CAPITULO VII

Se miró en el espejo por milésima vez, su atuendo invernal estaba casi completo, y decía casi, ya que sentía que algo le faltaba. Llevaba un suéter largo gris, unos pantalones térmicos que tenían el diseño de unos jeans, y unas botas negras que llegaban a un poco más arriba de la mitad de la pantorrilla. Su pelo rojizo iba en un moño algo despeinado, y no le hacía falta maquillaje, solo una buena base para que el clima no dañara su piel de terciopelo, más un delineado y rímel para sus largas pestañas, solo lo básico.

Le había tomado más de la mitad de la mañana escoger su ropa, y accesorios, más la otra mitad de la mañana arreglándose y admirándose en el espejo. Se dio la media vuelta y camino hasta dejarse caer en la pequeña cama que tenía, pensando que le faltaba.

-"Nami"- Shachi llamo desde afuera de su habitación –"ya hemos tocado puerto, dice el capitán que a no ser de que quiera quedarse dese prisa"-.

-"Si ya se, casi salgo"- respondió la mujer sin ganas.

Nami siempre había sido vanidosa, bueno si por abusar de vanidosa le dieran un día en Impel Down, ella podría morir, y su alma aun estaría condenada durante muchos siglos más. Pero ese no era el punto, después que dejaron Little Garden Bepo le había dado un consejo.

"Cada día deberías de lucir más bella Nami-san"

No dijo el porqué, o el cómo le ayudaría a afrontar lo de Luffy, pero tenía algo en su voz que el ánimo a obedecer. Tal vez y solo eran esos cachetes peludos que la obligaban hacer, lo que él decía. Era tan tierno, que se antojaba abrazarlo hasta hacerlo explotar.

Salto fuera de la cama, y de una silla donde acomodaba la poca ropa que usaba en la semana tomo una chamarra café con borreguita en la parte de adentro, también tomo una pequeña bolsa azul, y con rapidez comenzó a meter barias cosas que tenía en la cama. Crema para las manos, rímel, delineador, perfume, y brillo para los labios, eran cosas que jamás debían de faltar en su bolso.

-"Maldición"- susurro al no encontrar su labial.

Se agacho para ver debajo de la cama, pero al no ver nada por la pobre luz que tenía, se incorporó buscando entre los cajones de su buro una pequeña lámpara. Así que cuando dio con ella de nuevo se dejó caer de rodillas para buscar lo único que le hacía falta.

-"Nami"- Shachi volvió a llamar a la puerta –"ya estamos listos, el capitán está esperándonos en cubierta"-.

-"Si ya voy, un segundo"- dijo la pelirroja estirándose, para que la luz llegara a todos los rincones.

A mitad de la cama estaba su brillo, junto algo más, sin prestar atención, empujo la cama dejando más accesible su labial, lo tomo junto a la otra cosa que estaba debajo y lo metió a la bolsa.

-"Lista"- dijo al salir de la habitación.

-"Menos mal que sales"- suspiro el pelirrojo –"todos te estábamos esperando"- sonrió –"por cierto, déjame ser el primero en decirte que te vez hermosa".

Las mejillas de la navegante se pintaron de un rosa bajito, debido al alago, asintió y agradeció aquellas palabras que le levantaban el ánimo y muy campante salió a la cubierta, vistiendo una sonrisa más radiante que la blanca nieve siendo iluminada por los rayos del sol.

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El grupo de los piratas Hearts caminaban en bola, solo Jean se había quedado en el submarino, solo por si algo llegaba a ocurrir. Encabezando la marcha de piratas, estaba el gran capitán Trafalgar D. Wáter Law con su estoica mirada y andar perezoso, a sus lados Shachi y Pinguin, mientras que a sus espaldas Bepo, Nami y el resto.

-"Oh es tan hermoso"- dijo el oso guardando sus manos entre las bolsas de su mono –"tiempo sin ver una verdadera isla de invierno"-.

-"Verdad que es hermoso Drum"- canto la única mujer del grupo –"me encantaría que lo vieran en primavera, desde las montañas llegan hasta acá hojas de cerezo"-.

-"¿Cerezos?"- dijo con duda Shachi.

-"Si, desde hace casi cinco años esta isla se dejó de llamar Drum, para muchos de sus habitantes, este es el reino de los cerezos"- explico la mujer estirándose.

-"Esta loco"- rio Pinguin –"¿Cómo puede haber cerezos en una isla de invierno? eso es técnicamente imposible"-.

-"Los milagros que un padre hace por sus hijos es más de lo que te imaginas Pin, el como un simple doctor adopto a un reno poseído por una fruta del diablo y lo crio para ser un buen médico, es una historia verídica que resume la historia de esta bella isla"-.

-"¿Si mis oídos no me engañan, está tratando de decir que aquí vivía Chopper?"- cuestionó Bepo sacando sus patas para sentir los copos de nieve.

-"Sipi"- dijo Nami –"aquí nació Tony Tony Chopper"-.

De inmediato, Bepo comenzó a bombardearla con preguntas sobre el pequeño reno que por desgracia se encontraba desaparecido. Nami con tristeza y con sus ojos a punto de llorar, le conto toda la historia, de como un pequeño reno diferente, cometió el error de comerse la hito-hito no mí, y como el valiente doctor Hiruluk le adopto para pasarle todo su conocimiento. Tamicen les narro cuando el doctor murió a causa de su enfermedad, omitiendo el error de Chopper al llevarle una seta venenosa, y el cómo ese hombre se enfrentó a todo un ejército solo. Claro sin olvidar la promesa que le hizo hace a Kureha, de educar al reno, y seguir su incompleta investigación.

Entonces al terminar de contar la historia de su nakama, y a estar a pocos metros de la entrada de Bighorn, noto que la mayoría de los "rudos piratas Heart" estaban llorando. Nadie que conociera podía aguantarse las ganas de soltar las lágrimas al oír la cruda verdad detrás de los miembros de su banda.

-"Hey"-una niña grito desde la entrada de la ciudad.

Nami se apresuró a rebasar a todos, quedando enfrente de la banda pirata, y de inmediato alzo la mano para ondearla en forma de saludo. La niña tardo segundos en reaccionar, pero al reconocer la cara de una de sus salvadores se fue corriendo por toda la calle principal, gritando que los sombreros de paja estaban de vuelta.

-"Están aquí, están aquí"- se oía a lo lejos a la chiquilla gritar –"han regresado los sombreros de paja"-.

-"¿Parecen ser muy populares en esta zona?"- dijo Law comenzado a caminar.

La gente se comenzó a aglomerar en la calle, muchos salieron en calzoncillos a ver si eso era verdad, y otros no perdieron el tiempo y corrieron para dar la buena nueva a los demás poblados, y sobretodo hacer llegar la noticia hasta el castillo de Drum.

-"Nami"-.

Su nombre se expandía como un eco que no tenía fin, y con la cara llena de nostalgia saludaba desde la entrada a todos; cuando al fin estuvo dentro de los límites de la ciudad, niños, jóvenes y ancianos se acercaron a invadirla con preguntas.

"¿Dónde está Luffy?".

De un lado del otro, las incógnitas le llovían sin saber que decir, solo miraba con angustia las caras felices porque ya estaban ahí.

"¿Y Chopper? ¿Se ha quedado en el barco?"-.

Se sentía caliente, y no de una manera de excitación, sino de preocupación, que les diría a esas personas que estaba ajena a sus asuntos.

"¿Quiénes son ellos?".

No sabía ni como contestar, su voz se perdió entre las personas, y el aire se le escapo, estaba a poco de sufrir un colapso.

"¿Dónde están los demás?"-.

Voces, voces y más voces, taladraban sus oídos con preguntas sin respuesta, quemando sus neuronas en busca de algo, cualquier cosa que disiparas las dudas sin tener que herirlos.

"¿ES CIERTO QUE ESTAS ESPERANDO LOS GEMELOS DE LUFFY?"

Fue entonces que todo el mundo guardo silencio, lentamente la navegante se giró a ver a la persona que había formulado esa horrenda pregunta. De hecho no la quería mirar para responderle, lo que quería hacer era pegarle un tremendo puñetazo, que le borraría su existencia de la memoria. Pero no lo hizo, era solo una viejecilla ciega que sonreía ante la ignorancia del asunto.

-"Eso es mentira"- se acercó a la mujer arrodillándose ante ella –"yo no soy la mujer del rey de los piratas"- sus ojos se volvieron a llenar de lágrimas –"pero es verdad que el tendrá un par de príncipes al entrar la primavera"- sonrió.

-"Que niño tan idiota"- dijo la mujer acariciando los cabellos de la joven –"mira que dejar una mujer tan bella como tú, se nota que no tiene sesos"- rio la mujer tratando de romper la tención –"anda hija levántate dinos donde están los demás".

-"Bueno, es difícil de decir"- se puso de pie apretando las arrugadas manos de la mujer –"todos han desaparecido"- dijo sin más, provocando que todos los habitantes susurraran.

-"Eso ya lo sabía"- una anciana con una botella de brandy dijo entre la muchedumbre.

-"Lo siento"- Nami la comenzó a buscar con la mirada.

-"¿Por qué te disculpas mi querida paciente? tú no tienes la culpa"- de un momento a otro la doctora salió a sus espaldas.

-"Tal vez por no haber hecho más"- sonrió girándola a ver.

-"Ven niña, tenemos mucho de qué hablar"-.

Nami asintió con la cabeza y con una enorme sonrisa se despidió de los habitantes de Bighorn; tenía muchas cosas que hablar con aquella bruja milenaria, y ese no era el lugar ni el momento adecuado. Así que con una banda de piratas que no era la suya emprendió el viaje hasta el castillo de Drum.

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Aquel castillo no había cambiado en nada, aun la puerta principal estaba abierta de par en par, para que las aves de nieve entraran, y aunque el interior se había restaurado a su antigua gloria, Nami pensaba que se veía mejor antes.

-"Bien chiquilla cuéntame todo, desde cómo se separaron, hasta el día de hoy, y no omitas el cómo terminaste con un novio tan amargo"- la mujer dio un trago a su brandy y sonrió.

-"¡No es mi novio!"- las mejillas de la pelirroja se encendieron de un momento a otro.

-"Eso no me dieron a entender"- la vieja aun iba caminando, llevaba al grupo de piratas a una de las salas del castillo.

-"En que momento le di entender que este amargado tenía algo conmigo"- la mujer más joven renegaba de la imprudencia que podía tener aquella doctora, pero la verdad le agradaba verla de nuevo.

-"Te tropezaste cinco veces, y en esas cinco veces él te ayudo, sin contar que cuando estábamos por llegar resbalaste y te torciste el tobillo y él te trae en brazos"- explico la mujer girando a su derecha.

Los demás miembros de la banda estaban aguantándose la risa, era una viejecilla extraña, que lucía como una adolecente del cuello para abajo, ya que a pesar de lo bien que supuestamente se conservaba, su rostro notaba su mayoría de edad.

-"Lo hace porque es el único que trae las manos libres"- se deshizo del agarre del Law, para caminar por sí sola, aunque fuese cogiendo –"sabe bien que en el camino nos fuimos abasteciendo de lo que nos hacía falta ¿además porque no utilizamos el teleférico de vez de subir caminando?"-.

-"Nos está probando"- hablo el cirujano a sus espaldas –"¿no es así?"-.

-"Veo que el chico si habla"- se burló la vieja –"quería ver quien está cuidando de mi paciente, ya que si Luffy fue capaz de subir hasta aquí el solo con dos heridos para ti no sería problema"-.

-"Bueno en fin"- interrumpió la pelirroja –"Quiere la versión larga o la corta"-.

-"Quiero la que me explique el cómo mi estúpido hijo desapareció en medio de la noche, en una isla paralela a esta, quiero la versión que me saque de mis dudas, y me explique el cómo solo tu estas fuera de todo esto"- se detuvo frente a una puerta y la abrió –"pero primero vamos a comer, ya después me contaras con lujo de detalle"-.

La mesa ya estaba servida, pareciera que los estaban esperando, pero no era así, al que esperaban con ansias era al pequeño reno que ahora se encontraba desaparecido, y nadie sabía exactamente donde estaba, bueno más o menos.

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-"Almirante Remus"- grito un marín apresurado.

-"¿Qué quieres Peter?"- dijo el mencionado dándole la espalda.

-"Los hombres están en posición de ataque tenemos piratas a la vista"- señalo la dirección en donde se encontraban los bandidos.

-"¿Los sombreros de paja?"- cuestiono tronándose los dedos.

-"Bueno técnicamente solo queda una sombrero de paja, y no, no son, son los piratas de Kid" anuncio.

-"Ba de que sirve que no sean los piratas que yo quiero"- bramo con tristeza.

-"Pero almirante son los piratas de Kid ellos también son PIRATAS"- el pobre marín se estaba cansando de discutir lo misma cada día.

-"Déjenlos ir, no me sirven, más bien me estorban, necesito a la gata ladrona"- se giró a encarar a su subordinado –"¿sabes porque ocupo a esa mujer Peter?"- cuestiono sonriendo.

-"La verdad no almirante"- el pobre Peter temblaba de miedo.

-"¿No? bueno es algo fácil de explicar, solo tienes que saber que ella es la clave para entrar"- se peinó su pelo castaño con la mano –"ella es única Pitt, ella es magnífica, ella es hermosa, y sobretodo ella es la que me ha robado"-.

-"No entiendo capitán"- el pobre hombre se quitó la gorra y se rasco la cabeza.

-"Que puede entender un hombre como tú"- se ajustó su chaqueta y comenzó a caminar en dirección a estribor.

-"Capitán"- renegó Peter siguiendo a su superior.

-"Tu siendo un usuario puedes convertir a el que toques en una obra de arte"- señalo –"preservar su belleza más allá del tiempo, pero yo, que no he sido maldecido con ese don, lo único que puedo hacer es guardarlos en mi memoria"-.

-"Podría comerse una fruta del diablo"- opino humilde Peter.

-"Na, eso no va conmigo"- se detuvo a llegar su destino –"quiero tenerla en mi poder con mis propias manos, como he venido haciéndolo desde hace tiempo"- se recargo en el barandal de la nave –"si llegase a comerme una, seria claro está la más poderosa de todas"-.

-"Dele tiempo al tiempo, y podrá obtener lo que más desea"- sugirió el joven a sus espaldas –ahora que tal una persecución a unos piratas"-.

-"OK"- se contempló en las aguas del mar –"ya sabes cómo proceder"-.

-"¡Todos a sus posiciones!"- comenzó a gritar Peter.

El almirante no se movió de su lugar, tenía un subordinado que hacia todo su trabajo, así que se dedicó a mirarse entre las aguas cristalinas; su rostro ya denotaba edad, sus barba tupida y bien arreglada era lo que lo hacía envejecer, pero si alguien se dedicaba a ver sus ojos verde, podrían con facilidad calcular su edad, ya que no pasaba de los treinta y cinco, tal vez la recortaría, solo si daba con el paradero actual de la mujer que ha buscado desde hace tanto tiempo.

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Chan chan chaaaaaaaaaaaaan

Es corto a como lo quería publicar lo admito pero bueno el siguiente será un poco más largo.

Bueno en fin quiero preguntarles algo, aquí y en anteriores capítulos he mencionado que Luffy va hacer papa, y bueno que la mujer es muy bella, pero en esta ocasión no he querido poner a Boa, y eso es porque casi le dobla la edad, si no es que le gana aun con más años, así que estoy entre dos posibles candidatas y esa es Viví o Rebeca.

Claro no es nada seguro, puede que meta a Boa si no me dan su aprobación, pero bueno digámoslo así, ella ya está muy grandecita para él, y el mismo Luffy ha demostrado no tener interés con ella, mientras que con las demás sí.

(Como cuando se secuestra a Rebe-chan para llevarla con su padre)

También aclaro que me encanta el LuHan pero en pocas palabras ya choteo (ósea ya es muy común) hay demasiados Fic que ponen a esa pareja pero bueno ustedes deciden.

Viví Rebeca Hancock

Que más bien la contienda es entre Rebeca y Hancock ya que muchos me dirán que Viví ya tiene pareja en su reino, pero bueno ustedes digan.