AN: ¡Hola a todo! Lamento mucho la tardanza. Mi ordenador terminó de dar su último aliento y se llevó con él los últimos tres capítulos que tenía listos. Había guardado la mitad de dos en un pendrive así que conseguí reescribir la mayor parte, peor aun así me llevó bastante tiempo y voluntad. Tampoco ayudó que mi catolica tía me dijera cosas como: 'es una señal de dios' o 'dios te está diciendo que no debes publicar eso'.
Pero dejando eso aun lado estoy muy contenta de ver cuanta gente sigue la historia y a cuántos de vosotros les gusta e interesa la temática.
No olvidéis leer las notas finales;)
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Capítulo 14
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Apoyó la espalda contra el árbol y dejó escapar una bocanada de aire. Escuchó el sonido distintivo de pájaros que chillaban, seguramente molestos por todo el alboroto que estaban causando, y una parte de él quiso maldecirlos. No eran ellos los que estaban siendo cazados por una serpiente gigante.
Frunció el ceño pegándose más contra la superficie rugosa. Intentó escuchar o sentir cualquier cosa que le pudiera indicar la dirección del próximo ataque pero fue en vano. Sin la compañía de Sakura para indicarle donde estaba el enemigo, ni las rápidas reacciones de Sasuke para indicarle que hacer a continuación, se encontraba perdido. Era un sentimiento del que se había alejado hacía años, resguardandose cómodamente bajo el manto de personas que sabían guiarlo y hacerlo sentir seguro. Primero el Hokage, luego Sakura, después Iruka y ahora Sasuke y Kakashi. Se preguntó si ellos hubieran estado igual de ansiosos y desesperados que él en esa situación. El pensamiento casi le produjo gracia. No, seguramente no.
Una explosión no muy lejana lo hizo tensarse y apretar los dientes. ¿Cómo habían llegado a esa situación? ah, claro. La mujer rara con la lengua anormalmente larga que los había atacado y luego había enviado dos serpientes a por ellos mientras se quedaba a charlar con Sasuke. Naruto rezó al sabio para que la intención de la mujer fuera pelear y no tener un momento romántico con su compañero. Uno, porque eso sería asqueroso, y dos, porque dudaba mucho que esa fuera una buena táctica de seducción.
(O tal vez no. Por lo poco que había leído del libro que kakashi-sensei siempre llevaba consigo, los hombres tienden, al parecer, a terminar en la cama con mujeres que quieren matarlos.)
Un siseo agudo lo sacó de sus pensamientos lo suficientemente rápido como para darle tiempo a esquivar la enorme cabeza que se abalanzaba con las fauces abiertas. La serpiente incrustó sus afilados dientes en el árbol y una hilera de líquido morado de deslizó por la madera.
Naruto hizo una mueca. Si eso lo tocaba estaba muerto.
La serpiente retrocedió lentamente buscándolo con la mirada. Naruto no iba a dejar que lo pillara desprevenido de nuevo. Apartando de lado cualquier sentimiento pesimista y de auto desprecio que pudiera tener creó una docena de clones y los lanzó a diferentes direcciones entreteniendo al animal lo suficiente como para poder ocultarse. Una vez oculto, abrió su bolsa de armas buscando algo que pudiera servirle. Ya había visto que los kunai no tenían ningún tipo de eficacia, el cuerpo de la serpiente era demasiado duro como para que estos lo atravesaran o causarán heridas severas. La cabeza parecía ser el único punto que podría ser lo suficiente débil como para derribarla, pero también era el principal problema. Naruto se curaba rápido, pero no estaba seguro si su habilidad también funcionaría en contra de veneno de serpiente.
Mejor no averiguarlo.
Sus clones eran su mejor opción.
Creo cinco de ellos y les indico que se agacharan. La serpiente parecía haberse dado cuenta de que estaba siendo burlada y había comenzado a golpear con su cola todo cuanto la rodeaba.
"de acuerdo, ¿sabéis que hacer, verdad?" les preguntó en voz baja.
"tres despistan a la serpiente y tres se meten dentro y la hacen volar. Fácil"
"no quiero meterme dentro"
"yo tampoco"
"somos clones idiotas. Desapareceremos igualmente"
"pero es asqueroso. Con babas y todo. Buah!"
Naruto soltó un largo suspiró. El suelo tembló y varios árboles volaron a metros de donde estaban agazapados.
"No hay tiempo para discutir, Sakura o el bastardo podrían necesitar mi ayuda" los calló.
"probablemente no"
"no te ofendas jefe, pero parece que la ayuda la necesitas tú"
Naruto los despidió con un gesto y estos saltaron en diferentes direcciones. Él mismo salió del escondite y subió hasta una rama alta, desde donde podría ver el desastre que la serpiente estaba haciendo.
"¡hey, tu! ¡Serpiente estúpida! ¡Estoy aquí!" gritó levantando los brazos, agitándolos por encima de su cabeza. Sus clones, ya posicionados en dos árboles a su lado, hicieron lo mismo.
"¡atrápame si puedes!"
"¡ven a por a mí!"
El animal se giró hacia ellos y entrecerró los ojos, su lengua hizo un chasquido y soltó un sonido agudo y amenazante. Serpenteo a gran velocidad, sin molestarse en esquivar ningún obstáculo, simplemente derribando todo a su paso.
Naruto respiró hondamente y se puso en posición. Sus clone lo copiaron.
De acuerdo. Hora de la verdad; Respirar hondamente. Acumular chakra en los pulmones, dirigirlo todo a un mismo punto y soltarlo. Respirar hondamente. Acumular chakra en los pulmones-
Sus manos se movieron repitiendo los movimientos que había memorizado. El chakra se acumuló alrededor de él, indomable y furioso, como un huracán pidiendo simplemente ser liberado. Naruto frunció el ceño. No hoy. Hoy, él estaba al control.
Aspiró con fuerza. Elemento viento: Ruptura. Y exhaló.
Una bocanada de aire salió disparada desde su boca. La técnica de sus clones lo siguió y las tres chocaron contra el cuerpo escamoso. La serpiente chilló al verse obligada a retroceder y Naruto se dio palmadas en la espalda mentalmente mientras la veía luchando por avanzar.
La serpiente levantó la cabeza hacia el cielo y abrió la boca. Esa fue la señal. Sus tres clones restantes saltaron de las ramas desde donde se habían ocultado y se lanzaron hacia la boca del reptil. Dos la mantuvieron abierta y otro se deslizó por la garganta del animal. La serpiente se revolvió sobre sí misma y agitó la cabeza tratando de luchar contra el viento, al mismo tiempo que intentaba quitarse a sus clones de encima.
Demasiado tarde. La explosión contenida fue la indicación de que la lucha había acabado. La sangre brotó por la boca de la serpiente y esta se agitó unas cuantas veces antes de caer al suelo con un golpe seco y prolongado.
Naruto se quedó alerta unos segundos más antes de lanzar un grito de júbilo y proceder a taparse la boca y mirar hacia los lados. Los recuerdos del resto de sus clones llegaron hacia él y pronto taparse la boca fue más por necesidad que por inquietud. Se miró el cuerpo y dio un suspiró aliviado. No babas ni vísceras. Bien.
Se dio un momento para respirar y después saltó hacia la siguiente rama. No había tiempo que perder, tenía que encontrar al resto de sus compañeros.
Encontrar a Naruto no fue difícil. Más bien lo contrario. Su compañero tenía muchas cualidades, pero el sigilo no era una de ellas.
Lo sintió acercarse desde su escondite y se apresuró a interceptarlo. Su cuerpo chocó contra el de él y enseguida lo sintió luchar para salir de su prisión.
"tranquilo, soy yo" le susurró al oído manteniendo una mano contra su boca y haciéndole un gesto para que guardara silencio.
Naruto asintió y en cuanto Sakura apartó su mano, sonrió aliviado.
"menos mal, creí que habías sido tragada por la serpiente o algo parecido"
Sakura levantó una ceja y el muchacho enseguida levantó las manos.
"q-quiero decir, creí que habías vencido a la bestia y después te habías hecho un traje con su piel"
Sakura lo miró un segundo más antes de poner los ojos en blanco y sacudir la cabeza. La invocación no la retuvo más de diez minutos, y el cuerpo del animal descansaba ahora en un claro donde dormiría hasta el amanecer
"¿Dónde está Sasuke?" Naruto miró hacia los lados con una sonrisa, buscando al pelinegro.
Ah sí. Eso.
"luchando"
Naruto se giró a mirarla. Sakura casi hizo una mueca.
"luchando" repitió, miró a su alrededor y después la miró nuevamente. "¿no deberíamos, no sé, ayudarlo?"
Sakura se cruzó de brazos "moriríamos"
"¿Qué?"
"Desde aquí puedo sentir el chakra de su oponente. Créeme, no es alguien a quien podamos vencer. Parece tener algún tipo de fijación con Sasuke, más que matarlo parece que lo está poniendo a prueba. No lo malinterpretes, si la situación empeora saltaremos, pero por ahora meternos en la pelea solo terminaría mal para nosotros."
Decir que Naruto no estaba contento con esa decisión era un eufemismo.
"¿me estás diciendo que me quede de brazos cruzados y deje que Sasuke luche solo?" la incredulidad se filtraba por sus palabras.
"sí" dijo, fríamente.
La respuesta de Naruto fue darse la vuelta. Sakura suspiró. Sabía que eso pasaría.
"Naruto" lo detuvo del brazo antes de que pudiera irse "No estamos abandonado a Sasuke. Estamos esperando el momento adecuado, uno que no termine con nosotros dos muertos"
Naruto se zafó de su agarre sorprendiéndola "¡no lo sabes! Si esta persona es fuerte entonces tendremos más posibilidades los tres juntos"
Sakura maldijo a los cuatro vientos mentalmente. Por supuesto que Naruto lo vería así. En cualquier otro caso, ella lo vería así. Pero ese no era un enemigo clase A. Ese no era Zabuza. Orochimaru era otro nivel de monstruo. Uno al cual Naruto jamás se había enfrentado.
No puedo dejar que ambos caigan. Necesitamos terminar este examen cuanto antes.
Y con ese pensamiento empujo una aguja contra el cuello de su compañero.
Lo siento, Naruto pensó mientras recogía el cuerpo del rubio que se desplomó contra ella. Pero es por tu bien.
Orochimaru no era una persona que se sorprendiera con facilidad. Habían pocas cosas que pudieran sacar esa emoción de él, y en esos extraños casos su sorpresa quedaría aplacada por los años y años de entrenamiento emocional que lo coaccionaban a fingir que el mundo seguía girando aun cuando no pareciera ser así.
Recordaba que hace tiempo atrás, cuando no todo estaba tan frío y oscuro, y él aún sentía esa 'llama' arder en su pecho, fue sorprendido de esa misma manera.
Una gran ironía que fuera su hermano pequeño el que cumpliera con tal hazaña nuevamente.
Orochimaru se permitió observar la fluidez de los movimientos, todavía bañados en esa torpeza infantil que reflejaba la falta de práctica real. Probablemente ese niño no había enfrentado batalla real antes de él. Sus manos seguían limpias y su inocencia todavía intacta.
No. Orochimaru tachó ese último pensamiento de su mente con una pequeña sonrisa al ver la mirada del pequeño. Su pecho tembló con el nacimiento de una risa que se extinguió enseguida. Oh Itachi. Cruel, cruel niño. ¿Era este el resultado que deseabas?
Ojos rojos, fríos y desapasionados, le devolvieron la mirada en sus recuerdos y Orochimaru sonrió. No, pero en realidad, no importaba.
"puedo verlo, tienes potencial" no era uno para los elogios gratuitos, pero por un momento se permitió verter honestidad en sus palabras.
El niño entrecerró los ojos y respiró pesadamente. Podía ver los pensamientos que atravesaban por su mente. Los primeros eran versiones muy detalladas de cómo matarlo. Orochimaru sonrió, había olvidado lo divertido que era jugar con la mente de los genin. Con Anko jamás había tenido la oportunidad. Demasiado leal y dispuesta a servirle como para sacar algo de eso, pero esto...esto era casi entrañable.
"tu…no eres…un genin" lo acusó.
"no" con la piel falsa cayendo por su rostro, producto de los esfuerzos del Uchiha, poco importaba mantener su disfraz.
Sacando los restos de su rostro, observó los ojos rojos abrirse con miedo.
"mi nombre es Orochimaru"
El miedo cambió a reconocimiento, y posteriormente a pánico.
Siendo un ninja de la hoja no lo sorprendía. Su nombre, ya bastante manchado con rumores y verdades cuando todavía estaba en la aldea, ahora debía de ser usado como fábula infantil. De esas que las madres contaban a sus hijos cuando querían inspirarles miedo y a la vez inculcarlos con algo de sentido común.
"¿Qué quieres? ¿Por qué estás aquí?" espetó él, sosteniéndose en pie apenas pero con la clara intención de continuar. Sus niveles de chakra debían de estar por los suelos, seguir luchando no tendría ningún sentido, y además, Orochimaru ya había visto lo que quería.
"¿Qué quiero? Bueno, eso es una pregunta cuya respuesta dudo que tenga alguna relevancia para ti, y sobre qué estoy haciendo aquí…"clavó sus ojos en él, deleitándose en el estremecimiento que provocó "digamos, tengo debilidad por los extraviados"
"no soy ningún extraviado"
Los labios de orochimaru se torcieron en una sonrisa burlona "¿no lo eres? Veo oscuridad en ti Sasuke uchiha. Tú no perteneces aquí."
La ira tiñó las facciones del genin. Sacó un kunai de su bolsa de armas y lo sujetó con fuerza.
"no hables de mí como si me conocieras"
"Pero lo hago. No eres como el resto de tus amigos. No caminas por el mismo sendero, o mejor dicho, no puedes. La venganza no está pavimentada por buenas acciones Sasuke-kun, te darás cuenta de ello tarde o temprano y cuando lo hagas…vendrás a buscarme"
Sasuke apretó más el kunai que sostenía hasta que sus nudillos se volvieron blancos. Orochimaru podía sentir la negación en su mirada, verlo luchar contra la verdad, pero al final, el niño sabía que sus palabras eran ciertas.
"No, no lo haré" dijo Sasuke, y sonó como un desafió, ¿Para quién? no lo tenía muy claro. Para él, para sí mismo, tal vez para ambos.
Tan inocente. Orochimaru podría haber seguido hablando. Plantando dudas y sembrando la inquietud en el corazón del joven. Podría haberle dicho las palabras exactas para tenerlo a su merced. Podría haber hecho muchas cosas. No hizo nada de eso. A veces, los resultados perfectos venían de acciones imperfectas.
O mejor dicho, de un sello.
En cuanto sus colmillos se retractaron y la marca del sello maldito apareció en el cuello del muchacho, este cayó de rodillas. Se agarró la zona con la mano y clavó sus uñas hasta sacar sangre mientras gritaba de dolor.
"considéralo un regalo" dijo sin recibir respuesta a cambio, solo un par de gemidos angustiosos.
Era una lástima que no pudiera quedarse a ver el proceso de asimilación. Siempre era interesante estudiar las diferentes reacciones que cada persona presentaba. No obstante, los cuerpos que había dejado tirados ya deberían haber sido descubiertos y no estaba en su agenda enfrentarse al anbu en este momento, todavía quería seguir mirando desde las sombras un poco más. Además, ya tenía bastantes invitados no deseados.
Hablando de ello…
"creo que ya has mirado suficiente. Sal"
La figura salió desde detrás del árbol donde se ocultaba y saltó ágilmente hacia ellos, aterrizando sobre las suelas de sus pies.
Ah, la niña.
Lo observó fijamente mientras se acercaba al cuerpo sacudido de su compañero. Orochimaru tuvo que darle puntos por eso. Un buen shinobi no apartaba la mirada de su oponente, ni siquiera para lamentar a los caídos.
Su cuerpo parecía laxo, en calma, completamente imperturbable a su presencia. Pero orochimaru había bailado ese baile varias veces. Podía ver debajo de toda esa fachada la tensión abrumadora que recorría el cuerpo de la joven. Era digno de admirar. Muchos jounin hechos y derechos habrian fallado en hacer lo mismo en las mismas condiciones.
Orochimaru sintió sus labios estirarse en una sonrisa mientras sus pupilas se convertían en rendijas. Siempre era interesante encontrar nuevas promesas.
"no muchos pueden espiarme y esperar salir con vida, pero haré una excepción." Sin tres miembros los equipos eran descalificados, una regla un tanto estúpida, pero una regla al fin y al cabo. "tres de mi aldea os harán una visita pronto. Sasuke-kun necesitara mi regalo para entonces, dile que no dude en utilizarlo"
Ella se quedó en silencio unos momentos antes de asentir. Él sonrió "buena chica"
Se dio la vuelta, sintiendo los ojos verdes brillantes como gemas seguirlo hasta que se desvaneció en llamas.
Después de una breve inspección a las lesiones de Sasuke, que resultaron ser más leves de lo que se imaginaba, y siendo seguro moverlo, se apresuró a llevar al muchacho al escondite donde había dejado inconsciente a su otro compañero. No había tenido tiempo para ser quisquillosa en cuanto a ubicación, más bien lo contrario, y se alegraba de haber podido encontrar una cueva seca que no estuviera a la vista ni invadida por bichos.
Dejando con cuidado el cuerpo del pelinegro sobre la superficie del suelo se movió hacia Naruto. Lo había paralizado de cuello hacia abajo y el chico todavía parecía estar luchando en contra del insomnio paulatino. Apretando cinco puntos de presión diferente, desde el cuello hasta la punta de sus pies, revirtió el efecto, alejándose lo suficiente como para no interrumpir el proceso natural de curación.
Cuando lo vio mover los dedos de las manos se dio la vuelta centrando toda su atención en el uchiha. Una sola mirada y pudo ver que, fuera lo que fuera que estuviera pasando en su cuerpo, era malo. El chakra que se expandía por todo su sistema no era nada parecido a lo que Sakura hubiera oído, visto o experimentado. Ni siquiera el chakra del kyuubi parecía tener un núcleo tan…corrupto. La mejor manera de ponerlo era como si estuviera viendo un parásito hecho de chakra. Su entendimiento sobre el sello maldito era escaso, y había muy poca información sobre fuinjutsu en la biblioteca como para que se sintiera cómoda haciendo algo de manera experimental en su compañero. Además, dudaba que sirviera de mucho. Hasta donde sabia, el sello maldito era creación personal de Orochimaru. Solo otro maestro del fuinjutsu podría tener alguna idea de cómo bloquearlo, y habían muy pocos en el mundo.
Sacando una toalla y una cantimplora de un pergamino de sellado que había guardado en su kit médico, empapó la tela y comenzó a pasarla por los brazos, cuello y piernas del niño. Sasuke no dio signos de responder a ningún estímulo y para cuando Sakura había terminado de lavarlo, su cuerpo se había sumergido en un profundo estado de inconsciencia, solo roto por quejidos lastimosos y pequeños temblores.
La noche había caído hacía tiempo y Sakura sabía que los tres miembros de la aldea del sonido atacarían en cualquier momento. Tuvo que darle las gracias mentalmente a Orochimaru por recordarle eso. Entre todas las cosas que tenía en su mente, los tres genin enemigos habían sido dejados completamente en el olvido. Sin duda tendría que ocuparse de eso pronto, no podían perder más tiempo.
Suspiró y pasó una mano por la frente del pelinegro. Su fiebre estaba aumentando.
Su conocimiento médico no le servía de mucho. No tenía idea de cómo reaccionaría el cuerpo de Sasuke a medicamentos en esos momentos, y la idea de embutir chakra curativo no le parecía correcta. El sello podría reaccionar negativamente ante otro chakra intruso y lo que saldría de allí no sería algo con lo que quisiera tratar en una cueva en medio de un bosque.
"¿Sakura?"
Naruto estaba despierto.
No se molestó en girarse. Escuchó las suelas de los pies arrastrarse lentamente hacia ellos y lo sintió detenerse a unos pasos.
Ningún de los dos habló. Sakura sabía que él estaría molesto con ella. Lo sabía desde antes de tomar la decisión de dejarlo incapacitado. Pero se había dicho así misma que ese sería un problema que trataría luego, cuando sus vidas no estuviesen en peligro.
"¿Sasuke?" preguntó el chico en voz plana, todavía enviando dagas a su espalda.
"vivirá" le contestó suavemente. "nos atacaran tres ninjas de la aldea del sonido en las próximas horas"
"¿Cómo lo sabes?"
"el hombre contra el que luchó Sasuke me lo dijo. Le creo." Dijo y Naruto se tensó. La mención a la pelea de Sasuke parecía no ser un territorio seguro en ese momento por lo que cambió enseguida de tema.
"hay que montar un perímetro, no es seguro mover a Sasuke en estas condiciones. Avanzaremos al amanecer" y luego, con un tono más amable añadió "si te parece"
El rubio tomó una bocanada de aire y lo dejó salir lentamente. Parecía estar luchando contra sigo mismo, y Sakura tuvo que admitir que había cambiado mucho desde el niño impulsivo que ella recordaba, ese que habría gritado y luchado hasta sacar todo de su pecho sin importarle las consecuencias.
"de acuerdo" dijo por fin y se dio la vuelta "quédate con Sasuke, lo haré yo"
Sabiendo distinguir cuando algo era una orden y no una petición, cedió. Si Naruto estaba lo suficiente molesto como para no querer su compañía entonces le daría todo el espacio que necesitara.
Miró un punto fijo en la cueva y dejó que la tensión desapareciera un poco de sus hombros. Miró a Sasuke y le apartó un mechón de pelo que había caído sobre su frente.
"seguramente podría haber impedido esto" le dijo en un susurró, cuando estuvo segura de que estaban solos.
Le dio vuelta a la toalla sobre su frente y puso las manos sobre su regazo. Viéndolo así, tan débil y vulnerable, le hacía recordar la realidad del mundo en el que ahora vivía.
Un mundo donde un niño de doce años estaba en el filo de la vida y de la muerte por las maquinaciones de los adultos a su alrededor. Ella incluido.
"soy una mujer horrible" una pequeña risa escapó de su pecho. El sonido de la misma sonaba agrio y melancólico.
Sasuke no se movió durante toda la noche.
Edificio Hokage, 1ª Sala de reunión jounin.
Iruka no tenía idea de qué estaba haciendo allí. Un minuto estaba poniendo notas a los alumnos de tercero y al siguiente estaba en medio de lo que parecía ser una importante reunión. El jounin que lo había dejado allí no había dicho palabra, simplemente había desaparecido en un parpadeo. Iruka podría haberse sentido casi insultado si no fuera por la atmósfera tensa que encontró en la sala. Nadie hablaba, y si bien eso era normalmente apreciado por un maestro de academia que se pasaba todos los días escuchando a niños gritar, en ese momento resultaba repulsivo.
Casi saltó de alegría cuando vio Suzume aparecer por la puerta.
"¿Qué está pasando Iruka?" Suzume susurró inquieta cuando llegó a su lado.
Iruka negó con la cabeza "ni idea. ¿Tú también fuiste arrastrada?"
Suzume levantó una ceja "¿arrastrada? No, me informaron que mi presencia era requerida y por eso vine ¿a qué te refieres con 'también'?"
"oh, ¡nada! No es nada…"soltó una risa nerviosa y luego con una mirada vengativa buscó entre los asistentes al bastardo que lo había traído.
Lo vio junto a un hombre con medio rostro cicatrizado. Justo cuando se estaba preparando para exigir retribución, las puertas de la sala volvieron a abrirse y el Hokage entró seguido por dos jounin quienes, Iruka asumió, debían de pertenecer a su guardia personal.
Iruka abrió los ojos sorprendido e hizo una reverencia junto a Suzume quien lucía aún más nerviosa.
La tensión pareció aumentar por momentos en la habitación hasta el punto que Iruka podía escuchar el sonido de su propio corazón en sus oídos.
El hokage se sentó detrás del escritorio en el gran sillón azul y deslizó su mirada por todos los presentes. Asintió para sí y después movió su cabeza hacia el jounin que esperaba al lado del escritorio.
"Aunque la mayoría lo sabéis, expondré de nuevo los recientes acontecimientos: Una patrulla encontró tres cuerpos cerca del santuario de la roca, hemos identificados estos cuerpos como los genin de kusagakure."
Iruka se sintió tensarse enseguida. Tres genin muertos antes del examen, y encima pertenecientes a otra aldea. Suzume captó su mirada y ambos compartieron un mismo pensamiento. Eso no podía ser bueno.
"lo más preocupante era el estado de sus cuerpos." el jounin hizo una pausa para fruncir el ceño.
"¿mutilados?" preguntó un hombre de aspecto cansado con tono aburrido. Iruka pensó para sí que solo alguien con años de experiencia podía preguntar eso sin sonar en lo más mínimo asqueado.
"no" el jounin negó con la cabeza "sus rostros faltaban. Se los robaron"
El aire en la sala cambió.
"¡no puede ser!"
"ese jutsu… ¿estás seguro?"
"p-puede ser una coincidencia"
"mierda. Justo lo que nos faltaba"
Iruka se sentía perdido. Al parecer el que te robaran el rostro era sinónimo de calamidad, tal y como estaban actuando los jounin veteranos. Los murmullos crecieron hasta que el Hokage levantó una mano y la sala volvió a calmarse.
"disculpen pero, ¿por qué es eso relevante?" preguntó Suzume a quien sentirse poco informada jamás había sido de su agrado.
"Ese Jutsu es creación del ninja renegado clase S y uno de los sannin: Orochimaru" explicó Asuma Sarutobi, cruzándose de brazos y con expresión ceñuda "Su uso en Konoha fue prohibido tras su exilio y las personas que saben utilizarlo las podemos contar con una mano"
Iruka escuchó a Suzume jadear pero no pudo girarse para confortarla estando él mismo en estado de shock. ¿Orochimaru? Eso no podía ser. El hombre había desaparecido hacía años y nadie había vuelto a saber de él, o al menos eso es lo que les habían dicho. Iruka sabía que había muchos secretos cocinándose delante de sus narices de los cuales no sabía ni sabría nada nunca, pero esperaba que no fuera ese el caso. Todo lo relacionado con el sannin era de alta importancia para la aldea. Después de todo, aunque estuviera a la huida seguía siendo un ninja producto de Konoha y la responsabilidad de sus acciones recaía sobre ellos.
El Hokage tosió dos veces, llamando de nuevo la atención "Sabíamos que tarde o temprano Orochimaru volvería a aparecer. Hasta que no conozcamos sus motivos tomaremos esta situación con la más calma posible, sin alertar a nadie"
"Hokage-sama, disculpe mi atrevimiento, pero no creo que sea los más sabio continuar con este examen" uno de los Jounin veteranos habló, dando un paso hacia delante.
"opino lo mismo señor. Las crecientes tensiones en Suna… y ahora Orochimaru, no pueden ser coincidencias" dijo otro.
"No podemos cancelar el examen Chunin por suposiciones, no tenemos pruebas de que realmente vaya a pasar algo"
"¿Cuándo las hemos tenido? Los desastres siempre ocurren sin nosotros darnos cuenta, solo cuando están a nuestras puertas es cuando actuamos. Digo que nos adelantemos"
"eso suena muy bien Masuyo-san, pero la realidad es que tenemos a 26 equipos realizando la segunda prueba, y 9 de estos son de aldeas aliadas. Interrumpir el examen ahora mismo no sola causaría pánico, sino que nos pondría en una posición extremadamente comprometida" Interrumpió el jounin que lo había traído, mordisqueando un senbon con parsimonia y luciendo en absoluto preocupado.
"y los señores feudales ya han sido notificados, además de otros nobles y jefes de aldeas vecinas." Añadió Kurenai Yuhi "si cancelamos el examen nuestra credibilidad se verá en tela de juicio"
El murmullo de voces se fue haciendo cada vez más grande y más alto. Unos de acuerdo y otros en contra. Iruka mismo no sabía de qué lado ponerse. Por una parte entendía que no pudieran echarse atrás en ese punto, pero por otro lado la amenaza de un conflicto abierto en pleno examen no era una expectativa agradable. Además, ¿Qué pasaba con sus niños? Ellos no tenían ni la menor idea de lo que estaba pasando y aun así tendrían que enfrentarse a las consecuencias de las acciones de los adultos crueles que los rodeaban.
Por el sabio, se estaba volviendo un blandengue.
El Hokage levantó la mano una vez más y las voces cesaron enseguida. Todos lo miraron, expectantes.
El Hokage frunció levemente el ceño "sé que los sentimientos son fuertes. No hace mucho sufrimos grandes pérdidas, el cuarto entre ellas, pero no podemos dejar que el miedo del pasado nos nuble la visión del presente. Orochimaru es una preocupación, ciertamente, también lo es Suna, pero no nos esconderemos ni correremos asustados, eso solo sería darles lo que quieren. Seremos más fuertes, más rápidos y más inteligentes que ellos. Les demostraremos que la llama de la voluntad aun sigue viva en Konoha"
Mientras los jounin a su alrededor se arrodillaban, Iruka sintió que las lagrimas se acumulaban en sus ojos. Las limpió rápidamente y se apresuró a arrodillarse también, esperando con una sonrisa en el rostro y los ojos llenos de confianza las órdenes del hombre al que habían jurado servir por el resto de sus vidas.
"¿qué ordena, Hokage-sama?" le preguntó Hatake, con expresión ilegible.
"máxima vigilancia y seguridad. Triplicaremos las patrullas y todo el que entre y salga será rigurosamente inspeccionado. Los jounin líderes de equipo advertirán a sus estudiantes del estado actual. Sin embargo, mantendremos esta información entre nosotros, los civiles no serán alertados de nada al menos que la situación cambie. Prepararemos el plan de emergencias y estaremos listos para actuar si se llegara a dar el caso." Dijo el Hokage con voz firme.
"¡si señor!" respondieron en coro.
Iruka trago saliva.
Ahí iban de nuevo…
Las tres figuras aparecieron a primeras horas de la mañana, cuando el sol acababa de aparecer por entre las hojas de los árboles, bañando el claro con una pálida luz dorada.
Su presa dormía en medio de una cueva en una cama de hojas.
Dieron un paso en su dirección y el suelo explotó.
AN: Dun dun dun...BOOM!
Sip. No hay mejor forma de terminar un capítulo que con una explosión.
Tomará un tiempo subir el siguiente capítulo porque todavía tengo que repasarlo y repasarlo, y repasarlo...en fin, lo entendeis.
No olvidéis dejarme un comentario. Me llenan de energía y me hacen feliz.
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