Molly había abandonado la habitación dejándolas ahí llorando y culpándose de la muerte de la rubia.

—Oh Serena... -dijo abrazándola con fuerza sintiendo su cuerpo muy frío- lo siento mucho.

—Como no nos dimos cuenta... -la voz de Setsuna era quebradiza sus ojos no querían ver a Serena, la mujer en ese momento tenía dolor y culpa- su estrella estaba perdiendo su brillo natural.

—Nosotras la presionábamos, pero jamas le preguntamos si estaba bien -hablo Mina y las lágrimas fluían sin parar observando a la rubia- ni que pensaba sobre eso.

—Deberíamos avisarle al doctor que ella ya se fue...

—Si...

Aceptaron con la cabeza agachada saliendo de la habitación dejando a las rubia solas, Mina se levanto pasando su manga por su nariz ellatenía agarrada entre sus manos la fría mano de Serena y se le quedo viendo durante un rato.

—Serena lo siento mucho -se disculpo nuevamente dándole leves caricias a la mano de la rubia- fuimos tan estúpidas al no saber que tenías...

Cuando quiso quitar su mano para irse sintió un leve apretón en ellas bajo la mirada bastante confundida observo como la mano de Serena le apretaba la suya además de que su mano recuperaba su calor y color natural.

—¿Sere?

Ahora miro el partido rostro de ella quien estaba frunciendo el ceño, el monitor que antes solo tenía una raya ahora volvió a tomar los latidos de su corazón de nuevo su pecho subía y bajaba rápidamente hasta tomar un ritmo normal también su cuerpo volvía a ser el que era ya no estaba muy delgado, sin ninguna marca en el y su cabello su brillo natural.

—¡Serena! -chillo de alegría al ver a la rubia volver a respirar y moverse- ¡oh por dios!

Ella hizo una mueca ante el grito, Mina tomó el botón para llamar a la enfermera varias veces, hasta que apareció la enfermera quien entró sorprendida al ver a Serena con los ojos abiertos cual parpadeaba rápidamente y miraba con confusión su entorno, la enfermera se encontraba en shock ya que hace unos minutos las chicas le habían avisado que esta había muerto.

—¡Señorita Tsukino!

Pov. Serena.

Había visto un camino de luz después de que toda la oscuridad haya desaparecido y solo lo seguí ¿acaso alguien me esta esperando? sentía una presencia cerca, pero solo encontré a mi madre la Reina Selene que me sonreía y me decía unas palabras que no pude oír, pero si pude leer de sus labios "aún no es tu hora, es hora de regresar" Luego fui absorbida por un hoyo de luces, volviendo a mi cuerpo pude sentir como podía respirar mi pecho subir y bajar con intensidad de nuevo también recuperaba la movilidad de mi cuerpo, que hasta pude apretar la mano que tenía la mía hasta fruncí él ceño al sentir recuperarme.

—¡Serena!

Es Mina la que esta conmigo, abrí mis ojos mirando a mi alrededor sintiéndome confundida... Recupere mi vista luego entro la enfermera parecía sorprendida la cual dijo mi nombre y se acerco a revisarme completamente me quito es respirador ahora me sentía libre de respirar por mi cuenta, pero me sentía mareada aun y cansada.

—Esto es impresionante, llamare al doctor.

Salio rápidamente dejándome con Mina nuevamente que me veía con arrepentimiento sus ojos se encontraban hinchados de llorar y me dirá algo estoy segura.

—Serena lo siento, perdoname...

—Dime una razón por la que debería perdonarte -pedí una explicación moviendo mi mano y le di un pequeño masaje, necesitó que alguien me de masajes en todo el cuerpo... Siento calambres por la falta de movimiento- por que debería hacerlo...

—Fuimos unas idiotas, debimos escucharte para saber que te pasaba.

—¿En serio? -pregunte sarcástica y deje mi mano sobre mis piernas- dejame responderme... Si, si lo fueron.

—Molly nos dijo todo -dijo con agachando la mirada- en serio perdón.

Negué con la cabeza sintiéndome rendida, se que yo no soy de esas personas que guarda rencor a nadie y aunque sea así, yo sería mala para eso.

—Yo no soy de guardar rencor Mina -hable con un suspiro cansado y molesto ¿porque soy muy amable?- pero no podría perdonarlas fácilmente, yo aun sigo dolida y traicionada por lo que pase durante este tiempo, fue un golpe duro lo de Darien y ustedes así que...

Ella entendió mis palabras así que me abrazo solo reí un poco, después llegó el doctor y me revisó sabia que también estaba sorprendido.

—Te haré algunos estudios para ver la situaciones sobre tu cáncer ¿vale? -pregunto incrédulo y yo asentí mientras él observaba la tableta con mi información y la de mi cáncer- lo juro que en mi carrera de médico, no había visto eso.

—No era mi turno, creó...

Mencione muy nerviosa y él se retiro una vez solas nuevamente, miré a Mina quien estaba aun en la habitación ella seguía a mi lado.

—Por cierto -hable con un suspiro cansado- ¿las demás donde están?

—Ya tardaron en volver, pero ellas habían salido para avisarle al doctor.

Iba a hablar, pero se escuchó bastante alboroto afuera de la habitación y era la voz de Haruka, maldición... Que no sea que quiera matar a Darien, Mina y yo nos miramos con preocupación.

—Debo detener esto -murmure quitándome la intravenosa si salgo con eso en mi mano, me va impedir caminar- ayudame a salir.

—Pero...

—Nada de peros, dije ayudame.

Exigí con enojo así que me ayudó salimos de la habitación vi a Haruka ser agarrada por todas mientras Darien estaba en el piso tocándose creó su labio, en este momento me da mucha lástima y risa a la vez, me apoye en Mina para caminar.

—¡Haruka ya es suficiente!

Grite al momento que lo dije ellas se tensaron para voltearme a verme... Yo solo me centre en Darien que lo veía con seriedad, me acerque a él claro con ayuda de Mina... Observe mi mano para luego quitarme el anillo y se lo lance en el rostro.

—Vete al diablo Chiba y espero cariño que no te haga lo mismo que a mi.

Le dije a la chica que se encontraba a un lado de él ayudándolo que me miro con sorpresa, pero también al anillo y me di media vuelta regresando a mi habitación.

(...)

Ahora mismo me han dicho que ya no tengo ningún cáncer avanzado... Que ahora mi salud esta en perfectas condiciones, que este se eliminó como por arte de magia ellos estaban impresionados al igual que la chicas, pero se que tienen muchas cosas que decir y serían las mismas que Mina dijo, puede que mi madre la Reina Selene sabía de esto y me esperaba para decirme que todavía no era mi hora... Es muy raro lo que estoy pensando...

—Es cierto madre todavía no era mi hora..

Sonreí mientras veía la luna desde mi ventana.

Fin.