Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Un mundo completamente nuevo se ha abierto ante mis ojos, uno que no sabía que pudiera existir, que pudiera ser posible más allá de los apestosos pasillos del burdel de Setagaya. Kami ciertamente estaba viendo hacia mi dirección aquella noche cuando me puso en el camino de Kagome, mi hermana, la maravillosa persona que de la mano me está abriendo a un nuevo mundo, a cosas que jamás creí posible poder experimentar, el cine es como magia, los hermosos colores, las historias de fantasía, los centros comerciales llenos de cosas hermosas, la ropa en las tiendas, el dulce sabor del helado… son tantas cosas nuevas que simplemente no puedo nombrarlas todas en orden alguno… admiro y respeto a mi hermana por todo lo que ha logrado y como de la mano me está sacando poco a poco de mis temores y mis malos recuerdos, me esforzaré y daré lo mejor de mi para estar allí para ella también, para ser alguien en quien ella pueda apoyarse, mi amada hermana, lo mejor que pudo haberme pasado, que Kami y todos los dioses la bendigan"
Sango Higurashi
Cap. 4: Nuestras vidas
— Esta no es forma de pasar la mañana del sábado Kag — Dijo Sango con voz somnolienta viendo a Kagome arrastrarse hacia el baño dispuesta a darse una ducha de agua helada para terminar de despertarse.
— Lo se San-san, pero nos toca si queremos tener todo listo — Dijo Kagome desapareciendo dentro de la habitación donde estaba el baño que usaban.
Sango suspiró pesadamente sabiendo que como siempre Kagome tenía razón, arrastrándose fuera del futón y abriendo la ventanilla de metal de la puerta principal para atraer algo de luz natural y aire fresco, y empezar a adelantar las labores del día mientras Kagome tomaba una ducha y ella esperaba su turno.
Cuando Kagome salió de la fría ducha, Sango ya había puesto a llenar la lavadora de doble tina mediana que Hina les había regalado a ambas por sus cumpleaños y que era por mucho la niña consentida de la casa (después de Kirara), si bien no era una lavadora automática podían lavar en ella y exprimir casi hasta secar la ropa perfectamente y con la ayuda de un ventilador que habían comprado entre las dos, la ropa se secaba perfectamente, en el antiguo baño de mujeres que era ahora oficialmente el "tendedero de ropa" la lavadora, bañeras y una buena colección de cubetas con sus tapas que tenían de la compra de detergente en polvo (cuando estaban en oferta) estaban ordenados en el baño de hombres oficialmente desagüe del techo y lavandero.
— Ve y date un baño Sango-chan mientras yo empiezo con el desayuno — Dijo Kagome con calma asomándose al "lavandero" cuando Sango acababa de poner a lavar la primera carga de ropa.
— Ok, ok aquí voy, a congelarme — Accedió Sango con un temblor involuntario ante el pensamiento del agua helada, mientras Kagome seguía hasta la cocina que habían armado y con calma empezaba a reunir los ingredientes para hacer el desayuno tarareando una canción por lo bajo.
Después de desayunar, Sango se encargó de los platos y la ropa, mientras Kagome transcribía a mano el trabajo que debían entregar el lunes siguiente y Kirara deambulaba libre por el bosque que rodeaba el lugar, hasta que la hora de prepararse para el trabajo las alcanzó sin terminar el trabajo o de lavar toda la ropa de la semana y mientras Sango estaba en el baño, Kagome terminaba el almuerzo lista para comer y salir corriendo al trabajo
— Tenemos que lavar entre la semana también, dos días de lavado nos convienen más que uno, la lavadora solo tienen una capacidad de doce kilos y si quieres lavar bien tienes más de cuarenta minutos de lavado que esperar — Decía Sango mientras trotaban hacia el mercado.
— Cierto… Miércoles y Sábados lavaremos entonces a partir de esta semana — Concordó Kagome con ella, sabiendo que era la mejor opción que tenían, entre la semana generalmente estaban corriendo de la escuela al trabajo y de estos a los conteiner a buscar cupones y lo que pudieran conseguir de utilidad, así que los miércoles solo cazarían cupones de regreso a casa lo cual significaba técnicamente una perdida.
— Podríamos lavar una carga mientras nos bañamos de regreso de la visita de los conteiners y nos preparamos para cenar y dormir, con suerte podríamos lavar dos cargas y eso sería suficiente ayuda para que los fines de semanas tengamos algo menos que lavar. — Señaló Sango notando de inmediato el conflicto de emociones de Kagome y la obvia razón "los cupones" el secreto de su supervivencia y que ambas sabían que necesitarían todos y cada uno de los que pudieran conseguir.
— Bien, así lo haremos y podremos seguir recolectando los cupones y lo que encontremos — Accedió Kagome finalmente más tranquila de saber que el itinerario de la caza de cupones no se alteraría.
Aquella tarde el trabajo fue tan movido como siempre, la misma señora recién diagnosticada con Alzhéimer que escapaba de casa al Este de la ciudad para hacer la compra, el mismo niño que revolvía los enlatados y que secretamente Sango y Kagome querían convertir en saco de boxeo, Hina y Yukito, Okita y Momiji molestándose por tonterías, se sentían tan en casa en aquel lugar como en la guarida olvidada del mundo donde vivían.
=== S S ===
Al salir de sus trabajos Sango y Kagome se fueron con sus sueldos guardados en las medias y ropa interior por paranoica precaución y por temor de ser asaltadas y perder lo que tanto se habían esforzado en ganar, y se lanzaron directo al gran supermercado de la zona usando una de las varias rutas que solían usar, más nunca repetían dos veces en el mismo mes.
Al llegar al lugar como siempre no pudieron evitar mirar el gran supermercado con la sensación de emoción que las embargaba cada vez que iban a comprar sus cosas, como de costumbre dejaron sus bolsos en los casilleros de guardado de la entrada y solo llevaron con ellas una gruesa carpeta plástica y una lista que Kagome y ella habían preparado minuciosamente, pusieron la carpeta en el carrito de compra que empujaba Kagome y empezaron su búsqueda de ofertas cada una empujando un carrito.
— Buenas tardes Kumiko-sama — Saludó Kagome a la ahora jefa de vigilancia del gran supermercado.
— Kagome-chan, Sango-chan día de compras ¿hum? vayan y diviértanse — Dijo la Neko Youkai sonriéndoles con indulgencia típica.
— ¡Hai! — Respondieron ambas mientras empujaban el carrito de compra, dispuestas a hacer mucho más que divertirse, ellas iban a comprar todo lo que habían planeado.
— Ve por tu parte y yo iré por la mía para ganar tiempo, nos vemos en veinte minutos en el área de alimentos congelados, recuerda "Queremos terminar de comprar rápido" — Le recordó Kagome con calma, mientras Sango solo asentía, antes de separarse cada una dispuesta a buscar lo que necesitaban de sus listas.
Cuando salieron del lugar casi una hora y media después los bolsos de ambas estaban llenos a rebosar y cada una cargaba seis bolsas de compra llenas, finalmente dieron los rodeos necesarios para llegar a "casa" y una vez estuvieron dentro, Kagome y Sango se sentaron a recobrar fuerzas en los "muebles" que habían hecho con las paletas de carga, goma espuma y tela de tapicería que habían comprado en una oferta, mientras veían el video de seguridad de aquel día, sin mostrar nada fuera de lo común más que un par de ardillas correteando por el bosque y a Kirara retozar de un lado al otro.
— Hey Kirara-chan ¿todo bien por aquí? — Saludó Kagome finalmente a la Nekomata que había entrado con ellas y ahora las miraba con perezosa indulgencia, antes de subirse a su regazo y acostarse mientras ella acariciaba su pelaje, Kagome la dejaba libre en el bosque, por que no veía correcto dejarla encerrada en la guarida, menos aun después de la forma en que la había encontrado, ella se negaba a hacer pasar a la Nekomata por algo parecido, mientras Sango y ella estaban en clases o trabajando.
— Necesitamos más paletas para hacer nuevos estantes — Dijo Sango mirando a la Nekomata y empezando a sacar las compras de su bolso mientras Kagome dejaba a Kirara sobre el cojín junto a ella con cuidado y empezaba a hacer lo mismo.
— Si… y unas nuevas hojas para el serrucho, una suerte que tengamos clavos y martillos en la caja de herramientas — Dijo Kagome sacando las compras mientras recordaba la caja de herramientas que poco a poco habían estado armado y pensaba en el trabajo de carpintería que les esperaba cortando las paletas a mano, para hacer los estantes que necesitaban.
El antiguo y largo pasillo de cinco metros de ancho por el que solían estar las escaleras de acceso público que antes conectaba la superficie con aquella pequeña estación, pronto necesitaría una mejor iluminación que las linternas que tenían, pues se había convertido en una enorme alacena llena de provisiones en los anaqueles hechos de paletas, ordenadas en conteiners plásticos con sus tapas, cestas platicas cuadraras y redondas e incluso un par de cajones de madera que habían conseguido en Akihabara, y que en su momento había contenido dos máquinas de expreso industrial.
Para entonces Sango y ella se habían construido un par de carritos con ruedas con choches infantiles reciclados y habían cargado cada una un cajón de madera de pino con su tapa en perfectas condiciones y las habían traído a casa, luego habían aprendido como lijar y curar la madera con cera de velas y aceite de limón y habían convertido a aquellas cajas en sus lugares favoritos para guardar panes y dulces. Mas ahora las provisiones que ambas tenían abarcaban gran parte del pasillo y necesitaban otros lugares para ordenar las cosas que seguían comprando.
— Sip… para nuestra próxima compra tenemos que comprar nuevo cableado, bombillos y todo lo necesario para iluminar ese pasillo entero y el resto del lugar, ya basta de golpearnos contra los anaqueles, más útiles escolares y otro par de uniformes de invierno — Comentó Sango recibiendo un gruñido de afirmación por parte de Kagome, mientras ordenaban sus compras en el suelo dividiéndolas por producto y las cargaban en varios viajes de dos en dos cestas vacías y empezaban a ordenarlas en el pasillo donde tenían todos los productos que habían comprado, sosteniendo las linternas en alto para ver lo que hacían, decidiendo que ya podían darse el lujo de terminar de iluminar la estación.
— Tienes ropa que arreglar para nosotras, es una suerte que esas niñas ricas se deshagan de las cosas por algo tan tonto como el cambio de temporada o una mancha tonta que se quita con la limpieza adecuada — Dijo Kagome después de que terminaron de ordenar todo y ella estaba preparando la cena para ambas en la cocina que habían armado en la antigua taquilla, donde tenían dos mesas hechas por ellas repletas de electrodomésticos reparados por ellas mismas, (con sus cómicos accidentes), la cava repleta de hielo y alimentos refrigerados dentro de la bañera llena de agua salada, utensilios de cocina y una cocina a gas que habían rescatado de la basura, la bombona estaba fuera de la cocina hacia el amplio pasillo donde habían armado su despensa por cuestiones de seguridad, y pronto planeaban comprar una segunda bombona, para evitar los incomodos momentos en que el gas se acababa y se quedaban con la comida cruda o a medio cocinar.
Hina les había ayudado a comprar un tanque de gas propio y ellas seguían comprando el gas en el mercado de Hina, el tambor de metal seguía allí en medio del área donde vivían acompañado de otros dos tambores más para ayudar a mantener el calor en el lugar cuando el invierno caía y pronto planeaban buscar un par más, aprovechando la ausencia de goteras directas.
— Si lo sé, ¿recuerdas la cartera de cuero que conseguiste aun en la bolsa de compra? — Pregunto Sango sentada en el "sofá" que habían hecho, mientras modificaba un vestido a mano, ella se alegraba que el talento que había descubierto que tenía, ya no se usara para modificar "ropa" para las difuntas putas del burdel, si no para que Kagome y ellas se vieran bien y no como las niñas sin hogar que en realidad eran.
— Si… como olvidar ese épico viaje a Ginza… ya tenemos siete bolsos intactos que hemos conseguido allá, cuatro de ellos idénticos. — Dijo Kagome viéndola a través del vidrio de la taquilla que permanecía intacto y limpio, apagando la hornilla y sirviendo la cena en dos platos antes de colocarlos sobre la mesa baja que habían hecho con paletas y cuatro pilares gruesos de pino que habían pagado para cortar todos del mismo tamaño en una carpintería, para crear patas con que elevar un poco la pesada estructura y crear una mesa maciza y segura.
Luego de cenar, lavar los platos y ordenarlos, ambas se dedicaron a terminar sus otros deberes escolares hasta tarde, sabiendo que al día siguiente tendrían la tarde libre para adelantar más deberes y otras cosas que tuvieran que hacer.
Al día siguiente después de dejar a Kirara libre en el bosque, cuando ambas llegaron al trabajo, lo primero que hicieron fue entregarles la laptop a Okita para que el la revisara y las ayudara a modificar el programa para configurar las nuevas cámaras cuando pudiera y luego se lanzaron de lleno a limpiar y a ordenar el pequeño deposito una vez más y a mantener los anaqueles llenos y atender a los clientes.
— Hey Sango-chan necesitamos a una empaquetadora en caja, Kagome-chan puede terminar eso mientras tanto — Dijo Hina apareciendo frente a ellas bastante apresurada.
— Claro — Respondió yéndose con Hina, mientras Kagome seguía llenando el anaquel de ramen instantáneo.
=== S S ===
— Ya está, con estas chicas podrán ver lo que pasa alrededor de su casa de noche con total claridad — Decía Okita colocando en manos de las jóvenes las dos cámaras, antes de lanzarse a explicarles como instalarlas y a Kagome como configurar el programa que tenía para conectar más cámaras y según el tipo, hasta que la pudo a configurar la laptop y pudo hacerlo sin cometer errores, después se encargaría de explicarle todo a Sango que simplemente era más impaciente que ella.
— Gracias por pensar en nosotras y enseñarme como hacer esto Okita-san — Dijo Kagome mirado al joven hombre con verdadero cariño y mucho respeto.
— No te preocupes Kagome-chan, siempre es un placer ayudarlas a mantenerse a salvo, es lo mínimo que podemos hacer por ustedes — Respondió Okita con calma, aunque ninguno de ellos lo expresara en voz alta les preocupaba mucho la situación en la que ambas chicas vivían, pero sabían que servicios sociales las separaría y no había seguridad de que las enviaran a una casa decente o fuera peor para ellas, así que lo mejor era ayudar sin hacerlas sentir que les tenían lastima (por que no la sentían) ni que estaban haciendo caridad con ellas, porque tampoco estaban haciéndola, ellas trabajaban duro lo que tenían y sería insultar la perseverancia de ambas hacer algo así, las jóvenes se habían ganado el respeto y el cariño de todos ellos.
=== S S ===
— Sostén bien esa escalera no me vaya a partir el pescuezo aquí San-san — Decía Kagome sosteniendo una linterna diminuta entre su rostro y el hombro, aplicando toda la presión posible sobre el destornillador y el tornillo mientras instalaba firmemente la base de la cámara en lo alto de un árbol desde donde la lente abarcaba toda la entrada del lugar y una buena parte del terreno que rodeaba la estación, la dura corteza haría una base estable, esa misma noche después de llegar del trabajo al amparo de la noche y de ojos curiosos ambas se lanzaron con sumo cuidado a la delicada tarea de instalar las cámaras bien camufladas, la otra cámara de mira nocturna estaba entre las enredaderas en una esquina oscura de la puerta entre las enredaderas de la entrada de su guarida y las otras tres cámaras que ya tenían, las colocaban en los puntos ciegos del lugar logrando un radio de vigilancia que cubría toda la guarida y algo más.
— Te tengo bien agarrada Kag-chan no te preocupes — Contestó Sango desde abajo sosteniendo con todas sus fuerzas la altísima escalera de aluminio que finalmente habían comprado cuando la que habían hecho les pareció demasiado insegura.
— Sera mejor que así sea, no quiero partirme mi flaco cuello esta noche San-san — Respondió Kagome, haciéndola reír por lo bajo mientras miraba con cautela alrededor y Kirara patrullaba el área asegurándose de que nadie se acercara a ellas.
=== S S ===
Tenía días sintiéndose extraña y le preocupaba mucho que fuera a enfermarse, con Sango quien no estaba inmunizada contra ninguna enfermedad era más que suficiente, como para también darse el lujo de enfermarse, y aun así se sentía extraña y no podía saber exactamente que enfermedad le estaba atacando para empezar a revisar la caja de medicinas que ahora mantenía en el lugar (gracias a Sango y su facilidad para contagiarse de virus) y un practico libro que había conseguido en sus búsquedas años atrás y que había resultado ser una guía medica que mostraba los nombres de los medicamentos, componente activo, genéricos, composición química, usos y muchas cosas más que las habían estado guiado al uso de las medicinas sin terminar envenenadas
Aquella madrugada había dormido con mucha incomodidad, le dolía la espalda, el cuello el estómago y sobre todo le dolía el vientre, le preocupaba haberse contagiado de algún virus porque sabía que Sango se enfermaría de inmediato, ella era una esponja para las enfermedades virales, apenas estaban colocándole algunas vacunas en la escuela y ya tenían una cita en compañía de Hina para ir al hospital y colocarse otras más junto a Yukito.
Así que cuando ella finalmente logró dormir unas horas y despertó esperaba que el malestar ya hubiera pasado, pero en vez de eso se había concentrado en su baja espalda y vientre, así que cuando se arrastró fuera de su "cama" para ir a aliviarse al baño, lo último que esperaba era ver sangre y aun sabiendo lo que lógicamente significaba, ella simplemente no pudo evitar reaccionar como cualquier niña medio dormida haría en su situación.
=== S S ===
Sango se despertó de golpe con el eco de un grito aun resonado en sus oídos, instintivamente había aferrado el bate de aluminio viejo y sin ningún rastro de la pintura decorativa que se suponía que debería tener, que había encontrado en sus incursiones con Kagome tres meses atrás, miró hacia el futón de Kagome vacío y lista para partirle el alma al primer intruso que se atravesara en su camino, mas solo vio a Kirara dormir tranquila hecha una bola sobre su cojín y se extrañó.
La Nekomata era una feroz protectora de ambas en especial de Kagome, más cuando ella se volteó hacia la entrada y descubrió desconcertada que la única puerta de acceso del lugar estaba firmemente cerrada y todos los seguros estaban en su sitio, bajó el bate confundida y miró la laptop de vigilancia y no vio a nadie alrededor del lugar y se fijó una vez más en el futón vacío de Kagome y dejó el bate a un lado y se acercó al lugar donde probablemente Kagome estaría a esa hora de la mañana.
Cuando entró al baño empujando la cortina a un lado lo que vio la hizo dividirse ente las ganas de reírse ante el absurdo o ahorcar a Kagome por el susto, al final decidió que en esos momentos ninguna de las dos opciones era aceptable, Azani había sido burlona y cruel cuando ella misma había pasado por eso la primera vez apenas un par de semanas antes de la masacre y el incendio.
— No te preocupes Kag, toma un baño tibio y déjame buscarte ropa interior limpia y tu primera tolla sanitaria — Dijo Sango con calma viendo el shock en su rostro, Kagome asintió ausentemente y se movió del retrete a la ducha donde encendió el calentador de agua portátil que recientemente habían comprado e instalado ellas mismas y que solo debía enchufarse y conectarse enroscado al tubo de agua, aquel día no era una ducha para espantar el sueño, era una ducha para aliviar el malestar general que estaba sintiendo.
En silencioso Shock Kagome tomó el baño sintiéndose incomoda y muy miserable, ella sabía que la pubertad llegaría en algún momento solo esperaba que llegara en un par de años más, pero al igual que Sango el doce había sido su número para alcanzar pubertad ja. ja. Que alegría pensó Kagome con sorna para nada feliz con la idea de tener un periodo mensual, con cólicos, calambres, la incomodidad de atender su sangrado, evitar mancharse y atender todos los inconvenientes asociados al desarrollo.
Kagome se vistió con calma, maldiciendo mentalmente cada calambre preguntándose cuando demonios la pastilla empezaría a funcionar, mientras Sango tomaba su turno en la ducha.
— Esto es horrible Kirara-chan — Masculló Kagome por lo bajo terminando de ponerse su uniforme, peinar su cabello en una coleta baja y ponerse unas pantuflas antes de entrar a la cocina y empezar a hacer el desayuno de ambas, lo primero que hizo fue encender la tetera amarillenta por los años de uso, para hacer te para ambas, luego fritó cuatro huevos y jamón mientras los panes se tostaban en la destartalada tostadora sin temporizador que había rescatado de la basura y poniendo el gracioso temporizado en forma de huevo que habían comprado para ese propósito.
— Hey… eso huele bien, deja y pongo la mesa — Dijo Sango apareciendo en la cocina ya uniformada y peinada, tomando dos vasos y dos y una jarra de jugo de naranja y llevarlos hasta la mesa antes de regresar y preparar el té para ambas y llevarlo también a la mesa mientras Kagome terminaba el desayuno y lo llevaba con ella a la mesa.
— ¿Te sientes bien? — Pregunto Sango mientras ambas desayunaban.
— Esto. Es. Horrible — Dijo Kagome en tono seco, mientras Sango reía de buena gana.
— Cierto, pero nos toca aguantarlo — Respondió Sango con calma. — ¿Usaste el jabón intimo para neutralizar el olor de tu periodo verdad? — Preguntó minutos después mientras recogían la mesa, para lavar todo y salir corriendo a la escuela aquel día tenía que estar allí sin falta. (Y no era que ellas faltaran a menos que estuvieran muy, MUY enfermas)
— Seeep lo último que quiero es aun Youkai o Hanyou persiguiéndome porque "estoy en celo" — Dijo Kagome con un deje de irritación palpable, haciendo sonreír a Sango quien asintió comprensivamente, Azani había matado a golpes a un joven hanyou al que también prostituía para su beneficio, por olerla y rastrearla hasta su escondite, Azani se lo había quitado de encima con un collar que ella tenía, pero no había vuelto a ver al hanyou y las prostitutas hablaron por semanas de la brutal paliza y posterior muerte del hanyou quien al final había aprendido que la había atacado instintivamente y no "conscientemente".
— Ellos lo verán así a demás recuerda lo que dijeron en educación sexual, el primer periodo de una humana o hembra es sumamente atractivo para los Youkai, en la antigüedad se libraban batallas feroces para determinar quién iniciaría a la mujer o hembra en el sexo — Dijo Sango poniendo los ojos en blanco ante el absurdo, mientras empezaba a lavar los platos.
— Si… costumbres cavernícolas — Dijo Kagome. — Voy a lavarme los dientes.
— Recuerda llevar toallas sanitarias, toallitas húmedas neutralizadoras y por si acaso un par extra de pantaletas. — Dijo Sango sabiamente.
— Tengo todo eso menos las pantaletas… supongo que también las llevaré — Aceptó Kagome con resignación arrastrando los pies hacia el baño. Mientras Sango negaba viendo hacia el techo, lavando los platos y vasos usados en una bañera mediana que luego tenía que descargar en el baño/lavandero.
Después de lavarse los dientes seguida de Sango, agregar las pantaletas a las cosas que llevaba en su bolso y tomase un analgésico para el dolor menstrual, Kagome y Sango, le dieron de comer a una soñolienta Kirara antes de dejarla libre a sus anchas en el bosque y prácticamente volaron a la escuela para la ceremonia del fin de año escolar y luego de eso se regalaron una enorme malteada de chocolate en el centro comercial para celebrar las notas que habían obtenido y la llegada a la pubertad de Kagome que solo le lanzó una maldición gruñida a Sango que solo se echó a reír de buena gana ante la falta de entusiasmo de Kagome ante todo aquel asunto de la llegada a la pubertad.
— Oh vamos Kag no es tan malo, mira el lado bueno pronto vas a tener más pecho — Dijo Sango señalando el busto de Kagome que le sacó la lengua infantilmente mientras se tomaba la malteada de chocolate mirando a su alrededor y viendo con atención a los guapos Youkai de la mesa más cercana que conversaban entre ellos y que reían por lo bajo.
— Estorban, así que no me importan mucho — Señaló Kagome desviando su mirada a la gigante pantalla plana del lugar donde el grupo J-pop masculino del momento cantaban y bailaban sensualmente sacándole los colores y haciéndola desviar la mirada de inmediato hacia Sango.
— Ya verás como no opinas lo mismo en unos años — Prometió Sango riéndose por lo bajo y echándole una mirada descarada a los chicos guapos que pasaban por el lugar, ella realmente parecía haber superado su asco/aversión al sexo opuesto, pero aunque ella "veía" no se atrevía a ir más allá de eso.
— Si tú lo dices — Dijo Kagome mirando disimuladamente al grupo de grupo Youkai una vez más y apartando la mirada cuando uno de ellos la descubrió mirándolos, dedicándole a Kagome una pícara sonrisa que solo le sacó más los colores y la instó a apurar a Sango para irse al trabajo, dejando a su paso a un grupo de Youkai muy divertidos con la reacción de la chica de ojos azules, pues generalmente las fanáticas se lanzaban sobre ellos, no huían de ellos como había sido el caso de la joven con llamativos ojos azules y atrayente olor.
Habían comentado lo ocurrido entre ellos antes de volverse a mirar una el último video que habían hecho y que se mostraba en las pantallas gigantes por todo el centro comercial y tal vez por todo Japón y parte de Asia, antes de seguir hablando con sus amigos sobre la cómica reacción de la joven.
=== S S ===
— Me gustaría saber por qué diablos nos fuimos como almas que lleva Aku de la zona de restaurantes — Dijo Sango una vez más presionando a Kagome y riendo internamente al ver la gama de colores que danzaban en el rostro de su hermana, porque puede que ellas no compartieran nexos sanguíneos pero ellas "ERAN" hermanas, tal vez más que las que habían nacido siendo hermanas.
— Uno de los Youkai de la mesa vecina donde estábamos me descubrió mirándolos y me muero de vergüenza… el… el..
— ¿El qué? Dime para ir a partirle la crisma ya mismo — Soltó Sango entonces.
— No, no… el me sonrió con… picardía y bueno me moría de vergüenza y nos arrastre fuera de allí… lo…sientoooo — Dijo Kagome finalmente cubriéndose el rostro rojo con las manos mientras Sango la miraba perpleja unos segundos hasta estallar en carcajadas seguida unos minutos después por ella.
—Ay Kag-chan estás loca, esos chicos son del tipo de los que "HAY" que mirarlos — Dijo Sango risueña.
— Supongo… ahora deja de torturarme y mueve el culo Higurashi, tenemos trabajo y aun no nos hemos cambiado de ropa — Señaló Kagome dándole un ligero empujón a Sango, que solo sacó la lengua burlona, mientras la arrastraba hacia los baños más cercanos, donde se separaron en diferentes cubículos y se cambiaron sus uniformes escolares por el uniforme que Hina había empezado a introducir al mercado un par de semanas atrás y continuar su camino hacia el trabajo.
=== S S ===
— Buenos días chicas, felicitaciones por otro año escolar superado — Dijo Hina sonriéndoles con genuino orgullo, la mujer ciertamente estaba feliz por ellas.
— Gracias Hina-san — Respondió Kagome sonriéndole mientras alborotaba los cabellos de Yukito sentado en la silla de la caja jugando con una registradora de juguete.
— Gracias Hina-sama — Dijo Sango a su vez, pellizcando ligeramente la mejilla de Yukito, que solo sonrió encantado con la atención.
— Bien mis queridas chicas les tenemos un regalo de graduación y que sé que necesitan y apreciaran — Dijo Okita sonriendo de oreja a oreja apareciendo desde la oficina de Hina.
— Okita-sempai— Saludaron Kagome y Sango sonriendo al verlo.
— Hola chicas, a ver quería estar aquí para esto pero les damos su regalo y salgo volando a la Universidad, así que felicitaciones chicas y aquí tienen — Dijo Okita entregándoles una caja del tamaño de una caja de nuggets envuelta en papel rojo y dorado.
Sorprendidas y conmovidas por el detalle, Sango y Kagome abrazaron a Okita y a Hina antes de sacarle el papel con cuidado a la caja y quedarse perplejas viendo con los ojos como platos su regalo.
— Esto es… — Dijo Kagome muy emocionada.
— Oh. Por. Kami. — Dijo Sango.
— ¿No les gusta? — Pregunto Okita desconcertado, antes de que las dos le brincaran encima casi echándolo al suelo con el peso extra.
— ¿Qué si nos gusta, en serio? — Dijo Kagome casi partiéndolo a la mitad con el fuerte abrazo que le estaba dando.
— Nos encanta, gracias, gracias — Decía Sango abrazándolo con igual fuerza que Kagome.
— ¡GRACIAS! — Chillaron ambas emocionadas, mientras Hina y Okita reían por sus reacciones.
— Solo conéctenlo a la computadora, el programa/controlador se instala automáticamente, dentro está el papel con el número de Sim con el que podrán recargarle saldo, la línea es J-Mobile, el plan de datos con la fecha de inicio y fin, cuantos megas tiene el plan y las otras promociones, allí también están las instrucciones que le dice como ingresar la clave y todo lo demás, si tienen algún problema con el, solo tráiganlo a Hina y nos encargaremos de hacerlo revisar ¿Ok? — Explicó Okita con calma mientras ellas asentían grabándose cada instrucción en sus mentes. — Ahora chicas felicitaciones, ya tienen internet para hacer sus tareas. — Dijo antes de devolverles el abrazo, soltarse e irse como había prometido que haría.
— No tengo que decirle que sean responsables con esto, confió en que ustedes lo serán, esto es una responsabilidad también chicas hay muchas cosas buenas y malas en internet y esto puede exponerlas a muchos peligros si no son precavidas — Advirtió Hina con calma.
— No se preocupe Hina-san Sango y yo seremos responsables con este regalo, de nuevo gracias — Dijo Kagome guardando el paquete en su bolso, entregándoselo junto a Sango a Hina que asintió con calma aceptando los bolsos y guardándolos cuando regresó junto a Yukito a su oficina.
— Kagome-chan… "Internet" — Dijo Sango con solemnidad.
— No Sango-chan… "Internet en casa" — Corrigió Kagome junto a ella, mientras ambas sonreían con genuina alegría, ya no tendrían que pagar por hora, ni pelearse por una computadora en la biblioteca pública.
— Simplemente sublime… ahora a trabajar — Dijo Sango sonriente, mientras se ponía el delantal del mercado seguida de Kagome.
— Tu inicia con el pasillo de congelados y yo iré a darle una mirada al depósito a ver que tanto hay que hacer. — Dijo Kagome antes de echar a andar.
— Si señora jefe — Dijo Sango bromeando.
— "señora jefe"… hnn, me gusta — Respondió ella riendo aún más al escuchar a Sango golpearse el rostro con la palma de su mano, comprendiendo que ella misma se había puesto la soga al cuello.
Al final el deposito no estaba tan grave, con solo recoger unas cajas de cartón vacías y barrer estuvo listo en un instante, antes de seguir a ayudar a Sango con el resto de los pasillos que limpiaron y ordenaron, regresando los artículos que dejaban en la caja a sus lugares, empaquetando bolsas, llevándolas para los clientes y manteniendo los anaqueles llenos.
=== S S ===
Kagome miraba con fija atención el video que se reproducía en la pantalla de su laptop, con Sango justo al lado de ella y Kirara perezosamente recostada en su "cama".
— Entonces tenemos que usar esta lija de aquí — Dijo Kagome mostrando una hoja de lija gruesa — Y luego está — añadió mostrándole la otra más suave. — Añadió mirando con atencion del video en su computadora, a Sango.
— Así nos libraremos de todas las astillas — Dijo Sango ilusionada.
— Si, y con un poco de trabajo y suerte podremos darle un lindo acabado a nuestras cosas de madera, el que vivamos aquí no nos impide tener cosas lindas ¿verdad? — Dijo Kagome, levantándose con las lijas en las manos y caminando con Sango hacia donde habían movido la mesa donde comían, que en ese momento estaba siendo lijada por ellas y esperaban eliminar todas las astillas y con un poco de suerte dejarla mejor de lo que se veía.
Las "vacaciones" escolares para ellas no tenían nada de "vacaciones-tipo-descanso" las vacaciones para ellas dos significaba "tiempo para mejorar su casa y la forma en cómo vivían" la plastificación del techo había sido durante una corta temporada de vacaciones, la pintura del lugar había sido poco a poco y ambas habían ganado una gripe monumental gracias al olor de la pintura, que aunque casi no se sentía estaba allí y el lugar era cerrado, los posters hechos con recortes de revistas y videos de manualidades se hizo durante ratos libres al igual que el autorretrato de ellas y ahora Kirara fue igual.
Ahora ambas tenían proyectos más ambiciosos, después poco a poco reciclar las paletas de carga y hacer varios muebles que necesitaban y elevar sus futones hechos a mano, ambas querían hacer de ellos unos verdaderos "muebles" Sango era buena con el hilo y la aguja y estaba trabajando en unos lindos cojines para sus muebles y nuevas fundas para los asientos y espaldares, así que Kagome estaba empeñada en lijar la madera hasta que quedara suave y sin ninguna astilla que las torturara después, por lo que había descargado en la escuela todos los videos de trabajo en madera que había juzgado "de utilidad" y estaba enfrascada en el proyecto "embellecer" su hogar.
Sango por otro lado tenía su mirada puesta en una máquina de coser, pensando en que así serían más rápidos los proyectos de costura y así podría ayudar a Kagome con el trabajo pesado.
— Luego de eso, tienes que sellar, teñir y barnizar — Dijo Sango contando mentalmente los pasos mientras seguía dando una puntada tras otra en la tela.
— Si, pintar es más complicado y requiere un equipo que no tenemos para hacerlo correctamente, así que solo "teñir y barnizar" — Confirmó Kagome lijando con entusiasmo, mirándola un instante con los enormes lentes de seguridad protegiendo sus ojos y un paño cubriendo su boca y nariz.
— Bien… cuando me duela mucho la espalda de estar aquí te ayudo a lijar para ver si terminamos esto antes del inicio de clases — Dijo Sango sonriéndole.
— Hecho… quiero todos los muebles listos para entonces — Dijo Kagome con determinación.
=== S S ===
Entre sus días de trabajo en el mercado y sus horas de trabajo en casa, fueron adelantando mucho los proyectos que se habían propuesto para aquella temporada e incluso sacaron tiempo suficiente para ir al cine o regalarse el gusto de algún postre sin cupones.
Eventualmente conforme pasaban los días uno a uno cada mueble fue cuidadosamente lijado por ellas hasta la cremosa suavidad y tras un ligero teñido o simplemente barnizada, fueron reubicándose en sus sitios originales hasta que todos estuvieron listos, con todo y sus nuevas fundas y la pila de cojines hechos por Sango.
=== S S ===
— ¿Qué te dije? — Dijo Kagome al colocar la última mesa barnizada y seca en su lugar, viendo con orgullo el cuadro que el lugar donde vivían presentaba ante sus ojos ahora.
— Simplemente, perfecto — Reconoció Sango viendo los muebles ahora de un rico color marrón rojizo barnizado, en contraste con las fundas verde botella y los cojines azul marino que había hecho, las plataformas donde estaban elevados sus futones se veía como madera de cerezo a pesar de ser un hermoso pino trabajado por ellas, se veían suaves sedosas y muy hermosas, casi no podía creer que fueran los mismos muebles.
— Seee, ahora celebraremos noche de hamburguesas. — Anuncio Kagome echándose a reír como desquiciada, la espalda la tenía hecha pedazos y sus manos dolían con el más mínimo movimiento y sabía que para el día siguiente tendría una o más ampollas que curar y aún faltaba ir a trabajar.
— Y papas fritas no podemos olvidar las "papas fritas" — Dijo Sango también como ella admirando el fruto de semanas de largo y duro trabajo.
— Cierto… ve a bañarte mientras yo termino el almuerzo para irnos a trabajar — Dijo Kagome.
— No Kag, toma un baño tú te vez cansada yo me encargo hoy del almuerzo — Dijo Sango mirándola preocupada, mientras Kagome asentía sin discutirle siendo eso la muestra más clara de su agotamiento físico.
Aquel día de trabajo fue pesado y movido, Sango y Kagome corrían de un lado al otro llenando anaqueles, ayudando a los clientes con sus compras, ubicando algún artículo olvidado entre muchas otras cosas, así que cuando llegaron a casa a Sango no le extraño verla lanzarse a la "cama" agotada y completamente vestida, no fue sino hasta que Kirara la olfateó y luego empezó a maullar como loca que Sango notó que había algo mal con ella y no era solo agotamiento físico.
— Tienes fiebre Kag — Dijo Sango preocupada.
— Seee no estado sintiéndome muy bien últimamente, no puedo tomar medicamentos sino en un par de horas más, me tome una pastilla en el trabajo— Respondió Kagome pausadamente.
— Y no dijiste nada ¿Por qué Kag? — Dijo Sango preocupada e irritada en partes iguales.
— No quiero preocupar a nadie y no podemos darnos el lujo de fallare a Hina-san, la oportunidad de trabajo y la ayuda que nos da aun cuando dijo que no lo haría, no la encontraremos en ningún lado, mañana en la mañana vamos al hospital y hablamos con Abby-san para que me revisen y en la tarde así tenga cáncer terminal vamos a trabajar las dos, San-san si siento que no puedo no iré te lo prometo, pero si tengo fuerzas para ir a trabajar, iré — Dijo Kagome con calma, recordando a la Youkai fénix rojo que trabajaba en el hospital como sanadora y las había auxiliado cuando Sango presento su primer cuadro viral poco después de empezar a salir de la guarida.
— Si Abby-san dice que es algo grave tu hermana mía guardaras reposo aunque tenga que amarrarte a la cama y sobornar a Kirara para que se tire sobre ti en su tamaño natural — Amenazo Sango.
— No. Va. A. Pasar. Las dos iremos a trabajar San-san hazme caso — Dijo Kagome con seriedad empezando a quitarse los zapatos — No te me acerques mucho no te vayas a contagiar — Advirtió dejando los zapatos en la zapatera de madera y envases plásticos cuadrados que hacían de gavetas.
=== S S ===
Para el espanto de Sango el diagnostico había sido una infección en un pulmón por una gripe mal curada, Abby-san la Youkai Fenix la había atendido personalmente y se había encargado de que le inyectaran los medicamentos que necesitaba para mejorar y luego las había mandado a casa con varias recetas para comprar los antibióticos y otros medicamentos y una serie de indicciones sobre el cuidado que Kagome tenía que cumplir, mas siendo Kagome como era, solo había cumplido el régimen de medicinas al pie de la letra y había seguido trabajando con Sango vigilándola como un halcón, después de hacerle prometer que no le diría nada a Hina, recordándole que ambas necesitaban sus sueldos para obtener todo lo que no podían comprar con cupones y habían muchas cosas que venían sin la ventaja de los cupones, las medicinas eran una de esas cosas importantes que no se compraban con cupones.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo.
Gracias
