III capitulo:
La razón de una batalla
Sango, miroku, shippo y kirara se encontraban en el 'campamento' esperando la llegada de inuyasha y kagome para emprender de nuevo su viaje en busca de los fragmentos de la perla de shikon, cuando vieron a inuyasha, aparecer de entre los árboles, muy molesto y con restos de hojas en su cabello.
¿Pero que te paso inuyasha? – Dijo shippo sin poder contener una gran y sonora carcajada, a lo que inuyasha respondió con un fuerte golpe en la cabeza del pequeño zorrito que comenzó a llorar ¡¡ se lo diré a kagome!!
Inuyasha tu aspecto es realmente deplorable – comento el joven monje sonriendo.
Es cierto su excelencia- comento sango riendo, pero al ver la mirada que le dirigía inuyasha tomo una expresión seria.
¡¡kagome es una tonta!! –Dijo inconcientemente en voz alta.
¡pues también eres un tonto inuyasha!
Kagome acababa de aparecer por el mismo lugar que inuyasha, pero ante la mirada atónita de todos, no venia sola sino con cuatro jóvenes.
chicos – dijo dirigiéndose a miroku, sango, shippo e inuyasha – ellos son unos amigos de mi época, el es yuske- dijo señalando al joven que estaba mas cercano a ella quien los saludo con una muy leve inclinación- el es kuguabara- señalando al siguiente joven, que a diferencia de yuske los saludo con mucha energía- el es kurama – señálalo al pelirrojo, quien los saludo con una leve sonrisa y una inclinación- y el es hiei- señalando a ultimo joven, quien no se molesto en saludar.
¿y que haces con ellos kagome? ¿y por que tienes el aroma de…? – pregunto inuyasha.
me acaban de salvar de naraku… - dijo dirigiéndose a sus amigos
¡¡ ¿Qué? !! – dijeron todos.
Verán es que… - kagome les contó todo lo sucedido, al finalizar su relato todos la miraban sorprendidos, pero es especialmente veían a yuske, no podían creer que un humano lo pudiera causar ese daño a naraku.
kagome, perdóname por no ayudarte, yo no pude detectar el aroma de naraku- dijo el hanyou bajando la mirada y apretando su manos hasta convertirlas en puños.
no te preocupes inuyasha, naraku dijo que no podrías darte cuenta que el estaba hay por su campo de energía, además yuske me ayudo- le dirigió una mirada muy tierna al joven que le respondió con una gran sonrisa. Inuyasha iba a abrir la boca para reclamar al la joven por la mirada dirigida a yuske cuando el monje miroku lo interrumpió.
¿y dígame joven yuske como llego hasta aquí? Tengo entendido que los únicos que pueden viajar por el tiempo son inuyasha y la señorita kagome – pregunto el monje.
sabes yuske yo también me estaba preguntando eso – dijo kagome mirando a yuske- además tu me dijiste que estabas en el mundo espiritual y volverías en tres años y solo han pasado dos.
mis amigos y yo tenemos ciertos poderes lo que nos preemitió cruzar sin ningún problema el pozo- les explico yuske- y bueno kagome es que conseguí a mi padre antes de lo esperado y entre a un concurso para convertirme en el rey del mundo del mal pero no pude ganar y regrese o mejor dicho regresamos- dijo sonriendo a sus amigos- y luego fui a buscarte a tu casa y tu madre me contó todo, que venias a la era segoku para ayudar a encontrar los fragmentos de la perla de shikon, también dijo que no había problema en contarme ya que yo si le creería y me mostró el pozo, y cruzamos pude detectar tu aura al lado de otra pero esta era maligna, así que nos apresuramos y te encontré en manos de ese tal naraku… lo demás ya lo sabes.
Todos estaban sorprendidos no podían creer que cuatro humanos cruzaran a su época y ¡adema afrentarse con naraku!
y como es que cuatro humanos pudieron hacerle frente a naraku- dijo un desconfiado inuyasha.
Esta vez fue kurama quien respondió.
-creo que te equivocas el único humano de nosotros es kuguabara.
pero eso es imposible su aroma no es de demonios- dijo el incrédulo hanyou.
eso es por que en estos momentos estamos en nuestra forma humana. Y podemos controlar nuestra energía para no ser detectados por nadie. Aunque ese alguien tenga un olfato muy bueno – dijo sonriendo el pelirrojo.
Así trascurrió el día, haciéndose preguntas unos a los otros. Todos parecían muy interesados en conocerse, menos hiei quien se limito a recostarse del tronco de un árbol y mirarlos a todos pero sin decir palabra alguna. Yuske estaba muy molesto por lo que naraku le quería hacer a kagome así que el y sus amigos decidieron unirse a la busca de los fragmentos de la perla de shikon para encontrar a naraku y acabar con el.
Debido a que volvía a ser de noche decidieron volver quedarse acampando en ese lugar así que todos se fueron a dormir, pero ahora eran más los que permanecían despiertos, dos los cuales observaban a kagome.
Inuyasha y Yuske observaban dormir a la joven con una sonrisa en sus rostros, mientras que kurama y permanecían despiertos vigilando ya que nunca les había gustado estar desprotegidos.
'' Que hermosa estas kagome'' ''te extrañe tanto mientras no estuve '' pensaba yuske. Cuando se dio cuenta que inuyasha también la observaba.
¿por que ves tanto a kagome? – dijo en un susurro dirigido a inuyasha.
¿Qué…? Eso no es de tu incumbencia – respondió también en un susurro.
¡Si lo es! – dijo el joven olvidándose de bajar la voz, y levantándose hasta que dar totalmente de pie.
¡Y POR QUE!- dijo inuyasha levantándose también, y con una en mano en colmillo de acero.
Oigan chicos no creo deban alzar tanto la voz despertaran a kagome – intervino un sonriente kurama.
Los dos chicos observaron a kagome, y se dispusieron a sentarse sin no antes dirigirse miradas llenas de rabia.
Toda la noche los jóvenes estuvieron dirigiéndose miradas no muy amistosas.
A la mañana siguiente, después de desayunar (pescado asado, los cuales fueron atrapados por inuyasha, cosa que no le hizo mucha gracia a yuske), decidieron emprender su viaje.
Se dirigían a una pequeña aldea donde, según los rumores, todas las noches en la casa del señor de esa aldea aparecía un monstruo que se llevaba a las doncellas sin que los guardias pudieran hacer nada. El viaje transcurrió sin ningún inconveniente, a menos que se contaran las discusiones entre yuske e inuyasha.
Al atardecer ya habían llegado a la aldea.
Iban caminando entre los aldeanos, que les dedicaban miradas desconfiadas, (como no, si eran un grupo muy extraño, tres yokais shippo, kurama y hiei, dos hanyous, inuyasha y yuske, un monje algo extraño, miroku, una exterminadora y su mascota, sango y kirara, una sacerdotisa con ropas muy extrañas, kagome, y un humano con el cabello ¡¡anaranjado!! )
Creo que deberíamos preguntarles a esas aldeanas donde esta el castillo del señor de estas tierras – dijo miroku al ver un grupo de risueñas jovencitas.
Tienes razón monje- al mismo tiempo que el y miroku se dirigían al grupo de jovencitas
¡no puede ser son igual de mujeriegos! - dijo sango.
Miroku y kuguabara ya tenían agarradas de las manos a dos jovencitas cuando, ante la mirada sorprendida de todos, todas las jóvenes incluidas las que estaban con miroku y kuguabara, se dirigieron a kurama.
Hay joven usted es muy guapo- le decía una de las aldeanas a kurama.
Es cierto también parece que podría ser un buen padre- decía otra
¡Es verdad! - decían las demás- muy sonrojadas.
¡¡Qué?! – decían miroku y kuguabara mirando con envidia.
Lo siento señoritas pero en este momento el ser padre no ocupa mis pensamientos- dijo kurama dirigiéndoles una hermosa sonrisa a las jóvenes, cosa que hizo que se sonrojaran al punto de que sus caras parecían tomates maduros.
Pero espero que me puedan ayudar a saber donde se encuentra el hogar del señor de estas tierras – les dijo amablemente.
Ho claro joven, es por ese lugar – dijo una jovencita señalando un camino.
Gracias – le dijo el pelirrojo y se dispuso a marcharse con sus amigos, pero una joven lo interrumpió.
¿Joven me podría decir su nombre? – pregunto tímidamente la sonrojada joven
Me llamo Kurama- dijo sonriendo.
Y dicho esto se marcharon al castillo por el camino indicado por las jovencitas.
¡Kurama!.. - suspiraron todas viéndolo alejarse.
Iban caminando cuando kuguabara y miroku, algo molestos, acribillaron a preguntas a kurama.
¿Oye como haces para, que las jóvenes te prefieran a ti? - decía kuguabara.
¿Y que ellas sean las que le pidan a usted que tenga hijos con ellas?- pregunto miroku.
De seguro tienes algún truco ¿verdad kurama? – preguntaba nuevamente kuguabara.
Y los mas importante… decía miroku.
Como las puede rechazar!! – decían miroku y kuguabara al mismo tiempo.
La verdad es que kurama nunca ha sido un mujeriego como ustedes dos - decía una sonriente kagome mirando a miroku y a kuguabara – siempre ha sido muy respetuoso y no creo que se deje llevar por la primera joven que ve.
Aunque ellas lo persigan, por ser tan guapo- decía sango sonrojándose.
Gracias chicas – decía un agradecido kurama.
Pero aun así.. – iba a preguntar kuguabara, cuando fueron rodeados por una enorme cantidad de energía maligna. Y frente a ellos aparecían naraku, kagura y hakudoshi montado en hentei junto con unos cien monstruos más.
Pero si aquí esta el joven que salvo a la señorita kagome… - decía naraku con una mirada maligna- que lastima que esta vez no pueda hacerlo.
¡¡QUE?! – decía yuske.
¡¡NO TE ATREVAS A TOCAR A KAGOME!! ¡¡MALDITO!!
Sin previo aviso kagura les lazo un ataque, a miroku y a sango, mientras hakudoshi atacaba a kurama y hiei, Inuyasha y Yuske atacaban a Naraku y Kuguabara, kagome y shippo peleaban con los demás monstruos.
La pelea estaba muy reñida sango montaba en kirara junto a miroku atacando a kagura, los tres estaban heridos, kurama y hiei habían destrozado casi por completo el cuerpo de hakudoshi sin recibir ningún rasguño, algo que tenia muy sorprendido a hakudoshi además de que hubieran podido romper sin ningún problema su campo de energía. Kuguabara y shippo habían conseguido acabar con casi todos los monstruos, kagome acabo con los restantes con una flecha sagrada. Inuyasha atacaba con colmillo de acero a naraku sin lograr romper su campo de energía, hasta que yuske lanzo su reigan y pudo atravesar el campo de energía de naraku pero para su sorpresa había desaparecido.
HAAAAAAA- el grito de kagome lo hizo girarse para verla brazos de naraku, ¡¡ había sido una trampa para atraparla!! .
Por fin te tengo- decía naraku viendo a kagome, la cual se había desmayado por obra de naraku.
¡!NO TE ATREVAS A TOCARLA¡¡ - decía yuske apuntando a naraku.-
¡¡QUITALE TUS SUCIAS MANOS DE ENCIMA A KAGOME!! – decía inuyasha dispuesto a destruir a naraku.
¿Por qué debería hacerlo, sino quiero? – decía naraku acercando su cara a la de kagome su boca estaba muy cerda de la de ella- además ella fue la razón de esta batalla.
Y dicho esto el y sus extensiones se fueron llevándose a kagome.
continuara...
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gracias por el apoyo yela
