AN: Primero que nada: ¡lo siento! Se que ha pasado un mes y sé que prometí no tardar tanto en actualizar, pero este último mes ha sido un lío detrás de otro. Entre mudarme y los estudios casi no he tenido tiempo, y los ratos libres que he tenido mi cerebro no ha podido procesar más de dos palabras juntas. Se que muchos queréis que actualice con constancia, pero ahora mismo me es imposible. Espero que os reconforte saber que jamás abandonaré esta historia y que en cuanto pueda sentirme más tranquila tanto mentalmente como físicamente, escribiré enseguida. Solo os pido que seáis paciente conmigo.


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Capítulo 22

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Sasuke supo desde el momento en que puso un pie en la arena que ese no iba a ser un combate fácil.

Kakashi había sido muy claro con respecto a su oponente.

"ese niño es peligroso, Sasuke. No luchará para vencerte, si no para matarte. Antes de aprender a vencerlo, tienes que aprender a sobrevivirlo. Y créeme, vi lo que le hizo al chico de Gai. Si no quieres acabar en la cama de un hospital sin posibilidad de moverte para el resto de tu vida, no lo subestimes"

Y eso viniendo del hombre al que no había podido ni acertar un solo golpe durante ese ultimo mes decía bastante sobre la situación en la que Sasuke se encontraba. Sin embargo, no iba a bajar la cabeza ni echarse atrás. Esa era una de las tantas rocas en su camino que tenía que superar. Gaara no era más fuerte que Itachi, pero si que Sasuke. Si conseguía derrotarlo, estaría un paso más cerca de su objetivo. Así tenía que ser. Sin atajos. Un camino recto hacia su venganza.

En cuanto el jurado dio la señal sacó de su bolsa un par de shuriken y se los lanzó, apuntándole a la cabeza.

Gaara no reaccionó, pero un muro de arena envolvió las armas y las arrojó hacia un lado sin apenas esfuerzo.

Sasuke entrecerró los ojos al ver la arena moldearse hasta crear un clon. Así que eso era de lo que Kakashi hablaba. Un jutsu que no requería sellos de mano ni la acción del usuario. Sasuke pensó que podría tratarse de algún linaje de sangre, pero había visto a los hermanos del pelirrojo y ninguno de ellos poseía la misma habilidad. Y el niño no parecía ser la clase de shinobi que dedicaba horas y horas a perfeccionar una técnica propia.

No importa se dijo flexionando las piernas y acumulando chakra en la planta de sus pies Solo necesito acercarme lo suficiente como para golpearlo. Su arena no será un problema si el no está consciente.

Cargó hacia delante notando el borrón a su alrededor. Había aprendido durante ese mes de entrenamiento que no necesitaba tanta fuerza muscular si la reemplazaba por rapidez. Un puñetazo a velocidad normal podría romper algunos huesos, pero un puñetazo a 250km/h era suficiente para matar a alguien. Sasuke no quería llegar a eso, pero si tenía que decidir entre él y el psicópata de enfrente, bueno, no necesitaría una almohada para consultarlo.

Su puño conectó con la cara del clon, destruyéndola. No se tomó un momento para comprobar la reacción de su oponente ni escuchar los gritos sorprendidos del publico. Corrió en círculos alrededor de Gaara creando una nube de polvo que le sirvió para bloquear la linea de visión de su objetivo. Volvió a cargar, esta vez por la espalda. La arena bloqueó su ataque pero era demasiado lenta como para conseguir formar un escudo completo. Poco a poco aumentó la velocidad y comenzó a lanzar ataques desde los puntos ciegos. Cuando sus dedos rozaron la tela de la camisa del pelirrojo dejó escapar una pequeña descarga, no lo suficiente para causar daño real pero lo bastante notoria como para alertar a su oponente y que este volteara sobre si mismo y dirigiera su atención hacia delante. Con un fuerte impulso dio un salto por encima de su cabeza y le asentó un golpe con el talón en la coronilla.

Gaara hizo un sonido ahogado con la garganta y se tambaleó hacia delante.

Sasuke frunció el ceño mientras retrocedía unos pasos y observaba la reacción de su oponente. Por encima de él el estadio rugía con fervor y había alguien desde el palco central hablando sobre unas apuestas.

Ignoró todo a favor de intentar averiguar porqué ese maldito ninja de la arena seguía consciente después de haber sido golpeado en uno de los puntos que, según Sakura, podían poner a dormir hasta a un elefante.

Gaara se dio la vuelta lentamente. Sasuke se tensó.

De acuerdo. Por su mirada, podía decir que acababa de hacer algo bastante malo.

"Eres bueno, Sasuke Uchiha, muy bueno. Bien. No sería divertido si no lo fueras. Vamos, divirtámonos un poco más. Este mismo sentimiento ¡Dame más!" dijo con una emoción siniestra en la voz, sonriendo de tal manera que le recordó a Orochimaru.

Genial. Me las arregló para conseguir la atención de todos los locos homicidas del mundo. Solo mi suerte.

La piel del rostro del pelirrojo comenzó a descascararse y desprenderse, reconvirtiéndose en arena que en vez de caer se mantuvo dispersa por el aire, rodeando el cuerpo de su usuario. Un torrente de arena salió despedida de la calabaza que tenía a sus espaldas, dividiéndose en dos, alzándose sobre él como una serpiente de dos cabezas.

Gaara lo miró con placer sádico y su sonrisa creció.

"Veamos que tan rápido puedes correr" alzó una mano y la arena se abalanzó a toda velocidad hacia él.

Sasuke apretó los dientes y saltó.


Al mismo tiempo…

"¿La Arena y el sonido? ¿esta completamente seguro, señor?" el chunin que preguntó esto recibió una mirada poco impresionada de su superior y una de lastima de sus compañeros.

"No, Ishimoto, me lo he inventado todo porque el día estaba siendo tan jodidamente aburrido que he decidido añadirle un poco de diversión. ¿tu que crees?" espetó el jounin a cargo de la patrulla de la muralla este.

El chunnin tuvo la decencia de parecer avergonzado.

El jounin dejó escapar un suspiró sufrido y miró al resto de su equipo con seriedad "ahora, atentos todos. Anbu a informado al respecto y el día en que Anbu de un informe mal será el día en el que Shikaku deje de fumar."

pese a la broma, nadie se rió. No había mucho de lo que reírse cuando les acababan de informar que muy pronto entrarían en plena guerra.

"¿que ordenes seguimos, señor?" inquirió uno de los veteranos del grupo.

El jounin a cargo frunció el ceño y miró hacia la zona de la alea donde se estaba celebrando en ese mimo momento los exámenes chunin y donde se encontraba uno de los lideres del ejercito enemigo.

"confiaremos en nuestros compañeros para manejar la situación en el estadio. Nosotros mantendremos el frente aquí. Nadie cruza ni se va sin que lo veamos. Doblaremos la vigilancia y nos dividiremos en equipos de cuatro, que nadie vaya solo. Si Orochimaru se ha aliado con la arena debemos actuar suponiendo que conocen el terreno tanto como nosotros, no os dejéis engañar por ninguna falsa seguridad. Cualquier avistamiento del enemigo, cualquiera movimiento sospechoso, lanzáis la bengala de emergencia. ¿ENTENDIDO?"

"¡SI!"


Unos minutos antes…

Los cuatro shinobis del sonido se mantenían a la espera de la señal. Tenían ordenes de moverse solo cuando la bomba de humo fuera dispersada, ni antes ni después. Y esperar no estaba haciendo nada bien a su ya tensa convivencia.

"¿por qué tardan tanto? ¿a qué están esperando? Estoy cansado de esperar,¡quiero actuar ya!"

"Cállate ya, me pones enfermo, tu balbuceo interminable solo hace que me duela la cabeza"

"¿quieres que te duela la cabeza de verdad?"

"Mierda, ¿tenéis que pelear todo el rato? Estoy harta de escucharos"

"dejadlo ya, conocéis las ordenes. No nos movemos hasta que veamos la señal. Si algo sale mal con el plan Orochimaru-sama no estará feliz"

"no me sermonees, gordo"

concentrado estaban en discutir que ni siquiera se dieron cuenta del búho que los observaba por encima de sus cabezas, agazapado en las ramas de árbol.

El animal pestañeó con inteligencia y emprendió el vuelo. Unos metros más allá, apoyado contra la pared posterior del estadio, cerca del bosque, estaba su contratista. Sobrevoló por encima de la cabeza de este y se terminó parando en su hombro, mirando con intensidad el sitió por donde había venido.

El ninja desapareció en un parpadeó y los apareció a una buena distancia del sitio de encuentro. El búho le dirigió una mirada molesta y el hombre solo se rió.

"si, lo siento, ya sé que podrías haber venido aquí por tu cuenta, pero no me quiero arriesgar, has estado bastante activo estos últimos días"

El animal lo miró de reojo, en su mirada se podía leer claramente un ¿de quien crees que es la culpa, maldito humano?

"Sabes que no tenemos alternativa. La vigilancia se ha duplicado y aunque estoy bastante seguro de que no hay forma de que nadie me atrape, no quiero correr riesgos. Tu pasas desapercibido fácilmente, eres el espía ideal."

El búho se aplacó un tanto ante los halagos y por primera vez asintió conforme.

"de acuerdo, ahora, ¿que has descubierto?"

El animal bajó a tierra y comenzó a escribir con la garra de su pata varios signos que para cualquier extraño no tendrían ningún significado, pero para ellos dos, quienes habían recibido las enseñanzas de la misma persona, eran la única manera segura de comunicarse.

"así que ya están listos. Bueno, supongo que al menos una cosa va de acuerdo a lo previsto"

El búho ladeo la cabeza.

El hombre agitó una mano "si, ya sé que no debería preocuparme por la evacuación, pero es extraño. Es demasiado pronto. Y viste las patrullas Anbu antes ¿no? Era una alerta de emergencia nivel 5. Significa que se están preparando para una guerra. Y tu y yo sabemos que no tendrían que saber nada de eso todavía"

el ala del animal se agitó.

"no importa que sea una pequeña diferencia de tiempo. Es una diferencia. Todos estos años me he frenado a mi mismo para no interferir y alterar las cosas, y ahora algo ha sido alterado."

la invocación se posó de nuevo sobre su hombro y frotó su cabeza contra un costado de su mascara.

Acarició la cabeza de su compañero peludo y su voz sonó firme cuando continuó.

"Primero Kirigakure y ahora esto. Alguien esta interfiriendo, Osamu. Debemos encontrarlo y detenerlo, antes de que sea demasiado tarde"

y con un parpadeo desapareció.


En las gradas…

Kabuto sabía que algo no iba de acuerdo al plan mucho antes de que uno de los ninja del sonido que tenían dispersos por la aldea apareciera a su lado informándole sobre la evacuación de civiles y la movilización de los activos.

Le hubiera gustado maldecir a alguien, pero desgraciadamente él era uno de los que habían llevado todo el cotarro y un fallo en la planificación del plan supuestamente recaía sobre él, así que a favor de no atacarse a sí mismo se concentró en tratar de pensar una manera de hacer que todo eso funcionara sin que tuvieran que salir huyendo como unos tontos.

Gaara todavía no estaba listo. Su trasformación requería tiempo, y si no conseguían meter a suficientes hombres en la aldea para que las tropas se centraran en ellos y no en el Jinchuriki, entonces la invasión se iría a la porra. La otra opción, se dijo, sería priorizar la seguridad del niño y llevarlo al centro de Konoha. Las invocaciones distraerían a las patrullas, y los infiltrados podrían detener a los Anbu y a los activos el tiempo suficiente como para que Gaara entrara en modo bijuu.

Sería un poco caótico y desordenado, más de lo previsto, pero tendría que servir.

Se preguntó, un tanto irritado mientras hacia los sellos de mano, cómo habían conseguido esos palurdos de Konoha enterarse de sus planes y quien había sido el causante de todo ese lío. Desde luego... todo habría sido mejor si se hubieran quedado quitesitos.


Sakura maldijo en todos los idiomas que conocía cuando las plumas comenzaron a caer.


AN: Próximamente...(creo...)