Los equipos llegan a la escena justo cuando Naruto se había escapado.
—Increíble...— Neji mira entre asombrado y con seriedad a la mujer Uchiha que yace en el suelo. Y no, no porque tuviese un cuerpo de infarto.
—Logró someterla con facilidad. Al parecer ya te esta ganando Naruto, no... más bien ya te supero Uchiha.— Menciona de nuevo el ojiperla, quien recibe un codazo por parte de Tenten que le miraba con el ceño fruncido. Kakashi ayuda a Suki a levantarse, pasándole un brazo por el cuello para que se apoye.
—Es como si fuese otro...— Murmura una semi adolorida Sakura, mirando a al suelo mientras se intenta aliviar el dolor del brazo derecho.
—No Sakura, simplemente maduró.— Exclama entre quejidos la Uchiha, bueno, tampoco fue tan doloroso, solo se toma unos segundos para intentar dejar atrás el dolor en sus músculos.
—¿Eh? De que hablas? Mirate, Naruto no te hubie/ —Calla, lo hizo cuando yo me escapé, el me destrozó en la pelea.— Sakura hablaba pero Suki la interrumpe.
—Incluso antes entendía que los golpes son necesarios a veces. Ahora lo que el hace, sea lo que sea, no lo está pensando a lo idiota. Es como... si fuese un shinobi hecho y derecho.—
Sigue murmurando Suki, a lo cual Kakashi alza una ceja. ¿Acaso halago a Naruto más de una vez en un solo día? Eso fue raro. Incluso para Sakura quien solamente decide ignorar por el momento ese asunto.
—¿Te dijo algo importante?— cuestiona el Hatake a lo cual, Suki niega con la cabeza.
—Intente preguntarle por qué o que es lo que hace, ofreciendo incluso llevarlo pero el se negó, solo repite lo de tener una misión.— Esa sigue siendo una incógnita. Hasta que Neji vuelve a intervenir.
—Dijo que necesitaba al Akatsuki, no es tan difícil deducir lo que quiere sabiendo su estatus como portador del Kyuubi.— Todos quedan unos momentos en silencio, analizando lo que se acaba de decir.
—Por el momento hay que regresar a la Aldea de La Arena. Gaara quedó moribundo, se salvó por poco. No creo que le agrade saber lo que sucedió con Naruto.— Platica Kakashi. En eso Suki solo voltea a ver en la última dirección a la que vio a Naruto.
*Horas despues*
—Tienes una expresión del culo.— Kurama menciona en la mente de nuestro protagonista, el cual solo frunce aún más el ceño.
—¿Acaso no te alegró ver a tus queridos amigos?— Sigue platicando. Naruto por otro lado solo chasquea la lengua.
—Deja de ser un fastidio, no hemos avanzado por ese atraso.— Musita enojado el Uzumaki, a lo cual Kurama decide guardar silencio momentáneamente.
—El cambio en tu personalidad es muy drástico, lo admito— Murmura el zorro a lo cual Naruto responde —¿Gracias a quien?—
El zorro, aunque nadie puede verlo, hace una pose dramática. —Yo solo te mostré la verdad, te quité esa estupida ceguera para que hagas algo con tu patética vida y la de tus amigos.—
Naruto se queda callado, ya llevaba varias horas de estar saltando entre árboles, todo para alejarse del país del fuego, tardaría cuando mucho, una semana en llegar a las fronteras del país del rayo, lugar donde la portadora del Nibi reside. Si bien las palabras de Kurama eran molestas, no eran más que un frío recordatorio, un mensaje "No pierdas tu objetivo."
—Quiera o no, ni tu ni yo tenemos opción. Tsk, mírate, un zorro peligroso arriesgando todo.— Corresponde a la burla, sin embargo, esta vez ambos ríen mentalmente. Su mente divaga a hace unas horas. Más concreto, cuando destroza los miembros de Sasori. Hubo un pequeño lapso de tiempo en el que se ven a los ojos, Naruto no era un usuario de Genjutsu, pero sabía controlar su propia mente y con ayuda de Kurama, de alguna forma logran llevar la consciencia de Sasori a su propia mente.
*Recuerdo*
—Así que esta es la mente de un Jinchuuriki... Que horrible es, para nada artístico.— En la mente de Naruto, Sasori tiene su cuerpo de marioneta, aquel pelirrojo de finas facciones, un hombre atractivo de cabello rojizo con ojos serenos y a su misma vez, con una mirada afilada.
—No te traje aquí para que divagues.—expresa Naruto quien se postra frente a Sasori, una expresión de seriedad llenando su rostro. A esa cercanía, se observa que Naruto es más alto, más fornido que Sasori, una increíble diferencia.
—No estoy de lado de nadie, pero honrare tu victoria con lo que desees. Hidan y Kakuzu son un dúo que se piensa, es inmortal.— comienza a platicar el pelirrojo.
Naruto se cruza de brazos a la espera de entender toda la información.
—En resumen, no pueden morir.— comenta.
—Oe humano, tener a alguien más en esta zona, me causa jaqueca, solo termina.— Kurama habla. Sasori voltea a ver a todos lados pero no logra verlo.
Pero, en eso Naruto se acerca aún más a Sasori, dejándose llevar por un leve instinto asesino dirigido al de las marionetas.
—Descuida, puedo explicarte sus técnicas...—- Suda la gota gorda, si es que se puede, ya que todo su cuerpo era de un material especial para los títeres.
Eso sí, en la mente de Naruto pasaron horas, afuera apenas 3 segundos. Cuando finaliza todo lo explicado, Sasori se queda mirando a Naruto antes de volver a hablar.
—Yo no tenía un motivo en concreto, más que preservarme, dejarme llevar por un deseo egoísta, pero dime ¿qué harás?— pregunta con genuina curiosidad el Akatsuki, a lo cual Naruto, quien le daba la espalda, gira el rostro con una mirada más que fría, algo que le da un escalofrío por la espina dorsal al Akatsuki.
—Traere libertad.—
*Fin del recuerdo.*
—¡¡Pero Tsunade-Sama!!— Grita Sakura.
—¡¿Acaso quieres que te incapacite Sakura?! Tsk, he dicho que no irán al país del rayo.— se toma del sien Tsunade. Una migraña comenzaba a formarse de nuevo en su cabeza.
—Sakura, ya sabemos que él está bien, no te precipites, lo más aconsejable es buscar la forma de hacer que vuelva.— Comienza a hablar Kakashi.
Justo ahora, el equipo de Guy, Kakashi, Sakura, Suki, Tsunade y su asistente, se encuentran en la mismísima torre del Hokage. Actualmente han pasado dos días desde lo ocurrido con Gaara, quien estuvo muerto unos momentos antes de que Chiyo diese un intercambio en sus vidas.
Ahora mismo, después de volver de Sunagakure, los equipos se encontraban dando su informe a la Hogake, que si bien fue un alivio enorme enterarse de que Naruto apareció, simplemente le preocupó aún más el motivo por el que no volvió.
En eso, Tsunade mira a Kakashi. —Eso mismo. Desconocemos la razón de que este actuando por voluntad propia. Si bien puede ser Akatsuki, dudo que sea lo suficientemente idiota como para querer enfrentarse a ellos el solo.— Sigue comentando, haciendo que a lo lejos, Naruto estornude sorpresivamente durante su trayecto a las fronteras del país del Rayo.
—¿No te dijo nada? Uchiha.— cuestiona la Senju, volteando que ver a la azabache que simplemente se cruza de brazos.
—Si bien platicamos de sus razones, en ningún momento me dijo que hace o cuando volvería, pero...— Suki se queda callada unos segundos, frunciendo el ceño al recordar su cercanía con Naruto, inconscientemente pasando los dedos índice y medio en sus labios, cosa que Tsunade ha notado por lo que entrecierra los ojos.
—... Tampoco a mi me hizo caso, y repito, no me dijo algo que pueda ayudar, pero es fuerte, demasiado.— termina de pronunciar Suki, cosa que todos apoyan, después de ver como acaba con dos Akatsuki y teniendo la energía para someter a Suki, eso era de admirar.
—¿Te ganó en batalla?— alza una ceja Tsunade.
—No creo que fuese una batalla, es rápido, me atacó sin que yo pueda incluso hacerlo, prácticamente me inmovilizó antes de que yo haga algo siquiera.— Susurra la Uchiha, ganándose una mirada de Sakura, más de preocupación que de otra cosa.
Aunque, nadie notó el pequeñísimo, el minúsculo sonrojo que Suki tenía al decir que la venció.
—Eso es increíble... ¡¡Las llamas de Naruto están que arden!!— Grita Lee quien es secundado por Guy, acto repentino ambos dan un pulgar arriba, cosa que aturde por unos segundos a los presentes.
—¿De que hablan? Soy una mujer frágil, idiotas, Naruto no comprendió eso y me ganó.— Suki se mueve mirando al par de cejones.
En eso, todos tuvieron un solo pensamiento:
"¿Mujer frágil?"
Era un hecho muy sarcástico el cual a todos les saca una gotita de sudor en la nuca. Tsunade vuelve a centrarse en Suki, hay algo que da vueltas por su cabeza, algo que no la deja en paz. Suki ha cambiado radicalmente, ella era una obsesionada con la venganza, pero volvió a la Aldea y ahora actua de esa forma.
—Retirense todos, excepto tú, Suki.— Finalmente exclama la Hokage, haciendo que incluso Shizune salga de la oficina. Suki toma asiento frente a la Hokage mientras le miraba de forma interrogante.
—Ya dije que no me guardo nada, es lo único que pude hablar con Naruto.— Suspira la Uchiha al terminar de hablar, pero eso a Tsunade no le importa, solo entrelaza los dedos mientras apoya los codos en la mesa del escritorio, mirando fijamente a la azabache.
—Dejando eso de lado. ¿Que te traes con Naruto?— cuestiona. En eso Suki se sobresalta, pero luego de tragar saliva y sin saber por qué ligeramente se pone nerviosa, responde.
—No entiendo a que se refiere, sea más específica.— Susurra la azabache, siendo que hay un absoluto silencio en la oficina, era claramente audible para la Hokage.
—Tu y el, te sonrojaste hace un rato hablando de el, no me veas la cara de estupida, eres una mujer al fin y al cabo.— Tsunade responde haciendo que Suki torciera los labios en una mueca.
—¿Que quiere decir con eso? Solo hice mi misión, dejé de imaginarse cosas.— Nuevamente intenta desviar el tema, el asunto es porque ni ella sabe lo que sucede.
Después de una infancia traumática, una pubertad vengativa y llena de sangre, y ahora una adolescencia con cambios en su personalidad, era correcto decir que su mente era un completo caos. Tsunade sonríe mientras afila la mirada.
—Si te dijera que hay una probable opción para traer a Naruto, ¿lo harías?— Y en ese momento, Suki se cuestiona quién tenía una mirada más aterradora, Orochimaru o Tsunade, pues incluso la sonrisa que la Hokage tenía, le daba un muy mal presentimiento, tanto que suda por la frente, sus manos incluso tiemblan por un momento, ¿cual era el plan de la Hokage?
Amegakure
—Perdimos a Sasori.— Una dulce y femenina, a su misma vez madura voz, resuena entre el ruido de una lluvia constante, justo situándonos en lo que parece ser la torre más alta del pais de la lluvia, Konan, una mujer de cabello corto y azul, con ojos ámbar y una flor en su cabello, habla mientras camina portando la bata de Akatsuki.
—Ya veo. Ichibi logró sellarse, una pérdida que no se pudo evitar. Sin embargo estamos un paso delante para nuestros planes.— En la punta del edificio, había una especie de cabeza con la lengua de fuera, lugar donde un sujeto de cabello naranja con ojos del rinnegan se encuentra.
—Pain, las naciones se pondrán alerta con esto.— Konan refuta, el llamado Pain voltea a verla captando lo que quería decir, que ahora todos se pondrían alerta. Seria más difícil si no fuese porque los Jinchuuriki son ignorados.
—Otra cosa, el que asesino a sasori fue el portador del Kyuubi, Uzumaki Naruto.—
Ante la mención de ese nombre, más bien, por el apellido, Pain entrecierra los ojos y se queda fijamente con la vista hacia el horizonte, mirando el panorama de todo un país cubierto de una lluvia eterna. Akatsuki corre peligro, Pain era alguien analítico, si bien confía en su propia fuerza, sabe que una guerra se desatará, aunque lo que menos esperaba era que un propio Jinchuuriki sea el cazador.
La noche cayó en las naciones elementales. Desde Konoha se envió el siguiente mensaje por aves mensajeras que no tardaron ni un dia:
"Una organización criminal llamada Akatsuki esta cazando a cualquier portador de Bijuu, intentando obtener a las 9 bestias con cola, sugerimos extremo cuidado, firmado por la Godaime Hokage."
Si bien cada kage era arrogante, ese sería el fin de las aldeas, pero al menos en una minúscula porción de razonamiento, hicieron que todos los Jinchuriiki sean acompañados de un Jounin. Algunos como la aldea de la Nube les dieron dos anbu a cada Jinchuuriki que tenían, que en este caso eran dos.
Sin embargo, la aldea de la piedra, siendo liderada por Oonoki, quizá corra más peligro que nadie. Oonoki solamente mandó a llamar a sus dos Jinchuurikis, ninguna escolta ni nada, si quieren vivir, ellos dos vendrían a la aldea pues por su estatus, para estar libre de todo prejuicio decidieron vivir en las afueras de dicho lugar.
Volviendo a Konoha, en el gran muro de los Hokages, donde el rostro de cada Hokage está esculpido, Suki se encuentra de pie justo en la cabeza del Yondaime. En su rostro, nada más que seriedad predominaba, aunque eso es normal en ella. Suaves ráfagas de viento menean el cabello de la azabache atado en una cola de caballo, el silencio reinaba hasta que alguien decide romperlo.
—Al fin te encuentro.— Sakura se posa detrás de la Uchiha, llevando las manos a la espalda mientras la mira.
Suki no menciona palabra alguna, solo la ve de reojo. —Te quedaste hablando con Tsunade-Sama.— Continua Sakura.
—No voy a contarte nada.— Responde la Uchiha haciendo que Sakura se cruce de brazos mientras infla los cachetes. —¡Oh vamos! Somos un equipo.—
Suki niega ante la terquedad de Sakura. Solo suspira y sigue mirando la aldea debajo de sus pies. Sakura se posa a lado de ella y también observa en silencio el lugar.
—Yo también quiero traer a Naruto de vuelta.— Murmura la oji esmeralda. Suki la vuelve a observar de reojo por unos segundos, ambas mujeres crecieron en estos años, desarrollándose tanto física como emocionalmente, y lamentablemente, Naruto también. Y digo lamentable porque al parecer entendió que algo grande estaba por pasar y si no actuaba, entonces un baño de sangre sería lo que habría.
—¿Por que quieres traerlo? Casi nunca te interesante por el, no entiendo el cambio.— debate la azabache haciendo que Sakura le mirase casi indignada.
—¡¿De que hablas?! ¡Puede que lo maltrate un poco, pero era mi amigo!— Suki solamente se le queda viendo al escucharla, expresando un rostro de póker face.
—Al final, no logré comprenderlo, pero se que somos amigos, no quiero perderlo como te perdimos a ti...— Susurra la Haruno mirando al suelo.
—... No quiero que muera.— Suki levanta ambas cejas ligeramente, si bien Salura podría ser algo molesta, también demuestra el aprecio por los demás, a su manera claro.
—De todos modos, tu le has hecho más daño que yo.— Contraataca la pelirosa, Suki por otro lado tuerce ligeramente los labios. No hay forma de negar eso.
—Y mirate, tu y yo intentando traerlo, supongo que el nos cambió a ambas, ¿no crees? Jejeje.— Sakura ríe un poco mientras se lleva la mano a la boca, luego de eso, vuelve a posicionar ambas tras su espalda y mira de nuevo a la aldea.
—Quien sabe, quizá cuando vuelva le deje llevarme a una de esas citas que tanto me decía.— Menciona de la nada.
Casi como si fuese una película del exorcista, Suki gira el cuello de golpe, cualquiera juraría que pudo habérselo roto por la fuerza ejercida. Nadie podría culparla, esa declaración la tomó desprevenida, e incluso, de alguna forma le enojó.
—Jejeje se puso muy apuesto, tan salvaje.— continua la Haruno.
Suki se pierde en sus recuerdos, la mirada de Naruto, sus ojos fríos y esa actitud rebelde e imponente, la forma en la que la sometió.
—(¡¿Que estoy pensando?!)— Menciona mentalmente.
—Sakura, no me digas que...— Divaga la Uchiha, en eso la otra le mira a los ojos y sonríe sacando la lengua.
—¿Que cosa?— pregunta inocentemente.
—Tsk, te gusta el dobe.— Asegura la mujer. Sakura por otro lado se lleva el dedo índice al mentón mientras piensa unos momentos.
—Apuesto a que no seré la única atraída, ¿Naruto tendrá novia? Ha viajado, pudo conocer a otras mujeres.— Suki escucha a Sakura hablar, pero de alguna forma, sintió que una oscuridad le rodeaba.
—Me pregunto... si alguna vez Naruto lo ha hecho...— Sakura menciona pensativa, pero mira de reojo a Suki y no es para menos.
La azabache apretaba los dientes y los puños, estaba enojada y celosa de tan solo imaginar esa posibilidad. Sakura sonríe con ligera malicia divertida al notar que surtió efecto. Suki era analítica, una guerrera temible y con un carácter peligroso, pero ingenua en situaciones sentimentales.
Sakura se posa detrás de ella y la toma de los hombros. —Naruto no es así, no creo que se acueste con la primera mujer que tenga enfrente...— susurra al oído de esta, mientras ambas manos se deslizan cayendo de los hombros hasta las copas de los senos de Suki, de ahí hasta su cintura.
Suki al recobrar su compostura y pensar en lo último, procede a sonrojarse debido a sus propias reacciones y al sentir ambas manos recorrer su ser.
—(Si, Naruto no es así, ¿aunque por que me preocupa? Ese maldito perdedor haciéndose el valiente... me pregunto... que haría si me tuviera enfrente...)— cierra los ojos cuando Sakura sigue con sus masajes.
— Ahh..~ — Una lindo gemido se escapa de sus labios, Sakura le dio una pequeña mordida en el cuello, pocos segundos después, Suki se aparta de golpe mientras se toma del cuello.
—¡¿Que crees que haces?! ¡Pervertida!— grita avergonzada mientras Sakura se echa a reír.
Horas volvieron a pasar. El plan para capturar a Naruto estaba hecho. Suki ahora se encontraba en su cama acostada, mirando al techo pensando para si misma.
—Naruto...— Susurra recordando la plática con Sakura. ¿Que haría Naruto si la tuviera enfrente? Esa duda recorre su mente como un maldito gusanito que no te deja pensar en otra cosa.
Por otro lado, Suki tenía que cumplir con la misión que Tsunade le encomendó, de hecho, agradecía que fue a ella que le dio esa opción, fue su decisión ejecutarla.
Si... fue su decisión. Suki tiene que usar todo para traer a Naruto devuelta. Aún con toda la tormenta de problemas que tenía mentalmente, sabe una cosa clara, volvió por Naruto, y como no está, haría que vuelva.
—Funcionara.— murmura antes de cerrar sus ojos y dormir.
¿Cual fue esa misión? ¿Que hace falta para desviar a Naruto de su misión? Aquel chico intrépido que se convirtió en casi un criminal, su poder y todo lo demás estando en constante crecimiento, un hombre poderoso. Aquel que justo ahora corría a gran velocidad para llegar al país del Rayo, solo siendo iluminado ligeramente por la luz de la Luna.
—(No puedo permitirme volver...)— Menciona en sus pensamientos.
Kurama que estaba dentro de Naruto puede escucharlos, sin embargo no opina, solo observa la imagen mental de Naruto mientras se encuentra acostado en el enorme lago que tiene por jaula, con la cabeza apoyada en sus dos patas delanteras. En parte demostrando respeto por la difícil decisión del niño.
Aquel que traería libertad, pero... ¿a qué costo? Ese era el asunto. En total pasaron 5 de los 7 días que se necesita para llegar al país del rayo.
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Jejeje perdón por la tardanza. Bueno, en mi defensa no crei que habría gente que esperaría por la actualización. No son muchos, pero vale la pena, gracias por leer.
Pues espero que esto sea prueba de que seguiré actualizando. Espero les haya gustado el capítulo.
Hasta la próxima, bola de puercos amantes del sasufemXnaru.
