Regreso 2 Cap 3

Los personajes no me pertenecen.

-.-

Qué… ¿Qué dijiste?

Ranma se colocó delante de ella…

-Dije que te amo-

-Esto no es gracioso Ranma, con esas cosas no se debe jugar-

-Jamás mentiría con algo tan importante…

Akane se quedó sin saber que decir…

-Por favor créeme, esto no es una broma… Te amo ahora, te amé antes y te amaré por siempre…

Ranma tomó una de las manos de Akane y la puso sobre su pecho:

-Si no me crees a mí, entonces escúchalo a él ¿Te parece que está mintiendo?

Akane se ruborizó al escuchar el corazón de Ranma latir rápidamente…

-¿Lo sientes?

-Late muy rápido…

-Está latiendo por ti… Y cuando te tengo cerca parece como si quisiera salir de mi pecho…

-Ranma…

Ranma la estrechó contra él y la besó tomándola por sorpresa, ella intentó zafarse pero él se adueñó de sus labios… y de su voluntad… cerró los ojos y se dejó llevar…

Ranma sólo se alejó sólo un poco para tomar aire, la miró a los ojos y volvió a decir "Akane, te amo" ella aún no lo podía creer, ¡Al fin lo había dicho! Había soñado con eso tantas veces… Después de eso ya era imposible negarlo, así que ella también le respondió "Yo también te amo Ranma"

-Ranma suspiró- No sabes lo feliz que me hace escuchar eso…

Unieron nuevamente sus bocas en un beso totalmente correspondido, ansioso, libre, sin miedos… Ranma se sintió en la gloria, ¡Por fin era correspondido por la mujer que amaba! La tomó por la cintura para apretarla contra su cuerpo, quería sentirla cerca, la besó con todas las ansias y Akane se entregó en ese beso… de pronto sintió como si mil mariposas salieran de su cuerpo y ambos sentían el revolotear de sus alas. Se separaron lentamente y se miraron a los ojos, no eran necesarias las palabras, el amor llenaba sus pupilas… Ranma la abrazó con fuerza, tenía tanto miedo de perderla… Permanecieron así por un largo rato hasta que Akane rompió el silencio:

¿En qué piensas?

-En ti, en nosotros… En lo tonto que fui…

-Eso ahora es pasado… dejémoslo así…

-Ranma suspiró-

No Akane, necesito decírtelo…

-Está bien, te escucho…

-Todo lo que te dije en el pasado, los insultos, las críticas… todo era mentira, sólo lo hacía para disfrazar mis verdaderos sentimientos hacia ti…

-Akane lo miró-

… Akane, tú has sido mi primer y único amor, antes de conocerte yo estaba muy solo y no me interesaba otra cosa más que entrenar… cuando te vi por primera vez, sentí algo que nunca había sentido antes, mientras tus hermanas me rechazaron por ser chica, tú te portaste muy amable conmigo… y luego ese maravilloso momento en el baño –Ambos se ruborizaron-

-¿Aún te acuerdas de eso?

-Jamás podré olvidar tan hermosa imagen… Te dije cosas terribles porque estaba enojado, pero en realidad pensaba todo lo contrario… debo confesar que no pude dormir bien esa noche –Se ruborizó-

-Ranma…

-Te consideré mía desde que tú papá te hizo mi prometida, te admiré cuando te vi enfrentar a aquellos chicos en la escuela y cuando te vi reír por primera vez… -Suspiró- Aun así traté mil veces de negármelo a mí mismo y debo confesar que sintieron celos del Doctor Tofú, quería que me miraras como lo mirabas a él…

Akane se recargó sobre su pecho…

-No sé cómo no pude darme cuenta de eso… la verdad, en ese tiempo, lo que menos me interesaba eran los chicos…

-No sabía cómo llamar tu atención y fue así que empecé a molestarte, quería que voltearas a verme así fuera con enojo…

-No sabes cuánto lo lamento Ranma… si yo lo hubiera sabido, las cosas hubieran sido diferentes…

-No sabes cuánto me arrepiento de no habértelo dicho… pero tenía tanto miedo de que me rechazaras…

-Y yo dejé de fijarme en el Doctor Tofú por ti… Pero yo creía que tú me odiabas…

-Eso jamás… Creo que fuimos unos tontos, sobre todo yo… Akane, cuando tú te fuiste sentí que mi vida se acababa… ¡Te extrañé tanto!

-Y yo pasé todos estos años creyendo que habías preferido a Xian Pu…

-Akane mírame, yo jamás he amado a nadie más, ni a Ukyo, ni a Xian Pu, sólo a ti… Y me siento muy feliz de que por fin estemos juntos… Ahora que estás conmigo me voy a encargar de resarcir todo el daño que te hice… Me voy a dedicar a feliz…

Akane sonrió:

-¿Y qué vamos a hacer ahora?

-Gritar nuestro amor a los cuatro vientos, quiero que todo el mundo sepa que ¡Te amo!

Akane se quedó en silencio:

-¿Qué pasa?

-Yo… te quería pedir algo…

-Lo que quieras mi vida…

Akane sonrió emocionada

-¿Mi vida?

-Eso es lo que eres para mí… ¿Te molesta que te llame así?

-Claro que no, mi cielo –Sonrió tímidamente-

Ranma tampoco pudo evitar sonreír al escucharla, Akane hizo una pausa antes de continuar:

-No sé cómo pedirte esto pero para mí es importante…

-¡Qué es?

-Es… Ryoga…

-¿Qué pasa con él? –Preguntó un poco molesto-

-Por favor no te enojes, quiero pedirte que esperemos un poco en anunciar lo nuestro…

-¿Por Ryoga?

-Ya han pasado demasiadas cosas entre él y tú y no quiero que esto vaya a ocasionar otro enfrentamiento entre ustedes… tampoco quiero que sufra…

-No sé cómo puedes preocuparte por él a estas alturas…

-Por favor, hazlo por mí…

Ranma suspiró un poco inconforme y después de pensarlo dijo:

-Está bien, pero no lo hago por él… No le voy a perdonar que haya intentado besarte –Dijo con recelo-

Akane tomó su cara entre sus manos -¡Ranma! ¿Estás celoso?

-¡Claro que sí! Nadie más que yo puede disfrutar de tus besos –Se sonrojó- Además tampoco quiero que Xian Pu se te acerque para molestarte, si ella se entera, no nos la quitaremos de encima… Voy a dejar pasar un tiempo y después la voy a poner en su lugar, ya estoy harto de que se entrometa entre nosotros y no le perdono que te haya separado de mi…

Akane acarició su mejilla con dulzura:

-Tranquilo, todo estará bien…

-¿Bien? ¿Acaso crees que me tiene muy contento que tengamos que ocultar nuestro amor por culpa de esos dos? Akane, pero sólo será un tiempo, tú también tendrás que hablar con Ryoga…

-Está bien, te lo prometo… Muchas gracias. –Sonrió-

Ranma volvió a atraerla hacia él… estaba ansioso por probar sus labios otra vez…

-Ranma, hay otra cosa…

Él seguía muy entretenido besándola, ella se separó de él cosa que no le gustó para nada…

-¿Y ahora qué?

-Es acerca del viaje…

-No, no, ni siquiera lo pienses…

-Tengo que arreglar unas cosas de la Universidad…

-No voy a permitir que te vayas…

-Sólo serán unos días…

-Después de hablamos de eso ¿Quieres? –Y la besó impidiendo que dijera algo más, era evidente que no la dejaría apartarse de él otra vez…

A la mañana siguiente, Ranma se despertó feliz, se levantó y se alistó lo más rápido que pudo para bajar a desayunar… Se moría de ganas por verla, no tuvo que esperar mucho, se la encontró antes de bajar las escaleras, ambos se miraron y sonrieron en complicidad, Ranma se acercó a ella y le dio un breve pero apasionado beso ¡Buenos días! ¡Qué hermosa te ves hoy!

-Buenos días-

Se separaron rápidamente al ser descubiertos por Nabiki…

-Buenos días Nabiki, le preguntaba a Akane si podíamos entrenar hoy –Dijo nervioso-

-Si, claro… Bueno, vamos a desayunar…

Durante el desayuno, Ranma casi no probó bocado… su atención sólo se centraba en ella, buscaba cualquier oportunidad para mirarla sin que nadie sospechara…

-Ranma ¿Por qué no has terminado tu desayuno? ¿Acaso te sientes mal? –Preguntó su padre-

-Es cierto, siempre es el primero en terminar y su plato está casi lleno –Contestó Nodoka-

-Perdón, pero no tengo mucha hambre –Se levantó de su lugar- Mejor me voy a entrenar un rato… Akane ¿Quieres entrenar conmigo?

-Sí, en un rato voy –Contestó Akane sin mucho interés-

Contrario a él, Akane si se quedó un rato más desayunando…

-Oye Akane… ¿No crees que Ranma está algo extraño?

-No, Kasumi, yo lo veo igual que siempre ...

-Pues hace rato estaba muy contento ¿Verdad Akane? –Dijo Nabiki para molestar-

-No veo por qué te sorprende Nabiki, Ranma siempre ha sido muy alegre…

-Sí, eso es cierto, mi hijo es muy alegre…

-Bueno, me voy a entrenar, luego nos vemos.

Cuando Akane llegó al Dojo, Ranma ya la esperaba ansioso…

-¿Por qué te tardaste tanto? –Dijo mientras cerraba las puertas del Dojo.

-Tenía que esperar ¿No querías que sospecharan verdad?

Ranma tomó a Akane entre sus brazos y la besó furtivamente, ella correspondió a su beso…

-Ranma, debemos de ser cuidadosos para que no nos descubran…

Pero Ranma no contestó, sólo tenía besos para ella, Akane sucumbió ante todos ellos…

Ranma suspiró –Akane… me haces muy feliz-

Akane sonrió y después se quedó pensativa-

-¿Qué pasa?

-Nada, es sólo que… yo nunca pensé que tú y yo pudiéramos estar así…

-En cambio yo, siempre soñé con este momento, pero jamás pensé que podría sentir tanta felicidad… No quiero que este momento se acabe nunca… Quiero estar contigo siempre –Y volvió a besarla-

De pronto, alguien los interrumpió:

-Akane, Ryoga está aquí y pregunta por ti-

Ranma se puso a la defensiva.

-¡Dile que se vaya! Akane y yo estamos entrenando –Dijo molesto-

-¡Ranma, no seas grosero! Ahorita voy Kasumi…

-¡No lo quiero cerca de ti!

-Sólo vamos a platicar, ¿Acaso no confías en mí?

-En ti sí, pero no en él… sólo está buscando cualquier pretexto para enamorarte…

-Ranma mírame, Ryoga es sólo mi amigo y tú eres el hombre a quién amo…

El corazón de Ranma se llenó de gozo al escuchar esas palabras…

-Akane yo ...

Akane le dio un pequeño beso…

-Tú eres el único para mí- Y sonrió

Ranma la besó apasionadamente, sabía el efecto que sus besos causaban en ella, no lo podía ocultar, cuando se separó de ella, Akane aún estaba temblando por el contacto y su rostro estaba sumamente sonrojado… Quería que Ryoga la viera y se diera cuenta… así la dejaría en paz de una buena vez…

-Está bien, ve a hablar con él, yo de todas maneras tengo que hacer algunas cosas… Nos vemos al rato…

Akane cruzaba la puerta del Dojo cuando Ranma la llamó:

¡Akane!

-Moneda de diez centavos…

-¡Te amo!

Akane salió de ahí sintiendo que se le doblaban las piernas, trató de reponerse y fue a encontrarse con Ryoga, Ranma salió del otro lado para espiarlos sin que se dieran cuenta…

-Hola Ryoga… ¿Cómo estás?

-No muy bien, después de lo del otro día… Y tú, ¿Por qué estás tan despeinada? ¿Te acabas de levantar? –Preguntó con curiosidad-

Disculpa si fui inoportuno…

-Claro que fuiste inoportuno –Dijo Ranma quién los veía a lo lejos-

Akane contestó apenada…

-No, lo que pasa es que Ranma y yo estábamos entrenando… -Se acomodó el cabello-

-¡Ah! con razón estás tan roja, ahí en el Dojo se encierra mucho el calor… -Sonrió-

Akane se molestó un poco ante la insistencia:

¿Qué se te ofrece Ryoga?

-Bueno, yo ... vine a disculparme contigo Akane ... Sé que actué muy mal ...

Akane suspiró:

Ranma y tú hicieron muy mal en pelearse de esa manera…

No voy a justificarme pero, ya era tiempo de que Ranma y yo arregláramos cuentas

-¿Agarrándose un golpe? ¿Cómo dos animales? ¡Casi se matan!

-Lo siento mucho, perdí el control… Por favor Akane ¿Podrías perdonarme?

" ¡Ay Ryoga! ¡Eres un hipócrita!" - Bufó Ranma-

-No lo sé Ryoga… ¿Cómo crees que me sentí cuando los vi así peleando?

Ryoga la tomó de la mano…

-Por favor Akane, te lo pido, no voy a soportar si no me perdonas…

-Pero ¿Qué se cree ese idiota? ¡Lo voy a matar!

Ranma estaba dispuesto a enfrentarlo pero Akane separó sus manos de las de Ryoga…

-Está bien, los voy a perdonar a los dos, pero te voy a pedir algo Ryoga…

-Lo que quieras-

-Será mejor que por el momento te mantengas alejado de Ranma, hasta que ambos pueden superar sus diferencias, lo mismo le pedí a él y está de acuerdo…

-Por mí está bien "No tengo el más mínimo interés en verle la cara"

Akane sonrió, esa era una buena manera de evitar que siguieran peleando…

-¿Entonces seguimos siendo amigos?

-Sí, amigos –Aclaró-

-¡Muchas gracias!

-Bueno Ryoga, tengo que hacer algunas cosas…

-Entiendo, ya no te molesto más… Luego nos vemos…

-Sí, " ¡Ya lárgate!"

-Akane ...

-¿Qué pasa?

-Me gustaría mucho poder entrenar contigo alguna vez… Así como entrenas con Ranma ¿Crees que podrías?

-Akane se ruborizó-

-¡Ni en tus sueños! Eso ¡Jamás!

-Quizá… algún día –Dijo con una risita nerviosa-

-Bueno, hasta luego Akane…

-Adiós Ryoga.

Ranma se retiró tranquilo, en cuanto vio que Ryoga se fue, tenía muchas ganas de contarle a alguien lo que había pasado, y quién mejor que su amiga Ukyo…

-Akane también se dirigía a la salida cuando Kasumi le habló –Akane, tienes una llamada-

-.-

Cuando Ranma entró al restaurante de Ukyo, se veía sumamente feliz, Ukyo adivinó inmediatamente, pues jamás había visto esa sonrisa en él…

-No me digas… ¡Al fin pudiste arreglar las cosas con Akane! ¿Cierto?

-Sí Ukyo ¡Al fin Akane y yo estamos juntos!

-¡Cuéntamelo todo!

-Pues hay algo que no te va a gustar, pero es mejor que te enteres por mí…

-Seguramente tiene que ver con Ryoga…

-¿Te acuerdas que me advertiste sobre él?

-¿Qué hizo?

-¡El muy cretino intentó besar a Akane!

-Pero ¿Cómo?

-No sabes lo que sentí cuando los vi tan cerca… ¡No quiero ni pensar lo que hubiera pasado si no llego a tiempo!

Ukyo se llevó una mano a la cabeza…

-Él y yo nos agarramos a golpes…

-¿Él está bien?

-Sí, no te preocupes por él, acaba de ir a ver a Akane…

-¿Y después que pasó?

-Akane nos vio pelear y se enojó con nosotros… Tanto que decidió adelantar su viaje e irse sin despedir… Tuve que ir a buscarla a la estación del tren…

-Cómo en las películas… ¡Qué romántico!

-Cuando vi que no estaba ahí, creí que su tren ya había partido… Sentí que mi vida se iba con ella…

-Pero si ella no estaba ahí ¿Dónde la encontraste?

-En el parque que está cerca de la estación, yo venía de regreso cuando la vi a lo lejos… Ella no quería escucharme, aún estaba muy enfadada… Le pedí que no se fuera, que se quedara conmigo porque yo la amaba…

-Y entonces con eso la convenciste de que se quedara…

-Con eso y otras cosas –Se ruborizó- Le abrí mi corazón y le confesé todo lo que siento por ella –Suspiró- Y ella por fin aceptó lo que sintió por mí…

-¡Me da tanto gusto por ustedes! Yo sabía que Akane y tú no podría terminar separados…

-¡Me siento tan feliz! Por fin Akane y yo estamos juntos… Bueno, casi…

-¿Casi?

-Akane me pidió que por ahora lo mantengamos en secreto… no queremos que Xian Pu o Ryoga se enteren…

-Entiendo… Por mí no se preocupen, yo no diré nada… ¡Esos dos ya han creado suficientes problemas!

Ranma se puso serio por unos momentos:

-¿Qué te pasa?

-No sé ... de repente sentí algo raro ... como angustia ...

-Debe ser por todo lo que ha estado pasando…

-Sí, puede ser…

Akane se encontró en el consultorio del Doctor Tofu:

-Akane ¿Cómo te sientes?

-¡Doctor Tofu! ¿Qué me pasó? –Dijo al recobrar el conocimiento-

-Te desmayaste, unas personas vinieron a avisarme…

-No recuerdo nada… sólo que venía para acá.

-Akane, tu pulso está un poco irregular… ¿Has tenido impresiones fuertes últimamente?

-Bueno, con todo esto del viaje he tenido un poco de estrés…

-Akane, la última vez que te pasó esto, eras muy niña… Sería muy bueno hacerte unos estudios para estar más tranquilos… Voy a platicar con tu papá…

-No creo que sea necesario Doctor, seguramente se me bajó la presión… Ya me siento mucho mejor –Sonrió-

-Akane, tú siempre has sido una chica muy sana pero recuerda que…

-De verdad Doctor, ya me siento bien, prometo hacerme los estudios que quiera pero por favor, de momento le pido que no diga nada, no quiero preocupar a mi familia…

-Está bien, esperaremos a ver qué resultado arrojan los estudios…

-Muchas gracias Doctor.

Akane salía del consultorio cuando se encontró con Ranma que regresaba de ver a Ukyo:

-Amor, ¿Qué haces aquí? Pensé que estabas en casa…

-Nada, vine a platicar con el doctor Tofu…

-Te veo un poco pálida ¿Te sientes bien?

-Sí claro, sólo estoy un poco acalorada, mejor me voy a casa…

-Te acompaño…

Ranma la tomó de la mano, la sintió un poco fría pero no le dio mucha importancia ,durante todo el camino, no hacía otra cosa más que contemplarla…

-Ranma no me mires así –Dijo sonrojada-

-No puedo evitarlo… ¡Eres tan hermosa!

-Tú también estás muy guapo…

Ranma volteó a ver si no los veía nadie y le robó un beso…

¡Ranma!

-Él sólo sonrió pícaramente-

Los días transcurrieron y para Ranma todo era perfecto, los días le parecían hermosos

–Aunque estuvieran lluviosos- Podía percibir el canto de las aves al despertar, todos los días se despertaba de buen humor… Por fin tenía todo lo que quería, era exitoso, tenía un excelente trabajo, estaba al lado del amor de su vida… Era sumamente feliz ¿Qué más le podría pedir a la vida?

-Me pregunto cuándo es que vas a quitar esa cara de bobo-

-¡Nabiki, no me molestes!

-¿Sabes? Me alegra que por fin hayas resuelto tus problemas con mi hermana…

-No sé de qué me hablas…

-No tienes porqué fingir, yo sé lo que está pasando entre ustedes…

-Pero ¿Cómo?

-Lo supe desde el primer día, tu cara te delata, mi querido Ranma…

-Por favor Nabiki, no vayas a decir nada, no queremos que nadie se entere aún, es por Xian Pu y Ryoga, si ellos se enteran…

-No te preocupes, no diré nada, pero ten cuidado, tu cara de tonto cuando miras a Akane, se puede ver a kilómetros…

-Lo intentaré-

-Otra cosa… Aprovecha esta oportunidad que te ha dado la vida, no vuelvas a hacer sufrir a Akane, o te las verás conmigo…

-Claro que no Nabiki, la protegeré con mi propia vida…

-Más te vale –Nabiki guiñó un ojo y se fue-

Al día siguiente, Akane decidió ir a despertar a Ranma, pues al parecer ese día se le pegado las sábanas…

-Ranma… ¡Despierta! Ya está listo el desayuno…

Pero él se negaba a despertarse, se le había ido la noche pensando en ella… Akane se inclinó hacia él y lo miró, se veía tan contento durmiendo que se estaba arrepintiendo de despertarlo…

-Akane se está enfriando el desayuno… - Le gritó su padre desde abajo-

… Creo que mejor lo dejo dormir otro rato total, es fin de semana –Dijo acariciando sus cabellos- Al sentir el contacto, Ranma pronunció su nombre entre sueños, entonces se acercó a él para darle un pequeño beso… más de pronto sintió como los brazos de él la ceñían a su cuerpo correspondiendo apasionadamente a aquél beso…

-Akane… ¡Qué hermoso despertar! ¿No estoy soñando verdad?

-Ya despiértate flojo, que ya es tarde –Dijo con una tierna sonrisa-

Él se giró sobre ella y continuar besándola, ella se apartó temerosa de que los descubrieran, pero a Ranma no le importaba y no la dejaba ir…

-Te amo…

-Vámonos ya, o mi padre se enfadará –Dijo nerviosa-

Ranma se levantó a regañadientes, Akane se dirigió a la puerta –Te espero abajo-

Casi cruzaba la puerta cuando él la jaló y la acorraló contra la pared, al parecer Ranma se había despertado con demasiada hambre, y no precisamente del desayuno de Kasumi…

-Ranma espera… Alguien podría descubrirnos…

-No me importa…

Ranma se había vuelto adicto a esos deliciosos labios rosados y no tenía ningún reparo en demostrárselo, Akane no podía resistirse por mucho tiempo y siempre terminaba cediendo…

-Ya tengo que irme… o sospecharán…

-Ranma suspiró-

-Está bien amor, ahorita te alcanzo.

-Después de desayunar te veo en el Dojo, hay algo que debo decirte… ***

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AnIcHiBaG *