Todas esperaban en sala de espera impacientes por saber de la salud de Serena, Haruka ella estaba perdida en sus pensamientos en como darle de comer a Darien a su cocodrilo hasta que salio el doctor y Haruka se acerco, él le dijo que tuvo un ataque.
—¿Ella esta bien?
—La quimioterapia no sirvió de mucho -anuncio con un suspiro decepcionado al tener que contar eso y la rubia era bastante joven para tener que pasar por eso- el cáncer no disminuyo mucho, así que ahí sigue.
—Eso no puede ser.
—Puede que ella no pasa de hoy... -comento guardando sus manos en sus bolsillos- lo siento mucho tratamos mucho de ayudarla, pero no se pudo.
Pov Haruka.
No puede ser posible maldición, todo es culpa de esa maldita enfermedad no... ¡él maldito engaño! Me senté estoy destrozada y las demás se me acercaron para preguntarme, no tenía opción les conté lo que ella tenía lo que pasaba.No escuche nada durante un rato levante mi mirada tenían las cabezas agachadas sus manos en forma de puño para luego echarse le encima a Darien, hasta mi sirena yo no pensaba detenerlas por nada del mundo, él se lo merece, pero ahora mi Gatita nuestra princesa nos necesita las detuve le pedimos al doctor que nos dejara pasar, nos dio él permiso nos partió él corazón verla débil, con aparatos para respirar y muy pálida, las lágrimas se apoderaron de mis mejillas nos acercamos a ella.
—Gatita...
—Princesa lo sentimos -se disculpo Michiru quien se acerco a ella tomando su mano- en verdad lo sentimos mucho.
—Como no nos dimos cuenta de ello
Pov. Normal.
Veían como su pecho bajaba lentamente aunque no notaban sus ojos entreabiertos mirándoles aunque ella poco las veía, no podía moverse había perdido la movilidad y tampoco podía hablar por el respirador veía a cada una llorar por ella, la hizo sentir culpable.
—Chicas -les llamó un poco emocionada y ellas le miraron- podemos hacer un intento para salvarla.
—¿Intento? -preguntó confundida Lita ir las palabras de rubia- ¿de que hablas Mina?
Las chicas le miraron aún llorando estaban confundidas no sabían de lo que hablaba Mina y ella asintió.
—Podemos hacer que Hotaru pueda darle un poco de poder curativo ella puede sanar -sugirió con emoción y Hotaru le miro- ¿no Hotaru? Podemos intentar.
—¿Y si no funciona?
Mina mordió su labio al no haber pensado eso, quería intentarlo pero había pocas posibilidades de que funcionara.
—Solo hagamos el intento...
—Si Mina tiene razón no perdemos con hacer nada.
—Vamos a demostrar que nos importa ella y no ese futuro si no lo logramos por lo menos ella sabrá que le intentamos.
Las demás asintieron se limpiaron las lágrimas para verse con determinación y sacaron sus plumas listas para intentarlo, Hotaru se acercó dándole un tierno beso en la frente una luz morada iluminó todo el cuarto además de que esa luz envolvió él cuerpo de Serena, la rubia término de cerrar sus ojos por completo sintiendo la calidad de la luz, pronto las demás se le unieron tocando alguna parte de su cuerpo, dándole energías pronto estas cayeron al piso agotadas, escucharon él pitido del monitor indicando que los latidos de su corazón se detuvieron cerraron fuertemente sus ojos negándose a la realidad de lo que estaban viviendo en ese momento.
—¡Maldición!
Se abrazaron llorando a todo pulmón la "muerte" de su amiga, Hotaru que estaba a su lado sosteniendo aun su mano lloraba en su pecho sintiendo como su corazón se rompía en pedazos al ver a la que consideraba una madre se había ido de ese mundo, se separó de ella levemente para levantarse y alejarse, pero un tirón en su mano no se lo permitió.
—¿Princesa? -preguntó confundida y al ver que ella abrió los ojos su emoción se hizo presente- ¡mamá Serena!
Grito fuertemente llamando la atención de todas cuales se levantaron rápidamente del suelo vieron a Serena cual abría sus ojos para luego parpadear muchas veces y él monitor volvió a tomar los latidos.
(...)
Habían quitado los respiradores a Serena cual estaba perfectamente sorprendiendo a su doctor ya que el daba indicios muy claros que ella no sobreviviría,además ese seria un recuerdo en sus largos años de doctor que nunca olvidaría, las demás seguían llorando pero ahora de alegría y abrazaron a Serena una vez él doctor se allá retirado fuertemente.
—¡Serena!
—Yo también las quiero, pero si no me mató el cáncer -dijo bromeando, pero tratando que la dejaran respirar- me matarán ustedes por no dejarme respirar.
—Serena tonta -dijo al separarse de ella- pensé que te perdía.
—Lo siento.
Dijo nerviosa por lo que venia y como ella pensó todas la regañaron.
—Sólo confía en nosotras
—Lo prometo Lita, confiaré en ustedes.
—Te queremos mucho Serena -exclamaron todas de nuevo- no lo olvides
Ellas le demostraron que la querían a ella, la amaban que jamás la dejarían de lado por un futuro que era incierto hay muchas veces que los amigos se pueden malinterpretar por diferentes cosas, pero siempre esa amistad fortaleza con la confianza y el amor.
