- Tengo clases dentro de 5 minutos, ¿podrías darte prisa?
- No estarías corriendo contra el tiempo si te hubieses despertado más temprano.
- ¿De qué hablas? Fuiste tú quien se quedó dormido. Eres un desastre.
Cinco años corriendo como locos para llegar a tiempo a sus clases se había convertido en una rutina. Por fortuna sus padres no estaban cerca o no dejarían de molestarlos por irresponsables.
- Es el primer día de clases y vamos tarde - Se quejo un joven de cabello rubio.
- Calmate princeso, desde que ingresamos a la universidad no hay un solo día en el que lleguemos temprano.
- ¡Pero se supone que este año sería el bueno! Ni siquiera en nuestro último año haremos las cosas bien, Sasuke.
- Habla por ti, a mi me va de maravilla - Comentó con sarcasmo el joven pelinegro.
Naruto y Sasuke eran mejores amigos desde la infancia, aunque su amistad tenía un toque de rivalidad en todo lo que hacían. Pero claro, era cosa de amigos.
- Muévete más rápido, holgazán - Apresuró mientras giraba a verle con mala cara.
El pelinegro gozaba de quitar su mal humor con el rubio, pero ese día estaba especialmente molesto. Con suerte y no moleria a golpes a su torpe amigo.
- Oye, Sasuke, fijate por donde... vas.
Demasiado tarde, el pelinegro había chocado con otra persona, una hermosa joven para ser preciso.
- Disculpa, no fue mi intención...
- ¡Pero fijate por donde vas!
La hermosa pelirrosa dio un pequeño brinco ante el repentino grito del ojinegro, pero su estado de sorpresa le duró poco.
- Te ofrezco una disculpa por mi amigo, él es un poco uraño y no mide sus palabras - Naruto fue más rápido que ellos e intervino antes de que surgieran problemas.
- No te disculpes por mí, Naruto.
- Si, no lo hagas - Apoyo serenamente la joven - Si lo haces tú también te verías como un idiota.
- ¿Cómo dices? - Una vena empezó a surcar en la frente de Sasuke.
- A parte de idiota tampoco escuchas. No puedo perder mi tiempo con ustedes - Miró levemente a Sasuke y luego dirigió su mirada a Naruto - Es bueno ver que existen hombres agradables en el mundo.
Ni bien había terminado de decir eso, la hermosa chica se alejo casi corriendo de ellos. Ella le había llamado idiota, ¿quien se creía?
- De haber sabido que te humillaría de esa manera hubiese grabado todo - Comentó burlista el más bajo.
- Vete al infierno - Espetó molesto.
Él era Sasuke Uchiha, las chicas normalmente lo adoraban, no lo insultaban.
- Ella de seguro no es una chica - murmuró pensado en lo molesto que había sido todo eso.
Pero el destino era caprichoso y no siempre jugaba bien las cartas.
