Akane y Soun platicaban en su recámara:
S: Bien… si eso es lo que quieres, tienes mi apoyo… aunque no estoy del todo de acuerdo… Akane tomó su mano –Gracias papá-
Al día siguiente Akane se levantó más temprano de lo normal.
K: Buenos día Akane, ¿vas a salir?
-Si, quiero ir a dar un paseo y de regreso hacer unas compras, hoy me gustaría preparar la comida –Akane sonrió ante la expresión de Kasumi- Tranquila, en Londres aprendí a cocinar algunas cosas…
Akane iba muy contenta por la calle cuando sintió que alguien la observaba, volteó hacia atrás, pero no vio nada, poco después escuchó una voz que le hablaba a lo lejos:
¿Akane? Akane Tendo ¡Oh sí, eres tú!
-¡Ukyo! ¿Cómo estás?
-No tan bien como tú, te ves espectacular ¿Cuándo regresaste?
-Hace un par de días…
-¿Tienes tiempo? Vamos a mi restaurante para ponernos al día…
(…)
U: Así que te fue muy bien en Londres…
-Sí, aprendí mucho –dijo muy sonriente- conocí a mucha gente, muchos amigos…
-¡Wow! Se ve que dejaste toda una vida allá ¿algún novio? –Ukyo sonrió-
-Y tú Ukyo ¿Cómo has estado? Veo que ampliaste tu restaurante…
-Bueno, no me puedo quejar, mi restaurante es ahora uno de los más importantes y reconocidos de Japón…
-Me alegro mucho por ti Ukyo, este era tu sueño…
-Si, este era uno de mis sueños, y el otro era…-Suspiró- bueno, eso ya no importa… por cierto ¿Ya sabe Ranma que estás aquí, ya regresó?
-No, me imagino que ha de seguir con su entrenamiento, Nabiki me dijo que ha ganado todos los torneos en los que ha participado.
-Si, se ha convertido en todo un campeón… Pero ¡Qué raro! Yo pensé que ya estaría aquí…
-Bueno, ya es algo tarde, me tengo que ir, me dio mucho gusto verte, ve a la casa cuando quieras…
-Clarogracias, cuídate Akane… -Ukyo se quedó pensativa- ¿Ranma en dónde estás?
Akane regresó a casa, pero a lo lejos, alguien la observaba…
¡Esto está delicioso! Kasumi
K: Lo preparó Akane.
-¿En serio? ¡No puedo creerlo! Akane, nunca creí que diría esto –Dijo Genma en tono serio- Dame más por favor
A: Con gusto tío Genma
G: Ahora si ya estás lista para casarte…
-Señor Saotome, recuerde que es para todos, no se lo vaya a acabar…
A: Por cierto, hoy me encontré con Ukyo, no me habías contado lo de su restaurante Nabiki…
-Seguramente lo olvidé… Además hay cosas que es mejor que las descubras por ti misma, si no donde está la emoción.
-¿Oigan y ya no supieron nada de P-Chan?
K: Después de que tú te fuiste, estuvo aquí unos días… Estaba muy triste y se la pasaba llorando, un día desapareció y no volvimos a saber de él…
-¡Pobre P chan! debí habérmelo llevado, seguro pensó que lo había abandonado…
N: Y él no fue el único…
-Bueno, me voy a mi cuarto, al rato bajo para la cena –sonrió-
G:Señor Tendo, ¿No se le hace que Akane está actuando de manera extraña? Ni siquiera ha preguntado por Ranma…
S: ¿Y qué caso tendría que lo hiciera señor Saotome, acaso está aquí?
-Pues de hecho ya debería estar aquí, yo le mandé una nota diciéndole que Akane regresó… No sé qué pasa con este hijo mío….
N: Tal vez no le interesa…
Akane fue a su cuarto pensando en cuál sería la suerte de P-Chan "¡Hay P-Chan, cuanto te extraño! Ojalá estuvieras aquí pequeñito"–En eso una flecha acompañada de una nota atravesó su ventana:
A: ¿Pero qué es esto? Akane se asomó por la ventana pero no vio a nadie, entonces leyó la nota: "Te estoy esperando Akane"
Akane salió al patio apresuradamente:
-Escucha, no sé quién seas, pero ¡no te tengo miedo!
Los demás días transcurrieron normalmente, Akane no tenía mucho que hacer, así que se levantaba temprano a entrenar y después daba un paseo por el barrio, causando revuelo con su nueva apariencia "Ya viste quién va ahí" –decían- "Si, es Akane Tendo… ¡Que linda!
Y es que Akane en verdad, había cambiado, esos años en la Universidad, le habían sentado de maravilla; su forma de vestir era mucho más femenina, y su expresión era más dulce y agradable, -nada que ver con la chica malhumorada de años atrás- ahora, era una mujer decidida y segura de sí misma, y quizá… Hasta un poco más coqueta.
De pronto, alguien se le atravesó en el camino, impidiéndole el paso:
-Hola ¿Qué tal Akane? Nos volvemos a ver las caras…
-¿Tú? ¿Qué haces aquí?
-He venido por ti, Akane, Tu y yo, tenemos algo pendiente ¿acaso no lo recuerdas?
-Akane suspiró- "No puede ser"***
