Kenji perdió el equilibrio y cayó al suelo, no era la primera vez que sucedía, si pudiera contarlas, y sí que lo hacía, esa sería la séptima ocasión.
Con la cara hundida en el suelo apretó los puños con frustración.
—Levántate y trata de nuevo, Kenji.
Él obedeció la orden seca de su padre, al levantar la vista hacia él ya incorporado supo que no estaba para nada contento.
—Lo lamento padre.
Se disculpó, pero no recibió respuesta del mayor, Neji solo se puso en posición de ataque y Kenji correspondió de nuevo como la última vez pero cayó de nuevo, al levantar la mirada vio la seriedad marcando el rostro de su padre quien solo movió la cabeza en señal de que lo intentara de nuevo.
Neji derribó a su hijo de nuevo al primer intento de ataque.
Kenji no se atrevió a mirarle al rostro cuando se quedó en el suelo.
Entonces escuchó el suspiro de su padre y el niño apretó los dientes.
—Aún no es suficiente para el entrenamiento de combate, práctica más tu estabilidad con ejercicios en solitario primero —Kenji escuchó los pasos de su padre alejarse de él y fue cuando se levantó y lo confrontó.
—Pero padre... ¡quiero entrenar contigo!, ¡como entrenas Reiko!
Neji permaneció de espaldas al responder.
—Es diferente, Reiko es mayor, no estás listo todavía.
—¡Ella ya combatía contigo a mi edad!, no es justo... yo también... puedo… —Finalmente Kenji se puso en posición de ataque y se dejó llevar por la frustración en ese momento así que corrió para atacar a su padre a sus espaldas, sin embargo, un simple movimiento del mayor lo derribó en un instante, Neji observó las lágrimas del su hijo en el suelo, eso lo molestó.
—Nunca debes dejarte llevar por tus emociones cuando ataques, tu enemigo se aprovechará de eso —Neji se dio la vuelta y entró a la casa donde encontró a Tenten frunciendo el ceño enojada.
—¿Puedes dejar de ser tan duro y frío con tu hijo?, te recuerdo que es solo un niño.
—No tendré de nuevo esta discusión sin sentido Tenten —Neji respondió irritado— él vino a mí a pedirme esto, un entrenamiento no es un lugar para ponerse a llorar por sentimientos de frustración familiar, debe aprender a tomárselo más serio, no es una competencia con su hermana y me niego a entrenarlo mientras piense que lo es.
—El padre del año —Tenten frunció el ceño mientras le extendía un pergamino— es una misión, pero... es especial estaremos fuera por un tiempo, tal vez un mes o más.
Neji leyó el contenido en silencio en cuestión de segundos, miro de nuevo a Tenten quién todavía estaba con la mirada furiosa.
—Tenten deja de consentirlo él necesita…
—no, ¿sabes qué? —ella levantó las manos impidiéndole hablar— guárdalo para el camino tengo que ir a preparar mi arsenal, ésta discusión no ha terminado —dio la vuelta para ir a prepararse.
Neji cerró los ojos molestos preparándose para una misión larga y pensando en como contentar a su esposa en el proceso.
Kenji estaba escuchando todo recargado en el pilar de la puerta hacia el pequeño campo de entrenamiento de su casa, limpió sus lágrimas de nuevo dándose cuenta de que estaba cubierto de tierra por todos lados debido a tantas caídas, aun así, se sacudió antes de volver a entrenar y así lo hizo por una hora más, sin importar cuanto tiempo había pasado se propuso a tener un combate al fin con su padre antes de que partiera a esa misión.
—Es suficiente cariño ve a darte un baño —su madre se acercó a él mientras estaba sentado en el suelo con cansancio.
—Madre… yo todavía puedo… —bajó la mirada ocultando otra vez sus lágrimas, no podría levantarse.
—Preparé tus galletas favoritas —Tenten se puso a su altura sonriendo y limpió su mejilla de la combinación de lágrimas y tierra— te las mereces después de tanto esfuerzo.
—Pero… no es suficiente para que padre lo reconozca… no quiere entrenar conmigo como lo hace con Reiko, no es justo…
— Escucha Kenji tenemos que ir a una misión mañana —Tenten ayudó a su hijo a levantarse y le seguía sonriendo con entusiasmo— ¿Qué te parece si te enseño una técnica de patearle el obstinado trasero a tu padre antes de irme por la mañana?, así practicarás todo este tiempo que no estemos y lo sorprenderás cuando regresemos.
—¿En serio ya has vencido a padre en combate? —Kenji miro con asombro a Tenten, ella sonrió cómplice asintiendo.
—Si es una técnica especial, shhh será nuestro pequeño secreto, uno que ni Reiko sabe —bajo a la altura de su hijo poniendo un dedo en sus labios como señal, el niño rio cómplice junto con su madre.
—¿Qué planean ustedes dos?, ¿Qué es lo que yo no sé? —Reiko apareció en el pasillo acabando de llegar a casa de la academia cruzando los brazos y levantando la ceja interrogante tomándolos por sorpresa a los dos.
—¡Oh no!, El enemigo nos atrapó, querrá saber todos nuestros secretos torturándonos —Tenten habló en todo de alarma hacia Kenji y él rio del juego improvisado de su madre— corre y no mires atrás, te seguiré y protegeré tu espalda.
Kenji asintió riendo y corrió, así como Tenten detrás de él.
—¡Oigan regresen acá! —Reiko se propuso a seguirlos.
Las risas y gritos juguetones de su esposa e hijos se escucharon cuando Neji ingresó a la casa, y una pequeña sonrisa apareció en su rostro.
—Esto es un error... un total error... —Reiko se cubría en el pilar de flores puesto como decoración detrás de ella su hermano salió sonriendo.
—Miedosa —se burló de ella mientras caminó para integrarse a las personas presentes.
—Espera insolente enano, respeta a tu hermana mayor —Reiko lo alzanzó y se dio cuenta de que frente a ellos había un perro grande, akamaru olio primero a Kenji quien le rió para acariciarlo por las orejas.
—Vaya, incluso eres más pequeño en el futuro —Kenji le sonrió amable.
—¿Qué rayos haces? —jaló a su hermano fuera de la vista de akamaru quien había ido al lado de un Kiba con traje formal— debemos ser cuidadosos ¿recuerdas?
—Reiko relájate, tú tienes esos pupilentes y los perros no alteran la línea del tiempo —sonrió con obviedad.
—¿Tú como lo sabes?, mantente cerca y no te metas en líos.
—wow esto es increíble —Kenji volvió a separarse de ella para contemplar las flores que estaban al lado de la mesa de regalos— ¡mira esto Reiko parecen diamantes!
Los niños observaron un adorno floral fuera de lo normal, un espejo en el medio rodeado de flores solo que viéndolo con atención ese espejo eran los pétalos de las mismas flores, parecerían flores cristalinas con tallos de muchos tamaños.
—Increíble... nunca había visto algo parecido, es un hermoso regalo —Reiko sonrió viéndose reflejada en uno de los pétalos, se quedó viendo sin expresión lo mucho que se parecía a su madre sin el byakugan tan solo faltaba que el color gris de sus pupilentes fueran café y sería una copia joven de ella.
—"Los mejores deseos para el futuro Tenten, con afecto tu amigo Gaara del desierto"
Volteo a ver lo que leía su hermano en la tarjeta pegada en uno de los tallos.
—¿eh?, ¿Madre y el kazekage son amigos? —Reiko preguntó alarmada— pero si nunca los he visto juntos.
—Tal vez eran amantes antes de que fuera novia de padre y ahora es su secreto mejor guardado —Kenji sonrió divertido, le gustaba hacer enojar a su hermana con su creatividad para inventar historias, dejó la nota e inspeccionó el adorno, vio una de las flores en el extremo del fondo y la tomó entre sus manos, era más pequeña que las demás pero igual de hermosa.
—Ha, muy gracioso, también fue novia de un criminal clase S, si claro.
—Madre es hermosa, no veo porque eso te resulta imposible que tuviera más opciones antes que padre —Kenji arrancó de manera perfecta aquella flor que seleccionó.
—Padre primero muerto —Reiko observó la flor entre las manos de su hermano pequeño— oye no deberíamos de tocar nada, regresa eso.
Entonces Kenji cambió su expresión mirando detrás de ella con miedo y asombro, tan creíble que Reiko volteo asustada pero no vio a nadie atrás de ella cuando volteo el niño había desaparecido de su vista.
—Mocoso insufrible —frunció el ceño, volteo hacia muchas direcciones buscándolo antes de que se metiera en problemas por alguna travesura planeada.
Por otro lado Kenji se abría paso ágilmente por las personas invitadas fue cuando vio un pequeño montón de gente y vio a su padre más joven de lo que él recordaba en su propio presente, un costoso traje ceremonial y agradeciendo a quien lo felicitaba, pero acercarse a él no era su objetivo así que se abrió paso a su verdadero objetivo y la sonrisa cálida de su madre se distinguió entre las personas, Kenji había esperado por verla desde meses atrás, bajó la mirada viendo la flor y cuando estuvo lo suficientemente separada de Neji por las personas se aproximó a ella.
Nervioso y tímido llamó su atención tirando se la manga de su vestido blanco ceremonial perteneciente a su abuela.
Tenten volteo primero a su altura y luego vio al niño Hyuga viéndola fijamente con las mejillas sonrojada aun sosteniendo la tela de su vestido, Tenten sonrió y se inclinó hacia él.
Kenji estiró sus manos hacia ella y extendió la flor, Tenten se sorprendió ligeramente pero al final la tomó en sus manos como un pequeño regalo, lo llevó a su oreja izquierda e hizo que el tallo se enredara en su cabello castaño peinado como un adorno.
—Muchas gracias, ahora si me veo más linda, ¿no? —Tenten le sonrió y el niño le sonrió en respuesta entonces ella abrió los ojos sorprendida, esa sonrisa ligera en el rostro del niño se le hizo completamente familiar.
—shhhh es un secreto —llevó el dedo a su boca en señal sonriendole divertido, después Kenji abrazó a su madre rápidamente.
"Te extraño, regresen sanos y salvos a casa" quería decirle pero no menciono ni una palabra al separarse y volver a confundirse entre los invitados.
Tenten se levantó lentamente sin dejar de estar sorprendida por lo que había visto recién, ese niño y su sonrisa le recordaban tanto a...
—¿Sucede algo?
Volteo a ver a Neji tocándole el hombro para que voltear hacia ella.
Tenten negó con la cabeza varias veces quitándose toda fantasía tonta que se le ocurriera en ese momento, salvo un pensamiento, los Hyugas se parecían entre ellos, solo había sido su creativa imaginación.
Neji pasó la mano hacia la flor de adorno en el cabello de Tenten con curiosidad y entonces él le sonrió.
—Te ves hermosa.
Tenten se sonrojó en respuesta tomo la mano de Neji y se dirigieron a saludar a más personas.
—Voy a encerrarte en el ático cuando regresemos enano —Reiko buscaba por todas partes a su hermano pequeño sin éxito y entonces en un descuido se tropezó con una persona.
Al voltear ahí estaba su abuelo el jefe del clan Hyuga en frente, su mirada fija y seria hacia ella, Reiko no recordaba que su abuelo diera tanto miedo si no al contrario siempre quería abrazarlos y mimar los como a Boruto y Himawari.
—Yo... lo lamento —se inclinó en forma de respeto.
—Descuida —seguía viéndola con seriedad y Reiko se puso tensa, estaba examinadola con curiosidad— ¿Eres familia de Tenten Amma?
Reiko tragó en seco, en ese momento se parecía más a su madre sin el byakugan, ella río nerviosa y asintió pero el la seguía viendo fijamente con curiosidad.
—Padre, el brindis ya va a empezar.
Cuando Hiashi volteo de nuevo después de ver a su hija menor llamándolo la niña que había tropezado con descuido había desaparecido. Sonrió pensando que al parecer lo distraído en la nueva esposa de su sobrino era de familia.
Reiko volvió a respirar cuando por fin encontró a su hermano comiendo del banquete.
—Bien, suficiente diversión en el viaje al pasado —tomó a su hermano de su antebrazo y lo jaló con ella.
—Pero espera Reikoooo tengo hambreeeee
En ese momento el estómago de la chica gruñó fuertemente haciendo que su hermano se burlara.
Suspiró rendida, justo como Neji Hyuga suspiraba rendido ante los caprichos de Tenten Amma.
Al final se encontraron arriba de uno de los árboles con el estómago lleno y su hermano recargado en su hombro dormitando pudieron observar como sus padres bailaban en el centro de la celebración.
—Los extraño Reiko —Kenji lanzó un bostezo cerrando los ojos.
Reiko observó a su madre poner su cabeza en el hombro de su padre y a él sonreír mirándola con amor, ella también cerró los ojos no sin antes mencionar que ella también los extrañaba.
-PROTOCOLO DE EMERGENCIA TERMINADO, INICIANDO RETRONO A LUGAR DE ORIGEN —mencionó la tortuga dentro de la mochila de Reiko y los niños desaparecieron.
