Ladies and Gentlemen!

¡Esta historia es una de las más viejas que he encontrado y que desgraciadamente no he terminado! ¿Por qué? ¿Recuerdan aquella temporada de relleno del anime de Fairy Tail donde todos los espíritus celestiales se volvieron malos por la influencia de Eclipse? Pues déjenme decirles que esta historia tiene relación a ese entonces cuando la llave de la serpiente empezó atacarlos y quiso hacerles una revisión dental y sorprende mente, Natsu tenía unos buenos dientes. Y pues, supongo que en ese entonces me inspire a escribir una historia como esa pero como todas las historias pasadas, la deje en el olvido. Se siente triste que se queden historias pero aquí estoy para sacarlas a la luz. ¡Es una corta historia pero realmente espero que les guste!

It's time to read!

It's showtime!


Aclaración: Fairy Tail no me pertenece. Es propiedad de Mashima Hiro. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias que se podrán leer a continuación.

Aclaración: Con estas historias no estoy cobrando por ninguna ganancia o regalía. Solo escribo para el entretenimiento de todo público pidiendo permisos al autor. Cualquier aclaración, pueden escribir en los comentarios su opinión al respecto.


Era normal encontrar en el consultorio del dentista a toda cantidad de personas adultos por la descalcificación que se pueda encontrar en los dientes y muelas, de algunos traviesos niños que comieron dulces de más y que ahora tuvieran unas horribles caries de las cuales juran en ese momento que nunca más volverán a comerse todos los dulces que se encontraban en su camino pero el peor de los casos, era cuando se encontraban con magos importantes sentados en aquella sala blanca mientras el ruido de las maquinas perforaba los dientes para rescatar a los que aún se podían mientras aquellos temibles gritos de desesperación y horror era capaz de inundar el lugar. Llegados a este punto, realmente ir al dentista se podía comparar con la pelea de uno de los enemigos más fuertes de la humanidad, preferirían luchar las veces que sean necesarias contra Acnologia o hasta con Zeref en lugar de ir a ese horrible lugar que solo provoca que sus mejillas se hinchen y que no puedan comer hasta después de unos días.

Si, esto era aquella horrible imagen que todas las personas suelen tener sobre un dentista.

Pero.

¿Por qué iban las personas al dentista?

La respuesta era demasiado fácil de contestar.

La creación de aquellas molestas caries en los dientes y en las muelas que es capaz de causar un gran malestar que al momento de ser tocadas por algún objeto sólido, liquido o el mismo viento, un terrible dolor les causaba que no pueden dejar de llorar, no importa si sea de manera dramática, el dolor era tan insoportable que aunque no quieran, es que tienen que ir al dentista para que le de final a ese terrible dolor. También podía ser culpa de aquellas deliciosas comidas dulces que se encuentran por doquier y que se regalan como si de algo muy valioso se tratase, podría ser por aquella jugosa carne que se encargan de comer sin siquiera tener la oportunidad de comer un poco de verduras y frutas o porque simplemente se deja llevar entre todo un mar de comida que se presenta a ellos.

En realidad, por muchas cosas se podía ir al temible dentista. Ese lugar donde a varios magos se les tiene que poner de aquellas esposas anti magia para evitar que golpeen a los doctores por el dolor que estaban sintiendo.

Sting e incluso Rogue son capaces de encontrarse en el dentista y como si fueran niños pequeños, lloraban cuando Minerva y Yukino los arrastraba a ese lugar, como esos pequeños niños que son capaces de orinarse en sus pantalones por el temor que tienen a ese lugar. Muchas veces se veía a los miembros de Blue Pegasus ingresar a ese lugar pero era un requisito necesario para el gremio que se gana la vida no solo de misiones que les encargan, también de aquellas citas que tienen con las personas que pasan por sus puertas o para conseguir información valiosa, era por eso que no se podían quejar, es más, estaba prohibido. Las sirenas aunque no lo quisieran pero al afiliarse con la revista más famosa del mundo mágico, es que tenían que mostrarse "perfectas" con aquellas sonrisas resplandecientes y blancas que jamás han visto.

¿Creen que Fairy Tail se ha salvado?

Era mucho decir que el gremio tenía descuentos al momento que iban al dentista porque era gracias a ese tonto gremio que tenían trabajo para reparar aquellos dientes que se rompen por sus tantas peleas, por aquellos ridículos eventos que son capaces de hacer de un momento a otro y por muchas otras cosas más que en algunas ocasiones no pueden saber si realmente eran tontos o mejor dicho, eran idiotas, al final, es que no podían quejarse del gremio porque siempre se encontraran ahí para cuando más se necesite. Todo el mundo ha pasado por ese lugar o eso cree cuando ven que el único que falta, es Natsu Dragneel. En el momento que no ven al mago de fuego, todo mundo es capaz de pensar que aparte de estúpido y terco dragón, era un ser que le tenía miedo a los dentistas así como a las inyecciones. En cualquier momento es que Natsu salía corriendo para evitar ir a ese lugar.

Pero había algo que aquellos doctores sabían y que no era capaz de mencionar al mundo porque se supone que se trataba de un pequeño secreto entre pacientes, un pequeño secreto que aun quería guardar el de cabellos rosados.

-¡Oh señor Natsu! -Comentaba un alegre viejito con algunas ayudantes a su lado.- ¿Ya es esa época del año?

-¡Hola! -Saludaba con una gran sonrisa en su rostro.- Hubiera venido antes pero tuve que salir a una misión ¿Esta bien si empezamos ahora, tengo algunas cosas que hacer hoy en la tarde?

-¡Con gusto! -El señor gustoso, lo guiaba a la habitación perfectamente linda.- ¿Cómo se ha sentido en estos seis meses?

-Muy bien -Natsu comentaba feliz mientras entraba a esa habitación y tomaba lugar.- Al ser un dragón siempre tengo que tener mis dientes limpios, incluso de aquella carne que suele atorarse entre las muelas

-Me imagino -Soltó una risita el viejito mientras le ayudaban a colocar su bata, sus guantes y su cubre bocas.- Pero llego en el preciso momento para la limpieza de dientes, ¿Sabía que usted es mi cliente favorito?

-¿En serio?

-Al menos es el único que presta atención a los cuidados dentales -Soltó un pequeño suspiro mientras tomaba sus utensilios, Natsu se acostaba en el asiento y abría su boca.- No son como sus demás compañeros, es realmente molesto ver como sus compañeros dragones no son capaces de tener una buena higiene bucal como usted -Tomo un pequeño respiro.- ¿Necesita los grilletes anti-magia? -Natsu negó.- Muy bien, vamos a empezar

El típico ruido que se hace en un consultorio dental se hizo presente. Las enfermeras se paseaban de un lugar a otro completamente tranquilas, algunas más se ofrecían a ayudar al doctor principal que atendía al mago de fuego que no era tan necesario estar alertas en caso de algún desastre, si alguien dijera que era el cliente más tranquilo, era algo difícil de creer pero así era. No eran necesario aquellos grilletes cuando solo cerraba sus ojos y dejaba que aquel señor hiciera todo su trabajo.

Si alguien hubiera imaginado que Natsu era realmente puntual con sus citas al dentista de cada seis meses ¿Alguien sería capaz de llegar a creerlo? Sinceramente, nadie podría imaginar que el mago de fuego tenía aquella costumbre sobre sus dientes.

Pero.

¿Desde hace cuando que sucede esto?

El doctor puede recordar que aquel mago de fuego tan desastroso como es pequeño niño que Makarov llevo después de haberse peleado y tirarse un diente en el proceso. Puede recordar aquel miedo que se asomaba en el rostro del pequeño de cabello rosa. Para tranquilizar a ese niño, empezó a hablarse con suavidad, le comentaba algunas cosas que había visto en esa carrera de dentista como también, como es que después de asegurarse de que nada malo le pasaba a sus dientes, podía seguir comiendo y peleando.

-¿Sabías que los dragones mantienen siempre sus dientes limpios? -Fue aquello lo que le pregunto el dentista a ese niño al saber que dentro de sus venas, corría la magia mata dragones. Natsu negó sin poder hablar en ese momento.- Para los dragones, no existen dentistas así que procuran tener los dientes limpios y sanos para seguir comiendo sin molestia alguna -Aquel gesto de confusión apareció en el niño. El dentista soltó una risita.- ¿Cómo es que lo se? Bueno, soy un dentista que ha estudiado por mucho tiempo y que estoy aquí para ayudar a todos ciudadanos o alguno de los magos más fuertes con problemas dentales -Apago aquellos aparatos al darse cuenta de solo unos cuantos problemas dentales del menor pero era bueno para que en algún momento sus dientes se cayeran y aparecieran sus verdaderos dientes.- Y aunque no hay dragones en este momento, me hubiera gustado poder ayudarlos, por eso -Le guiño el ojo mientras le pasaba un cepillo de dientes, una crema dental y algunos juguetes.- Debo cuidar a los niños que son hijos de dragones, para que puedas devorar a tus enemigos

-¿Así podre derrotar a cada uno de ellos? -Pregunto con inocencia el menor al sentir su boca fresca.- ¿Incluso al idiota de Gray?

-¡Claro que sí! Solo si me prometes que debes venir cada seis meses para una revisión de rutina y en caso de que sientas algún malestar que no te deja comer o dormir, no dudes en venir aquí –Señalo aquellos objetos que le dio.- También debes cepillarte después de cada comida ¿Esta bien?

-¡Claro! ¡Muchas gracias!

Aquel joven dentista de entonces, dejaba ir a ese pequeño niño que iba guiado por Makarov, se despedía de ese Natsu que solo volteaba para despedirse de él. Suspiro pensando en ese entonces que probablemente, nunca volvería a ver a ese pequeño. Soltó una risita mientras alzaba los hombros e ingresaba a su vacío consultorio.

Grande fue su sorpresa cuando pasados los seis meses, aquel pequeño había llegado por decisión propia a ese consultorio mientras le decía que había prometido regresar para que revisaran sus dientes.

¿Quién hubiera imaginado que después de ese día se volvería una rutina?

El ahora viejo dentista miraba con una sonrisa como Natsu se miraba al espejo y veía aquella blanca dentadura en perfecto estado, aquellos filosos colmillos de los que no podía evitar tener un poco de miedo así que siempre los trataba con mucho cuidado, sentía que tenía que hacerlo al ser casi un depredador. Aunque quizá el mago de fuego descubrió que los dragones no tenían los dientes más limpios, de todas maneras tomo aquella forma de ir como su pequeño secreto.

No importaba si se burlaban a sus espaldas de que le tenía miedo a los dentistas, al menos podía seguir bromeando que tenía una buena dentadura. No como Gajeel que la última vez le quitaron un diente y tuvo que dejar de comer por varios días o como Gray que cada que se acuerda tiene que ir y solo porque le empezaba a doler algo y eso es por culpa de algunos golpes que suelen darse porque no quieren estar cerca del otro. Podía seguir presumiendo de ello y así causar tanto enojo de todos porque creían que solo era un idiota pero no era de esa manera. Así que no era necesario que lo quisieran arrastrar a ese lugar cuando él lo hacía ya por cuenta propia.

-Siempre es bueno venir por aquí -Comento el de cabellos rosas.- ¿Aún no le ha dicho a nadie que vengo por aquí cada seis meses?

-¿De su gremio? ¡Para nada! -Soltó una carcajada.- Eres mi mayor cliente, a ellos solo los veo cuando se les presenta algún problema, a usted y esa linda chica rubia de hermosos ojos chocolate ¿Es su novia? -Natsu negó sonrojado.- Puedo jurar que lo vi siguiéndola

-Desde que tuvimos un pequeño problema en una misión -Rasco su nuca nervioso.- Creo que se puso un poco celosa de que mis dientes se encontraban bien, incluso fue con el chisme de que tengo buenos dientes si nunca vengo al dentista -Sonrió.- La seguía para asegurarme de que no preguntara algo extraño por mi

-Tranquilo, nunca le diría a nadie –Calmo el dentista.- Entonces ¿Nos vemos para los próximos seis meses?

-¡Claro que sí! ¡Muchas gracias!

Y era así como el viejo dentista despedía a su cliente favorito en la puerta de su consultorio, como aquellas ayudantes se despedían de él por ser tan tranquilo y paciente mientras soltaban alguna que otra risita de que era menos peligroso de todos lo que iban a ese lugar. Como aquella vieja costumbre, el hombre de cabellos rosados se volteaba y se despedía de él con una gran sonrisa en su rostro para alejarse de su vista.

Si alguien preguntara si Natsu es demasiado cuidadoso con su salud dental, nadie creería si alguien dijera que sí, primero diría que está loco y después sería ignorado por ser un chismoso con información que no vale la pena creer. Con suerte, solo era un pequeño secreto que el mago de fuego aun podía conservar antes de que alguien se diera cuenta.

Bonus

Aquel viejo dentista tuvo un deja vu en el momento que vio al hombre de cabellos rosados junto con una pequeña niña a su lado. Se asomaba detrás de sus piernas con un poco de temor. Una mujer rubia a su lado mientras trataba de animar a la pequeña niña a ser un poco valiente.

-Tranquila Nasha, es un viejo amigo ¿No es así?

-Así es pequeña, conozco a tu padre desde que era un niño -Comento el anciano con tranquilidad.- ¿En qué te puedo ayudar? ¿Qué es lo que puedo hacer por ti pequeña Nasha?

Miro a su madre que solo le sonreía, miro a su padre que solo le animo mientras le ponía una de sus manos en su pequeña cabeza. La pequeña de cabellos rosados le mostro uno de sus dientes en su mano. El anciano soltó una risita.

-Muy bien pequeña, vamos, entra -Le ánimo.- Un dragón siempre tiene que tener sus dientes limpios para poder devorar a sus presas

-¿En serio? -Pregunto con curiosidad la menor.- ¿En serio, papá?

-Así es -Natsu le ánimo.- Por esto tu padre tiene una buena dentadura que devora a sus enemigos

Los ojos de la pequeña de cabellos rosados se iluminaron. Con ese valor que su padre le brindo, es que asintió mientras entraba al consultorio y se dejaba guiar así como Natsu le seguía el paso para hacer sentir segura a su pequeña cachorro. Y era así como una vez más, volvía a empezar la historia.


¡Muchas gracias por leer!

Y así mis niños, esta es la importancia de ir al dentista. Eso me recuerda que no he ido por mucho tiempo y tengo que ir para algunos asuntos pendientes, realmente odio ir a ese lugar pero cuando se es necesario, no tengo otra alternativa. ¿A ustedes les gusta ir? Me imagino que si debe de encontrarse alguna persona, en fin. En otras noticias. ¡Estamos a 3 historias para llegar a las 200 de Fairy Tail! Recuerden que habrá una historia especial para el día de mi noveno aniversario en Fanfiction. ¡Así que no se pierdan ningún detalle!

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¡Nos vemos a la próxima!


Atte.: AnZuZu Dragneel

Fecha: Martes 3 de Agosto de 2021