PADRE NÚMERO 6

ADVERTENCIA, MARCA, ODIO

Phillip Travers estaba en la lista negra de Blaise Zabini, aún estando muerto. No comprendía por qué su madre conservó esa fotografía, cuando ella lo detestaba tanto como él, o más. Travers pertenecía a una buena y adinerada familia, un político en ascenso, ni guapo ni feo, y un maldito desgraciado; solo en casa, claro. Cuando se casó con su madre él tenía 13 años y su instinto le dijo que no era una buena persona, y no se equivocó.

-El señor Travers es serio hijo- lo dijo su madre intentando tranquilizar la inquietud de su hijo cada vez que lo veía-. Su trabajo lo ha hecho así, le ha formado carácter y también lo ha hecho ganar millones. ¿No crees que merezco a alguien que pueda consentirme? Aún soy joven y a él le gusté en seguida, claro que no me sorprende. Quiere presentarme en seguida como su nueva esposa. Estuvo casado antes, pero dejó a su mujer, no sé por qué

Blaise nunca supo si él la dejó o si fue al revés, aunque lo segundo tenía más sentido. Cuando se mudó a su mansión, para su desgracia, era verano por lo que tuvo que soportar estar ahí con ese sujeto que no le daba ni una pizca de buena espina. La fría mirada del hombre le causaba escalofríos y luego notó que miraba de forma diferente a su madre; no como lo hizo el señor Burke, era mucho más posesiva, más hostil.

Su madre nunca armó escándalos con sus esposos pues prefería siempre guardar la compostura y hacer como si siempre tuviera la razón, algo que Blaise le heredó; pero pronto su casa se llenó de peleas y gritos, cosa que jamás hubo antes. Travers siempre se enojaba por algo; que si su esposa había salido sin avisar, que si había comprado algo, que si había invitado a sus amigos, etc. Blaise incluso se volvió más silencioso, algo le decía que no debía hacerlo enojar.

Un día escuchó las típicas discusiones, ya que al parecer su madre había salido con un amigo; Blaise le restó importancia hasta que lo vio; Phillip Travers tomó de los brazos a su madre mientras le gritaba mil y un obscenidades, entre ellas que si era una zorra, una fácil, que no lo respetaba. Blaise podría decir muchas cosas sobre lo que su madre era y hacía, pero la quería y no iba a permitir que la trataran de tal forma. Caminó hasta ellos y le dijo a su padrastro que le quitara las manos de encima, a lo que él respondió dándole un empujón que lo mandó al suelo y diciéndole que no volviera a meterse en sus asuntos. Su madre, por primera vez hablando con la cabeza gacha, le dijo que no saldría sola con un hombre de nuevo.

Situaciones como esa se repitieron algunas veces, Blaise se llevó algunos empujones defendiendo a su madre. Eventualmente tuvo que irse a Hogwarts, con miedo de lo que pudiera pasar en su ausencia. Ese semestre su madre que no le había escrito ni la mitad de cartas que los años pasados. Llegó solo a su casa, ya era de noche y no había nadie a la vista. Entonces escuchó los gritos de una discusión y fue hacia allá, luego escuchó a su madre gritar más fuerte y corrió, para encontrarla en el piso sosteniendo su mejilla, su labio ensangrentado y al maldito Travers con el puño amenazante. Blaise corrió y le dio el mejor golpe que pudo en el estómago, pero Travers se lo quitó de encima con un puñetazo en la cara. Luego de eso inesperadamente Travers salió volando contra la pared; Blaise volteó y vio a su madre con la varita apuntándole y observó que tenía marcas de golpes anteriores. Después ella le prometió que lo dejaría, que ya había obtenido lo que quería.

-Al principio fue bueno, y mucho- esa vez parecía que su madre en verdad lloraba cuando hablaba con las autoridades-. Pero poco tiempo después cambió horriblemente; me gritaba por todo, le gritaba a mi hijo también, ¿qué podía hacer yo, una mujer indefensa con un niño? Le dije que iba a dejarlo y me amenazó con matarme y con matarse a él mismo. Si yo no hubiera salido con mi Blaise ese día no sé qué habría pasado. Yo solo quiero un esposo que me quiera más que a nada en el mundo ¿es mucho pedir?

Se suicidó con un raro veneno en su habitación. Blaise no sabía que podía alegrarse de la muerte de alguien, hasta que vio el pálido cadáver de Travers, quien no le haría más daño a su madre. Ella no se quedó quieta y pronto buscó a alguien para llenar el vacío; alguien que también buscaba llenar algún hueco en su vida, y que al parecer no le importaba otra cosa.


¿Quién será el último eh? Descúbranlo en el siguiente episodio ;D

Muchas gracias nuevamente a Tonya por tu review uwu No te preocupes, me encanta escribir cosillas como esta aunque no tenga muchas vistas, pero me alegra que te guste :3 ya casi llegamos al final, spoiler: faltan dos capítulos

Y gracias a AlguienAlgo123 por volver a escribir uwu a mí también me gusta mucho jugar con el trasfondo de los personajes, qué bueno que te esté gustando

Hasta pronto gente bonita

XOXO