Los primeros rayos del sol comenzaron a aparecer, llegaron pronto hasta la cama de Akane… para su sorpresa, P Chan se vieron ahí…
-¡P Chan! ¡Que bueno que regresaste! Estaba preocupada por ti ¿Dónde te habías metido?
En su cuello llevaba una nota:
¡Es de Ryoga!
"Querida Akane, lamento mucho no estar ahí para despedirte como te mereces, pero como ves, por fin mis padres y yo pudimos reencontrarnos después de mucho tiempo… De cualquier manera, te envío a P Chan para que te lo lleves, ya que considero que estará mejor contigo que conmigo, además estoy planeando ir a visitarlos en algún tiempo, así que no me despido… que tengas un buen viaje, nos vemos pronto. "
Akane cargó a P Chan:
¿En verdad te quieres ir conmigo amiguito?
P Chan asintió con su cabeza y lágrimas en sus ojos –Cuí-
-Está bien no llores –Sonrió- Nada me hará más feliz que llevarte conmigo… Mi P Chan…
Ryoga estaba feliz, pues se iría con Akane sin ningún esfuerzo… era el plan perfecto…
Akane suspiró, ese era el último día en aquél lugar dónde creció y vivió tantas cosas, dónde conoció a su primer amor… Se asomó por la ventana para disfrutar de los rayos del sol… y entonces lo vio allí, al pie de su ventana ya la estaba esperando Ranma, rápidamente se metió a bañar y se arregló lo más rápido que pudo para no hacerlo esperar… Después bajó para encontrarse con él en el estanque, la saludó con una gran sonrisa:
-Buenos días-
-Buenos días…
-¿Estás lista? –Dijo él extendiéndole la mano, ella tomó la enseguida-
-Estoy lista… ¿A dónde vamos?
Bueno, como hoy vamos a terminar, quiero que recordemos nuestra historia desde que nos conocimos, algo así como recoger nuestros pasos…
-Suena interesante-
-¿Qué te parece si comenzamos con una carrera?
Akane sonrió divertida:
-Está bien, pero ni creas que me vas a ganar ¿Eh?
Ambos empezaron a correr hasta llegar iguales hasta la reja de la que había sido su escuela… Ambos tomaron aire antes de hablar:
-¡Vaya! Parece que quedamos empatados…
Ambos miraron hacia adentro con nostalgia…
-¿Estás pensando lo mismo que yo? –Ranma miró a Akane con complicidad- Después le ayudó y juntos saltaron la reja, pues como era domingo, estaba cerrada .. empezar a recorrer el patio, las canchas… Después Ranma la llevó hasta el jardín principal, un lugar que le traía un recuerdo en particular, Akane suspiró…
-¿Te acuerdas?
-¡Cómo olvidarlo! Ese fue un día de locos…
-Lamento mucho lo que te dije esa vez, yo nunca hubiera permitido que te hicieras daño… Es sólo que cuando me enojo, digo cosas que en verdad no siento…
-No te preocupes, yo también lamento es bofetada que te di…
-Me lo tenía bien merecido, sobretodo por lo que pasó después…
Akane se quedó en silencio, recordando todo aquello:
-¿Sabes? Quiero mostrarte algo… -Dijo sacando una caja de su mochila-
-¿Qué es eso?
Ranma sacó de la caja algo que parecía ser un mechón de cabello…
Akane se sorprendió mucho al mirar su cabello cortado años atrás aún sujeto por un listón amarillo
-¡Ranma! Pero…
-Llámame pervertido si quieres, pero lo he guardado todos estos años…
-Pero ¿Por qué?
-Porque quería tener algo tuyo…
-No sé qué decir…
-No es necesario que digas nada, sólo quería que lo supieras, nada más…
Después salieron y se fueron a despedir del Doctor Tofu…
-¡Akane, qué sorpresa! Pensé que ya no vendrías…
-Cómo no iba a hacerlo si usted me ha ayudado mucho y se ha convertido en un gran amigo –Dijo sonriendo-
-Agradezco mucho que me tengas en tal estima y quiero que sepas que eres totalmente correspondida…
Akane le dio un gran abrazo de despedida…
Sin duda lo voy a extrañar mucho, sus enseñanzas, sus consejos…
Ranma pudo percibir un cierto aire de pesar en el Doctor…
-Lo hice con mucho gusto… Además soy yo el que debe estar agradecido, acabo de perder a mi mejor asistente…
-Por favor, no eche en saco roto todo lo que hemos hablado ... ojalá y pronto nos sorprenda con la noticia ...
El doctor se quedó en silencio…
-Bueno, pues ya me voy, aún tengo algunas cosas que hacer… Hasta pronto Doctor Tofu…
-Que tengas mucha suerte Akane…
También fueron al restaurante de Ukyo, no se percataron de que alguien los observaba a lo lejos:
-¡Ranma, Akane! ¡Qué gusto verlos! Pasen por favor ...
-Hola, sé que ya había venido a despedirme pero…
-Akane se va mañana… Yo la traje para que se despidiera…
Ukyo vió la mirada triste de Ranma…
¡Vaya! Por un momento pensé que ustedes…
-No Ukyo, nosotros ... ya terminamos ...
Ukyo suspiró, sabía lo que eso significaba para su amigo…
-Pues lamento mucho que no hayan podido arreglar las cosas entre ustedes-
-No te preocupes Ukyo, ya lo hablamos y terminamos bien… de hecho por eso es que hoy estamos juntos, es nuestra despedida…
Taiki miró a todos en el comedor y preguntó por Akane, ya que no la veía por ningún lado…
-Akane salió muy temprano con Ranma, Taiki…
-¿Te dejó algún recado para mi?
-En realidad no, yo sólo los vi cuando bajé a la cocina, iban hacia la puerta, Ranma llevaba una mochila…
-Seguro fueron a desayunar, como hoy es el último día que están aquí, supongo que querían despedirse –Aseguró Nabiki-
Taiki se veía contrariado "¡Ay Akane! Espero no sea lo que estoy pensando"
El señor Sonido interrumpió sus pensamientos:
-Te encargo mucho a mi niña Taiki, espero que la sigas cuidando como hasta ahora-
-Por supuesto…
Ukyo abrazó a Akane:
-Te voy a extrañar mucho, que pena que te tengas que ir ahora que ya somos amigas-
-Siempre te recordaré Ukyo… Si algún día vas por allá, no dudes en llamarme…
-¡Claro que sí! Quizá algún día…
-Adiós Ukyo.
-Adiós Akane-
-Luego nos vemos Ukyo. –Dijo Ranma despidiéndose-
Ukyo sintió una opresión en el corazón:
"Esto no está nada bien, presiento que va a terminar muy mal"
Ranma llevó a Akane a tomar un helado, en lo que esperaban ser atendidos, se metió al baño y se echó agua fría… Akane se sorprendió al volver a ver a la chica pelirroja…
-¡Ranma! -
-Ya que te vas, quería que te despidieras también de mí Akane…
La chica se sentó frente a ella… empezó a devorar su helado con rapidez cómo solía hacerlo antes de provocar la risa de Akane…
-Mmmm… ¡No sabes cuanto extrañaba esto! ¡Está delicioso!
-Tranquila, ¡Te vas a atragantar!
Ranco pidió cinco helados más…
-Oye ¿No crees que tantos helados puedan hacerte daño?
-Bueno, pues tendré que correr el riesgo…
-Puedes venir otro día…
-No… Akane… hoy es la última vez que lo hago, y antes de que me preguntes porqué te lo diré… Tú eres la única con la que yo podía venir a este lugar, la única que sabe este secreto de mi adicción a los helados… yo no podría venir aquí con nadie más –hizo una pausa para probar su helado - Antes de que tú regresaras ya no me paraba por aquí… Y como tú ya te vas, no pienso volver…
Akane miró a Ranma devorar por última vez su malteada, no pudo evitar sentirse culpable…
Bueno, en ese caso… ¡Yo haré lo mismo! –Y pidió cinco helados también, Ranco sonrió divertida…
Se pasaron el medio día platicando en aquél lugar, Ranco miró hacia atrás, de repente sintió un escalofrío que recorría su espalda…
-¿Pasa algo?
-No, nada… Akane, muchas gracias por ser mi amiga y por todos lo buenos momentos que compartimos, nunca te olvidaré…
-Yo tampoco te olvidaré, ni a ti ni a tus locuras –Sonrió-
Ambos salieron del lugar, no sin antes de que Ranco se volviera a convertir en Ranma, se fueron a comer una hamburguesa y terminaron caminando por el parque recordando viejos tiempos, las horas anteriores pasado volando…
Akane miró su reloj: -Ya es algo tarde, volvamos a casa-
Regresaron por el camino que tomaron al principio, el sol ya empezaba a esconderse…
Cuando llegaron a casa y Akane estaba dispuesta a meterse, Ranma la tomó de la mano y la llevó hacia la parte trasera del Dojo…
-¿Pero qué pasa?
-Espera, aún falta lo mejor…
Ranma la llevó hasta un árbol que para entonces ya estaba gigantesco y lleno de cerezos en flor…
Ranma dio un gran suspiro –Bueno, pues aquí termina nuestro camino, ¿Recuerdas este árbol Akane? -
-Claro que sí, lo veo a diario…
Ranma hizo una mueca…
-¡No me refería a eso!
Era obvio que Akane lo recordaba, hace años ahí se dado su primer beso… sólo que en ese tiempo era invierno y el árbol estaba seco… Además aún le dolía recordarlo porque fue ahí cuando comenzó todo…
-Sí, ya recordé, fue cuando pasó ese "accidente" –Dijo tratando de verse desinteresada-
-Pues ese "accidente" ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida…
-No lo parecía…
-Tenía miedo… -Volvió a suspirar- Akane, tú y yo deberíamos estar cómo este árbol…
Acto seguido, Ranma miró a Akane a los ojos… se acercó a ella, tanto que Akane retrocedió y terminó contra el tronco del árbol…
De pronto los labios de Ranma se posaron sobre los suyos… No intentó resistirse, cerró los ojos y correspondió instintivamente, Ranma la besó con ansias, había esperado todo el día para llegar a este momento, quería dejar una huella imborrable en ella, para que si alguien más se atrevía a besarla, ella lo recordara sólo a él… Se separó de ella muy lentamente y recargando su cabeza en su frente, le susurró suavemente:
-Este será nuestro secreto-
Ambos se quedaron mirando fijamente, sin decir ni una sola palabra… De pronto, Akane sintió algo que le lastimó el brazo…
-¡Akane! ¿Estás bien?
Ranma se puso inmediatamente a la defensiva ...
-¡Muéstrate! ¿Quién eres?
.
* AnIcHiBaG *
