Capitulo 7: Mi lady
Yo te creo. Aquellas palabras volaban en el aire cerrando la atmosfera de confianza entre los dos amigos. Hipo y Astrid estaban sentados y apoyados en el depósito.
-¿Qué paso?- Pregunto por fin la rubia.
-La verdad ni yo lo sé-
-Bien… ¿Qué hacías discutiendo con Adrián?-
-Él solo apareció y comenzó a insultarme diciendo… todo eso-
-Entiendo… ¿Cuál es tu versión?-
-Los dragones llegaron la primera noche de mi castigo y comenzaron a ayudarme voluntariamente-
-Bien…- Astrid se paró de su lugar con una sonrisa –Hay trabajo que hacer-
-¿Qué?-
-Como oyes. Ahora párate que te ayudare a terminar-
-Astrid, acabo de tener un gran problema justamente porque que me ayudaban a terminar-
-Pero nadie puede decir que tú me obligaste. Vamos, párate, andando-
El castaño bajo la mirada, no estaba seguro de eso. Ya no quería más problemas y eso era lo único que conseguiría.
-Hipo escucha. Yo quiero ayudarte. Así que andando porque estas por ganarte un golpe marca Hofferson- Hipo le sonrió y con su ayuda se levantó. Entre los dos comenzaron a reparar todo lo que faltaba, ella le ayudo a poner la puerta y terminar con las carretas.
Ambos amigos trabajaban y bromeaban entre sí, ignorando que eran observados desde la fragua. Bocón los veía, parecía más que se divertían a que trabajaran, él había considerado ir con Hipo, pero al verlo con Astrid decido dejarlos solos. Definitivamente esos dos eran tal para cual.
Él conocía muy bien a Hipo, la noche que le impusieron el castigo vio lo deprimido que estaba. Pero él necesitaba estar solo, necesitaba pensar y estar tranquilo. Además que vio como los dragones llegaban a ayudarlo. Había quedado maravillado del cariño que los dragones le tenían.
Iba a dejar que la rubia se encargara de hacerle compañía a Hipo en estas situaciones. Se notaba que podía ayudarlo y levantarle el ánimo muy bien, pero mientras, él se encargaría de hablar con Estoico. Lo haría entrar en razón como antes de que se hicieran las paces con los dragones.
OOOoooOOO
Hipo estaba desplomado durmiendo en su cama y Astrid no debía de estar muy diferente. Se habían quedado hasta tarde reparando las cosas. Pero la verdad se divirtió más que otra cosa. Además también habían recibido mucha ayuda de Chimuelo.
El castaño se levantó a regañadientes, se lavó el rostro y salió de su casa. Hipo llego montando a la fragua, como había terminado con su castigo tenía más tiempo libre y ayudaría a Bocón en lo que fuese necesario. En si era cierto que al herrero le quedaba su nombre, solía abrir mucho la boca en los momentos menos indicados. Pero sabía cuándo no decir nada, a veces… En realidad solo mantenía la boca cerrada cuando Hipo metía la pata. Ambos solo seguían con sus vidas y trabajado como si nada hubiera pasado.
-Bocón ya llegue quería saber si necesitas…- Hipo se quedó tieso viendo al hombre que se masajeaba la cabeza cubierta de un extraño liquido verde -…algo. Emmmm Bocón ¿Qué…?-
-Ni se te ocurra hablar de esto muchacho- Hipo levanto sus manos ante la amenaza.
-¿Qué haces?- Pregunto divertido.
-Bueno yo…-
-Hola Hipo- El herrero fue interrumpido por Astrid -¿Bocón?-
-Lo mismo dije yo-
-Si me dejan terminar… es para que me crezca el cabello-
-Ohoooooou-
-¿Y funciona?- Preguntaron al unísono.
-En una semana debería ver los resultados-
-No pensé que tuvieras problemas por tu falta de cabello- Dijo Astrid.
-Los tiene desde que yo tengo memoria-
-No molesten más y díganme a que vinieron-
-Estoy aburrido-
-Estoy aburrida-
-Entonces abúrranse juntos-
Bocón los echo prácticamente a patas de la herraría.
-¿Y ahora qué?- Pregunto Hipo.
-¿Vamos a volar?-
-Te juego una carrera por toda la isla-
-Me gusta esa idea-
Ambos chicos levantaron vuelo. Al principio yendo a la par. Luego comenzaron a jugarse el primer puesto de a poco. Los dos se miraban con sonrisas retadoras. Y solo con un movimiento del pedal el Fura Nocturna tomo la delantera. Llegaron al bosque y empezaron a esquivar los obstáculos que se les presentaba. La rubia iba un poco más por detrás de Hipo. Llegaron al final, dejando atrás los árboles y el castaño pudo notar que tenían a Astrid y Tormenta rozándoles por el primer lugar. Él chico la miro extrañado y la rubia sonrió triunfante.
-Puede ser que haya cambiado un poco el itinerario de comidas de Tormenta. Suerte para superarme Haddock-
Tras esas palabras la rubia y la Nadder aumentaron su velocidad.
-Así que quieres jugar sucio…- Susurro Hipo –Bien. Vamos amigo- El Furia Nocturna alcanzo de un solo movimiento de sus alas a las chicas. Comenzaron a jugarse el primer puesto, ambos querían ganar y no cederían.
El castaño y el Furia, le harían honor al título de los más rápidos. Mientras que Astrid les quitaría tal título y tomaría la revancha por haberles ganado en aquella última carrera.
-¿Qué dices? ¿Hasta la cala?- Pregunto Hipo.
-Hasta la cala-
Ambos amigos se internaron en la otra parte del bosque. Astrid tenía determinación, de eso no había dudas, pero el castaño estaba seguro de quienes ganarían. Al fin y al cabo al Furia Nocturna no le decían la cría maldita del rayo y la muerte misma por nada.
Chimuelo esquivaba arboles con una facilidad y gracia envidiables. Si Hipo ganaría, había decidido que no fuera con una gran ventaja.
El camino del par de amigos se vio obstruido por una rubia con su Nadder. Faltaba poco por llegar a la cala y Astrid parecía decidida a no dejarlos pasar. Cada vez que doblaban para adelantarse ella se les ponía en frente.
-Muy bien amigo, dejemos de jugar- Hipo pego su cuerpo a la espalda del Furia para darle una mejor movilidad. El dragón giro sobre si mismo mientras al mismo tiempo esquivaba a la chica. Luego de un rápido y fuerte aleteo la pasaron quedando en la delantera. Todo fue tan repentino que ninguna de las dos tuvo más tiempo a reaccionar.
Y todo segundos antes de llegar al lugar acordado. El dragón aterrizo, y su jinete bajo. Hipo espero apoyado en Chimuelo a que llegaran ambas chicas. Al llegar Astrid tenía expresión de confusión en su rostro. -¿Cómo…?-
-No debes de cuestionar al Hijo maldito del rayo y la muerte misma- La expresión de Astrid cambio a una de odio. Tomo su hacha de la montura de la Nadder y se bajó de ella. Hipo abrió los ojos como platos. Estaba en problemas.
El chico casi cae cuando Chimuelo se alejó de él para ir a jugar con Tormenta. Hipo miro incrédulo como su mejor amigo se iba. En definitiva estaba en un gran problema.
Comenzó a retroceder acorde ella avanzaba.
-Hay mejores formas de resolver esto- Intentó diciendo pero ella aun avanzaba con odio. –Vamos Astrid. Con golpearme no resolverás el que te haya ganado- La chica enfureció aún más y se acercó a él con más prisa y más amenazante –Eso no fue lo mejor que pude decir. Emmm Okey. Astrid espera. Yo tengo desventaja aquí- desgraciadamente nada de lo que decía parecía hacer reaccionar a la rubia – ¡Chimuelo! ¡Chimuelo!- De todos los momentos para irse tenía que elegir ese. El dragón prácticamente lo seguía hasta la ducha, pero lo dejaba solo con una enfurecida vikinga portadora de un hacha -Dioses- Astrid lo sujeto de la manga de la remera y lo apunto con el arma. Hipo cerró los ojos esperando que su última táctica funcionase.
–Recuerda mi hombro- La rubia se detuvo un momento pensando donde pegarle –Ya me quede cojo de una pierna, no me quites la otra- Le dijo cuando ella pareció tener la idea –SI me golpeas el ojo me quedare medio siego sin poder volar y Chimuelo no tiene la culpa de nada- La rubia bajo el brazo pensando en otra cosa -¿No te parece que cojo y un hombro lastimado ya es suficiente como para que me rompas una costilla?- Astrid bajo el hacha y miro el suelo. Mientras que el castaño no pudo evitar suspirar al verse liberado de la amenaza Hofferson.
-Auch- Hipo se frotaba la nuca con las manos frente al repentino golpe. No había sido muy fuerte pero seguía siendo un golpe -¿Por qué me golpeas?-
-Ni que te hubiera dolido-
-Eso no le quita la marca Hofferson-
La rubia sonrió y se dirigió a sentarse haciéndole señas al castaño para que la siguiera. Ese día estaba resultando perfecto. Abono y Cubeta tuvieron un compromiso por lo que les dieron el día libre y Bocón como estaba con su tratamiento capilar no les daría entrenamiento.
Las horas pasaron y ambos amigos habían prendido una fogata ya que estaba anocheciendo. Además, habían pescado unos peces con la ayuda de los dragones he Hipo los estaba cocinando.
-¿Por qué no dejas cocinar a mí?-
-Nada en especial- Contesto nervioso –Solo… que me gusta cocinar-
-¿Te gusta cocinar?-
-Emmmm si-
-¿Estás seguro de que me dices la verdad Haddock?-
-S-seguro-
¿Y que mas podía decir? Ya lo había casi matado en la mañana por haber ganado la carrera, si le decía que era una pésima cocinera, ese sería el final de Hipo Haddock.
OOOoooOOO
Estoico y Bocón hablaban en el gran salón…
O más bien Bocón hablaba, aunque en realidad, Bocón regañaba al jefe mientras que este solo escuchaba.
-Fuiste muy duro-
-Lo sé-
-No tenias porqué hablarle así-
-Lo sé-
-Y menos en frente de todo el pueblo-
-Lo sé, Bocón. Lo sé. No solo fui duro, sino que cruel-
-Tienes que hablar con Hipo, Estoico. El muchacho se ha de sentir pésimo. Escucha su versión de los hechos-
-Lo sé Bocón. Lo hare. Hablare con él-
-Muy bien. Pero si quieres mi concejo te recomiendo hacerlo después de un tiempo. Ustedes tienen que hablar de muchas cosas. No solo de esto-
-Está bien. Esperare un par de semanas-
-Mejor así. Deja que se enfríen las cosas. Hipo necesita que el tiempo pase para que luego tú hables con él de esto-
-¡Jefe!- Bocón miro enfadado al vikingo que irrumpió en su charla. –Llego una carta para usted. Es del mercader Johan- Estoico tomo la carta y comenzó a leerla en presencia de su mejor amigo. Acorde más leía se sentía más confundido. Como siempre el mercader le contaba una de sus tantas historias antes de llegar a lo realmente importante.
Después de unos minutos los ojos del jefe se abrieron bien grandes y comenzó a pasar las páginas con desesperación. Al terminar solo se quedó viendo un punto en la nada. Atónito por la noticia.
-¿Qué sucede?- Pregunto Bocón.
-Lo encontró-
-¿Qué? ¿Qué encontró Estoico?-
-Lee aquí-
El jefe le paso una de las hojas donde por fin el mercader llegaba al grano del asunto. Los ojos de Bocón se abrieron como los de su amigo.
-Esa si es una buena noticia-
-Lo es, Bocón lo es. Lo encontró-
-¿Le dirás a Hipo?-
-Aun no. Quiero que sea sorpresa. Así que ni se te ocurra abrir la boca- Amenazo. El herrero levanto sus manos y luego ambos sonrieron. Ninguno podía esperar a ver la expresión de Hipo cuando se lo dieran.
-¿A cuánto esta Johan de Berk?- Pregunto al vikingo.
-Un par de semanas-
-Perfecto-
-Tiempo suficiente para pensar como se lo dirás- Dijo Bocón.
-Hipo estará muy feliz-
-Ya lo creo-
Volvieron a intercambiar una sonrisa. Ansiaban el momento de dárselo a Hipo. La felicidad que lo embargaría seria única.
OOOoooOOO
Hipo miraba a la enfurecida Astrid que golpeaba el aire con su hacha, mientras maldecía a más no poder.
-Y los muy idiotas ¿Qué se creen? Me tienen cansada Y… Ahggggg-
Todo había estado bien, tan pacifico, tan sereno. Comían bajo la luz de las estrellas. Incluso ella lo felicito por lo buen cocinero. Empezaron a hablar como todas las noches de temas triviales. Hasta que la chica le conto de cierto asunto que la tenía harta, y su ánimo fue cambiando acorde le contaba. Y al final Hipo se salvó de terminar con su cabeza rodando de un hachazo, solo por un pelo, un segundo en el que se agacho un poco más y el arma dio en el árbol a un milímetro de su cabeza.
Luego Astrid tomo el hacha y empezó a golpearlo todo mientras maldecía.
-Son unos inútiles, idiotas, buenos para nada. No soy una princesa, soy vikinga. ¿Tanto le cuesta al idiota ese entenderlo? Y luego Patán con su "Hermosa" me tiene harta. No sé quién le dio consejos de cortejo pero en definitiva conmigo no funcionan. ¿Qué tienen esos dos con los apodos? Y no podían ser más originales. Me tratan como si fuera una… una…-
-¿Una hermosa princesa?- Sugirió Hipo.
-Si. Haaay- La chica siguió golpeando el aire enfurecida. Hipo decidido que si no la paraba terminaría talando todo el bosque. Se le acercó un poco posando una mano en el mango de su hacha y otra en su muñeca.
-Wow, wow, wow. Ya mi lady terminaras por talar todo el bosque si sigues así-
Astrid quedo atónita ante el contacto del castaño y por como la llamo. ¿Ella se quejaba de los apodos que le ponían y él intentaba tranquilizarla poniéndole uno? Pero ese le gusto. Mi lady, sonaba muy bonito y no solo eso. Le pareció original y no sentía que la rebajaba de su puesto de guerrera.
-Astrid- Hipo intento devolverla a la realidad. ¿Se habría molestado por como la llamo? La rubia sonrió al castaño, adivinando sus pensamientos. Pasaron un buen tiempo juntos, disfrutando de la compañía del otro. Las horas pasaban y la noche se hacía cada vez más entrada.
-Creo que ya es hora de me valla- Dijo ella.
-Vamos. Te acompaño-
-¿Tu no iras a tu casa?-
-No. Me quedare un rato más disfrutando de la noche-
-Bien…-
-Pero vamos. Te acompaño a tu casa-
Entre los dos apagaron la fogata para luego levantar vuelo directo a la casa Hofferson.
-Y a ver si algún día me dices que es lo que le das a Tormenta-
-Eso es secreto mío Haddock. Nuestro en realidad- Contesto acariciando a la Nadder.
Hipo le sonrió –No te creas… lo voy a descubrir-
-¿Y luego qué?-
-Luego te echare en cara que ni siquiera con una comida especial pueden ganarnos-
-Ya lo veremos Haddock-
-Recuerda que Chimuelo es un Furia Nocturna. Está hecho para la velocidad. Aun con el viento en contra-
Astrid sonrió y miro sus pies –Buenas noches Haddock. Nos vemos mañana- La chica subió un par de escalones hasta su puerta.
-Dulces sueños mi lady- Ella giro sonriéndole y entro a su casa. –Vamos amigo- Jinete y dragón caminaban por Berk rumbo al bosque. Todo tan tranquilo y pacífico. Estaban llegando al final de la aldea y el principio del bosque cuando Chimuelo vio unas ovejas pastando a un par de metros. El dragón miro a Hipo y este le hizo una seña para que fuera. El Furia utilizo la oscuridad a su favor y se escondió en el bosque. Para luego salir por detrás de las ovejas asustándolas.
El castaño sentía pena por esos animales pero Chimuelo solo jugaba saltando de un lado a otro y cerrándoles salidas.
-¿Qué tenemos aquí?- Esa voz lo saco de sus pensamientos. Ya sabía quién era, pero no tenía miedo, solo molestia. Astrid tenía razón, ese chico era una plaga.
-¿Qué quieres?- Pregunto sereno y sin girarse.
-Cobrármelas contigo por haber utilizado a mi dragón- Hipo se giró encarando a Adrián.
-Aquí el único que utiliza a los dragones eres tú. No creas que no sé qué solo utilizas a Kem para ganar popularidad-
-¿Kem?- Pregunto confundido.
-Kematian- Le aclaro.
-Escúchame bien insecto. Tú no me hablas así- El pelinegro lo apunto con su dedo y le dio un par de golpes con este en el pecho. Pero Hipo le aparto de un manotazo. –Veo que alguien esta valiente hoy- Él y sus amigos se rieron para que luego el pelinegro tomase a Hipo de la camisa –Mucho cuidado con lo que haces y dices verguen…- Sintió una piedra darle en la cabeza y los cuatro se giraron a ver quién fue capaz de tal osadía.
-Oye basta- Dijo Gustav.
-¿Pero que tenemos aquí? ¿Una pulga va a defender a otra pulga?- Se burló aun sosteniendo a Hipo de la camisa –Mejor vete niño-
-No-
-¿Qué has dicho?-
-D-dije que … que no-
-Mira me estas colmando la paciencia así que mejor vete. Te recuerdo que tienes enfrente a un gran jinete-
-¿Gran jinete? Él es un gran jinete. Tu solo montas un dragón-
-Gustav vete- Dijo Hipo. Pero ya era tarde, toda la atención del chico estaba en el niño.
-¿Qué dijiste?-
-Dije que…-
-Ni se te ocurra repetirlo- Adrián lo tomo del cuello de su camisa, levantándolo del suelo.
-Oye basta- Hipo quiso separarlos y que dejara en paz al niño. Pero Adrián solo le tiro a Gustav encima y los empujo a ambos. Comenzó a acercarse amenazante hacia ellos. Gustav vio una silueta negra aparecer en frente de ellos, provocando que el chico cayese. Los tres adolescentes que habían estado con él se fueron corriendo. Luego se escucho un rugido que hizo temblar a su agresor y tras una corta mirada de miedo el pelinegro también se fue.
Hipo se paro, acaricio la cabeza de Chimuelo como un gracias por haberlos defendido y le tendió una mano al niño para ayudarlo. –Gustav ¿Qué fue eso?-
-Solo quería ayudar-
-Pero casi ganas más que una paliza por eso…-
-Pero Adrian vive molestando a todos a su antojo.-
-Lo sé. Pero… escucha, no te conviene juntarte conmigo-
-¿Por qué?-
-¿No has oído los rumores? Si te ven conmigo solo obtendrás problemas-
-Pero me prometiste enseñarme a montar un dragón-
-¿Por qué insistes en que yo te enseñe?-
-Porque eres el mejor jinete. La gente dice mucho pero están muy lejos de la verdad-
-Gustav juntarte conmigo solo te traerá problemas-
-No me importa-
-Pero a mí sí. No necesito meter a nadie más en esto. Me sentiría muy mal si vivieran golpeándote por mí-
-Pero lo prometiste-
Hipo suspiro. Era verdad lo prometió. Tenía que haber una forma de entrenarlo y que no le hiciesen nada.
-¿Podrías ayudarme aunque sea a conseguir mi dragón?-
-Está bien-
Ambos se internaron en el bosque en busca de algún dragón para el chico. Hipo le pregunto cual quería y su respuesta no le sorprendió mucho…
-¿Pesadilla monstruosa? ¿Estás seguro?-
-Completamente-
-Bien. Escucha, cuando encontremos a uno, ten en cuenta que es salvaje. No está acostumbrado a los vikingos. Por eso la mejor forma de ganártelo es con comida. ¡Chimuelo!- El Furia se acerco he Hipo saco un pescado de una bolsa pegada a la silla. –Ten. Deja que él se acerque, sin movimientos bruscos, lejos armas, y se lo das con confianza ¿Entendido?-
-Entendido-
Cuando encontraron al dragón Gustav perdió toda la confianza acumulada, y se quedo tieso con el pescado entre las manos sin saber qué hacer. Hipo tuvo que acercarse y transmitirle un poco de confianza. Cuando el pesadilla advirtió su presencia se puso a la defensiva, luego olio el pescado y miro directo a las manos del pelinegro. Se acerco con cautela y Gustav le tendió la comida, la cual devoro de un bocado. Se acerco a él para ver si tenía más, olfateándolo.
-Hipo…- Dijo asustado. El dragón se detuvo y lo miro curioso.
-Perfecto… saca el otro pez que te di- El chico obedeció sin chistar y el dragón lo comió con más confianza. –Gustav extiende la mano- Un poco nervioso lo hizo y el animal se acerco para ser acariciado.
El pesadilla era purpura el chico decidió llamarlo Púa diente. El castaño estaba deseoso de ver la expresión de Patán al oír eso.
-¿Y ahora qué?- Pregunto el chico acariciando a su dragón.
-Ahora debe de dejarse montar-
-¿Y cómo hago eso?- Hipo ayudo a Gustav a montar al dragón, saco una soga de su bolsa y la usaron para que el chico se sostuviera, también le enseño a mantener estabilidad al emprender vuelo, entre otras cosas.
-Wow Hipo. Eso fue genial-
-Ya lo creo. Y dime tienes un lugar para que se quede en tu casa-
-Sip, construí un establo-
-Y… ¿Tienes el permiso de tus padres?-
-Creo que sino no habría podido construirlo-
-Buen. Punto. La verdad Gustav me sorprendes. Aprendes rápido-
El niño sonrió y una idea cruzo por su mente -¡Eso es Hipo! Aprendo rápido, hoy aprendí. Y todo gracias a ti. Puedes enseñarme, no hace falta que nadie más lo sepa-
Hipo quedo callado pensando en algo que decir. –Nose Gustav… Y si nos descubren-
-¿Quién lo hará? Hoy nadie lo hizo. Además, yo te creo-
-¿Qué?-
-Creo en todo lo que has dicho hasta ahora Hipo. El "incidente" con los dragones, te creo yo sé que no los obligaste. No te repudio Hipo. Y tú eres el mejor jinete ¿Quién mejor que tu para enseñarme?- Hipo suspiro, el chico tenía una fe ciega en él. Y de verdad quería aprender a montar.
Patán y los gemelos estaban descartados para enseñarle, Patapez lo llenaría de una teoría que no podría comprender y prácticamente nada de practica… Astrid, ella podrá ser muy estricta y eso era un problema grande teniendo en cuenta la dispersa atención del niño.
-Está bien-
-Sí. Gracias Hipo, no te decepcionare. Si Wuju. Gracias, gracias, gra-
-Pero con una condición- Lo interrumpió –No quiero que vuelvas a intentar defenderme-
-Pero…-
-NO lo hagas-
Suspiro –Ash, está bien- Y ambos unieron sus manos cerrando el trato.
No tengo nada que decir…
REVIEWS:
Gabriel y Alejandra Rengellopez: He de decir que adoro tus reviews, me divierto un montón leyéndolos. Bueno como veras Estoico se comió una buena regañada y le pedirá disculpas a Hipo y tratándose de vikingos a mi parecer una disculpa implica mucho. Estate tranquila que con el paso del fic Hipo no es el único que sufrirá. Además de que recibirá un regalito muy especial de parte de su padre ¿Qué será…?
Aprovecho para agradecer por tu review en "¿Día de pesca? Mejor día de caza" Espero hayas disfrutado el capi. Saludos.
LunaBeatriz1: Digamos que cuando leí tu review me acorde de que una cosa así (como lo que creen que hizo Hipo) no podía quedar sin castigo… Me alegra que te caiga bien la Astrid de mi fic que bueno que pienses que lucí todo su potencial, y ahora que lo dices es verdad que su actitud con Hipo cambio de un momento al otro de la peli, pero supongo que es porque con el vuelo en Chimuelo se dio cuenta de lo verdaderamente especial en Hipo. El destino de Adrian aun lo estoy considerando. Te me adelantaste a los hechos, tenía pensado hablar en este capi de los pensamientos de Bocón y cómo ves él está completa y totalmente del lado de Hipo y lo ayudara en lo que necesite.
Sip, tengo catorce. Algo me decía que tu también y nose cuantos años tendrán los demás, en realidad yo solía pensar que la mayoría aquí somos adolescentes pero hay muchos adultos que escriben fics. Me alegra mucho que haya buena calidad en mis trabajos, hago lo posible por entregarles lo mejor aunque a veces se me escape alguna que otra cosita.
Gracias en verdad por tus hermosas palabras, me alegre mucho al leer eso último, me hace muy feliz que pienses que escribo increíble y ames mi historia. Espero hayas disfrutado el capi. Saludos.
LucyNamiKagome: Que bueno que no odies a Estoico y como dije antes a todos les va a tocar sufrir. Sigo pensando en el destino de Adrián y mejor no les pregunto a ustedes porque estoy segura que me pedirían muerte ;D Es increíble la forma en que todos piden que Hipo se valla de Berk, no leo un solo review sin que esas palabras aparezcan junto con las típicas "Muerte a Adrián" Y nuestra hermosa parejita vivirá muchas cosas. Además también gracias por poner en favorito mi one-shot de "¿Día de pesca? Mejor día de caza" Que bueno que te haya gustado. Espero te haya gustado el capi. Saludos.
Melodiosa: No puedo contestar a eso ya que significa spoiler. Solo puedo decir que no pasara todo lo que me piden y tengo una muy vaga idea del destino de Adrián… Qué bueno que ames mi historia, eso me alegra mucho, aquí tienes la actualización, espero te haya gustado el capi. Saludos
Rebecahl97: Ahora Hipo tendrá la oportunidad de explicarle a su padre las cosas, Estoico se siente muy mal por lo que ha hecho a Hipo y linda regañada se comió de parte de Bocón… La pobre Astrid estuvo prácticamente obligada a perdonar a Hipo y lo quiere tanto que puso su orgullo para después y se fijo en el bienestar de su amigo antes. Espero te haya gustado el capi. Saludos
Utópico: Me sorprendió ver tu review, estaba a tres segundos de comenzar a responder comentarios cuando veo el tuyo. Me alegra que te hayan gustado los capis y que bueno que pienses que tengo potencial y logre darle forma y sentido al sufrimiento. Sí, muchos ya me han dicho que se habrían ido hace rato en su lugar pero Hipo tiene a Astrid y jamás podría dejarla además de que ella lo ayuda siempre en lo que necesita.
Oye no seas malo, pobrecito Kematian si le damos a Adrián para que se lo coma podría caerle mal jaja Además el pobre dragón es muy bueno y no tiene la culpa. Yo lo veo como un Chimuelo versión pesadilla monstruosa. Ojala te haya gustado el capi. Saludos.
FIN DE ESPACIO DE REVIEWS:
Gracias por los favoritos a: Melodiosa y Darkdeoz.
Darkdeoz: Gracias por los follower y favoritos. También muchas gracias por ponerme como autora favorita y seguirme. Además aprovecho para agradecerte también los follower y favoritos en "Te amo" Que bueno que te haya gustado aquel pequeño One-shot Hiccstrid. Espero hayas disfrutado el capi. Saludos.
Bueno chicos esto es todo por hoy ¿Quién eta listo para una nueva temporada de Dragones carrera al borde?
¡Yo! Hoy maratón de dragones todo el día en mi casa ¿Quién quiere venir? Aviso que estaríamos viéndolo solo con la compu. Pero ya convencí a mi papa de poner Netflix ¿Quién no querría un papa como el mío?
Espero les haya gustado el capi. Nos leemos el prox viernes. CHAUSIS
¿REVIEWS?
