AN: Estoy viva, asi que no me mateis. Me disculpo por el retraso, he estado bastante ocupada en mi vida personal y me ha costado enfocarme en terminar el capítulo. La verdad es que estuve un poco corta de inspiración, he tenido que volver a ver unos cuantos capítulos de la serie original para poder encontrar la energía para seguir. Que puedo decir, el verano me vuelve perezosa.
Sin embargo, ya lo he dicho y lo volveré a decir: ¡No abandonaré esta historia!
He puesto muchas horas en esto como para echarme atrás ahora ^^"
Dicho esto, espero que no estéis muy disgustado por mi atraso monumental. Siendo sincera, podría haber sido peor...¡Pero vuestros comentarios me han ayudado mucho! Cada uno ha sido como un chidori directo al corazón (si no habéis pillado la referencia estáis en el lugar equivocado)
No me entretengo mucho. Disfrutad de la lectura!
.
.
Capítulo 19
.
.
Todavía no sabía que estaba haciendo allí.
Tal vez fue la insistencia de Naruto, o tal vez fue ese pequeño gramo de curiosidad que revoloteaba por su sistema el cual le hacía imposible dejar el tema zanjado en lo que respectaba al entrenamiento de su compañero. Fuera como fuese, cuando esa mañana el rubio había interrumpido en su dormitorio presagiando el final de su preparación, Sakura, en un impulso de acción, había decidido unirse a él. Dudaba seriamente de que Naruto fuera capaz de hacer una invocación en tan solo dos semanas de entrenamiento, pero una mente positiva trabajaba mejor que una mente negativa, y no sería ella la que derrumbase los naipes de su confianza.
También estaba el tema del misterioso profesor del niño, del cual todavía no le había dicho palabra. No había pedido exactamente información al respecto, pero se sorprendió de que el muchacho guardara el secreto tan fieramente, sobre todo de ella. Se dio cuenta, un tanto incómoda, qué atrás había quedado la época en la que el niño recurría a ella para todo. No era algo malo si lo veía desde una perspectiva profesional y racional; Sakura había puesto mucho esfuerzo en acelerar la madurez de Naruto, por lo que esperaba al menos sentir cierto grado de satisfacción. Sin embargo, contrario a sus expectativas, no se sentía tan bien cómo creía.
Pero respecto al misterioso profesor….
Si Sakura hubiera escarbado más a fondo en su conocimiento previo podría haber deducido o al menos intuido la identidad del desconocido maestro. Pero la debilidad de tener tantos datos en su cabeza era que tendía a olvidar aquellos que no tenían ningún impacto negativo en ella.
Como ahora.
"No voy entrenar a ningún mocoso más, si fueras un poco mayor podría pensarlo, pero un niño es suficiente para mí. Lo siento, pero no"
Jiraiya era tal y como lo recordaba. No hubo ninguna sorpresa en ese aspecto. Su asombro vino de no haber podido predecir su aparición. Sakura estaba más molesta con ese detalle que con el resto de su poca impresionante introducción.
"Esta es Sakura, ero-sennin. Sakura, este es el maestro del que te hablaba" Naruto sonrió brillantemente mientras los presentaba en medio del claro donde entrenaban, cerca del río Naka.
Ella, una experta en fingir discreción, se inclinó con respeto.
"un placer conocerlo, Jiraiya-sama, Naruto no ha dejado de hablar de usted, parece haberle causado una gran impresión"
El hombre la observó con curiosidad. Miró de reojo al rubio que se había sonrojado levemente, mirando al suelo como un niño al que habían pillado en medio de una travesura. Una mirada suave apareció por su rostro, siendo reemplazada inmediatamente por una sonrisa lobuna.
"vaya vaya mocoso, estas aprendiendo. Y encima parece del tipo frío y sexy, seguro que será todo un bombón cuando crezca. Creo que mi presencia está influenciando positivamente en ti chico, bien hecho" el hombre le dio una fuerte palmada en el hombro. Naruto se tambaleó hacia delante antes de recuperar el equilibrio y mirarlo con cara asqueada.
"¡No es así, viejo pervertido! ¡Somos amigos! A-M-I-G-O-S" dijo Naruto con pánico y nerviosismo, mirándola de reojo con cuidado, como si pensara que iba a ofenderse por aquello.
Honestamente, a Sakura poco le importaban las insinuaciones. Era bastante obvio que el hombre solo se estaba burlando del pobre niño. Cualquiera en su sano juicio sabría que no había ninguna posibilidad de que el muchacho tuviera la madurez emocional como para estar envuelto en una relación a esas alturas.
"agradezco la valoración" comentó, porque…si. Como a cualquier otra persona en el mundo, le gustaban los halagos, sobre todo si provenían de alguien respetable "Espero que no le moleste si me quedo a observar, Naruto parece bastante seguro que lograra realizar la invocación hoy"
Jiraiya bufó por lo bajo y una expresión de incredulidad cómica pasó por sus ojos.
"No pondría mis monedas en ello. No tiene más posibilidades de lograrlo hoy de lo que estuvo ayer"
"¡Oye! ¡Ayer conseguí sacar un sapo!" gritó Naruto.
"Era un renacuajo, mocoso."
"¿y qué? dale unos años y se convertirá en un sapo"
"más pronto de lo que tú te convertirás en chunnin, eso desde luego"
Sakura los dejó discutir a favor de encontrar un árbol bajo el que refugiarse. Todavía no hacía tanto calor como podría, pero el viento era cálido y su toque secaba la piel y dejaba una incómoda sensación en los ojos. Sakura no era una fanática del verano a pesar de haber vivido toda una vida en un país donde lo que predominaba eran las tardes soleadas; encontraba mucho más agradable disfrutar del frescor del invierno. Además, siendo ahora un shinobi, el verano solo era sinónimo de malestares.
Al cabo de un rato, una vez que Naruto se había puesto a practicar la técnica de invocación, Jiraiya se acercó hasta ella y le echó una breve ojeada el libro que tenía en su regazo.
"Medicina, huh, esa es una rama difícil" comentó sacando una garrafa hecha de bambú y bebiendo varios sorbos.
"Solo en la práctica" respondió dejando a un lado su cuaderno a favor de continuar con la conversación. No todos los días uno podía hablar con una leyenda viva.
"Unos cuantos pajaritos me han dicho que eres bastante buena." dijo con intención dejando que las palabras flotaran sobre ellos.
Sakura lo miró.
"Supongo…"respondió con cautela.
"Aunque nunca tomo la verdad por sentada, dicho esto, ¿te importaría hacer una pequeña demostración para mí?"
La cautela se convirtió en sospecha. Nada en su postura o su tono le mandaban señales de peligro, pero Sakura no se dejó aplacar por eso. Si fuera cualquier otro se negaría de inmediato. No obstante, dudaba que obtuviese algo en su beneficio al rechazar una petición de uno de los Sannin. Incluso cuando esta parecía ser absolutamente sospechosa.
Jiraiya no espero a qué ella terminara de aceptar para agarrar un kunai y cortar su brazo izquierdo. El corte fue tan rápido y certero que la sangre tardó varios segundos en aparecer, para entonces Sakura, recuperándose de su asombro inmediato, se puso en pie con rapidez y agarró el brazo del hombre con firmeza, comenzando el tratamiento sin apenas vacilación.
La curación sólo duró unos segundos. Sakura se esforzó en que la piel quedara impune de marcas, recordándose que este era uno de los ninjas más poderosos de la época y que no iba a ser ella la que lo dejara con cicatrices menores por un descuidado tratamiento, sin importar cuánto quisiera dejar la herida tal y como estaba como recordatorio por la estupidez que acababa de hacer.
Al menos reconocía que su técnica era perfecta y que su conocimiento anatómico era 10/10. Había evitado arterias y venas, y el corte, pese a ser profundo, era liso y llano. Se podían notar los años de práctica y maestría en esos simples detalles.
Contempló satisfecha el resultado y dio un paso atrás, frunciendo el ceño hacia el hombre que parecía estar observando los frutos de su trabajo.
"Bueno, parece que esos pájaros no exageraban" comentó sin una pizca de culpabilidad y volvió a centrar su mirada en Naruto, quien acababa de hacer aparecer un sapo de tamaño mediano que parecía haberlo confundido con una mosca.
Sakura lo miró con incredulidad bien oculta. ¿Era eso todo? ¿Acababa de cortarse solo para comprobar si los cotilleos del pueblo eran ciertos? Jamás había visto algo tan…irresponsable. ¿Y qué hubiera pasado si no hubiera tenido las habilidades? ¿Se habría desangrado justo enfrente de ella? ¿Había acaso pensado en la posibilidad de que Sakura podría no haber estado tan versada en heridas tan expuestas?
Detuvo su tren de pensamiento y se obligó a serenar su mente. No importaba. Fuera cual fuese su intención, Sakura había cumplido. Jiraiya era conocido por ser un misterio impenetrable. Desentrañar su mente sería como sumergirse en un laberinto sin final. Era mejor complacerlo en sus pequeños deseos y esperar que eso no repercutiera en ninguna forma sobre ella.
Se tragó el gruñido irritado que quería dejar sus labios y se contentó con fulminarlo con la mirada por el resto de hora.
Konoha 22 de julio, Compuesto del clan Nara.
"Es domingo"
"¡vaya! no lo sabía"
"Ino, es domingo"
"sigues repitiendo eso, ¿hay algo en especial con este día?"
"es domingo. Lo especial del domingo es que no es especial."
"¿y…?"
"Y…¿Qué haces aquí interrumpiendo mi día no especial?"
Ino se burló de él arrastrando los pies por el tatami. Observó su habitación con una mueca de disgusto y arrugó la nariz.
"esto está hecho un desorden, ¿no limpias?"
Shikamaru se pasó una mano por la cara, preguntándose en qué momento había aceptado tener la presencia de una mujer tan molesta en su vida. Ah, cierto. No lo había hecho. Fue ese estúpido pacto Ino-Shika-Cho que había jugado con su destino. Si hubiera tenido un poco más de motivación podría haberse negado a ser partícipe de tal tradición, pero la energía necesaria para discutir eso con su padre habría resultado siendo más de la que estaba dispuesto a desperdiciar.
Ahora, en momentos como ese, se preguntaba si no debería haber arriesgado su inactividad personal por un compañero de equipo menos molesto.
"limpio el domingo" murmuró estirando con pereza las mantas sobre su cama. Todavía no entendía cuál era el propósito detrás de eso. En unas cuantas horas más estaría volviendo a utilizarla y tendría que repetir la misma acción de nuevo al día siguiente. Había intentado racionalizar con su madre al respecto, pero solo consiguió un sermón de veinte minutos sobre la importancia del orden en su vida.
Mujeres molestas, todas ellas pensó golpeando con el puño la almohada hasta devolverla a su estado esponjoso y mullido.
"date prisa entonces, tenemos mucho que hacer" dijo Ino, revoloteando frente a su estantería, ojeando sin interés los libros que allí se encontraban.
Shikamaru se giró con rapidez.
"¿tenemos?" preguntó con un borde de pánico en su voz. No, no. no. Su preciado domingo no iba a ser asesinado por las locuras de Ino. No lo permitiría.
"¡Si, tenemos! Te recuerdo que quedan apenas dos semanas para las finales, puede que estés cómodo con tu contrincante, pero YO tengo a la arena como oponente, y te diré algo, no pienso perder, así que será mejor que me ayudes a idear un plan o lo juro por el sabio que le contaré a tu madre sobre su porcelana de boda que rompiste hace tres años"
Shikamaru empalideció varios tonos.
"no te atreverías" dijo con más confianza de la que sentía.
Ino sonrió triunfante, cruzándose de brazos con actitud vencedora. "Pruébame"
Se miraron fijamente durante un minuto entero. Ino, por supuesto, ganó.
"Mierda" masculló él, dejando caer la cabeza en derrota.
"¡Genial! Reúnete conmigo en el patio. Esta vez el equipo Asuma pateará los traseros de quien se nos ponga por delante" trinó Ino con voz chillona y entusiasmada, saliendo de su habitación como un vendaval sin control.
Shikamaru no compartió su entusiasmo, en lo absoluto, pero calculó que la energía para quejarse sería mayor que la energía que emplearía en ayudarla a no ser aplastada por el titiritero de la arena.
Además, si su madre se enteraba de la porcelana rota, esa que había culpado a los ciervos sagrados de romper, era Nara muerto.
Como su padre bien diría, Un buen shinobi debe saber cuáles batallas ganar, y cuáles perder.
Un sabio hombre su padre.
Konoha, 26 de julio, Cuarto campo de entrenamiento.
TenTen tomó varias bocanadas de aire tratando de recuperar su respiración. Apoyó las manos en sus rodillas y se inclinó hacia delante, sintiendo las gotas de sudor bajando por su nuca. ¡Malditos viejos haciendo el examen en esas fechas! ¿Acaso no sabían lo que un golpe de calor era? ¡Y ni siquiera había pasado a las finales!
"De nuevo"
Su garganta hizo un sonido de incredulidad y tuvo que levantar la mirada para ver a su compañero de equipo posicionarse otra vez en medio del claro, listo para reanudar el entrenamiento.
"estas de broma ¿verdad? ¡Neji, ya has superado cualquier entrenamiento posible! Si sigues así ni siquiera te quedaran fuerzas para hacer el examen"
Honestamente estaba preocupada, pero también no quería seguir bajo ese sol abrasador ni un segundo más. ¿Por qué se había ofrecido a ayudarlo? Ah, claro, porque su otro compañero estaba postrado en una cama con pocas posibilidades de levantarse nuevamente, y su sensei se estaba lamentando de la pérdida en la única manera destructiva que sabía.
"Todavía no, no es suficiente" repuso él, con sus ojos blancos llenos de venas mirando a través de ella. Si no fuera porque estaba acostumbrada a tal vista habría retrocedido intimidada. Maldición. Realmente no iba a dar su brazo a torcer.
Suspiró derrotada y sacó otro rollo de pergamino. Se puso en posición y lo miró con el ceño fruncido.
"¿listo?"
"siempre"
Por desgracia pensó soltando todo su arsenal sobre él. Realmente esperaba que el chico no se sobre exigiera. Lo último que le faltaba era tener que explicarle a Gai-sensei por qué había convertido a su alumno en un colador.
Konoha 29 julio, Compuesto del clan Aburame.
"Has avanzado mucho, Shino. El chico Nara no tiene ninguna oportunidad"
"Sin embargo, no es bueno confiarse ¿por qué? porque la subestimación conduce a la derrota"
Los insectos volaron a su alrededor enviándole mensajes de apoyo y confianza. Ellos también pensaban que su antiguo compañero sería fácilmente devorado. Shino les tuvo que recordar en un tono ligero que no iban a matar a nadie, solo incapacitar. Los insectos revolotearon disgustados ante eso, llevándose una mirada divertida de Tatsuma, el shinobi que su padre había seleccionado para ayudarlo en su entrenamiento.
"ten fe en tus habilidades, piensa las cosas con calma y no te apresures a actuar" le dijo poniéndole una mano en el hombro "con eso en mente, pasarás"
Shino asintió. No tenía nada en contra de Shikamaru, pero tenía una responsabilidad con su equipo y con su clan. Perder no era una opción.
Konoha 30 de julio, tercer campo de entrenamiento
Dragón. Tigre. Liebre.
"Elemento agua: Olas furiosas"
Un chorro de agua salió disparado de su boca a alta presión, chocando contra la muralla de tierra que había creado previamente. Frunció el ceño y cambió de sellos.
Libre. Jabalí. Carnero. Rata.
"Elemento Rayo: Ola inspiradora.
La energía eléctrica partió desde su cuerpo hasta el agua. El claro se iluminó con el juego de luces fluorescentes, los pájaros chirriaron alterados mientras se alejaban de los árboles cercanos y el sonido de la electricidad zumbó por el aire mientras la técnica conjunta se enfrentaba al montículo de tierra.
Rompió el jutsu y miró el resultado. Tal y como esperaba, el agua por sí sola no era lo suficientemente fuerte para romper la tierra, pero si se combinaba con un jutsu de elemento rayo, que era naturalmente fuerte en contra del elemento tierra y tenía buena compatibilidad con el agua, entonces la fuerza de impacto aumentaba drásticamente.
Miró la muralla partida a la mitad y asintió conforme. Bueno, todo dependía de la cantidad de chakra empleado y de la concentración del usuario. Cualquier técnica tenía el potencial para resultar letal si se empleaba bien.
Estiró los brazos por encima de su cabeza y relajó los músculos.
Contrario a la creencia de Naruto, en realidad si estaba preparándose. Tal vez no para lo mismo que el resto de los participantes (a excepción de los de la arena), pero sí que estaba llevando a cabo un riguroso entrenamiento para sobrellevar todas las dificultades que podrían presentarse. Ya había creado más de diez planes de contingencia por cada pequeña situación hipotética; Desde intervenciones médicas de emergencia hasta una huida apresurada de la aldea. Sakura había hecho medidas para todo. Y aun así, con todo esa seguridad planeada, todavía había decidido aumentar su arsenal de habilidades por si llegara el caso de que se diera una pelea más abierta.
El elemento agua, aprendió, era bastante más sencillo que el elemento rayo. No solo porque fuese su afinidad secundaria, si no porque el tiempo de preparación y concentración era menos. Sakura meditó durante un tiempo la razón de esto, hasta que llegó a la conclusión que el agua debería de ser más fácil simplemente por la constitución de sus cuerpos. Después de todo, un 65% aproximadamente de peso corporal era agua, si se hacía una relación entre usuario y material era obvio porque su realización resultaría más sencilla.
El elemento rayo, en cambio, requería una gran concentración y un buen control de chakra. Gente como Naruto que liberaba tanto chakra sin poder contenerlo tendrían grandes dificultades para poder dominar una técnica de este elemento. Sin embargo, por otra parte, era uno de los elementos más útiles en ataques físicos tanto de corto alcance como de largo.
Moviéndose hacia la salida del campo recogió su sombrilla y su bolso del suelo. Sacó una botella de agua y bebió ávidamente, notando como los rayos de sol quemaban la coronilla de su cabeza. Chasqueó la lengua y frunció el ceño, ¿a quién se le ocurría hacer los exámenes en esas fechas? Le envió una mirada mortal al sol y se apresuró a refugiarse en la sombra de su parasol.
Había prometido ir a visitar a Naruto en su entrenamiento, pero estaba seguro de que el rubio entendería si tomaba un pequeño desvío hacia el bar más cercano.
Konoha, 1 de agosto. Hospital de Konoha.
"y entonces el gran jefe sapo me puso a prueba arrastrándome por todas partes, intentando hacerme caer ¡pero no me caí! Después de todo el esfuerzo que puse en esa invocación ¡como si fuera a dejar que un sapo arruinara eso!"
Shikamaru levantó una ceja pero no dijo nada, Chouji siguió comiendo patatas fritas y Lee, que se había mantenido en silencio durante toda la historia, asintió y sonrió. No era la sonrisa que uno esperaría ver en su cara, pero ninguno de los presentes comentó al respecto. Todos habían sido informados de las pocas posibilidades que tenía el joven para volver al servicio activo, y habiendo estado allí el momento en el que fue herido lo encontraban un tema aún más difícil de tocar.
"entonces ahora puedes hacer una convocación. Guay" Dijo Shikamaru arrastrando las palabras, estaba recostado en la silla al lado de la cama de Lee y llevaba su ropa de civil.
Naruto, sentado al borde de la cama con su pijama de hospital, asintió entusiasmado.
"No solo eso. Sakura me dijo que debía pensar en mi combate contra Temari, así que también me he estado preparando otras cosas. ¡Así es cómo he terminado aquí! dijeron que tenía agotamiento de chakra o algo así, pero me recupero con facilidad; estaré como nuevo para el examen"
Chouji arrugó el paquete de patatas vacío y lo lanzó con certera puntería hacia la papelera de la esquina. Sacó otro de su bolsa y lo abrió.
"Hablando de Sakura-san, el otro día la vi en los campos de entrenamiento" Comentó echándose un puñado de papas a la boca.
Naruto parpadeó sorprendido "¿en serio?"
Shikamaru chasqueó la lengua con disgusto "bueno, mátame, incluso los genios se ponen nerviosos; eso es el examen chunin para ti"
"¡podría habérmelo dicho, así habríamos entrenado juntos!" dijo Naruto haciendo un sonido de frustración.
"idiota, tu solo la retrasarías"
El rubio frunció el ceño pero no encontró nada que decir ante eso. Probablemente fuera cierto. Su amiga tenía la habilidad para pasar por cada entrenamiento como si este fuera un paseo por el parque. Sacó un puñado de patatas de Chouji ignorando la mirada de este y se las metió en la boca con fuerza.
"¿y Sasuke-kun? La enfermeras dijeron que se había escapado de su habitación, no lo han vuelto a ver" dijo Lee
"¿huh? Ah, está entrenando con Kakashi-sensei" respondió Naruto en tono despreocupado.
"hm" Lee frunció el ceño y apretó las mantas con los puños "su oponente es Gaara-kun, ¿verdad?"
Naruto se congeló. La mano que había extendido para agarrar más patatas quedó suspendida en el aire y la retractó lentamente. Shikamaru y Chouji también parecieron incómodos, mirando hacia cualquier otro lado menos al muchacho herido.
Lee vio la reacción de los tres antes de dejar escapar una pequeña risa sin humor.
"Sabéis, no tenéis que tratarme como si fuera cristal. El que tomó la decisión de luchar y resultar herido no fue nadie más que yo, no hace falta que os sintáis mal por eso" dijo con una sonrisa triste, acariciando con su mano libre el cabestrillo en su brazo derecho.
Naruto frunció el ceño.
"Eso no significa que estuvo bien. Él no debería haber hecho lo que hizo, ya había ganado el combate, no necesitaba…"sus palabras murieron y miró hacia un lado con impotencia. Lee no le había parecido mucho cosa al principio, pero su combate contra Gaara había cambiado su opinión sobre él. Era sin lugar a dudas una buena persona, y aun mejor shinobi que él. Que terminara de esa forma…era inconcebible.
Lee no dijo nada, permaneció con la mirada perdida durante un buen tiempo, quizás reviviendo la lucha que lo había llevado a ese estado calamitoso.
Los tres se miraron de reojo preocupados.
"¿sabéis lo que deberíamos hacer una vez que el examen termine?" preguntó Chouji de pronto en tono serio. Lo miraron intrigados y expectantes, sin poder imaginar qué era lo que iba a decir.
"Una barbacoa"
Cayeron hacia atrás.
"Mierda Chouji" dejó escapar Shikamaru frotándose la frente como si tuviera un dolor de cabeza agudo.
Naruto bufó "y yo que pensaba que ibas a decir algo serio"
Chouji no se dejó apaciguar por sus respuestas.
"Una barbacoa es el mejor método para celebrar" dijo con firmeza, atrayendo la atención de nuevo hacia él "A pesar de todos los peligros que hemos enfrentado hasta ahora, todavía estamos vivos. ¿No es eso un motivo para asar carne y disfrutar de nuestra juventud?" exigió un brillo imperioso en los ojos.
Las palabras atraparon enseguida a Naruto y a Lee.
"¡Bien dicho, Chouji!" exclamó el rubio dándole un golpe en el hombro con expresión alegre "¡Después de estos exámenes haremos una gran fiesta e invitaremos al resto de equipos!"
"Cierto, Chouji-kun, todavía estamos vivos ¡Nuestra juventud aún no ha acabado!" añadió Lee, luciendo mucho más animado que momentos atrás.
Shikamaru dejó escapar un suspiró resignado ante la idea. Miró de reojo a Chouji y observó con cautela el brillo de complicidad en su mirada. Verdaderamente, tenía dos miembros de equipo terroríficos.
3 de agosto. En algún lugar de Konoha…
Esquivó hacia la derecha, retrocedió dos pasos, giró hacia atrás, se movió hacia la izquierda, bloqueó una patada, atrapó un kunai con la boca, saltó hacia delante, se detuvo abruptamente y se echó a un lado librándose por poco de ser quemado vivo. Justo las manos con rapidez y realizó la secuencia de sellos, si era rápido todavía podía-
-el sonido de una alarma sonó a lo lejos.
Sasuke maldijo.
Dos aplausos vinieron desde arriba. Kakashi saltó de la roca donde había estado observando y aterrizó a su lado con suavidad.
"Bien hecho. Has conseguido esquivar a mis ninken durante una hora, lo cual concluye con éxito nuestro entrenamiento por hoy" dijo.
Sasuke se cruzó de brazos, ignorando los raspones y cortes en sus extremidades "No es suficiente, ni siquiera estoy cansado, hagámoslo de nuevo"
Kakashi ladeó la cabeza ignorando su tono exigente "me temo que si te desgasto más por día no serás capaz de hacer el examen como corresponde. Además, tenemos invitados"
Sasuke levantó una ceja ante lo último. Kakashi se giró hacia un lado y los dos vieron cómo a lo lejos dos figuras conocidas avanzaban por el terreno rocoso hasta ellos.
"¡justo a tiempo para el almuerzo!" Anunció Kakashi.
Sasuke los miró desconcertado.
"¿Qué estáis haciendo aquí?" preguntó cuando los tuvo delante.
Naruto sonrió con suficiencia "Como hemos completado nuestro entrenamiento pensamos hacerte una visita, para ver cómo sufrías"
"Naruto estaba preocupado por tu enfrentamiento con Gaara y me rogó que le dijera dónde estabais entrenando" dijo ella, ignorando el repentino aspecto azorado del chico y levantando la bolsa que cargaba "traje el almuerzo" añadió.
Kakashi cogió la bolsa y la llevó hacia un lado del claro donde tenían el campamento montado, Sakura lo siguió de cerca dejando a los dos muchachos en un incómodo silencio.
Naruto se aclaró la garganta y se rascó la cabeza torpemente.
"Entonces… ¿Cómo lo llevas?"
Sasuke lo miró fijamente. "¿así que, preocupado por mi?"
Naruto se atragantó con su propia saliva.
"¡¿Qué?! ¡¿Yo?! ¡Ja! En tus sueños bastardo, solo vine aquí por…por… ¡por Kakashi-sensei! ¡Eso es! Vine a ver a Kakashi-sensei"
"hn"
"de verdad"
"te creo"
"¡lo digo en serio!"
"Lo que sigas"
"Tu- ¡ahg! ¡Olvídalo!"
Se dirigió hacia los miembros restantes de su equipo enfurruñado y Sasuke lo siguió detrás sonriendo socarronamente.
El almuerzo fue tranquilo, o al menos lo fue por un tiempo. Naruto rápidamente se zambulló en un resumen muy detallado de su entrenamiento con el sabio sapo (Sasuke casi escupió su onigiri al enterarse, pero lo ocultó sutilmente). Lucía tan emocionado contándolo que ni Sasuke tuvo el corazón para decirle que los secretos de un entrenamiento no deberían ser divulgados tan libremente, sobre todo a los que iban a ser tus enemigos en breve. Naruto no parecía todavía haber asumido que podrían acabar luchando entre ellos, conociéndolo, pensó Sasuke, el muy idiota confiaba en que los tres de ellos ganaran el examen.
Sasuke no iba a engañarse y decir que tampoco una parte de él deseaba eso, pero era realista. Lo más probable era que tuvieran que competir entre ellos. Pelear contra Naruto podría estar bien; el sannin había estado a cargo de su entrenamiento, el rubio tendría que haber mejorado bastante, sería interesante ver qué tanto. Pelear contra Sakura, por otra parte, sería el verdadero desafío. Sasuke llevaba tiempo deseando pelear contra su compañera. Habían tenido sesiones de enfrentamientos, pero estas estaban supervisadas por Kakashi, y él siempre se había asegurado que los ataques empleados fueran no letales. Quería enfrentarla en un combate serio y obligarla a romper su estado de impasibilidad perpetua. Todavía no había olvidado lo fácil que había sido dominado por ella aquella noche hace poco más de un mes, había estado aplacado por la visión de su sharingan, pero el recuerdo seguía dando vueltas por su cabeza.
Terminaron de comer y recogieron. Naruto creó unas cuantos clones para que se encargaran de la limpieza, pero los clones terminaron discutiendo entre ellos mientras Naruto estaba en medio tratando de detenerlos. Sakura se acercó a Sasuke mientras veían el espectáculo.
"Naruto no lo ha dicho, pero está ansioso por mostrarte cuánto ha mejorado" dijo.
Sasuke la miró de reojo.
Ella se encogió de hombros "Realmente no me importa, pero sería un fastidio tener que escucharlo quejarse de que no estabas presente para ver su combate. Estaba bastante decepcionado de que no te quedaras para las semifinales, después de todo"
"No fue precisamente elección mía" objetó él con aspereza.
"lo sé. No te estoy culpando"
Él se quedó callado unos momentos antes de hablar de nuevo.
"¿peleó bien? Kakashi solo me dijo que había vencido a Chouji"
"lo hizo" respondió. Había un brillo en sus ojos, parecía…orgullosa.
"hn" miró al rubio ser golpeado por sus clones y resopló "Supongo que convenceré a Kakashi para ser puntual, pero solo porque no me creo que este idiota haya mejorada en lo más mínimo"
Sakura lo miró con la cabeza ladeada.
"Sabes, pensé que Naruto era tsundere, pero tú no te quedas atrás"
Sasuke farfulló indignado.
4 de agosto, en algún lugar a las afueras de la aldea.
"Joder, no me digas que he llegado un día antes" se puso de cuclillas en lo alto de la rama y dejó escapar un largo suspiro "Sabía que tendría que haberme quedado en las termas un poco más. Si, si, ya lo sé, no me mires así, esto también es culpa tuya, tendrías que haberme avisado de que íbamos demasiado deprisa."
El búho ululó y sacudió sus plumas. Parecía estar burlándose profundamente de su invocador.
"¿y ahora qué?"
El búho giró la cabeza mientras sus penetrantes ojos amarillos se entrecerraron con irritación.
"¿entrar dentro?" el animal hizo un sonido agudo "Bueno, es cierto que podríamos, pero necesitamos un buen disfraz… ¿hm? Oh, cierto"
Sacó la vieja máscara de su mochila. La giró en sus manos contemplándola. El ave hizo un sonido complacido y picoteó el material.
"Si, lo sé, yo también la extraño" acarició con cariño la cabeza del animal y se puso sobre la cara la máscara, adhiriéndola enseguida con chakra a su piel.
Su compañero agitó las plumas y emprendió el vuelo.
"Konoha, te he extrañado" murmuró con una sonrisa oculta. Cerró los ojos por un momento, respiró, los volvió a abrir-
-y las tres tomoes negras giraron.
AN: ¡Un bol de Ramen para quien averigüe quién era nuestro misterioso extraño!
