-¿Me repites el porqué estamos aquí? - Tenten miró con curiosidad las flores frente a ella, rosas blancas.
-Mi tío quería que diéramos una aprobación final a los detalles -Neji la miro con detenimiento, Tenten tocó una de las rosas de los arreglos del salón de reunión donde se celebraría la ceremonia de su boda al día siguiente sintiendo la suavidad de sus pétalos.
En ese momento uno de ellos cayó al suelo y Tenten solo lo observó.
-Vamos Neji no puedo ser exigente con nada, los Hyuga de ocuparon de todos los gastos -sonrió despreocupada mientras admiraba el jardín decorado y con las mesas suficientes para invitados- todo es como tiene que ser, es perfecto.
Tenten sintió la mirada de Neji de nuevo, empezaba a molestarla.
Había estado mirándola desde aquella noche que lloró por causa del alcohol, por más que pidió disculpas al chico este le resto importancia.
Pero su mirada hacia ella era diferente.
Estaba analizándola.
Tal y como analizaba la estrategia de una misión antes de llevarla acabo.
Como si cometer un paso en falso el cristal debajo de sus pies fuera a romperse.
Tenten deseo no conocerlo tanto como para que esa simple mirada fuera un libro abierto que había leído más veces de lo que necesitaba.
No quería hablar más del tema, quería olvidarlo, seguir adelante tal y como había hecho hace años.
-Asi que el altar, ¿estará por allá? -señaló mientras avanzaba y se detuvo colocando las manos en su espalda y mirando al chico en el centro de la habitación- espero no tropezarme de camino mañana por los nervios.
Pero por más que ella sonrió como siempre lo hacía para despreocupar a los demás, en Neji no funcionó en ese momento.
Para él, ella era igual un libro abierto.
-Vamos... suéltalo ya, podemos soportar que el cristal se rompa estaremos bien -ella bajó la mirada.
-¿Realmente quieres esto?
Tenten levantó la vista con seriedad.
-¿Qué? -Tenten sabía esa respuesta y aún así se hizo la desentendida, podía ver lo delgado que era el cristal y las grietas en él.
-Quizás todo esto está yendo muy rápido para ti -Tenten admiraba como Neji no se movía de dónde estaba, él igual tenía miedo.
-Te amo Neji -ella le sonrió ligeramente pero no se atrevió a mirarlo a los ojos.
-Lo sé y es porque también te amo que no puedo poner este peso sobre tus hombros cuando ya tienes suficiente.
-Casarnos no es ningún peso -le miro con seriedad.
-No es a lo que me refiero, las dudas que tengas, las preocupaciones, quiero que estés totalmente segura de todo esto Tenten -finalmente dio un paso al frente- tal vez ese sueño tuyo no se pudo cumplir, quiero que encuentres algo más para ti, algo que no te haga sentir como si te hiciera falta algo que lograr.
-Solo estaba alcoholizada Neji, me dejé llevar no significa que no me quiera casar contigo mañana -Tenten frunció el ceño, empezaba a molestarla que suponiera cosas que no eran del todo ciertas, uno de los defectos de él, casi siempre estaba en lo correcto poniendo en alto su reputación de genio pero las veces que no a Tenten le molestaba lo seguro que estaba de que no se equivocaba.
¿Y que si estaba celosa de Sakura?, ella lo tenía él para apoyarse después de mañana.
-No quiero que despiertes junto a mi uno de estos días y te des cuenta de que no es así -Neji cerró los ojos y respiró aunque sentía que casi no podía- es por eso que quiero que sepas que todo se puede retrasar hasta que lo necesites.
Sorprendida se quedó en su lugar mirando hacia el suelo.
-Estás... ¿rompiendo el compromiso?
-No -Neji se acercó a ella pero sin tener contacto- no voy a dejarte ir de mi lado, solo hago esto para que organices tus objetivos, piénsalo ¿qué es lo que quieres lograr?, estás hecha para algo más que solo ser mi esposa Tenten y me niego a ser un obstáculo para que se logre.
Tenten caminó pasándolo de largo, viendo el suelo imaginando pedazos del cristal roto.
-¿y si te equivocas?, ¿y si por dejarme ir a averiguar lo que realmente quiero hacer no vuelvo a ti?
-Si fueras feliz no me importaría, te amo tanto como para sacrificar mi propia felicidad para darte la tuya.
Tenten dio la vuelta y le sonrió.
-Entonces casémonos mañana, haces meses lo último que pensaba era en casarme y tener una familia, miraba a mi alrededor y me preguntaba constantemente ¿qué era lo que estaba haciendo con mi vida?, ¿dónde estaría en un futuro?... pero no se puede planear todo a la perfección, no lo intentes Neji, cuando cuentas tus planes en voz alta siempre la vida se encarga de dirigirlos en otra dirección y no tiene sentido resistirse, en este preciso momento tú eres lo que más me hace feliz Neji y no voy a renunciar a eso tampoco, estoy segura de que quiero ser tu esposa -Tenten se acercó y siguió sonriéndole- si, tengo dudas y preocupación sobre el futuro, y es cierto que aun a estas alturas siento un vacío sobre ese sueño que no se cumplió pero es un peso que estoy segura que podemos cargar los dos juntos.
Neji le sonrió ligeramente, sintiéndose como un tonto al pensar que Tenten iba a retroceder, por primera vez en años la subestimó, quizás se encontraba más nervioso por el día siguiente de lo que le costaba admitir, ese defecto suyo de querer planearlo todo paso por paso contradecía la manera en la que Tenten solo que dejaba llevar por las circunstancias adaptándose.
-Bien ya que rompimos el momento de incomodidad terminemos de ver los detalles y vamos a comer, me muero de hambre -ella le dio la espalda mientras estiraba sus brazos.
Él aceptó y así lo hicieron.
Caminaron por la aldea al atardecer hasta que Tenten reconoció el departamento de ambos hizo una mueca caprichosa.
-¿En serio esto es necesario que no pasemos la noche juntos? -la chica bajó la mirada aun con una expresión infantil- otra molesta tradición de los Hyuga.
-Antes era una semana por tradición para la prosperidad de un buen matrimonio, ahora es solo una noche -Neji se acercó para abrazarla, Tenten desvió la mirada descontenta mientras él recargaba su cabeza en su hombro- apartir de mañana todas mis noches serán tuyas, lo prometo- se separó y le dio un corto beso.
Tenten le dedicó una sonrisa tierna y entró al departamento, Neji se dirigió a la mansión Hyuga pensativo casi no concilió el sueño, abrió una de las ventanas de su antigua habitación y se recargó en ella mirando el cielo estrellado y la luna en cuarto creciente.
"...no se puede planear todo a la perfección, no lo intentes Neji"
Recordó las palabras de Tenten avergonzado con él mismo sobre haber pensado en que ella dudaba de estar a su lado.
Esa chica descuidada y con fanatismo hacia las armas era la única persona que desafiaba y desacomodaba su forma de pensar tan metódica.
Cerró los ojos tratando de darse tranquilidad, finalmente aunque en una posición no tan cómoda se quedó dormido.
