*Los personajes mencionados aquí no son de mi propiedad*

***-Así que eras tú el de las notas, Daichi... y claro que no, yo nunca olvido los retos de duelo...

-Ya ha pasado algún tiempo desde la última vez que nos vimos, me costó un poco de trabajo, pero por fin te encontré.

-Pues bien, aquí me tienes.

-Antes déjame advertirte que esta vez no será tan fácil.. esta vez te ganaré y tendrás que cumplir tu promesa...

Yo no te prometí nada, fuiste tú el que empezó con todo esto... aún así, no te tengo miedo, así que terminemos con esto de una buena vez, sólo voy a cambiarme y regreso, no esperarás que nos enfrentemos vestida así...

-Eso podemos dejarlo para luego, ahora quiero que vengas conmigo...

-No veo para qué...

Daichi la tomó por el brazo y Akane se resistió -Déjame, ¡No quiero!

-¡Te digo que vengas!

-¡Suéltala!

-Daichi sintió un ataque por detrás-

-¿Qué pasa? ¿Quién demonios eres? ¡No te entrometas o te va a ir muy mal!

-Akane volteó lentamente al escuchar la voz:

-"¡Ranma!"

-¿Qué no escuchaste que dijo que no? -Dijo molesto- Mi nombre es Ranma Saotome, ¿Y tú quién te crees que eres para tratarla así?

-Yo soy Daichi Jan y vine porque tengo una cuenta pendiente con ella.

-Pues te advierto que si no te vas ahora mismo, estarás en serios problemas.

Daichi sonrió con malicia:

-¡Vaya! por lo que veo, aquí también tienes quién te defienda... pero no vine aquí a perder mi tiempo con peleas inútiles... yo sólo vine con un propósito y y no me iré hasta cumplirlo, así que nos veremos pronto... espera mi mensaje Akane. - Y se fue-

Ranma se dirigió a Akane:

-¿Estás bien?

-S...Sí... Gracias...

Ambos se miraron detenidamente a los ojos, fueron sólo unos segundos pero para ellos fue como si el tiempo se hubiera detenido...

-Ranma no dejaba de verla -"Está hermosa"-

-¡Vaya! Estás tan lin... quiero decir, diferente...

-Sí... Tú también... Bueno, es que ha pasado mucho tiempo, yo... no pensé que fueras a regresar tan pronto... Creí que seguirías con tú entrenamiento...

-Mi entrenamiento ya terminó, regresé porque ahora hay algo más importante que debo resolver... ¿Vamos a casa?

-Sí, vamos.

Ya en casa, Ranma contó lo sucedido...

-Así que es un compañero de la Universidad? ¿Y por qué te está retando?

-Tranquilo papá, no tiene la mayor importancia, ¿Ves Ranma? Por eso no quería que se enterara...

-No te preocupes Akane, si insiste en molestarte, yo lo pondré en su lugar.

-No es necesario, de veras, yo puedo enfrentarlo sola.

-Hija por favor, no seas necia y acepta la ayuda de Ranma, ahora que regresó, él puede protegerte...

-Akane lo miró con un gesto de desaprobación -Papá-

-Akane, por favor ten mucho cuidado -Le dijo Kasumi-

[...]

por la noche, Akane y Nabiki platicaban:

-¿Y entonces fue así como conseguiste ser novia de Kuno? Típico de ti Nabiki -Sonrió- Y ¿Qué tal, se llevan bien?

-Bueno, pues Kuno me da todo lo que quiero, no me puedo quejar... pero ya, dejemos de hablar de mí, mejor cuéntame, ¿Qué sentiste ahora que volviste a ver a Ranma después de tantos años?

-Bueno pues... no sé por qué debería de sentir algo... Sí, ha cambiado un poco pero eso es todo -Dijo con indiferencia-

-¿No has hablado con él verdad?

-No mucho, acaba de regresar hoy, pensé que duraría más su entrenamiento...

-¡Bah! Eso del entrenamiento fue sólo un pretexto para irse después de que tú lo hiciste...

-Sí, me imagino que quería liberarse, siempre lo quiso así...

-Pues en realidad, yo creo que no pudo soportar tu ausencia y por eso decidió irse.

-Nabiki ¡No digas tonterías! en todo este tiempo ni siquiera me mandó una carta -Suspiró antes de continuar-

-Mira Nabiki yo... ya me hice a la idea de que Ranma y yo sólo podemos ser amigos, y por favor te voy a pedir que no volvamos a hablar de esto...

-Estás equivocada Akane, Ranma regresó por tí.

-En eso una nota con una rosa roja atravesó su ventana...

-Eso es...

-Sí Nabiki, es de Daichi, quiere que mañana se el combate... Bueno ¡Pues que así sea! Estoy lista...

-Akane ¿Cuál es la verdadera razón del duelo? ¿Qué pasará si pierdes?

-No te preocupes, eso no pasará, ya lo vencí una vez y conozco todas sus técnicas, mañana no será la excepción... Bueno, ahora voy a tomar un baño Cierra la puerta cuando salgas...

-Está bien... -De pronto recordó algo- Oye Akane ¡Espera! -Suspiró- "Bueno, no será la primera vez"

-Akane entró al baño y se desvistió para entrar a la ducha, sólo que no se fijó y...

-¡Aaaaaaahhhh! ¡Ranma! ¿Qué haces aquí? -Gritó cubriéndose con la toalla- Pero para su mala suerte, ésta se atoró con la puerta y al tratar de jalarla, del tirón perdió el equilibrio y cayó justo encima de Ranma... Ambos gritaron asustados:

¡No mires! -Akane le tapó los ojos con una de sus manos-

Al escuchar los gritos, todos fueron a ver qué sucedía.

-Akane, hija ¿Estás bien?

-Akane se encontraba muy avergonzada y no quería que su padre supiera por la situación que estaba pasando, así que le tapó la boca a Ranma para que se callara...

-Sí papá estoy bien, es que me pareció ver un "insecto" en la bañera, pero ya se fue...

Ranma la miró de reojo "¿Un insecto?"

-¡Esto no puede ser! ¡Que no mires! Cierra los ojos.

Ranma no sabía cómo reaccionar, el contacto de su cuerpo con el de ella, lo hizo desconectarse por unos instantes del mundo y con voz débil apenas si alcanzó a decir:

-Escucha, yo no sabía que tú te ibas a bañar, además Nabiki me vio cuando me metí al baño ¿Qué no te dijo?

-¡Ay esa Nabiki! No me dijo nada... ¿Pero por qué no cerraste la puerta?

-Lo olvidé...

-Vete por favor -Akane se incorporó y tomó otra toalla para cubrirse- Pero ten cuidado, no te vaya a ver mi papá... ¡Anda! ¿Qué esperas?

Ranma salió de ahí más rojo que un jitomate, de inmediato se dirigió a su habitación ¿Por qué me pasan estas cosas a mí? -Suspiró-

Después no pudo evitar recordar el primer día que llegó con su padre a esa casa y le ocurriera lo mismo -Se sonrojó de nuevo- "Akane"***

Hola, espero que estén bien (y el escrito también) Gracias por tomarse el tiempo para leer, nos vemos.