PADRE NÚMERO 5
ASCO, DESEO, CANSANCIO
Ciertamente agradecía que cuando su madre conoció al quinto él estaba por entrar a Hogwarts, así no tuvo que soportar los espectáculos que daban ambos. Incluso la mirada que conservaba en su fotografía le parecía repulsiva, a pesar de que encontraban en él a un hombre demasiado apuesto y elegante, Blaise sabía la clase de enfermo que fue Arnaut Paolo Burke. Otro pez gordo que se consiguió su madre de las familias británicas.
-Arnaut es muy cariñoso hijo, por eso siempre quiere estar conmigo, por eso me besa tanto y me da muchos abrazos y... Cuando seas grande lo entenderás.
Su madre no hablaba mucho de lo que hacía con él, al menos tuvo la decencia de guardarse sus intimidades y no hablar abiertamente de todo con su hijo como siempre lo hizo. Blaise por supuesto no lo entendía, solo sabía que detestaba la forma en que el señor Burke miraba a su madre, como cuando alguien mira un platillo tan delicioso que apenas puede contenerse. En ese tiempo Blaise prefería estar fuera de su casa lo más posible, ya fuera solo saliendo al jardín o visitando a alguno de sus amigos. Cuando le preguntaban si podían ir a su casa él respondía que no porque su nuevo padre era gruñón. Hubiera deseado que fuera gruñón en vez de un viejo libidinoso que no podía quitarle las manos de encima a su madre. Sin embargo su mamá no parecía disgustada con él y eso lo confundía.
Burke apenas y salía de la casa sin ir con su esposa, y apenas dejaba que esta saliera sola, como si se hubiera obsesionado con tenerla, con tener su brazo en la cintura de ella todo el tiempo. Blaise conocía bien a su madre y sabía que ella detestaba las actitudes posesivas, por lo que supuso que pronto el señor Arnaut se tendría que marchar también. Sorprendentemente no lo hizo. Parecía que a su madre le gustaba; disfrutaba de su contacto al parecer, quizá tanto como de los regalos, especialmente de obras de arte, por las cuales su esposo pagaba cantidades desorbitantes de dinero, pero según ella era porque era un romántico empedernido. Como sea Blaise no decía nada, solo sabía que cuando Burke miraba de cierta forma a su madre él debía abandonar el lugar inmediatamente, no quería verlos ponerse muy cariñosos.
La gota que colmó el vaso fue cuando Blaise jugaba un día y recordó que dejó cierto juguete en un salón. Cuando entró se arrepintió en seguida, pues descubrió a su madre y su padrastro casi desnudos sobre un escritorio. Arnaut literalmente le rompió el vestido a su madre, también la tomó del cuello y la apretó; Blaise pensó que la lastimaba pero cuando dio un paso al frente los dos adultos rieron y luego comenzaron a moverse de una forma tan extraña que Blaise salió corriendo para evitar vomitar.
Cumplir 11 años fue su salvación pues así pudo ir a Hogwarts y evitar ver espectáculos como el de ese día. Tras leer un poco al fin supo lo que hacía su madre con ese hombre, no se sintió mejor al respecto, pero nunca dijo nada. No obstante cada vez que regresaba a casa notaba que su madre día con día lucía menos complaciente con Arnaut, más distante y más harta de tener su brazo colgado al de él cada vez que salía. Reconocía esos ojos cansados de su madre y casi le dieron ganas de despedirse del asqueroso señor Burke, de decirle que dos años y medio ya era bastante. Así, la última vez que lo vio fue cuando se marchó al colegio, se despidió de él y pensó que sería uno de sus más irrelevantes padrastros. A medio semestre le llegó una carta informándole sobre su fallecimiento, un extraño accidente en el trabajo donde se había envenenado o algo así.
-Arnaut era la pasión carnal personificada, jamás he encontrado a un hombre tan pasional- suspiraba como si en verdad lo extrañara-. Me arrepiento de haber dicho que ya me estaba cansando de su constante deseo. Pero es que también necesitaba mi espacio, él era muy dependiente, posesivo y casi celoso. No me gusta que los hombres me traten como algo que tienen a su disposición.
Blaise pensó erróneamente que su madre ya se había fastidiado de tener siempre a un esposo con ella. Sin embargo al ver al siguiente ex apretó los puños. Todo lo que su madre no quería de un hombre, el siguiente lo tuvo, y en gran medida.
Fin del padre 5.
¿Qué dicen gente bonita? Ya casi llegamos al final :o
Dejen sus reviews ya saben dónde y nos leemos muy pronto
XOXO
