Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Este jamás pensó que ella podría afectarle de alguna forma, menos aun de esta; por un momento casi se le hizo a este imposible controlar a Yakko en su furia y lujuria de sangre que habría terminado acabando con medio mundo…
¿Por qué, por qué este reacciono sin control alguno? Este no lo sabe, no lo entiende y no lo acepta…
Verla inconsciente con todos esos tubos saliendo de su cuerpo, pálida, debil y rota… fue una tortura para ambos, Yakko no durmió durante toda su convalecencia y solo al posarla en su propia cama echa a mano por ella, fue que ambos pudimos encontrar paz y descanso.
Y ahora se le hace a este más difícil negar las palabras de su madre y más duro enfrentar la terrible verdad que descubrió aquel maldito día… este tiene mucho que pensar, este tiene mucho que aceptar y decidir.
Solo una cosa queda clara para este, los dioses tienen una forma bastante sádica y extraña de actuar y enfrentarnos a las cosas que desearíamos nunca tener que enfrentar… por primera vez este admite que no sabe qué hacer, este está entre la espada y la pared con ella allí en medio del padre de este y este Sesshomaru…
Y aun si este desistiera sabe que no puede, su padre puede ser muy insistente en su terquedad…
Este aun no entiende como la hembra puede arreglárselas para lograr despertar su frustración y sus paciones todo al mismo tiempo, aun así lo logra sin esfuerzo, la hembra es un misterio que este debe resolver o enloquecer en el intento, este no sabe bien lo que sucede, pero este presiente que una vez lo entienda, su vida entera cambiara de eje y todo será distinto para siempre. ¿Qué papel cumplirá la mujer? Es un misterio…"
Lord Sesshomaru
Señor de la casa de la Luna
Cap. 15: Asuntos inconclusos
Aquella mañana Sesshomaru observaba a su madre y al juez de la corte Youkai frente a ellos con absoluta calma; él había estado postergando aquello desde que Kagome despertara de su coma inducido y para el delicado asunto que tenía entre manos, era demasiado tiempo, la corte Youkai no era una que le gustara estar a la espera, sin embargo aquello también servía para recordarles su lugar y que tampoco podían pretender mangonear a su antojo a la casa de la luna.
— Si me permite lord Sesshomaru, daré lectura a la lista de cargos y el veredicto de la corte. — Ofreció el Neko Youkai con genuino respeto, nadie era tan estúpido como para salirse de la línea con el Daiyoukai de la casa de la Luna, y a él le gustaba su trabajo y su cabeza justo como estaba.
— Procede — Respondió Sesshomaru en tono neutro como siempre sin traslucir emoción alguna, junto al su madre solo asintió mientras el abogado de la casa de la Luna observaba en silencio el intercambio.
— Kikyo Aragami, sacerdotisa humana de veintiséis años, fue presentada ante la corte bajo los cargos de: Tentativa abierta de corrupción del menor Inuyasha Taisho, Hanyou, cachorro Inu Youkai de veintidós años legalmente pre-adolecente según las leyes para Youkai y Hanyou. Violación de contrato vinculante por servicios prestados entre la casa de la luna y el templo Ame no Uzume que especifica "Solo la aplicación de una dosis de purificación por Reiki en bajas dosis del aura Youki" del Hanyou Inuyasha Taisho, residente permanente de la Isla/internado "isla media luna" bajo el dominio de lady Irasue y la casa de la Luna. Mal uso de sus habilidades mezcladas con hechicería oscura y prohibida por el conclave de sacerdotisas a nivel mundial. Creación un vínculo falso entre el menor Inuyasha Taisho la sacerdotisa Kikyo Aragami. Usurpación de identidad del derecho legítimo de todo Youkai de reclamar y esperar a su legítima compañera, contra Inuyasha Taisho. Segundo intento de usurpación de identidad del derecho legítimo de todo Youkai a reclamar y esperar a su legitima compañera contra Lord Sesshomaru Taisho señor de la casa de la luna, príncipe heredero de la casa del Oeste, violación de contrato, difamación, engaño, estafa, usurpación, y corrupción de menores. Es el resumen de los cargos contra esta mujer — Resumió el Youkai extendiéndole una copia del documento al abogado de la casa de la Luna quien se lanzó a leerlo por completo
— El templo de esta mujer — Dijo Irasue con calma mirándolo con un claro deje de aburrimiento.
— Se ha retractado oficialmente repudiándola y arrebatándole toda envestidura en ella, aclaran además que la mujer en cuestión manipuló la situación del contrato, usurpando el lugar de la sacerdotisa elegida por el templo, para incurrir en los delitos anteriormente nombrados — Explicó el NekoYoukai de inmediato. — El templo está siendo cuestionado y estará en observación hasta que se considere que no sea un futuro foco de problemas y a raíz de esto se estarán visitando todos los templos de entrenamiento en toda Asia para asegurarnos que no se repita una acción así a futuro.
— La casa de la luna no estará aportando ninguna ayuda a este templo durante los próximos veintiséis años representando los años de vida actual de la mujer, eso les recordará quien los deshonró y la equivocación cometida contra la casa de este Sesshomaru — Respondió Sesshomaru finalmente.
— La ejecución está programada apenas ustedes estén conformes con los documentos para poder proceder a la cámara — Dijo el NekoYokai asintiendo y sabiendo que si el templo sobrevivía sin la ayuda económica de la casa de la luna y todas las casas Youkai que los seguirían, sería un milagro.
— Estos están conforme — Respondió Sesshomaru secamente deseoso de terminar con aquello lo más rápido posible.
Tras la firma de cada uno de los documentos, tal como lo había informado el Nekoyoukai fueron escoltados a la cámara, donde con testigos humanos, Youkai, Hanyou frente a los medios de comunicación, Kikyo Aragami fue sentenciada a muerte y ejecutada por el lord de la casa de la luna.
=== S S ===
— Esta te nota distraído… No le dirás a tu madre que te afecta la muerte de la avariciosa hembra — Dijo Irasue en tono de afectada mofa, inclinando ligeramente la cabeza hacia la izquierda mirando con aburrimiento a su hijo, ella sabía muy bien que lo único que le estaría molestando a su hijo, sería su breve explicación a ante la corte Youkai, por la muerte de la sucia rata que había exterminado en el supermercado donde trabajaba la miko que tenía la atención de su cachorro, pero a ella le divertía molestar a su solemne cachorro.
— Lastima que no hubo tortura previa — Respondió Sesshomaru con sequedad, internamente consternado por que en efecto le habría gustado torturar a la vil mujer hasta la muerte, solo recordar su ofensa le enfurecía enormemente.
— Querido… ¿Que somos salvajes?... dejamos esa costumbre atrás en los ¿treinta?… además después de los cinco primeros minutos las víctimas se vuelven francamente aburridas, todo ese suplicar aun cuando saben que no van a ser escuchados aburre y el olor a muerte es nauseabundo… y luego dejan de gritar de dolor muy pronto… ya no es como antes que podían durar días — Enumeraba Irasue con un deje de macabra mofa.
— Pero la satisfacción de verlos sufrir… no se llena con una muerte tan rápida, limpia y fácil — Señaló Sesshomaru con un deje de aburrimiento.
— Cierto, pero por otro lado ya saliste de eso y ahora puedes ocupar tu mente en otras cosas. — Comentaba Irasue con afectada despreocupación mirando por la ventana del auto mientras atravesaban el tráfico. — Cosas más agradables como esa Miko por la que por primera vez en muchos siglos mataste instintivamente, seguro la mujer debería estar lo suficientemente halagada y agradecida para darte paso a su cama — Añadió con toda intención, mirándolo fijamente con una ligera sonrisa sarcástica en los labios rojos sangre.
— Este Sesshomaru no hace nada "instintivamente" la basura estaba en el camino de este, nada mas — Respondió Sesshomaru conteniendo la irritación, sabía que su madre se moría de ganas de tocar el tema, solo esperaba que eso fuera suficiente. — Este no espera que la miko entienda, no hay nada que entender, ni le dé a este Sesshomaru paso a su cama como dices — Añadió secamente.
— ¿Crees que la mujer te rechace? Imposible no puede ser por tu aspecto, eres un macho guapo, viril y sano — Señaló Irasue golpeándose la barbilla ausentemente con un dedo mientras lo estudiaba. — Ya… es tu personalidad… querido la mujer no se meterá en tu cama si sigues comportándote así.
— Ya que estas tan interesada en ella, te complacerá saber lo que la mujer dice sobre ti madre. — Dijo Sesshomaru conteniendo un gruñido de exasperación ante las palabras de Irasue, esperando distraer su atención con aquel comentario.
— ¿Oh, ya estamos dispuestos a compartir lo que la miko opina? Pero… no la deseas claro… hnn, habla entonces cachorro sorprende a esta tu madre — Dijo Irasue enarcando una platinada ceja y mirándolo con la expresión en blanco y los ojos dorados brillantes de mofa y risa, demostrándole que aquello no había sido su mejor idea del día.
— La mujer opina y este cita textualmente que "eres la hembra más hermosa que ha visto en su vida" aunque solo te ha visto en televisión y en libros — Respondió genuinamente curioso de saber que reacción tendría su madre. Su madre lo miró fijamente como buscando algo en sus ojos que aparentemente encontró y echó la cabeza delicadamente hacia atrás y rio genuinamente complacida.
— Querido… esta es tu madre, esta se encargó de heredarte lo mejor, de lo mejor de sus genes… así que esta Irasue no podría ser otra cosa que "perfecta" esta supone que no tiene que señalar de donde viene tú perfección o ¿sí? — Respondió Irasue dedicándole una diminuta sonrisa coqueta — Además… si la miko puede ver la perfección de esta tu madre, entonces puede ver tu perfección también querido, no todo está perdido para ti, si tan solo cambiaras un poco esa aptitud.
— Este supuso que dirías algo entre esas líneas — Admitió Sesshomaru riendo por lo bajo, mientras el auto se detenía en el estacionamiento de la torre Taisho donde él se bajaría.
— Hnnn escucha a tu madre cachorro, cuando un macho le dice a su madre de las opiniones de una hembra sana y lista para recibir cachorros, es porque le importa y tiene su atención, ¿A qué nivel? Eso es para ti averiguarlo y para esta enterarse eventualmente y esta debe señalar que esta es la primera vez que le informas a tu madre sobre la opinión de una hembra… — Dijo Irasue sosteniendo la mano de Sesshomaru impidiéndole salir del auto, mientras lo miraba fijamente a los ojos. — No, los deseos de la difunta Arashi sobre lo que habría deseado hacerte no cuenta como opinión, teniendo en cuenta que no había opinión alguna en sus palabras, y eras un joven cachorro y la hembra terminó dispersa en partículas por el salón de té de tu padre... fue una lástima… esta favorecía ese salón de té… en fin analiza bien tus acciones cachorro — Añadió Irasue dejándolo ir dedicándole una ligerísima sonrisa satisfecha, tal vez ante el recuerdo de la difunta Inuyoukai hembra que había intentado arrastrarlo a su cama siendo aún más joven que Inuyasha, y había cometido la estupidez de manifestarlo abiertamente, y cuando el inocentemente había repetido frente a su madre lo que la hembra había dicho, Irasue había pulverizado a la hembra en tantas partículas que jamás había sido posible darle una verdadera sepultura, pues nunca se encontraron "partes" suficiente que devolver a su familia caída en desgracia con sus acciones.
Así como habían ido a presentar su exposición final de historia del diseño gráfico, Sango y Kagome (prácticamente arrastrándose hacia los salones de clase resoplando maldiciones con el aliento entrecortado, a fuerza de pura terquedad) habían presentado exámenes y trabajos finales recibiendo las calificaciones esperadas y finalizando el semestre oficialmente, para la paz mental de Sango que no hacía más que contener el aliento y sufrir un pequeño ataque cardiaco cada vez que Kagome se obligaba a subir un escalón mas o se tambaleaba sobre sus pies y la paz mental y satisfacción de Kagome, quien estaba decidida a que ambas cumplieran esa meta en el tiempo acordado, después de todo ellas habían pausado sus planes durante un año completo mientras cuidaban del negocio de Hina, y ella no estaba dispuesta a retrasarse más de lo necesario.
=== S S ===
Kagome estaba que bailaba de la alegría y de haber podido hacerlo sin el riesgo de terminar aterrizando sin ceremonia sobre su cara y posiblemente (con su suerte) deshaciendo los puntos internos de su herida, habría bailado aquella mañana cuando junto a Sango fue hasta la clínica a que le retiraran la incómoda férula y los puntos externos.
Mientras ambas estaban en la sala de espera, Kagome había visto a una variedad bastante amplia de pacientes entrar y salir del lugar, desde un par de cachorros de Hanyou serpiente tan jóvenes que uno de ellos aún no había echo su primer cambio de piel y se veía la fina capa de escamas ligeramente rugosas por encima de la nueva piel ligeramente verde, mientras su madre una tímida mujer humana de cabellos marrón oscuro y ojos café y junto a ella estaba su compañero, un Youkai serpiente alto de cabellos verde oscuro casi negro, de piel ligeramente bronceada y con un brillo ligeramente verde en él, y de ojos amarillo y verde eléctrico como la mayoría de los Youkai serpiente, que cargaba a la gemela profundamente dormida y a media fase del cambio de piel, también esperaban su turno para la primera cita pediátrica de los cachorros.
O la Youkai pantera seguida de dos cachorros Kitsune de fuego atascados en una transformación que los tenia unidos por las colas de pantera rosa y les había dado un ojo extra en medio de las frentes y un par de enormes orejas de conejo rosa sobre las cabezas pelirrojas que eran tan largas que las arrastraban por el suelo mientras se miraban entre ellos maravillados con aquella trasformación, que por lo que ellas pudieron ver estos seguirían intentando y la usarían para alguna travesura como todos los Kitsune.
Al final, cuando Kagome le había llegado el turno de pasar había visto suficientes pacientes humanos, Youkai y Hanyous para saber que las tres razas existentes tenían una cosa en común "los hijos, su cuidado, protección y las continuas travesuras de los niños eran irónicamente muy similares mas no iguales, porque un ser humano no cambiaba de piel como un Youkai o Hanyou de serpiente o Ryu, ni se transformaba como los Kitsune, ni tenían una cola con vida propia, ni los Youkai dentaban igual que los humanos, o se metían alguna cosa extraña en la nariz, o se tragaban una moneda que requería una cirugía para extraerla, ni se quebraban los huesos con la facilidad de un ser humano, y aun así cada necesidad médica había tenido la misma reacción de sus padres, lo cual demostraba que al final no eran tan diferentes unos de los otros "
Cuando retiraron la férula Kagome casi se echó a llorar del alivio, aquella cosa era simplemente incomoda y se clavaba en todos lados (aunque en efecto mantenía el área afectada y en proceso de curación libre de movimiento y protegida) y cuando retiraron las gazas (que Sango insistía en cambiar ella y solo ella) Kagome se había mirado en el espejo que le habían dado en el consultorio sorprendiéndose al ver que a diferencia de lo que había creído no le quedaría cicatriz alguna, fuera de su capacidad para sanar rápido.
Al parecer alguien había ordenado que la herida fuera cerrada por un cirujano plástico Youkai, con hilo de seda de araña Youkai y cicatrizantes Youkai, dejando su piel como si jamás hubiera tenido un hoyo del tamaño de una moneda de cinco yenes y con varios centímetros de profundidad hasta el hueso, su piel solo se veía ligeramente enrojecida en el área de la antigua herida, que con los días terminaría sanando por completo sin dejar rastro alguno.
Ella no estaba muy segura de querer saber de dónde habían salido todos aquellos cuidados médicos, que eran cuidados caros que su seguro a pesar de ser muy bueno no cubría, ya averiguaría aquello después porque con todo y el retiro de férula y las buenas noticias de la evolución de su herida, no podía cantar victoria, Kagome tendría que guardar reposo y seguir tomando sus medicinas por diez días más y nada de levantar peso o hacer movimientos bruscos solo por precaución durante los próximos dos meses y ella ya estaba subiéndose por las paredes ante la perspectiva de estar en reposo las próximas veinticuatro horas, ni hablar de dos meses completos de moverse con "cuidado" Sango la volvería loca y ella le devolvería el favor enloqueciéndola tratando de hacer todo lo que no debía hacer.
=== S S ===
— Eso quiere decir que me merezco un helado San-san un ENORME helado, vamos a casa y aliméntame, rodaré felizmente por el apartamento a base de helado — Dijo Kagome riéndose mientras se cerraba el cinturón de seguridad por primera vez en más de tres semanas, después de salir finalmente de la consulta médica, sin importarle el fajo de recetas médicas e instrucciones que debía seguir para sanar completamente, ella estaba demasiado feliz ahora que la férula se había ido, y ya no se le clavaba por todos lados (sin recordar lo que habían sufrido para lograr meterla en el auto aquella mañana) como para ser magnánima y olvidar los cuidados que tendría que seguir cumpliendo.
— Ya no tenemos helado, recuerda Kag tenemos más de tres semanas que no compramos nada y no, tú NO puedes ir a comprar NADA señorita — Dijo Sango cortándole las claras intenciones y lanzándole una mirada decidida a no dejarse coercer en ese punto, Kagome durante su convalecencia había estado irritable y malhumorada gracias al aburrimiento y la inactividad del reposo y los había tenido a todos subiéndose por las paredes para asegurarse que ella no hiciera cosas que se suponía que "No. Debía. Hacer." Pero ella terca hasta la muerte seguía intentando hacer algo… lo que fuera, para matar el tiempo, con seguridad todos ellos tenían canas verdes gracias a ella.
— Malvada… solo quiero helado con chocolate mucho, muchooooo chocolate — Dijo Kagome mirándola fijamente con los ojos de cachorro apaleado, muy brillantes con lágrimas de cocodrilo ante la idea de un banquete de helado y chocolate y el labio inferior temblando en un monumental puchero infantil.
— Loca, vamos Miroku y Sesshomaru están en el estacionamiento esperando por nosotras — Dijo Sango risueña y conteniendo una carcajada cuando Kagome gruño audiblemente ante sus palabras, manejando los últimos kilómetros que faltaban y entrando en el estacionamiento donde vieron estacionada (en el sitio extraoficialmente de costumbre) la camioneta blanca de Sesshomaru.
— Bueno días Kagome-san es bueno verte sin la férula finalmente — Saludó Miroku sonriéndole con maliciosa indulgencia, mirándola de los pies calzados con zapatos bajos corte bailarina, hasta la coronilla de la cabeza, verificando con demasiado interés su aspecto, haciéndola poner los ojos en blanco conteniendo las ganas de golpearlo sabiendo que aun con lo débil que se sentía físicamente, no le haría mucho daño y por lo tanto no habría sido satisfactorio golpearlo.
— Buenos días Miroku-kun, créeme me siento mucho mejor sin esa trampa constrictiva gracias, aunque no me caería mal una buena dosis de energía para variar — Contestó Kagome con sinceridad. — Sesshomaru-san — Saludó al Inu inclinando su cabeza hacia el notando que aquel día el macho había regresado a la costumbre de usar sus trajes de tres piezas.
— Taijiya, Miko — Saludó él a su vez en su acostumbrado tono serio, ya ellas no se molestaban en rectificarlo, él había señalado en uno de los primeros días de convalecencia de Kagome, que ellas eran lo que eran y el no podía hacer más que reconocer lo que ellas eran, y decidieron simplemente dejarlo estar, por ahora.
— Vamos subamos antes de que Kagome empiece a llorar por helado — Dijo Sango risueña, mientras Miroku y Sesshomaru les dedicaban una mirada cargada de confusión, o al menos Miroku mostraba aquel sentimiento, con Sesshomaru solo quedaba adivinar el macho era difícil (casi imposible) de leer.
— Y chocolate mala hermana, no puedes bajo ningún concepto nunca jamás olvidar, a mi único y verdadero amor "el Chocolate" — Dijo Kagome burlándose de sí misma mientras entraban al ascensor y Sango accionaba el piso correspondiente, riéndose abiertamente de ella. — Aun no puedo creer que no tengamos helado — Se quejó Kagome genuinamente contrariada de saber que no tenían helado y habían roto por completo sus rutinas de compras semanales desde que descubriera la magia de los cupones, lo que quería decir que los productos en la despensa habían bajado en número y tenían que reponerlos.
— YA, ya... Está bien, me cambio recojo la carpeta y ME voy a hacer la compra y a traerle a su alteza su amado helado — Dijo Sango mientras subían poniendo los ojos en blanco en plan de mofa pero sonriendo de igual manera, en realdad a ella le gustaba tener la oportunidad de consentir a Kagome, porque generalmente era Kagome quien las consentía a ella y a Kirara, aunque sinceramente no deseaba volver a pasar por algo así para tener que cuidar de ella, con una vez era más que suficiente.
— ¿Podría ir contigo mi querida Sango? — Preguntó entonces Miroku ganándose dos pares de ojos que lo miraron perplejos antes de mirarse entre ellas y pestañear un par de veces con muda perplejidad, prácticamente hablando en silencio entre ellas en un leguaje que ninguno de ellos podría descifrar o entender.
— Supongo que si… ¿Kagome? — Contestó Sango dudosa mirado a Kagome mientras las puertas dobles de ascensor se abrían y entraban al apartamento donde vivían, después de todos retirarse los zapatos frente a la zapatera y cambiarlos por las pantuflas de estar en casa, Sango ayudó a Kagome a entrar y sentarse en los muebles de la entrada, a pesar de que ella podía pasar más tiempo activa sin agotarse o dormirse cuando menos lo esperaban, aún faltaban unos días mas para estar oficialmente como nueva, aunque tuviera que cumplir con los cuidados recomendados por el sanador, pues sus mismos poderes de sacerdotisa estaban sanándola poco a poco.
— Claro… ve tráeme la lista y la carpeta y cámbiate para que vayan a hacer la compra y traigan mi amado helado y mi chocolate — Dijo Kagome con aire imperioso observando a Sango echarse a reír, asentir con solemne mofa y casi correr buscando la pesada carpeta de cupones donde estaba también la lista de la compra pospuesta por semanas y retirarse a su habitación bajo la mirada pensativa de Kagome.
— ¿Qué es esto? — Preguntó Miroku desconcertado viendo la pesada carpeta de cuero que Kagome estaba maniobrando sobre la mesa y sin hacer esfuerzos, so pena de que alguno de ellos le hiciera arder las orejas a regaños, mientras Kagome abría la carpeta repleta de cupones recortados y ordenandos sacando una hoja con la lista de compra y un bolígrafo.
— Esto es el secreto de nuestro éxito en la vida Miroku-san, nuestro sistema de compras por cupones y puntos de cliente — Dijo Kagome escaneando la lista y sacando los cupones ya apartados para aquella compra y buscando nuevos cupones para las cosas que ella iba a agregar.
— Yo no sé nada de eso, ¿Y tú Sesshomaru? — Preguntó Miroku desconcertado, si bien el las había investigado y sabía que eran "cupón maniacas" el no entendía para nada de que se trataba realmente todo el asunto de los cupones.
— Anualmente se imprimen millones de yenes en cupones que rara vez la gente usa, asumo que deben ser estos — Señaló Sesshomaru haciendo un ademan general a los cupones que Kagome estaba contando con experta rapidez mientras sacaba cuentas en una calculadora que estaba dentro de la carpeta y agregaba o quitaba cupones antes de añadir un artículo más a la lista con la cantidad.
— Miroku… Voy a decirte esto una sola vez mas y espero por tu bien que me escuches y obedezcas sin dudar — Dijo Kagome con fría solemnidad entonces, dejando los cupones de lado y mirándolo con profunda seriedad, Miroku se tensó de inmediato y miró a Sesshomaru que la miraba con atención. — No… no lo mires a él, esto es entre tú y yo y no estoy desconociendo su posición como el Alfa de Miroku en ningún momento Sesshomaru-san, Yakko-sama — Dijo Kagome ganándose solo un ligero asentimiento de Sesshomaru con los ojos dorados rojizos; Yakko estaba muy presente en ese momento.
— Usted dirá entonces Lady Kagome — Dijo Miroku comprendiendo que la mujer estaba hablando muy en serio y estaba tomando su posición de hembra alfa con todo el peso que correspondía en ese instante, él sabía que aquel momento llegaría y que las palabras que le dijo en la clínica eran solo el preludio de aquel momento.
— Sango te quiere y por lo que he visto de ti puedo decir que también la quieres, pero eso para mí no es suficiente, teniendo en cuenta y me disculpara Sesshomaru-san, lo sucedido entre sus tíos años atrás, e incluso tu propio comportamiento pervertido y libertino, así que te diré esto… si tú le haces daño a Sango, yo te haré mucho daño a ti, si ella llora-una-sola-lagrima por ti, yo hare mi mejor esfuerzo para que tu llores lágrimas de sangre, así sea lo último que haga en esta vida ¿Te queda claro? — Dijo Kagome secamente mirándolo a los ojos con autoridad y mucha seguridad en lo que estaba diciendo, porque ella ciertamente cumpliría sus amenazas, sin importarle que los ojos de Miroku se tornaran rojos ante ella.
— ¿Y que te hace pensar que puedes ordenarle a este Hiro, o que puedes hacerle daño Miko-san? — Preguntó la bestia de Miroku con la voz rasposa, Kagome dejó ir entonces todo el peso de sus poderes espirituales ahora sin sello alguno reteniéndolos, aplastando con ellos a su único objetivo donde estaba sentado haciéndole imposible levantarse, y haciendo que finalmente derrotado la bestia descubriera su cuello ante ella desde donde estaba aplastado y prácticamente inmóvil en el sillón donde estaba sentado.
— El hecho de que según sé, puedo purificar tu trasero pervertido a contacto si llegas a hacerle daño a mi hermana Hiro-san — Dijo Kagome retrayendo su Reiki y colocando su mano en el cuello descubierto de Miroku en señal de sumisión. — Sango es mi hermana, por ella mataré y comeré del muerto y luego me iré feliz directo al infierno silbando "Under pressure"
— Este Hiro solo ve a la dulce Sango, como su compañera en todos los sentidos Kagome-sama — Dijo la bestia reconociéndola como hembra Alfa antes de retraerse, dejando a Miroku sonriendo tontamente tras sí. — Sango-chan es la única para mi Kagome-sama, algún día le explicaré por que, ahora mi dama se acerca y asumo que no quiere que nos vea "discutiendo" mi futura fidelidad. — Dijo Miroku sonriéndole tentativamente, aun temblando internamente con el terrible poder de la mujer que solo había encontrado una sola vez en su vida y estaba seguro que incluso Midoriko-sama era un poco más débil que la mujer frente a él.
— En efecto, aun así… estas advertido Houshi… yo podría hacer de tripas corazón y no estoy por debajo de purificar tus testículos y todo lo que viene con ellos, si le das dolores de cabeza a Sango ¿Entendido? — Dijo Kagome con engañosa y empalagosa dulzura mientras Miroku palidecía mortalmente y asentía con rapidez, e incluso Sesshomaru tragaba fuerte ante la clara amenaza — ¡Bien!... mis cupones — Añadió Kagome cantarina, sonriéndole como una niña ante un enorme tazón de dulces y regresando a sus cupones.
— Sesshomaru… ella da mucho miedo… tanto o más que Irasue Obachan y eso es decir mucho — Dijo Miroku tragando fuerte, mientras Sesshomaru asentía ausentemente mirando a Kagome contar sus cupones con una ligera sonrisa en los labios, sintiendo un renovado respeto por la hembra frente a él, cada día le era más difícil verla como una simple mujer humana, porque realmente ella no lo era, una miko como ella jamás podría ser "simple" en ningún sentido de la palabra.
— Hey, a ver que más agregaste — Dijo Sango animadamente dejándose caer junto a Kagome y empezando a contar con alarmante rapidez junto a ella los cupones, era obvio que ahora que no había ningún peligro en la salud de Kagome, Sango estaba más tranquila y relajada alrededor de ellos.
=== S S ===
— Recuerda tener paciencia — Decía Kagome con aire conocedor — Miroku-san jamás ha comprado en su vida con cupones, así que si no traen todo hoy no hay problemas compra lo que puedan pero trae mi helado San-san tengo una baja de helado con chocolate en sangre y vienen los días rojos, sin chocolate ambas nos mataremos mutuamente y acabaremos con el mundo en el camino — Añadió con solemnidad dejándole la carpeta a Sango y entregándole su identificación y su tarjeta de puntos.
— Cierto… Helado y chocolate "prioridad" — Dijo Sango solemne antes de despedirse y salir de allí con Miroku cargando la pesada carpeta como si nada.
— Sesshomaru-san sé que no eres especialmente conversador, pero hoy estas particularmente silencioso, ¿Sucede algo malo? — Preguntó Kagome mirándolo preocupada, el macho estaba poniéndole los nervios de punta.
— No es nada, solo que este Sesshomaru se ha percatado de que no sabe nada de tu familia, tus padres y los de tu hermana — Respondió el tomando una decisión después de la última visita de su padre aquella mañana después de su visita a la corte Youkai, que aún lo tenía destilando veneno literalmente, teniendo en cuenta de que Jaken tenía que remplazar su escritorio (y todo sobre el) para el día siguiente a más tardar.
— Tuve dos maravillosas mujeres que me criaron y me dieron todo el afecto que un hijo puede desear, sus consejos han sido las máximas que han regido mi vida y la base de las reglas que nos han mantenido vivas a Sango y a mí hasta ahora, fuera de su amor Yuri-san me legó este edificio y dinero, Mina mucho afecto y al final dinero inesperado, también me dieron estudios, un numero razonable de promesas que he cumplido a cabalidad, de las que Sango también heredó su parte a través de mí, ambas me dejaron dulces recuerdos, amor y muchos consejos — Dijo Kagome con calma comprendiendo perfectamente al Inu Youkai, Sango eventualmente formaría parte de su manada y él no sabía nada de ninguna de ellas.
— ¿Tus padres biológicos y los de Sango? — Insistió el mirándola con atención, tratando de nos desviar su mirada por la figura de la mujer, como se había encontrado haciendo sin notarlo siquiera.
— No sé nada de mis padres biológicos, más que fui rechazada por mi "encantadora" madre biológica a favor de su círculo social y la vida cómoda a la que estaba acostumbrada — Dijo Kagome con marcado rencor — Y de mi padre… que nunca supo nada de mí, sé que era un importante diplomático Noruego y nada más, de Sango no puedo decir nada, eso le corresponde a ella explicarlo cuando esté preparada y no antes — Respondió Kagome con calma poniendo énfasis en que Sango debía estar preparada para hablar advirtiéndole silenciosamente que no la presionara.
— ¿Cómo llegaste a manos de estas mujeres que te criaron? — Preguntó Sesshomaru sintiendo un golpe de frustración, hallándose en un callejón sin salida y sin ninguna respuesta satisfactoria.
— No lo sé, ellas nunca lo dijeron y yo nunca quise saberlo, en lo que a mí respecta mis padres biológicos no importan, no existen, Mina y Yuri lo fueron y lo son todo para mi desde que nací siendo una humana mestiza, hasta los ocho años cuando Mina murió — Dijo Kagome alterada levantándose con tanta rapidez del sofá que termino pálida, con los ojos cerrados y mareada justo donde estaba.
— No es la intención de este alterarte Miko, este solo necesita saber— Señalo el levantándose también percibiendo el malestar de la mujer.
— No me gusta hablar de ellos, para mí no existen, no importan. Mina y Yuri me dieron un nombre y sus apellidos e hicieron por mi todo lo que pudieron, que fue mil veces más que lo que ella hizo por mí, ellas son mis madres y mis padres son todo para mí, Hina-sama es como mi madre también, ella salvó mi vida en tantas maneras que nunca podré pagarle, tengo una vida, tengo a Sango, a Kirara a mis amigos pronto un título universitario y un negocio propio… lo demás no importa para mí, estoy bien, estoy feliz de esta manera — Dijo Kagome respirando profundamente y apartándose de el sin verlo, poniendo distancia y la isla de la cocina entre ellos, mientras empezaba a preparar algo sencillo y que no necesitara de mucha fuerza física para hacer el almuerzo.
Ella desde siempre que podía recordar evitaba pensar en sus padres, especialmente la mujer que la había traído al mundo (porque ella no podía siquiera pensar en la mujer como su "madre" todo en ella se revelaba contra eso) y que ahora el curioso macho preguntara con insistencia sobre ellos la hacía sentirse amenazada y a la defensiva, ella no quería saber nada sobre ese tema.
— Dijiste que Mina-san murió cuando tenías ocho años, ¿Quién cuido de ti entonces, te quedaste con algún familiar de la mujer que este Sesshomaru tenga que contactar en el futuro? — Preguntó Sesshomaru ahora con curiosidad, viéndola trajinar por la cocina con preocupación, él sabía que ella debía seguir guardando reposo y no debía hacer esfuerzos ni movimientos bruscos, él se había encargado de hablar con el sanador que la había atendido y estaba muy bien informado de su condición.
Entonces Kagome empezó a reír y el sintió todos los vellos de su cuerpo ponerse de punta al registrar aquel sonido profundo y lleno de burlesca y profunda amargura emanar de ella como viciosas olas, completamente opuesto y antinatural en una mujer como ella, dentro de su mente Yakko gruño alterado también ante el antinatural y amargo sonido, que proviniendo de ella parecía ser una verdadera blasfemia.
— ¿Por qué quieres saber todo esto de mí, que tanta curiosidad tienes por saber de mí? — Preguntó Kagome finalmente después de silenciar su ataque de "risa" mirándolo exasperada, maldiciendo mentalmente cada hebra de plata perfectamente colocada sobre su cabeza y la línea de aquel traje gris de tres piezas que solo enfatizaba aún más su masculinidad, abofeteándose en su fuero interno cuando comprendió tardíamente que su mente estaba vagando por encima del cuerpo "perfecto" del condenado macho Inu Youkai frente a ella.
— Serás manada, también es necesario saber todos los pormenores de tu vida para poder defenderte en caso de que sea necesario, es algo protocolar — Explicó Sesshomaru sabiendo que parte, solo estaba aprovechándose en particular de esa cláusula legal de las manadas para investigar a la mujer.
— No necesitas saber nada mas de mí, porque no seré parte de tu manada ya te lo dije, es más igual sabrás algo de mi cuando Sango decida contarle su vida a Miroku, entonces yo contaré la parte que me toca contar y nada más, la historia de mi vida no es importante Sesshomaru — Respondió Kagome colocando una olla vacía sobre la hornilla más cercana, justo cuando exasperado y rebasando el límite de su infinita paciencia finalmente, Sesshomaru enroscó sus manos en la cintura de Kagome y la levanto sentándola en la isla atrapándola allí con su cuerpo, ignorando el grito ahogado de sorpresa que ella dio ante sus acciones.
— Tu historia es importante para este Sesshomaru Miko, tu estas estrechamente ligada a la Taijiya y la Taijiya a ti y por qué definitivamente vas a ser parte de la manada de este Sesshomaru, lo quieras o no vas a pertenecer — Dio Sesshomaru con los ojos entre rojos y dorados antes de tomar el rostro de ella en sus grandes manos y atraerla hacia el poseyendo su boca y besándola con toda la furia mezclada con la pasión, que ella le inspiraba acallando la protesta que veía venir, saboreando sus labios y el interior de su boca ganando acceso cuando ella dejó escapar un exclamación de sorpresa, y someterla a la furia que lo atravesaba con su negativa mientras Yakko rugía su victoria, antes de ella titubear y ceder y devolverle el beso, hundiendo sus manos en sus cabellos platinos liberándolo de su cola baja.
Dentro de él Yakko aullaba a toda voz deleitándose con el sabor de la mujer y el parecía no poder tener suficiente y solo cuando ella gimió adolorida y el sonido del celular de él interrumpió la densa neblina de deseo que los envolvía con el delicioso olor del deseo de ella inflamaba el suyo casi dolorosamente flotando burlonamente alrededor de él, fue entonces que Sesshomaru recordó que apenas tres semanas y media atrás, ella estaba en terapia intensiva y aun no se podía quedar sola por lo débil que estaba por la pérdida de sangre, Sesshomaru maldijo internamente su descuido saboreándola una vez más antes de dejarla ir y respirar profundamente mientras el celular empezaba a sonar una vez más.
Por su parte Kagome estaba hundida en el intenso deseo que la envolvía aferrándose al cuerpo de macho frente a ella como su única ancla Esto está maaaal… taannnn malll Pensó justo cuando el sonido del teléfono de Sesshomaru atravesó por completo la neblina de excitación que la tenía atrapada, dándole el empuje necesario para separarse de él mirándolo a los ojos rojo/dorado atolondrada y con los labios inflamados y palpitándole como un corazón por la intensidad de beso.
— Taisho — Prácticamente Gruño Sesshomaru mirando fijamente a Kagome que a su vez lo miraba perpleja cubriéndose los labios rojos e inflamados con el dorso de la mano temblorosa, antes de apartar la mirada sonrojada y cubrir su adolorido hombro izquierdo con su mano derecha, y empujándolo levemente tratando de sacarlo de entre sus piernas donde él la mantenía presa sobre la isla, logrando que el gruñera por lo bajo y presionara aún más su cuerpo contra el de ella, manteniéndola efectivamente en el lugar donde estaba. — Estaba en el servicio, por eso no escuchó el teléfono este estaba a punto de informarle. — Dijo el antes de entregarle su teléfono a ella.
— ¿Mo… Moshi moshi? — Dijo ella desconcertada y muy mortificada sosteniendo el carísimo teléfono casi con temor a romperlo. — Oh Miroku-san… hem si estaba en el servicio… dime que sucede — Contestó mortificada colocando su mano derecha en el amplio pecho de Sesshomaru manteniéndolo lo más lejos que podía de ella y empujando inútilmente, pidiéndole en silencio que se moviera mientras escuchaba ahora a Sango preguntarle que sabor de helado llevaban porque el sabor de costumbre no estaba de oferta, pero había otro más que ella podría preferir, luego de responderle cortó la llamada y le entregó el teléfono a Sesshomaru sin mirarlo a los ojos. — Por favor… apártate — Pidió Kagome con toda la calma que pudo reunir.
— Este Sesshomaru, se disculpa por lastimarte — Dijo el acariciando con cuidado su hombro izquierdo, deslizando con sumo cuidado sus dedos por la zona donde había estado la herida que podría haberla matado entonces.
— Disculpa aceptada, ahora quiero bajar de aquí hacer algo de almuerzo y hacer como que nada de esto sucedió si no te importa — Dijo ella sin mirarlo, demasiado mortificada para enfrentarse a lo que había ocurrido entre ellos y que ella había permitido, aquel macho era complicado y ella se por si era complicada, aquello era definitivamente muy mala idea.
— ¿Por qué hacer como si nada hubiera ocurrido? — Pregunto él desconcertado, profundamente irritado por sus palabras y herido por su obvio rechazo, el jamás había sido rechazado por ninguna hembra antes y era un golpe a su amor propio que ardía como el ácido del que él era portador, en una herida abierta en carne viva.
— Por qué… ¿De verdad me preguntas por qué? Déjame bajar por favor — Dijo Kagome con incredulidad y un borde de histeria en la voz, que lo empujó a cumplir con su petición llegando al punto de bajarla el mismo deslizándola contra su cuerpo hasta dejarla sobre sus inestables pies.
— Este Sesshomaru quiere entender Miko — Señaló el, genuinamente desconcertado mirándola abrir y cerrar la boca un par de veces antes de volverse hacia los utensilios apilados junto al lavaplatos escurriéndose.
Mientras tras elegir, ella abría el grifo y empezaba a llenar la olla sobre la cocina con la ayuda de un recipiente más pequeño con el que podía cargar una cantidad aceptable de agua, sin lastimarse ni ponerse en ridículo cuando simplemente no pudiera levantarlo, sin decir nada por un par de minutos hasta que lleno la olla y la tapó tras encender la hornilla, maldiciendo mentalmente su debilidad física.
— Tú no eres un hombre común y silvestre, diablos no eres un macho común y silvestre, eres un príncipe y señor cardinal, "La casa de la luna gobierna todo bajo ella, todo bajo el cielo", incluso con la perdida "virtual" e ilegal de la casa del Oeste, eres por derecho propio no solo un simple lord cardinal, lo cual de por si es malo… sino rey por derecho propio lo cual es aun peor, no es buena idea, las cosas con la realeza, nunca son simples, nunca son fáciles y no es buena idea, los plebeyos siempre terminan en el fondo del infierno bajo una pila de porquería, tan destrozados que nunca pueden ser lo que fueron una vez las cosas terminan, y todo se va a la mierda — Dijo Kagome secamente, apartándose de él y alejándose hacia la nevera de la que empezó a sacar ingredientes para una pasta con carne molida y una ensalada cesar, bajo la mirada dorada rojiza de Sesshomaru y se preparaba para empezar a cortar los aliños.
— Este no ve el problema — Dijo finalmente haciéndola tensarse deteniéndose a medio camino de cortar los aliños para la carne que había apilado junto una enorme tabla acrílica con una ridícula col sonriente.
— Pues yo sí, déjalo estar Sesshomaru-san, déjalo estar — Dijo Kagome concentrándose en preparar el almuerzo, mientras Sesshomaru la miraba fijamente y sin pestañear dándole muchas vueltas a las palabras de la mujer, mientras Yakko analizaba todo lo que ella había dicho también.
Ellos debían admitir que no todos los días su sangre real apartaba a una mujer de él, por el contrario desde que podía recordar, aquello por el contrario solía atraer a las hembras de la raza que fueran en hordas con la esperanza de que el tomara alguna como compañera, y aquí estaba esta mujer poniendo distancia entre ellos y el deseo que ambos compartían, rechazándolo por la misma razón que otras lo habían perseguido por siglos, era irrisorio e inaudito desde el punto de vista que el pudiera tomar.
Horas después mientras agregaba las hojas de romero y la pisca de albahaca Kagome lanzó una disimulada mirada hacia la isla donde Sesshomaru revisaba su teléfono mirándolo con tal intensidad que a ella no le habría extrañado que el aparato electrónico se derritiera entre sus manos, entonces ella agregó una pizca de pimienta negra y se volvió hacia la pasta ya lista para colar, más cuando fue a levantarla el estallido de dolor en el brazo izquierdo fue tal que no pudo contener el gemido lastimero ni la ola de náuseas y debilidad que la asalto de golpe.
— Terca mujer, nada te cuesta pedir ayuda — Dijo Sesshomaru en su oído y apareciendo de inmediato junto a ella, colocando su mano grande e increíblemente caliente sobre el hombro aun sensible que latía dolorosamente e increíblemente calmando la ola de dolor que le había robado el aliento, antes de apartarla con suma delicadeza y empezar a colar la pasta ante sus atónitos ojos. — Este Sesshomaru no es ningún inútil Kagome, este sabe hacer muchas cosas — Añadió el con un tono de voz ronco y bajo que le hizo encoger los dedos dentro de las pantuflas de andar por la casa.
— Supongo… — Dijo ella pasándole la margarina de la que el tomo una porción y empezó a mezclar la pasta con soltura nacida de la experiencia. — Yo… voy a cambiarme — Dijo Kagome huyendo de la cocina sin ver la sonrisilla puramente masculina adornando los labios de Sesshomaru, la mirada orgullosa y conocedora, siguiéndola mientras se retraía a través de las hebras de su cabello platinado aun suelto y aun ligeramente despeinado, allí donde ella había hundido sus manos, y luego ver la tira de seda negra aun en el suelo donde Kagome la había dejado caer al quitársela en el apasionado interludio que habían tenido.
=== S S ===
Al cerrar la puerta tras ella, Kagome se cubrió la cara con las manos asimilando finalmente lo que había ocurrido horas atrás y que ella había evadido alegremente distraída con la cocina.
Él la había besado y vaya que el condenado macho sabia como besar pensó distraídamente mientras los labios que empezaron a latir una vez más como si el macho la hubiera "devorado/castigado" a besos de nuevo, cubriéndoselos con los dedos temblorosos, sabía muy bien que de no haber sido por ese hilo de cordura que aún tenía entonces, y la oportuna interrupción del teléfono de él, ella habría roto su regla de "nada de sexo en el apartamento, para eso están los hoteles" justo en la isla de su cocina, con el hombro adolorido o no.
Entonces horrorizada Kagome se vio las manos desnudas en shock y prácticamente se arrancó la ropa del cuerpo y la echó a la caja de ropa sucia y sosteniéndose de las paredes "corrió" al baño a darse una buena ducha de agua fría, lo último que ella quería era que Sesshomaru y peor Miroku olieran su deseo y excitación. Nota mental, buscarme un amante o invertir de verdad en un maldito vibrador y baterías recargables Pensó sintiendo las garras de la frustración sexual hacer presa de ella.
Cuando minutos después Kagome regresó a la cocina con un par de pantalones de algodón gris oscuro anchos y una camiseta de tiros finos verde hoja que rezaba "Drop dead" en letras negras, pantuflas negras y el cabello húmedo cayéndole por la espalda, ignoró por completo la mirada dorada de Sesshomaru brillando con burla y comprensión, y se dedicó a servir la comida de ambos y de Kirara, que en su ausencia había hecho acto de presencia y ahora miraba a Sesshomaru fijamente desde su cojín/trono.
— Este no habría tenido problemas en ayudarte a enjabonarte la espalda Miko — Dijo Sesshomaru varios minutos después mientras comían.
— Mi espalda no habría sido distinta de las otras espaldas que has enjabonado Youkai, a menos que en tu haber tengas algunos machos en tu lista — Señaló Kagome con un deje cínico de burla.
— Este Sesshomaru no tiene esas inclinaciones, este creyó que había quedado claro en la isla de tu cocina, o tal vez necesitemos explicarlo mejor — Señalo el casi sonriendo cuando ella se sonrojo y se negó a mirarlo.
— Ja. Ja. Ja, que gracioso, me muero de risa — Dijo Kagome secamente antes de continuar su almuerzo, negándose de plano a mirarlo y sintiéndolo en cambio a él atravesarla con la mirada.
Tras el almuerzo Kagome estaba genuinamente agotada, se había tomado dos calmantes y esperaba que hicieran efecto, mientras revisaba con obsesiva atención su agenda donde trabajaba en su proyecto de vida/negocio y tachaba algunas cosas que ya había hecho y añadía otras que en el camino había notado que faltaban.
— ¿Ustedes siempre se tardan tanto en comprar? — Preguntó Sesshomaru finalmente cansado de ser ignorado por la terca mujer, Yakko para su alivio había decidido toarse un descanso.
— No, pero Miroku nunca ha comprado con cupones así que era lógico que se tardaran más de la cuenta, esto debo señalar es una prueba/lección de fuego de Sango… y mía claro está — Dijo Kagome con calma cerrando la agenda frente a ella decidiendo que ya había hecho todo lo que podía hacer sobre su lista teniendo en cuenta que no podía salir del apartamento a cumplir la serie de diligencias que tenía que hacer y recostándose del mueble viendo su teléfono un instante y dejándolo de lado al no ver ningún mensaje y solo una llamada perdida de Sango varias horas antes.
— ¿Cómo es eso? — Preguntó el desconcertado, desdeñando mentalmente cualquier "prueba/lección" que aquellas mujeres estuviera haciendo.
— Durante años, Sango, Kirara y yo hemos vivido de los cupones, son una parte esencial e importante en nuestras vidas y nuestro presupuesto gira en torno a ellos, sin ellos dudo que hubiéramos llegado a donde estamos, pero para comprar con los cupones se requiere habilidad, planificación y mucha paciencia, Sango ya pasó esa prueba cuando éramos niñas, ahora estoy segura que ella ha dejado a Miroku al frente de la compra de hoy para que entienda lo que hacemos y sobre todo "por qué" lo hacemos — Dijo Kagome con calma.
— Entonces están probando su paciencia y dándole una lección de sus estilos de vida al mismo tiempo — Señaló Sesshomaru con calma sabiendo que Miroku era bastante paciente y de mente ágil y esa "prueba/lección" sería fácil de superar.
— Puede que para ti sea algo tonto, pero para nosotras tiene un significado de importancia — Dijo Kagome leyendo con claridad lo que el opinaba en la indulgente expresión de sus ojos dorados.
Justo iba a comentar algo sobre eso, cuando el ascensor se abrió y una agotada pero sonriente Sango junto a un muy agotado y triunfal Miroku hacían acto de presencia, rodeados de una enorme cantidad de bolsas y paquetes.
— Aun hay más abajo — Señaló Miroku mirando a Sesshomaru mientras cargaba el montón de bolsas hacia la despensa dejándolo todo frente a la habitación, sabiendo que ellas tenían un sistema de ordenado que él no conocía.
— El helado de su majestad — Dijo Sango cargando dos galones de trece litros cada uno de helado de "oreo" y de "dulce de leche" llevándolos directo al freezer.
— ¿Compraron toda la lista? — Preguntó Kagome genuinamente complacida.
— Por supuesto mi querida dama, y debo señalar que usted mi querida lady Kagome es un genio, Sesshomaru ellas apenas pagaron doscientos yenes en todo esto, ni siquiera el valor de un ticket de metro — Dijo Miroku mirando a su primo arquear una ceja sorprendido viendo la cantidad de bolsas.
— Y así ha nacido un nuevo creyente, vamos traigan el resto mientras les sirvo el almuerzo — Dijo Kagome con calma.
— Esclavista — Dijeron ambo riéndose por lo bajo con ella, mientras se iban una vez más a buscar el resto de las cosas.
— ¿Ves? Él ha entendido una parte de cómo vivimos — Señaló Kagome con calma, mientras iba hasta la cocina y tras recalentar la comida el horno, sirvió para ambos y cuando regresaron descargaron el ascensor esta vez con la colaboración de Sesshomaru y tras dar las gracias se lanzaron a comer.
=== S S ===
— No entiendo cuales el problema, te besó, lo besaste, les gustó y ambos quieren más y tú le pones peros con esa patética excusa de "Eres un príncipe" ¿Blah, blah, blah? no parecen cosas tuyas, además puede que él sea un "príncipe" pero también es un macho de carne y hueso con sangre caliente corriéndole por las venas Kag, lo deseas eso está claro para mí y me molesta mucho tu reacción, jamás te habría tenido por cobarde hermana mía — Dijo Sango aquella noche cuando la interrogó y Kagome le contó lo sucedido.
— Él es un macho "Noble" San-san con la nobleza siempre hay problemas y generalmente los plebeyos son los que pagan las cuentas más caras, no seré la próxima Lady Di gracias… — Dijo Kagome aun sabiendo que Sango tenía razón.
— ¿Y? Miroku también lo es y no te creas que eso supone impedimento para mí, este paseo voy a disfrutarlo el tiempo que dure y creo que va a durar mucho tiempo, él dice que soy su compañera Kag — Dijo Sango entonces mirándola preocupada por su posible reacción, aunque en el fondo sabía que Kagome jamás se interpondría entre su felicidad y ella.
— Lo sé, puedo ver sus almas unidas con facilidad y eso es completamente distinto, una aventura con Sesshomaru está destinada a doler tarde o temprano San-san — Dijo Kagome con calma.
— Si seguro te dolerá todo después del primer round, ese macho te tiene ganas Kagome y tú le tienes ganas a él, nunca antes te has permitido sentir miedo en una relación sea sexual o sentimental, pero a esto le temes — Dijo Sango mirándola a los ojos haciéndola callar con la seria mirada que le estaba dedicando — No Kag, escucha, le temes porque sabes que puede llegar a significar más que las otras relaciones/aventuras que has tenido, le temes por que puede ser "realmente" importante… ¿Y si él es "EL" macho de tu vida y lo estas apartando de ti?... inténtalo, no pierdes nada y ganaras más si es "EL" y si no es, estaré allí para ti con dos galones de helados y chocolate suficiente para que por nuestras venas deje de correr sangre — Dijo Sango con solemnidad.
— Dices que le dé una oportunidad al deseo que sentimos y vea si eso nos lleva más lejos… dices que tengo miedo porque él podría ser importante para mí y lo estoy rechazando… no prometeré nada, pero lo pensare Sango-chan. Ahora vamos a dormir mañana es otro día y seguiré trabajando sobre mi negocio, entrevistare a dos mesoneras más y creo que para fin del mes que viene estaré inaugurando MI&YU librería café — Dijo Kagome con una diminuta sonrisa mientras Sango hacia fanfarrea.
=== S S ===
— Si, simplemente infórmeles que no está en venta y "jamás" estará en venta no importa la cantidad de dinero que ofrezcan — Decía Kagome aquella mañana con un borde de exasperación había recibido por correo varias ofertas de compra por su edificio, de la mismísima casa del Oeste, algunas eran recientes y otras tenían fecha del mismo día en que se hizo lectura a los testamentos de Mina y Yuri, lo cual no solamente la desconcertaba si no que la enfurecía enormemente, y ahora estaba hablando con el asistente del padre de Sesshomaru en persona nuevamente y estaba más que enfurecida indignada ante la negativa de ellos de no aceptar un "no" por respuesta. — Escúcheme amigo, no me interesa quien carajos es su jefe, mi respuesta es no, no-en-esta-vida simplemente no, no estoy vendiendo mi casa, por favor no insistan más — Dijo cortando la llamada y lanzando el teléfono en el sofá más lejos de ella.
— Eso fue bastante claro — Dijo Miroku con burlesco sarcasmo.
— ¿Si verdad? — Respondió Kagome abriendo los ojos azules helados de furia contenida que lo hizo tragar fuerte.
Miroku deseo estar en cualquier lado menos allí, mientras Kagome lo fulminaba con la mirada allí junto a Sango que también fruncía el ceño.
— Pues cualquiera creería que tu tío entendería eso las primeras cinco veces que su maldito asistonto me llamó y le dije que no estoy vendiendo este lugar, pero adivina… no, el siguió insistiendo y esa fue la llamada número quince de este día y si vuelve a llamar te juró que…— Decía Kagome justo cuando el teléfono volvía a sonar, ciega de furia se abalanzó sobre el — ¡ESCUCHAME BIEN MALDITO IMBÉCIL CABEZA DURA DIJE QUE NO, Y NO ES NO, NO QUIERO, NI VOY A VENDERTE EL MALDITO EDIFICIO NI HOY, NI MAÑANA, NI NUNCA, BUSCATE OTRO Y DEJA YA DE JODER! — Rugió Kagome con furia antes de cortar y dejar caer el teléfono en el sofá y volverse justo cuando el teléfono de Miroku sonaba y este contestaba para luego estallar en carcajadas y extenderle su teléfono a una desconcertada y aun furiosa Kagome.
— Se-Sesshomaru… era… quien llamaba… hace un momento — Logró decir antes de estallar en carcajadas seguido por Sango tras un segundo de pasmoso horror, mientras Kagome sentía que la sangre se le iba toda a los pies al punto de tener que sentarse pues sentía que sudaba frio y estaba mareándose.
— Oh… Kami Sesshomaru-san lo siento, lo siento lo sientooooo— Decía Kagome horrorizada y muy avergonzada.
— Este Sesshomaru te recomienda que veas primero quien te está llamando Miko — Señaló Sesshomaru secamente.
— Lo sientooo, es que… no he tenido el mejor día, dime ¿Por qué me llamabas? — Pregunto Kagome finalmente.
— Este quería preguntarte si es aceptable que lleve una botella de vino o dos esta noche — Preguntó Sesshomaru haciéndola recordar que aquella noche finalmente cumpliría con su ofrecimiento de una cena para ellos.
— Claro que puedes, recuerda que es una cena entre amigos Sesshomaru, por favor deja el lindo traje de seda de tres piezas en casa — Dijo Kagome dejando el honorifico de lado después de que el señalara en su oído, que después de haber batallado con su lengua para dominar el beso que compartieron y despeinar su larga melena con sus aventureras manos, ella no podía seguir usando ningún honorifico más que su nombre, a cambio el había empezado a llamarla por el suyo y ella casi deseaba que regresara al honorifico que ahora solo usaba cuando estaba exasperado.
— Si lo deseas este Sesshomaru bien puede visitarte sin ropa Kagome, este está seguro que lo encontraras bastante… educativo — Dijo bajando la voz un octavo haciéndola enrojecer y mirar a Miroku que la observaba muy entretenido obviamente escuchando todo.
— Ja. Ja. ja pervertido, ya veo que es genético — Dijo Kagome secamente antes de cortar la llamada sonrojada y temblando como una hoja al escuchar la baja y sensual risa masculina ponerle los nervios de punta. — Y tú ni una sola palabra Inu-Houshi — Añadió Kagome entregándole el teléfono a Miroku que hizo una señal de cierre sobre su boca sonriente aceptando su teléfono de regreso, y Kagome recuperar el suyo y lanzarse a adelantar la cena.
=== S S ===
Sesshomaru veía sin ver realmente su teléfono, la furia que lo invadía en ese momento era tal, que lo único que deseaba era ir a la casa del Oeste y volver una pulpa sanguinolenta al asistente de su padre en ese momento, era obvio que el macho no se detendría en su afán de conseguir el lugar, y por los gritos enfurecidos de Kagome estaban presionándola intentando quebrar su resolución a bases de sucio y vil acoso, ellos no conocían a la mujer como el para saber que ella no se doblegaría ante ellos ni ante nadie con facilidad, aun así no dejarían de molestarla hasta que eventualmente ella cediera y conociendo las tácticas de su padre ella terminaría cediendo algún día harta del acoso.
Por eso el seguiría su plan de convencerla de venderle a él, a cambio él le quitaría de encima a su padre y sus lacayos y su hermana y ella podrían seguir viviendo en el lugar hasta la eventual muerte de la Miko, y él se regodearía de triunfo justo en la cara de su padre, aunque la idea de la muerte de la mujer le incomodara, sabía que la Taijiya una vez se emparejara con su primo viviría lo que Miroku viviera, pero Kagome envejecería y eventualmente moriría. En un rincón de su mente Yakko aulló largo y tendido un lamento ante la idea de la perdida de la vivaz mujer, que supondría para el mundo y en el fondo admitía que el también lamentaría su perdida.
Mala idea amo… muy mala idea seguir con esto Murmuró Yakko en un rincón de su mente, antes de hundirse en el silencio nuevamente al comprender que Sesshomaru una vez más ignoraría sus opiniones sobre el tema.
— Sesshomaru-sama, aquí tiene la información que pidió — Dijo Jaken entregándole una pesada carpeta antes de retirarse y dejarlo a solas.
Sesshomaru abrió el folio y empezó a revisar cada retazo de información decidido a encontrar algo más sobre la misteriosa Kagome y su hermana adoptiva, leyendo cada párrafo con patente incredulidad conforme avanzaba sin detenerse, ante la búsqueda de lo que quería confirmar y otras cosas que deseaba saber al final sin encontrar nada que pudiera relacionar con Kagome y Sango, aun así desenterrando unas cuantas cosas que el desconocía y seguramente serian interesantes de usar una vez la ocasión se manifestara, los resultados prometían ser… interesantes.
=== S S ===
Mientras la pareja de oficialmente "enamorados" conversaba a media voz en las sillas reclinables del balcón mientras el sol de la tarde caía, Kagome estaba revisando el enrollado de carne que estaba preparando para ella y Sango, mientras los cortes de carne cruda para Sesshomaru y Miroku estaban marinándose lentamente en su salsa secreta que hacia pelearse a sus amigos Youkai y Hanyou carnívoros por sus cortes de carne.
Sango había preparado una enorme ensalada cruda y unos pasteles de arroz horas antes y en la mañana ella había hecho un quesillo acaramelado con su toque de licor para darle esa textura cremosa que le encantaba y un delgado bizcochuelo de vainilla con su baño de sirope y licor que luego había usado de base para el quesillo decorado con caramelo derretido desde el tope hasta la bandeja de cerámica blanca donde estaba servido y permanecía felizmente refrigerado en su nueva nevera, custodiado por ella, Sango adoraba sus postres y ese era su favorito entre todos, por lo que Kagome tenía que custodiar el postre como si fuera las joyas de la corona, Kami sabía que Sango podía comerse el condenado postre ella sola en una sentada.
Para cuando Sesshomaru llegó un par de horas después, la cena y el postre estaban listos para servir y Kagome estaba terminando de cambiarse después de un largo y merecido baño, Kirara había comido temprano y estaba echada en su manta en la habitación creativa descansando feliz de tener su barriga llena.
— Kami como necesitaba ese baño — Dijo Kagome saliendo de su habitación con un vestido de algodón indio azul rey entallado al pecho lleno y suelto hasta los tobillos, cómodas pantuflas negras y el cabello suelto hasta las caderas y un par de sarcillos de estrellas de plata sin maquillaje.
— Y eso que no te vestiste de gala y estas para matar — Silbó Miroku enarcándole las cejas a Sesshomaru que la miraba con los ojos dorados encendidos de deseo apenas contenido.
— Ja, claro Miroku — Dijo Kagome poniendo los ojos en blanco mientras miraba a Sesshomaru y sonreía. — Buenas noches Sesshomaru — Saludó Kagome.
— Buenas noches Kagome, la verdad este cree que Miroku no miente — Dijo Sesshomaru entregándole a Sango las dos botellas de vino que había ofrecido en traer.
— Gracias… creo — Dijo Kagome viendo los pantalones de lino negro y la camisa manga larga purpura claro casi blanco bajo el suéter de cuello v negro con una corbata rojo sangre, el hombre siempre estaba muy elegante vistiera lo que vistiera.
— Kag, tu eres la que sabes cómo vas a servir esto — Dijo Sango arrancándola de su apreciativa contemplación.
— Voy — Dijo con una mirada de disculpa yendo hacia la cocina donde empezó a servir los platos que Sango empezó a llevar a la mesa mientras el vino seguía en la hielera. — Bien lo prometido es deuda — Dijo Kagome una vez todos estuvieron en la mesa.
Durante la cena Sesshomaru la miraba y ella lo miraba a él cuándo creía que ninguno los miraba, a su vez Sango y Miroku se miraban entre ellos y se reían de la aptitud infantil de Sesshomaru y Kagome, para ellos era más que obvia la tensión sexual y la atracción entre ellos, y no entendían por qué no actuaban sobre ella.
— Bien Kag, nosotros nos vamos al cine, o tal vez Ropongi así que nos vemos más tarde. Tal vez… — Dijo Sango con picardía después de ayudarla a lavar, secar y ordenar los platos de la cena y el postre.
— Cuidado en la calle, llámame si te vas a quedar fuera para yo no quedarme despierta y Miroku cuida de ella o te mueres — Dijo Kagome con calma dedicándole una empalagosa sonrisa que solo lograba aterrarlo.
— Si señora jefe — Dijo Sango con un pulcro saludo marcial que hizo reír a Kagome.
— Esta bien lady Kagome, por mi parte la dejo en manos de mi alfa, cuida de ella primo y no hagas nada que yo no haría — Añadió con una mueca maliciosamente pervertida saliendo del lugar con Sango de brazo, Kagome sabía que esa noche Sango no dormiría en casa y solo era el inicio de muchas noches, aquellos dos eran tal para cual y cualquiera con dos ojos podía verlo claramente.
— ¿Tomamos una copa entonces? — Dijo Sesshomaru arrancándola de sus pensamientos.
— Supongo… — Dijo ella extendiéndole su copa casi vacía mientras él le servía.
— Estas hermosa esta noche, más de lo normal o será porque es la primera vez que este Sesshomaru te ve vistiendo un vestido, este tiene una preferencia particular por ellos — Dijo Sesshomaru con calma observándola con atención.
— Gracias… no tengo que decirte que estas muy guapo — Dijo Kagome sentándose en el sofá pensativa mientras él la seguía sentándose junto a ella.
— ¿En qué piensas? — Preguntó Sesshomaru con curiosidad.
— ¿Pescando halagos Sesshomaru? — Rebatió Kagome sonriendo con malicia mirándolo sobre el borde de su copa.
— ¿Entonces estás pensando en este Kagome? — Preguntó Sesshomaru mirándola con atención.
— En realidad estaba pensando en mi negocio, sé que hay cafés/librerías en todo Tokyo y el mío solo será uno más en un montón… Hina siempre ha dicho que mi multifuncionalidad me impide decidirme que negocio emprender y es cierto, aun hoy que trabajo sobre este proyecto no estoy segura de que se sea la mejor idea aunque Hina tiene razón y sé que puedo lograr que funcione, para mí no es algo que me quite el sueño, que me apasione como a Sango el corte y la costura — Dijo Kagome finalmente observando el contenido de su copa antes de darle un trago.
— Ya veo… cuando este Sesshomaru inició sus negocios, el conflicto entre las razas aún estaba reciente, este deseaba iniciar algo nuevo que no tuviera ataduras con la casa de la Luna o el Oeste, padre y madre no estaban muy contentos entonces, pero este nació un alfa por derecho propio, y ellos sabían que había poco o nada que pudieran hacer para tratar de cambiar la decisión de este — Dijo Sesshomaru entonces mirándola con indulgente atención, ella se veía en ese momento tan joven y vulnerable, para nada la fuerte mujer que sabía que en realidad era.
— Lo se… lo leí en mis libros de historia, fuiste uno de los primeros en establecer comercio interracial a pesar de que al inicio hubo mucho conflicto, lograste que funcionara al final, lo que es una muestra de tu perseverancia y paciencia, tienes capítulos enteros en la historia, y en el comercio — Dijo Kagome sonriéndole y mirándolo con genuino respeto.
— En efecto, lo que ningún libro señala es que este Sesshomaru entonces no deseaba tener negocios con los humanos o los hanyous, eso se dio casi accidentalmente cuando los Youkai se mostraron renuentes a tener tratos con este Sesshomaru temerosos de que los dejara en la calle — Señaló el recordando aquellos días y sintiendo por primera vez el peso de los años cuando ella tan casualmente le recordaba que sabía de su vida por los libros de historia, si él era mucho mayor que ella según los años humanos, pero entre los suyos aún era un macho joven.
— Tontos, eres un macho honorable jamás timarías así a alguien — Señaló Kagome sirviéndoles más vino, mientras él sonreía internamente complacido de que ella viera eso con tanta facilidad, y sintiendo un amargo sabor en la boca al recordar que él estaba intentando empujarla a venderle aquel edificio a base de engaños. — Caminemos, si sigo tomando aquí sentada voy a emborracharme y Kami sabe que no es nada que quieras ver. — Añadió ella levantándose y señalando hacia el balcón, mientras él la seguía con la botella a cuestas, el ciertamente quería verla borracha estaba seguro que sería muy ilustrativo.
— El punto es, que entonces la idea no apasionaba como tú dices, a este Sesshomaru y aun así este logró que funcionara y fuera la base del comercio interracial que aun hoy opera en Japón y el mundo, lo que este quiere decir es que, está seguro de que podrás hacer de este negocio un negocio exitoso — Dijo el mientras ella se colgaba con naturalidad y sin ninguna artimaña seductora, de su brazo y seguían caminando por el balcón que rodeaba todo el apartamento mientras Yakko y el disfrutaban el acercamiento casual de ella a pesar de que no había nada "sexual" en el contacto.
— El café es por ellas Yuri y Mina se conocieron en él, ambas tenían más de treinta casi cuarenta años y se enamoraron a primera vista ellas siempre lo decían, Mina trabajó en la Torre Taisho… para ti. Una de muchas secretarias decía y Yuri sirvió toda su vida en la naval, cuando se retiró vino aquí y abrió el café, se conocieron y empezó su relación, diez años después llegue yo y ellas me unieron a su círculo de amor, tenía seis cuando un ataque cardiaco se llevó a Yuri mientras preparaban mi fiesta de cumpleaños y luego ocho cuando Mina no pudo seguir más, su tristeza por la ausencia de Yuri y un cáncer de estómago agresivo la alejaron de mi… la reapertura de este café, es mi tributo a ellas a su amor incomprendido, a todo lo que hicieron por mí, siempre quise hacer esto por ellas y nunca pensé que terminaría abriendo el antiguo café de Yuri en el lugar original — Decía Kagome caminando junto a él e ignorando las lágrimas que bajaban por sus mejillas.
— Eso es algo… aceptable y muy noble de tu parte, les rindes tributo a tus madres — Dijo Sesshomaru deteniéndose y obligándola a detenerse, para dejar la botella sobre el muro de ladrillos limpiando las lágrimas de Kagome con su mano mirando las cristalinas gotas en su mano un instante antes de lamerlas — Este no sabía que Mina-san fue su empleada — Dijo entonces recordando ese detalle.
— Minasuru Takeda secretaria de recursos humanos, trabajo allí por más de veinte años — Dijo Kagome ignorando el temblor que sintió al verlo lamer sus lágrimas como si el deseara absorber su misma esencia con aquella acción tan íntima y personal — Te dije que yo borracha no sería nada bonito de ver — Señaló ella riendo nerviosamente, tratando de romper la tensión del momento.
— ¿Esta eres tu borracha Kagome? — Pregunto el con curiosidad.
— Kami no, ojala fuera así de suave, esta soy yo "achispada" gracias — Dijo ella sonriéndole. — Vamos tomemos una segunda porción de postre acompañado de helado y veamos "Doramas" tú ya invadiste mi habitación antes — Dijo ella entonces apartando la mirada de la suya y alejándose de él apresuradamente sin ver los ojos rojos de Sesshomaru devorándola con la mirada.
— Me invitas a tu cama a ver Doramas… que triste — Señaló el tomando la botella y alcanzándola en dos zancadas.
— Oh no, te invito a la nueva y amoblada habitación de huéspedes a ver Doramas, mi cama es mía y "Solo" para mi gracias — Dijo ella echándose a reír ante el diminuto gesto contrariado de Sesshomaru.
— Insolente y egoísta — Señaló el haciéndola reír aún más fuerte mientras internamente el mismo sonreía.
=== S S ===
Cuando Sango y Miroku regresaron al día siguiente se sorprendieron de ver la camioneta de Sesshomaru justo donde la había dejado la noche anterior, así que ninguno de ellos sabía lo que encontraría al llegar al apartamento, mas ciertamente no se esperaban ver al príncipe Inu con el rostro hundido en el cuello de Kagome abrazándola posesivamente contra él, mientras ambos dormían y el televisor reproducía la repetición de los Doramas de la noche anterior dándoles una idea clara de lo que había acontecido entre ambos (o mejor dicho lo que lamentablemente NO había acontecido) por lo que ambos se retiraron de inmediato dejándolos dormir no sin antes tomar un par de fotos sin flash y en modo silencioso que ambos usarían sabiamente en el futuro.
=== S S ===
Él se sentía cómodo y muy relajado, hacia siglos que no se sentía así, tal vez desde que era un cachorro, no podía recordarlo ya aun así se sentía cómodo tenía una fuente de calor entre los brazos tenía un fuerte aroma de flores de Sakura con ozono, ciruelo blanco y poder y otro mas que podía ignorar a favor del resto, en su mente algo hizo las conexiones necesarias y el abrió los ojos de golpe pestañeando para espantar los últimos retazos de sueño y mirando con atención la cascada de seda negra azulada sobre la que había estado recostada su cabeza para ver con más atención la delicada oreja y el contorno de la suave mejilla, el hombro desnudo en contraste con el azul rey del vestido casi levantado hasta las caderas, sintiendo cada centímetro del cuerpo femenino contra el suyo, comprendiendo tardíamente que la suavidad que sostenía en su mano izquierda era uno de los pechos de Kagome acariciándolo distraídamente y soltándola cuando ella gimió bajo su "inadecuada" atención más cuando estaba por abandonar la calidez que le brindaba el cuerpo de la mujer, ella se removió contra el señalándole otro patente y muy "obvio" inconveniente.
Sesshomaru respiró profundamente llenándose los pulmones del intimo olor de ella agravando más su dilema, obligándolo a concentrarse únicamente en ese olorcillo huidizo que lo exasperaba, logrando finalmente superar aquel problema que no había sufrido desde que era un joven recién llegado a la pubertad y ahora se presentaba humillantemente ante él.
— Sango-chan — Dijo Kagome medio dormida — ¿No estabas averiguando lo que había en los pantalones de Miroku… que demonios haces aquí conmigo? — Añadió somnolienta terminando de matar cualquier rastro de excitación en el al pensar en su primo desnudo.
— Este no sabía que ustedes sentían curiosidad de saber lo que hay bajo los pantalones del primo de este… ¿Dime Kagome, también comentan lo que puede haber bajo los pantalones de este Sesshomaru? — Murmuró el en el oído de la mujer, logrando que abriera los ojos azules de golpe mirándolo en shock y tratando inútilmente de salir de su agarre, logrando que el la sometiera bajo el peso de su cuerpo mirándola sin pestañear.
— Si… no… ¿Qué dijiste de nuevo? — Soltó Kagome presa de los nervios sintiendo el cuerpo del macho sobre ella y temblando bajo el. — ¿Sabes qué? Olvídalo — Dijo finalmente tratando de arreglar aquel desastre.
— Este, no lo cree — Respondió el sonriéndole antes de tomar sus labios en los de él devorando su boca con un beso devastador y mordisqueando sus labios hasta ganar acceso recorriendo y saboreando con su lengua el interior de la boca de ella, que para entonces hundía sus manos en su cabellos y lo atraía a ella mientras devolvía el beso con entusiasmo una vez más batallando con él por el dominio.
— Ejem… — Escucharon ambos entre su neblina de deseo quedándose congelados, antes de separarse respirando entrecortadamente y con los labios inflamados. — Solo queríamos decirles que desayuno está listo si lo quieren "ahora" o después — Dijo Sango sonriendo con maléfica satisfacción junto a Miroku que guardaba sospechosamente su celular en su bolsillo trasero con la misma expresión satisfecha de Sango, como si ambos se hubieran comido un tazón de crema dulce, muy dulce antes de cerrar la puerta y estallara en carcajadas.
— Oh. Por. Kami — Dijo Kagome finalmente cubriendo su rostro con sus manos con Sesshomaru aun sobre ella. — Oh. Mierda. Mierda. Mierda — Añadió sintiendo la risa histérica subirle por la garganta.
— ¿Qué sucede acaso tu hermana nunca te había visto besando a un macho en la cama? — Preguntó Sesshomaru irritado por la reacción de ella, ¿Acaso se avergonzaba de él?
— Ahora que lo dices no, Sango jamás me había visto besar a nadie en la cama, menos bajo nuestro techo, ninguna de nosotras ha tenido a nadie durmiendo en nuestra casa antes, menos aún un macho y antes de que lo preguntes la respuesta es no, ni siquiera nuestros antiguos novios o amantes han dormido o hecho nada bajo nuestro techo, nada de hombres/machos en nuestras habitaciones ¿Recuerdas? — Respondió Kagome sonrojada.
— Eso quiere decir que este Sesshomaru es el primero que duerme contigo bajo tu techo — Señalo el con mofa ignorando a Yakko que susurró Y el ultimo en su mente con un bufido satisfecho.
— Si… ¿puedes moverte? Pesas — Dijo ella restándole importancia mientras él la complacía y ella salía debajo de él estirando la falda cubriendo sus piernas y peinando nerviosamente sus cabellos con sus manos. — Ya te traigo un cepillo dental nuevo y pasta dental… ¿Necesitas algo más? — Preguntó ella.
— Si, que vengas aquí de nuevo y terminemos lo que iniciamos hace unos días en la isla de tu cocina — Dijo el con malicia haciéndola enrojecer, mientras se ponía las pantuflas negras que había estado usando mientras veían Doramas y se escabullía de la habitación. — Este necesita una ducha fría, MUY fría — Murmuró cruzándose un antebrazo por encima de los ojos sintiendo la dolorosa erección empujar contra sus pantalones una vez mas.
=== S S ===
— ¿Entonces mi querida lady Kagome que tal estuvo mi querido alfa? — Preguntó Miroku apenas ella salió de la habitación.
— Estuvo bien, para alguien que jamás había visto un Dorama en su vida — Dijo Kagome con calma sin dejarse intimidar por el pícaro macho.
— ¿Y premias así a todos los que ven Doramas contigo? — Presionó Miroku mientras Sango ce cubría la boca con las manos roja de risa.
— Él fue un caso especial… ¿Dime Miroku estuviste bien para mi hermana anoche, o necesitas algunos tips? — Preguntó Kagome haciéndolo ahogarse con el café, mientras ella entraba en la despensa con el sonido de la tos de Miroku y las carcajadas de Sango en el aire.
Después de volver a la habitación y entregarle a Sesshomaru los artículos prometidos más una toalla, Shampoo y jabón neutro Kagome corrió a su habitación e hizo lo propio tomando una ducha "fría" rápida, lavándose los dientes, vistiéndose con un par de pantalones de mezclilla azul, una camiseta de algodón negra con el lema "Alfa female" bordado en el pecho con lentejuelas plateadas un par de botines negros altos en sus manos y una cola de caballo alta con una línea de rímel en los ojos y uniéndose al resto con su cartera y chaqueta "Taijiya's" en mano lista para salir en cuanto desayunaran.
— Wow vestida para matar — Dijo Miroku mirándola apreciativamente, lanzándole una mirada elocuente a Sesshomaru.
— Cariño eso no es vestida para matar, eso es vestida para trabajar, cuando Kag y yo nos arreglamos para matar, se ve a kilómetros de distancia conforme los cadáveres caen a nuestro paso — Dijo Sango riendo jocosa.
— Eso habría que verlo — Dijo Sesshomaru recorriéndola de los pies a la cabeza con la mirada encendida.
— Claro… Sango. Aliméntame — Dijo Kagome con dramatismo dejando caer la chaqueta y la cartera sobre el mueble y sus botines frente a la zapatera, uniéndose a ellos en la isla de la cocina.
— Claro mi querida señora jefe — Dijo Sango riendo abiertamente y sirviéndole a todos el desayuno que había preparado junto a Miroku, con una satisfecha expresión en el rostro cada vez que veía hacia Kagome y Sesshomaru sentado muy erguido junto a ella.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo.
