Las lágrimas siguen fluyendo soy patética llorando en esta fuente... Soy tan patética por hacerme ilusiones con un hombre que no me amo nunca, sentí como alguien se acerca, pero no levantó mi rostro en ningún momento... Mi corazón se rompió por completo al ver esa propuesta de matrimonio del amor de mi vida con otra chica.
—Llora Serena -dijo Molly se que se esta sintiendo mal al verme así, yo se muy bien que me veo muy patética- llora lo necesitas...
Me acarició mi cabello, mi corazón estaba desecho, mi cabeza hecha un desastre momentos que pasaba con él... Nuestras pocas aventuras la vez que me entregue a él, mi ilusión de ser madre... Rini, mi pequeña niña... ¡mi princesa, ella no existirá por esto y por la traición de él! Ella no tenía nada de culpa...
—Molly debemos irnos ya -le dije y me levante sorbiendo mi nariz- debo volver a casa ya...
—Serena debí sacarte de ahí para que no vieras eso -me dijo triste, no Molly no tienes la culpa de nada- lo siento mucho amiga por hacerte pasar por esto.
—No pasa nada, debía verlo por mis ojos y no cuando él tenga la dignidad de decírmelo en la calle... Terminando por humillarme llorando frente a él
Me levante con rapidez, pero al momento me todo me dio vueltas además me empezaron a doler las piernas sentía mis como mis extremidades dolían como si los hubieran golpeado con algo de metal... Que no me pude poner muy bien en pie sentía mis piernas fallar.
—¡Serena! -exclamó asustada y me agarro preocupada inhale con fuerza- ¡¿estas bien?!
—Si estoy bien -conteste gruñendo de dolor... Sabia que no podía ser verdad el haberme sentido bien- solo fue un pequeño dolor que me atacó.
—No te dejo ir sola a casa, te llevaré a tu casa.
Asentí me ayudó a caminar para tomar un taxi en el camino el dolor fue cesando un poco, ella me abrazaba y me daba palabras de consuelo, pero nada me servía ya que es muy fuerte esa traición yo lo amo y yo tenía grandes sueños junto a él... Pero todo se fue a la borda, él nunca me amo él solo quería estar conmigo por ese futuro me utilizo de una manera tan horrible y mi dolor es realmente horrible... Sigo pensando y preguntándome ¿porque a mi? Yo soy buena no he hecho mal a nadie y me pasa esto.
—Serena ya llegamos -dijo sacandome de mis pensamientos y le mire asintiendo tomando mi bolso- es mejor que entres antes de que vuelva a darte un ataque...
—Gracias Molly -agradecí y baje con cuidado del taxi sacando dinero- gracias Molly... Ten toma mi parte
—No te preocupes yo pago -me negó el dinero y yo volví a asentir dándole las gracias, pero antes de que se marchara el taxi- Serena diles por favor por lo menos a ellos.
Con decirme eso se fue de la entrada de mi casa, lo medite por algunos minutos antes de entrar creo que es lo mejor decirles a mis padres... Ellos deben de estar enterados, ellos me dieron la vida y por lo menos debo contarles... Me dirijo a la sala en donde están, ya que escuche la televisión prendida
—Hola Hija -me saludo mamá con una sonrisa y suspire- ya llegaste.
—Si ya llegue... Mamá necesito hablar con ustedes... -dije con un gran nudo en mi garganta que se hizo durante en trayecto a la sala- es algo urgente.
—¿Pasa algo?
—Voy a mi cuarto por unas cosas y les digo absolutamente todo.
Ella asintió con preocupación me fui a mi cuarto a cambiarme por algo mas cómodo además si debo decirles mi situación debo mostrarles como esta mi piel... Me dolerá mucho ver sus caras al ver mi cuerpo.
Una hora después.
Se los he contado les di pruebas de mi salud... Estoy con mi rostro escondido en mis rodillas aguantando el ardor de tocarmeaunque eso no es doloroso, lo doloroso es estar escuchando como mis padres llorar de enojo e impunidad sintiéndome culpable.
—Serena... -me llamo... Papá tu voz me duele, tu tono- ¿no hay nada que hacer?
—No papá nada... Esta muy avanzado nada se puede hacer... -respondí mi voz era entrecortada sin levantar la mirada de mis piernas- solo queda esperar el momento final.
Estoy muy avergonzada por no habérselos contado el mismo día que yo me entere, pero tenía mucho miedo... No quería que se preocuparan por mi, mucho más desde que me convertí en una sailor...
—Perdón por no contárselos antes, pero no tenía valor.
—No hija, perdonanos a nosotros por no ver las señales a tiempo...
Me dijo mamá e hizo que me sintiera más mal, pero lo que siempre añore desde que descubrí esto fue un abrazo, ellos me están abrazando las personas que me dieron la vida, pero también la que verán irse en poco tiempo, nos mantuvimos abrazados y lloramos los tres juntos.
—Lo siento mucho...
(...)
Ha pasado ya una semana desde que se los conté han estado muy atentos conmigo y se los agradezco mucho, ya que últimamente he perdido el apetito a todo... Me dan nauseas al ver la comida esos son los síntomas de que estoy empeorando cada día más y además las manchas se me dificulta esconderlas.
—Serena últimamente te notamos muy delgada y casi no comes.
—No es nada Rei -respondí con un suspiro cansado- solo no tengo apetito.
En esa semana las trataba de evitar todo lo posible, pero no podía porque se acercaban mucho a mi era difícil de hacerlo por lo menos Molly se nos unió y no me ha dejado sola con ellas.
—Tienes que cuidarte la salud que eso es lo primero.
—Si Ami, si eso lo sabemos muy bien -hablo fría e indiferente Molly y le mire de reojo- solo no tiene apetito dejenla ni que por eso se vaya a morir.
Un escalofrío recorrió mi columna vertical al escuchar eso, provoco que me pusiera tan rígida y Molly al parecer se dio cuenta de lo dijo que rápidamente se corrigió.
—Digo enfermar, no morir... Lo siento...
—Molly... No pasa nada... -susurré agachando mi cabeza sabiendo que es literal aunque ella lo dijera como un decir- eso es verdad...
—Por cierto Serena, ya no te he visto vio con Darien.
Mordí mi labio sentí que mis ojos se cristalizaron que bueno que tenía mi cabeza agachada ya que se hubieran dado cuenta que estoy por llorar ¿porque me hacen daño de forma indirecta?
—Bueno... -comencé a decir tartamudeando y sentí que iba a hiperventilar- él esta muy "ocupado" con sus prácticas.
—¡Estoy harta! -Molly grito provocando que todas saltemos del susto y le mire asustada por si llega a contar sobre mi enfermedad- ¡dejen a Serena con sus cosas son privadas!
—Mina solo preguntó algo que no fue malo.
—Por eso lo digo y mejor haganse cargo de sus cosas.
Se levanto enojada para luego agarrarme a mi y llevarme lejos de ellas, una vez lejos me soltó tomandome de los hombros suavemente y me miro.
—Perdón -se disculpo preocupada y miro mis brazos- ¿te lastime?
—No me lastimaste para nada, ni siquiera tuve y poco de dolor.
—Serena... -murmuro mi nombre y me abrazo de forma suave- deberías faltar ya a la escuela y quedarte en casa, no debes pasar por estas cosas...
—No lo haré porque me divertire mucho y atesoraré muchos recuerdos... -dije con voz quebradiza y algunas lágrimas- no quiero irme sin ningún recuerdo.
—Pero Serena...
—Molly por favor.
Le rogué, no quiero irme sin antes de tener un recuerdo bueno... Ella asintió nos separamos para darme un beso en la mejilla y rápidamente volvimos con las demás quienes se notaba que están enojadas suspire triste... Nos volvimos a acomodar, ahora el aire estaba tenso y no me gustaba.
—Serena seria mejor que ahora no nos juntemos -anuncio Lita enojada tomando sus cosas- nosotras creíamos que Molly era muy amable, pero ya vimos que no.
Se levantaron yéndose del patio dejándonos solas, ellas no me dejaron responderles y quería decirles unas buenas cosas.
—Me dijeron a mi grosera, pero no se dan cuenta de sus actos... -comento Molly con un suspiro de frustración- aqui las groseras fueron ellas contigo.
Me abrazo no pude más otra vez y me solté a llorar, porque diablos no puedo dejar de sentirme triste, de llorar y de no ser fuerte.
—Vámonos a tu casa, faltaremos a clases.
—Si... Vámonos necesito descansar un poco... Hoy a sido un día totalmente pesado para mi.
(...)
Me encontraba en mi cama descansando hace unos minutos tuve un ataque de tos con sangre y gracias a ese ataque estoy bastante débil, sin ganas de nada... Ha excepción de llorar por mis desgracias como siempre lo he hecho, mi mamá ahora fue por algunas medicinas para calmar mi dolor cual va empeorando.
—Sere aquí están -dijo entrando a mi habitación y suspire mentalmente- las medicinas.
—Mamá -le llame mirándole con tristeza aunque el doctor me las receto, no me sirven de nada- gracias.
—Lo se hija -dijo entendiendo mi mirada y jugaba con la bolsa- pero no pierdo nada con intentar.
Sus ojos se llenaron de lágrimas y me siento tan fatal al saber que soy la causante de ello, nunca me ha gustado verla llorar y le limpie las lágrimas tome las patillas el vaso con agua para luego dárselos.
—Mi hermosa princesa, no te olvides que te quiero.
Me beso la frente llorando y se retiró de ahí rápidamente... Por fin estando sola nuevamente yo también empecé a llorar.
Continuará...
