AN: I AM HERE! yay! Tal y como prometí, aquí os dejo un nuevo capítulo. Gracias a todos los que se han tomado la molestia de leer esta historia y muchas gracias a los que han comentado, de verdad, ver un comentario enciende la llama de la inspiración.

Ahora, me gustaría resolver algunas dudas que se me han planteado por PM y en los comentarios.

¿que tan fuerte es Sakura y llegará al nivel de Sasuke y Naruto visto en el canon?: Bien, sobre esto...mierda, son muchos spoilers. Vale, resumiendo, Sakura es fuerte. ¿qué tan fuerte? bueno, digamos que su nivel actual es el de un jounin. Tened en cuenta que Sakura comenzó a entrenar desde el momento en el que tuvo conciencia de la situación en la que se encontraba. Y no hablo solo físicamente, porque todos sabemos que la fuerza no solo radica en pegar patadas y puños, sino académicamente Sakura está muy por encima de sus contemporáneos. Gabrielle ya tenía muchos conocimientos previos (luego veréis a qué me refiero) así que Sakura ahora mismo es una polímata en toda regla.

Sin embargo su fuerza está dividida. No se le dá 'todo' bien. También tiene debilidades y esas serán explotadas a lo largo de esta historia. Y sobre su futuro...bueno, solo diré que será increíble.

¿has planeado ya el final de esta historia?: tanto como final...Digamos que sé el futuro de cada personaje. si ese es el final o no, será algo que decidiré más adelante.

¿habrá parejas canónicas o cambiaras eso también?: Realmente os gusta el romance -.-" Solo diré que algunas se mantendrán, porque sí, y otras no, porque no solo la historia cambia, los personajes también. La evolución y el crecimiento de personalidad de cada uno será el componente definitivo para un nuevo romance ¡yay!^^

¿sabes con quien terminará Sakura?: Love, Love ,Love, Give me love~ jajaja, es broma. Como parece que todos están interesados en este tema, diré que sí, sí sé con quién 'terminará' Sakura. Tendréis que seguir leyendo para averiguarlo muahahaha (insertar risa maquiavélica)

Esto es todo por esta vez. No dudéis de preguntar más cosas, trataré de responderos lo mejor que pueda. ^^


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Capítulo 17

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Cuando Hinata abrió los ojos, estaba acostada en una camilla.

Le tomó bastante tiempo darse cuenta de que se encontraba en la enfermería de la torre.

Ella había perdido. Por supuesto.

Había comenzado bien, una vez que se había decidido a darlo todo. Pero en cuanto su contrincante dejó de ir fácil con ella…

Duró un golpe.

La humillación corrió a través de su piel como rios de lava quemando todo a su paso. Intentó tranquilizarse. Está bien se dijo. Ella sabía que así era como iba a terminar. Lo había intentado. Si bien era cierto que había fracasado, al menos no lo había hecho de la peor manera posible. En una escala del 1 al 10 en 'peores momentos de Hinata', ese ni siquiera alcanzaba el 9. Desde luego no se podía comparar a cuando su hermana menor la había vencido delante de todo el consejo de ancianos. Ese momento siempre quedaría registrado en su memoria como el más vergonzoso de su vida.

Hubo un movimiento a su lado. Giró la cabeza y con sorpresa vio que Sakura-san estaba sentada en una silla a su lado, leyendo distraídamente.

"um… ¿Sakura-san?" preguntó confundida mientras se incorporaba con lentitud.

La kunoichi dio vuelta una página, puso el marcador en medio del libro, y lo cerró.

"has estado fuera 10 minutos" le informó, cruzándose de piernas y descansando sus manos encima de su regazo "kurenai-sensei estuvo aquí hasta hace poco, pero tuvo que marcharse cuando el combate entre Inuzuka-san y Nara-san comenzó hace unos minutos. Me ofrecí para hacerte compañía hasta que te despertaras, y también para hablar contigo"

"oh, n-no hacía falta que…"sus palabras se desvanecieron cuando registró la segunda parte de su última oración "¿ha-hablar conmigo?"

"En efecto" dijo.

Su mirada era inquietante. Demasiado…intensa. Hinata siempre había encontrado intimidante a la kunoichi. Los años que habían compartido juntas en la academia no habían suavizado para nada su percepción sobre ella. Estaba segura de que la única persona que no temía a Sakura de su entera generación era Ino Yamanaka, y eso era porque la muchacha tenía demasiado orgullo como para permitirse por un momento considerarse menos que alguien.

Pensar en Ino la hizo sentir más baja aún. Sakura Haruno e Ino Yamanaka. Dos kunoichis fuertes e independientes. Hinata era un chiste al lado de ellas.

"deja de hacer eso" espetó Sakura-san en un tono irritado, muy diferente al tono suave que había usado durante su enfrentamiento cuando intentaba tranquilizarla.

"… ¿Q-que?" tartamudeó, sin saber que había hecho para molestarla.

"eso. Esa mirada de auto odio que pones cada vez que tu cerebro comienza a pensar en cosas estúpidas e inútiles"

Hinata no tenía una respuesta para eso. Tampoco estaba muy segura de que pudiera decir algo.

"de eso precisamente quería hablar contigo. Voy a ser honesta: Eres una pérdida total de potencial" le dijo y Hinata se marchitó. Ella ya sabía eso. Acababa de perder, era obvio que era una perde- un momento. No había dicho perdedora. Había dicho algo muy distinto.

"¿Qué?" logró decir, olvidando su tartamudeo por un instante.

Sakura-san parecía impasible. "tú y el resto de tu generación sois verdaderos desperdicios. Tenéis el potencial para ser grandiosos y lo arrojáis por la ventana con vergonzosa facilidad. Tú sobre todo. Tienes las técnicas de tu clan, tienes la sangre de la rama principal, y tienes las condiciones ideales para posicionarte por encima de todos los que están a tu alrededor. En cambio, te contentas con esto" hizo un gesto hacia de arriba abajo hacia ella "piensas que eres débil porque estás destinada a serlo, pero eso es simplemente tu yo perezoso y autocomplaciente hablando. La verdad es que no tienes voluntad para ser fuerte. Crees que alguien como tú, pequeña, tímida e insegura, no tiene el derecho de ser fuerte."

Cada palabra era un golpe directo. Doloroso y acongojante. Y extremadamente cierto.

"Hyuga-san, tú no eres fuerte porque no puedas serlo; es porque no quieres serlo."

Negó con la cabeza, luchando contra las lágrimas que amenazaban por caer "No, no, te equivocas, yo…lo he intentado, lo he intentado y he fallado. Muchas veces."

"¿lo has intentado alguna vez con alguna meta en mente? ¿O simplemente te has puesto a darle golpes a un poste de madera hasta que tus manos han sangrado?"

Hinata bajó la cabeza con las mejillas rojas. Era vergonzoso. Era tan…

"¿lo ves? A eso me refiero." La chica dejó escapar un suspiró cansado, como un maestro que había tenido que soportar las tonterías de sus alumnos por muchas horas "Hyuga-san ¿sabes cómo me hice fuerte?"

La miró por debajo de su flequillo con sorpresa y curiosidad. La pelirosa no esperó a que ella contestara, simplemente continuó:

"vi la mejor versión de mi misma y no me contenté con nada menos."

Hinata apretó las manos alrededor de la sábana blanca inmaculada. La mejor versión de ella… ¿Cuál era esa? Hinata no podía ver otra cosa que no fuera… bueno, ella, ahí mismo, temblando y resistiendo el impulso de llorar frente a la persona que acababa de derrotarla.

"No se trata de esforzarte en algo en lo que no tienes talento. Se trata de encontrar aquello en lo que destaques. Ahora mismo como te veo, creo que estas demasiado limitada. Estas poniendo tu aptitud en las técnicas de tu clan, y pese a que esa podía ser la opción más obvia dado tu linaje, también es la opción más restringida."

No tenía idea de cómo reaccionar ante eso, pero al menos ya no sentía ganas de llorar. Sin embargo, estaba muy confundida. Estaba acaso… ¿aconsejándola?

"tienes un control bueno de chakra y tus ojos son útiles. Hay varias áreas en las que tus habilidades serían apreciadas. INTEL, ANBU, la unidad de barrera, la guardia del Hokage, incluso el hospital. Tienes muchas opciones."

"¡p-pero yo-!" levantó la voz desconcertada e incómoda. De pronto, eso parecía una de esas reuniones que los ancianos tenían con los miembros que eran promovidos. Se sentía…bien. Extraño, vertiginoso, y muy terrorífico "m-mis habilidades n-no son…s-sería imposible para mi…"

"tus habilidades dejan mucho que desear, pero todos tenemos la capacidad de mejorar" hizo una pausa y giró la cabeza hacia un lado, como si estuviera escuchando algo. Estrechó los ojos y la volvió a mirar "¿alguna vez has pensado en manejar una espada, o aprender alguna técnica fuera de las enseñanzas del clan? Puedes hacer todo eso y más."

¿Podía? Pero eso…su clan…Nadie aprobaría que indagara en otras áreas sin antes haber logrado un total manejo de sus propias técnicas. Su padre…él estaría furioso. Decepcionado. La llamaría un fracaso, un-

Pero ya hace eso le dijo su cerebro tentativamente.

"yo- Tu-" Se atragantó con sus palabras. Los pensamientos volaban por su cabeza con peligrosa rapidez y era imposible tomar nota de todos.

"¿de verdad creer que yo…que yo puedo ser…fuerte?" susurró, casi con miedo a que ella oyera esa ridícula pregunta.

Sakura se encogió de hombros "¿importa lo que yo piense? Es tu opinión lo único que debería importante. Pero si quieres una honesta respuesta, entonces sí. Ya te lo he dicho; tienes el potencial, lo único que necesitas es verlo"

Y dicho eso se levantó con elegancia, guardando su libro en su bolsa de armas. La miró por última vez, y había algo parecido a la comprensión en sus ojos.

"escuchas demasiado las palabras de los demás. Tal vez sería bueno que comenzaras a escuchar tu propia voz." Y se giró hacia la salida.

Hinata todavía estaba repasando sus palabras cuando se dio cuenta de que estaba sola en la habitación.

Respiró hondamente. Dentro y fuera. Dentro y fuera.

No tenía idea de lo que acababa de pasar. Sakura Haruno, la kunoichi que siempre se había ubicado en lo alto de la lista, se había sentado junto a ella, la perdedora promedio, para darle lecciones de vida.

Tendría mucho más sentido si se despertara en ese momento y descubriera que todo había sido un sueño.

"veo que estás despierta"

Hinata volvió la vista hacia la puerta. Kurenai-sensei le sonrió.

"k-kurenai-sensei" tartamudeó, un poco sorprendida por verla allí ¿no debería estar viendo el combate?

La pregunta tuvo que verse reflejada en su rostro pues la mujer dejó escapar un suspiro resignado y se dejó caer en la silla que había ocupado antes la pelirosa.

"Kiba perdió." no parecía especialmente molesta por eso. "Él está bien. Su ego es lo único dañado"

"oh" musitó. Eso significaba que solo Shino pasaría a las finales. Es mejor que ninguno se dijo con acidez.

"Hinata" la llamó kurenai-sensei y Hinata vio que la sonrisa de la mujer era más amable que de costumbre. Le puso una mano en el hombro y se lo apretó con gentileza "estoy orgullosa de ti. Sabías que no eras rival para la chica Haruno, pero no te rendiste. Es cierto que perdiste el combate, pero lo hiciste de la manera más honorable posible. Tengo la seguridad de que te convertirás en una esplendida Kunoichi."

Sus ojos se humedecieron y miró a su maestra.

Eso hacía dos, las personas que parecían pensar que ella podía ser algo más de lo que ya era.

¿y no era eso suficiente?

"Hinata ¿crees que puedes ser fuerte?" le preguntó de improviso Kurenai-sensei, tras escudriñarla con la mirada. La pregunta era tan familiar que se preguntó si acaso la jounin había escuchado su conversación a escondidas.

Sus mejillas se enrojecieron y apretó los labios con fuerza.

Hinata jamás había pensado que podía ser fuerte. Para ella, las personas fuertes eran como entes lejanos e inalcanzables. Figuras que podía admirar desde la lejanía pero jamás inspirar a ser como ellas.

Ahora…ahora ya no estaba tan segura.

¿Podía ella ser fuerte? para empezar ¿por qué no podía ser fuerte?

Porque tú misma te convenciste de eso le contestó esa voz que comenzaba a sonar más y más como Hanabi.

"sí, creo que sí" dijo, contestando con su corazón y no con su cerebro lleno de dudas.

"¿quieres ser fuerte?" kurenai-sensei estrechó los ojos y de pronto Hinata vio a la jounin que era, no a la amable maestra que siempre la animaba a levantarse.

"sí" dijo enseguida, sin pensarlo. Y solo después de que lo había dicho sintió el peso de esa afirmación. "yo…sí, quiero… quiero ser fuerte" repitió, esta vez con asombró.

Kurenai-sensei sonrió y sus ojos brillaron con aprobación.

"bien." se levantó "entonces prepárate. Porque una vez que salgamos de aquí comenzará tu verdadero entrenamiento, ¿entendido?"

Hinata se lamió los labios, tragó saliva y asintió con fuerza.

Ella se haría fuerte. Y esta vez, no fallaría.


El próximo combate fue entre Naruto y Chouji Akimichi. Naruto estaba extasiado.

"¡Por fin es mi turno!" exclamó y ni se molestó en bajar por las escaleras. Pegó un saltó y aterrizó en sus pies con una gran sonrisa.

"¡Ve a por él, Chouji!" Yamanaka le dio una palmada dolorosa en la espalda a su compañero y lo mandó hacia abajo. El niño aterrizó en un desastre de extremidades con un golpe seco. "oops"

"¡NARUTO-KUN, TE ESTARÉ ANIMANDO! SACA TU LLAMA DE LA JUVENTUD Y DALO TODO EN TU LUCHA" gritó Lee, al lado de ella. Sakura se preguntó, un tanto consternada, cuando se habían juntado tanto los equipos. Se había ido quince minutos y de repente todos estaban charlando animadamente. Era casi preocupante.

"tus alumnos me han sorprendido gratamente Kakashi, no puedo esperar para ver que sorpresa traerá este" Gai Maito, el auto nombrado rival de Kakashi, estaba al lado de su maestro sonriendo ampliamente. A Sakura le dolió el rostro de solo verlo. Un ser humano normal no debería ser capaz de estirar tantos músculos, era imposible.

Intentó no prestar atención a los dos entes ruidosos que tenía cerca y se concentró en la pelea que estaba desarrollándose delante de ellos.

Naruto se movió al mismo tiempo que Akimichi. Mientras el niño infló su cuerpo y escondió sus extremidades, Naruto creó quince clones de sombra y los repartió por toda la sala. A partir de ahí, fue como ver una partida de bolos un tanto macabra. Akimichi rodaba y giraba sobre sí mismo, impulsado a gran velocidad, pasando por encima de las réplicas. Naruto, ente tanto, se ocultaba entre sus clones, sin moverse, aguardando.

"¿a qué está esperando?" preguntó Inuzuka, justo al lado de ellos. El cómo había llegado allí era un misterio.

"creo…que está analizando a Chouji" fue Nara quien respondió, sonando un poco incrédulo.

"¿analizando? ¿Naruto?" Inuzuka lo miró con cara de '¿acabas de decir eso?'.

"Lo sé, Naruto siempre ha sido un poco imprudente." Nara frunció el ceño "cuando nos tocaba luchar en la academia, Naruto se lanzaba hacia su oponente sin siquiera pensar en una estrategia. Por eso la mayor parte de las veces terminaba perdiendo"

"¿entonces qué ha cambiado?" fue Yamanaka la que preguntó, observando curiosa la pelea.

Nara no tenía respuesta para eso.

Sakura sabía lo que había cambiado. Había sido una mezcla entre el entrenamiento de Kakashi, las lecciones de ella, estar en un mismo equipo con Sasuke, y su propia experiencia. Naruto no era la herramienta más afilada del cobertizo, pero era rápido en aprender. Una vez que lo apuntabas en la dirección correcta solo tenías que cruzarte de brazos y esperar.

Todavía no era perfecto, en lo absoluto. Tardaría muchos años en perfeccionarse y alcanzar su pico más alto. Pero iba en camino, y a pasos agigantados.

Sakura lo comparó con el niño que había visto de pequeña en la pantalla de su recamara hacía muchos, muchos años atrás. Habían similitudes, muchas, pero ya no se podía decir que eran la misma persona. Este Naruto era enérgico y voluntarioso, al igual que su contraparte, pero también era suspicaz, cuidadoso y mordaz. Y absolutamente brillante.

"Clones de sombra: Asamblea; Elemento viento: ¡ruptura!"

El ataque vino de seis bocas diferentes, provocando una ola furiosa e imparable de aire que salió disparada directamente hacia el cuerpo inflado de Akimichi. La ventisca chocó contra su costado y lo hizo retroceder varios metros, mandándolo a estrellarse contra una de las paredes de la habitación.

Sakura sonrió. Había distraído a su oponente con sus clones y luego lo había atacado en su punto ciego. Contra la fuerza de la técnica del tanque humano de Akimichi era imposible ganar en un combate mano a mano. Le había tomado un tiempo averiguar qué hacer, pero su juicio había sido acertado.

Una sola mirada hacia los rostros de los adultos y podía decir que estaban pensando lo mismo que ella. Algunos más impresionados que otros. Detrás de ella, el ojo de Kakashi brillaba con aprobación.

"¡¿Qué demonios?!" exclamó Yamanaka, apartando el pelo de su cara y entrecerrando sus ojos ante los latigazos del viento.

"¿ese es…Naruto?" Inuzuka parecía no poder creer lo que estaba viendo.

El restó también estaba en un silencio aturdido. Algunos, como Neji hyuga o los de la arena, lucían expresiones concentradas, viendo por primera vez el alcance que podía tener el ninja rubio.

"Sin embargo, todavía no ha ganado" comentó Asuma Sarutobi, sacando su encendedor para prender el cigarrillo que había sido apagado por el viento "el cuerpo de Chouji lo protege de golpes externos. Se necesita una buena cantidad de presión para hacerle daño. Para ganar, necesitaría mantener esa técnica al menos varios minutos.

"¡es imposible que pueda hacer eso! ¡Es un genin! además ¡esos son clones de sombra! Esa es una técnica nivel jounin. El chakra que se requiere para hacer tantas réplicas de uno mismo es…no es normal. Se supone que el chakra del usuario es distribuido a partes iguales entre los clones. Si cada clon tiene suficiente chakra para hacer una técnica de viento como esa…" La voz de Yamanaka se fue apagando, parecía confundida pero también alarmada. Sus ojos estaban abiertos, casi atentos.

El cambio en la postura de los jounin fue instantáneo. Sakura miró de reojo a la muchacha, que era muy ignorante ante los problemas que esas palabras podrían traer si eran escuchados por los oídos incorrectos.

Si los genin presentes perseguían esa línea de pensamiento e intentaban buscarle una explicación al misterio, se toparían tarde o temprano con la verdad.

Su generación tenía un conocimiento muy limitado sobre los bijuu. Había historias y un poco de relatos. Se sabía que eran bestias con gran poder, que causaron desastres y calamidades, y que solo había sido gracias a los esfuerzos del primer Hokage que la amenaza había sido contenida.

Para ellos, las bestias eran criaturas que solo existían en los mitos. El kyubi, que había atacado la aldea hacía poco, apenas era mencionado por los adultos. Cualquiera que estuviera cercano a su edad física ignoraría por completo el accidente ocurrido doce años atrás.

"eso es… ¡IMPRESIONANTE, NARUTO-KUN! ¡DESEO PELEAR CONTRA TI!"

El grito de Lee rompió la atmósfera.

"¡BIEN DICHO LEE! ¡UN BUEN SHINOBI SIEMPRE DEBE IR EN BUSCA DE DIGNOS ADVERSARIOS!"

"¡SI! GAI-SENSEI"

Pero de nuevo, si en doce años de vida todavía no habían descubierto el misterio, dudaba que lo hicieran ahora.


"ganador: Naruto Uzumaki" dijo el supervisor cuando quedó claro que Chouji no podía salir del agujero en la pared que había hecho su técnica y la ráfaga de viento combinadas.

Naruto vitoreó y le envió un pulgar en alto a su equipo. Sakura no mostró reacción aparente, pero años de amistad le habían otorgado la habilidad de leer su inexpresividad, y si Naruto podía ser un poco optimista, diría que era orgullo lo que veía en ella. Kakashi-sensei…bueno, era Kakashi-sensei, pero Naruto quiso pensar que estaba complacido con él. Después de todo, había ganado con la técnica él le había enseñado.

Si solo Sasuke también estuviera allí…

Cuando subió hacia el palco fue recibido por una horda de palmadas en la espalda.

"¡eso fue impresionante, Naruto-kun!" Lee lo felicitó.

"maldición, ¿qué demonios te pasó en estos últimos meses?" Kiba lo miraba casi sorprendido.

"¿Dónde aprendiste a hacer eso?" Ino lucía impresionada con él.

Shikamaru e Shino también le dirigían miradas admiradas.

Naruto tragó.

En todos sus años, desde que había entrado a la academia hasta ese momento, sus ex compañeros de clase jamás lo habían elogiado abiertamente. Sus notas no habían sido malas, y en algunas materias tenía sobresaliente, pero su inhabilidad física y su talento inexistente para el ninjutsu básico le habían acarreado fama de perdedor. Y en cierta manera él había asumido que lo era, porque ¿Qué clase de ninja no podía hacer un simple jutsu de replica?

No fue hasta que el bastardo de Mizuki le arrojó a la cara que tenía al zorro de diez colas metido dentro, que había comenzado a entender por qué era tan difícil para él hacer las cosas que los otros niños hacían con tanta facilidad.

Y ahora estaba ahí. Vencedor. En su camino para convertirse en chunin, y próximamente en Jounin.

Era casi aterrador lo mucho que podían cambiar las cosas en tan poco tiempo.

Naruto se frotó la parte de atrás de la cabeza y sonrió. No eran muchas las veces que recibía alabanzas. Bien podía disfrutar un poco de ellas.


Los combates que prosiguieron fueron en su mayoría cortos.

Ino Yamanaka se enfrentó a Kin Tsuchi y ganó gracias a su técnica de cambio de mente y cuerpo. La kunoichi del sonido era habilidosa, pero Yamanaka tenía un mejor control sobre su técnica y una insuperable rapidez para llevarla a cabo.

Después fue el combate entre Neji hyuga y el último miembro restante del equipo del sonido. Neji tuvo la ventaja desde el principio. Aunque la habilidad del chico, Dosu, era peligrosa, la experiencia en combate directo de Neji era superior. Una vez que bloqueó las bobinas de chakra de su contrincante, el combate hubo terminado.

Por último, vino el enfrentamiento entre Gaara del Desierto y Lee Rock, el joven que días atrás había pedido, de manera exigente, tener un combate contra ella.

Si Sakura fuera mejor persona…

No, ni aunque hubiera querido evitar el resultado de ese encuentro hubiera sido capaz de hacer algo. Gaara…su cambio sería lento pero seguro. Haría falta una buena dosis de individuos con morales rectas para sacarlo de su vorágine de odio y destrucción, pero eventualmente llegaría allí. El niño necesitaba ser Kazekage, después de todo. Y teniendo en cuenta que parte de su plan dependía de ello, estaba dispuesta a arriesgar muchas vidas para lograrlo.

Lee luchó bien. Dio una pelea digna de un shinobi, y cuando su cuerpo maltrecho fue sacado de la sala en camilla nadie dijo nada, otorgándole el respeto que se merecía.

Una vez que el último combate había terminado, el supervisor llamó a todos los finalistas a reunirse.

El hokage fue el que dio las explicaciones pertinentes "En el Tercer Examen demostrareis vuestras habilidades en batalla, así como vuestro dominio y control en cada una de las respectivas disciplinas en la que os habéis especializado. Por ello, el examen se llevará a cabo dentro de un mes, proporcionando un margen de tiempo adecuado para que entrenéis y os preparéis."

"muy bien, mocosos. Coged cada uno un trozo de papel numerado, así sabremos el orden en el que luchareis cada uno" Anko Mitarashi dio un paso al frente con una caja pequeña en sus manos. Sakura levantó una ceja. La casualidad del método la divirtió.

Uno a uno, fueron sacando el suyo.

Sakura obtuvo el 10.

Naruto sacó el 1. "mierda ¿por qué tengo que ser el primero?"

Ino Yamanaka, el 5.

Temari de la arena, el 2.

Shino Aburame, el 4.

Shikamaru Nara, el 3. "molesto"

Neji Hyuga, el 9.

Kankuro de la arena, el 6.

Gaara de la arena, el 7.

Y Sasuke, que no se encontraba allí con ellos, obtuvo el número 8 por descarte.

"bien, escuchad atentamente" Ibiki Morino miró la carpeta que llevaba en las manos, anotando los respectivos nombres "los combate irán así: Primer combate: Naruto Uzumaki contra Temari; segundo combate: Shikamaru Nara contra Shino Aburame; tercer combate: Ino Yamanaka contra Kankuro; Cuarto combate: Gaara contra Sasuke Uchiha; y quinto combate: Neji Hyuga contra Sakura Haruno."

"¿quiere eso decir que serán cinco los que serán promovidos?" Nara preguntó, arrastrando las palabras.

"No. estos son los enfrentamientos iniciales. El tercer examen es casi un torneo; su duración no puede ser tan corta. Por esa razón, una vez que los cinco combates hayan acabado, los ganadores volverán a sacar un número y se decidirá contra quien os enfrentareis por segunda vez" respondió el Hokage.

"y ya que somos cinco, alguien pasara a la final por pura chorra" Temari sonrió de costado, luciendo un brillo divertido en los ojos.

"todo puede pasar en los combates. Pero si todo sale como esperamos, serán tres los que queden en pie."

"y no me lo digas ¿esos tres tendrán que pelear entre ellos?" Kankuro sonó casi burlón. Pero el Hokage ignoró ese hecho.

"así es" dijo y le dio una calada a su pipa, concluyendo su explicación.

Hayate Gekko volvió a tomar la palabra. "con esto concluyen las preliminares. La información sobre el lugar y hora en la que se llevará a cabo el tercer examen será expuesta en el tablón de anuncios en la torre Hokage. Los tutores encargados también serán informados al respecto. Nos veremos dentro de un mes. Podéis retiraros."

Y fueron despachados.

Naruto caminó junto a ella mientras se dirigían hacia la salida. Un chunin ya estaba esperando para llevarlos por el camino corto devuelta hacia la civilización. Kakashi, junto al resto de jounin, había desaparecido en silencio.

"necesito encontrar alguien que me entrene. Estoy seguro de que Kakashi-sensei entrenará a Sasuke, ya sabes, por sus ojos y todo eso" le dijo Naruto mientras bajaban las escaleras "¿Qué harás tú?"

"me iré a casa, tomaré una ducha, me cambiare ropa y luego iré al hospital"

"me refiero a después, para el torneo, ya sabes, ese que tendremos dentro de un mes. Tu-¡No estás ni siquiera interesada!" Naruto la apuntó acusador.

Sakura no pudo negarlo. Por supuesto que no estaba interesada. Ni siquiera iba a pelear. No tenía mucho sentido darle vueltas a algo que no ocurriría.

Naruto sacudió la cabeza y se llevó las manos detrás de la cabeza. "haz lo que quieras, ¡Yo entrenare como si mi vida dependiera de ello!"

Sakura pensó en el tercer examen y lo que vendría después.

Frunció el ceño.

"esa probablemente sea una buena idea" dijo con sinceridad.


En algún lugar a las afueras de Konoha...

"te di una tarea"

Se las arregló para no encogerse bajo el peso de su mirada.

"en mi defensa, no sabía que serían tan…competentes" pronunció la última palabra con amargura.

"por supuesto que no lo sabías, porque tu tarea era averiguarlo. Di mis instrucciones claras: tráeme información sobre cada participante, en especial sobre el equipo de Sasuke uchiha. Dime, Kabuto, ¿mezclarte con tantos novatos está influyendo de alguna manera en tu psique para que te haga actuar como uno?"

El regaño bañado con decepción picó bastante, tocando esas partes de su cerebro que todavía se aferraban a la aprobación de un ser humano (tan humano como se pudiera considerar). Pero no era si no profesional. Ocultó todo bajó una sonrisa fría y fingió que sus palabras eran tan insustanciales como quería creer que eran.

"¿no debería preguntarte eso? pensé que ibas a capturar al uchiha, no a conseguir una nueva mascota"

"No me des conferencias. Ya has sobrepasado tu límite. No querrás verme enfadado ¿verdad?"

Kabuto reprimió un estremecimiento.

"prefiero evitar eso, sinceramente" respondió honestamente.

Su maestro se rió suavemente. Negó con la cabeza mientras sonreía indulgente, como si Kabuto todavía fuera el niño pequeño que se intentaba colar en su estudio para poder aprender nuevas técnicas.

"Tienes suerte de que seas mi favorito" dijo, cruzándose de brazos y observando el paisaje con una tranquila expresión.

No por mucho tiempo pensó, recordando la figura del niño pelinegro.

Había tratado de acercarse a él y a su equipo. Jugar la carta del amigable ninja experto para ganar su confianza. Pero todos sus intentos fueron infructuosos. Kabuto no era de los que juzgaban, pero incluso él tenía que admitir que esos niños estaban demasiado en guardia con su entorno para ser unos recién salidos de la academia. De hecho, habían actuado al pie de la letra acorde al libro de reglas. Kabuto incluso podría haber elogiado ese comportamiento si no hubiese sido la principal causa de que su misión hubiese fracasado.

Pedir ninjas incompetentes era pedir mucho. Suspiró internamente y se ajustó las gafas.

"Sin embargo, ya que fuiste e hiciste la recopilación de información por tu cuenta, realmente no veo el problema" se encogió de hombros "además, hubiera sido un poco sospechoso si empezara a ser amable con tantos novatos a la vez. Prefiero evitar horribles malentendidos"

Él levantó una ceja ante eso, con una ligera confusión pintada en su mirada. Kabuto evitó poner los ojos. Por supuesto. Solo su maestro no vería nada raro que un adulto sonriera y ofreciera dulces a niños pequeños. El mundo del sannin estaba solo centrado en su investigación y nada más. Las normas y expectativas de la sociedad no eran algo que le importara, no ahora y seguramente nunca.

"si tienes tiempo para hablar, ve a hacer tu segunda misión. Tráeme a Sasuke-kun. Lo tienen en el hospital vigilado por ANBU"

"¿no sería mejor esperar?" preguntó. Si el niño desaparecía justo ahora, habría un infierno de revuelo en Konoha, y ya que su cubierta todavía no había sido destapada tendría que lidiar con las consecuencias. Todo mientras seguía fingiendo ser un genin.

Joder, no. Incluso un espía como él tenía sus límites.

En ese caso, sería más conveniente 'fallar' esa misión, dejarse ver y después desaparecer hasta los exámenes.

"No. ahora vete"

Kabuto sonrió.

"Por supuesto"

"ah, y no te olvides reunirte con nuestros queridos aliados de la arena. Se están poniendo un poco ansiosos. No queremos que estropeen el plan antes de tiempo"

Sí, porque eso sería lo peor que podría pasar pensó con sarcasmo mientras daba un saltó y desaparecía por entre medio de los tejados del templo.


Sakura lamentó haber puesto el pie en el hospital.

En cuanto apareció por las puertas fue abordada por Tomoko, una de las enfermeras más jóvenes y con quien Sakura había hecho parte de sus prácticas. La mujer estaba rozando la histeria.

"¡es horrible Sakura-sensei!" Sakura le recordó que su especialidad estaba congelada, por lo que no tenía que llamarla así, pero la mujer la ignoró por completo "Sato-san ha cambiado de turno y se suponía que tenía que venir conmigo al orfanato a poner las vacunas, y sabes lo mal que se me dan las agujas todavía, y Nori-san no para de recordarme que debo ir hoy y los niños me dan pánico y…"

Sakura intentó recordar quienes eran las personas de las que le estaba hablando. Supuso que 'sato' era otra enfermera. Nori…si mal no recordaba era la enfermera jefe.

Suspiró. Levantó una mano y detuvo su balbuceo.

"¿Dónde están Nakamura-san y Tachibana-san" preguntó.

"fueron llamadas para ayudar en el ala este. Traumatismo craneal. Bastante serio" Tomoko dio un suspiró cansado y se pasó una mano por la trenza casi deshecha que colgaba de su hombro "ya sabes como es. Somos muy pocos. Este año solo tres consiguieron pasar el examen. Los que estamos no damos abasto con el trabajo"

Sakura lo sabía. Otra de las razones por las que Sen-san había querido tanto mantenerla dentro del hospital era por la escasez de personal sanitario.

La cosa era que, entrar al hospital no era fácil. No solo consistía en tener un amplio conocimiento de medicina, sino que el control de chakra necesario para poder ejercer como profesional debía de ser perfecto, y pocos eran los que lo tenían.

Por supuesto que se podía ganar práctica, y con tiempo y perseverancia era posible lograr algo casi parecido a la excelencia. Pero el tiempo necesario era mucho, y entre tanto los pocos médicos competentes tenían que repartirse el trabajo entre ellos.

"tengo un poco de tiempo libre. Si quieres puedo acompañarte" dijo, en un acto inusual de caridad. Tal vez porque las ojeras de Tomoko le recordaron a las suyas años atrás, cuando tenía que quedarse días enteros en vela para cubrir sus turnos.

Tomoko casi se arrojó a sus brazos.

Y así fue como Sakura se encontró pasando su tarde; rodeada de niños que lloraban y chillaban.

Si existe el infierno, tiene que parecerse a esto pensó, pinchando el hombro de un niño que lloraba escandalosamente mientras era sujetado por Tomoko, quien parecía estar al borde de las lágrimas.

"de acuerdo calabaza" dijo, usando el apodo más dulce que se le ocurrió. No creía que llamarlos 'mocosos' serviría para su causa "estás listo para ir. Tomoko, dale un caramelo y llama al siguiente"

Los caramelos eran el arma secreta definitiva. Y nadie podía discutir con ella sobre eso.

"eres increíble Sakura-sensei. Yo no podría, son tan pequeños. Me da miedo hacerles daño" le dijo la joven en medio de un descanso, mientras las encargadas del orfanato organizaban a la siguiente tanda de niños.

"eso es porque piensas en ellos como individuos. Son tus pacientes. Punto" tomó un sorbo del té verde que les habían preparado y se acomodó en la silla de madera.

Tomoko se encogió como si la hubiera regañado.

"no puedo ser tan ajena." Dijo al fin. Jugando con la manga de su bata.

"no se trata de eso. Puedes poner tus habilidades y conocimiento al beneficio de la persona que estás tratando, pero no puedes comenzar a preocuparte por ellos a un nivel personal."

"pero…es imposible no preocuparte por las personas que cuidas. Quiero decir, ya sé que no debo encariñarme con los pacientes, porque, bueno, pueden no estar vivos la siguiente vez que los vea, pero mostrar que su vida es importante para mi debe valer para algo ¿no?"

Sakura la miró. "vas a sufrir mucho pensando de esa manera."

La puerta se abrió antes de que Tomoko pudiera idear una respuesta y la encargada les avisó que los siguientes niños estaban listos para ser llamados.

"haz que entre el primero" le ordenó, poniéndose los guantes de goma y preparándose para otra ronda de enloquecedores alaridos.

Terminaron saliendo del orfanato cerca de las 9 de la noche.

"Estoy muerta, solo quiero llegar a mi sofá y dormir sin que nadie me moleste" se quejó Tomoko mientras caminaban por las calles desiertas de la periferia de la aldea. El orfanato quedaba bastante alejado del centro y la mayoría de edificios que habían por esa zona eran tiendas o almacenes.

Sakura no pudo estar más de acuerdo con ella. Aunque supuso que Tomoko se refería a un agotamiento físico y no mental, como el de ella. Pero Sakura no podía esperar para llegar a su casa y encerrarse en su sótano, lejos de cualquier forma de vida posible.

"todavía hay que ir al hospital y dejar los insumos" la joven le echó una mala mirada al bolso que cargaba "además de hacer el reporte…agh! ¿Por qué me metí en esto? Tenía que haberme quedado en la reserva"

Sakura abrió la boca para decirle que dejara de lamentarse en su oído, pero sus sentidos captaron un despliegue de chakra agitado y las palabras murieron en su boca. Detuvo sus pasos y calló de un gesto a Tomoko, observando sus alrededores con la mirada concentrada.

Sentía dos firmas diferentes. Una de ella estaba inquieta, la otra…la otra apestaba a amenaza.

Se tensó.

¿Una pelea? ¿Allí? ¿En medio de la noche y casi a las afueras de la aldea?

Consideró sus posibilidades. Podía retirarse, seguir caminando y fingir que no pasaba nada. O podía ir a investigar. Sopesar el peligro y ver si le era conveniente mezclarse con lo que fuera que estaba pasando allí. Lo primero era lo más sensato. Aunque estuviese curiosa por ver quienes estaban causando tanto escándalo, no le ayudaría en nada quedar involucrada en problemas ajenos, sobre todo a un mes de las finales. Era un momento crítico. No podía permitirse actuar impulsivamente.

Se encogió de hombros y se preparó para seguir su camino, pero en ese momento…

"¿Qué es ese sonido?"

Sakura maldijo mentalmente. Se había olvidado de Tamako.

La lucha se había movido de sitio y se acercaba hacia ellas.

"parece…parece una pelea" dijo la mujer con el ceño fruncido en concentración, intentando ubicar los apagados sonidos que se oían en la distancia.

"probablemente no sea nada" comentó, intentando distraerla.

El sonido inconfundible del metal chocando entre sí se escuchó, contradiciendo sus palabras con dureza.

Sakura miró hacia el cielo. Eso tenía que ser una broma.

"S-sakura-sensei, ¿q-que hacemos? ¿avisamos a alguien?" Tomoko susurró por lo bajó, agarrando con fuerza la correa del bolso y enviando miradas nerviosas hacia los tejados.

Sakura conocía bien las normas de seguridad de la aldea. Si una pelea de llevaba a cabo fuera del terreno permitido y en población civil, era obligatorio informar sobre este hecho al punto de guardia más cercano. Pero Sakura había notado, una vez que habían salido del bosque de la muerte, el aumento del número de vigías en todas partes, así como la estricta seguridad en las puertas de entrada. No parecía nada fuera de lo normal. Incluso podía pasar por un protocolo habitual debido al examen. Pero había algo raro. Se podía sentir por toda la aldea. Una expectación que no había estado allí antes.

Probablemente tener a un sannin ligeramente loco merodeando por ahí era parte de la razón.

La cuestión era, si la aldea había entrado ya en protocolo de emergencias, ¿por qué demonios no habían intervenido ya la patrulla? ¿Qué les estaba llevando tanto tiempo? ¿Se estaban tomando un descanso justo en ese momento para fastidiar sus posibilidades de una noche tranquila?

Un grito agudo cortó sus pensamientos y decidió su siguiente curso de acción.

"Vamos" le dijo a Tomoko, saltando hacia el edificio más próximo y dirigiéndose hacia la fuente del sonido.

Podía sentir la segunda firma de chakra alejarse de la escena. Parte de ella estuvo complacida con ese hecho. En algunos casos, la ignorancia era el mejor salvavidas.

Avanzó con rapidez por los tejados, sorteando obstáculos y balanceándose por los cables que colgaban descuidadamente de los postes de luz. Saltó por encima de un edificio que tenía forma de cúpula y aterrizó suavemente en el techo de este. Allí, tendido en un charco de sangre, estaba Hayate Gekko, el supervisor del tercer examen.

Sakura se agachó junto a él, tomando su pulso y observando su respiración. Todavía estaba vivo, pero por la cantidad de sangre que estaba viendo no lo estaría por mucho tiempo más. Con rapidez le retiró el chaleco verde medio destrozado y procedió a cortar su camisa negra con una uña de chakra. Una vez que las telas estuvieron fuera, fue capaz de evaluar el daño.

Había tres cortes, dos de ellos sangraban profusamente, pero el más preocupante era el que atravesaba buena parte de su abdomen. Maldijo por lo bajo y no perdió tiempo en ponerse a trabajar. Sus manos brillaron de color verde cuando las colocó frente a la herida.

Tomoko aterrizó a su lado, jadeando por el esfuerzo. Vio el cuerpo y dejó escapar un grito "¡Por el sabio! ¿e-esta…?"

"Tomoko" La cortó sin detenerse "saca vendas y envuelve su muslo. Hay que detener el sangrado."

La joven siguió sus instrucciones enseguida. Sacó el botiquín del bolso y se puso a trabajar con manos temblorosas pero decididas. Le envió una mirada de reojo mientras retiraba las telas empapadas de sangre.

"sensei, ¿puedes curarlo?" le preguntó en voz baja mientras aplicaba una buena cantidad de gasas en el corte.

Sakura no respondió de inmediato, sus labios formaron una línea apretada "tiene tres costillas rotas, neumotórax abierto, con colapso de pulmón, y hemorragia grave" enumero. Posiblemente eso último se debía a la sección, casi segura, de las arterias intercostales. Aunque la lesión del pulmón también podía ser la causa.

Tomoko dejó escapar un aliento tembloroso y ajustó el nudo del vendaje.

Sakura era buena en lo que hacía. Su control perfecto de chakra le daba una destreza inigualable en operaciones de alto riesgo, y sus nervios de acero le permitían mantener la calma y tomar decisiones con rapidez y eficacia. Pero no era dios. Había perdido a gente en la camilla antes. No se trataba de la eficiencia de sus habilidades. Siempre había imprevistos. Factores de riesgo que jugaban en contra de uno.

Y lesiones como esa, incluso para ella, eran difíciles de tratar.

"si has terminado ahí, necesito que controles sus signos vitales" le dijo.

La enfermera obedeció en silencio y se sentó al lado de la cabeza del ninja. Su mano derecha tomando el pulso, su mano izquierda en la frente del hombre y su cabeza inclinada hacia un lado para a oír las respiraciones. Sakura se dijo a sí misma de comentar positivamente sobre la enfermera en el reporte. Buenas acciones debían de ser recompensadas, después de todo.

No había pasado ni un minuto desde que comenzó el procedimiento cuando chasqueó la lengua y frunció el ceño "justo ahora, fabuloso. Tomoko, no se asustes y sigue haciendo lo que estás haciendo"

No tuvo que explicar a lo que se refería. Seis figuras aparecieron en un parpadeo de cuerpo y las rodearon en silencio. Tomoko falló en no asustarse y dejó escapar un grito, mirando en estado de shock a los seis operarios ANBU que se cernían sobre ellas.

Sakura estrechó los ojos y resistió el impulso de ponerse en guardia, recordándose que no tenía motivos para hacerlo. ANBU tenía ese efecto en las personas. Significaban problemas y muerte para los que los veían, y esas eran dos cosas que Sakura prefería evitar.

"informe" alguien, un hombre, exigió.

"un hostil, paradero desconocido, 6 minutos max en fuga hacia el norte" resumió concisamente, tratando de no distraerse de su tarea.

Hubo un movimiento y una de las figuras desapareció, posiblemente para avisar a las patrullas. Uno de ellos dio un paso hacia delante, dudó, y luego se agachó frente a ella.

"¿Cuál es su condición?" le preguntó y Sakura dedujo, por su tono de voz, que era una mujer.

"crítica." Respondió sin muchas explicaciones.

La mujer enmascarada la observó durante unos segundos y luego miró a alguien que estaba detrás de ella. Sakura no se molestó en seguir sus movimientos. Los sintió intercambiando información entre ellos. Podía percibir por la cornisa del ojo las manos moverse en rápidos signos, firmando palabras en un código que no era el estándar. Tenía sentido. ANBU no utilizaría el mismo lenguaje que los ninjas activos normales.

La mujer pareció tensarse unos momentos y luego se recuperó, volviendo al temple rígido y letal que cada miembro presente exhibía.

"lo llevaremos al hospital. Retírate" le dijo. Le ordenó. En un tono que no dejaba lugar al debate.

Sakura no estaba teniendo nada de eso.

"No" atajó, sin importarle las repercusiones que podría tener para ella negarse a las órdenes directas de un superior, ANBU ni más ni menos.

El aire pareció condensarse y Tomoko dejó escapar un chillido. La enfermera temblaba ligeramente y aunque seguía haciendo lo que Sakura le había pedido, era obvio que su mente no estaba enfocada enteramente en la acción. Sakura no pudo culparla. No era fácil mantener la calma estando cara a cara con una máscara inexpresiva. Ella misma hubiera estado más cautelosa si no se hubiera encontrado antes con algunos de ellos en sus días de hospital.

"estoy en medio de ligar sus arterias. Necesito volver a unirlas o su sistema colapsará." Explicó clínicamente, esperando que comprendieran lo importante que era que no lo movieran. Si su tono había sido un poco cortante, bueno, estaba tratando con dos heridas diferentes al mismo tiempo, tenía permitido estar un poco exasperada. Había enviado chakra hacia la zona del hombro para detener el sangrado y evitar que perdiera más sangre, pero si no conseguía controlar la hemorragia nada de lo que hiciera serviría.

"lo llevaremos al hospital y recibirá el tratamiento adecuado"

¿Acaba…?

"Escucha aquí calabaza" dijo con irritación, usando el mismo apodo que había utilizado con los mocosos desobedientes del orfanato "este hombre se mantiene vivo gracias a las hermosas manos verdes que ves delante de ti. Hazme parar y no durará ni dos minutos. Tu mejor opción, si quieres que sobreviva, es que me dejes trabajar. Preferiblemente es paz y silencio."

Terminó con una mordedura y los dejó resolverlo entre ellos. Podían ser ANBU, pero ella todavía pertenecía al hospital. Sus órdenes, en lo referente a tratamientos, debían de ser escuchadas y tomadas en cuenta. O en sus reportes tendrían que dar una muy buena explicación a por qué no habían atendido a las indicaciones del profesional presente.

(Aunque era cierto que no estaba en activo y que ese era un procedimiento fuera del registro, y que posiblemente tendría que rendir cuentas a dirección.)

"Bien" habló la mujer tras varios minutos de debate en silencio con sus compañeros, y Sakura le pareció escuchar cierto alivio en su tono "puedes continuar con el tratamiento. Avisaremos al hospital sobre la situación y les diremos que estén listos para recibirlo en cuento esté estable. ¿Está eso bien contigo, sensei?"

Sakura se crispó por dentro, pero no dejó que se reflejara en su rostro. Asintió y prosiguió con tu tarea.

Dos operarios se fueron después de eso y tres se quedaron, parados como estatuas, viéndola trabajar. Tomoko seguía enviándoles miradas temerosas, pero al menos ya no parecía una hoja sacudida por el viento, lo cual era conveniente, pues lo último que le faltaba era que su ayudante de operación se desfalleciera en medio de la faena.

Con el silencio adecuado, Sakura trabajó rápido. Unió una a una las arterias, tejiendo su chakra como hilos finos, amarrando ambos extremos de cada vaso y juntándolos en una sola vía. Una vez que las arterias estuvieron cosidas, pasó a tratar el sangrado interior, aumentando la cantidad de chakra y extendiéndolo por toda la amplitud de la herida. No buscaba sanarlo completamente, eso sería una locura. Solo se estaba asegurando de que no muriera en cuanto lo trasladaran.

Con la hemorragia controlada, pasó a suturar la herida. Cambió la técnica sin mover las manos y entrecerró los ojos. El tejido comenzó a unirse poco a poco, formando la primera capa de piel rosácea. Sakura supuso que eso sería suficiente.

Miró la herida de la pierna, a la que Tomoko había aplicado los primeros auxilios, y estimó si era necesario darle tratamiento o si aguantaría hasta que recibiera ayuda posterior.

"¡Sakura-sensei, su pulso está bajando!" Tomoko informó con pánico.

Eso lo decidió.

"he terminado. Trasladémoslo" ordenó con calma, levantando el cuerpo en sus brazos como si no pesara nada. De hecho no lo hacía.

"lo llevaré" dijo la mujer con voz tensa dando un paso adelante, pero Sakura negó con la cabeza.

"no puede moverse" les dio una rápida mirada "tu" dijo, mirando al que era más corpulento "tienes que llevarlo tú, preferiblemente en tu espalda"

El hombre no respondió verbalmente, solo intercambió una mirada con el que Sakura supuso era el líder y dio dos pasos al frente, dejando que Sakura colocara el cuerpo con delicadeza y ajustando sus manos debajo de sus piernas, manteniéndolo firme.

El capitán dio la orden para moverse y despegaron. Sakura los vio partir y le envió una mirada de reojo a Tomoko, que había estado ocupada metiendo el botiquín en el bolso.

"puedo cargarlo yo" se ofreció. La joven le envió una mirada de gratitud, feliz de no tener que llevarlo todo el camino de regreso.

El trayecto al hospital fue silencioso. Sakura acomodó su ritmo al de Tomoko, fingiendo estar solidarizando con ella, cuando lo que realmente estaba haciendo era estrujarse el cerebro.

¿Por qué ANBU y no la patrulla había aparecido? ¿Qué era tan importante que tenía a ANBU de por medio?

Tenía muchas hipótesis. En una aldea como Konoha, donde los lobos llevaban piel de cordero, era fácil elucubrar y apuntar a posibles culpables. Pero quizás, teniendo en cuenta la situación del momento, eso fuese un ataque exterior.

¿Orochimaru? ¿O Suna?

Bueno, en ese momento eran prácticamente lo mismo.

Y ahí se va mi idea de no intervenir pensó mientras aterrizaban en los terrenos del hospital.

Entraron con rapidez, ignorando las miradas de sorpresa que el personal de turno les envió mientras se dirigían hacia la unidad de tratamiento intensivo. Dos enfermeras trataron de impedir que cruzaran las puertas y Sakura las apartó del camino con facilidad, negándose a tratar con la ignorancia de los novatos que no reconocían al servicio completo.

Entró por las puertas seguida por Tomoko, que lanzó una disculpa a la guardia de entrada y la miró con reproche. Sakura la ignoró, tenían cosas más importantes por las que preocuparse que los sentimientos heridos de dos jóvenes.

Como el ANBU que las esperaba a las puertas de la sala de operaciones.

Tomoko, en cuanto los vio, se colocó detrás de ella, adoptando de nuevo la actitud de un conejo asustado.

"¿Cuántos minutos de operación llevan?" preguntó cuando llegó a su lado. Habían tardado unos cinco minutos en llegar hasta allí, los ANBU no podían haber tardado más que dos, pero era difícil de saber considerando la delicada carga que habían transportado.

"tres" respondió uno de ellos. Con voz monótona y clara.

Sakura asintió. Ella había hecho prácticamente la mayor parte del trabajo. Mientras hicieran una transfusión rápida, el hombre no tendría por qué estar en peligro.

Quince minutos después salió la primera enfermera, luciendo un poco incomoda por la presencia de los ninjas enmascarados, pero lo logró ocultar bien con un impecable profesionalismo.

"está estable. Está recibiendo una transfusión y el resto de heridas han sido atendidas. Lo mantendremos en observación por- ¿¡Sakura-sensei!?"

Olvídate del profesionalismo.

"no interrumpes un informe sin haber terminado este antes" le dijo con voz dura sin poder evitarlo.

La enfermera se sonrojo con fuerza, mirando entre ella y los ANBU, que se mantuvieron imperturbables entre todo el intercambio.

"¡lo-lo lamento!" se disculpó torpemente, terminando su explicación con suficiente decoro.

Sakura la vio huir a la sala de operaciones y apretó los labios. Faltaba disciplina en ese hospital.

"um…sakura-sensei, ¿Podemos irnos ya? Tenemos que hacer el reporte todavía…"Tomoko habló detrás de ella en un murmuro nervioso.

Casi de inmediato las cinco cabezas, que anteriormente habían estado manteniendo una conversación privada, se giraron hacia ellas.

"vendréis con nosotros" dijo el que tenía máscara de pájaro.

Sakura lo había presentido. Como testigos principales era imposible que las dejaran marchar. Menos si el ANBU estaba involucrado.

"entendido" dijo. Tamako hizo un sonido estrangulado y por un momento Sakura temió que se echara a llorar allí mismo.

Salieron del hospital por la salida reservada a miembros del personal. Dos ANBU lideraron el camino y tres lo cerraron, dejándolas justo en medio. Era la típica distribución para misiones de protección o escolta.

"Nos dirigimos a INTEL" comunicó el líder, un hombre con máscara de tigre, cuando se encontraron a las afueras de los terrenos del edificio. Como era de noche no había nadie, y lo poca visibilidad que tenían la obtenían de las farolas que no daban más que una luz tenue.

Sakura miró a Tomoko. Ella seguramente podía ser capaz de seguirles el ritmo, pero dudaba que la joven enfermera pudiera hacerlo. Ellos parecían pensar lo mismo.

"discúlpame" le dijo el que había llevado al ninja herido, acercándose a la muchacha y recogiéndola con un movimiento rápido.

La joven pareció sorprendida y después aterrorizada. Sakura intervino antes de que la enfermera atentase contra la vida de un miembro de las fuerzas especiales.

"Tomoko, te llevará para que no te canses." Dijo y le envió una mirada al hombre . No era necesario decirle a la muchacha que su rapidez era casi trágica, eso solo empeoraría su desempeño en el interrogatorio.

El hombre, por fortuna, no sintió la necesidad de contradecir su explicación.

"oh" Tomoko miró al ANBU y apretó el dobladillo de su bata, manteniéndose rígida en los brazos del desconocido "lo-lo siento, peso mucho ¿no?"

El anbu bajó su mirada, lo contempló unos segundos y contestó:

"eres ligera"

Tomoko se sonrojó como si le hubieran prendido fuego a su cara.

Oh dios.

Hubo unos segundos de incómodo silencio antes de que el ninja con máscara de tigre ordenara partir.

Sakura estuvo feliz de cumplir. El universo ya le había hecho suficiente como para que más encima tuviera que tragarse la vida social y amorosa de todos esos mocosos emocionalmente atrofiados.


AN: cambios, cambios, cambios~ la la la~ dejadme saber que os ha parecido este capitulo y espero veros la próxima semana^^