PADRE NÚMERO 4
PODER, TROFEO, EGO
Blaise tenía 8, casi 9, cuando su madre consiguió al cuarto padre para él. El anterior no duró mucho, así como tampoco la soltería de madame Zabini. El chico miró el cuarto retrato, lo tomó y lo junto con el de su padre biológico, intentando imaginarse a los dos hombres juntos. Resultó que el cuarto marido era un amigo muy querido de su difunto padre; fue un hombre también de Italia, alto y fornido, con la confianza grabada en su rostro joven. Oderisi Salvani provenía de una familia muy allegada a los Zabini desde hace generaciones.
-Oderisi dice que se hizo un tremendo escándalo en toda Italia cuando nos comprometimos- su madre encontraba ese hecho graciosísimo-. Pero yo siempre le guste ¿sabes? Si no me hubiera casado primero con tu padre lo habría hecho con él. Se enteró que ya perdí a tres esposos y por eso ha querido reencontrarse conmigo. Dice que pocos creían que yo le daría el Sí, pero aquí nos tienes ahora. Si hay algo que él tiene es que siempre consigue lo que quiere y no estoy exagerando; creo que podrías aprender muchas cosas de él.
Nunca le llamó padre y él nunca le pidió que lo hiciera; Salvani se creía demasiado joven como para tener un hijo, pero se refería a él como tal cuando sus amistades mencionaban a los suyos, como si disfrutara de comparar sus posesiones, lo que pronto ambos Zabini comprendieron que significaban para él. Le daba lo mejor de lo mejor a su esposa, le conseguía a los mejores diseñadores de ropa y joyas, le pagaba sus lujosas rutinas de belleza, le encantaba verla arreglada... así podía presumir de ella. Para él, tener a la tres veces viuda fue como un logro porque, número 1 tenía a una de las brujas más hermosas, número 2 ya todos sabían que ella no se casaba con cualquiera y número 3, era de él.
Aunque su madre gustaba de los obsequios, de los lujos sin reparo, de los eventos sociales y demás, no era estúpida y se daba cuenta de que Oderisi solo la veía como un accesorio, un trofeo del cual vanagloriarse, eso no le gustó. Como sea, le permitió vivir dos años de una vida perfecta a los ojos de los demás, hasta que se enteró que su esposo tenía como amante a una jovencita italiana de una familia demasiado casta para su gusto, pero Salvani estaba orgulloso de haber podido conquistarla estando casado. Blaise no tenía un buen presentimiento, sobre todo cuando ambos se fueron de viaje para "reencontrarse como pareja".
Salvani fue cruelmente asesinado en su viaje de romance. Una noticia tan trágica que conmovió a todos. Su madre había conseguido de alguna forma que dejara su fortuna a su nombre, quizá le había dado en el orgullo. Años después se enteró que la joven amante desapareció sin dejar rastro.
-Mi pobre Oderisi estaba tan alto que siempre había quien quería hacerlo caer. Me contó sobre varias ocasiones que quisieron hacerle daño y esta vez lo consiguieron. Todo ese poder que tenía al final lo llevó a su tumba, al final no sirvió de nada. Lo que me dejó no significa nada si no lo tengo a mi lado, yo necesito a alguien conmigo.
Blaise dejó el cuadro en su lugar y sintió un escalofrío de asco al ver al siguiente tipo, que se había tomado muy en serio lo que dijo su madre sobre tener a alguien con ella.
Ya saben lo que dicen, otro capítulo, otro padre ;)
Díganme lo que piensan. La verdad es que me está gustando muuucho escribir este fic, me siento creativa jijijiji.
Dejen sus reviews ya saben dónde y nos leemos pronto.
XOXO
