Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía
Solo para mayores de 18.
Yani muchas gracias acompañarme nuevamente en estos lados, ¡eres un amor!
Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook
Bueno, esta historia llegó a mi de una forma tan rápida y exigente, que tuve que dejar de hacer todo lo demás para darle voz, ¡espero que les guste!
Voy a empezar disculpándome por ser así.
Pero es que él tiene la culpa.
¿Como para qué se toma fotografías tan sugerentes?
Hace un par de años atrás, cuando lo encontré en esa red social, lo primero que pensé fue: "guau, las personas de verdad se ejercitan". Recuerdo haber mirado mi silueta en ese mismo momento y no haberme sentido ni un poquito mal. Bueno poquito. Me gustan las galletas, y le entro duro a los refrescos y la comida chatarra, tampoco voy a esperar tener una cintura de avispa si esa es mi dieta, y ver fotografías es mi pasión.
Nada de ejercicio para mí, de hecho, pienso que está sobrevalorado en estos tiempos. Cualquier cosa con ruedas cuesta un ojo de la cara, y lo que valía una caminadora antes de la pandemia ahora se asemeja al valor de un automóvil, uno feo, pero… ¿sí me explico?
Mientras todo mundo comenzó a subir fotografías de básculas y kilómetros corridos, yo me debatí entre subir una foto de mi galleta favorita de frutos secos, o una básica de mi dona predilecta de chocolate. No subí ni una ni la otra, de alguna manera los demás me hicieron sentir mal. Conforme los días fueron pasando, también mi humor fue cambiando.
Al principio pensé que era de lo más agradable pasar tanto tiempo en casa, tenía muchos planes, ya saben: leer aquella saga que Rosalie me había recomendado, ver esa serie de motoristas que Emmett sugirió… y luego estaba mi mejor amiga Alice, haciendo ejercicio como campeona y compartiéndose en vivo y en directo haciéndolo. De verdad que lo intenté. Ver el cuerpo de mi mejor amiga siempre fue un pequeño trauma para mí, desde que estábamos en el instituto ella fue más delgada, mientras que mis curvas fueron ensanchándose, y aunque Alice no poseía mucha cadera creo que es mejor, porque cuando te descuidas como yo, en una de esas ya te volviste la mamá de Jennifer López.
Alice y sus gritos me daban ánimos al principio, después comencé a bajar el ritmo, asegurándome a mí misma que yo no tenía su condición, luego me dediqué a hacer los últimos diez minutos de su rutina en vivo, hasta gradualmente solo darle me gusta al video y cerrar la aplicación sintiéndome frustrada. Al parecer, yo no era como los demás, no tenía esa extraña motivación para pasar el tiempo en casa haciendo "actividades" ya que… antes de la pandemia ya hacía todo eso. Al menos lo de ver películas, series, comer, dormir… no veía todo el ajetreo en los demás.
Y entonces, y como buena fotógrafa, comencé a desarrollar el gusto por ver imágenes en "Clouds" la famosa aplicación de moda. Se trataba únicamente de eso, ver la vida de las personas a través de sus fotografías, desde su comida, sus mascotas, hasta sus cuerpos… Como el de él. Al principio era una fotografía de su sonrisa, para ser honesta eso fue lo que más me llamó la atención, era perfecta en esos labios delgados; sus dientes blancos y las pequeñas arruguitas en las comisuras de sus hermosos ojos verdes, provocaban de alguna manera mi propia sonrisa.
Luego, comenzó a compartir fotos de cuerpo completo. Debo admitir que en ese punto, no me molestaron en lo absoluto; camisas ajustadas mostrando sus bíceps, pantalones que le llegaban peligrosamente bajo las caderas mostrando esa pelvis musculosa, que la verdad me tenía soñando con cómo se sentiría entre mis muslos. Sí, dije entre mis muslos, ¿una puede soñar, no?
Soñar siempre ha sido uno de mis problemas, tengo una mente demasiado creativa cuando se trata de cualquier cosa, y él no es la excepción. Cuando la pandemia se extendió, al igual lo hicieron en mi trabajo y continuamos laborando en casa. Jasper, el novio de Alice, puede llegar a ser un verdadero dolor en el culo, pero lo quiero, incluso aunque sea mi jefe. Así que me repetí eso como un mantra cuando comenzó a mandar más trabajo para hacer en casa, e incluso me repetí que lo quería cuando me inscribió obligatoriamente a un curso de APA. Háganme el favor, soy la fotógrafa de la revista, no la editora, pero en fin, aquellos cursos sirvieron para probar mi falta de tiempo para hacer ejercicio en vivo al lado de mi amiga Alice, también justificaron frente a Emm y Rose mi falta de entusiasmo para ver sus series y libros, no obstante nunca dejé de verlo a él modelando.
Era la única persona con la que mi lado quisquilloso no salía a relucir. No importaba si la luz no era la adecuada, o el ángulo tampoco era el idóneo, de alguna manera su sonrisa y su humor lograban que me olvidara de todo eso, sin embargo fui notando los cambios.
Al parecer, su trabajo también se vio comprometido, mentiría si dijera que sé a qué se dedica, vaya, está bien que soy stalker, pero no he llegado a tanto. Seguro algo del medio de la farándula, pero lo cierto es que tampoco subía ya videos de él caminando sonriente hacia algún set, o yendo a fiestas o haciendo todas esas cosas de actor que hacía. Como muy poca gente, él realmente se quedó en casa, lo que me hizo enamorarme de él un poco más. Se dejó el cabello crecer poco a poco, al igual que su barba, y entre un curso y otro, me encontraba fantaseando nuevamente con él, con esos increíbles y expresivos ojos, su sonrisa, o por supuesto con sus fuertes y tatuados brazos enrollándose a mi alrededor.
Debería disculparme por permitir a mi mente ser tan volátil, pero a mi favor, debo decir que nunca he tenido un novio del tipo musculoso, así que fantasear se estaba convirtiendo en mi segundo nuevo pasatiempo. Es decir, Mike se ejercitaba pero no como un maniaco, la verdad levantaba algunas pesas, y de vez en cuando trotaba por el parque, se podría decir que era más que nada un chico saludable, luego estaba Jake, quien se entrenaba bastante, logrando que sus bíceps fueran algo que yo apretaría para comprobar su dureza, lástima que fuera lo único que tuviera duro. Mis otros novios eran algo que no tenía caso recordar siquiera, así que a mis treinta, soltera, en medio de una pandemia y sin poder realizar adecuadamente mi trabajo, lo único que me quedaba era mirar esas fotografías.
Fue un jueves cuando por primera vez me animé a comentarle una de sus imágenes, ¿y qué creen? ¡Me contestó!
Swan_33: ¡Te ves súper guapo con barba!
Phantom: 😉
Nada más y nada menos que un puto emoji, pero era más de lo que habría esperado que hiciera. Es decir, vamos, tampoco era una mega celebridad pero un millón de corazones a su foto indicaba que, efectivamente, tenía cierto empuje en las redes y en los medios que hacía que fuera famoso para mí, además, no le contestaba a todo el mundo, así que puede que realizara una pequeña danza de la victoria en la sala. Animada, fue entonces que comencé a comentarle cada vez más, me sentía tan realizada cada vez que él respondía que era patético. Mi vida se comenzó a convertir en una maldita espera a ver qué subía mi chico de Clouds, para ser de las primeras en comentarle y recibir un emoji o a veces un gracias, Dios, estaba reducida, ¿pero para qué mortificarme?, nadie sabía ese pasatiempo mío y tampoco a nadie le hacía daño. Con los meses, y para mi sorpresa, las fotografías comenzaron a subir de tono, ya dejando ver sin camisa todo ese cuerpo ridículamente trabajado y tatuado, lo ancho de su espalda o sus fuertes piernas, hasta que el día de hoy subió una fotografía de él con un subtítulo que dice: "entra a mi página".
No tiene que pedirlo dos veces.
Sin embargo, ¡cuál es mi sorpresa al ver que cobra!
Es decir, bueno, lo había visto como que batallar por dinero al no subir todos esos videos en fiestas o camerinos, ¿pero iba a privarme de verlo de ahora en adelante? Enojada, abro el sitio, ahí me encuentro con dos apartados: "solo fans" y "kinky fans".
O sea, ¿qué?
Aún indignada, me meto a kinky fans, obvio, donde viene una breve descripción de su página:
«Durante años me han pedido que suba más contenido atractivo y entretenido modelando en mi ropa interior 😀 Ya saben que actuar y modelar son mis pasiones, y al registrarte aquí debajo, estás contribuyendo a que realice mis sueños. ¡Te prometo crear una experiencia maravillosa que te hará sentir especial y cerca de mí!
¡Inscríbete y disfruta de una muy privada y divertida experiencia!»
Casi me ahogo con esa última línea, Dios mío, de verdad que no eran mis suposiciones de fan acosadora, el chico está en aprietos de dinero. Además la página me resulta muy insípida, la fotografía de portada de mala calidad y… respirando agitada, continúo leyendo:
«¡Haz clic en el apartado con el que más te identifiques!
"Sal conmigo, aquí verás fotografías que no comparto en Clouds".
"Seré tu novio, incluye más fotografías y videos en alta calidad, además de recibir fotografías dedicadas".
"Soy solo tuyo, la cual incluye todo lo anterior más un video personal por mes exclusivamente para ti, fotografías kinky, tal vez desnudo frontal, no me he decidido 😳 😲 ¿te animas?".»
Cierro la página indignada y puede que con la boca abierta. Dios, ¿por qué no se pone a trabajar como las personas comunes y corrientes?, es decir, ¡lo admiraba!, y ahora está medio prostituyéndose en línea para recibir dinero, sacándole el máximo a ese increíble cuerpo y esa hermosa sonrisa que me había conquistado… ¿pero lo peor? ¿Cómo podía pretender cobrar por fotografías tan mal logradas? Mínimo hubiera contratado un diseñador de páginas, era una burla.
Frustrada masajeo mis sienes, debí notar como sus ojos habían ido perdiendo su característico brillo, es decir, si lo noté pero pensé que estaba viendo demasiadas fotografías de Phantom, de hecho, estoy viendo demasiado de un tipo que no conozco, y estoy tan enojada como si me hubiese… engañado. Ciertamente me siento como alguna novia tóxica cuando abro nuevamente la página, no su página personal porque no pienso pagarle nada, sino Clouds, y esta vez me dispongo a escribirle algo completamente distinto a mis habituales alabanzas.
Swan_33: ¿Pagar para verte medio desnudo?, no puedo creerlo, ni siquiera son fotografías en verdadera alta definición, que bajo has caído.
Cierro la aplicación con el corazón latiéndome de alguna manera ridículamente acelerada, y no han pasado ni dos minutos, cuando mi celular suena con el tono exclusivo de la aplicación, lo miro como un insecto feo mientras me muerdo el labio con nerviosismo. Seguro que no es él, de ninguna manera es él me digo hasta riéndome de mis…
Phantom: Por una módica cantidad puedes insultar mis fotos más atrevidas 😉
Así es como empieza esta historia, la cual las invito a continuar leyendo con sus personajes originales en la plataforma de Amazon, al volverla libro agregué más escenas que espero les encanten, muchas gracias por apoyarme con esta y todas mis historias!
