LA NUEVA EXTENSION DE NARAKU
"¿Que estará tramando Naraku? Tiene días muy extraño... Además cada vez que me llama y estoy cerca de... "Eso"... me dan escalófriós. Aunque tengo mucha curiosidad de saber con que nueva criatura saldrá "
Kagura volaba en dirección a la barrera del castillo de Naraku, sobre una de sus plumas ya que el demonio la había mandado a llamar
con Kanna
- ¿Que quieres Naraku? - pregunto al estar frente a su "amo"
- Quiero... que le muestres a tú nuevo hermano quienes son nuestros enemigos - dijo Naraku señalando hacia un extremo de la habitación
- ¿Nuevo hermano? - susurro Kagura mirando hacia done señalaba Naraku y abriendo los ojos con sorpresa- Pero sí es...
- Feh ya tengo hambre - gruño inuyasha
- Pues mi buen Inuyasha tendrás que esperar que lleguemos a una aldea para que yo pueda hacer uno de mis famosos exsorcismo -
- Su excelencia eso no es propio de un monje - murmuro Sango
- Mi bella Sango no te preocupes por eso - le tocó es trasero mientras hablaba
- ¡Monje! - grito la exterminadora golpeando a Miroku con su boomerang
- Ya por favor - pidió Kurama - tenemos que llegar a esa aldea antes que anochesca
- ¡Si! - respondieron todos
- ¡No, es el otra vez! ¡Corran por sus vidas! - grito uno de los aldeanos
Desde que llegaron a la aldea habían recibido ese tipo de reacciones, la gente corría en todas direcciones gritando como loca
- Perdone señora - Miroku se había acercado a una de las aledanas que no había salido corriendo sino que se mostraba tan asustada como para sí quiera caminar- ¿Que le pasa a todo el mundo?
- E... E... ¡El! - fue todo lo que dijo la anciana y salió corriendo
- Bueno es obvio que le temen a uno de nosostros - concluyo el monje
- Y tenemos que saber a quién y por que - dijo Hiei
- lo mejor será hablar con el señor de estas tierras - dijo Kurama - no me gusta nada esto
Entre gritos y gente aterrorizada se abrieron pasos hacia el castillo del regente de la zona
- Por favor queremos ver al señor de la aldea - le dijo Kagome amablemente a uno de los guardias apostados en la puerta del enorme palacio
- No - respondió secamente el guardia
- ¿A no? - dijo inuyasha poniendo una mano amenazadoramente en colmillo de acero
- He... Iré a avisarle al señor - dicho esto el asustado hombre salió corriendo
- Feh, cobarde...
A los pocos minutos el guardia llegó corriendo y les aviso que podían entrar
El señor de esas tierras los recibió aparentemente tranquilo aunque rodeado de guardias
- ¿A que debo su visita?
- quisiéramos saber que les pasa a los aldeanos - respondió Kurama- parecen tener mucho miedo
- Oh eso... Bueno veran es que está semana nos atacó un demonio muy poderoso y acabó con la vida de muchos de los nuestros - dijo el monarca con tristeza - y no pudimos hacer nada
- Hmmm entiendo - susurro Miroku - bueno pero puede existir la posibilidad que ese demonio vuelta. Sí usted lo permite nosotros podemos exterminarlo sólo pedimos a cambio cosas simples como un techo donde dormir y comida
- ¿Harían eso por nosostros? - El hombre quién hasta ahora había estado con su cara apuntando al suelo, levanto su mirada y observó al grupo. Al instante su mirada se transformo en una de terror absoluto - ¡Fuera! ¡Fuera de mi castillo! ¡FUERA DE MI ALDEA! ¡GUARDIAS SAQUENLOS DE AQUÍ!
El sorprendido grupo fue echado sin delicadeza alguna del palacio
- ¡¿Pero que les pasa? - exclámó Kuguabara molesto sacudiendose la ropa ya afuera del castillo
- Creo que lo mismo que a los aldeanos: nos temen - dijo Sango más preocupada que molesta
De pronto escucharon gritos provenientes de la aldea
- ¿Que estará pasando? - pregunto Shippo
- No lo se pero huele a sangre humana, mucha sangre humana
El hanyou salío corriendo y el resto del grupo detrás de el pero el peli plateado los dejó atrás fácilmente.
Al llegar al centro de la aldea miraron sorprendidos cuanto había cambiado todo en tan poco tiempo: las cabañas en su mayoría estaban destruidas, había cuerpos esparcidos por doquier y sangre, mucha sangre...
y en medio de todo ese caos estába Inuyasha con colmillo de acero dedesenfundado mirando fijamente hacia un punto frente a el
- ¿Inuyasha, que miras?- pregunto Kagome poniendo una mano en el hombro del híbrido
- A el... - respondió el hanyou haciendo un gesto con la cabeza- el fue el causante de todo esto
Kagome miro hacia donde le señaló el semidemonio y sus ojos se abrieron con sorpresa
- Pero sí... eres tú... Inuyasha
