Hola, Hola... Nuevo capitulo, espero lo disfruten!

Como siempre, ningún personaje es mío, yo solo juego con ellos.

- Bueno, entonces… ¿Quién demonios son los Cullen? – Isabella preguntó mientras bajaba dos escalones y se sentaba, Hope imitó a su tía con toda la elegancia que la caracterizaba aunque extrañamente callada.

Jacob quien había recuperado el aliento tras sus carcajadas, con una seña, mandó lejos a sus dos amigos, supongo para que vuelvan a convertirse en humanos y las mujeres no tengan que ver sus partes. Ahora Jacob estaba con una expresión más solemne, y si Isabella no lo hubiese visto revolcándose en el suelo como un niño, seguramente su seriedad le daría algo más de credibilidad.

- Se supone que no puedo hablar de ello pero por extraño que parezca me preocupa su bien estar así que no importan las reglas. – Comenzó decidido. Isabella se preguntó si esa era la verdadera razón por la cual había mandado lejos a los otros dos lobos. - Son chupasangres…- Siseó Jacob con asco. En sus ojos podía verse un odio profundo hacia estos "chupasangres", Hope sonrió viendo el enfado con el que hablaba Jacob, le parecía tierno. Isabella se lo quedó mirándolo en silencio esperando a que continúe, lejos de horrorizarse por el hecho de que estaban en peligro de Vampiros. Eso ya lo sabían. De vampiros, de aquelarres de brujas, híbridos y quien sabía que más. Hoy en día parecía estar de moda. – ¿No van a decir nada? – Hope se encogió hombros y prefirió no abrir su boca.

- Somos seres sobrenaturales, estar en peligro por algún otro no es realmente extraño pero prosigue.

Jacob les explicó que los Cullen eran un aquelarre de vampiros o Fríos, que pretendían ser una familia y estaban insertados en la sociedad. Eran 7, extremadamente pálidos y con ojos color dorado, se consideraban vegetarianos porque no bebían de humanos, siempre estaban alerta y un simple golpe de ellos podía convertir los huesos de cualquiera en astillas, corrían rápido y eran sigilosos, su piel brillaba en el sol y era dura como piedra. Los dos mayores se hacían pasar por padres amorosos quienes habían adoptado 5 adolescentes que estaban a punto de terminar el instituto. Cuando Jacob conto lo ultimó miró intensamente a Hope haciendo que Isabella haga lo mismo con el ceño fruncido.

- Te lo iba a decir. – Dijo Hope a la defensiva cuando notó la mirada de su tía sobre ella. – Hoy. – Declaró. – Lo juro, pero en mi defensa… - Isabella la miró alzando una ceja. No había defensa alguna, hacía unas semanas que estaba asistiendo al instituto. – De acuerdo, tuve que habértelo dicho, pero no sabía que fueran Vampiros Tía Isabella. A decir verdad, no es muy acertado decir que están insertados en la sociedad, ¿sabes? – Dijo fulminando con la mirada a Jacob. Isabella estrecho los ojos frente a la verborrea que estaba teniendo su sobrina, eso era siempre lo que la delataba, algo estaba ocultando. - No hablan con nadie, solo entre ellos y según las malas lenguas o Jessica Stanley que es lo mismo, son pareja, bueno menos uno que parece estar solo y no cree que nadie sea lo suficientemente bueno para él. Jessica cree que es gay solo porque la rechazó. – Hope resopló rodando los ojos con una sonrisa porque técnicamente eso no era mentira, Jessica sí le había dicho aquello, su tía la miró analizándola, tratando de descifrar lo que Hope tramaba. - Definitivamente no son Vampiros normales. Intenté provocarlos hablando bajito para ellos, pero me ignoraron deliberadamente. No creo que sean malos. – Comentó sacándole importancia, su tía dejó de mirarla centrándose apropósito en cualquier cosa menos en ella, Hope hizo una mueca sabiéndose en problemas. - Como dice acá Chispas… - Hope chasqueó haciéndose la graciosa y señalando a Jacob haciéndolo fruncir el ceño. – Son muy pálidos, con ojeras profundas, sus ojos son de este extraño tono dorado aunque a veces son negros y pareciera que atraen a las personas con su exagerada hermosura... - Jacob resopló asqueado al escuchar a mi sobrina. – De verdad, son perfectos. La rubia, Rosalie… te saca el aliento. Tía Freya hubiera perdido la cabeza al verla. – Explayó pensando en su Tía. – Y Edward… Ni si quiera quiero empezar a hablar de su belleza… - Rodó los ojos.

- Claro… si te gustan las cosas muertas. – Gruñó el lobo con asco.

- De hecho nos gustan… - Explicó haciendo que Isabella la golpee con la mano en el hombro por su arrebato, Hope rio ante la mirada de Jacob. - ¿Qué? ¿Te incomoda lobito? – Se burló. - A parte – Comenzó sonriendo a su tía. - La última vez que me fije te casaste con Tío Kol y él estaba muerto desde hace dos mil años cuando lo hiciste… Técnicamente no estoy mintiendo. – Le dijo a una Isabella boquiabierta.

- ¿Qué es eso de tía? ¿No eran hermanas? Y no entiendo, ¿Tu tío es un vampiro? ¿Y tú te casaste con él? ¿O sea con tu hermano? – Jacob había dejado atrás toda tranquilidad y lógica, Hope lo miró incrédula por su estupidez.

- No son nada como los vampiros a los que estamos acostumbradas, pero confío en ellos. – Continuó Hope ignorando a Jacob que parecía exasperado porque ambas decidieron ignorar sus preguntas.

- Sí, lo haces ¿Verdad? Puedo sentir el olor de ellos en ti. – Hope se envaró escandalizada.

- ¿Su olor? ¿Me estas oliendo? ¡¿Puedes ser más acosador?! ¡Tía! – Isabella sin entrar en la discusión absurda y cargada de tensión sexual entre su sobrina y el lobo, decidió dejar en claro su postura.

- Hasta que pueda cerciorarme que no son un peligro, estarás enferma Hope. No te quiero cerca de ellos si no estoy ahí para protegerte y ¡Por el amor de Dios cierra la boca! ¡eres una chismosa como esa Jessica Stanley! – Su sobrina iba a protestar por semejante comparación, pero su tía prosiguió. - Acabas de desbaratar toda nuestra historia de fondo a unos lobos que aún no decido si son o no nuestros amigos. – Hope protestó, pero Isabella no estaba interesada en debatir nada, el universo parecía encaprichado en complicar las cosas, y era hora de controlar la situación.

- No tienes una cola que perseguirte? - Preguntó tenaz, Jacob le sonrió y le lanzó un beso haciendo a Hope rodar los ojos aunque al darle la espalda para entrar a la casa, sonrió.

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"Este pueblo, lejos de ser tranquilo parece la cuna de lo sobrenatural" Pensó Isabella estirándose en el sillón de su estudio. No hacía dos meses que habían llegado y ya se habían topado con una especie de hombres lobo que tenían una fuerte creencia en ser enemigos naturales de vampiros con piel dura como el cemento. "¿Qué está pasando? ¿Había más especies de las que éramos conscientes?" "¿Que es esa manía entre vampiros y hombres lobos?" Ella entendía que, al estar dentro de una piedra por más de 100 años, se pudo haber perdido una o dos cosas, pero estaba segura que los Mikaelson o inclusive Damon o Stefan Salvatore tendrían que saber de esto. "¡Mi familia eran los primeros vampiros por el amor de Dios! Incluso Alaric, con sus estudios e investigación tendría que saber de ellos."

Después de decidir que no iban a cocinar pidieron la 3era pizza de la semana, en Forks, no había muchos restaurantes que se animaran a llegar a su casa al estar tan adentrada en el bosque, y si bien al principio les parecía absurdo, ahora lo entendían. Seguramente aquí ocurrían tantos "ataques de animales" como en New Orleans o en Mystic Falls.

Durante la cena, Hope evitó hablar de Los Cullen, y decidió tomar otro camino. El de la intriga. Isabella sabia exactamente lo que Hope intentaba hacer, distraerla lo suficiente para que no la presionara, pero había decidido darle la oportunidad de hacer lo correcto.

- Josie dice que leyó algo sobre vampiros con piel de mármol. – Comentó Hope leyendo una nota que había aparecido en su bolsillo. Esa era una forma segura para comunicarse con personas específicas, a Isabella le pareció raro que teniendo celular optasen por esa manera de comunicarse. – ¿Por casualidad tienes el grimorio de la abuela? – Isabella negó.

- Kol se lo había dado a Freya. – Su sobrina asintió y escribió algo más en una nota que luego quemó, esa era una forma poco ortodoxa de enviarlas, pensó extrañada.

- Entonces debe estar en la biblioteca de Rick. – Sonrió alzando las cejas divertida. – Esta es una misión para las gemelas Saltzman. – Canturreó saltando del sofá para ir escaleras arriba. Hope, aún era joven para tener el grimorio de su abuela, que en su mayoría contenía hechizos de magia negra e Isabella lo sabía. Su cuñada Freya tenia muchas mas experiencia con ese tipo de brujeria.

- ¡Hope Andrea Mikaelson! ¡No metas en problemas a las chicas! – Gritó en tono de advertencia. – Dios sabe que no tengo ganas de otro sermón del Dr. Saltzman porque llevas a sus hijas por mal camino...

Las mejores amigas de Hope, eran las hijas de Alaric Saltzman y Caroline Forbes. En un principio Alaric no estaba de acuerdo cuando en uno de los muchos ataques que recibieron, Niklaus llamó a Caroline para entregarle a Hope y no podían culparlo, ni él ni nadie en Mystic Falls había visto el lado bueno de los Mikaelson, de hecho, solo habían visto lo malo por algunos años.

La obsesión de Niklaus por crear un ejército de híbridos lo había llevado a matar indiscriminadamente a cualquiera que se cruzara en su camino, y una de ellas había sido Jenna, la prometida de Alaric. El odio del Dr. Saltzman duró exactamente hasta que, convencido u obligado por Caroline, había accedido a conocer a la pequeña Mikaelson y no hace falta decir que ella lo tuvo alrededor de su meñique en un minuto. Así fue como nació la idea del Instituto Salvatore, un lugar donde tanto Elizabeth y Jossett, las ultimas brujas del aquelarre géminis así como Hope, la tribida pudieran crecer y aprender sin lastimar a nadie y sin levantar sospechas. Hope había asistido en él desde los 6 años hasta que la profecía que la condenaba a muerte salió a la luz y la tragedia sacudió su vida.

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Hope se sentía terrible, terriblemente culpable. Ella le había mentido a su tía, y no sabía exactamente porque lo había hecho. Ella había conocido a los Cullen, pero no desde lejos como le había dicho. Ellos habían reaccionado cuando Hope les había hablado por lo bajo al detectar que no eran humanos.

El primer encuentro con los Cullen había sido aterrador por decir lo menos. La situación se había descontrolado de un segundo para el otro, pero con el correr de los días las cosas fueron mejorando, y ahora Hope podía decir que tenía una amistad con ellos, pero sabía que tía Isabella jamás confiaría en nadie, por eso había decidido reunir toda la información sobre ellos para poder de a poco contarle a su tía sobre Los Cullen en particular, pero el maldito perro se le había adelantado y en los nervios había decidido mentirle a su tía, otra vez.

"El grimorio va en camino. Saludos a Isabella" Hope sonrió cuando leyó la nota que apareció sobre su cama, aunque le pareció raro el saludo a su Tía, sus amigas solían llamarla Tía Isabella también.

Josie y Lizzie, sus mejores amigas, habían tomado "prestado" de la biblioteca de su padre el grimorio de Esther, la bruja original y su abuela paterna. Sus amigas se lo habían dado a Raphael para que se lo traiga con la excusa de necesitar un anillo lunar, que solo ella podía hacer. Las cosas no estaban bien en el instituto desde hacía un tiempo, MG se lo había contado en su paso por Forks y le había pedido que confíe en sus amigas, y Hope lo hacía, pero no por eso era fácil quedarse al margen. Otra cosa que le estaba ocultando a su tia.

Ella extrañaba a sus amigas, habían crecido juntas y siempre estuvieron para la otra en los peores momentos. Ellas pelearon con uñas y dientes contra aquellos que quisieron capturar a Hope en el instituto, pelearon tan fervientemente como lo habían hecho su madre y tía Freya, como ella estaba segura también había luchado el resto de su familia. Suspiró con nostalgia al pensar en ellos, nunca se permitió llorarlos como hubiera querido…

Hope trataba de no mostrarle a su Tía Isabella lo miserable que era sin sus padres y demás tíos, porque no quería que sintiera que no era suficiente, porque lo era. Ella sabía que su tía podría haberla dejado en el instituto Salvatore, dejar que otros se hicieran cargo de ella, incluso podría haber elegido creer en la profecía, culparla por la muerte del amor de su vida y entregarla a las brujas, pero en su lugar se había autoproclamado su protectora.

Isabella había dejado de lado todos sus ideales y había matado a cuanta amenaza se les había cruzado, todo en nombre de los Mikaelson. Ella siempre había dicho que no había cosa en el mundo que no haría por su familia y todos fueron bastante ruines al no darle importancia a sus palabras.

Su tía siempre se había caracterizado por ser la templanza hecha persona, siempre sacando lo mejor de cualquiera, creyendo tercamente en que todos merecían una segunda oportunidad y que las cosas siempre se podían arreglar hablando… e Isabella creyó eso hasta el día que la mansión Mikaelson fue invadida sin piedad y nadie la escuchó, hablar no había servido de nada. Desde que Hope la había sacado del collar, ella se había vuelto fría y calculadora cuando de otros se trataba. Ya no confiaba en nadie fuera de su círculo de confianza, y eran muy pocos lo que se encontraban dentro de él. Hope temía por los Cullen.

Ella notaba la tristeza que habitaba en su tía, de su constante juicio hacia su persona, lo veía en sus ojos, en su sonrisa rota cuando intentaba convencerla de que todo estaría bien, en sus ojos cuando nombraba a su tío Kol y estos se llenaban de lágrimas, en su manera de respirar profundamente cuando alguna anécdota familiar salía a colación... Isabella no estaba mejor que Hope, eran dos personas rotas que habían perdido todo y se sostenían entre sí por mera inercia. Estaban perdidas sí, pero juntas. Hope tenía que contarle la verdad lo antes posible, se lo debía, pero primero tenía que hablar con sus nuevos amigos y advertirles.

!Espero les haya gustado! Mañana voy a estar subiendo el capitulo que todos esperaban. !Vamos a conocer a Los Cullen!

Gracias a los que leen, a los favs y follows. Si me dejan Review me harían muy feliz. Sobre todo quisiera saber si les va gustando.

Nos leemos, Solecito.