How to trein your dragon no me pertenece, yo solo escribo esta historia por diversión. Si algún personaje no aparece en las películas es invención mía.

CAPITULO 3: ENVIDIA Y SABOTAJE PARTE 1

En la mañana siguiente el sol dio de lleno en el rostro del furia quien abrió sus ojos recordando lo que paso en la noche con su niño. No sabía que le había dicho ese chico raro de pelo negro, pero era obvio que lo que sea que le dijo, lo afecto de sobremanera.

Hipo se removió bajo las alas del dragón, que lo cubrían de la luz de la mañana. Pese a haber dormido en una roca plana y apoyado en su dragón, se sentía muy bien. Incluso sentía ganas de seguir durmiendo.

Hasta que el recuerdo de Astrid y la promesa de verse a las diez en la forja bombardeo su mente. Y como un rayo aparto el ala del confundido Chimuelo y se paró buscando por toda la habitación el balde de agua. Al encontrarlo en el lugar de siempre, sobre el escritorio, procedió a lavarse la cara rápidamente, se puso su bota y salió corriendo de la casa seguido de su dragón.

Tan apurado iba que se olvidó que montándolo podría llegar más rápido.

Al estar cerca pudo ver a Astrid esperando allí dentro. Su corazón empezó a latir apresuradamente cuando la vio, no sabía si era si por que le alegraba verla, el miedo de lo que podría pasarle al hacerla esperar, temor a decepcionarla o tal vez todo a la vez.

Hipo aligero su paso y llego trotando al lugar de encuentro con su amiga.

-Perdón por llegar tarde- Dijo sin aliento y entrecortadamente, tomando profundas bocanadas de aire–Es que yo… es que tuve…-

-¿Tarde? ¿De qué hablas Hipo? Si no llevo ni cinco minutos esperándote-

-¿Q-qué?- Pregunto confundido mirándola incrédulo.

-Déjame adivinar. Te levantaste pensando que te quedaste dormido y has venido corriendo a verme temiendo de lo que te pasaría si me hacías esperar-

-Bueno en realidad…- Se rascaba la nuca incomodo pensando algo -Sí- Acepto al final, bajando los hombros rendido. Ella rio y empezaron a hablar como lo hacían cada noche, mientras juntaban algunas pequeñas herramientas del piso, tablones de madera o algo de cuero que usaban para hacer las sillas de montar. Ajenos al peli negro que los observaba a la distancia mientras charlaban, trabajaban y se divertían.

Con claro odio en su mirada Adrián los vigilaba aumentando su rencor hacia Hipo. Ese debilucho lo obtuvo todo de la noche a la mañana. Berk lo adoraba como un héroe, era el heredero al trono y Estoico definitivamente se lo daría, tenía amigos, era el jinete del dragón más rápido y raro, fue el primer vikingo en montar a una de esas lagartijas, y lo peor… tenía a Astrid.

En Berk los rumore corrían rápido, y el del beso de esos dos se esparció más veloz que la plaga y el escucharlo solo lo enfureció más. Él haría que Hipo volviera a ser el inútil, la vergüenza, el pescado parlanchín; todo lo que había dejado atrás, volvería.

Al final él se quedaría con todo lo que hoy era del inútil. Iba a lograr que el pasado volviera y ya tenía el plan perfecto para eso.

El orgullo, el respeto, el trono, pero sobre todo Astrid le pertenecería a él y solo a él. El primer pasó…

…Conseguirse un dragón…

OOOooooOOO

-Muy bien…- Dijo Astrid desde uno de los peñascos en el mar – Ya que estamos todos podemos comenzar. ¿Quién va primero? ¿Los gemelos?-

-Pf, todos saben que es mejor que vaya yo- Hablo Patán con su típica arrogancia –Soy el mejor y más guapo jinete. Si yo paso antes, todos perderán las ilusiones de ganar y no se sentirán tan mal cuando pierdan-

-Si claro ¿Cómo no? Por qué no el mejor jinete de dragones nos da una demostración- Dijo la jinete de la Nadder con clara ironía que el peli negro no noto.

-Como gustes hermosa. Será mejor que se preparen todos para sorpren… Haaaaaaa- No pudo terminar de hablar ya que el pesadilla comenzó a volar hacia arriba haciendo que su jinete se tuviera que sostener aún más fuerte para no caer. Una vez llegaron muy alto, el dragón descendió, mientras los gritos del chico continuaban, Diente púa se sumergió en el agua pero los alaridos de Patán no cesaban, sino que incrementaban.

El animal volvió a la superficie y empezó a esquivar el laberinto de peñascos. Había varios que en el medio acababan y eran unidos por una masa de Tierra en la cima en las puntas (parecían tener la forma de un puente) dejando al dragón vía libre para pasar, pero lo hacía demasiado arriba logrado que Patán diera su cabeza contra el pedazo de tierra que conectaba ambas puntas.

Para finalizar Diente Púa tiro una llamarada de fuego en frente suyo, haciendo así que su jinete gritara de terror.

Y al aterrizar con sus compañeros, Patán tenía el horror grabado en su rostro sucio de negro mientras temblaba ante la atenta mirada de los demás chicos.

-Aún estamos esperando asombrarnos Patán- Dijo Astrid logrando que el nombrado saliera de su Shock para volver a su arrogante porte.

-Pues ahí lo tienes Hermosa. Todo fue paneado a la perfección-

-Como sea…-

-¡Seguimos nosotros!- Gritaron los gemelos. Y el Cremallerus comenzó a volar en dirección a los peñascos. Pero al momento de esquivarlos ambos hermanos no se ponían de acuerdo.

-Derecha-

-Izquierda- Se contradijeron al momento, logrando que las cabezas del dragón y los hermanos chocaran entre sí. Y lo mismo se repitió incontables veces hasta que la cabeza que exhalaba humo se golpeó tan fuerte que comenzó a esparcir gas sin control. Al ver esto la otra parte lanzo sus chispas provocando una explosión.

Al llegar con los demás ambos estaban sucios, golpeados y eufóricos. Contando lo cool que fue y querían repetirlo.

-Sigues tu Patapez- Hablo Astrid ignorando al par.

-Vamos nena- Patapez y Gordontua alzaron vuelo y rodearon a sus amigos hasta aterrizar frente a la atónita mirada de todos. –Perfecto chica, ya rompiste tu record- Dijo mimando al dragón.

-Bien creo que vamos nosotras Tormenta- ambas comenzaron a volar esquivando perfectamente los obstáculos. La dragona lanzo unas cuantas llamaradas de fuego y la jinete se paró en su silla haciendo equilibrio. Para finalizar la chica se volvió a sentar y Tormenta giro en círculos dejando Astrid de cabeza para luego parar y expulsar fuego hacia el cielo.

Astrid volvió a su lugar y recibió unos "Wow" de parte de sus amigos, pero ella solo miraba a Hipo. -¿Y? ¿Qué te pareció? ¿Crees poder superar eso?-

-Lo intentaremos- Le respondió –Vamos amigo…- Ambos salieron disparados al cielo como una bala. Una vez que estuvieron a suficiente altura, descendieron en picada rumbo a los peñascos, al llegar a ellos, comenzaron a esquivarlos a gran velocidad, hasta que llegaron a uno que solo estaba unido por la masa de tierra en las puntas que conectaba ambos extremos. Entonces Hipo se soltó de Chimuelo y salto, cayendo arriba del peñasco y corriendo hasta llegar al final, luego se volvió a lanzar pero fue atrapado por su dragón quien para terminar, lanzo sus bolas de plasma dando un espectáculo de luces en el cielo.

-Y siguen siendo los mejores…- Susurro Astrid…

OOOooooOOO

-¡¿Montar un dragón?!- Gritaron los gemelos

-Pues claro, ahora que hemos hecho las paces con ellos me parece lo más obvio querer uno- Dijo Adrián.

La primera parte de su plan había dado inicio. Tenía que convencer a alguien para que lo ayudara a montar una de esas bestias y que mejor que pedir ayuda a alguien del grupo de jinetes experimentados.

Había pensado primero en pedir ayuda a Patán, pero al ver lo que le había pasado esa tarde con su Pesadilla, mejor lo descarto. También considero a Patapez pero este era demasiado suspicaz y se daría cuenta que tramaba algo, además que le daría toda una clase de teoría si lograba convencerlo. Hipo y Astrid habían quedado descartados desde un inicio. Por lo que solo quedaban los gemelos; no se fijarían en sus intenciones por lo que serían fáciles de engañar y comenzarían a enseñarle de inmediato. Además no parecían tener problema con su Cremallerus.

-Bien…- Dijo Brutacio –Primero lo primero. ¿Tienes un dragón?-

-Esperaba que me ayudaran a conseguir uno-

-Y lo haremos mi querido Adrian…- Hablo la gemela. – ¿Qué dragón quieres?-

Después de una hora el chico tenía un pesadilla monstruosa rojo y fiel a él, al que llamo Kematian. Este era uno de los dragones que más acostumbrados estaban a los vikingos, ya que algunos lo mimaban y le daban comida, por lo que con un par de caricias y pescado se lo gano.

Adrián habría preferido un furia nocturna pero al parecer el idiota de Hipo tenía al único. Mas no importaba, porque al acabar con él y devolverlo al pozo al que pertenecía, lograría que Estoico lo convirtiera en su heredero, se casaría con Astrid, sería el mejor jinete y bueno… el futuro jefe y mejor jinete necesita al mejor dragón.

Kematian se dejó montar y al finalizar el día habían hecho un gran avance. Los gemelos solo lo ayudaron a conseguir el dragón y enseñarle lo básico para montarlo. El resto era cosa de unos días de práctica y entonces, estaría listo para ejecutar su plan…

Al cabo de tres días ya volaba grandes alturas y no se caía ante la velocidad. Sin embargo aún le daba algo de vértigo y se mareaba. Pero su segunda parte de plan no sería sino hasta dentro de unos días, primero su trabajo estaba en Tierra. Y sabía perfectamente quienes lo ayudarían a cumplir esta parte y todo el resto del plan.

Patán, Brutacio y Brutilda.

El primero obviamente lo haría por la envidia que le tiene a su primo y creería que con él fuera de los planes de Estoico, sería la única y mejor opción por lo que pasaría a ser el heredero al trono. Y con el tiempo el jefe. O por lo menos eso creía él…

Luego los gemelos… esos dos se unirían a cualquier cosa que implicara una broma, no dudarían ni un segundo en aceptar, no contarían nada a nadie y ninguno se daría cuenta del daño que causaban...

Para Hipo, en cambio a él le hacían un gran favor.

Si alguno de los hermanitos se enteraba del terrible daño que hicieron al chico, él los amenazaría y con eso bastaría para callarlos, además que no les convenía que Berk, Estoico o cualquiera supiera lo que ayudaron a hacerle a Hipo.

Y Patán era tan cobarde que él solo se daría cuenta de que no le convenía hablar y por las dudas también podría amenazarlo. No podía negar que este también era un peligro para su plan de llegar a ser el heredero. Pero, a costa de Hipo, llegaría a ser tan grande que para nadie, ni el mismo Estoico, cabrían dudas de quien era la mejor opción para el trono de Berk.

Hipo caería y se rompería de tal forma que no existiese fuerza que lograra volverlo a levantar.


Una vez hubo hablado de la "broma" con los tres imbéciles que le ayudarían, todo estaba listo. El muy inútil ya estaba trabajando en la forja ayudando a Bocón con las sillas y fabricando sus experimentos. Los cuales el castaño no sabía, serian el fruto de su caída.

-Hipo, dile a tu dragón que si quiere estar aquí dentro que por lo menos aligere un poco su sueño y mantenga el horno encendido- Dijo Bocón.

Chimuelo se mostró ofendido por lo dicho por el vikingo y se encamino al aparato y con una bola de plasma mantuvo las brasas ardientes, volviéndose a recostar refunfuñando.

Hipo estaba reconstruyendo su escudo y cuando Bocón estaba muy atareado dejaba lo que estaba haciendo para ayudar.

Ahora ambos estaban construyendo una silla que le habían pedido, con picos, compartimientos para armas y algunas mini catapultas. Pero entonces llego un cremallerus con caries en ambas bocas y al herrero no le quedo de otra más que atenderlo de urgencia, dejando a Hipo solo con las sillas.

-Muy bien chicos es el momento- Dijo Adrián.

Mientras Hipo tomaba la orden de uno de los vikingos los gemelos y Patán se acercaron al escudo que estaba fabricando el chico.

-Yo lo hago- Susurro Brutacio empujando a su hermana.

-No estorbes idiota, lo hare yo- Así ambos gemelos comenzaron una pelea silenciosa en la forja.

Mientras giraban por el suelo y se golpeaban, Patán intentaba separarlos y que pararan, ya que sino los descubrirían.

-Basta, basta. Dejen de pelear par de idiotas. Nos van a descubrir- los hermanos rodaron en el suelo hasta chocar con una mesa, provocando que una lata con algunas herramientas se tambaleara en el borde.

Los tres quedaron paralizados rogando a Thor porque no se cayera. Ya que el mayor peligro no era que los descubrieran sino el pelinegro que ideo la "broma", porque los matarían si algo salía mal.

La lata cayo y el corazón de todos se paralizo… hasta que una mano apareció y la sostuvo antes de que tocara el suelo.

-¿Qué les pasa idiotas?- Susurro el pelinegro. Ahora mismo agradecía que hubiese tanta gente gritando su orden a Hipo y Bocón estuviese tan concentrado en los dientes del dragón, sino ya los habrían descubierto. –Hagan las cosas bien y en silencio. Ya saben lo que les pasara si nos descubren. Y no me refiero al castigo de Estoico- Los tres tragaron saliva sintiendo su corazón palpitar en su garganta. Y corrieron de vuelta con el escudo para terminar su plan.

-Déjenme a mí, inútiles- Los reto Patán corriéndolos. Entonces ajusto uno de los tornillos que sujetaban la catapulta para hacerla más dura al momento de disparar. Y posiciono una piedra en el mecanismo entre la madera y la plataforma en la que se ponían los elementos a disparar, para así trabarla. Luego cambiaron las bolas de pintura por bolsas con un polvo que según Johan al contacto con fuego producía una explosión. No prestaron mucha atención a lo que decía solo que le resultado ayudaría a su plan y para no levantar sospechas lo robaron mientras el hombre le contaba a los pobres gemelos una de sus tantas historias.

Patán le levanto el dedo pulgar a Adrián informándole que el trabajo estaba hecho. Entonces el chico salió de la fragua a hurtadillas con los gemelos. El mayor se acercó un poco más al horno procurando no despertar al dragón, aunque al parecer parecía tener el sueño algo pesado. Entonces tapo la salida de humo en el horno y muy rápidamente se escabullo sin ser visto saliendo del lugar.

La fragua estallo en un mar de humo provocando que los vikingos que pedían su orden retrocedieran despavoridos y el cremallerus que era atendido por Bocón se fuera volando asustado del lugar llevándose al herrero enganchado de su pinza en la boca del animal, gritando el hombre por ayuda y que pararan al dragón mientras este se alejaba por el horizonte.

Chimuelo fue despertado de su hermoso sueño y termino arriba de Hipo aplastando al pobre muchacho. El dragón se aferraba a su jinete como si fuera la última vez que lo tuviera al lado.

Cuando el humo se disipo el chico cayó en cuenta que el gran peso que tenía en cima era de su mejor amigo, el pobre con los ojos como platos, dilatados, los dientes apretados, tenso y en shock. Demasiado en shock como para hacerlo reaccionar que si no salía de encima suyo moriría asfixiado.

-Por Odín ¿Qué ha pasado aquí? Es la segunda explosión en el mismo lugar esta semana- Estoico hizo acto de presencia con su potente voz he Hipo no se pudo sentir más aliviado.

-Papá, papá- susurro sin aliento. El gran hombre escuchaba un ruido pero no sabía exactamente de dónde. Inspeccionaba todo a su alrededor sin encontrar nada. Hasta que Hipo logro reunir un poco de aire para llamarle su atención. –Papá… aquí abajo.- cuando Estoico miro a su hijo no pudo evitar quedar en shock por la escena –Pa, no te congeles tú también y ayúdame por favor-

El hombre reacciono ante las suplicas de su hijo y tarto en vano de correr al dragón. –Rápido que me quedo sin aire- exigió desesperado. Pero el dragón era más pesado de lo que aparentaba. Después de unos minutos, que para el pobre chico aplastado se hicieron horas, el dragón reacciono y salió de encima de su amigo.

El joven heredero tomo grandes bocanadas de aire al verse libre y con libertad de respirar. Mientras recuperaba el aliento estando en cuatro pies su padre evaluaba el lugar y los destrozos que por suerte no eran tantos como la última vez. Luego ayudo a su hijo a ponerse de pie tomándolo de los hombros parándolo en frente suyo.

-Hijo ¿Qué ha pasado aquí?-

-Si te soy sincero no tengo idea- Sincero aun con la mano en su pecho –Tal vez Bocón haya visto algo. Bocón tu…- Pero se detuvo abruptamente al darse vuelta y no encontrar a su maestro. –B-bocón… Qué raro, podría jurar que estaba aquí atendiendo a un cremallerus-

-Jefe… vine corriendo desde el gran salón en cuanto vi la explosión ¿Qué paso aquí?- Pregunto Adrián "Preocupado", entrando al lugar.

-Eso es lo que estamos tratando de averiguar, Ardían, al igual que el paradero de Bocón- Respondió el jefe.

-¿El herrero? Lo vi siendo llevado por un cremallerus en dirección al bosque. El pobre animal debió de haberse asustado por la explosión. Quise ayudarlo pero no habría podido hacer nada. Entonces me encamine a ver si todos estaban bien aquí- A Hipo le pareció sumamente extraño que el chico estuviera allí tan preocupado. Además hablo del dragón como pobre animal en lugar de reptil con alas, bestia, lagarto, serpiente voladora, u otros apodos que les ponía. –En cuanto a la explosión…- Siguió, acercándose al horno y agachándose –El horno debió de haberse sobrecalentado demasiado ¿Quién era el encargado?- Pregunto dando una disimulada mirada a Chimuelo. Cosa que Estoico noto y miro al dragón con reproche. –Pero seguro fue un accidente. A cualquiera podría pasarle- El jefe relajo su seño con el animal y miro al joven pelinegro.

-Brillante deducción Adrián- Alago el jefe –Gracias por preocuparte y hablarnos de Bocón, ahora será más fácil dar con él. Luego habrá que limpiar este desastre-

-Yo puedo hacerlo jefe-

-Muchas gracias muchacho, nos estas ahorrando un problema-

-De nada jefe. Lo hago con gusto. Hipo supe que Chimuelo cayó encima de ti ¿Estas bien?- Prosiguió cambiando su semblante a uno preocupado por el menor.

-S-sí, e-estoy… bien- Respondió atropelladamente y titubeando. Dudando de la preocupación he interés que mostraba el pelinegro. Hipo tenía muchas dudas en su mente desde científicas hasta el comportamiento de Ardían, pero no había tiempo para ello. Primero lo primero y en este caso lo más importante era encontrar a Bocón, luego pensaría en las preguntas que atropellaban su mente. Entonces miro de forma decidida a su padre –Iré a buscar a los chicos y comenzaremos una partida de patrullaje para buscar a Bocón-

-Perfecto hijo llévalo con Gothi en cuanto lo encuentren para cerciorarse qué este bien. Ya sabes que si es necesario lo atan para llevarlo. Pero que va, va.-

-Claro papá- Hipo le dio una sonrisa a su progenitor y salió corriendo junto con Chimuelo a buscar a los demás para comenzar. Mientras, después de darle nuevamente las gracias a Adrián, Estoico se dirigió a hablar con el pueblo para calmarlo y explicarle lo que sucedió en la fragua y que no había heridos o por lo menos eso no estaba asegurado hasta que encontraran al herrero. Pero su hijo lo haría, confiaba en él. Al principio se sintió como en los viejos tiempos cuando llego al lugar encontrando el desastre, sintió que Hipo de nuevo estaba ocasionando desastres y explosiones. Pero en cuanto tomo la iniciativa y solo le informo, sin preguntas ni titubeos a sabiendas de lo que rápidamente debía hacer, que iría a buscar a Bocón junto con los demás, toda dudad desapareció de su mente.

Mientras que en la de Adrián solo se repasaban los momento vividos. Se divirtió un montón al ver como el reptil gigante se llevaba al herrero y como la serpiente voladora de Hipo lo aplastaba y este sin poder hacer nada por quitárselo. Y la cara de sorpresa del castaño por lo sucedido y sus palabras… eso no tenía precio.

Pero también recordaba como Estoico hablaba en plural cuando decía que los estaba ayudando, les quitaba un peso de encima, estaban agradecidos…

Estaba hablando de ellos, como si Hipo también fuera una fuente de autoridad, pero él jamás, jamás obedecería a alguien como… Hipo. No podía concebir que el pescado parlanchín fuera jefe. Y para colmo tenía que limpiar todo ese lugar, acto que NO haría. Amenazaría a unos cuantos niños para que hicieran el trabajo por él, y luego le presentaría al jefe lo bien y rápido que lo hizo. Además de que ni estaba cansado, cosa que probaba su buen estado físico, tal y como el hijo que había deseado tener…

OOOooooOOO

Hipo se encontraba sobrevolando el bosque con los chicos mientras buscaban al pobre de Bocón y el asustado cremallerus cuando Astrid lo vio encima de una montaña y todos se dirigieron al lugar señalado. Pero al llegar nadie pudo evitar reír al ver al pobre herrero con su mano aun enganchada al dragón y este rodeándolo con su cola y temblando. Sacudiendo en el proceso al herrero como una maraca, por lo que peor cara de disgusto no podía tener.

-Dejen de reír y vengan a ayudarme- Protesto. Los seis se acercaron he Hipo utilizo sus habilidades para calmar al pobre animal y que soltara al hombre. Sin embargo al abrir su boca vieron que la pinza de Bocón se había encastrado entre los dientes del cremallerus por lo que se las tuvieron que ingeniar, llevando a Bocón parado sobre uno de los dragones con la mano atrapada en alto, para poder regresar a Berk.

Luego fue toda una batalla llevarlo con Gothi para que le quitara la prótesis de entre los dientes del dragón. Y el paranoico Bocón protestaba diciendo que no perdería el resto del brazo. Ver a los seis jinetes y el herrero montando esa escena fue todo un espectáculo para Berk, que se acordaría de aquel día por mucho tiempo. Pero no solo por lo gracioso de la escena montada en la plaza…

Todo el mundo hablaba que otra vez Hipo hizo estallar la fragua. Aunque en realidad en la versión que conocían como el descuido de Chimuelo el castaño no tenía la culpa, pero así lo veían todos.

Pero las cosas aun no acababan; había más. Y un gran show se montaría al día siguiente, donde los rumores serian indisimulables…


Hipo no lograba conciliar el sueño aquella noche, su cabeza no dejaba de darle vueltas al asunto con el estallido en la fragua. No había sido culpa del pobre Chimuelo, sino suya total y completamente suya. Durante las últimas noches desde el encuentro con Ardían, había estado muy mal durante la madrugada, no dejaba de dar vueltas por la habitación de un lado a otro, pensando si en algún momento su vida volvería a ser igual que antes; antes cuando no tenía amigos, antes cuando el orgullo de su padre no era más que un sueño, cuando el respeto era una ilusión, cuando la soledad era un hecho.

Él sabía perfectamente que corría un pequeño rumor en la isla aquella tarde sobre como él mismo fue el culpable del estallido de la fragua, por suerte a su padre no le gustaban los chismes y no les prestaba atención. Pero en un pueblo como Berk cuando un rumor era él rumor, nada lo ocultaba de nadie y corría de boca en boca hasta llegar a oídos del jefe. Y más rápido aun teniendo a Bocón como amigo.

El punto era, que todos sus miedos lo tenían mal en la noche y el hecho de abrir los ojos y volver a antes era un miedo muy latente dentro suyo. Y el buen Chimuelo se quedaba soportándolo toda la noche, a su lado procurando ayudarlo a calmarse. Y ese era el motivo de que estuviera tan cansado en el día y durmiera tanto. Se desvelaba en las noches cuidándolo…

Pero había más… el horno no pudo estallar por sí solo, calentándose demasiado como dijo Ardían. Ese chico no sabía nada y como prácticamente nadie en Berk era muy… ¿Cómo decirlo?... ¿Estudiado? ¿Suspicaz? ¿Inteligente, pensativo, evaluador,observador, etcétera, etcétera, etcétera?

En una aldea vikinga no se aplaudía la inteligencia sino la fuerza, pero de qué sirve fuerza si no se sabe aplicarla. En cambio con inteligencia puedes ingeniar, planear, crear, idear y más; muy bien para muchas cosas.

Hipo sabía que para que el horno se sobrecalentara, Chimuelo debió de haber estado aplicándole fuego veces seguidas, pero con él durmiendo lo máximo que habría pasado hubiera sido que se apagara. En cambio si alguien tapaba la salida de humo el calor se acumularía hasta estallar. Eso parecía más lógico. Pero lo último que necesitaba hubiera sido un debate con el pelinegro.

Esa noche, con la culpa por lo cansado que se encontraba su amigo y que su padre lo culpara de lo sucedido, decidió no despertar a Chimuelo con sus miedos. El pobre necesitaba descansar bien y así sería de ahora en adelante, ya no lo molestaría más con su preocupación sin sentido alguno.

No molestaría a nadie, los demás no tenían por qué pagar por su inseguridad y menos su fiel dragón que siempre lo acompañaba y no lo dejaba. Aunque sabía que Chimuelo nunca jamás lo abandonaría. Esta era su vida y punto, las cosas estaban bien; en su realidad tenía amigos, el respeto del pueblo, el orgullo de su padre y un gran mejor amigo. Además también estaba Astrid, ella tampoco lo abandonaría, no era su mejor amiga por nada. Ella y Chimuelo eran y siempre serían los más fieles a él y pasase lo que pasase nunca lo dejarían solo o traicionarían.

Pase lo que pase… el joven aun no sabía lo que se le venía encima y lo que tendrían que esconder.

"Pensamientos positivos, Pensamientos positivos" Se repetía a cada momento. Tratando de no perder la cabeza con malos recuerdos y pensamiento y comenzar a llorar o temblar en mitad de la noche, despertando a su amigo.

Pero las pequeñas lágrimas cayeron y los temblores empezaron, sin embargo, toda frustración fue guardada para dejar al pobre dragón dormir en paz. Cosa que consiguió a raíz de tragarse sus lamentos.

Es que el miedo de volver a su antigua vida era más grande que otra cosa. Estaba haciendo un gran esfuerzo por no dejarse llevar por sus pensamientos negativos y concentrarse en su positiva realidad.

Pero esta estaba en una cuerda floja y amenazaba con caer y la caída estaba más cerca de lo que pensaba y sería más dolorosa y lenta de lo que se podría imaginar…

¿Qué les pareció? Como ven el sufrimiento comenzó y va a ir incrementando. Tengo estimado que este cap va a tener unas tres o cuatro partes. Y presten atención a lo escrito en cursiva porque son como unos mini adelantos de lo que pasara en los siguientes capítulos.

Animeloco: Que bueno que te agrade el fic. Aquí tienes el capi, espero te haya gustado :D Me fascina saber que a quien escribe Outcast le gusta mi fic XD Me has hecho muy feliz con el review, en verdad muchas gracias :')

NUAJava: Bueno, he aquí las nubes de la tormenta. Tengo planeado mucho sufrimiento. Y Adrián hará sufrir a Hipo más de lo que todos piensan. Sí, también estoy odiando el nombre Adrián y lo odiaras aún más como no tienes idea. Así que mejor voy vendiendo entradas para quien quiera golpearlo XD. Tengo algunas ideas más allá del sufrimiento de mi protagonista y su dragón, así que espero darles un gran final. Pero falta para eso. Gracias por tu review todos saben que me encantan y me hacen feliz :D

Gracias por los favoritos a: Furia2567 Y LunaBeatriz1. Me alegra en verdad que les hay gustado tanto mi historia como para ponerla en favoritos. En verdad me siento alagada.

Gracias por los follower a: Animeloco, Furia2567, Melodiosa Y LunaBeatriz1. Gracias por seguir mi fic, todos estos detalles me inspiran a seguir. Muchas gracias.

Furia2567: Gracias en verdad por todo. No puedo creer que hayas puesto mi fic en tus favoritos y follower. Además que me pusieras como autora favorita y me sigas. Gracias, en verdad me siento alagada por esto y que bueno que también te guste "¿Y cómo fue?" y lo pusieras en favoritos y follower. :'D

A los lectores también les doy las gracias por todo esto. ¡424 Views! Me siento alegada. Amo sus favoritos, follower, reviews Y todo. Con leer me hacen muy feliz. Gracias por todo.

Y aprovecho a comunicar que voy a estar actualizando los viernes, ya que al tener libre el fin de semana puedo escribir aún más en esos días y tener el nuevo capi para el viernes.

Espero sus reviews, los amo a todos, un beso y abrazo. Espero hayan disfrutado el capi.

CHAUSIS.

¿REVIEWS?