca.

Hiruzen puso los ojos. "espero que esta experiencia consiga reparar tu brújula, o de lo contrario tus citas al psicólogo tendrán que reanudarse"

Kakashi levantó una ceja "que yo recuerde tres dimitieron y la cuarta me dio como caso perdido"

"siempre hay jóvenes dispuestos"

"aficionados"

"Kakashi" el tercero se frotó las sienes "solo asegúrate de mantenerlos a salvo, sobre todo de ellos mismos"

"ese es el problema" el jounin explotó mirándolo con una larga lista de emociones en su único ojo visible "¿Por qué me asignaste a este equipo sabiendo…? Un Yamanaka hubiera sido adecuado, maldición, incluso un Nara habría estado bien ¿Por qué yo? No puedo arreglarlos a ellos cuando yo todavía- no puedo. Simplemente no puedo."

El anciano soltó el aire. Hasta que por fin explota pensó.

"Kakashi, sabes muy bien porque te asigne este equipo. Eres uno de los pocos jounin capaces de controlar el sello del cuarto, y además, llevas vigilando al niño durante todos estos años. ¿Hay alguna diferencia entre hacerlo en las sombras y hacerlo a la luz?"

"hay una gran diferencia" kakashi dijo con la voz rasposa "y el tema del sello es fácil de solucionar. Hay muchas opciones aparte de mi"

"eres el discípulo del cuarto" el hokage habló con voz grave "No puedo pensar en otra persona a la que Minato le hubiera confiado a Naruto"

Kakashi se sacudió como si lo hubieran abofeteado y el tercero tuvo que tragarse el remordimiento de traer ese tema a la luz. El recordatorio del antiguo hokage era lo único que iba a poder echar abajo los muros que kakashi había construido. Era un golpe bajo pero Sarutobi era un hombre viejo y sus recursos a la hora de tratar con jóvenes tercos eran cada vez más escasos.

"Escucha Kakashi" dijo con voz suave "si te encargue este equipo es porque tengo la certeza de que podrás manejarlo, no se trata de ningún castigo o maldición como tu cabeza está pensando, confió en ti para hacerlo"

El jounin dejó caer los hombros derrotado. Una mirada hundida y agónica reflejada en su único ojo que envió una desagradable sensación de culpa al estómago del tercero. Era en esos momentos cuando el verdadero Kakashi Hatake salía a la luz. No el hombre excéntrico que leía libros eróticos en público y que llegaba siempre tarde. El hombre que estaba de pie en medio de su oficina era uno que había visto mucho, luchado mucho, perdido mucho y ganado poco. Era una mente rota que aún estaba buscando la manera de recoger las piezas de su ser.

Kakashi Hatake era un vestigio de la guerra.

El hombre recuperó la compostura tras unos momentos, dejó escapar un largo suspiro y se tragó cualquier protesta que pudiera tener.

"espero que no se equivoque Hokage-sama" dijo con la voz ligera.

Hiruzen suspiró. Créeme, yo también lo espero.


Dos semanas después…

"kakashi-sensei llega tarde otra vez! Juro que la próxima vez voy a ponerle una de mis súper trampas!"

Sakura paró su escritura y miró hacia delante. Su análisis sobre los diferentes efectos del veneno de acónito estaba siendo constantemente interrumpido por Naruto y sus quejas. El niño había estado bastante…susceptible, si se le quería llamar de alguna forma. Desde la formación del equipo 7 no habían hecho nada más que simples tareas domésticas y encargos. Sakura tuvo la impresión de que cuando en la academia les explicaban los rangos de las misiones no lo hacían con suficiente detenimiento. Era absurdo que los recién graduados pudieran pensar que iban a estar haciendo algo como 'rescatar princesas' o 'luchar contra ninjas renegados'.

"Naruto, kakashi-sensei lleva sentado media hora en un árbol a ocho metros de aquí" informó volviendo a su cuaderno.

"¡¿Qué?! Ese maldito… ¡sensei! Mueva el trasero aquí!" Naruto gritó

Kakashi apareció en una nube de humo blanca delante del rubio. "vaya, lo siento mis lindos estudiantes, me perdí en mis pensamientos"

Sasuke bufó apoyado en la barandilla del puente y apartó la mirada.

"kakashi-sensei ¿Qué haremos hoy? ¿Alguna misión peligrosa? Dime, dime!" Naruto saltó en el sitió expectante.

"De hecho hoy tenemos una misión muy importante" el jounin hizo una pausa de suspense que atrajo la atención de los tres "¡recuperar a tora-chan!"

Sakura volvió la mirada a su libreta y Sasuke decidió que mirar el agua sería mucho más productivo. Naruto por supuesto se quejó.

"¡oh vamos! ¿Ese estúpido gato de nuevo? ¡Ya lo hemos cazado dos veces!" El rubio golpeó el suelo con el pie y se cruzó de brazos.

Kakashi sonrió con su único ojo visible "bueno, tal y como dicen; la tercera es la vencida"


Recuperar al felino les llevó pocos minutos. Después de haberlo perseguido por todo el pueblo dos veces se habían convertido en verdaderos expertos. Sakura sospechaba que la verdadera razón detrás de ese estúpido ejercicio era aumentar el trabajo en equipo o como fuera que se llamara en esos días. Si las constantes peleas entre Naruto y Sasuke eran un indicativo, el resultado no había sido favorable.

Con el animal luchando contra el agarre de Naruto, hicieron su camino de regreso a la torre. Ya que la misión – si se la podía llamar así- había sido efectuada eficazmente y en el mínimo de tiempo, el Hokage les había dado una lista de misiones disponibles, todas de rango D y por lo tanto muy aburridas para el entusiasta ninja naranja.

"venga viejo, danos algo mejor"

"¡Naruto! no insistas, eres un genin todavía, las misiones que te corresponden son estas" Iruka le riñó al niño mientras se levantaba del sitio que había estado ocupando al lado del Hokage organizando lo que parecía ser el registro de misiones completadas del día.

Sakura se cruzó de brazos. De hecho, estaba en una encrucijada. Si mal no recordaba en la historia original Naruto había reclamado y reclamado hasta que el Hokage había cedido y les había dado una misión de rango C. Pero…algo no cuadraba.

El hokage no cedía y Naruto, por una vez en su vida, no estaba reclamando cuando se suponía que debía.

Joder.

Su plan se estaba viniendo abajo.

"Sandaime-sama" habló atrayendo la atención de la sala "según lo que he leído, un equipo genin que haya completado 13 misiones de rango D tiene derecho a tomar una misión de rango C…"

El hokage hecho el humo de su pipa y la observó con curiosidad "así es, sin embargo esas reglas se hicieron hace 50 años atrás, el viejo sistema ya no se utiliza"

"El que no se utilice no quita el que aun este vigente" Sakura sonrió, una pequeña sonrisa en sus labios.

Hubo una pausa. Sakura pudo ver como Iruka miraba con nerviosismo al hokage y a ella como si fuera un partido de tenis. El anciano se limitó a mirarla largamente.

"muy bien" sonrió por encima de su pipa y se echó hacia atrás en su asiento "os daré una misión de rango C"

Naruto alzó el puño "Si! Gracias viejo!"

El tercero se rió entre dientes viendo el entusiasmo del niño "dale las gracias a Sakura-chan, sus argumentos han podido con este pobre anciano"

Sasuke metió las manos en los bolsillos de su pantalón y le dirigió una mirada a la chica. Sakura supuso que en el lenguaje del Uchiha eso era un 'tienes mi más profundo agradecimiento'.

"pues bien, vuestra misión de rango C es ser guardaespaldas en un viaje a la tierra de las olas" El Hokage anunció haciéndose oír entre los hurras de Naruto.

"guardaespaldas…"repitió el chico saltando y solo deteniéndose cuando vio que Sakura le enviaba un resplandor amenazante.

"¿de quién?" preguntó Sasuke ignorando al rubio que intentaba usarlo como escudo.

"ahora lo veréis, ¡que pase nuestro cliente!"

La puerta de la sala de espera para los clientes se abrió y un anciano entró tambaleándose. Sakura levantó una ceja. Tazuna era…normal. Viejo, tal vez más joven de lo que parecía. Su pelo y su barba eran gris oscuro, descuidados y cortados de manera irregular. Su piel era oscura y arrugada producto de una prolongada exposición al sol. Sus ropas eran simples y baratas, un poco polvorientas. Sus brazos, como Sakura se fijó, tenían los músculos mucho más trabajados que sus otras partes del cuerpo, y sus manos, estaban llenas de cicatrices y durezas.

También, apestaba a alcohol.

"hey! ¿¡No son mocosos!?" Se interrumpió a sí mismo para beber un gran trago de la botella de sake barato que llevaba "sobre todo ese enano con cara de idiota ¿es realmente un ninja?"

Esa era una reacción bastante recurrente. La mayoría de los clientes tenían la ilusión de que los ninjas se parecieran a los que salían en los cómics o dibujos de niños. Ropas negras, pasamontañas y sandalias. Eso era muy, muy absurdo. Al menos que un ninja fuera muy confiado de sus habilidades no iba a ir por ahí con un cartel que dijera '¡mírame! Soy un ninja!'

Normalmente se los instruía para pasar desapercibidos y esto era cumplido por casi la mayoría de los shinobis, y los que no, bueno, era porque una de dos, o pertenecían a un clan y para ellos era un honor hacérselo saber al mundo entero, o dos, porque sus condiciones físicas o psicológicas no lo permitieran.

Sakura tenía la desgracia de pertenecer a ese segundo grupo y la mala suerte de haber caído en un equipo donde todos sus componentes gritaban 'estoy aquí!'

Naranja, azul, rojo, amarillo, negro, rosa…gran elección de colores Kishimoto.


Residencia Haruno.

Sakura entró por la ventana de su cuarto y se dirigió al armario. Kakashi había ordenado reunirse en media hora en las puertas de la aldea, un tiempo demasiado corto para organizar todo lo que tenía que organizar.

Lo primero que hizo fue sacar tres mudas de ropa y seis de ropa interior, si había algo que no soportaba era el estar sucia. Las dobló y guardó en un pergamino de almacenamiento vació que siempre reservaba para ocasiones como esa. A continuación bajó a su sala de investigación e hizo una lista mental de todas las cosas que iba a necesitar. Si todo salía según su plan el combate iba a ser evitado en su mayor parte, pero de eso no podía estar segura al cien por cien, y tal y como dicen, bien mejor prevenir que curar.

Sacó tres botes pequeños con venenos de diferentes plantas y otros tres con antídotos ya preparados, un frasco trasparente vacio, dos jeringuillas, un jabón antiséptico, alcohol, cuatro saquitos con hojas y semillas molidas, y por último vendas, muchas vendas. Recogió todo y lo guardó en un botiquín de tamaño mediano. Después fue a una de las estanterías y buscó los pergaminos en los que tenía guardadas armas, tras medio minuto de duda eligió el que contenía senbon y cogió por si acaso uno con sellos explosivos.

Si estaba exagerando…bueno, podía culpar a su paranoia.

Subió a su dormitorio con todo eso en las manos y metió el equipaje en la mochila de viaje estándar para ninjas.

Arrancó una hoja de una libreta vieja y escribió un mensaje rápido. Al ser civiles, Mebuki y Kizashi no tenían idea de cómo funcionaban los rangos de las misiones y tampoco lo que significaba cada una en términos de riesgo. Sakura prefería dejarlos en la ignorancia. Si sus padres creían que estaba tomando el té y conversando con unos pueblerinos mientras les ayudaba a construir un puente...mejor para ellos.

Dejó la nota pegada en la puerta de su dormitorio y antes de volver a salir por la ventana se detuvo. Si iba a estar fuera durante varios días…

Volvió sobre sus pasos y sacó del armario de dos puertas una sombrilla roja de papel impermeable que su madre le había regalado junto con el ao dai.

Con un último vistazo a la habitación saltó.


Cuarenta minutos después estaban saliendo de konoha. Diez minutos de retraso era un verdadero récord para Kakashi y un insulto para ellos, considerando el tiempo que los dejaba esperando todos los santos días.

Tras cuatro horas de viaje decidieron parar en una casa de té que quedaba cercana a un pequeño poblado de pescadores. La tienda era pequeña pero limpia y decorada de una manera muy hogareña. Sakura recordaba haber estado en una durante uno de sus viajes a Japón. Si mal no recordaba había sido durante una reunión con unos yakuzas que no había acabado muy bien; para ellos obviamente. Normalmente ella se hubiera sentido mal por comer ¿dango se llamaba? con un charco de sangre debajo de ella, pero eran tiempos locos aquellos y la moralidad escaseaba. Además, ¿Quién era ella para negar la cortesía de la casa? Como bien decía su padre: toma lo que te den y no te quejes.

Se sentaron alrededor de una mesa cuadrada y esperaron a que viniera alguien a tomar sus órdenes.

"Tazuna-san, le recomiendo que se tome una infusión, le he contado ya dos botellas" le dijo mirando al hombre que se había sentado justo enfrente de ella.

"hmp, dos botellas no es nada a mi edad mocosa" se jactó

"por el contrario, dos botellas es demasiado para su edad, 70 gramos de alcohol es lo que se recomienda que un hombre de mediana edad puede consumir al día. Una botella de sake tiene 78 gramos, usted lleva 86 gramos de más en la sangre" entrecerró los ojos dándole su mirada más 'profesional'.

Tazuna tragó saliva ruidosamente sintiendo un escalofrío recorrerle la espalda. Aunque el anciano no dijo nada y el tema se hizo a un lado cuando la dependienta se acercó a ellos pidió mirando de reojo a la niña una taza de té y unas piezas de fruta troceadas.

El descanso terminó pasados unos cuarenta minutos dándole tiempo a Tazuna de reponer fuerzas. Cuarenta minutos era de hecho bastante tiempo para un descanso. El tiempo, después de todo, no era algo que a los shinobi les gustara perder, sobre todo cuando su enseñanza les decía 'hazlo rápido y hazlo bien'. Incluso las misiones más largas se hacían de esa manera. Para un ninja el éxito de una misión no solo estaba en lograr el propósito de esta, sino también el tiempo que se era empleado. Cada misión completada era reportada por cada miembro de cada equipo en un informe entregado en la oficina de misiones en el edificio Hokage, los equipos que más número de misiones completadas tenían y en el menor tiempo posible eran después los más requeridos. En Konoha, habían pocos equipos que lograban sobrevivir juntos el tiempo suficiente como para hacerse un nombre; la mayoría de los shinobi una vez convertidos en chunin optaban por tomar misiones por separado o con diferentes departamentos.

Ellos eran un equipo de combate, por lo que al contrario que el equipo de asuma –inteligencia y recopilación de información- o el de kurenai - seguimiento y captura- serían enviados a misiones de combate directo. La tasa de éxito de esas misiones era la más baja entre las tres, porque, bueno, o cumplías tu misión o morías en el intento.

No es que ella tuviera de qué preocuparse… al menos no hasta el próximo mes.


Antes del anochecer se detuvieron de nuevo para montar el camping en medio del bosque. En la Academia uno de los requisitos para aprobar era saber cómo sobrevivir días y días por cuenta propia o en grupo en zonas conocidas o desconocidas. Por esa razón recibieron clases de caza, de pesca y recolección de frutos. Les enseñaron a leer el clima para prever tormentas y a observar las posiciones del sol para saber la hora. De hecho, cada año se hacía un simulacro que duraba de dos a tres días en los cuales los maestros les hacían pasar por diferentes pruebas para comprobar su curso de acción frente a situaciones de peligro en misiones reales.

Mientras Tazuna se sentaba en una roca a descansar, kakashi le dio a cada uno una asignación diferente. Naruto debía asegurar el perímetro, sasuke estaba a cargo del fuego y ella tenía que conseguir la cena. Mientras que los tres se dispersaron a cumplir con sus tareas el jounin sacó su libro y apoyó la espalda en un árbol con desinterés, de vez en cuando levantaba la vista para mirar lo que estaban haciendo.

Sakura miró alrededor del bosque. Entre todos los tipos de árboles que allí se hallaban los más numerosos eran los sauces y los fresnos, árboles que estaban acostumbrados a crecer cerca de un río o ribera. Para localizar el río solo tuvo que fijarse en la dirección del musgo y en las aves que por ahí rondaban. Se sacó los zapatos sin querer mojarlos y caminó por encima del agua. El chakra acumulado en la planta de los pies no alteraba de forma brusca el fluir del río por lo que era el método idóneo para pescar.

Sacando tres senbon en cada mano esperó a encontrar unos del tamaño apropiado y los ensarto de un solo tiro asegurándose de matarlos en el acto; el dolor gratuito no era de su gusto, no al menos en animales. Una vez recogidos vino la peor parte; limpiarlos.

Tendió los seis pescados en el césped y concentrando chakra en su dedo lo uso como cuchillo. Cortó primero las cabezas y los abrió asegurándose de quitarles toda la sangre, sacó las espinas que pudieran ser difíciles de tragar y luego los enjuagó con un poco de agua de río. Por último raspó todas las escamas dejándolos completamente lisos.

El proceso le llevó una media hora y para entonces el cielo estaba teñido de rojo. Se levantó envolviendo la comida cuidadosamente en un paño e hizo su camino de vuelta al camping.

O al menos eso intentó.

Tuvo menos de medio segundo para echarse al suelo y evitar un kunai dirigido a su cabeza. Rodó hacia un lado y se levantó. Veinte metros delante de ella una señal de chakra centelló y se movió hacia delante apareciendo al otro lado del río.

"me estaba preguntando cuando ibas a salir" sonrió burlonamente estrechando los ojos "si vas a seguir a alguien al menos disminuye tu sed de sangre mocoso"

El ninja se lanzó hacia ella. Sakura lo vio venir y saltó hacia atrás, el sujeto en cuestión llevaba una capa negra corta y ropas grises, su cara estaba cubierta por una máscara de ¿gas?

sakura pestañeó lentamente esquivando cada ataque con facilidad, sus memorias del canon eran bastante concisas y se limitaban a las cosas que tenían que ver con su plan. Si eso había ocurrido en el canon o no, bueno, no tenía idea.

Pero, si no lo recordaba… no era importante.

Se agachó y acumulando chakra en sus dos manos hizo un movimiento rápido en forma de cruz. El ninja dio un grito ahogado que fue amortiguado por su máscara y cayó al suelo de rodillas. Sakura se puso en pie lentamente mirándolo aburrida.

"tranquilo, solo te he dañado los tendones" sacó un senbon y lo hizo girar entre sus dedos "pero por tu bien será mejor que contestes a mis preguntas"

El hombre hizo un sonido parecido al de un perro rabioso y entre medio de las sombras la miró con puro deseo asesino. Sakura le lanzó el senbon hacia una de sus manos y escuchó enseguida un grito estrangulado.

"nos has estado siguiendo desde que dejamos konoha …"vio sus músculos tensarse brevemente y sonrió. "tu objetivo es el constructor de puentes ¿cierto? pensabas cogerme y usarme de rehén como moneda de cambio."

El hombre le dio un resplandor de odio y levantó su única mano útil. Sakura puso los ojos y lanzó un segundo senbon.

"por el protector que usas puedo ver que eres de kirigakure, pero no veo qué asunto pueda tener tu aldea con un simple constructor de puentes, al menos… que no sea tu aldea la que te haya dado la orden. Tomaré tu silencio como una afirmación a mis palabras. No te he visto en los libros bingo por lo que debes haber desertado hace poco…que conveniente"

"¡maldita perra!" el hombre siseo detrás de su máscara intentando sin resultados ponerse en pie.

Sakura sonrió gélidamente "parece que en tu aldea no te enseñaron suficientes modales"

El ninja abrió la boca para lanzar lo que probablemente era otro insulto pero su boca no emitió sonido alguno, sus pupilas temblaron y su cuerpo se tambaleó cayendo boca abajo.

"dos minutos…este veneno es muy lento" murmuró la peli rosa para sí misma. Miró el cuerpo caído y luego buscó su pesca la cual había sido lanzada al suelo. Chasqueó la lengua. Y ahora… ¿Qué debería hacer?

Media hora después llegó al camping. La fogata ya estaba encendida y las trampas colocadas. Tazuna bebía medio tumbado, Sasuke estaba sentado con la espalda apoyada en un tronco, Kakashi leía su icha icha cerca del fuego y Naruto murmuraba por lo bajo algo que seguramente era en contra del pelinegro

Nada más salir de la zona de sombras atrajo las miradas hacia ella.

"disculpad la tardanza, he traído la cena"

Hubo un silencio incomodo que siguió a esa oración. Al final Naruto fue el que lo rompió.

"S-Sakura…eso es canibalismo. Sé que eres una sádica pero eso es… bruto, incluso para ti"

Naruto tuvo que saltar para esquivar los dos senbon lanzados en su dirección. La pelirosa dejó caer el cuerpo del ninja renegado y le entregó la bolsa con pescados a Tazuna.

"¿te importaría explicar Sakura?" kakashi estaba a su lado en un abrir y cerrar de ojos escaneándola.

"me atacó y lo inmovilice" explicó

Kakashi suspiró "un poco más elaborado estaría bien…"

"¿te atacó?" Naruto se acercó a inspeccionar el cuerpo "¿por qué?"

"para usarme como rehén" se agachó ante el cuerpo y comprobó su pulso. Un poco bajo "tenía la misión de asesinar al constructor de puentes"

El anciano se removió inquieto en su sitió, las manos temblándole ligeramente.

"ya veo…"Kakashi miró de reojo al cliente observando su reacción.

"¿eh? ¿Por qué iban a querer matar al viejo?" Naruto se volvió hacia el hombre de aspecto nervioso "¿has hecho algo malo?"

Tazuna miró el suelo y entrecerró los ojos. Finalmente negó.

Hubo un silencio pesado.

"niños" kakashi se metió las manos en los bolsillos "quiero hablar con Tazuna-san a solas"

"¿Qué hay de esto?" Sasuke le dio un ligero puntapié al cuerpo inmóvil.

"no creo que se despierte" el jounin miró los senbon bañados en un extraño líquido morado "atadlo a un árbol por ahora, e id haciendo la cena"

Mientras kakashi se llevó a Tazuna a un lugar apartado entre los árboles los tres se acercaron al fuego a cumplir con la orden dada.

"Naruto, deja de intentar husmear y ayuda" Sakura ensartó uno de los peces en una rama seca y lo clavó en el suelo a ras de las brasas.

"pero quiero saber lo que dicen" el rubio se quejó mirando en la dirección en la que los dos adultos hablaban "desde aquí puedo ver como el viejo suda, debe ser bastante malo…"

"kakashi nos pondrá al corriente después" dijo Sasuke sentándose frente al fuego tras haber atado sin delicadeza alguna al ninja enemigo.

Tal y como el pelinegro dijo, diez minutos después los dos hombres regresaron. Una vez que estaban sentados alrededor del fuego y con la comida en las manos el constructor comenzó a contar los sucesos que lo habían llevado a ser perseguido y la razón por la que no había podido permitirse pagar por una misión de rango alto. Sakura recordaba un poco de la historia pero no se opuso a refrescar un poco esa información, cuanto más supiera mejor.

Mientras el anciano hablaba los cuatro guardaron silencio y escucharon. La misión de hecho tenía todas las papeletas para convertirse en una de rango B si las cosas salían mal, no era material que genin pudieran manejar. El protocolo en ese tipo de situaciones era volver a la aldea o como mínimo llevar al cliente hasta una zona segura, pero no más lejos.

Los ninjas a diferencia de los samuráis no se regían por un 'código de honor'. Por supuesto era una deshonra si una misión pagada no era completada, pero una misión la cual no estuviera bien asignada y con un precio muy por debajo del correspondiente podría ser fácilmente abortada y nadie diría un palabra del asunto. Aunque claro, casos en los que eso ocurría eran muy pocos. Los ninjas no tenían fama de ser condescendientes frente a los engaños, mucho menos viniendo de clientes. Era un 'si me pagas; bien, si no…ya puedes correr'

"haber si lo he entendido…ese tipo Gamo o como se llame va detrás de ti porque estás construyendo un puente. Ese puente es bueno para tu gente pero malo para ese tan Gafo…Mmm…"Naruto se agarró la barbilla con una mano y entrecerró los ojos en profunda reflexión "solo tienes que darle un puñetazo en la cara y problema resuelto"

"muchacho, ese hombre es una de las personas más ricas del mundo, no se puede 'darle un puñetazo en la cara' así como así" Tazuna suspiro cansado y se cruzó de brazos "me prometí a mi mismo que terminaría ese puente y así lo haré, es la única manera de salvar mi tierra"

"pero aun así no vas a poder salvar nada si estás muerto" Sasuke le dio un bocado a su pieza de pescado y mantuvo la vista fija en el fuego "ese tal Gato ya habrá contratado a varios mercenarios y asesinos para matarte, posiblemente estarás muerto antes de llegar a tu país"

El hombre se encogió ante las palabras de Sasuke y dejó caer los hombros.

"no te preocupes viejo, no vamos a abandonarte" Naruto masticó y tragó en seco con rapidez dándole una sonrisa brillante, después se trasladó a mirar a kakashi con un poco de duda "¿verdad?"

El jounin suspiró "Naruto…"

"venga sensei, ¡somos fuertes! bueno…¡usted es fuerte! ¡Podemos hacer esto! Además ¿Qué clase de ninjas seríamos si renunciamos a una misión solo por ser difícil?" El rubio miró a sus dos compañeros pidiéndoles ayuda

"no me gusta decir esto pero el idiota tiene razón" Sasuke ignoró el reclamó que el otro emitió y se cruzó de brazos "además, si los ninjas a los que nos enfrentaremos tienen el mismo nivel que ese de ahí no creo que vaya a ser un problema"

Kakashi parpadeó con pereza y miró a la única mujer del grupo.

"hay una planta venenosa que solo crece en el país de las olas, sería una buena adicción a mi colección" dijo ella encogiéndose de hombros.

"Por supuesto…"kakashi arrastró las palabras y luego suspiro"bien, ya que todos estáis tan decididos, continuaremos con la misión"

Sakura sonrió para sí. ¿Decidida? No, de hecho no lo estaba. Pero ¿cuando eso había importado?


AN: un paso más dado, ¿cuales son vuestras opiniones? ^^