AN: Llego temprano ¡por fin! ya era hora ¿no? Pero si, supongo que la cuarentena tiene una pequeña parte positiva, y eso es las actualizaciones rápidas.

Gracias por vuestros comentarios y espero que disfruteis este capitulo^^


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Capítulo 16

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Konoha, Bosque de la muerte, Torre Central.

La segunda planta, la zona de residencia, estaba dividida en varias habitaciones con camas y literas, listas para ser ocupadas. A parte de ellos, solo dos equipos habían llegado, tal y como comprobaron por el número de puertas cerradas.

De forma unánime, eligieron una de las habitaciones del fondo, las que quedaban separadas del resto por una pared transversal . El examen había terminado para ellos, pero eso no les aseguraba que otros equipos no fueran a intentar reducir el número de participantes. Ya habían comprobado antes lo violentos e irracionales que podían ser algunos.

La habitación que tomaron no era muy grande. Tenía solo una litera, una pequeña mesilla y una silla de madera. Pero estaba equipada con un baño con ducha y una ventana con vistas hacia la parte sur del bosque. Además, la puerta de entrada quedaba justo frente a las camas, si se daba el caso de un ataque podrían contraatacar fácilmente.

"me pido la ducha primero" dijo Naruto en cuanto entraron. Ninguno de ellos estaba en tan mal estado como para necesitar una, pero después de la experiencia que habían tenido lo menos que podían pedir eran 10 minutos de agua limpia.

"hazlo rápido"

Mientras el chico entraba al baño, Sakura se giró hacia Sasuke. Se había sentado en la cama de abajo y se tocaba el hombro. Sus labios estaban contraídos y Sakura podía decir que estaba evitando hacer algún sonido.

"déjame ver eso" le pidió, haciendo un gesto para que se quitara la camisa.

Sasuke parecía querer negarse, pero ante una nueva oleada de dolor dejó caer lo hombros y cumplió. Sus movimientos mientras se quitaba la prenda eran lentos y cuidadosos, como si estuviese intentando llevarlos a cabo perfectamente y necesitara toda su concentración para ello.

Sakura casi puso los ojos. El niño se estaba haciendo el fuerte, pero era obvio que estaba en una gran cantidad de dolor. ¿No podía ser honesto y decirlo en alto? No, Por supuesto que no, porque los ninjas en ese mundo parecían ser alérgicos a admitir dolencia de cualquier tipo.

Pasó su mano por encima de la marca y resistió el impulso de alejarse. El chakra que desprendía el sello era, sin mentir, perturbador. Desde un punto de vista médico, imbuir a una persona en tal cantidad de poder corrupto era casi tan malo como matarla. Las posibilidades de que un organismo pudiera asimilar tanto chakra crudo sin ningún efecto secundario eran mínimas.

"bueno, la buena noticia es que tu cuerpo ha asimilado efectivamente…lo que sea que es esto" no podía usar las palabras sello maldito libremente.

Sasuke la miró con incredulidad "¿y cómo es eso una buena noticia?"

Sakura movió sus manos por su espalda y brazos. El chakra parecía estar…aplacado. No había desaparecido, pero estaba contenido dentro del sello como si fuera una presa.

"porque, y no exagero, lo contrario hubiera terminado contigo explotando desde dentro hacia fuera, o volviéndote un vegetal sin apenas conciencia de tu entorno." Dijo con una sonrisa que se intensificó cuando él se estremeció con horror.

"de acuerdo…"se lamió los labios, todavía un tanto sacudido, y apretó las sábanas con los puños "¿y la mala noticia?"

"no sé como curarlo" le informó y retrocedió unos pasos viendo la decepción en sus ojos "más bien dicho, no creo que sea algo que pueda curarse. No es una herida, es chakra. Una gran cantidad de chakra que ha sido introducido en tu sistema. Pero eso no es lo peor; La naturaleza de este chakra es…preocupante"

"¿preocupante como?"

Ella suspiró y se cruzó de brazos.

"como ya te lo he dicho, el chakra de cada persona es diferente. Más frío o más cálido, dependiendo del individuo. Este chakra no encaja en ninguna categoría. Se siente inhumano, como si proviniera de una bestia"

Sasuke frunció el ceño asimilando esa información. Asintió secamente y apartó la mirada, ocultando cualquier indicio de emoción en su rostro.

Sakura sintió el aguijón de la culpa en su conciencia y lo ignoró con persistencia. Sabía que era necesario que Sasuke tuviera el sello. Lo había sabido desde hacía mucho tiempo atrás, cuando recién comenzó a planificar su futuro.

¿Por qué entonces se sentía tan mal por ello?

Naruto eligió ese momento para salir, vestido solo con sus pantalones y con una toalla alrededor de los hombros. Su sonrisa se mitigó al verlos y frunció el ceño.

"¿me he perdido algo?"

Sakura miró al pelinegro pero este no dijo nada.

"Sasuke, puedes tomar la ducha" ofreció y el muchacho se levantó en silencio con rapidez, casi huyendo de la habitación.

"¿vas a decirme lo que ocurre con Sasuke o tendré que averiguarlo por mi cuenta?" le preguntó Naruto con un borde molesto en la voz, después de que la puerta se cerrara tras el pelinegro.

Sakura suspiró por segunda vez y le hizo un gesto para que se sentara. Colocó la silla delante de la cama y tomó asiento.

Había pensado decirle, tal vez no en ese momento, pero sabía que la verdad iba a salir a la luz tarde o temprano, y sabía que tenía que ser ella la que se lo dijera para no correr el riesgo de sufrir malentendidos. Pensando de esa manera, podía no ser tan malo tenerlo informado temprano.

"comenzaré con la identidad del ninja de la hierba que nos atacó…"comenzó. No podía contarle exactamente todo. Habían cosas que Sakura no debería saber y Naruto, pese a no aparentarlo, era bastante suspicaz. Si Sakura hablaba demasiado podía correr el riesgo de levantar sospechas, y lo último que necesitaba era tenerlo vigilandola. Pero habían cosas que sí podía contarle. Un plano general de la situación.

Naruto, quien se había tratado de mantener sereno durante toda su explicación, saltó de un brinco en cuanto escuchó el nombre del ninja renegado y, con visible nerviosismo, se puso a dar vueltas por la habitación.

"A ver si lo he entendido. Uno de los legendarios sannin, los shinobis quizás más poderosos de Konoha después del Hokage, se infiltró en la aldea, se metió en nuestro examen, se hizo pasar por una mujer, y todo para poder morder el cuello de Sasuke, ¿es eso lo que me estás diciendo?" Naruto pareció ponerse más enfermo con cada palabra que decía.

Sakura hizo una mueca. Cuando lo ponía así…

"Es un uchiha. Uno de los últimos. Quizás buscaba estudiarlo" terminó despreocupadamente. Ni ella misma sabía por qué Orochimaru eligió a Sasuke entre todas las posibilidades. Era cierto que el pelinegro tenía potencial, pero arriesgarse de esa manera solo por él…

Naruto arrugó la nariz "eso es asqueroso."

Se encogió de hombros. Orochimaru era un científico al fin y al cabo. Su comportamiento no era tan extraño si se tenía eso en cuenta.

Naruto se volvió a sentar, luciendo inquieto y preocupado.

"¿no deberíamos decirle a alguien? preguntó al cabo de un rato, mirando la puerta del baño.

"probablemente ya lo saben" respondió ella. Orochimaru no parecía el tipo de persona que se infiltraría en un lugar silenciosamente. Lo haría a su manera y dejando un río de cadáveres por detrás. Eso solo significaba que el Hokage y probablemente la mayor parte de los shinobis con alto rango también estaban al corriente de la situación.

Naruto la miró con sorpresa e indignación "¿lo saben? ¿Y no han hecho nada? ¡Sasuke podría haber muerto!"

"No pueden hacer nada. Que se infiltre alguien en el examen ya es bastante malo, pero al ser un antiguo ninja de la hoja la situación se complica aún más. Parar o cancelar el examen no solo dañaría la reputación de la aldea, sino que pondría nuestra entero sistema en tela de juicio."

Y también estropearía mi plan, pensó sombríamente.

"¡pero eso-!"Naruto se detuvo y apretó los dientes, viendo la verdad en sus palabras. "no me gusta" terminó, después de un rato, luciendo resignado.

"no tiene por qué gustarte. Si quieres ser Hokage, esto es algo que tendrás que aprender a aceptar; A veces, la opción correcta no es siempre la opción más agradable ni la más fácil. Y no importa qué decisión tomes, buena o mala, al final alguien irremediablemente terminará herido."

Naruto no contestó. Miró el suelo cabizbajo y reanudó la acción de secarse el pelo.

Sakura miró hacia el techo con frustración, intentando ignorar de nuevo la picazón molesta que parecía tener algo en contra de ella haciendo infeliz a esos dos mocosos.

La puerta del baño se abrió y Sasuke emergió, luciendo mucho mejor que hacía unos minutos atrás.

Miró entre los dos, deteniéndose unos segundos más en el decaído rubio, y habló "¿quiero saber?"

Sakura se levantó de la silla y se dirigió al baño "puede contártelo él. Yo voy a ducharme, y si alguien me interrumpe lo pondré a dormir hasta que terminen los cinco días"

Y cerró la puerta.


Los días que siguieron fueron, en sus palabras exactas, una gran pérdida de tiempo. La mayor parte se la pasaron encerrados en la habitación. La torre era grande, pero no tenía ningún tipo de atractivo. Los niveles superiores estaban reservados para los chunin estacionados allí, y el resto eran simplemente habitaciones tras habitaciones.

Al principio habían tratado de entrenar un poco, para no perder la rutina. Pero en cuanto descubrieron que el uso del chakra solo empeoraba la condición de Sasuke decidieron no volver a intentarlo. Después de eso el humor del equipo se había agriado considerablemente. Sasuke había estado más huraño que de costumbre y se había limitado a tumbarse en la cama (cama que compartía con él) y mirar el colchón de arriba como si este tuviera la culpa de todos sus problemas.

Sakura había traído un libro (Si, un libro. él no podía llevar un tazón de ramen en su bolsa de armas pero ella podía cargar con un libro) y había pasado la mayor parte del tiempo leyendo y vigilando la salud del bastardo..

Eso lo dejó sin nada que hacer, ni nadie a quien molestar. Por suerte (si se lo podía llamar así) había encontrado compañía. El equipo 8 había llegado allí antes que ellos y se habían encontrado por casualidad cuando había dejado la seguridad de la habitación para estirar las piernas. No era como si fueran amigos, pero se conocían desde hacía muchos años y eran de la misma aldea. Se sentía más seguro hablando con ellos que con cualquier otro participante.

Gracias a esas pequeñas interacciones había conseguido superar el confinamiento con relativa tranquilidad. Y a medida que iban pasando los días, el resto de equipos finalistas fueron llegando.

El equipo de Lee (no recordaba su apellido) llegó a primera hora del tercer día. El equipo del sonido, muy para su disgusto, hizo su aparición al cuarto día, y tras intercambiar una larga mirada se marcharon hacia una de las habitaciones y no volvieron a salir. Tampoco le preocupó mucho; se enteró, gracias a Kiba, que toda forma de violencia, durante ese periodo de espera, era seriamente sancionada. Naruto quiso culpar a Iruka por no informarles de ese gran detalle, pero el maestro había parecido ya lo suficiente turbado durante su último encuentro y, siendo una de las pocas personas que se preocupaban por él, no quería molestarlo aún más sin razón.

Así pues, sin necesidad de temer por su vida, pero aun sin mucho que hacer, volvió a la comodidad de la litera y durmió hasta que sus músculos comenzaron a doler.

Finalmente, al quinto día, cerca de las tres de la tarde, los llamaron a reunirse en una de las salas de la tercera planta.

Era un gran pabellón. Tenía un ligero relieve a forma de escenario, una estatua con un sello de manos, y dos balcones, uno a cada lado de la habitación.

Naruto reprimió un sonido de sorpresa al ver la cantidad de personas reunidas allí. Pensó que solo estarían los instructores. Pero el Hokage estaba allí, sus maestros estaban allí, y otros muchos que le eran completamente desconocidos estaban allí.

"Naruto, estas casi rebotando, tranquilízate" le susurró Sakura detrás de él, mientras hacían una fila.

"no puedo evitarlo, esto es demasiado formal, me hace sentir importante" dijo riendo entre dientes, recibiendo a cambio un puntapié.

auch!"

"Silencio, Hokage-sama va a hablar"

"Primero debo felicitaros a todos los que habéis conseguido llegar hasta aquí" comenzó el anciano, pasando por sus caras con inusual seriedad. La pipa que siempre llevaba consigo estaba en su mano derecha, aparentemente olvidada "ahora, antes de explicar en qué consistirá el tercer examen, debo explicaros el verdadero propósito del Examen Chunin"

Hubo un movimiento entre las filas. No era el único que estaba confundido por ese anuncio.

"¿Por qué creéis que nuestro país realiza estos exámenes con aldeas aliadas?" preguntó retóricamente, mirándolos por debajo de su sombrero con intensidad "'para mantener las buenas relaciones con las naciones aliadas' y 'para mejorar el nivel de cada individuo', esas razones son ciertas, pero no dejéis que os engañen. Este examen es, hablando claro, un simulacro de batalla entre naciones aliadas"

De acuerdo. Eso no se lo esperaba.

Maldición anciano ¿Qué estás soltando a estas horas de la tarde? Dame un respiro.

"si miramos nuestra historia" continuó el hokage sin tener en cuenta el estado de conmoción de la sala "todos los países con los que estamos aliados actualmente fueron naciones vecinas que continuamente pelearon entre ellas por el poder. Para evitar la destrucción sin sentido de las fuerzas militares de cada país, cada nación eligió un campeón para luchar en su nombre en una ubicación mutuamente acordada. Ese fue el comienzo original de lo que llamamos exámenes chunin. Si bien realizamos este examen para seleccionar a aquellos aptos para convertirse en chunin, también lo hacemos para que los ninjas de cada aldea puedan pelear y llevar dignidad a su país"

Eso tiene sentido… ¡En un mundo bizarro! ¡¿Qué dignidad?! Lo único que he hecho es evitar ser comido o asesinado ¡mi dignidad ahora mismo es nula!

"En el tercer examen, los señores feudales, los jefes de aldeas, y las personas portadoras de importantes cargos han sido invitados para presenciar vuestros combates. Todos ellos son posibles clientes. Si hay una gran diferencia de poder, el país más poderoso será inundado con peticiones de trabajo. Si un país es visto débil, sus trabajos se verán disminuidos. Al mismo tiempo, cada aldea tiene la oportunidad de mostrar su poder militar a sus vecinos, en otras palabras, poner presión sobre ellos"

O sea que no solo nos están utilizando como propaganda, pero también como arma de intimidación. Maravilloso.

Una mirada a su costado y pudo comprobar que nadie parecía feliz con esa información. Peor aún, ninguno de los chunin o jounin presentes había reaccionado a esas palabras en lo absoluto. Se preguntó, con un poco de miedo, si llegaría el día en el que él también escucharía ese mismo discurso con completa aceptación.

"¡¿pero por qué tenemos que pelear arriesgando nuestras vidas?!" gruñó Kiba, mirando de reojo al muchacho pelirrojo que tenía en diagonal.

Naruto hizo una mueca. Una de las veces que habían hablado, Kiba le había contado sobre su encuentro con el equipo de la arena y lo que el psicópata pelirrojo le había hecho a uno de los equipos enemigos. Naruto había tenido que admitir que, incluso para un examen, ese nivel de crueldad era demasiado alto. Y eso venía de él, que era amigo de la sádica residente.

"el poder de un país es el poder de la aldea; El poder de la aldea es el poder del shinobi. Y el verdadero poder del shinobi solo nace en un combate a vida o muerte. En este examen demostrareis vuestro propio poder arriesgando vuestra vida y haciendo eso demostrareis el poder de vuestra aldea"

"vaya mierda" murmuró y recibió otro puntapié.

"¡auch!"

"pero, ¿Por qué decís entonces que es para promover las buenas relaciones?" preguntó una ninja de konoha, la compañera del cejotas.

Eso abuelo, no sé tú, pero de donde yo soy no matamos a nuestros amigos.

"el deber de conservar y luchar por tu vida, y mantener al mismo tiempo el equilibrio del mundo…esa es una buena relación en el mundo de los ninjas" respondió el anciano, dándole una calada a su pipa.

Naruto levantó una ceja ante eso. ¿Una buena relación? Su casera y él tenían una mejor relación, y la mujer odiaba sus tripas.

"este examen es un combate por los sueños y la dignidad de cada aldea" terminó el hombre, luciendo impasible mientras decía eso.

La sala se quedó en silencio. ¿Deberían...?

"¿deberíamos aplaudir?" susurró Chouji desde atrás y Naruto tuvo que taparse la boca para no reír.

"Solo dime en qué consiste este combate" exigió el ninja pelirrojo, Gaara o algo así era, con una expresión irritada y mortal.

Antes de que el Hokage hablara de nuevo, un ninja apareció arrodillado delante del anciano en un parpadeo de cuerpo. Intercambiaron palabras en voz baja y al final el Hokage asintió y retrocedió unos pasos, cediéndole la palabra al recién llegado.

El hombre tosió "soy Hayate Gekko, supervisor del tercer examen. Antes de comenzar la tercera fase, debemos realizar unas rondas preliminares" tosió de nuevo.

Naruto lo miró un poco preocupado. El hombre parecía enfermo. Sus ojeras tenían ojeras y su piel era demasiado pálida como para considerarse saludable. Tenía el aspecto de alguien que debería estar en una cama y no allí con ellos.

"¿rondas preliminares?" repitió Shikamaru, sonando molesto. Su equipo había llegado ese mismo día y se les veía desde lejos lo cansados que estaban.

"Tal vez es porque el primer y segundo examen fueron demasiado fáciles, pero el número de candidatos es mayor al que teníamos previsto. De acuerdo con las reglas de los exámenes, debemos realizar procesos de eliminación para reducir el número de participantes. Tal y como Hokage-sama ha dicho, son muchos los ojos que os estarán observando; no podemos permitirnos hacerles perder el tiempo con ineptos. Solo se requiere lo mejor de lo mejor. Dicho esto, si alguno cree que no está en condiciones óptimas para continuar que levante la mano. Los combates preliminares comenzarán inmediatamente"

Naruto no sabía si sentirse insultado o halagado. Lo cual era un tanto irracional puesto que aún no habían comenzado los combates. Pero las palabras picaban más de lo que quería admitir.

No soy un inepto. Voy a ganar.

"uhm…me retiro" dijo alguien de la tercera fila.

Naruto lo buscó con la mirada, sorprendiéndose un poco al ver que era un shinobi de konoha. Era un chico, no mucho mayor que él, con pelo gris largo recogido en una coleta y anteojos redondos. Parecía…inofensivo. Amable. Como un ratón. No lo había visto el resto de días por lo que supuso que su grupo había llegado hacía poco.

El instructor revisó sus papeles, escribió algo, y después asintió con la cabeza y lo dejó marchar.

"¿nadie más?" preguntó navegando por las filas con la mirada.

Nadie renunció. El instructor no lo preguntó por segunda vez.

"entonces, comencemos las preliminares." Anunció Hayate-san, llevando sus manos a la espalda "serán combates aleatorios uno a uno. Sois exactamente 20, por lo que serán 10 combates. Los ganadores pasarán al tercer examen." Tosió dos veces "No hay reglas. Luchareis hasta que uno muera, quede inconsciente o admita la derrota. Sin embargo, aunque no cumplan ninguna de estas tres condiciones, si juzgo que un combate ha terminado, lo detendré."

Naruto tragó en seco. Había muchas posibilidades de que le tocara luchar contra alguno de sus antiguos compañeros o alguien de su mismo equipo. Se encogió ante eso último. Luchar contra Sasuke no parecía tan malo. El bastardo había salido un poco mal parado durante ese examen, vencerlo no supondría mucho… esperaba. Pero sakura…Era más placentera la idea de tragarse su propio zapato.

Perdido en su mente como estaba, no vio la pantalla digital hasta que los nombres de los dos primeros elegidos aparecieron en brillantes letras amarillas.

Sasuke Uchiha contra Yoroi Akado.

Una sensación de inquietud lo recorrió y se giró a mirar a su compañero, quien parecía estar haciendo un esfuerzo por no sujetarse el hombro. Frunció el ceño. Odiaba admitirlo, pero Sasuke no estaba en su entero potencial. Si perdía (y dios, ese pensamiento era extrañamente aterrador), se debería únicamente al maldito sello de Orochimaru. El simple hecho de que el pelinegro pudiera ser visto débil frente a tantas personas por la culpa de un tercero hizo que su sangre hirviera. Sasuke era su rival, nadie tenía derecho a hacerlo morder el polvo más que él.

"Los que se llamen así, pasad al frente" pidió el instructor.

"no utilices chakra, mantén el combate físico, y sé rápido" escuchó decir a Sakura, en un tono severo y clínico, parecido al que usaban los doctores.

"bastardo, si pierdes no te lo perdonaré" le dijo con urgencia cuando pasó por su lado, sin poder poner ningún tipo de mordedura real en sus palabras. Esto era un combate vida a muerte, no podía engañarse fingiendo que no se preocupaba por el terco Uchiha.

"el resto, diríjanse a los balcones superiores" ordenó Hayate-san.

Las filas se rompieron y lentamente todos se dirigieron hacia los palcos.

Kakashi-sensei caminó hacia ellos y Naruto enseguida se encontró sonriendo. Había extrañado al adulto. Algo bastante sorprendente, teniendo en cuenta que las últimas veces que lo había visto antes de los exámenes habían sido con él enterrado bajo tierra y el jounin leyendo sobre su cabeza.

Sakura lo empujó del brazo, llevándolos hacia las escaleras.

"pero kakashi-sensei-" protestó girándose para ver al adulto detenerse junto a Sasuke.

"ahora vendrá. Déjalos hablar" dijo ella con tono de finalidad.

Los equipos de Konoha, exceptuando al compañero del contrincante de Sasuke, estaban todos en un mismo balcón. Aunque esa evidente división entre aldeas parecía demasiado notoria, Naruto no pudo encontrarse disconforme con el resultado. Había una estúpida pero cierta sensación de seguridad al estar rodeado por personas de tu misma aldea.

"sensei, creo que he perdido mi inocencia" le dijo a modo de saludo cuando el jounin se unió a ellos.

Kakashi-sensei solo le dio unas palmaditas en la cabeza, como si fuese un cachorro que necesitaba mimos o algo parecido. Naruto puso mala cara y Kakashi se rió entre dientes. Volvió la vista hacia el suelo, donde el instructor dio la señal para comenzar el combate.

"Sasuke estará bien ¿verdad?" dijo, no demasiado alto, lo suficiente para que su equipo lo escuchara.

Sakura, apoyada a su lado en la barandilla, lo miró de reojo, despegando la vista de la acción.

"solo si es inteligente" dijo.

Naruto hizo un puchero "esa era una pregunta con solo dos respuestas" dijo y vio que una esquina de su boca se levantaba con diversión, antes de volver a la línea recta inmutable que siempre portaba.

Debajo de ellos, la pelea no pintaba nada bien para Sasuke. Su contrincante, Yoroi, usaba algún tipo de técnica que debilitaba al oponente, y Sasuke, que solo podía valerse del combate mano a mano, estaba teniendo dificultades para contraatacar. Los primeros minutos le fueron bien; valiéndose de sus armas consiguió mantener la distancia, creando una distracción para acercarse hacia su oponente. Pero era evidente lo mucho que incluso ese pequeño esfuerzo le estaba costando. Incluso él, que tendía a ignorar esos detalles, podía ver la inestabilidad patente en cada uno de sus movimientos.

Sasuke hizo un sonido ahogado, mientras recibía un golpe en pleno plexo solar y Naruto apretó los dientes con fuerza. Un ninja de la hoja no iría a matar a Sasuke ¿verdad? el instructor lo detendría antes de que eso ocurriera o Sasuke se rendiría primero.

Resopló mentalmente ante la imagen de Sasuke rindiéndose.

El infierno se congelaría antes.

Su corazón dio un salto cuando vio las marcas negras avanzando por su cuello y parte del brazo. Sintió la agitación del público y pudo ver la mirada de Hayate-san fija en ellas con abrumadora seriedad. Parecía listo para intervenir.

Apretó los puños.

No. ¡Maldita sea, Sasuke! ¿Qué diablos estás haciendo? ¡Vas a perder!

De pronto, el ninja que tenía agarrado a su compañero por la cabeza dio un grito ahogado y retrocedió, soltando su agarre y liberando al pelinegro como si este estuviera en llamas.

Hubo una conmoción en los palcos. Naruto se inclinó hacia delante, tratando de darle una explicación a lo que acababa de ocurrir.

"oh. Interesante" comentó Sakura, mirando sin parpadear la lucha. Naruto se giró hacia ella con inquisición.

"su contrincante puede absorber el chakra ajeno y usarlo en su beneficio. Sasuke le dio a probar un poco del chakra del sello" le explicó, sonando complacida por eso.

Naruto observó al ninja tambalearse y jadear con los ojos abiertos de par en par, visibles incluso detrás de sus gafas de sol.

"probablemente su sistema entero este en shock. Sasuke ha ganado" añadió Kakashi, casi haciendo saltar a Naruto. El hombre era tan silencioso que había olvidado que estaba allí.

Se giró a mirar en el momento justo en el que Sasuke golpeaba a su contrincante detrás del cuello, llevándolo a la inconsciencia. Las marcas del sello habían desaparecido y lo único que quedaba eran los tres puntos negros, notorios incluso desde la distancia.

El instructor declaró a Sasuke ganador y en seguida kakashi-sensei estuvo detrás del pelinegro, con una mano en su brazo, sujetándolo. Considerando que el bastardo parecía estar a punto de caer muerto, no parecía un gesto exagerado.

"¿Crees que kakashi-sensei pueda hacer algo con esa cosa?" le preguntó a Sakura, viendo a los miembros restantes del equipo desaparecer por las puertas que conducían hacia la zona de atención médica.

"es una obra de Orochimaru, y no lo llaman genio sin razón" le respondió ella, y eso era tan bueno como un 'no'.

El siguiente combate fue entre uno del sonido y Shino.

"oye, ¿no rompiste a ese?" inquirió, señalando al chico que peleaba contra el Aburame.

"sus costillas están rotas." Dijo ella y al ver su mirada se encogió de hombros "No lo golpeé con toda mi fuerza. Solo necesitaba dejarlo inconsciente. Por si no lo recuerdas, tenía otros planes para él"

Naruto lo recordaba. No es que estuviera en contra de matar. Era un shinobi. Sabía que tarde o temprano iba a tener que cruzar ese puente. Pero por alguna razón sentía que no era correcto que su primera vez fuera durante un examen. Que lo llamaran estúpido, pero necesitaba que su primer asesinato tuviera un significado. Y necesitaba que su primera víctima pusiera cien por ciento su vida en juego. No que fuera simplemente un peón siguiendo las órdenes de alguien más.

El segundo combate acabó con relativa rapidez. El chico del sonido todavía estaba herido, y aunque su técnica era potente carecía de versatilidad. Además, Shino y sus insectos (Naruto resistió el impulso de rascarse todo el cuerpo) eran un poderoso equipo. Ganaron el partido limpiamente.

"ese maldito Shino, sabía que era fuerte, pero no pensé que fuera TAN fuerte" masculló entre dientes. Aunque tenía sentido. Él se había vuelto más fuerte esos últimos meses. Era natural que el resto de sus antiguos compañeros también lo hubieran hecho.

"Es un heredero de clan. Por supuesto que debe ser fuerte" dijo la pelirosa.

El tercer combate fue entre el idiota de la arena que los había amenazado y el compañero del contrincante de Sasuke.

"Espero que pierda" dijo entre dientes, dándole un mal ojo.

"Va a ganar" dijo Sakura, luciendo aburrida pero logrando parecer una diva en ello. Naruto envidiaba su capacidad para verse bien en todo tipo de situaciones.

"¿Cómo lo sabes?" preguntó mientras veía el combate con atención. Desde su punto de vista, el shinobi de la máscara tenía la ventaja. El otro estaba completamente inmovilizado y a punto de perder la cabeza si no se rendía.

Sakura no necesitó contestar. Naruto vio con sorpresa cómo el cuerpo del ninja de la arena resultaba ser una marioneta, y el cuerpo real se escondía dentro de esa ridícula mochila vendada que llevaba siempre a las espaldas. A partir de ahí el encuentro duró apenas unos minutos más.

"mierda" dijo finalmente. El idiota era bueno. Y su técnica… "utiliza hilos de chakra ¿verdad?"

Había visto a Sakura utilizarlos, pero jamás había pensado que se les podía dar ese tipo de uso. Era un poco…extraño. Pelear con marionetas. Pero en konoha tenían gente que peleaba con bichos y perros asique ¿Quién era él para juzgar?

El equipo médico se llevó al caído y el shinobi de la arena subió las escaleras hacia su equipo con una sonrisa socarrona. Naruto frunció el ceño. Seguía siendo un idiota.

Kakashi-sensei eligió ese momento para aparecer, coincidiendo con los nuevos nombres en la pantalla.

"¡sensei!" exclamó resbalando de su agarré en la baranda y recobrando el equilibrio en seguida "¿Dónde está el bastard- quiero decir, Sasuke?"

"durmiendo plácidamente en el hospital" dijo el jounin con tranquilidad, metiendo las manos en sus bolsillos y cambiando el peso de su cuerpo de un pie a otro.

"oh" dijo, un poco tontamente y después se rió "eso es lo único que sabe hacer"

El próximo combate fue entre la chica de la arena y la compañera del cejotas.

Naruto miró asombrado la cantidad de armas que ¿cómo se llamaba de nuevo? Ten…algo, ¡como fuera! la cantidad de armas que la muchacha sacaba de sus pergaminos. Sintió admiración al verla. Estaba seguro de que ni aunque practicara toda una vida conseguiría manejar esas armas de la manera que ella lo estaba haciendo.

"¿Cuánto pueden guardar esas cosas?" preguntó perplejo, viéndola lanzar varios shuriken con escandalosa precisión.

"No estoy muy segura. Los que se comercializan suelen tener espacio para una docena de armas de tamaño pequeño y mediano. Sin embargo, pueden personificarse para que se ajusten a tus necesidades." Contestó Sakura.

"¿en serio? ¿Cómo?" No es que se quejara de su bolsa de armas, pero tener un pergamino con varios shuriken de repuesto y alguna que otra espada sería, bueno, sería genial.

"con un poco de conocimiento de fuinjutsu" dijo y un brillo demasiado familiar apareció en sus ojos, ese que hacía que todas las alarmas de su cerebro se encendieran al mismo tiempo. "¿quieres que te enseñe?

"pensándolo mejor…" dijo retrocediendo.

"no es tan difícil"

"eso mismo dijiste cuando me enseñaste geometría"

"aprobaste ¿no?"

"¡me ataste a un escritorio y me hiciste repetir las fórmulas durante horas!"

Sakura sonrió levemente "buenos tiempos"

Kakashi le palmeó el hombro, señalándole con la mirada el combate. "no conviene distraerse" le comentó sutilmente.

Naruto frunció el ceño un poco confundido antes de abrir los ojos con entendimiento y asentir firmemente. Esas eran solo las preliminares. Si conseguía pasar a la final, cabía la posibilidad de que terminara luchando con uno de los dos. Con eso en mente volvió su atención hacia la lucha, observando atentamente los movimientos y técnicas de cada contrincante.

La chica de la arena, por lo que pudo ver, era más fuerte que la muchacha de las armas. La otra tenía un amplio arsenal y un gran manejo de este, pero eso era todo. Por otra parte, la kunoichi de suna agitaba un poco su abanico y un maldito tornado aparecía. Las matemáticas eran simples.

Acorde a sus pensamientos, el combate acabó, y el juez declaró ganadora a Temari (si, por fin había captado un nombre).

El próximo partido se anunció en la pantalla y tanto Naruto como todos los que estaban en ese lado del balcón dejaron escapar un sonido de sorpresa confusa.

"próximo partido: Sakura Haruno contra Hinata hyuga"

Naruto giró su cuello hacia la pelirosa con tanta fuerza que lo escuchó crujir. Para su conmoción, Sakura también parecía sorprendida. Y era una visión tan extraña que Naruto tuvo que frotarse los ojos para comprobar que estaba viendo correctamente.

"esto es…inesperado" fue lo que dijo ella. Y lucía...no molesta, pero había allí un tipo de emoción negativa. como si todo el asunto fuese fastidioso.

"te desearía suerte, pero tengo la sensación que Hinata la necesitará más que tú" logró decir después de superar su sorpresa.

Ella lo miró poco impresionada y se dirigió hacia las escaleras. Todas las miradas estuvieron en ella mientras caminaba, pero las ignoró de la misma manera que ignoraba todo aquello que le parecía poco interesante.

Sonrió con diversión.

Naruto siempre había encontrado irónico el que su mejor amiga tuviera lo que él siempre había deseado con tantas ansias, y aun así lo rechazara con tanto desdén. Mientras él ansiaba la atención, Sakura parecía aborrecerla. Mientras él perseguía la fama, ella se sumergía más y más en las sombras. Era un poco desconcertante para él, pero de nuevo, jamás había sido capaz de entender ninguna de sus acciones. Quizás, todo era parte de su incomprensible excentricismo, o quizás, había una razón detrás de su comportamiento.

Quizás, este es uno de sus tantos planes. Tal vez esté planeando la dominación mundial y nos necesita a todos creyendo que es una shinobi más del montón pensó con burla y diversión. Cuando repasó sus pensamientos sacudió la cabeza Ella no haría algo tan complicado. Seguramente esperaría a que otro hiciera el trabajo feo y después construiría su imperio con lo que quedase.

Se rió de lo absurdo que sonaba eso y se subió a la barandilla, preparándose para ver el siguiente combate.


Sakura bajó las escaleras lentamente mientras su mente se ajustaba a ese nuevo giro de acontecimientos.

Oh bueno. Supongo que el canon se fue al carajo hacía bastante tiempo atrás. Entonces, universo, con tu permiso, abrazaré el libre albedrío.


"¿En serio?" Shikamaru preguntó al aire, luciendo un poco disgustado "este va a ser el combate más rápido de la historia"

"O, Sakura-san jugara con ella hasta cansarse" dijo Chouji.

"Maldición, ¿por qué tuvo que ser hinata? ¡Tendría que haber sido yo!" Ino gruñó, inclinándose sobre la barandilla y apretando fuertemente la barra de metal.

"Tonta. Tu no hubieras durado ni un minuto" Acató shikamaru sin ninguna burla en sus palabras. Parecía simplemente estar diciendo un hecho.

Asuma levantó las cejas y miró con atención a la niña de mirada fría e indiferente que se detenía frente a la heredera Hyuga. Para que Shikamaru pusiera en tal alto pedestal a alguien, debía de ser porque esa persona se había ganado ese lugar.

Sakura haruno. Había oído hablar de ella. La prodigio que venía de un clan civil, y la alumna de Kakashi.

Sonrió interesado y le dio una calada a su cigarro.


"Mierda. Jodido sea todo. La madre que…" Kiba maldijo por lo bajo. Kurenai tuvo que levantar una ceja ante eso. Normalmente el niño estaría gritándolo.

"Ciertamente" Shino, por una vez, no parecía molesto por el vocabulario de su compañero.

Kurenai frunció el ceño. Si los dos miembros de su equipo, que parecían siempre chocar en todo, de pronto coincidían en una cosa, ella lo tomaba como una señal para comenzar a preocuparse en serio.

Miró a Hinata y se mordió el labio.

Vamos. Tú puedes. Sé que puedes. Demuéstrales a todos que no eres la niña débil que te pintan ser.


"No tiene ninguna posibilidad" dijo Neji despiadadamente.

Entre todos ellos, él era el único que había visto luchar a la heredera Hyuga, y por ende, el único que conocía su fuerza.

"aún no han luchado" comentó tenten, con un brazo en cabestrillo y una venda alrededor de su cabeza. El médico casi había tenido que perseguirla para que los dejara tratarla. La niña terca sólo había aceptado el arreglo con la condición de que tardaran menos de cinco minuto, alegando que no se perdería un partido entre kunoichis.

"Neji tiene razón. Si lo que vimos en el bosque es un indicio, Hinata-san no podrá ni tocarla" Lee parecía casi reacio a decir esas palabras. "El combate ya ha terminado"

"¿Qué mierda significa eso?"

El equipo Gai se giró hacia la voz. Naruto Uzumaki, sentado en la barandilla a unos pocos metros de ellos, los miró con molestia.

"No decidáis algo que ni siquiera ha comenzado" frunció el ceño con ferocidad.

Gai compartió una mirada con Kakashi, que estaba parado detrás del niño. Su rival no parecía sorprendido por el comportamiento de su alumno, de hecho, le dio unas palmaditas en la cabeza como hacía con sus ninken cada vez que estos se portaban bien.

Gai pareció sorprendido uno momentos antes de sonreír.

Kakashi…tal lazo con tu alumno. Tal y como esperaba de ti.

Lee parpadeó sorprendido unos momentos y después…

"¡POR SUPUESTO! ¡MIS DISCULPAS CHICO DEL MONO NARANJA! TUS PALABRAS ME HAN LLEGADO AL CORAZÓN. HE IMPARTIDO UN JUICIO APRESURADO Y POR ELLO HARÉ MIL FLEXIONES, NO, ¡DOS MIL FLEXIONES!" gritó, corriendo hacia el lado del niño e inclinándose sobre su cara.

"ahg! ¡Quítate rarito! ¿Qué demonios te pasa?" el niño rubio abrió los ojos de par en par, dejando de lucir enfadado para lucir horrorizado.

"¡LA LLAMA DE LA JUVENTUD BRILLA CON FUERZA EN TI! COMO ERA DE ESPERARSE DE UN ALUMNO DE KAKASHI-SENSEI, EL ÚNICO Y DIGNO RIVAL DE GAI-SENSEI."

"¡O-Oye! ¡Deja de acercarte! ¡Es en serio! ¡kakashi-sensei, estoy siendo atacado!"

Gai se rió a carcajadas.

"¿no te recuerdan a nosotros Kakashi?"

El hombre apartó la vista del suelo y lo miro.

"¿dijiste algo?"

"¡KAKASHI! TAL CRUELDAD…"


Hinata arrastró los pies por el suelo, avanzando lentamente hacia el medio de la sala, donde su contrincante la esperaba.

Hinata no iba a engañarse a sí misma. Por mucho que kurenai-sensei intentara hacerla pensar lo contrario, ella era débil. Su debilidad era algo que la entristecía y enfurecía a partes iguales. Todos los días se disgustaba con ella misma por no ser capaz de cumplir con las expectativas que su familia y su equipo tenían hacia ella. Su padre había sido el primero en ver la verdad, la había visto tal y como era; un terrible error. No solo era un fallo como kunoichi, sino también como heredera. Alguien tan débil como ella sería incapaz de liderar el clan. En sus manos seguramente terminarían en la ruina, y años y años de grandeza serían arrojados a la basura solo porque su muy estúpido y endeble ser era incapaz de hacer las cosas bien.

Hinata quería. Más que cualquier otra cosa. Ella quería ser fuerte. No solo por el clan, sino por ella. Quería ser capaz de mirarse a un espejo y estar orgullosa de lo que veía. Quería pensar en sí misma como alguien digna de llevar el apellido hyuga. Quería que su equipo le confiara sus espaldas sin siquiera dudar por un momento de sus habilidades. Y quería que Naruto viera a alguien más que la niña que se escondía detrás de los árboles sin poder sostener siquiera su mirada.

Pensar en el niño de ojos azules la hizo querer salir corriendo de la habitación y esconderse en algún rincón oscuro donde nadie pudiera encontrarla nunca.

Iba a luchar frente a él, e iba a perder.

Y aun peor; Naruto-kun se alegraría de su derrota.

Quizás ese era el final adecuado para ella. El débil destrozado por el fuerte. Incluso la naturaleza era sensata en ese sentido. Las personas como ella no podían aportar nada a la sociedad. Como shinobi solo podría aspirar a convertirse en una de los tantos peones sin voz ni voluntad, siguiendo órdenes ciegamente y esperando el momento en el que venga alguien más habilidoso y le ponga fin a su patética existencia.

Había esperado que las cosas cambiaran. Cuando recién se graduó y entró a formar parte del Equipo 8, esperó que, al ser una ninja con todas las letras, su vida también cambiaría. Lo hizo. Un poco. Su maestra era buena y estricta. Gentil pero firme. Siempre los estaba animando a superar sus límites, a ir más lejos. Sus compañeros habían tomado sus palabras como un reto hacía sí mismos. Entrenaban con perseverancia, dejándose la piel en ello. Y ella, que también había sido influenciada por la promesa de fortalecerse, también lo había intentado.

Intentado. No logrado.

Fue inútil. Hinata lo sabía, y aun así había sido lo suficientemente tonta como para pensar que podría ser algo más de lo que era.

El supervisor se aclaró la garganta mirando entre las dos. Hinata bajó la mirada sin querer que viera el temor en sus ojos. Sus manos temblaban y el impulso de esconderlas era grande.

No estaba lista. No quería luchar y hacer el ridículo. Pero tampoco quería rendirse. Kurenai-sensei la estaba mirando con esperanza y Hinata no quería decepcionar a la única persona en esa sala que parecía verla como algo más que un estorbo.

"Hyuga-san"

La voz la sorprendió. Levantó la cabeza, segura de que el juez todavía no había indicado el comienzo del combate y miró a Sakura Haruno. La chica la observaba fijamente, sin parpadear. Hinata se estremeció y apretó sus manos con fuerza, sintiéndose pequeña e insignificante ante el brillo de esos ojos verdes.

"Hyuga-san" repitió. El juez esperaba. Hinata se preguntó si acaso la pelirosa le había pedido expresamente unos segundos, y se preguntó si acaso esto era cuando la intentaba convencer de retirarse. Sería lógico, y muy muy tentador.

"¿si?" preguntó, en un murmullo casi inaudible, encogiéndose ante los múltiples ojos que observaban el intercambio.

"Respira"

Sus pensamientos se detuvieron.

"¿Qué?" salió, un chillido sorprendido y confuso.

"Respira" le dijo nuevamente con calma. Parecía…gentil. De una manera totalmente incorrecta y extraña, pero que parecía encajar con ella. "Vamos a luchar. Necesitas tranquilizarte. Respira hondamente y concéntrate solo en mi"

Sin saber por qué, Hinata obedeció a sus comandos.

Lentamente, comenzó a calmar sus nervios, llevándolos a una ilusión de tranquilidad.

Una vez que sus piernas ya no se sentían como gelatina, asintió débilmente, dando a entender que estaba lista. Lo cual era una mentira.

Hinata podría haberse desmayado allí mismo si eso evitaba tener que presenciar lo que iba a ocurrir.

Kurenai-sensei confía en mí para tratar. No puedo decepcionarla, ya lo he hecho bastante.

El juez asintió "podéis empezar" dijo y se alejó, dándoles espacio.

Hinata se puso en posición, adoptando la postura que llevaba consigo el estilo Hyuga, el tipo de taijutsu más poderoso de Konoha y el que todos sus antepasados habían aprendido y domado. Un estilo que, como siempre le recordaba su familia, ponía en vergüenza con su penoso desempeño.

Hinata cargó hacia delante, siguiendo los consejos de Kurenai-sensei.

'Asume el control. Toma la iniciativa y decide el ritmo de la lucha'

Excepto que no servía de mucho si tu oponente estaba a ligas de ti.

Después de unos golpes, se volvió dolorosamente claro que no era oponente para Sakura-san. Ninguno de sus ataques hacia conexión con el cuerpo de su oponente, ¡ni siquiera lograban rozarla! Era como si estuviese luchando contra un ser intangible. Y lo que era aún más confuso era el hecho de que aún no hubiese contraatacado. Bailaban por la habitación. Sakura esquivando, casi sin apenas mover el cuerpo, y Hinata arremetiendo, intentando, aunque solo fuera leve, darle un golpe para poder salir de esa lucha con la prueba de su esfuerzo.

Eso prosiguió por unos minutos. Hinata pensó que quizás este era su plan; cansarla hasta agotarla. Vencerla sin mover un solo dedo.

Apretó los labios, sintiendo que el temblor volvía a sus manos.

Solo un poco más. Solo un poco más.

Se lanzó de nuevo, llevando su palma derecha hacia el hombro de la pelirosa, esperando que de nuevo se moviera del camino. Pero esta vez, Sakura no lo esquivó. Se quedó quieta, dejando que el golpe la alcanzará directamente.

Hinata parpadeó sorprendida y en vez de aprovechar ese momento para felicitarse a sí misma, retrocedió. Confundida y más que preocupada, tartamudeó "¿ P-por q-qué?"

Hubieron jadeos en los palcos. Alguien gritaba en voz alta. ¿Naruto-kun? No, esa era la voz del chico que estaba en el grupo de neji-niisan. Se preguntó qué cara tendría Naruto ahora que había golpeado a su mejor amiga ¿la odiaría? No, él no era esa clase de persona ¿o tal vez si?

Hinata tragó con nerviosismo, observando la reacción de la chica que tenía delante.

Sakura-san sonrió.

"interesante" dijo, moviendo los dedos de su mano derecha y observando la acción "así que atacas los puntos de presión de manera casi quirúrgica. Ahora entiendo. Vuestro estilo inflige daño interno al atacar el sistema de circulación del chakra. Y con esos ojos…ya veo. Estás apuntando a las intercepciones de chakra."

Hinata retrocedió. El entendimiento llegó a ella. Sakura-san no la estaba cansando deliberadamente, la estaba estudiando. Había dejado que Hinata la golpeara para ver el resultado que su técnica tendría sobre su cuerpo.

No sabía si estar sorprendida o horrorizada. Tal vez las dos cosas.

Sakura-san, ajena a las voces que comentaban su acción, terminó la inspección de su extremidad, como si el hecho de que ya no pudiera hacer chakra con esa mano fuera un problema insignificante.

"bueno, ya tengo toda la información que quería" dijo. Levantó su mano izquierda y clavó su dedo índice en un punto concreto. Un punto que, aunque Hinata sabía dónde estaba, no podría soñar con saber su exacta localización, ni siquiera teniendo sus ojos.

Hinata pudo ver, gracias al Byakugan, como el flujo del chakra que había interrumpido con su golpe volvía a su curso natural.

Eso no…eso no podía ser cierto.

"¿c-cómo?" tartamudeó, sonando tan indefensa como se sentía ¿podía ella acaso…?

"No puedo verlos" respondió y Hinata pegó un respingo ¿le había leído la mente acaso? "tampoco puedo leer mentes, pero tu expresión lo dice todo. Y en cuando al cómo, bueno, simplemente memorice unos cien puntos de presión. En combate, cuando el cuerpo está en movimiento, es un conocimiento poco útil, pero me diste tiempo suficiente para arreglarme a mí misma."

Hubo un silencio por parte de todos.

Hinata quería hundirse. Ella no podía hacer eso. Su padre había tenido razón y Kurenai-sensei era demasiado buena para pensar lo contrario. Ella no-

"Bien. Comencemos"

Hinata levantó la vista de donde la había fijado y no pudo ni reaccionar cuando en menos de un parpadeo la kunoichi apareció frente a ella y la empujó con la palma abierta.

Hinata voló.

Su cuerpo aterrizó en el suelo, dio varias vueltas todavía impulsado por el golpe y se detuvo casi a ras de la pared.

Gimió. Solo había sido un empujón. Solo un pequeño empujón y la había mandado a volar al otro extremo de la sala.

Se incorporó con dificultad. Escuchó a su equipo gritar su nombre con preocupación y apretó los dientes, no queriendo hacer ningún sonido delatador. No quería que la vieran así. Ella no quería verse así.

Todavía un poco inestable, miró a su oponente. Sakura-san estaba donde mismo había estado parada antes. La miraba con calma. Sus ojos la observaron mientras se enderezaba, y una vez que estuvo en pie se lanzó de nuevo hacia ella.

Hinata dejó escapar un grito de pánico y se apartó del camino. Sakura-san no paró. Atacó con precisión, obligándola a enviar chakra a sus pies para aumentar su velocidad. E incluso así, no fue suficiente. Golpe tras golpe, Hinata llegó a entender muy bien que ese podía ser su castigo por ser tan débil.

La crueldad de ese pensamiento la hizo sentir consternada.

Un golpe en el estómago y estaba de rodillas, conteniendo las náuseas y deseando que todo parara.

Lo peor de todo era que sabía que Sakura-san no estaba usando toda su fuerza. Hinata estaba toda magullada y agitada, y Sakura-san no estaba ni sudando. Esa lucha tendría que haber acabado en el momento en el que la kunoichi había completado su investigación, ¿por qué no le había puesto fin ya? Tal vez le tenía pena. Eso podía tener sentido.

Jadeó profundamente. Quería llorar.

Tal vez si se quedaba quieta le darían el golpe final. Y todo ese ridículo espectáculo acabaría.

Tal vez…

"HINATA ¿QUÉ DIABLOS ESTÁS HACIENDO? DATE PRISA Y LEVÁNTATE"

Hinata paró todos sus pensamientos. Esa voz. Conocía esa voz.

Miró hacia arriba, con infinita sorpresa.

Naruto-kun le gritaba, de pie en la barandilla, como si fuera Hinata y no Sakura la que estuviera en su equipo.

Ella no era la única sorprendida.

"¡oye idiota! ¡¿Quién te dio permiso para animar a mi compañera?!" gruñó Kiba, enviándole dagas con los ojos al rubio quien lo ignoró por completo "¡no me ignores!"

Naruto-kun siguió mirándola, con los dientes apretados y una expresión cabreada.

El niño apuntó con un dedo, no hacia Hinata, sino hacia Sakura-san, quien no parecía en lo absoluto sorprendida por la situación y seguía mirándola con extraña fijación.

"TE ESTÁ ESPERANDO. DEJA DE LAMENTARTE Y ENFRÉNTALA COMO UN BUEN SHINOBI. ¿POR QUÉ DIABLOS NO ESTÁS LUCHANDO? HAZ QUE TE TOME EN SERIO ¡TÓMATELO EN SERIO! ¡PELEA!"

Hinata parpadeó. Le tomó toda su fuerza de voluntad apartar la mirada del niño brillante y encrespado, y centrarla en la figura serena de la pelirosa.

Sakura-san la observaba, igual que lo había hecho durante todo el partido. Y Hinata por fin entendió que no estaba jugando con ella ni considerándola menos. Estaba esperando. Por ella.

'Vamos a luchar. Necesitas tranquilizarte'

Estaba esperando a que Hinata la enfrentará dignamente.

Sintió que su garganta se apretaba.

¿Podría ella hacerlo? Alguien tan débil como ella, ¿podría ser tomado en serio?

'DEJA DE LAMENTARTE Y ENFRÉNTALA COMO UN BUEN SHINOBI'

Las palabras resonaron en su mente trayendo consigo una inamovible resolución. Naruto-kun tenía razón. Lo único que estaba haciendo era lamentarse y huir. Era débil y lo sabía. Todos lo sabían. Pero eso no significaba que fuera a perder ese combate sin poner siquiera un poco de resistencia.

'¡HAZ QUE TE TOME EN SERIO ¡TÓMATELO EN SERIO! ¡LUCHA!'

Sonrió.

Lo haría. Por él. Por kurenai-sensei. Por ella.

Caería luchando.


AN: primer pov de Hinata. Solo para que lo sepáis, mi Hinata va a ser una ruda hija de p* (insertar risa ominosa)

Sobre este capítulo, bueno, supongo que podría haber salido mejor. Aunque me hubiera encantado detallar cada combate y ponerle mi propia marca, no había tiempo. y no quería alargar esta fase aún más, así que...si, eso es todo.

Sobre el enfrentamiento de Sasuke. obviamente no pudo ser igual que el del canon. Este Sasuke no se enfrentó a Lee antes del primer examen por lo que nunca tuvo la oportunidad de copiar su taijutsu. Esto va a a cambiar unas cuantas cosas más en el futuro, ya lo veréis.

Sobre el enfrentamiento de Sakura. Desde un principio había pensado hacerlo desde el punto de vista de Hinata. Sakura es fuerte, y aunque todavía no he explicado qué tan fuerte es, hacer un punto de vista de ella en una pelea contra alguien de menor nivel es un poco aburrido y rápido. como el del sonido. acaba en un parpadeo.

Ya estoy trabajando en el siguiente capítulo. en realidad, ya casi lo he terminado. Actualizaré la próxima semana más o menos, si no ocurre nada apocalíptico y termino transformada en un zombie, en cuyo caso me iré como casting de The walking Dead y no podré actualizar.

Un saludo y hasta la próxima^^