Tenía de verdad años que no escribía una historia pero lo disfruté bastante y más porque es mi primer fanfic de snk y obviamente levihan. Espero disfruten de este pequeño oneshot para la temática de playa de la Semana Levihan.
Disclaimer: Este gran mundo le pertenece al buen Hajime Isayama, que a pesar de todo nos dio buenos momentos entre el capitán y la comandante.
- Hange, no lo toques podría ser venenoso.- ¿que acaso esa idiota no pensaba en su seguridad?
- ¿Eh?
Desde su lugar en la arena sin tocar una sola gota de agua más que por la brisa que rozaba sus cabellos azabaches, veía a sus camaradas jugar en la marea, pero en su campo de visión destacaba ella ensimismada con esa pequeña forma marina oscurecida.
- ¡Levi! Tienes que entrar y conocer la sensación de la arena entre tus dedos.
- ¡Tsk! Es repugnante de solo imaginarlo.
- No seas aguafiestas, mientras veía esta concha marina pude percatarme del afán de tu mirada sobre mí. Así que no me hagas saltar sobre ti y tirarte.
- Quiero que lo intentes y veas que consigues.
Hange hizo caso omiso a la advertencia amenazadora y se acercó haciéndole señas para retirarse las botas. En menos de lo pensado ya estaban a tres metros de tierra mientras ella jalaba juguetona de su brazo y aunque Levi no lo admitiera esa sensación entre sus dedos mientras caminaba sobre los microscópicos granos de arena era reconfortante.
- Te dije que era agradable señor limpieza.
- Por lo menos con esto te vas a limpiar un poco la mugre, ya te he dicho que ahora en tu puesto debes ser más aseada.
- ¿No es increíble? Esto era por lo que hemos estado luchando, por lo que Erwin dio su alma y humanidad... me gustaría haber compartido este momento con él.
La imagen de su anterior comandante le hizo recordar el peso de la decisión que tuvo que tomar hace un año y aunque le pesaba enormemente su ausencia, de alguna forma le reconfortaba pensar que lo había liberado del infierno personal que había construido y que ahora la humanidad estaba en manos de una comandante que además de determinación tenía una gran preocupación por su gente. Antes de poder contestarle a su compañera, el joven adolescente de cabellos largos que habían crecido en ese tiempo comenzó a hablar.
- Está el mar y más allá del mar está la libertad. Toda mi vida creí que era cierto, pero no es así. Más allá del mar lo único que hay son enemigos.. todo es como lo vi en los recuerdos de papá. Díganme, si matamos a todos los enemigos del otro lado, ¿podremos ser libres?
Los chicos habían chapoteado otro rato y ahora comenzaba el atardecer, una vista hermosa. Por otro lado, la comandante y el capitán habían instalado una pequeña base provisional cerca del océano para organizar las nuevas planeaciones. El estar en esa playa ya significaba un gran avance pero como bien había dicho Eren, aún faltaba un largo e incierto camino.
- Jaeger acertó con la playa y si sigue teniendo acceso a los recuerdos podríamos obtener una ventaja sobre el enemigo. Debemos decidir si será conveniente establecer una base fija de este lado.
- Todo depende del terreno en general, solo hemos estado unas horas y debemos precisar si es seguro permanecer aquí tomando en cuenta condiciones climáticas, fauna y otro tipo de
- … mierda no prevista.
- Nos quedaremos aquí un par de semanas para poder cubrir y conocer todo acerca de este lugar nuevo. Tal cual lo hacíamos en las exploraciones del bosque. ¿Puedes creer todo lo que hay aquí? Pensar que unos cientos de kilómetros nos separaban de este lugar con tantas cosas por investigar.- apareció en el cristal de su lente ese brillo tan característico de cuando algo le emocionaba.- A veces me gustaría poder deshacerme por un momento de este puesto y solo ir a hacer lo que amo.
- No veo la razón por la que no puedes hacer tus investigaciones, te he visto recolectar mierda e incluso peor, he tenido que soportar olores infernales cuando no quieres asearte y debo hacerlo yo mismo. Entonces ¿qué te detiene?
- Todo-. dijo desganada. Estaban acostumbrados a ser sinceros entre ellos, en especial, cuando se encontraban a solas. Sin embargo, le resultó extraño ese nuevo atisbo de melancolía en su humor. A veces podía ser un dolor de cabeza pero ella siempre estaba alegre e incluso podría deprimirse cuando uno de sus experimentos no salían exitosamente, pero jamás de esta manera.
- Sigo pensando que una idiota como tú puede ir a revolcarse en la mierda marina y llevar la comandancia.
- Gracias, como siempre amable .- una pequeña sonrisa compuso su rostro.
- Tsk, no digas estupideces. Solo digo lo que puedes hacer.
- Levi..
- ...
- ¿Soy suficiente?
Una mirada enfurecida la fulminó y cuando se trataba de Levi Ackerman no era poca cosa. En un movimiento de un segundo se abalanzó sobre la comandante quedando a pocos milímetros de su cuerpo y a pesar de ser más bajo eso no desmeritaba la pose amenazadora del pequeño hombre. La tomó firme pero delicadamente por las raíces de su cabello y direccionó su cara hacia abajo para quedar a la par de sus ojos.
- Mira idiota, yo no sé que mosco te pico pero Erwin sabía que tú eres el soldado más capaz de ejercer este estúpido puesto y por eso fuiste su primera opción sin chistar. No hay nadie más. Y no solo por ese cerebro tan grande, así que hazle justicia a su memoria y lucha.
Estaba tan molesto que no se percató de la posición en la que él mismo los había puesto y aunque esos pequeños contactos físicos a través de los años nunca los habían incomodado, éste ya había durado bastante y ninguno hacía nada por alejarse. Esta cercanía perduró unos segundos más porque en realidad no fue incómodo.
Un golpe sordo se advirtió a lo lejos de la base y consiguiente unas risotadas de los jóvenes soldados. Ella fue la primera en alejarse así como si nada y él soltó el agarre de su cabello.
- Tienes razón debo relajarme .- no estaba completamente segura con su único ojo miope pero creyó haber atisbado un pequeño coloreo en la cara porcelana de su capitán.- ¿Vienes a recolectar muestras de la playa?
- Da lo mismo. Si los mocosos continúan haciendo ese escándalo al anochecer iré a aplacarlos.
El sol estaba poniéndose en su punto pero Hange siguió el consejo de su amigo y genuinamente se dejó llevar por su pasión. Levi le seguía el paso sin problema por la blanca arena y sin prestar mucha atención a lo que iban recogiendo, pero sí a todo lo que ella iba explicando sobre gastrópodos y moluscos.
- Deberías ponerte tus botas o te clavaras algunos de esos exoesqueletos primitivos.
- ¿Sí estabas prestando atención?
- ...
- Ven, vamos a ver la posición del sol durante el ocaso, quiero buscar más en la marea.
Levi siguiéndole la corriente a Hange, nuevamente se encontraba sin sus zapatos y con su pantalón arremangado caminando entre el agua, cuando sintió un apretón sobre su hombro.
- Gracias .- las palabras salieron en un suspiro, sin dudarlo y con una sonrisa melancólica lo abrazó.
De primera instancia, su instinto le hizo querer alejarse porque aunque los pequeños roces no le molestaban nunca se acostumbraba a una invasión tan grande de su espacio personal. Sin embargo, no se alejó y otro instinto lo guió posicionando una mano sobre la espalda de su comandante y otra por la cintura. Mientras él mismo calibraba sus ideas de ese inusual contacto, llegó uno menos esperado cuando ella le dió un beso en la mejilla.
- Solo necesito que estés ahí cuando sienta duda.- seguía sin deshacer el abrazo.
- Lo haré, así que deja tus cursilerías.- ella sonrió y realmente le divertía incomodarlo, aunque no esperaba que le correspondiera el abrazo.
Cuando la luna era todo lo que alumbraba la playa, los chicos se habían ido a sus respectivas tiendas. Aún se escuchaba un poco de revoloteo en una de ellas donde se encontraba el trío de Sasha, Jean y Connie. Desde que se habían unido al ejército, era parte de las normas separar hombres y mujeres para dormir, aunque en las viejas exploraciones uno no se podía dar ese lujo y por el contrario era un privilegio poder dormir unas horas. Pero ahora, después de ser los últimos sobrevivientes de la legión, se había dejado a un lado ese tipo de normas y cada quien dormía como le placía. La única que gozaba de una tienda privada era la comandante que rara vez usaba para dormir. En el cargamento también había una dirigida a Levi, aunque nunca la usaba porque él solía dormir unas pocas horas sentado afuera de las tiendas en caso de que fuera necesario defender el flanco y en otras ocasiones acompañaba a Hange mientras ella se quedaba viendo mapas. Ella era la única persona con la que se permitía cerrar los ojos sin sentir incomodidad y era cuando más descansaba porque no debía estar alerta.
Ahí estaban en su tienda con un microscopio sobre una mesita, después de recoger muchas muestras en donde Hanji no había dejado de hablar durante todo el recorrido con su ojo lleno de emoción. Levi no había dormido ni una sola hora en días después de un largo camino a la playa. Aunque no había dicho nada al respecto como de costumbre, claramente Hange se daba cuenta y no lo había molestado porque sabía que lo había hecho para asegurarse de cuidar a todo el equipo por si algo peligroso se presentaba.
- Duerme Levi.
- Estoy bien, además te estoy escuchando.
- Puedes hacerlo desde ahí .- señaló la cama improvisada.- Y no es una sugerencia, es una orden directa de la comandante. ¿No querrás una sanción o sí?
- Eres una molestia .- dijo casi refunfuñando mientras se levantaba de su silla dirigiéndose a la cama.
- Descansa Levi .- sonrió satisfecha.
Pasaron unos minutos y se sorprendió al percatarse que el hombre había quedado rendido, semi recostado muy a la orilla como si no se sintiera cómodo en una cama.
- Eres testarudo.- le dio mucha ternura verlo por fin descansar en una cama y no en esa silla dura. Se levantó para acercarle una manta y no pudo evitar quitar de su frente un mechón que sabía que volvería a posicionarse en el mismo lugar. Su cabello era terriblemente suave y lacio, nada que ver con su cabello enmarañado que él a veces ayudaba a limpiar, aunque desde que era comandante había se delimitado a usar la fuerza contra ella para asearla.
Al verlo tan plácidamente dormido le apeteció dormir también un poco y sin pensárselo se acostó a su lado, rodeando la cintura de su compañero. En otras ocasiones lo había abrazado, justo como hace unas horas pero nunca recostados y mucho menos mientras él dormía. Era agradable sentirlo así, un poco de calor y compañía. Últimamente, sentía la carga del mundo sobre sus hombros y este momento parecía pausar absolutamente todo. Le pareció divertido tener a Levi Ackerman entre sus brazos mientras él yacía completamente vulnerable, ese pensamiento solo la hizo sonreír y apretar más su abrazo. Unos instantes después ella también se quedó completamente dormida.
- Buenas noches cuatro ojos.- susurró Levi mientras tomaba la mano que rodeaba su cuerpo y volvió a cerrar los ojos para acompañarla en su sueño.
