Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Es condenadamente molesto estar en una situación en la que no puedes controlar siquiera una mínima parte de lo que está sucediendo, y solo te queda estar allí como una idiota espectadora pasiva incapaz de hacer nada as que ver como das los pasos que te llevan directa e irremediablemente a una trampa que puede acabar contigo cuando menos lo imaginas… justo así son los "sentimientos" o al menos es esta mi opinión personal.
Desde pequeña siempre fue claro para mí que mi vida estaría desprovista del amor que Mina y Yuri compartían, jamás llegue a desarrollar aquella infantil ilusión de tener una casa un esposa a mi lado e hijos como el resto de las niñas, aún recuerdo que en mi salón de clases un día a la maestra se le ocurrió alguna brillante idea y pregunto: "¿Qué quieren ser cuando sean grandes?" unas respondían con varias opciones profesionales que eran guiadas más a la fantasía (actrices de TV, cine o teatro, bailarinas de ballet, astronautas, médicos etc.) Que a la realidad de lo que seguramente terminaron haciendo al final con sus vidas (¿Si soy cínica y qué?) aun así el anexo a aquellas palabras sin variar tanto de parte de las niñas como de los niñas de la clase era el mismo "una casa, un esposo (a) y uno o dos hijos" todos menos yo… aún recuerdo la expresión desconcertada y teñida de frustración de la maestra cuando simplemente dije: "Tener una carrera, mi casa y vivir en paz" con siete años y ella me miró con sus ojos cafés brillando con incredulidad y frustración e insistió "¿No quieres un hogar Kagome-chan, un esposo, bebés?" y yo simplemente dije "No… quiero vivir mi vida, nada más" sonó el timbre del receso y tras recoger mi obento le dedique una educada sonrisa y salí de allí.
Aquel día cuando regresaba a casa, no entendía por qué tenía una boleta de citación para Mina y Yuri, seria dos días después que ambas se sentarían una a cada lado de mi en el sofá frente a la TV apagada y me harían la misma pregunta que la maestra recibiendo la misma respuesta, solo que a diferencia de la maestra ellas preguntarían "¿Por qué no quieres un esposo e hijos?" Y yo podría finalmente aclarar la incógnita que las había llevado a una discusión con mi maestra y directora sobre nuestra "disfuncional" familia.
"No quiero un esposo… quiero un compañero, a alguien que sea mi mejor amigo y no me deje cuando este molesta… estoy pequeña para pensar en eso… ¿Por qué no preguntó mi maestra que manga me gusta o cual dulce prefiero? Tengo siete… no quiero esposo, ni hijos" Recuerdo haber respondido, y recuerdo las miradas perplejas de las mujeres antes de echarse a reír como unas colegialas.
"Sé lo que quieras ser Kagome-chan y si llegas a los treinta y no hay alguien que sea "tu mejor amigo" con el que quieras compartir tu vida… no importa no te unas a alguien por soledad o desesperación, eso es lo peor que puedes hacer, mas no te cierres al amor y a sus posibilidades…" Dijo Yuri antes de invitarnos un enorme helado de chocolate y al día siguiente cuando fue a buscar a la escuela me miraba con orgullo.
Ahora estoy aquí, tantos años después debatiéndome con un dilema más… estoy cansada de relaciones de sexo por sexo (eso lo puedo encontrar en cualquier lado) aun así no tengo a alguien a quien pueda llamar mi "amigo con derechos" menos aun mi "mejor amigo" y no negaré que este macho orgulloso y presumido me atrae, SÉ que me atrae, sé que nada me gustaría mas que domar a ese frio y arrogante macho hasta verlo arder en llamas justo a mis pies, no lo niego… (sip mi pequeño y oscuro secreto, quiero ver su arrogancia caer…)
Tampoco negaré que ese deseo que siento por él a la larga me hará daño (lo siento en los huesos) es tan difícil explicar este presentimiento, Sango cree que es simple cobardía de mi parte… pero se en el fondo que es más que eso. Estoy feliz, ver a mi querida hermana con su perfecto pervertido mirándola como si ella fuera la luna y las estrellas calma una parte de mí que siempre temió que ella fuera incapaz de conseguir amor real para ella… (En el fondo es una romántica empedernida) sin embargo yo no codicio ese tipo de amor… con mi suerte es casi seguro que ese tipo de amor me destruirá y no puedo, ni quiero arriesgarme a pasar por eso.
Pero es tan difícil combatir eternamente lo que se desea… y ¿no soy yo la que dice que solo se vive una vez? (Mis palabras se vuelven contra mí a morderme justo en el trasero) Kami… ¿Por qué es tan difícil?... aun así aquí estoy imposible de negar el deseo de mi alma, que más puede hacer una mujer que quemarse y arder... si este es el caso, y no hay más salida me aseguraré de que el también arda por mí, y el día que ambos tomemos caminos separados (porque así será no soy tan crédula para creer que él será mío para siempre) el también recordará por muchos años (tal vez por siempre) a la mujer humana que lo hizo arder vivo y desear volver a quemarse en su fuego…
Modesta la niña ¿no? (inserte risa sarcástica aquí)
Al diablo el mundo, tomando las palabras de Sango: "Este es un paseo que no voy a tener reparos en disfrutar"
Kagome Higurashi
Cap. 16: La isla de los deseos
Una semana después de su experiencia íntima con Sesshomaru y continuas bromas de parte de Sango quien no dejaba de enviarle las fotos y "EL" video del beso de la discordia, que se obligó a ignorar olímpicamente planeando su venganza de cierta hermana y su pervertido novio, Kagome estaba dividida entre la sutil remodelación que estaba haciéndole a la librería/café, la declaración de impuestos de aquel año y finiquitando los trámites para la reunión de Mina y Yuri en la cripta Higurashi, donde Yuri y Mina en vida habían mandado a hacer un nicho de hermoso cuarzo de minotauro blanco satinado para las cenizas de ambas elegido según sus deseos, mientras Sango estaba atareada con su creciente negocio, su floreciente relación con Miroku y ayudándola con la declaración de impuestos y todos los trámites necesarios para registrar legalmente MI&YU.
=== S S ===
Estuvo cerca de gritar de alegría desde la azotea del edificio cuando finalmente, había terminado de poner en orden los impuestos; oficialmente Sango y ella estaban solventes, por lo que podría dedicarle más tiempo a la remodelación y posterior inauguración de su negocio finalmente.
En aquel momento mientras veía el lugar cubierto con una nueva capa de pintura blanca satinada que le daba un aspecto cremoso a las paredes, Kagome abrió su agenda y sacó de ella una foto donde se veían a Yuri y Mina.
La imagen mostraba el mismo tipo de pintura tal y como había sido deliberadamente su intención, Yuri estaba del otro lado de la barra con su cabello negro azulado en una pulcra coleta baja, impecablemente vestida con una camisa de lino almidonada y un delantal negro con corbata a juego, y justo en medio del nudo de diamante de la corbata tenía un pin de plata en forma de grano de café a juego con sus pendientes, Mina vestía un uniforme negro ejecutivo y blusa blanca con el cabello negro carbón suelto cayéndole sobre los hombros en capas y estaba sentada en uno de los bancos altos de madera envejecida, en la foto ambas estaban sonriendo y sosteniendo en el aire juntas en una mímica de brindis dos enormes tazas blancas de café, en una se leía "Mi" y el resto del nombre no se veía desde ese ángulo y en la otra "Yu" en letras negras, aquellas tazas estaban exhibidas como decoración en una plancha de vidrio para que todos pudieran admirarlas.
Kagome sonrió nostálgica recordando a las dos mujeres, estudiando los carteles y retratos en las paredes de la foto con atención para seguir buscando cosas parecidas o iguales a las de la foto, ella quería recrear eso allí y aquella foto en especial tendría el lugar de honor, donde todo aquel que entrara tuviera el honor de conocer a aquellas dos honorables y grandiosas damas, sus madres, sus padres, su mundo.
— ¿Dónde colocamos estas tazas? — Preguntó una de los dos empleados que había contratado aquel día, arrancándola de sus pensamientos y mostrándole cada uno una caja que contenía tazas con las iniciales "MI&YU" que sostenían Mina y Yuri en la foto, en letras de color rojo sangre con borde dorado y azul rey con borde plateado.
— Déjenlas en el mesón cerca del lavaplatos, Shino-san y Hikaru-san estarán lavándolas y ordenándolas hoy, luego regresen aquí para ordenar las mesas y los sillones. — Dijo Kagome antes de levantarse de la mesa en la que había estado trabajando y avanzar con tranquilidad hacia el área de librería del café dividido virtualmente por unas escaleras dos escalones que llevaba al otro lado del enorme local, que había sido un área más cerrada que antes era un apartado que Yuri había mantenido allí para que Mina descansara durante sus horas de almuerzo, y la isla dispuesta para una caja registradora.
Ella había hecho retirar los paneles de madera de roble exponiendo aquella área a los amplios paneles de cuarzo de Onni transparente para exhibir los libros que vendería en el lugar, tres semanas antes de su encuentro con "la bala de la discordia", habilitando la entrada de aquel lado del local, por lo que ahora tendría una entrada independiente para cada negocio; lo bueno de no tener ningún edificio u otro lugar rodeándolas más que la acera y varios metros de espacio extra que rodeaba el edificio, era que el negocio que pusieran tendría la vista panorámica de todo el que pasara junto y frente a los locales, el de ella tenía toda la cara Oeste, la Norte y la Sur libres de obstáculos para tentar a los futuros clientes de entrar y pasar un buen rato tomando café y comprando un buen libro.
El futuro local de Sango era más pequeño que el suyo, apenas poco más de la mitad y aun así la vista Este/Sur estaba expuesta completamente a los clientes y el tercer local justo tras ella tenía la cara Norte junto a la puerta de aquella planta que llevaba al asesor y las escaleras que conectaban todos los pisos del edificio exceptuando el sexto donde estaba la fábrica de Sango y el ultimo por razones obvias.
=== S S ===
Después de trabajar sobre aquel espacio durante una semana seguida ahora los expositores de doble cara de madera de roble reciclada, rodeaban el lugar frente a los amplios ventanales de cuarzo de Onni, listos para exhibir los libros junto a varios estantes dobles listos para ser llenados de obras literarias, el área era amplia y acogedora y a pocos metros de la entrada, estaba la redonda isla multifuncional donde funcionaria la caja de la librería, esta era de madera de cerezo y Kagome la había conseguido comprar a buen precio el día antes del tiroteo en el supermercado en una barata de muebles.
Entonces estaba pintada de rosa chicle y tenía un horrible techo rojo que había reciclado también y había llorado sangre para quitarle las capas de pintura de aceite, apenas pudo convencer a Sango casi mes y medio atrás de que podía manejar una lijadora sin desmayarse o hacerse daño en su antigua (e inexistente) herida de bala y le había quitado el "horrible techo" y tras lijar, teñir, maldecir como un marinero y barnizar, lo había convertido en una isla multiusos con espacio para una caja registradora, impresora, gavetas y espacio para guardar los bolsos de los empleados, rodeándola había colocado exhibidores de libros hechos a mano y en la madera de la isla podían leerse títulos que quería hecho con el pirograbado usando varios tipos de letra, que iban desde el aclamado "Harry Potter" (simbología de la saga incluida) hasta la resonada novela "DARK MOON" (con hermosas runas plateadas y doradas y símbolos alusivos a la obra) el trabajo sobre la madera, había sido uno hecho con amor y dedicación y se notaba.
Hacia el lado de la cafetería tenía catorce mesas con los sillones originales del café de Yuri todas con tope de granito negro que contrastaba con el blanco de las paredes y el pulido piso de mármol blanco, y sus cómodos sillones de cuero suave color beige cremoso que le restaba frialdad al lugar dándole un toque cálido y acogedor junto a algunos cuadros y la madera en el área de la "libreria", la barra del café estaba rodeada con sus altos bancos de cerezo rojizo, y tras esta estaban dos enormes máquinas de expreso de acero inoxidable con molinillo de café y todas su partes incluidas y otras que eventualmente tendría que averiguar cómo funcionaban y que las diferenciaba de las otras, estas habían estado cuidadosamente embaladas y guardadas en el local.
Junto a la entrada de la barra hacia la pared "Este" estaba la salida de Emergencia que conectaba el café con el pasillo interno del ascensor, y la salida/entrada del edificio a la calle hacia el "Norte", y junto a la salida de emergencia justo frente a la entrada de la barra del café, había una puerta metálica que daba hacia una cocina industrial, que había sido toda una alegre sorpresa de encontrar una vez que movieron las planchas de madera recostadas contra la puerta.
La cocina era amplia y con maquinaria de acero inoxidable de más de veinte años atrás con mesones de mármol blanco, estaba bien iluminada como todo el local, dividida por una larga isla de mármol blanco como el piso y que haría una magnifica mesa de trabajo, el lugar se veía justo como a ella le gustaba "impecable" con dos cocinas industriales de seis hornillas con brasero y dos hornos medianos, cada una separadas por un mesón de mármol y junto a una de las cocinas, estaban dos hornos de pizza de tres metro de alto por uno y medio de ancho, de acero inoxidable y empotrados con ladrillos de minotauro contra la pared Este y en el mesón Oeste había más espacio para almacenar, trabajar y mantener el lugar trabajando sin problemas de espacio y un enorme lavaplatos doble al final.
Kagome había dado un golpe a la misma cuenta que había usado para las máquinas de Sango casi acabando con ella y otro más a sus propios ahorros personales y había comprado a crédito un cuarto cava de cuatro metros de largo por cuatro de ancho y había echo dar mantenimiento al resto de la maquinaria del lugar, que había estado sin uso por años, el lugar también había estado repleto de tazas, platos, cubiertos y teteras desde la época de Yuri, que Sango y ella habían lavado secado inspeccionado y ordenado para hacer un inventario y al final ella solo había comprado cincuenta tazas blancas con sus platos y diseñado el logo de su café y había hecho que todas las tazas (viejas y nuevas) fueran impresas con él, junto a doscientos platos para postre con sus cucharillas, que ahora estaban a la espera de sus clientes.
=== S S ===
— Wow Kag este lugar se ve completamente diferente ahora — Saludó Sango una semana después, entrando al lugar mirando hacia todos lados, mientras Kagome terminaba de instalar el programa de cobro la caja registradora del café.
— Y aun no ves la mejor parte — Dijo Kagome señalando con un ademan de su cabeza detrás de ella a lo alto de la pared que dividía su negocio del futuro local de Sango que era el punto central del lugar donde había una enorme tela blanca cubriendo el centro de la pared.
— Ohhhh ¿Cuándo me dejaras verlo? — Preguntó interrumpiéndose para contestar en el teléfono. — Estamos en el local de Kagome — Dijo por teléfono antes de cortar.
— Vas a tener que mudarte pronto al lado Este del apartamento San-san — Anunció de golpe Kagome cambiando el tema con un deje de casualidad, mientras seguía anotando y eliminando cosas de su lista por hacer.
— ¿Me hechas ahora Kag? — Dijo Sango riendo con mofa, lanzándole una mirada evaluativa, aun cuando ya había pasado el reposo y Kagome estaba como nueva, ella no podía evitar mirarla con atención y asegurarse de que Kagome no estaba forzándose demasiado o débil.
— No cariño, solo que tu querida hermana no quiere tener que escucharte teniendo "sexo, húmedo y salvaje" con tu macho pervertido, además sabiendo que ustedes van en serio me parece una estupidez mantener la regla de "nada de sexo en el apartamento" — Dijo Kagome sonriéndole a Sango que la miraba boquiabierta.
— ¿Y eso aplica para ti? — Preguntó Sango con pícara curiosidad saliendo de su estupor.
— No, por ahora no hay ningún "novio" serio en mi vida San-san y tú si tienes una relación seria, aunque no lo notes aun — Dijo Kagome sabiamente dedicándole una mirada conocedora.
— Asumo que ya elegiste la habitación para mí — Dijo Sango con tono de burla tiñendo su voz con un timbre risueño.
— Claro, la habitación del final hacia la cara Este del apartamento, estará lo suficientemente lejos para que yo no escuche nada de "nada" aunque no puedo decir mucho de tus vecinos al otro lado de la avenida — Respondió ella echándose a reír maliciosamente.
— Eres mala — Dijo Sango sacándole la lengua y sentándose junto a ella mientras también reía.
— Vaya… este lugar es enorme — Dijo Miroku entrando al lugar junto a Sesshomaru que miraba todo con aire crítico.
— Es medio apartamento y dos negocios en uno tiene que ser enorme — Señaló Kagome sonriéndoles en bienvenida.
— ¿Personal? — Preguntó Sango curiosa.
— Seis estudiantes de medio tiempo dos turnos cada uno entre caja y mesas, un Barista de tiempo completo con dos ayudantes también de medio turno cada uno, dos pasteleros con dos lavaplatos y dos ayudantes en la cocina, dos cajeros de dos turnos en la librería y un ayudante, cada grupo se encargará también de mantener este lugar limpio y en orden hasta que tengamos suficientes ganancias para emplear a más personas para el mantenimiento del lugar, solo si es estrictamente necesario... — Contestó Kagome. — Estoy deshecha y no quiero volver a ver una hoja de inventario en un buen rato — Añadió con un agotado suspiro estirando su cuello de un lado al otro tratando de liberar tensión.
— Dieciocho es un número grande para empezar — Señaló Sango, sin señalarle que ella igual revisaría compulsivamente el inventario hasta sabérselo de memoria, estaba en su naturaleza controlar cada detalle.
— Lo se lo tengo cubierto — Dijo Kagome, sabiendo que le sería casi imposible ceder el control completamente de su negocio y aun así tendría que dejarlo crecer y funcionar sin estar respirando en la nuca de sus empleados, ella había dispuesto que el lugar eventualmente pudiera manejarse solo, sabiendo que ella se involucraría en otros proyectos también.
— Necesitaras un mostrador de postres sobre la barra — Señaló Sesshomaru con calma viendo la barra solida de granito negro y acero inoxidable sobre los caros aparadores de cuarzo de Onni que según sabia habían pertenecido al bar café original de Yuriko Higurashi, como casi todo el mobiliario y maquinaria.
— Si lo sé, pero por ahora tendrá que esperar, ya le di un gancho de izquierda y un par de patadas a mis ahorros y aún tengo que abastecer existencias y pagar la primera entrega de libros — Dijo Kagome cerrando su agenda por ese día, estaba agotada.
— Sin hablar de los pagos de los impuestos y tu registro comercial junto a la renovación de los permisos de sanidad para la manipulación y venta de alimentos y bebidas, y los sueldos de la primera quincena de tus empleados — Añadió Sango sabiendo perfectamente que Kagome tenía todo aquello en mente y cubierto o con un plan para cubrirlo.
— Cierto, cierto — Respondió Kagome sobándose ausentemente el hombro izquierdo sintiendo aun un eco de dolor que tardaría en superar varios meses más según el médico que la atendió al retirarse la férula un poco más de mes y medio atrás, mientras Sesshomaru la miraba con atención.
— Bien, por suerte para ustedes señoritas vinimos a invitarlas a cenar, ustedes siempre nos alimentan muy bien y nosotros tenemos que devolver el favor — Dijo Miroku con una sonrisa juguetona en los labios.
— ¿Qué dices Kag-chan? — Preguntó Sango aceptando automáticamente.
— Claro siempre es lindo no tener que cocinar de vez en cuando… pero antes quiero tomar un baño caliente y cambiarme de ropa, sinceramente he estado todo el día aquí — Dijo Kagome levantándose y agarrando el manojo de llaves sobre la barra.
— Te ayudo a bajar las santamarias — Dijo Sango trotando alegremente hacia ella y entre las dos se fueron a bajar todas las rejas metálicas que "protegían" el duro cuarzo de Onni y a asegurar todo con los candado dejándolos a ellos allí en medio del café vacío.
— Ellas trabajan muy duro Sesshomaru en especial Kagome-san, Sango admitió que sin el empuje y apoyo de Kagome no solo económico y moral, sino también económico y de mano de obra, ella jamás habría podido crear su negocio… ella fue quien ánimo y empujó a Sango a formar el negocio que tiene… ¿Aun quieres seguir con esto? — Preguntó Miroku dudoso, para seguridad del tema que trataban usaba el lenguaje Inu, lo menos que deseaba era que alguna de aquellas mujeres escucharan aquella delicada conversación, él no estaba de acuerdo con los planes de Sesshomaru, pero como su alfa estaba obligado a apoyarlo.
— Ya este no puede detenerse, el padre de este no dejará a Kagome en paz hasta que le venda, ya viste lo alterada que estaba con las últimas llamadas, ella destrozó su teléfono Miroku incluso Sango está preocupada y señaló repetidas veces lo cuidadosa que ella es con sus cosas — Respondió Sesshomaru con calma.
— Y el hecho de restregarle tu triunfo en la cara a tu padre no tiene nada que ver con tu empeño en comprar este lugar con el "noble" intento de salvar a Kagome-san del acoso solo, eso es un bono agregado ¿no? — Preguntó Miroku con un borde de incrédula exasperación.
— Exacto— Dijo Sesshomaru con calma, ignorando los gruñidos irritados de Yakko, que también se oponía a lo que estaba haciendo.
— Estas cometiendo un grave error Sessh, este lugar significa mucho para ellas, como para venderlo a tu padre o a ti primo — Sentenció Miroku con calma.
— Todo saldrá bien y al final nadie perderá — Dijo Sesshomaru con calma, el había decidido un plan de acción y lo ejecutaría hasta el final, el liberaría a Kagome del acoso de su padre y en el proceso triunfaría allí donde su padre fracasó por tantos años.
— Vaya ustedes sí que dan miedo hablando así — Dijo Sango sonriéndoles desde la entrada junto a Kagome que los miraba con calma.
— Ya te dije, cada especie de Youkai tiene su propio lenguaje ancestral, es el mismo que usan para poder comunicarse con sus bestias y entre ellos — Señaló Kagome con calma, Liu ten le había explicado eso muchos años atrás.
— Sabes algunas cosas sobre los Youkai — Señaló Sesshomaru impresionado aquella información no era de dominio común.
— Extraoficialmente soy una sacerdotisa entrenada — Dijo Kagome con calma recogiendo su agenda y empezando a apagar las luces.
— ¿De qué orden? — Preguntó Sesshomaru tratando de encontrar más información sobre ella.
— De ninguna, entrené con una sacerdotisa Koreana que accedió a enseñarme en privado cuando accidentalmente hice daño a Kirara y luego por mi cuenta, no tengo un certificado oficial, ni un rango, no pertenezco a ninguna orden, ni a ningún templo y así me gusta — Dijo Kagome con calma sin darle importancia alguna al tema.
— Si lo hicieras serias alta sacerdotisa entonces, eres poderosa y rara en tu propia clase, de la misma clase guerrera que nos dio batalla siglos atrás antes del fin de la guerra entre los sagrados y los Youkai y de las que hace siglos dejaron de nacer — Señaló Sesshomaru con calma guardando este trazo de información para profundizarlo luego, la mujer era una caja de misterios en toda regla.
— No repitas eso nunca más por favor, no quiero tener nada que ver con eso, entrené por necesidad de no dañar a nadie por accidente y nada más, si hubiera podido habría renunciado a esos poderes apenas descubrí que los tenia — Dijo Kagome con dureza y profunda tristeza mientras salían de allí y se volvía a cerrar las puertas dobles de vidrio y a bajar las últimas dos rejas de seguridad y asegúralas con los candados.
Sesshomaru y Miroku se vieron entre ellos, más aun cuando Sango se colgó del brazo de Kagome y colocó una mano sobre su hombro derecho casi de forma consoladora, ellos no sabían que estaba pasando allí, pero era algo que obviamente afectaba a Kagome y tenía que ver con su posición como sacerdotisa.
Luego de subir y que cada una se diera un merecido baño y se cambiaran, todos subieron a la camioneta de Sesshomaru y este los llevó hasta el penthouse de la torre Taisho cinco cuadras abajo donde vivían, la torre Taisho tenía el nada envidiable número de cien pisos de mármol blanco de minotauro que era una aleación diferente del ladrillo de Onni creado por la casa de la luna, dándole un acabado de blanco satinado que hacía de aquel edificio una obra de arte de líneas clásicas.
— Este lugar es hermoso — Dijo Kagome observando con reverencia el hermoso material casi refulgir con la luz de la luna como una aguja de plata en medio de edificios grises, la torre Taisho era muchas veces llamada hilo de plata por su aspecto y era uno de los edificios favoritos de Kagome después y siempre después del edificio de Yuri, "SU" edificio.
— Y es cuatro veces más ancho y cien veces más alto que el nuestro — Dijo Sango mirando el lugar con genuina admiración, y no podía culparla el edificio era simplemente hermoso.
— La cuadra de esta zona es más grande que la cuadra que abarca nuestro edificio San-san es obvio que es más grande — Dijo Kagome sonriéndole a Sango sentada junto a Miroku en el asiento de atrás, mientras ella iba de copiloto junto a Sesshomaru.
— Los ladrillos de este edificio son aún más viejos que los del tuyo Kagome — Dijo Sesshomaru mientras estacionaba su auto en el estacionamiento vacío, salvo el auto de Miroku.
— ¿Nadie más vive aquí más que Miroku y tú? — Preguntó Kagome perpleja.
— Solo hay tres apartamentos, el de este, el de Miroku y el de la madre de este que rara vez usa — Confirmó bajándose del auto y antes de que pudiera, Kagome ya había abierto su puerta al igual que Sango, ambos machos compartieron una mirada exasperada, aquellas mujeres no eran fáciles para ellos que habían sido criados como los "perfectos caballeros".
— Vaya… — Dijo Sango por lo bajo pensando lo mismo que Kagome. "era una vida solitaria"
Al llegar al apartamento de Sesshomaru las dos tuvieron que contenerse de no mirar todo el lugar con la boca abierta, el lugar gritaba "dinero" a manos llenas desde los suelos de mármol blanco, al techo cubierto por una elaborada plancha sobre relieve en el satinado material del que estaba hecho el edificio y mostraba a un imponente grupo de Inu's algunos con medias lunas en sus frentes y otros con solo marcas en las mejillas, el lugar era de una elegancia tal que ambas tenían temor de tocar cualquier cosa y romperla por accidente, incluso sospechaban que las suaves pantuflas de "seda" o uno de los vasos de Sesshomaru las dejaría nuevamente en la calle y hurgando entre la basura para comer, aquel lugar no tenía punto de comparación frente a su modesto edificio eso era obvio a kilómetros de distancia.
La cena fue simplemente perfecta, como anfitrión Sesshomaru era como en todo lo que hacía, simplemente "perfecto" y eso ninguna podía negarlo, Kagome sonrió de buena gana después de un rato, decidiendo que ella no podía dejar que la opulencia del lugar la desanimara o la hiciera comportarse diferente de la persona que ella era, sabía muy bien que el lugar aunque era realmente hermoso, para ella no significaba que su edificio era menos, de hecho no guardaba en su mente y corazón ni la mitad de la importancia que el edificio que Yuri le había legado, y ella estaba orgullosa de lo que había logrado y sabía que tenía más de lo que había esperado tener jamás en la vida, menos después de vivir en las calles y de la basura de otros, por lo que solo podía desearle mas prosperidad a Sesshomaru y a su familia con absoluta sinceridad y ni una sola gota de envidia.
=== S S ===
— Vamos Kagome queda menos de un mes de vacaciones y la semana que viene vas a inaugurar finalmente tu negocio y tenemos que celebrar el cumplimento total "finalmente" del ultimo pedido de los Okami, y ahora tengo más pedidos aun y debo puntualizar que jamás hemos tenido oportunidad de ir a la playa antes — Decía Sango siguiendo a Kagome por el lugar mientras a su vez Kagome rellenaba los exhibidores con filas y filas de libros, desde los bestseller del momento y clásicos, hasta la nueva literatura romántica que prometía convertirse en unos de los más vendidos.
Sus nuevos empleados no empezarían sino para el día de la inauguración, y ella ya les había dado un curso rápido de atención al cliente, de mesoneros, como manejar la caja e incluso como operar la máquina de café expreso aun cuando ya el barista lo sabía, ella misma había limpiado el lugar del techo al suelo, mientras Sango la regañaba todo el tiempo mientras la ayudaba, había colocado el papel higiénico en los cuatro baños, había conectado la electricidad de los secadores de mano, rellenado el papel para secar las manos y el jabón líquido, ordenando en las despensas todas las provisiones que había comprado en cuatro supermercados con sistemas de cupones y puntos de clientes distintos, e incluso retirado los uniformes de sus empleados y lo único que faltaba era terminar de colocar los últimos libros e inaugurar.
Contra la voluntad de todos pues supuestamente tendría que estar descansando aun, ella había trabajado como los condenados y Sango había tenido que arrastrarla fuera del lugar junto a Miroku, e incluso en una ocasión Sesshomaru se la había echado al hombro como un saco de arroz ya la había sacado de allí pataleando y maldiciendo, para lograr que comiera y descansara correctamente.
— ¿Por qué nunca han podido ir a la playa antes? Sé que están en Tokyo pero podrían haber ido a Odaiba — Preguntó Miroku desconcertado mirando el intercambio desde la isla multifuncional que Kagome según tenía entendido había restaurado y convertido en aquel mueble que a su parecer era una obra de arte en sí mismo.
— hem… larga historia, basta decir que siempre estábamos trabajando y hubieron muchas cosas que dejamos de hacer para tener como pagar nuestras cosas — Dijo Sango lanzándole una mirada de disculpa a Miroku que asintió frunciendo el ceño ante la poca información que ella le había dado con su respuesta.
— Ok… ¿Cuál es el plan? — Preguntó Kagome finalmente después de colocar el último lote de libro, deteniéndose con la caja vacía en las manos junto a una réplica de cartón en tamaño natural y con impresiones de excelente calidad casi realista, de una exótica pareja vestida con ropa de estilo hindú, con las frentes unidas y compartiendo un abrazo emotivo sosteniendo entre ambos un hermoso velo traslucido y frente a la publicidad el exhibidor de cartón repleto de los libros que contaban la historia tras la impactante y romántica imagen.
— Sesshomaru tiene una casa de playa que rara vez o "nunca" recibe más visitas que la mía y ocasionalmente la de Irasue Obachan — Dijo Miroku sonriéndoles encantador. — Si salimos hoy podemos estar en la isla Mitsuki durante unos días y estaremos aquí antes de la inauguración de tu negocio y estaremos todos descansados para iniciar nuestro arduo trabajo nuevamente.
— ¿La isla Mitsuki? — Soltó Sango con los ojos como platos — Kagome-chan aunque solo sea una vez tenemos que ir así tenga que doparte, amárrate, amordazarte y secuestrarte — Dijo Sango gesticulando con las manos en su emoción, sus ojos café brillando como estrellas ante la idea de visitar aquella isla que se decía era la más preciosa joya de la casa de la Luna.
— Esta bien, puede que incluso convenzas a Miroku de regalarnos una esquirla o dos de cuarzo cristal de una de las cavernas de la isla y me dejaré sobornar — Dijo Kagome finalmente mirando a Sango con indulgencia cuando el rostro de la mujer se ilumino con alegre entusiasmo.
— Ohhh claro que si mi querida Alfa, además la isla es un feudo en sí mismo y es por mucho la joya más preciada de la casa de la luna, se dice que hace milenios desde allí la tierra se separó del resto dejando una isla de quince kilómetros por diecisiete que se divide en dos, unidas por un arrecife natural llamado Ryu-san de cuatro metros de ancho, cinco en algunas partes que se eleva sobre ochenta metros sobre el nivel del mar y a tres kilómetros más esta Mitsuki-chan una isla más pequeña de tres kilómetros por cinco que forma parte de la isla y cuando baja la marea se une a la isla por una enorme duna de arena y un camino de piedra construido allí milenios atrás, dicen que eso fue lo que quedo del palacio de la luna en la tierra cuando se elevó por edicto de Tsukuyomi-sama — Explicó Miroku con los ojos brillantes de genuino cariño ante la historia que relataba, nada que ver con su tipio brillo pervertido.
— Dicen también que la isla está cubierta por una barrera natural que impide a voluntad la entrada o salida de personas de cualquier raza y es por mucho un lugar seguro para los que viven allí — Señaló Kagome dándole una mirada general a su negocio decidiendo que definitivamente el lugar estaba listo para abrir sus puertas al público.
— En efecto solo dos personas pueden controlar la barrera a voluntad y son Irasue-Obachan y Sesshomaru como su señor, solo los nativos de la isla pueden entrar y salir a voluntad mientras Sesshomaru o mi querida tía no bloqueen el paso, pero ningún extraño puede entrar. — Dijo Miroku relajado en la cómoda silla de la isla multifuncional.
— ¿Puedo preguntar cómo estas relacionado a la casa de la luna, ya sabes Inu negro/ Inu plateado y todo eso? — Preguntó Sango desconcertada, observando a Miroku preguntándose por que ocultaba sus marcas, ella las había visto en la intimidad y solo lo hacían más hermoso para ella de lo que ya era para ella.
— La casa de la luna siempre ha sido regida por los Inugami plateados o albinos, a mi clan le han llamado clan de Inus negro desde que puedo recordar, pero en realidad somos parte de la casa de la luna representamos el lado oscuro de la luna, su sombra y esa es nuestra especialidad, las sombras, y aunque somos un grupo reducido somos parte integral de la casa de la luna, Sesshomaru es Taisho por su padre pero es Inutsuki por Irasue-Obaachan y yo soy Houshi por mi padre que fue un verdadero Inu azabache o Inu negro pero mi madre la gemela morena de Irasue-Obachan fue una Inutsuki — Explicó Miroku con melancolía.
— Y ambos cayeron con el clan de sombras en la última batalla donde se logró finalmente llegar a un acuerdo de paz… Oh Miroku-kun, lo siento mucho — Dijo Kagome con el corazón en un puño, Sango por su parte se volvió hacia él y se sentó en sus piernas abrazándolo con fuerzas en silencio.
La historia de los padres de Miroku era por mucho conocida, y hasta aquel momento ellas no habían hecho las conexiones, Irasumi la gran dama de la luna oscura y su compañero Sora del clan de Inus azabaches del Este aliados de Lord Yamatone de los fénix de ónix y el sacrificio que ambos hicieron salvando a los cachorros de sangre pura y Hanyous en la fortaleza del templo Inugami de Hiroshima que estaban por ser masacrados a sangre fría por un nutrido ejercito de sacerdotisas y monjes que se oponían a una negociación entre humanos y Youkai revelándose contra Lady Midoriko y sus planes de paz, Sesshomaru y Miroku habían llegado muy tarde para salvar a la pareja y la historia cuenta que en su pena, un coro de aullidos y una solitaria carcajada aterradora se escuchó desde el lugar, mientras la tierra se cubrió de una densa y espesa sombra y cuando la luz de la luna volvió a brillar con fuerza, ni sacerdotisas y monjes, ni los dos Inu caídos, ni Miroku podían verse, solo Sesshomaru brillando con luz propia a pesar de las sombras que lo rodeaban como un pesado manto.
— Es el pasado, ellos habrían deseado irse juntos y juntos se fueron — Dijo Miroku encogiéndose de hombros.
— Siempre me pareció injusto que no quedaran retratos de ellos para mostrar al mundo — Dijo Sango.
— Los hay, en la casa de la Luna, por consideración a mí y a Irasue-Obachan los retratos no se muestran al público… aun duele — Explicó el en voz queda, mientras Sango lo abrazaba con fuerza tratando de consolarlo, decidiendo no decir nada de la escurridiza mano que se adueñó de uno de sus glúteos.
— Vamos entonces, puedes ayudar a Sango a elegir que traje de baño llevar, pero si escucho que están "divirtiéndose" mucho te daré una descarga de Reiki que matará cualquier erección que puedas tener durante setenta y dos horas o más… aún no lo he intentado eso, así que podría haber complicaciones — Dijo Kagome con deliberada maldad golpeando su babilla con un dedo pensativa, Miroku sonrió ante la obvia treta de la mujer antes de fingir una mueca de horror internamente agradecido de su distracción.
— YAYYY vamos a la playa — Celebró Sango dando un rápido baile de la victoria mientras salían del lugar empujando a Kagome por la cintura y ayudándola junto a un risueño Miroku a cerrar más rápido contagiado por el chispeante entusiasmo de Sango que no tardó mucho en animar también a Kagome.
=== S S ===
Tres horas después Kagome, Sesshomaru, Sango y Miroku estaban en un helicóptero sobrevolando el mar con destino a la isla. Kagome miraba a los dos machos maniobrar aquel aparato maravillada de ver como algo tan complicado, ellos lo convertían en unos pasos tan ridículamente sencillo, aun sabiendo que ella no podría ni estrellar el helicóptero porque simplemente jamás lograría elevarlo y junto a ella Sango miraba por la ventanilla con Kirara acostada en sus piernas dormitando para variar.
La visión de la isla era completamente irreal, un circulo perfecto cortado y separado a la mitad y unido por un largo puente natural de roca y una media luna cerca de la isla principal llena de vegetación, rocas blancas y un puñado de Youkai, hanyous y humanos que servían a la casa de la luna desde hacía muchos siglos y preferían vivir en el diminuto feudo en paz.
— Y bien señoritas listas para aterrizar— Les dijo Miroku siempre risueño. El aterrizaje fue suave y casi imperceptible, era obvio que aquellos dos sabían muy bien lo que estaban haciendo.
Kagome se quedó francamente impresionada viéndolos presionar una enorme cantidad de botones a una velocidad de vértigo, lo bueno de ser una miko era que igual que las Taijiyas, podían seguir hasta cierto punto la velocidad vertiginosa de los Youkai, y así poder seguirles el paso para percatarse de un espectáculo así.
— Vamos — Dijo Miroku ayudando a Sango a quitarse el complicado cinturón de seguridad mientras Sesshomaru lo hacía de lado y se encargaba el mismo del cinturón de Kagome, mientras el sonriente Miroku bajaba con la cabeza gacha junto a Sango cuidando de mantenerla también agachada y evitar las aspas que aún estaban en movimiento.
— ¿Fue un buen viaje? — Preguntó Sesshomaru mirándola fijamente como queriendo ver en sus ojos la respuesta en caso que sus labios no fueran sinceros, como si solo su fino olfato no fuera más que suficiente.
— Es la primera vez que Sango y yo estamos en un helicóptero, claro que fue un buen viaje Sesshomaru, gracias — Dijo Kagome sonriéndole genuinamente contenta, mientras el la miraba fijamente durante unos segundos antes de guiarla fuera del helicóptero cuidando de que ninguno de los dos terminara decapitado por las aspas que aún seguían girando sobre ellos, hasta llegar al lugar donde Miroku y Sango los esperaban conversando entre ellos.
— Este lugar es hermoso — Dijo Sango entusiasmada mientras Kirara maullaba en sus brazos contenta, observando embelesada las hermosas áreas verdes y amplios arcos de piedra blanca elegantemente esculpidos y que tal vez habían sido parte de la arquitectura original del palacio de la luna, lo cual quería decir que era muy, MUY antiguo.
— Y eso que aún no has visto nada de la isla Mitsuki — Señaló Miroku indulgentemente.
— Vamos — Dijo Sesshomaru interrumpiendo la conversación y guiando a Kagome con una caliente mano en la base de su espalda que la hizo casi saltar de su agarre, mientras caminaban hacia una de las camionetas eléctricas de la isla, donde se sentó junto a Kagome mientras Sango y Miroku tomaban la otra.
Durante casi dos meses las cosas entre ellos no habían hecho más que condensarse y el mínimo rose entre ellos amenazaba con incendiar todo a su paso, al punto que en más de una ocasión Miroku y Sango habían tenido que salir huyendo de donde estuvieran en busca de un hotel, ya que siendo parte de las manadas de aquellos dos, la energía sexual que los rodeaba terminaba afectándolos también.
— Ok… eso fue extraño, ¿Por qué estamos en autos separados, si aquí cabemos todos? — Preguntó Kagome desconcertada mirando a Sesshomaru darle un gruñido bajo al chofer que arrancó de inmediato seguidos de cerca por la camioneta donde viajaban Sango y Miroku.
— Este Sesshomaru necesita hablar contigo en privado Kagome y tu hermana no puede escuchar nada de esto aún — Explicó el con calma mirándola fijamente y sin parpadear ignorando las "sugerencias" graficas de Yakko que solo servían para empeorar la tensión sexual entre ellos.
— ¿Debo preocuparme? — Preguntó ella al instante tensándose, mientras lo miraba fijamente a los ojos preocupada, cualquier cosa que tuviera que ver con Sango le interesaba y preocupaba en partes iguales.
— No, como alfa de la manada los deberes de este Sesshomaru abarcan muchas cosas, los protocolos para casi todo son algo común entre los clanes Youkai, sobre todo en un clan noble y antiguo como la casa de la Luna, entre los deberes de este principalmente se encuentra el de hablar en nombre de los miembros del clan, especialmente cuando hay una tentativa de cortejo de por medio — Explicó Sesshomaru con su habitual calma, empujando a un voluntarioso Yakko a su celda, no sin este mostrarle una imagen bastante interesante de lo que ambos podrían hacerle a la miko junto a ellos en aquel reducido espacio evitando que el chofer pudiera ver y oler nada que no debía.
— Lo que quiere decir que vas a hablar conmigo sobre el cortejo entre Miroku y Sango — Finalizó Kagome respirando con más tranquilidad, era obvio que aquellos dos estaban hechos el uno para el otro y ella estaba feliz por su hermana. Kami… vaya forma de quitarme años de vida a fuerza de sustos Pensó conteniendo las ganas de poner los ojos en blanco y señalarlo en voz alta mientras lo fulminaba con una mirada irritada.
— En parte, primero que nada este Sesshomaru pide formalmente a la hembra alfa del clan Higurashi, el permiso y autorización de esta para que Miroku Houshi miembro y beta de la manda de este Sesshomaru inicie el proceso de cortejo de su hermana y beta Sango Higurashi. — Entonó Sesshomaru con calma ceremoniosa mirándola con los ojos dorados brillantes y teñidos de rojo, mostrándole que el asunto era muy serio e incluso Yakko estaba presente.
— No soy una mujer de ceremonias Lord Sesshomaru, Yakko-sama… así que no puedo darles palabras resonantes como las que ustedes me dieron, simplemente puedo decirles que Miroku-san tiene mi permiso y autorización… como la hembra alfa del clan Higurashi — Respondió Kagome con calma.
— Eso es más que suficiente Lady Kagome — Respondió Sesshomaru mientras Yakko se retraía lentamente a su jaula.
— ¿Sabes lo raro que se escucha mi nombre junto a ese "lady"? es… disculpa ridículo — Dijo Kagome echándose a reír, mientras el chofer le lanzaba una mirada espantada por el retrovisor y Sesshomaru la miraba con seriedad.
— Eres una lady, aunque no lo quieras — Dijo Sesshomaru con calma justo cuando se detuvieron frente a una casa de piedra blanca satinada de dos plantas.
— Claro, claro… como tú digas Sesshomaru — dijo Kagome despectivamente abriendo su propia puerta mientras se reía burlonamente sabiendo lo mucho que a él y a Miroku les irritaba que ellas hicieran eso y bajando del auto exasperando internamente a Sesshomaru y ampliando aún más su sonrisa satisfecha.
"Él le había dado un susto hace un rato, ella lo irritaba abriendo su maldita puerta, a ella le parecía justo"
=== S S ===
Luego de ser recibidos por la ama de llaves y un pequeño ejército de empleados a una hermosa y enorme estructura de piedra blanca que solo podía calificarse de acogedor castillo de tres pisos, que el grupo de orgullosos empleados mantenían pulcro y hermoso, Kagome fue guiada a una habitación al final del el ala Oeste del tercer piso mientras Sango y Miroku fueron acomodados en la misma habitación del ala Este por petición de Miroku a lo que Kagome solo enarcó una ceja mirando a la pareja en cuestión sin comentar nada, ella no era una niña inocente como para no imaginarse que aquellos dos estarían sobre el otro durante aquellas "vacaciones".
Para cuando estuvieron instalados ya era media tarde, así que en vez de ponerse el traje de baño y correr a la playa más cercana y remojarse en sus aguas, Sango y Kagome se refrescaron y se cambiaron los jeans y las camisetas por un par de vestidos vaporosos, el de Sango era una creación propia y era un vestido rojo sangre, de corte strapless pegado al cuerpo hasta las caderas y desde allí caía drapeado hasta la pantorrilla con sandalias altas doradas como sus joyas y el cabello suelto, y pintura de labios rojo sangre, Kagome en cambio había optado por otra creación de Sango, un vestido negro sin adornos también sin tiros ceñido al pecho y suelto hasta los tobillos sandalias plateadas de medio tacón, cabello suelto y una fina línea de delineador negro y brillo de labios cereza y joyería de plata con la sola excepción de la pulsera tipo cadena con las cuentas azul rey, rojo sangre y fucsia que nunca se quitaba y que habían notado que Sango y Kirara también siempre tenían sobre ellas.
Cuando se reunieron con los machos pulcramente vestidos ambas sonrieron internamente al ver a los dos verlas de los pies a la cabeza evaluativamente y con un brillo de aprobación y deseo en partes iguales.
=== S S ===
— ¿No puedes dormir? — Dijo Sesshomaru desde de la oscuridad del balcón, donde había estado observando a Kagome ver con la mirada perdida el océano a lo lejos, meciéndose en su oleaje durante cinco minutos seguidos.
— Es un hermoso lugar, pero no estoy acostumbrada al sonido del mar, la sal en el aire y a un lugar extraño, cada vez que me he mudado tengo ataques de insomnio, apenas duermo durante días. — Explicó Kagome con sinceridad tratando de que él no se ofendiera y de no traslucir lo expuesta e insegura que se sentía en aquel lugar, el macho alfa en él estaba obligado a ofenderse ante el hecho de no ser capaz de hacerla sentir segura y fuera o no su intención, ella terminaría ofendiendo esa parte "elemental y básica" en él cómo macho alfa, además tendría que dar muchas explicaciones para hacerle entender que no es su culpa, ni había nada que él pudiera hacer para remediar eso y seguramente ella tendría que forzarse explicarle mucho de su vida, su pasado, mucho de lo que no estaba preparada para compartir con nadie aun.
— ¿Por qué viniste entonces si no ibas a poder dormir? — Preguntó Sesshomaru desconcertado caminando hasta quedar justo junto a ella, forzándose a ignorar esa parte de el que se sentía irritada y ofendida y el hecho de que ella estaba en bata bajo la yukata que tenía puesta en ese momento cerrada y amarrada firmemente a la cintura. Sesshomaru la vio con la mirada perdida en la noche, sonreír con tristeza.
— Sango, ella estaba tan entusiasmada con la idea de venir, más cuando supo que era a este lugar que simplemente no pude negarme, durante mucho tiempo nos hemos negado muchas cosas y muchas otras se nos han negado, así que era justo que ella tuviera esto, más aun después del susto que le di — Dijo Kagome encogiéndose de hombros gesticulando hacia el paisaje nocturno con su mano izquierda donde no por primera vez, Sesshomaru se percató una vez más de la pulsera en forma de cadena de oro con tres cuentas de color azul rey, rojo sangre y rosado casi fucsia, el había notado la misma pulsera con cuentas en la muñeca derecha de la Taijiya e incluso en el collar de la Nekomata y empezaba a pensar que aquello tenía un significado especial para las tres hembras y tenía curiosidad de conocerlo.
— Y ahora no puedes dormir — Señaló Sesshomaru finalmente con calma observándola bajo la luz de la luna que delineaba hermosamente su perfil a contra luz.
— Ya vendrá el sueño eventualmente — Dijo Kagome restándole importancia con un encogimiento de hombros colocando sus manos sobre la baranda y mirando al cielo.
— Ven… este tiene una idea que podría ayudarte a dormir — Dijo el tomando su mano derecha y arrastrándola hacia el punto en el balcón por donde él había aparecido.
— ¿Dónde diablos estoy? — Preguntó Kagome al atravesar un pesado cortinaje para luego encontrase en una enorme y elegante habitación que gritaba "masculinidad" y buen gusto desde cada rincón, con una sospecha agitando las manos frenéticamente frente a ella.
— La recamara de este Sesshomaru — Respondió el con calma, confirmando sus sospechas.
— Ohhh ¿Qué estoy haciendo aquí? — Preguntó Kagome perpleja sintiendo los nervios tensos como las cuerdas de un arpa.
— Podemos ver películas hasta que te duermas, podemos hablar de política o negocios, este puede darte un masaje que podría terminar con ambos excitados y frustrados, o excitados y actuando sobre ese deseo… tú eliges Kagome — Dijo Sesshomaru con la voz profunda acercándose a ella hasta tenerla acorralada contra la pared pues ella instintivamente había empezado a retroceder ante él y ahora estaba efectivamente atrapada.
— Bien…— Dijo ella en un sensual tono ronco y bajo — Veamos Doramas Sesshomaru y veamos a donde nos lleva — Añadió risueña escurriéndose bajo su brazo en último momento y dejándose caer en la amplia cama frente al enorme televisor de led riendo por lo bajo mientras el gruñía y la seguía.
— Eres una mujer irritante, sabes que deseas a este y este te desea y aun así sigues huyendo — Dijo Sesshomaru dejándose caer junto a ella tomando el control de la mesa más cercana dejándolo en manos de Kagome que de inmediato empezó a buscar su canal de Doramas preferido.
— No estoy huyendo Sesshomaru, estoy tratando de no dañar la extraña "amistad" que tenemos, me gustas ¿ok? Eres odioso, serio, irritante y arrogante y aun así me caes bien ya te lo dije una vez — Dijo ella localizando el canal que buscaba y volviéndose a mirarlo chocando con su ambarina mirada teñida de rojo.
— Y a este Sesshomaru también le gustas Kagome, este te respeta y también te desea — Señaló el antes de recostarse del espaldar acolchado de la cama con ella junto a él, sin señalar que ella era la primera hembra que el había llevado a aquella isla e incluso instalado en las habitaciones de la señora de la casa y admitido en sus propias habitaciones privadas y en su cama.
Ninguno de ellos supo en qué momento se habían dormido, solo que estaban viendo a los tres hombres de la serie vaciar el refrigerador y la despensa de la protagonista con sobrepeso que lloraba su deliciosa comida grasosa y llena de calorías y luego nada.
Cuando Kagome despertó envuelta en un tibio calor que la rodeaba de los pies a la cabeza y un familiar y delicioso aroma a pino fresco, menta un toque ácido y poder, aspiró con fuerza hundiendo su rostro su almohada de la que parecía emanar aquel delicioso olor que le parecía familiar y estaba haciendo estragos en sus sentidos, tardó un momento en comprender que el olor provenía de Sesshomaru y ella había estado restregándose desvergonzadamente contra su duro cuerpo que ahora evidenciaba su deseo físico por ella, y cuando la mano llena de garras se deslizo desde donde descansaba por encima de su cadera izquierda acariciando todo el camino desde allí hasta su pecho izquierdo ella solo pudo gemir y temblar con deseo y anticipación sintiendo las ultimas defensas que se habían mantenido valientemente en pie, caer desintegradas mientras sus pechos se sentían inflamados sensibles y pesados y su útero se contraía espasmódicamente y sentía como se calentaba y humedecía preparándose para recibirlo.
— Dile a este Sesshomaru que se detenga ahora Kagome, dile que no, dile que es un error, miente Miko y dile que no deseas esto, huye — Susurró Sesshomaru en su oído con la voz oscurecida de crudo deseo mientras presionaba contra ella la muestra más fiel de su deseo, haciéndola gemir y presionarse contra él instintivamente, antes de hundir su cabeza en el cuello de ella besándolo y mordisqueándolo levemente alterando todos sus nervios temblando de los pies a la cabeza.
— Se... Sessho…maru no… no… te detengas — Dijo ella gimiendo rendida ante el asalto volviéndose hacia el con los ojos encendidos de deseo y esta vez besándolo ella a él con pasión, Sesshomaru soltó un gruñido de satisfacción y aprobación, que resonó desde su pecho enviando una onda de energía contra todos los nervios de su cuerpo, mientras él abarcaba el trasero de Kagome con sus manos presionándola contra él, batallando contra ella por el dominio del beso.
Ninguno de ellos gastó tiempo en palabras innecesarias, mientras se quitaban la ropa de dormir descubriéndose el uno al otro en el modo más elemental como macho y hembra, sin títulos, ni objetos materiales, ni nada más que el deseo y el instinto guiándolos.
Ambos se tocaron, se saborearon y se exploraron con curiosidad dándose placer el uno al otro, aprendiendo lo que al otro le gustaba, así que cuando finalmente Sesshomaru se hundió con cuidado en ella hasta la empuñadura llenándola por completo y enviándola a una serie de espasmos y casi perdiendo el férreo control sobre sí mismo mientras gruñía por lo bajo de placer, Kagome y él se miraron a los ojos fijamente e iniciaron al unísono una danza tan vieja como el mismo tiempo, ella gemía su nombre y el gruñía el de ella, ella suplicaba por mas y el la complacía exigiendo a la vez lo mismo de ella y ella respondía a él, cuando ambos alcanzaron el devastador clímax juntos, el rugido de satisfacción de Sesshomaru junto al grito de liberación de Kagome estremeció el enorme castillo hasta los cimientos, y desde los empleados que sonreían jocosamente conocedores, hasta la agotada pareja aun unida en su propio abrazo pasional en el ala Este comprendieron lo que finalmente había ocurrido entre aquellos dos seres esa madrugada.
— Estamos atascados — Anuncio Sesshomaru minutos después, aun temblando con los picos de placer atravesándolo en un crescendo sostenido, mientras se vaciaba en el apretado calor que lo rodeaba y apretaba con la firmeza de un caliente puño de seda, dándole aún más placer.
— ¿Quieres decir que estas vaciando semen fértil dentro de mi "ahora mismo"? — Preguntó Kagome alarmada y genuinamente espantada mirando por encima de su hombre al enorme macho acostado justo detrás de ella y que aún estaba dentro de ella, al parecer por más minutos de lo normal que tomaba la larga eyaculación de un Youkai.
— No estás en tus días fértiles y este puede dejar su semilla inactiva con una descarga apropiada de Youki — Respondió él sin sentirse completamente contento con su rápido señalamiento alterado de la fertilidad de su semilla, era obvio para el que ella no estaba ilusionada con la idea de un embarazo y dentro de él Yakko estaba irritado, frustrado y triste por no poder impregnar a la mujer, muy a pesar de la satisfacción de haberla montado finalmente.
— Oh… ok gracias por aclararlo — Dijo Kagome sintiéndose ahora que la tormenta había pasado se sentía extraña y consiente de sí misma, más cuando el aún estaba dentro de ella sosteniéndola de la cadera y acunando uno de sus pechos.
— ¿No quieres tener cachorros o solo son los de este Sesshomaru? — Preguntó el finalmente irritado aun con el apabullante placer de vaciar su semilla en ella y toda la experiencia que había cobrado un nuevo grado de placer que no había alcanzado antes, él no podía evitar irritarse por la reacción de rechazo inmediato de ella, porque al final de cuentas él era un Inu Daiyoukai y reproducirse con una hembra poderosa estaba en sus genes y ella era poderosa le gustara a ella o no.
— Nunca he pensado realmente en hijos Sesshomaru, mi vida no ha sido una vida fácil, Kami sabe que he hecho lo mejor que he podido y si aún hoy no sé si algún día tendré hijos, o al menos uno antes de que mis años fértiles se acaben — Señaló ella sin molestarse, ella sabía muy bien porque él se irritaba no era el primer macho Youkai con el que estaba aunque si el más ingenioso y apasionado en la cama y el único que se había atascado dentro de ella, debía señalar en su fuero interno.
— ¿Tus años fértiles? — Repitió el con lentitud permitiendo el resto de la información encajar en su mente nublada por el placer que estaba experimentando, dejando a un lado su inicial irritación e incomodidad.
— Soy humana Sesshomaru, tengo un número de años exactos para hacer ciertas cosas en esta vida ¿Recuerdas? — Dijo ella sintiendo como él se disminuía y se deslizaba lentamente fuera de ella haciéndola sentir fría y vacía.
Por otro lado Sesshomaru sentía el frio recorrerlo ante el significado de las palabras de la mujer aun tibia y satisfecha entre sus brazos, mientras Yakko rugía dentro de él y negaba una y otra vez.
— En ese caso Miko — Dijo Sesshomaru tomando sus labios en un beso salvaje negándose a pensar en eso y anunciando el segundo encuentro.
Kagome solo respondió riendo sensualmente por lo bajo y deslizando sus manos por el amplio pecho de Sesshomaru y colgándose de su cuello lista para demostrarle a aquel macho, que ella podría hacerle un par de cosas que ninguna hembra le había hecho, no por falta de experiencia, ganas o entusiasmo, sino porque él era muy dominante, pero ella también lo era y confiaba en que podría cabalgar a aquel enorme y poderoso macho Inuyoukai y hacerlo disfrutar el paseo y desearla sobre el en cada futuro encuentro cuándo ella terminara con él, después de todo Sesshomaru Taisho era oficialmente su nuevo amante, y al diablo la precaución.
=== S S ===
— Finalmente — Dijo Sango con una sonrisa burlona y conocedora, hundida hasta la barbilla en el agua salada de la playa, Sesshomaru y Miroku habían sido llamado por el senescal de la isla con urgencia y ellas habían ido a la playa donde Kagome había dado un resumen a Sango de lo sucedido y le había informado que oficialmente era la amante de Sesshomaru, advirtiéndole antes de que la Taijiya se entusiasmara que solo era algo pasajero y nada más.
— Si, supuse que dirías eso — Dijo Kagome salpicándola con agua mientras Sango reía y le devolvía el favor.
— Chica salvaje — Bromeó Sango saliendo con ella admirando la perfecta media luna que hacia la playa de arenas blancas y aguas cristalinas. — Te gustan grandes — Añadió enarcando las cejas cómicamente haciendo un gesto con las manos en una pervertida mofa de "estatura y largo" mientras salían del agua un rato antes de volverse pasas saladas.
— Mira quien habla San-san — Dijo Kagome riendo junto a ella viendo con atención el traje de baño de dos piezas que habían hecho unos meses atrás con la intención de irse a alguna piscina y ahora estaban en aquella hermosa playa, el traje de baño de Sango era de licra negra con detalles en licra rosa y el de ella era también de dos piezas de licra negra con azul rey y una línea de blanco, sus trajes de baños no eran de marca igual que la mayoría de sus cosas pero no tenían nada que envidiarle a los trajes de baño de marca y el que hubieran logrado hacer algo de tan buena calidad era suficiente para hacerlas inflarse de orgullo.
— Cierto, muy cierto — Aceptó Sango sonriéndole con calma mientras se sentaba en una de las sillas de extensión blancas que estaban bajo el techo de una enorme estructura en forma de elegante glorieta de suelos blanco perla rodeado de una pasarela de madera curada y barnizada donde estaban las sillas de extensión, mirado distraídamente la cristalina agua azul mecerse con el típico vaivén del mar.
— La más hermosa visión de la isla — Dijo Miroku anunciando su presencia, Sango y Kagome levantaron las miradas hacia ellos y ambas contuvieron el aliento al verlos allí solo con una toalla sobre un ancho hombro y trajes de baño que para ellas no dejaban mucho a la imaginación y ella eran buenas muy buenas con la imaginación y las imágenes con todo eso de haber estado estudiando diseño gráfico por casi tres años.
— Este opina igual — Señaló Sesshomaru dedicándole una mirada ardiente a Kagome que la hizo sentir calor al recordar como habían despertado y el "delicioso" baño que habían compartido en la gigante tina de baño de Sesshomaru.
— ¿Algún problema? — Preguntó Kagome mirando de Sesshomaru a Miroku, notando por primera vez las líneas purpuras sobre los pómulos del Inu moreno y la media luna viendo en dirección opuesta a la de Sesshomaru de un profundo rojo sangre al igual que las líneas que delineaban los ojos violetas haciéndolos resaltar aún más.
— Nada grave, solo un par de cosas que necesitaba arreglar — Dijo Miroku sonriéndoles y dejando caer su toalla en una silla de extensión vacía antes de extender una mano llena de garras hacia Sango que esta tomó de inmediato y con una sonrisa cómplice ambos echaron a andar hacia la playa nuevamente, mientras Kagome le daba un trago profundo a su botella de agua saborisada.
— Estas deliciosa en ese traje de baño, pero este Sesshomaru te prefiere sin el — Dijo el finalmente dejando la toalla junto a la silla vacía junto a Kagome.
— No sabía que era una playa nudista — Dijo Kagome con seriedad decidiendo que si bien ella no tenía problemas con el sexo definitivamente no era una exhibicionista, todos tenían límites y ese era uno de sus límites.
— No lo es, y este no permitiría que otro te viera así — Contestó Sesshomaru ayudándola a levantarse y atrayéndola hacia él y besándola con ansias.
I era sincero consigo mismo ahora después de haberla tenido finalmente, él se encontraba aún más confundido con aquella mujer con la que no solo le apetecía besarse, cuando siempre había evitado aquel grado de intimidad con otras hembras, sino que incluso Yakko le había permitido cabalgarlo y ambos lo habían disfrutado, la mujer era una compañera de cama deliciosa y nada deseaba que echarla sobre su hombro y llevarla a sus habitaciones y mantenerla allí durante toda la estadía hasta saciarse de ella, y con un poco de suerte saturarse y sacarla de su sistema, ella estaba afectándole más de lo que él debería permitirse y eso no era nada bueno.
— Miroku está mostrando sus marcas de nacimiento… ¿Por qué, significa algo que las muestre? — Preguntó Kagome con curiosidad viendo a Miroku a lo lejos con Sango en una abrazo demasiado intimo para solo estar "nadando" y lo confirmó de inmediato cuando Sango echó la cabeza hacia atrás gimiendo en éxtasis.
— Él está mostrándose ante ti la hembra alfa de Sango como es, su herencia y legado, no está ocultando lo que es o sus intenciones — Explicó el mirando a la pareja también.
— ¿Y eso incluye tener sexo con mi hermana ante mis ojos? — Preguntó Kagome con tono neutro y sin emoción más que la consternación.
— No… él es un pervertido y tu hermana es perfecta para el — Señaló Sesshomaru guiándola hacia el lado opuesto señalando sin decirlo que la Taijiya ciertamente también era una pervertida.
— Cierto… ¿A dónde vamos? — Preguntó Kagome entonces mientras él la guiaba hacia una abertura en la cara este de la falda montañosa que conectaba con la playa.
— A ser pervertidos en privado y con agua más cálida — Dijo Sesshomaru tomándola en brazos y prácticamente desapareciendo con ella del lugar mientras Sango y Miroku seguían en lo suyo sin notar que estaban solos en la playa.
=== S S ===
Durante los siguientes días Sesshomaru y Kagome veían a Sango y a Miroku solo durante las comidas o durante la excursión hacia las cavernas de cuarzos donde ambas fueron obsequiadas con varias muestras de los diferentes tipos del mineral semi-precioso, Sesshomaru les había mostrado la isla y a su hermana a tres kilómetros por completo, y a pesar de sus intentos Kagome se había negado de plano a que el pagara por las pocas cosas que había comprado en las tiendas con arte autóctono de la isla, aun así le había permitido jugar con su cuerpo a placer y ella había jugado alegremente con el suyo a cambio.
— Hey extraña, casi no te he visto — Dijo Sango saludando a Kagome la última noche de su estadía en el lugar, ambas tenían responsabilidades en Tokyo y aquellos cuatro días habían sido maravillosos pero un lujo en sí mismos considerando la próxima apertura de la librería/café de Kagome y el negocio de Sango que no se había detenido aun con ella en la isla Mitsuki, sin hablar de los negocios de Sesshomaru y Miroku respectivamente, el tiempo en el lugar había sido más que agradable pero todos tenían que regresar a la realidad de sus vidas y responsabilidades.
— Lo mismo digo, aunque asumo que puedo adivinar a quien y que has estado viendo y haciendo mi querida hermana — Dijo Kagome apartando la larga trenza hacia su espalda y sonriéndole con complicidad.
— ¿Qué te puedo decir? — Respondió Sango encogiéndose de hombros, aquella noche Kagome vestía un suéter de tejido fino verde oscuro con un jean de mezclilla negro y botines sin tacón de gamuza negra, mientras Sango vestía una camisa de algodón blanca con una chaqueta tejida marrón oscura y jeans azul prelavado con botas bajas marrones.
— Dime que estas feliz ahora — Dijo Kagome mirándola con atención mientras Sango se recostaba de su hombro y Kagome la abrazaba mientras ambas veían el mar en su eterno vaivén.
— Estoy feliz… te llevas bien con Sesshomaru, "muy" bien de echo y Miroku… es todo lo que jamás pensé que estaba buscando y aun así lo encontré Kag — Dijo Sango con un profundo suspiro, sus ojos marrones brillando de pura alegría y genuino amor.
— Bien por ti San-san, ahora tendrás a un pervertido que te amará y cuidara por siempre — Dijo Kagome sonriéndole con indulgencia.
— Mis queridas damas, sé que dijeron que querían dar un paseo juntas pero me gustaría hablar un rato con ustedes esta noche si no les molesta — Dijo Miroku con atípica seriedad haciendo tensarse a las dos mujeres que se miraron entre ellas con genuina preocupación, antes de seguirlo en silencio muy confundidas y alarmadas por la seria aptitud de Miroku completamente atípica a lo que conocían de el.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo.
