Los pies de varios miembros del clan Hyuga rebotaron en la madera de la mansión, el caminaba lo más tranquilo posible, era un día importante para todos en el clan, todo debía de ser perfecto como siempre lo era para los miembros más antigüos del clan.

Neji miró con molestia y se imaginó en la misma situación pero en lugar de que los miembros del clan corrieran por Hinata y Naruto correrían por él y Tenten.

—¡Neji-niisama!— le llamó una voz de mujer y en cuanto volteó un Kunai con un pequeño llavero en forma de juguete fue dirigido hacia él, lo tomó con las manos, no iba a gran velocidad.

—Hanabi cuántas veces se te ha dicho no juegues con un Kunai así— hizo contacto visual con la menor, quién vestía un kimono naranja nuevo.

—Ya no soy una niña—hizo un puchero mientras le quitaba de las manos a Neji el Kunai, sonrió traviesa— además tu novia juega con Kunai todo el tiempo.

—Es diferente ella es una maestra de armas.

—¿Ah?—Hanabi parpadeo soprendida— no lo negaste...eso significa que...

—Ve si Hinata-sama necesita algo Hanabi, puede que esté algo nerviosa—le dijo sin mirarla siguió su camino por el pasillo de la mansión.

—¡Eso es maravilloso Neji-niisama!, espera a que se lo diga a Hinata— sonrió un tanto sonrojada y corrió a ponerse frente al caminar del chico que se detuvo de nuevo.

—No lo hagas, arruinaras mi regalo— le mencionó el chico en voz neutral.

—Mmmm ¿te refieres a lo que Hinata te pidió?, ¿en serio fue eso?, wow interesante—la jóven Hyuga sonrió divertida mirando al chico con la imitación de una expresión de un gato mientras agitaba su Kunai en su mano— apuesto a que tendrás mucho tiempo de invitar a jugar a Tenten con los Kunai.

De inmediato frunció el ceño irritado pero sintió como las mejillas se le llenaron de un ligero sonrojó, quedó en el mismo lugar solo mirando enojado a la menor, está sonrió divertida.

—Nos vemos Ne-ji-nii-sa-ma— salió corriendo al lado contrario de donde el chico se encontraba.

Decidió relajarse las bromas de Hanabi eran parte de la vida diaria sólo para molestarlo igual que Hinata.

Se dirigió a su habitación para arreglarse, todo ese alboroto en la mansión desde temprano lo había despertado y ya había ayudado en diferentes cosas.

Cuando amaneció admiró el cielo despejado y el aire que lleno sus pulmones, le recordó a ese día en que supo cuál sería el regalo perfecto para la boda de Hinata.

Después de la reunión dónde se anunció el compromiso empezó a pensar en algo pero nada se le ocurrió.

Entonces pensó un una idea un tanto imprudente pero lo vio necesario, después se había sorprendido de que Tenten preguntara lo mismo que él tiempo atrás, realmente quería dar un buen regalo que representará algo para su prima Hinata y también para Naruto.

—Hinata-sama— le dijo a su prima mientras tomaban té en la parte interior del dojo de la mansión después de un entrenamiento con ella— ¿Desea algo en especial como regalo de compromiso?

—¿Algo especial?— ella lo miraba con algo de curiosidad y sorpresa.

—Si, trataré de tenerlo para usted, lo que me pida—Neji cerró los ojos de manera tranquila mientras tomaba un sorbo de su té.

—En ese caso...—Hinata se quedó pensativa pero finalmente sonrió hacía él—Tenten-san

Él bajó la mirada apenado.

—Perdone, ¿Pero qué tiene que ver Tenten en todo esto?

—Quiero que le digas lo que sientes, siempre me alentaste con Naruto-kun en varios momentos y al final pude decírselo, te lo agradezco— Hinata le sonrió alegremente— ahora es mi turno, quiero que seas feliz junto con ella sé que has gustado de ella aunque te cueste admitirlo, pero así es el amor.

—Ella...no creo que yo le guste...me ve como su compañero en realidad— le dijo de manera sería, pensativo en lo distraída que era la castaña siempre.

—Naruto-kun y Tenten-san se parecen en ese sentido— Hinata miró hacía el campo verde de entrenamiento del dojo— Naruto-kun es más distraído pero ninguno de los dos se da cuenta de lo que realmente sienten, a Tenten-san le gustas tenlo por seguro.

—Si ella me rechaza no tendré un regalo para darle.

—Lo tendrás Neji-niisan, ella te quiere.

Desde ese día su cabeza se volvió un caos mientras planeaba como se lo diría a Tenten e incluso le preguntó a Lee el cual tan preocupado que lo veía le dió de su "medicina milagrosa" acabando en un estado que ni él mismo quería recordar, sin embargo algo bueno sacó de todo eso, aquella mañana que despertó en aquella resaca había comprendido que quería tener Tenten en su vida, todas las mañanas y en todas las resacas accidentales que le ocurrieran.

Debía arreglarse y aguantar las ganas de ver a Tenten en ese mismo momento, la vería en la boda, después tendría tiempo para pasar con ella, después de todo tendría toda una vida para hacerlo.