PADRE NÚMERO 1
EL BIOLÓGICO, EL ORIGINAL, SU PRIMER VÍCTIMA
De él solo tenía el apellido, pues no se parecían absolutamente en nada. Quizá solo había heredado sus pómulos altos. Su padre fue Gian Vicenzo Zabini un mago italiano, sangre pura, inmensamente rico y apuesto. Se interesó en su madre apenas la vio.
-Él siempre dijo que lo cautivé con mi mirada- le decía su madre cuando un muy pequeño Blaise le preguntaba cómo lo conoció-. Decía que nunca había visto una mujer con una belleza como la mía. Incluso dejó a su familia por mí; aquí entre nos, sus padres no soportaban que su heredero desposara a una mujer negra, pero como verás a tu padre no le importó, él me amó demasiado.
Blaise no tenía más que dos recuerdos de él. El primero era su voz, era profunda y algo cantarina, y lo recordaba llamándolo por su nombre, pero solo eso. Y el segundo era de su padre entrando a la mansión y acuclillándose para recibir a su pequeño hijo que comenzaba a correr. Sin embargo, de no ser por la fotografía en su mano, hace mucho que habría olvidado el rostro de su progenitor.
Su madre dijo que él había enfermado repentinamente. Él no se creía ni una sola palabra, pero su padre partió cuando él tenía cuatro años y no había nada qué hacer al respecto. Blaise estaba seguro de que su madre se había aburrido de él apenas dos años después de casarse, pero quizá le dio el beneficio a su único hijo de disfrutar unos cuantos años a su padre. De él obtuvieron la mansión, la primer fortuna y su madre decidió conservar el apellido de su primer esposo, ya que era mucho más conocido internacionalmente que el suyo; así que cuando estaba soltera la seguían llamando Madame Zabini.
Blaise dejó el cuadro a un lado. Ni siquiera sentía apego por ese hombre que saludaba galantemente en la fotografía, sonaba mal para los demás pero si uno ni siquiera es capaz de recordar a su padre, ¿podría llamarlo de tal forma? Para él no. Cuando su madre se cansaba de su marido en turno siempre buscaba el mínimo defecto como excusa para acabar con él, la excusa de su padre fue:
-Mi primer esposo pensaba que por tener una fortuna en mano, dicho dinero duraría para siempre. Pero no es así, el dinero no está asegurado y yo siempre he vivido bien, no podía permitirme vivir con un perezoso que se durmió en sus laureles. No trabajó un solo día. ¿Cómo iba a mantener a nuestro retoño?
Y con esa fachada de víctima, madre preocupada y recién viuda, capturó a su segunda víctima.
Pequeña historia sobre el verdadero padre de Blaise.
¿Qué opinan lectores? :3
Nos vemos el siguiente capítulo
XOXO
