Resumen: Aquella mañana Itachi había preparado dangos para la amiga de su hermano. SasuIno / ItaIno.
Nota de la autora: ¡Hola otra vez! Aquí estoy con otro fic cortito infantil donde los personajes tienen seis años en esta historia, excepto Itachi que tiene doce. Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto. Está terminantemente prohibido cualquier intento de plagio. Espero que os guste tanto como a mí me gusto escribirlo, a leer.
Dangos.
Sasuke se despertó temprano aquella mañana y bajó corriendo las escaleras de su casa para desayunar. Era sábado lo que significaba que no tenía clase en la academia y podría jugar con sus amigos y prácticar justsus con ellos durante todo el día. Se asomó al marco de la puerta y vio a su hermano mayor con un delantal blanco por encima de su ropa negra y grisácea de ANBU preparando algo en la cocina mientras tarareaba una canción, y con curiosidad se acercó a él.
—Hola hermano ¿qué estás preparando?
—Sasuke, ya te has despertado —esbozó una sonrisa mientras continuaba concentrado en su tarea y le respondió con su habitual voz calmada —estoy haciendo dangos.
—¿Unos dangos? —preguntó el pequeño con una mueca de extrañeza. Sabía que aquel dulce era la comida favorita de su hermano y que solía hacerla en ocasiones especiales —¿por qué haces unos dangos? No es mi cumpleaños, ni el de papá ni mamá.
—No son para ti, tonto hermano menor —se detuvo un instante para mirarlo divertido y meditó antes de responder —son para Ino.
—¿Ino? —Sasuke frunció el ceño e hizo un mohín infantil al escuchar su nombre. ¿Por qué Itachi estaba preparando unos dulces para ella? Se supone que era su amiga, no la de su hermano.
—Es la hija del señor Inoichi, ya sabes que papá se lleva muy bien con él. Hoy es su cumpleaños —respondió con naturalidad mientras continuaba elaborando los dulces —prométeme que se los darás cuando la veas.
Sasuke infló las mejillas con enfado y se fue indignado de la cocina sin decir nada. Itachi esbozó una carcajada mientras volvía a retomar la canción que estaba cantando, las expresiones de su hermano pequeño siempre lo divertían y más si se trataba de la pequeña rubia. Al cabo de un rato terminó de preparar el obsequio para la niña y lo colocó en un recipiente especial que había comprado para la ocasión. Itachi se sentía muy orgulloso de sus habilidades culinarias y de lo bonitas que se veían esas bolitas de varios colores, estaba seguro de que a Ino le iba a encantar. Sacó una pequeña tarjeta del bolsillo y escribió en ella una dedicatoria para la pequeña amiga de su hermano.
—¡Sasuke, ven! —lo llamó mientras se despojaba del delantal de cocina que se había puesto. Su hermano corrió hacía él para abrazarlo cariñosamente e Itachi despeinó los oscuros cabellos azabache del menor mientras hablaba con voz calmada —Sasuke, tengo que irme ahora a una misión, dale el regalo a Ino de mi parte, ¿vale? —el susodicho asintió sin soltarlo.
—Prométeme que cuando vengas me enseñarás una nueva técnica —farfulló en voz baja.
—Está bien —suspiró mientras se rindió a las palabras del pequeño. Sasuke lo soltó e Itachi le tocó la frente cariñosamente con dos dedos propinándole un suave golpe, entonces lo vio irse por el pasillo y se quedó solo. Odiaba que su hermano tuviera que irse siempre de misiones y no estuviera tanto tiempo con él pero deshaciéndose de esos pensamientos, subió corriendo las escaleras hacia su habitación para coger su bolsa y volvió a la cocina para coger el regalo de su amiga.
"Tonta Yamanaka" pensó con un rubor en las mejillas mientras admiraba el color rosado, blanco y verde del postre que su hermano había decorado con tanto esmero. Se despidió de sus padres y salió corriendo de la casa mientras se dirigía al lugar donde normalmente jugaba con sus amigos, allí estaban todos esperándole, el cabeza hueca de Naruto, Choji, Kiba, Shikamaru e lno.
—Sasuke ¿por qué has tardado tanto? —preguntó el rubio con una sonrisa zorruna al verlo llegar con una caja en la mano.
—Estaba… ayudando a Itachi a hacer algo —respondió encogiéndose de hombros al sentir que todos lo miraban.
—Kiba y yo hemos peleado como los ninja de verdad, ¡ahora ya soy más fuerte! —comentó el Uzumaki entusiasmado mientras extendía los puños al aire —El maestro Iruka estará orgulloso de mí.
—Por cierto Sasuke, hoy es mi cumpleaños —inquirió la niña de rubio cabello cuyos alegres ojos brillaban. El Uchiha se quedó mirándola, realmente era una niña muy bonita, llevaba una pinza azul en el cabello del mismo color que sus orbes y una camiseta de tirantes de color naranja. Sintió como sus pálidas mejillas enrojecían e Ino levantó una ceja divertida, le gustaba que Sasuke la observara tan fijamente.
—Itachi… te ha preparado esto —musitó avergonzado mientras extendía la caja hacia la niña y todos se asombraron —feliz cumpleaños, Ino.
—¿Es para mí? Oh gracias, Sasuke —los ojos de Ino brillaron de la ilusión al ver los dangos y la tarjeta que leyó torpemente —Para Ino, con cariño de Itachi y Sasuke —acto seguido se acercó al chico y lo abrazó, a Sasuke no le gustaban mucho las muestras de afecto de sus amigos pero correspondió el abrazo de la rubia, y supo que aquel gesto significaba mucho.
Ino rebosante de felicidad, abrió la caja y empezó a repartir los dulces con sus amigos, le entregó uno a Sasuke quien no dijo nada a causa de la vergüenza, la próxima vez se aseguraría de que Itachi le diera el regalo en persona y no él. Naruto empezó a comer ruidosamente el dango mientras los demás reían y Shikamaru suspiraba pesadamente.
—Itachi cocina muy bien, estos dangos están deliciosos —comentó el Inuzuka con entusiasmo mientras su pequeño amigo peludo emitía un ladrido de satisfacción.
Sasuke saboreó la primera bolita del dulce, esbozando una sonrisa sincera que Ino le devolvió y sin darse cuenta agarró su mano. La mano de Ino era cálida y suave y se quedó embelesada observando los oscuros orbes del muchacho y como su flequillo azabache caía con gracia sobre su frente.
Itachi quien estaba sobre unos árboles realizando una misión con Shisui, visualizó a su hermano menor con sus amigos y esbozó una sonrisa de satisfacción. Los dangos siempre eran un regalo perfecto para los niños y pensó que la próxima vez haría más, así Sasuke ya tendría una excusa para acercarse nuevamente a Ino. El Uchiha se recostó en una rama de un árbol para disfrutar en secreto el dulce sabor de las bolitas que había hecho aquella mañana.
Fin.
Nota de la autora: Muchas gracias por leer, espero que os haya gustado esta dulce historia, ya sabéis que adoro este tipo de fics de Ino y Sasuke pequeños con Itachi. Es demasiado perspicaz, ingenió el plan él solo para que hermano hablará con Ino. Si me dejáis un comentario Itachi os hará unos dangos especial para vuestro cumpleaños. Un saludo enorme.
