Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Mi vida es mía, y debería poder elegir cuando, con quien y bajo cuales circunstancias compartirla (eso si elijo develar mis secretos) así que ¿Con qué derecho me ha forzado este ladino macho a remover las heridas y las sombras de mi pasado?
Es inaceptable la forma flagrante con la que no solo ha forzado mi mano usando deliberadamente a mi hermana y su felicidad para satisfacer su insaciable curiosidad y necesidad de controlarlo todo a su alrededor, es inaceptable e irrespetuoso que después de habernos convertido en amantes me falte al respeto de esta manera, acorralándome entre la espada y la pared obligándome a contarle algo tan doloroso como es una buena parte de mi pasado (la parte que puedo manejar la única que estoy dispuesta a compartir así mi vida dependa de eso) así que sinceramente espero que nunca intente indagar en el resto o será mejor que se prepare para la decepción.
¿Cómo se atrevió a violar mi confianza y remover heridas que era mejor dejar olvidadas con la esperanza de que con el tiempo estas sanaran y se perdieran bajo otras viejas cicatrices de antiguas batallas ganadas y perdidas en las calles?
No, no puedo aceptar que me irrespetara de esta manera, y puede que él sea un "señor" un "lord Youkai", EL Daiyoukai, pero eso no resta que también yo merezca respeto solo por el simple hecho de ser simplemente "Kagome Higurashi"
No, no puedo disculparle con facilidad que removiera mis más oscuras pesadillas y hoy me enfrente a los viejos recuerdos que traen un profundo asco, vergüenza y temor a mí misma alma… ¿Cómo explicarle a Sango lo que me vi obligada a hacer para sobrevivir aquella fatídica noche en que encontré el que por años fue nuestro refugio? No puedo, no puedo enfrentar esa pare de mi pasado, no estoy preparada y tal vez nunca lo esté.
Y si lo hiciera, si lo disculpara ¿Cómo asegurarme de que el no vuelva a remover en mis heridas, en mis pasado? No lo sé con seguridad pero de alguna forma tengo que lograr someter a ese macho a mi voluntad, porque él también debe respetarme, él también debe considerar los pasados y las heridas que Sango y yo podamos tener, porque me niego a someterla a esa prueba nuevamente y me niego a someterme yo misma a ella.
Maldito sea, me gusta más de lo que debería permitirme que me gustara, él es peligroso es obvio a leguas, lo que él no sabe es que yo también puedo ser muy peligrosa si me lo propongo.
Las reglas están puestas sobre la mesa, si las toma o las deja ya es cosa suya, pero que él y cualquier otro que venga después de él sepa:
Mi vida. Mi cuerpo. Mi historia. Mi decisión.
Si no pueden vivir con eso, pues no se molesten siquiera en tocar mi puerta, yo no estoy escarbando en el pasado de nadie, así que jodan en otro lado si no les gusta.
En la vida hay dos tipos de problemas los tuyos y los míos, los tuyos no me importan una mierda, los míos, esos SI son importantes para mí, al diablo el resto del mundo.
PD: Los problemas de Sango y Kirara son MIS problemas por asociación, así que allí si me meteré hasta que me den una patada en el trasero y digan que no desean mi ayuda e intervención.
Kagome Higurashi
La jodida hembra alfa
Y a quien no le guste… pues
j-o-d-a-n-s-e
Cap. 19: Confrontación
Sinceramente aun después de un par de días de regresar a Tokyo, Kagome no entendía por qué le dolía tanto la decepción sufrida con Sesshomaru, ¿Por qué le afectaba tanto?, no era la primera vez, otros en el pasado la habían decepcionado igual e incluso peor que él, y no le había afectado al punto de sentirse físicamente enferma, como si tuviera una herida abierta que sangraba sin parar debilitándola y que se negaba curarse, simplemente se sentía fatal en todos los sentidos de la palabra y por eso justamente se había negado a tenerlo cerca, ella necesitaba tiempo para superar la decepción, para crear nuevas barreras con las que protegerse de él, quien había podido herirla con ridícula facilidad, ¿Cómo una mujer criada y curtida en la calle podía ser tan vulnerable? Ella no lo sabía, hasta entonces nadie había logrado hacerla sentir vulnerable y lo odiaba, hería su orgullo, su amor propio y si, su corazón sentirse tan expuesta.
=== S S ===
Aquel día Kagome miró con atención el lugar que la rodeaba, la cripta Higurashi era ciertamente hermosa a pesar del triste fin con el que había sido hecho, el trabajo del mármol blanco desde el techo hasta el suelo delineado en mármol crema y algunas líneas negras de trazo simple, el lugar era simplemente exquisito, limpio y muy delicado.
En el pasado lejano la familia Higurashi había sido una familia noble por derecho propio e incluso había una cadena de monjes y sacerdotisas en el amplio árbol genealógico, aquel lugar era el testimonio arquitectónico de un trabajo de amor, junto a ella Sango y Kirara avanzaron hasta llegar al hermoso nicho que Yuri y Mina habían elegido para ellas, era una pieza hermosamente trabajada en bajos y sobre relieves con delicados delineados en negro y dorado con ambas mueres agarradas firmemente de las manos, donde se veían igual como se habían conocido y sonriendo entre ellas en complicidad en duro y eterno cuarzo blanco de minotauro.
— Bien Mamá Yuri, Mamá Mina, aquí estamos finalmente… sé que ustedes no habrían querido una ceremonia estrafalaria y estirada, así que solo estamos Sango, la segunda hija que no conocieron pero que sé que habrían deseado conocer, créanme la habrían amado tanto como me amaron y a Kirara nuestra fiel mejor amiga y defensora en nuestros momentos más peliagudos, sabemos que desde el cielo están sonriéndonos y lo único que puedo decirles, es "gracias" por su aceptación, por su amor, cariño, consejos, regaños, promesas, gracias mil veces por todo, espero que Kami les permita reencarnar y reencontrase en todas sus vidas y siempre sean felices en cada una de ellas — Dijo Kagome acariciando delicadamente los rostros sonrientes con la punta de sus dedos, negándose a llorar, a ellas no les habría gustado que llorara, es más habrían preferido que encendiera música y bailara como loca por todo el lugar bamboleando el trasero descaradamente con alguna canción pegajosa de su cantante favorito, por eso Mina le había pedido que la recordara en el edificio de Yuri y nunca en la cripta Higurashi, hermoso o no aquel era un monumento a la "muerte" y ellas querían que ella abrazara, amara y adorara la vida y las recordara así, sonrientes y llenas de vida.
Cuando habían llegado del fatídico viaje a la playa y dejado atrás al irritante, sexy y manipulador macho Inu Youkai albino, una llamada telefónica las sorprendió apenas entraron a su apartamento y con esa llamada llegó finalmente la respuesta que habían estado esperando desde que habían iniciado los trámites de traslado de los restos de Mina y tanto ella como Sango habían dejado todo de lado para reunir a Yuri y a Mina finalmente, poco importaba que aquella tarde fuera la inauguración de su negocio, ellas tenían, necesitaban hacer esto, además para Kagome había sido como la bendición final de ambas mujeres que su reunión final fuera aquel día y no podían ni querían posponerlo más y al diablo el mundo; así que allí estaban ahora, cumpliendo con aquellas dos mujeres que habían sido el pilar de las vidas de ambas.
— Gracias por todo lo que hicieron por nosotras, me incluiré porque sin su ayuda Kagome no habría sido la persona que es y yo no habría estado aquí, Kami permita que realmente se encuentren en todas sus vidas y sean felices en cada una de ellas — Dijo Sango, antes de levantar su teléfono y dejar sonar a todo el volumen que daba el aparato electrónico la canción favorita de aquellas mujeres especiales, así que cuando la voz de David Bowie inundó el lugar hermosamente con la canción "As the world falls down" ellas no pudieron evitar sonreír a pesar de la ocasión, y luego cantar "Rebel Rebel" para ellas, seguras de que en algún lugar ambas estaban riendo como locas y disfrutaban sus tributos personales a ellas.
Al salir de la cripta Kagome sonrió levemente al cuidador del lugar mientras cerraba la cripta y emplazaba la única llave de hierro de cuatro pestañas onduladas, que giraban sobre el cilindro central abriéndose como un espiral cuando se accionaba dentro de la cerradura haciéndola imposible de copiar y era la única que podía abrir y cerrar la puerta maciza que cual bóveda sellaba los restos mortales del clan Higurashi (y que Mina le había entregado entre sus recatadas joyas aquel el día de su muerte) dejándola en la mano extendida de una de las últimas dos miembros del clan aún con vida, mirándolas con profundo respeto y dándoles una profunda reverencia que ambas contestaron mientras Kirara solo maullaba levemente, ellas no le dirían al pobre hombre que Yuri había sido efectivamente la última miembro real del clan, de ninguna manera le faltarían el respeto a la herencia de su amor y al legado que ella le había dejado y ahora compartía con Sango y esperaba algún día compartir con los hijos de Sango y tal vez algún hijo o hijos propios teniendo en cuenta que la ladina Yuri le había pedido nietos con "S" y ella simplemente no podía negarle a la mujer la alegría de tenerlos incluso en la otra vida.
— Gracias por su ayuda Toya-san — Dijo Sango mientras seguía a Kagome que se había alejado observando maravillada (como la primera vez que habían ido a aquel lugar) a el majestuoso árbol sagrado que formaba parte de aquel templo antiguo y que una vez hacia muchas vidas humanas atrás, fue el hogar principal de los Higurashi y un patrimonio nacional y mundial de importancia, pues fue allí en ese amplio patio empedrado que se llegó al acuerdo de paz con Lady Midoriko, quien entonces era la nueva guardiana del templo al no haber ningún sagrado entre los Higurashi y allí bajo las ramas del árbol milenario se había firmado la paz entre las razas de Japón y el mundo.
— Este lugar es hermoso, solo ellos pueden hacer que una caceta para guardar cachivaches y un pozo seco se vea espectacular — Dijo Kagome sonriendo mientras recordaba la información que tantos años atrás les había dicho el guía del lugar sobre aquel edificio en particular cuando Sango había preguntado por el presa de la curiosidad.
— Si, tú también tienes esa cualidad Kag pudiste crear un hogar seguro en una estación de tren abandonada para dos niñas medio muertas de hambre y una Nekomata abandonada para morir ¿Recuerdas?… ahora mejor nos vamos, la inauguración es en unas horas y seguro tu barista debe estar aburriendo y torturando al resto de tus empleados. — Dijo Sango sonriendo mientras bajaban las largas escaleras con Kirara siguiéndolas de cerca.
— Cierto, pero dudo que Shippo-kun sea poco creativo con sus torturas — Dijo Kagome sonriendo al recordar al pícaro Kitsune rojo de ojos esmeraldas risueños y llenos de pícara malicia.
— Cierto, ese Kitsune es candela — Respondió Sango riéndose mientras subían al auto de Kagome, viendo con indulgencia a Kirara acostarse con elegante pereza en el asiento trasero.
— Su novia lo tiene bien agarrado de sus colas San-san — Le dijo Kagome recordándole a la carismática mujer.
— Cierto… y seguro aplica sus trucos también en la cama, mujer suertuda — Dijo Sango riéndose mientras sacaba el celular de su elegante bolso de mano en terciopelo negro, diseñado y cosido por Kagome, que quedaba perfecto con el elegante y sexy traje ejecutivo negro de falda corta que vestía ese día, Kagome se había inclinado por el mismo estilo y ambas estaban para parar el tráfico o el corazón de toda una junta ejecutiva o un par de primos Inu Youkai de la noble y ancestral casa de la luna.
— Sango… Miroku tiene suerte de tenerte, eres tan pervertida como el cariño — Señaló Kagome riéndose, junto a la picara y ahora risueña Taijiya mientras avanzaban en el tráfico camino de regreso a casa.
=== S S ===
Desde detrás de la barra, Kagome miraba con una bola de nervios comprimida en el estómago casi dolorosamente a la multitud que había acudido a la inauguración de su negocio notando por primera vez como a través de los años Sango y ella habían armado una buena colección de amistades importantes para ella, prácticamente una familia que habían ido llegando poco a poco a sus vidas para quedarse.
Hina con sus hijos y su familia, Shiori con su madre y su padre, amigos que habían hecho con los años mientras trabajaban en el mercado como era el caso de Hachi-san y su numerosa familia, una buena parte de la manada de lobos e incluso el distinguido anciano Youkai quien le había legado aquel lugar a los Higurashi, estaba aquel día junto a su familia, incluso había visto a Sesshomaru entre el mar de invitados que llenaban cada asiento del lugar, ella estaba que se desmayaba de nervios, afortunadamente Sango, Shippo (y un café sospechosamente alcoholizado) habían logrado calmarla un poco.
— Vamos Kag es tu momento así que ve allí e inicia esto — Dijo Sango levantando los pulgares sonriendo como maniaca junto a Shippo con la misma expresión.
Ese día igual que ella vestía camisa manga larga blanca con corbata, y chaleco negro con el emblema "MI&YU" bordado en dorado dentro de un grano de café y una pluma sobre el corazón, pantalones estrecho negro y zapatos negros planos igual que el resto del personal, con la sola excepción del barista que tenía un chaleco rojo oscuro y una corbata con nueces doradas bordadas mezcladas con granos de café.
— Si lo se… ¿Todo listo Shippo-san? — Contestó Kagome mirando al barista asentir energéticamente mientras cada uno sostenía un delantal negro, listos para ponérselos en cuanto la apertura fuera oficial. — Bien… aquí vamos chicos — Murmuró Kagome antes de respirar profundamente y dar un paso al frente.
— Rómpete una pierna Kag — Murmuró Sango haciéndolos sonreír a todos los que la escucharon los cuales fueron muchos, teniendo en cuenta que más de la mitad de los presentes eran Youkai o tenían en algún nivel una mezcla de razas en ellos.
— Buenas tardes a todos los presentes, a todos ustedes que a los que podemos llamar confiadamente "amigos" a ustedes quienes a través de los años han estado allí para Sango y para mí, mil gracias por su apoyo, dejando eso un poco de lado y antes de que me ponga sentimental y horroricemos al mundo llorando hasta la deshidratación — Empezó a decir Kagome sonriendo maliciosamente mientras los demás reían con su comentario. — Esta tarde estamos aquí reunidos para la inauguración de un legado de amor en honor a dos mujeres muy especiales, por favor sean todos bienvenidos a MI&YU Librería café, espero que hagan de este lugar su casa y a mí una mujer muy feliz cuando tenga que revisar la contabilidad a fin de mes. — Dijo Kagome desde detrás de la barra acompañada de su personal que se colocaban los delantales en aquel momento oficialmente "inaugurados" mientras sus invitados reían de buena gana, mientras extendía una mano hacia la pared detrás de ella y volviéndose justo cuando la cortina caía y una réplica agigantada varias veces, de la foto que tenía en su agenda de Mina y Yuri era expuesta para todos sus invitados, en el lugar de honor para que todos lo vieran y conocieran los rostros de las personas que marcaron su vida y a través de ella la vida de Sango, sus invitados comprendiendo quienes eran aquellas mujeres que sostenían las emblemáticas tazas "MI&YU" mientras sonreían felices a la cámara y de inmediato empezaron a aplaudir con más animo aun a las dos difuntas mujeres.
— Tenias razón Kag… definitivamente esta es la mejor parte del lugar — Dijo Sango abrazándola, mientras ambas sonreían entre ellas y miraban con los ojos llenos de lágrimas una vez más a las dos mujeres que habían sido la base de lo que ellas eran.
— Sep San-san, la mejor parte — Confirmó Kagome sin un tembloroso suspiro.
=== S S ===
Kagome caminaba entre los invitados deteniéndose a cada dos pasos cuando alguien la llamaba para felicitarla y desearle éxito, la manada de Okami estaban en su mayoría allí junto a los cachorros, estos parecían turnarse para poder estar en el lugar si abarrotarlo, las puertas estaban oficialmente abiertas al público y los mesoneros estaban trabajando a toda máquina y Shippo el pícaro Kitsune de fuego y Barista de MY&YU era definitivamente un maestro en su arte, aun joven muy entre los Youkai apenas considerado un adulto entre ellos, Kagome había tenido suerte en tentarlo a trabajar en aquel lugar donde él había probado el café de Yuri muchísimos años atrás antes de ella nacer y confesó (después de haber espantado a los otros candidatos para el puesto con hongos risueños y otros trucos) que él se había enamorado del lugar entonces, más cuando había regresado muchos años después había descubierto el lugar cerrado a cal y canto, abandonado a su suerte, así que cuando la oportunidad se había presentado había corrido hasta allí deseoso de hacer delicioso café y hacer sentir a otros igual que Yuri lo había hecho sentir a él entonces, su única condición fuera de la esperada calidad en los productos que ofrecerían, fue el uso chaleco rojo y su corbata favorita.
Hina y su familia tenían lágrimas de alegría y emoción en sus ojos y ver a Yukito junto a una sonrojada adolecente en las primeras etapas de enamoramiento había sido para ella y Sango como una reunión familiar en toda regla, el lugar estaba repleto de las personas que habían estado estrechamente entrelazadas con sus vidas y ellas estaban conformes con eso, era justo así como Kagome deseaba inaugurar el lugar.
— Tienes un magnifico lugar aquí — Saludó Sesshomaru acorralándola entre la librería y el café.
— Gracias creo, aunque nada parecido a lo que tú creaste… — Dijo Kagome mirándolo un instante antes de desviar la mirada hacia el montón de gente que estaba en el lugar, ella no podía mirarlo aún, seguía doliéndole la abierta manipulación que él había ejecutado sin remordimiento en busca de la historia de su vida, ella se sentía vulnerable, desnuda frente a un extraño que la analizaba como un bicho extraño bajo un microscopio y se sentía muy incómoda, Kagome fijó su mirada en sus amigos, los invitados a la inauguración y a los primeros clientes quienes curiosos se habían acercado hasta el lugar, viéndolos sonreír y conversar con una taza de café en las manos acompañados de pastas secas o cupcakes.
— No denigres lo que haces — Dijo el con calma.
— No lo hago… solo señalo un hecho, este negocio es mío y opino que es la mejor librería/café que existe y acaba de nacer — Dijo ella con calma negándose a verlo durante mucho tiempo, ella no era una mujer de rogar, ni afecto, ni sexo, ni nada y se negaba a rogarle nada aquel macho, menos aun cuando había sido él, el que se había excedido de limite en cuanto a su privacidad y vida personal, ella odiaba ser manipulada y él lo había hecho abiertamente y si no le gustara tanto como el condenado Youkai le gustaba, ella ya lo habría enviado directo a la mierda con una buena patada en los testículos.
— Hnnn, excelente café — Comentó el levantando levemente la taza del exquisito líquido oscuro, sacándole los colores ante la sensualidad que destilaba aquella acción.
— Nuestro propio café, Shippo-kun creó una receta especial para MI&YU, me alegro que te guste ahora si me disculpas me necesitan por allá — Dijo Kagome señalando a una mesonera que parecía a punto de desmayarse, antes de dejarlo allí degustando el café mientras la observaba alejarse, con un aire depredador brillando en sus ambarinos ojos que en un rápido parpadeo se tiñó de rojo y volvió a su color original, saboreando el café en su boca como la había saboreado a ella antes y como ansiaba, deseaba hacerlo en ese momento sobre la pulida y activa barra, posiblemente frente a sus clientes transfigurados por la posible escena desarrollada entre ambos.
===S S ===
— Por el éxito de MI&YU — Dijo Sango levantando una cerveza helada aquella noche acostada en la silla de extensión en el balcón, después de ayudar a Kagome y a su personal a ordenar y limpiar el lugar y cerrar después de checar las ganancias que habían hecho aquel día de inauguración y que ninguna de ellas habían esperado, sin embargo allí estaba una cantidad suficiente para pagarle el sueldo a la mitad de su personal, esperaba que al día siguiente fuera mucho mejor.
— Por el éxito de MI&YU y el éxito rotundo de Taijiya's— Dijo Kagome agotada pero sonriente mientras brindaban y daban un largo trago a sus latas de cerveza.
— Vi a Sesshomaru — Comentó Sango minutos después viendo distraídamente el borde de la lata frente a ella.
— Lo sé, también lo vi — Respondió Kagome casi gruñendo cuando su útero empezó a contraerse espasmódicamente con necesidad de ser "llenado" por el condenado macho.
Ella no era estúpida y sabía muy bien que aún lo deseaba, pero aun así no iba a dejarle pasar fácilmente aquello, ni iba a permitirle caminar por encima de ella como si fuera una maldita alfombra para que el limpiara sus patas con ella, buscar a otro amante estaba descartado el macho la había arruinado para otros por ahora (o al menos eso esperaba y eventualmente pudiera relacionarse con otra persona menos peligrosa que el lord Youkai)
Lamentablemente en aquel momento ella lo deseaba a "él" y solo a "él" aun así no iría a rogarle ella se tenía suficiente respeto así si misma para caer en eso, así que la ducha fría se había convertido en su tercera mejor amiga y la masturbación para aliviar el problema en la cuarta.
— ¿Hasta cuándo lo vas a dejar sufriendo? — Preguntó Sango burlona, ella sabía que Kagome deseaba al macho tanto como él la deseaba a ella, pero su hermana era tan orgullos y terca como el Inu albino y el ciertamente había elegido manipular aquella situación y Kagome necesitaría tiempo y una que otra palabra para recapacitar y darle una oportunidad al ladino lord, mientras tanto él tendría que penar por Kagome o renunciar y buscar pastos más verdes.
— Por Kami San-san. Ese macho no sufre por nadie y menos aún por mí, créeme él debe de tener una fila de hembras deseosas a su disposición para cada erección voluntaria e involuntaria que tiene en el día y debo decir con "autoridad"… que se van de su cama la mar de satisfechas, el macho definitivamente es "TODO" un alfa en todos los aspectos — Reconoció Kagome sintiendo un escalofrió de excitación recorrerla de los pies a la cabeza al recordar el placer que él le había dado con solo llenarla.
— Suenas frustrada — Señaló Sango entretenida lanzándole una mirada conocedora.
— Dime San-san ¿Miroku-kun te satisface completamente? — Preguntó Kagome cambiando el tema y lanzándole una mirada contemplativa evadiendo su pulla.
— Ese pervertido sabe muy bien lo que hace… así que si estoy muy satisfecha con él, pero eso no responde MI comentario — Respondió Sango con audacia, no dispuesta a olvidar su comentario y la respuesta a este que esperaba escuchar.
— No, no lo responde — Dijo Kagome dándole un trago a su cerveza y dejando a un lado la lata vacía y sacando otra de la hielera entre ellas destapándola automáticamente. — ¿Sientes que quieres retenerlo junto a ti por siempre, lo amas San-san? — Preguntó Kagome entonces mirándola fijamente.
— Deseo tenerlo siempre junto a mí, saber que aun cuando no estemos físicamente en el mismo lugar, que el mundo sepa que él me pertenece y yo le pertenezco… si… lo amo… amo al maldito pervertido pero aun no quiero decírselo, él ya es engreído sin mi ayuda así que mejor que sufra un poco, creo que esa vena "engreída" es de familia — Respondió Sango después de un rato de pensar bien su respuesta, sonriendo y mirando a Kagome mientras le daba un buen trago a su cerveza tratando de reconciliarse con la monumental confesión que había hecho, ella no esperaba encontrar "amor" de verdad y aquello la aterraba.
— Hace años, cuando salías con Takeru-kun dijiste que sabias que no era "el hombre" de tu vida pero igual te gustaba estar con él, entonces yo no lo entendía, hasta que conocí a Aoshi y sentí lo mismo, luego el cambió y el resto lo sabemos… — Decía Kagome mirando hacia las luces a lo lejos, desde donde estaba podía ver Shinjuku en pleno y a esa hora era una vista digna de ver.
— Si… esperemos que el cabrón nunca más levantara su mano contra una mujer — Murmuró Sango con marcado desprecio vaciando de un trago la cerveza en su mano.
Junto a ella Sango abrió otra cerveza dejando la lata que acababa de terminar a un lado, mientras la observaba con fija atención y Kirara dormitaba en la tercera silla que habían añadido recientemente. Había algo allí que Kagome estaba tratando de sortear sin mucho éxito o sin desear realmente analizar bien el tema que tenía en mente, Sango podía verlo en la mirada azul, perdida en las luces de la ciudad y tenía el presentimiento de que fuera lo que fuera que tenía en mente era algo de importancia, Kagome era una mujer con muchas profundidades y temía que se perdiera dentro de sí misma al punto de ser imposible alcanzarla.
— Me conoces San-san, jamás he desarrollado esa "necesidad" de pertenecer, no he sentido ninguna conexión de ningún tipo de profundidad con ningún hombre o macho que ha sido mi novio o amante… — Reconoció Kagome con un suspiro agotado.
— ¿Kagome? — Dijo Sango aferrando con fuerza la lata de cerveza esperando que ella siguiera.
— El me atrajo desde el momento nuestros ojos se cruzaron en el estacionamiento de Ikaru-san, y luego cuando regresé a tu fiesta y lo vi de lejos con todo ese cabello plateado y esa postura fría y orgullosa, me atrajo mucho más al verlo de cerca y eso me irritaba mucho, supe apenas habló que él podía ser "peligroso" para mi así que mantuve mi distancia y luego aún más cuando tú y Miroku sintieron esa conexión que comparten y empezaron a salir, no quería ser motivo de discordia entre Miroku y tú, para mí era obvio que ambos nos repelíamos — Explicó ella mirando su cerveza ausentemente. — Creí sentir una conexión con el cuándo nos besamos la primera vez aquel día que llevaste a Miroku al supermercado de la sesenta y nueve, y luego cuando nos hicimos amantes en Mitsuki eso solo se profundizo, al menos de mi parte y creí que lograría entender esta nueva conexión que tienes con Miroku. Pero me equivoque… solo era lujuria, deseo y curiosidad lo que sentimos uno por el otro, del placer que podemos darnos uno al otro, de su parte más curiosidad que nada, si recordamos su sucia treta para sacar información. — Finalizo Kagome dando un profundo trago a su cerveza para aliviar el doloroso nudo en su garganta.
— ¿Estas segura de que no hay más Kag, no estarás dejándote guiar por la rabia, por el orgullo y la indignación de su artimaña? — Finalmente preguntó Sango con suavidad después de ablandar su agarre, al sentir que el aluminio de la lata empezaba a ceder bajo su continua presión.
— No… fue solo eso — Repitió ella con convicción — Aun nos deseamos, cinco días no son suficientes para saciarse y hastiarse de un excelente amante como el, aun así no pienso rogarle aunque tenga que cumplir la promesa de hace años y coleccionar vibradores, el me hirió con sus acciones San-san y estoy más molesta que necesitada de ese macho entre las piernas — Dijo Kagome frunciendo el ceño y dándole un largo trago a su cerveza.
Junto a ella Sango la miró con preocupación, ella sabía que Kagome lo perdonaría "eventualmente" pero no olvidaría jamás lo que la había forzado a hacer y si había una posibilidad de que él entrara en su corazón y ella lo admitiera y aceptara, ahora ella dudaría e incluso se negaría a aceptar sus sentimientos por temor a ser herida nuevamente por él, porque sin decirlo abiertamente Kagome había admitido que Sesshomaru la había herido de una forma que ni aun Aoshi que la había abofeteado, la había herido jamás y Sango podía verlo, Sesshomaru había herido su corazón sin mucho esfuerzo y si el había logrado traspasar las fuertes murallas de Kagome para herirla, él también podría haber atravesado esas murallas para reclamar su corazón para sí mismo y ahora ella lucharía con uñas y dientes contra él, porque ahora estaba advertida de que él podía colarse entre sus defensas.
— Entonces déjalo que venga por si solo pidiendo "café" y luego asegúrate de avisarme cuando estés sobre la isla de la cocina para no entrar con Miroku en medio de una sesión de sexo salvaje, divino y sudoroso con tu InuYoukai — Dijo Sango echándose a reír con ella, cubriendo de esa forma la tristeza que embargaba su corazón al comprender que Kagome solo aceptaría de él sexo y nada más, hasta que el ganara su confianza nuevamente.
— Solo si me devuelves el favor, te amo San-san pero no creo que mi pobre cerebro pueda funcionar después de verte en esas con tu pervertido, hay una cosa que una hermana no tiene que ver y ESA es una de ESAS cosas — Respondió Kagome haciéndolas reír a ambas, tratando de imaginar la escena.
=== S S ===
Una semana y media, la terca hembra no devolvía ninguna de sus llamadas, mensajes de texto por ninguna plataforma, correos electrónicos y correo tradicional ni se quedaba mucho tiempo en su presencia cada vez que acompañaba a Miroku a visitar a la Taijiya que cortejaba o iban al café de la terca e irritante mujer, y para el que jamás había necesitado estar detrás de una hembra, la situación no solo le irritaba si no que lo enfurecía enormemente, aún más cuando Yakko se negaba a comunicarse con él y su Youki fluctuaba peligrosamente con su pésimo humor, lo cual nunca era algo bueno menos aun en su posición, sabía que había cometido un error pero esperaba que la mujer lo disculpara un par de días después, sin embargo a una semana y media aún no se veía cambio alguno en ella.
— Cancela todas las citas de hoy — Ladró Sesshomaru sin mirar al tembloroso Kappa a diez pasos de él, levantándose con su portafolios en mano dejando la oficina atrás, subir a su apartamento en el último piso, y dejar su portafolios en su despacho privado, antes de desvestirse y tomar un baño, lidiando una vez más con la muestra física de su deseo por la elusiva e irritante hembra.
Los primeros días había intentado desfogarse con alguna de las muchas hembras que estaban dispuestas a acostarse con él, sin embargo Yakko había reaccionado horriblemente hiriendo físicamente a la primera hembra deseosa que se había acercado a ellos dejándole entre ver que la próxima hembra en celo terminaría muerta en sus garras y al diablo la corte Youkai
Así que él había tenido que humillarse así mismo, aliviando la presión de sus adoloridos testículos masturbándose para luego sentirse francamente humillado, insatisfecho y cuando menos lo pensaba recordando el cuerpo caliente y prieto de Kagome mientras cabalgaba sobre él, envolviéndolo como un prieto puño de seda caliente, mientras sus pechos botaban frente a sus hambrientos ojos y sus manos se llenaban con ellos o guiaban sus caderas en aquel delicioso ritmo que la mujer había impuesto sobre él y había descubierto con perplejidad que los volvía loco a Yakko y a él.
Tan hundido estaba en su fantasía sexual una vez más, que falló en escucharse a sí mismo llamar en un gemido ronco y cargado de necesidad, a la mujer de ojos azules que lo estaba enloqueciéndolo con su silencio sin sospecharlo, mientras una vez más eyaculaba largo y abundantemente liberando algo de presión pero sin sentir jamás verdadera "satisfacción" alguna.
=== S S ===
Aquel día Kagome observaba con pasiva calma el contenido del depósito, aquel que tantos años atrás había visitado con Mina cuando había guardado sus cosas, y sonrió con nostalgia y melancolía mientras veía la enorme maleta, donde aún aquel día estaban empacadas sus viejas cosas, el irracional temor de ser encontrada por los Takeda la había llevado a no acercase a aquel lugar a pesar de estar lejos de la antigua casa de Mina.
— Esto va a llevarse un tiempo Kag — Dijo Sango con los lentes de seguridad puestos igual que ella, viendo las cajas dentro del lugar.
— En realidad si, lo bueno es que este lugar no tiene filtraciones y todo está seco y limpio yo particularmente no quiero volver a tocar una cucaracha por el resto de mi vida — Dijo Kagome con una expresión de genuino asco y extendiéndole un par de guantes de látex negro a Sango antes de ponerse los suyos, lista para entrar en aquel deposito finalmente.
— hugggg cierto cucarachas asco — Respondió Sango con una clara expresión de asco igual a la de su hermana.
Bastantes cucarachas había tenido que tocar ella en el burdel y hurgando en la basura con Kagome, irónicamente la estación siempre había estado libre de bichos cuando ella había llegado gracias al continuo uso de insecticidas que Kagome usaba entonces y luego habían invertido un pellizco de sus ahorros en común con un artefacto electrónico que enviaba pulsaciones electromagnéticas, manteniendo a todos los bichos y roedores lejos del lugar, aquella había sido una de sus mejores inversiones, los insecticidas tenían el molesto defecto de enfermar a quienes tenían que usarlos a largo plazo, ahora tenían varios de esos artefactos instalados por todo el apartamento, su fábrica e incluso el negocio de Kagome y seguían siendo sus mejores inversiones.
— Vamos pues — Dijo Kagome entrando al lugar y tomando el último artículo que habían guardado en el lugar, (su antigua maleta llena) levantándola sobre sus ruedas y sacándola del lugar sintiendo una sensación de paz y clausura, en aquella ocasión tantos años atrás cuando había ido allí con Mina, ella no sabía lo que el futuro le esperaba, ni siquiera sabía que pronto estaría en la calle iniciando un camino que la llevaría a regresar allí aquel día, a sacar aquella misma maleta llena de antiguas posesiones y los sueños de la niña inocente que había sido, cerrando un circulo completo con aquella simple acción.
Una caja tras otra fueron sacando con la ayuda de una carretilla que les habían prestado en la oficina de los depósitos, y fueron cargando cada una con sumo cuidado hasta el camión que ambas habían alquilado para la ocasión después de que decidieran "al ojo por ciento" que habían demasiadas cosas en los dos depósitos para mover todo en un par de viajes en sus autos, lo cual confirmaron cuando habían tardado casi tres horas y dos viajes para vaciar por completo los dos depósitos con cajas de diferentes tamaños, unas que no habrían entrado jamás en sus autos, finamente Kagome terminó el contrato y se forzó a dejar ir las llaves que había estado guardando desde el día de la muerte de Mina, y así el circulo se había completado y cerrado finalmente, tal y como estaba segura que Yuri y Mina habrían querido.
=== Inicio de recuerdo ===
— No valen tanto las cosas materiales a la que nos aferramos en esta vida Kagome-chan… — Decía Yuri una tarde mientras jugaba al ajedrez con Mina que sonreía a pesar de estar perdiendo penosamente contra la estratega.
— ¿Pero no necesitamos esas cosas para vivir? — Pregunto Kagome mirando a la mujer que le dedico una diminuta sonrisa, lazándole una mirada a Mina que con gesto resignado de inmediato sacó un billete de 500 yenes y se los dio a Yuri que sonrió y lo recibió y lo dejó sobre su regazo.
— Cierto, lo necesitamos ¿verdad? Sin embargo, vale más mucho más las cosas que no puedes tocar, el amor, la amistad, los recuerdos que creamos en esta vida, una posesión material, se rompe, se daña, se pierde y se olvida… — Explicó Yuri moviendo deliberadamente lento su caballo tomando una torre y lanzándole una mirada a Mina con jocosa malicia.
— Kag-chan el amor en todas su expresiones, sigue allí eterno a través de los años, se rompe y aun a pedacitos sigue allí aferrado en nuestros corazones, aunque tengamos que remover muchas otras cosas para encontrarlo oculto, nos daña y nos enseña de nuestros errores haciéndonos más fuertes pero igual no se olvida, se pierde entre las dudas y las cosas mundanas del día a día, pero lo encontramos de nuevo y lo abrazamos otra vez ilusionados y aun cuando ya dejamos este mundo quedan aquellos que lo recuerdan por siempre — Señaló Mina dedicándole una beatifica sonrisa a Yuri moviendo a su alfil sorprendiéndola con el atrevido movimiento que ahora tenía en un aprieto a Yuri.
— Lo que queremos decir cariño, es que no te aferres a cosas materiales nimias, si es tu casa lucha como una fiera por ella, pero si es algo reemplazable, una taza, una alfombra un juego de llaves, aprende a desprenderte, vendrá algo mejor. — Señaló Yuri estudiando el tablero una vez más y sonriendo con malicia ejecutando su movimiento — Jaque mate — Murmuró sonriente ganándose un puchero de Mina y una sonrisilla de Kagome.
— Si es amor… solo tienes que preguntarte si es tuyo… tuyo por completo, entonces cariño una vez más, aférrate a él y lucha con uñas y dientes, patea quien tengas que patear pero no dejes ir el amor por nada del mundo… incluso si quien se interpone entre ustedes es el orgullo de alguno de los dos… no te humilles, pero tampoco dejes ir lo que te pertenece…
— ¿Eso quiere decir que tengo que dejar que Mika-chan se quede con mi galleta todos los días? — Pregunto Kagome indignada mirándolas con los ojos azules abiertos como platos haciendo reír a las dos mujeres.
— No cariño, solo mañana, luego Mika-chan no querrá tus galletas nunca más — Dijo Yuri criptica sonriendo junto a Mina con marcada malicia.
— Ok… cosas pequeñas dejarlas ir… amor real conservarlo ¿no? — Resumió Kagome.
— Muy bien… eres una niña muy dulce e inteligente Kag-chan… — Dijo Mina sonriéndole dulcemente.
=== Fin de recuerdo ===
Kagome no pudo evitar sonreír ante aquella dulce memoria, sobre todo porque en efecto Mika-chan le había quitado sus galletas al día siguiente como de costumbre y las había devorado ante sus ojos completas y luego había tenido que regresar a casa temprano por un malestar estomacal que había durado un par de días, y cuando regresó Mika no había vuelto a acercarse a su obento nunca más, no había sido hasta que había sido más grande que había comprendido lo que Yuri y Mina habían hecho, ellas simplemente había empacado en su obento tres galletas mezcladas con laxantes y tres más en el bolsillo de su bolso escolar para que ella pudiera merendar sin los molestos efectos secundarios, las taimadas ancianas eran terribles cuando alguien se empeñaba en hacerle Bullying de cualquier tipo y no les importaba laxar nadie si con eso les daban una buena lección de modales y convivencia y Mika-chan lo había aprendido a la mala.
=== S S ===
— Ok San-san, tu ve y busca tu parte de la lista y yo buscare la mía, me mandas un mensaje cuando termines la primera sección, ya hablé con la gerente y nuestras setecientas gaseosas de sabor variado de dos litros, ya están en el deposito junto al papel higiénico, los cepillos de dientes, la crema de leche y el ramen instantáneo, eso ya está tachado de las listas — Dijo Kagome mirando de Sango a Miroku con la atención de un general frente a su tropa en medio de una misión de vida o muerte.
— Si, yo ya confirme nuestro otro pedido en el Súper del Este, así que terminamos aquí cargamos y volamos a descargar en casa y luego al Este — Dijo Sango con calma, acostumbrada a la rutina de compras que Kagome y ella tendían a ejecutar.
— Ustedes no juegan con sus compras— Dijo Miroku parado entre los tres carritos y las dos mujeres.
— No… nuestro presupuesto depende de todo esto así que vamos San-san, nuestros negocios están solos y al ojo del amor engorda el ganado — Señaló Kagome dejando su cartera y la enorme carpeta de cuero rígido en su carrito mientras Sango hacia lo mismo y Miroku solo las miraba perplejo, ellas realmente se tomaban aquello en serio.
Kagome les sonrió beatíficamente a ambos antes de empujar su carrito hacia los pasillos aun vacíos, ellas habían llegado una hora antes de la apertura y Miroku las había alcanzado media hora después.
— Buenos días Kagome-chan que tengas un buen día de compras — Dijo la Neko Youkai Kumiko mientras Kagome llenaba con rapidez el tercer carrito, la Neko desde que ella había comprado por primera vez sola en aquel lugar, siempre se acercaba a ella a saludarla e incluso a ayudarla o darle algún cupón extra especial.
— Buenos días Kumiko-sama, lo mismo le deseo a usted — Dijo Kagome sonriéndole mientras terminaba de cargar el paquete numero setenta de hojas Nori, esencial para la cocina típica Japonesa en especial los Oniginis. — Espero que cuando puedas te acerques al café MI&YU tengo una taza de café con tu nombre en ella.
— Lo sé, lamento no haber podido ir a la inauguración pero coincidió con el reabastecimiento de mercancía aquí y estaba hasta el cuello de trabajo — Dijo la Neko sonriéndole mientras Kagome empezaba a cargar el arroz de su lista sin perder la cuenta mental o el ritmo mientras hablaba con la Neko.
— No te preocupes yo entiendo muy bien, eres una de las pocas dueñas de un supermercado como este, que prefiere trabajar en los pasillos que simplemente sentarse a ver la contabilidad de las ganancias — Dijo Kagome bajando tanto la voz que solo la Neko a un par de pasos cerca de ella pudo escucharla.
— Y tú eres la única niña que adopta a otra y a una Nekomata y sale de la situación en la que estaban fuerza de terquedad, voluntad, planificación, trabajo duro y cupones, que he conocido a lo largo de mi vida y no… no te diré mi edad — Dijo riéndose complacida mientras Kagome cerraba la boca y tragándose la pregunta una vez más y le sonreía derrotada metiendo más paquetes de arroz en el carrito de compra.
— Aguafiestas, en fin cuando puedas ve a MI&YU el primer café será por cuenta de la casa — Dijo Kagome dejando el último paquete en el carrito.
— Hecho… ya envío a alguien con un par de carritos más — Dijo Kumiko sonriéndole y despidiéndose de Kagome.
=== S S ===
Miroku miraba aquel espectáculo con los ojos abiertos como platos, cuando el había comprado con Sango él había creído que habían "comprado" pero aquello había sido una mínima parte en comparación de lo que veía ahora, tres cajas habilitadas y que no habían parado de marcar en media hora AUN con la velocidad de las Youkai y Hanyou que manejaban las nombradas cajas que habían enviado error un par de veces y los supervisores de caja habían arrastrado un banquillo y se habían quedado junto a estas, para solventar cualquier problema, todos en un ambiente de jocosa camaradería, era obvio que ya estaban acostumbrados a aquellas rutinas de compras.
— Impresionante ¿No? — Dijo Sango burlona comprendiendo bien la perplejidad del Inu Youkai que observaba el despliegue y en medio de todo Kagome comandando aquella operación con mano de hierro.
— Si, lo es — Respondió el tragando fuerte cuando Kagome los buscó con la mirada y les lanzó una mirada penetrante al notar que ellos no estaban ayudándola y de inmediato Sango y él se lanzaron a ayudar so pena de lograr que ella les arrancara las orejas "literalmente" si su mirada afilada les decía algo.
Una hora después estaban descargando las compras de los tres autos y los dos nuevos remolques que Sango había mandado a hacer con Koga para ambas que hacían juego con sus autos, de tal forma que parecían haber venido con ellos desde la fábrica. Luego de dejar todo amontonado en el lado Este del apartamento regresaron nuevamente a la tarea de terminar de comprar el resto de la lista.
— Ustedes son realmente tremendas — Dijo Miroku horas después, dejando en el amplio espacio del lado "Este" del apartamento las ultimas bolsas viendo con perpleja calma el total de las compras amontonadas y "ordenadas" cubriendo una buena parte de aquel lado lleno de cajas embaladas que él sabía que habían sacado dos días atrás de un par de depósitos antiguos que pertenecían a Kagome.
— Lo sabemos — Dijo Sango sacándole la lengua y riendo por lo bajo mientras dejaba entre sus manos una cerveza fría y se volvía hacia Kagome — Ordené pues señora jefa — Añadió con las manos en las caderas mientras Kagome con una carpeta de pinzas y un manojo de hojas hacia anotaciones rápidas.
— Tenemos un cargamento de 800 paquetes de ramen instantáneo fuera del que compramos hoy, sesenta paquetes de hojas de Nori, cuarenta de Arroz, veinte de fideos, setenta unidades pasta dental, veinte de sal, treinta y dos sobres de curry, cuatro pavos que aún tienen fecha de caducidad para tres a cuatro meses, veinte paquetes de doce rollos de papel higiénico, cien barras de jabón de tocador y ciento cincuenta paquetes de toallas sanitarias entre la lista de cosas que hice pensando en el lugar que tengo en mente esta vez, escuché de este lugar hace poco, tiene nexos con la fundación escuela/Hogar "Kibo" a treinta minutos del borde Norte de Tokyo, la escuela granja que ha funcionado desde 1707 tras la última erupción conocida de Fuji-san, funciona como albergue para niños abandonados de varios estatus de sangre y rescatados de situaciones de abuso y maltrato infantil. — Explicaba Kagome mirando de Sango a Miroku que escuchaba con atención a pesar de saber muy bien sobre lo que ella estaba hablando. — El setenta por ciento de estos niños jamás son adoptados por varias razones, entre esas discapacidad que va desde síndrome de down hasta malformaciones físicas, mutismo, sordera etc. y aquellas niñas que son sobrevivientes de abuso sexual o receptores de VIH y Cáncer, los últimos dos grupos generalmente son trasladados a Kibo "Oeste" donde tienen a su disposición un centro de cuidados médicos para ellos, listos para brindarles atención dado a sus condiciones médicas, existen cuatro "Kibo" en los cuatro territorios cardinales y cada uno sostiene al otro y otras pequeñas ramificaciones. — Finalizo Kagome con calma.
— Pero si ellos están apoyados con las donaciones de las casas cardinales no necesitan esta ayuda — Señaló Sango.
— No, no la necesitan pero la sub-rama de Kibo Norte en la que este donativo está pensado si necesita ayuda, esta sub-rama es el de las madres adolescentes, este albergue mantiene a treinta y cinco adolescentes, treinta víctimas de violación quienes quedaron embarazadas de sus violadores y cinco por embarazo precoz, muchas de ellas dan en adopción a sus hijos pero de estas treinta y cinco, quince conforman un número fijo que a pesar de todo conservaron a sus bebes y están ayudándolas a terminar de escolarizarse con la esperanza de que puedan unirse a la población trabajadora y poder mantenerse y a sus bebes a futuro — Explicó Kagome con calma.
— Se estaban recogiendo fondos hace poco para crear apartamentos económicos que las jóvenes damas puedan pagar por cuotas económicas en un plazo de treinta años y no será posible vender a otro que no sea a la fundación "Kibo" con la idea de que los apartamentos funcionen para otras jóvenes madres a futuro — Dijo Miroku recordando la gala benéfica a la que su tía y Sesshomaru habían acudido recientemente.
— Ciertamente un buen beneficio para ellas — Respondió Kagome sonriéndole con discreta calma.
— Ahora entiendo lo de los pañales, leche de fórmula, toallitas húmedas, crema de rozaduras y teteros — Señalo Sango señalando el pedido que habían cargado desde el otro supermercado.
— Bien niños, ahora que está todo aclarado es hora de empacar, San-san trae con Miroku las cajas mientras yo ordeno un poco lo que vamos a entregar y también algo de este desastre también y busco los carritos. — Dijo Kagome dejando su carpeta con pinzas sobre las cajas de gaseosas junto a ella haciendo un ademan abarcando el monumental montón de bolsas y cajas.
— Hecho, vamos Houshi pervertido — Dijo Sango riéndose de la expresión de ofendida mofa de Miroku, mientras ambos se retiraban.
— Bien… a trabajar Shippo-kun no me necesita sobre él y Mary-san tampoco — Murmuró Kagome pensando en el Kitsune que descubrió que dirigía el café desde la barra y Mary dirigía muy bien la librería, ambos lograban que el lugar funcionara como un reloj, al punto que ella simplemente no tenía nada más que hacer que estorbarles (como ya había confirmado) así que abría con ellos, estaba un rato y cerraba las cajas y se encargaba de los proveedores, pago de servicios administración etc. hasta el día siguiente, dejándola así libre para dedicarle tiempo a otros proyectos y a apoyar a Sango y su negocio para el que tenía planes, grandes ENORMES planes.
Kagome empezó a revisar las bolsas y a cargarlas en el carrito y llevarlas hasta dejarlas frente a cada una de las dos despensas del apartamento donde luego serían ordenadas y a la vez terminando de sacar los artículos que iban a ser donados, tan distraída estaba que cuando una hora y media después, cuando el ascensor volvió a abrirse casi pasa por alto el familiar Youki de Sesshomaru y se contuvo de gruñir por lo bajo, el macho tenía una oído muy agudo.
— Hey Kag Sesshomaru-san estaba cerca — Dijo Sango dejando una diminuta cantidad de cajas frente a ella mientras Miroku depositaba el grueso de la carga y Sesshomaru el otro.
— Hunn claro… buenas tardes Sesshomaru-san gracias por la ayuda caballeros, ahora San-san ¿Puedes servir la comida mientras yo empiezo a llenar esto por favor? — Dijo Kagome notando por primera vez que ya había pasado la hora de almuerzo.
— Ya me estaba preguntando cuando nos darías de comer — Señaló Sango burlonamente.
— Baka, sabes que si no me recuerdas que hora es cuando estamos en esto, se me olvida por completo — Rebatió Kagome poniendo los ojos en blanco.
— Cierto, cierto entonces voy a servirnos de almorzar, ¿Sesshomaru-san nos acompaña? — Preguntó Sango mirando al platinado Daiyoukai que miraba cual muerto de hambre frente a un banquete a Kagome que lo ignoraba olímpicamente. Pobre Youkai Pensó Sango divertida viendo a Kagome hacer sufrir al taimado y orgulloso macho.
— Si no es inconveniente — Respondió Sesshomaru con educación, con su mirada clavada en la terca mujer que lo ignoraba por completo, para su profunda irritación y la abierta diversión de Yakko dentro de él que parecía regodearse en su miseria aun en su cerrado silencio.
— Bien, ahora vengo — Respondió Sango caminando con Miroku siguiéndola de cerca hacia el Oeste del apartamento donde funcionaba la cocina, la suya aún faltaba equiparla y ocultarla bajo una repisa plegable de madera petrificada para convertirla en un bar cuando la ocasión lo ameritara.
Mientras Kagome armaba las cajas y empezaba a empaquetar casi mecánicamente los artículos que iban a donar aquel mes, tratando con todas sus fuerzas de ignorar al macho Youkai que la asechaba silenciosamente.
— ¿Hasta cuándo vas a ignorar a este Sesshomaru? — Preguntó el finalmente después de oler el deseo de la mujer e inflamar más el suyo.
— Hasta que te aburras y me dejes en paz — Respondió ella con calma cerrando una caja colocando el número de paquetes y el contenido en una de las pestañas y pasando a armar la otra para empezar a llenarla de inmediato, sin dignarse a mirarlo.
— No estas siendo cordial — Señaló el negándose a mostrar lo mucho que le irritaban sus palabra.
— No fue muy cordial de tu parte usar a Sango para acorralarme y sacarme información, así que discúlpame si te devuelvo la "cortesía" y te digo que me dejes en paz — Respondió Kagome con calma sin mirarlo y empaquetando otra caja con rapidez ante los dorados ojos de Sesshomaru, conteniendo las ganas de maldecir al sentir su cuerpo traicionero volver a la vida con cada palabra y la cercanía de aquel Youkai. MALDCIONNNNN! Gritaba en su mente furiosa por la traición de su propio cuerpo.
— Eres la amante de este Sesshomaru, este no puede dejarte en paz — Dijo el con calma, lanzándole una mirada fija.
— Corrección. Fui tu amante por unos días, ahora no estoy segura de que sea buena idea una aventura entre nosotros Sesshomaru, así que dejémoslo estar — Dijo Kagome y pronto estuvo atrapada entre la pared y un metro noventa y cinco de furioso Inu Daiyoukai, ella sabía que reaccionaria justo así y sinceramente no le importaba, de hecho la excitaba aún más y solo eso la irritaba tanto, como la excitaba. Maldito pedazo de sexy macho irresistiblemente insoportable, ¿no puedes al menos ser aburrido verdad? Gimió ella para sus adentros mientras sus hormonas revolucionadas se volvían locas ante el contacto.
— Este sabe que cometió un error Miko, aun así este debe señalarte que tu cuerpo aún está impregnado con el olor de la semilla de este y eso es algo que aunque tú no percibas está allí presente para todos: humanos, Hanyou y Youkai por igual te reconocen como temporalmente "tomada" este Sesshomaru "aun" sigue siendo tu amante y este no cree que sea mala idea — Señalo el con peligrosa suavidad.
— En una semana más será mi próxima menstruación y ese estado cambiará entonces, y aun con tu "no" disculpa sigo pensando que tú y yo no somos buena idea, al fin y al cabo a mí me gusta mi vida como esta, mi libertad y tú también estas bien como estas, con una fila de amantes deseosas de la que escoger — Dijo Kagome con un deje de bien proyectada calma que ocultaba muy bien su irracional aversión ante la idea de el con otra mujer o hembra.
— Aun no ha pasado esa semana y este no desea a ninguna de "esa" fila, este prefiere intentarlo contigo. — Dijo Sesshomaru conteniendo su furia, el jamás había tenido que rogar, y allí estaba en algún nivel "rogándole" a aquella terca e irritante Miko.
— ¿Y que si yo ya no quiero nada contigo? — Preguntó Kagome con serena calma mirándolo impasiblemente.
— Mientes mujer, este puede oler, saborear tu deseo en el mismo aire, si la mano de este recorriera el camino desde tus pechos hasta el calor de tu más íntimo núcleo, este está seguro que lo encontrara húmedo, inflamado, necesitado y llorando por ser llenado por la carne de este y solo de este Sesshomaru. — Dijo el sensualmente apretando su dureza contra ella, que en efecto estaba tal cual la había descrito tan audazmente.
— No voy a actuar como una perra en celo y echarme de espaldas o a ponerme sobre manos y rodillas para ti, solo porque mi cuerpo te desee, nunca he negado u ocultado mi reacción "física" hacia ti, racionalmente no quiero nada contigo, tu eres un peligro para mí, físicamente no puedo sentirme avergonzada o culpable eres un excelente amante Sesshomaru y mi cuerpo lo recuerda muy bien — Dijo ella secamente empujando las manos de Sesshomaru lejos de su cuerpo.
— Este no desea que actúes de esa manera, este prefiere que actúes siendo tu misma — Dijo el comprendiendo que sus palabras solo la habían enfurecido más y sintiéndose como si ella lo hubiera abofeteado con fuerza.
— Esta soy yo siendo "yo", diciéndote que "me dejes en paz" al menos hasta que mi ira por lo sucedió en Mitsuki se reduzca y pueda mirarte sin sentir ganas de gritarte que eres un maldito manipulador y que aun siendo mi amante entonces, no te contuviste de violarmi privacidad y darme tiempo y el espacio para decidir en confiar en ti en ese nivel de intimidad por mí misma y sin presiones. — Dijo ella mirándolo fijamente a los ojos mostrándole sin obstáculos lo decepcionada que estaba de él. — Cualquiera puede tocar mi cuerpo Sesshomaru hasta un mosquito puede tener contacto conmigo en el plano físico, tu forzaste tu entrada a cosas que están íntimamente ligadas a mi alma, a mi mente y corazón, no me permitiste tener tiempo de confiar a ti esa parte de mí, para la que no estaba preparada para confiar aun, así como entonces te confié mi cuerpo en la intimidad de tu cama, déjame… dame mi tiempo y tomate el tuyo, aún es muy pronto para mí y presionándome solo lograras que sienta rechazo hacia ti — Añadió apartándose de él y escapando de su agarre y regresando a su labor de empacar.
Sesshomaru se quedó allí estático mirando sin ver la pared contra la que había mantenido atrapada a Kagome, digiriendo no solo sus palabras si no la profunda decepción y genuino dolor que leyó en sus ojos, él no se había sentido más avergonzado antes ni aun cuando accidentalmente había destruido el antiguo juego de tazas de Té de su madre siendo un joven cachorro de cincuenta años y nuevamente aquella mujer le hacía sentir aquel pesado y amargo sentimiento.
— No le des más vueltas Sesshomaru, incluso un Daiyoukai puede sufrir de dolores de cabeza de tanto pensar, si quieres hacer algo por mí ahora, ayúdame a empacar y a contar cada artículo y anotarlo en la pestaña superior para saber que hay en cada caja y cuanto de cada cosa hay. — Dijo Kagome finalmente sintiendo la desequilibrada fluctuación de Youki y enviando inconscientemente oleadas de su Reiki hasta estabilizarlo.
— Hunn — Respondió el bajando la guardia finalmente, obedeciendo y sacándose el saco y la corbata tomando una caja que ella armó para él y empezar a llenarla haciendo lo que ella hacía, meditando las palabras de Kagome mientras hacia el trabajo manual.
Mientras en la cocina Miroku le susurraba a Sango lo ocurrido y al final Sango le sonreía con triste calma y continuaba sirviendo el almuerzo, para cuando los había llamado Kagome y Sesshomaru ya no estaban en medio de una guerra fría a muerte y parecía que estaban intentando las vías de la amistad una vez más, eso era esperanzador o al menos eso opinaba Sango.
Aquella tarde con la ayuda de Sesshomaru y Miroku, Sango y Kagome hicieron la enorme y muy necesitada donación al proyecto "Kibo mamá" y el y su primo vieron de primera mano que aunque ellas actuaban de forma "cínica/despectiva" respecto a sus donaciones, ellas planificaban muy bien cada artículo donado pensando en las necesidades de cada lugar donde donaban lo que ellas llamaban ligeramente sus "compras extras".
=== S S ===
— Mierda esto es de verdad ¿Verdad? — Preguntó Sango mirando el papel que le acaban entregar, leyendo la última fase de la carrera que Kagome la había convencido de tomar, aquel sería el último semestre y graduación.
— Si San-san es oficial estamos inscritas en nuestro último semestre infernal, así que prepárate para el proyecto de grado, las noches de sobredosis de cafeína, chocolate y azúcar, las maldiciones y obviamente la maratón de sexo rápido para "drenar" el estrés — Dijo Kagome colgando un brazo por encima del hombro de Sango, mientras salían de la oficina sonriendo sarcásticamente ante el futuro panorama, mientras hombres y machos por igual las miraban casi esperanzados de ser candidatos a amantes, llegando al punto de incluso sacar el pecho y meter la panza en algunos de los que habían escuchado el comentario de Kagome.
— Sin olvidar las pasantías — Señaló Sango con una nota seca.
— Bien mi querida San-san, ¿Sabías tu que al estar tu empresa debidamente registrada y establecida, califica dentro de los marcos legales pautados y puedes recibir "pasantes"? — Preguntó Kagome mirándose las cutículas perfectas casualmente, mientras ambas caminaban hacia el estacionamiento donde habían dejado el auto de Sango.
— ¿En serio? — Pregunto Sangó mirándola perpleja.
— Sip, muy en serio así que tú señorita, nos vas a contratar para hacer las pasantías y yo te brindare el mejor café de la ciudad y un local de doscientos cincuenta metros que será nuestro proyecto de grado en la forma de la publicidad/Inauguración de la primera tienda "Taijiya's" estuve hablando hace un par de días con Megumi-sama y me dijo que siempre y cuando tengamos un tutor o varios con nosotras en tu empresa y durante el lanzamiento al público de tu tienda es válido y legal según las políticas vigentes de las universidades, así que prepárate San-san ahora te toca a ti — Dijo Kagome sonriendo mientras le quietaba las llaves a Sango en estoico shock.
— ¿QUE DEMONIOS KAGOME? — Chilló Sango mirándola con los ojos como platos mientras la risueña miko la empujaba suavemente hacia el asiento del copiloto y colocándole a la estática Sango el cinturón de seguridad, antes de subir al auto y hacer lo propio.
— Taijiya's está oficialmente muy cerca de exponerse al mundo y brillar como está destinada a brillar San-san, tienes la maquinaria, los diseños, el personal, material y algo de mercancía en stock que pronto tendrá que aumentar, buenas ganancias, ahorros personales, mi apoyo económico y estoy segura que el de Miroku, pero te mataré y ocultaré tu cadáver bajo la cama, si aceptas dinero de él en este proyecto, esto es algo que tenemos que ver realizado sin la ayuda de nadie. — Dijo Kagome encendiendo el auto y maniobrándolo con facilidad hacia su casa. — Dijiste que inaugurarías tu tienda al finalizar la carrera, bien cariño estamos en la recta final, así que para la graduación celebraremos la inaugurando Taijiya's ¿Qué te lo impide? — Añadió sonriéndole.
— ¿Y si fracaso, y si te hago perder lo que tienes y si nos quedamos en la calle, y si…? — Enumeró Sango en plena crisis de nervios.
— ¡SANGO! — Gritó Kagome con furia, lanzándole una mirada neutra, cortando su ataque de pánico en seco. — Tuvimos menos que nada, sobrevivimos nuestros propios infiernos personales, salimos de la estación a un elegante apartamento de ensueño que nunca nos esperamos y de allí a nuestro propio edificio y como digas que es solo mío voy a tener que golpearte "fuerte" en esa cabeza dura que Kami te dio — Dijo Kagome lanzándole una mirada cortante que no admitía discusiones sobre ningún tema, mientras el semáforo seguía el conteo a lo lejos en rojo. — Tienes una empresa, una marca registrada una etiqueta que tiene reconocimiento en el mercado, que YA vale dinero, Taijiya's es una marca oficialmente buscada y eso que solo estamos hablando SOLO de tu línea de cuero, las ganancias que has hecho desde que empezaste en la "habitación creativa" superan con creces diez veces la inversión que hiciste al principio — Señaló Kagome arrancando de nuevo.
— Hicimos— Siseó Sango recuperando de golpe su familiar temple y furia.
— Bien, bien "Hicimos" — Repitió Kagome sonriendo cuando su truco funcionó y Sango reacciono como quería. — Tenemos un edificio de quince pisos, de los que ya tenemos alquilados cinco pisos y en cuestión de tiempo alquilaremos lo que falta, tenemos una cuenta mancomunada desde que trabajábamos en el súper a la que aún no dejamos de depositarle mensual lo acostumbrado y un poco más, aparte cada una tiene un par de cuentas de ahorro personales, la herencia en metálico que está casi intacta, tengo mi propio negocio que ya a su segunda semana de vida se puede decir que podrá mantenerse solo, no vas a fracasar ¡BAKA, BAKA, BAKA! — Dijo golpeando el volante cada vez que la llamaba "baka" sobresaltándola. — Te arrancaran cada cosa que diseñes de las manos y lo próximo que sabrás es que estarás invitada a alguna semana de la moda en alguna gran ciudad del mundo, y podrás ver los magníficos traseros de Legolas o Jareth en vivo y en directo y yo estaré aquí viéndolo por tv y sirviendo café diciéndole a todo el que me quiera escuchar o no, que esa mujer brillante sexy y elegante en la pasarela es MI HERMANA saturando el maldito lugar de orgullo. — Finalizó Kagome mientras se internaban en el tráfico de aquella hora tomando el desvío para entrar a su edificio.
— Estarás allí junto a mí, podremos ver esos traseros y quien quita capaz nos permitan pellizcar a ver si son de verdad y no de silicona — Dijo Sango colocando una mano sobre el hombro de Kagome, con los ojos aguados por las palabras llenas de ánimo y pasión de Kagome.
— Cariño si alguien pellizcará el trasero de alguien entonces seré yo, Miroku es un Inu y un príncipe también así que el "no comparte" — Señaló Kagome sonriendo maliciosamente, accionando el portón del estacionamiento subterráneo y entrando en él.
— Humm eso también se aplica a Sesshomaru entonces, así que dudo que podamos pellizcar esos traseros alguna vez — Dijo Sango con astucia y fingido pesar mientras Kagome conducía el auto hacia su puesto en el estacionamiento.
— No hay compromiso alguno entre nosotros, mi siclo ha empezado hoy y al finalizar no existirá ningún "compromiso virtual" entre nosotros — Respondió Kagome con calma aferrando el volante con fuerza hasta que los nudillos palidecieron con la presión, estacionando y apagando el vehículo.
— El volverá a buscarte — Dijo Sango percibiendo la tristeza y el arrepentimiento de Kagome por su terminante reacción.
— Si lo hace… lo aceptaré, Kami sabe que el maldito macho está metido en mis venas como un veneno mortal y para sacarlo tengo que "saturarme" de él para inmunizarme o morirme y solo así podría ser libre. — Dijo Kagome tomando su cartera antes de salir del auto junto a Sango y colocándole la alarma antes de lanzarle las llaves a su dueña de regreso.
— Sin hablar que un vibrador "NUNCA" es lo mismo — Comentó Sango antes de echarse a reír al leer la respuesta en la cara de Kagome.
— Después de haber tenido a ese macho… claro que no es lo mismo, es más es un maldito insulto y una burla… una completa perdida de dinero, tiempo y esfuerzo — Aceptó Kagome derrotada, ella había cumplido su amenaza y los resultados habían sido tan pobres que había echado el maldito vibrador a la basura de inmediato, definitivamente no era lo mismo.
— Vamos, dejemos nuestras cosas en casa y a darle una vuelta a nuestros negocios — Dijo Sango sonriente de haberle sacado aquella admisión a Kagome y esperando que Sesshomaru no se escudara también en su orgullo o perdería cualquier oportunidad con Kagome.
=== S S ===
Sesshomaru vació el cuarto trago con rapidez aquella tarde, sabía muy bien que aquel día finalizaba el siclo de Kagome, su olor la habría abandonado por completo para el día siguiente y machos y hombres por igual serían libres de ofrecerse a ella o ella a ellos si así lo quería, y aquello lo enfurecía, en parte porque definitivamente a él NO debería preocuparle aquello, la mujer no era la "ultima" hembra sobre la tierra, y lo irritaba que siguiera deseándola solo a ella, que ella tuviera ese poder sobre él, cuando había sido clara en su deseo de mantenerse alejada de él, aun cuando su cuerpo la traicionaba y clamaba por él, y por otra parte porque el día hubiera llegado y ella no diera su brazo a torcer y renovara su corta aventura con él, dentro de él podía sentir el peso del juicio y la intensa furia de Yakko y aun así este seguía negándose a hablarle, aunque si había notado que parecía calmarse cuando estaba cerca de la irritante incógnita llamada Kagome Higurashi.
— Ella te disculpará, Sango dice que ella se siente muy miserable ahora mismo y ni aun las cantidades industriales de "chocolate" que están ingiriendo la animan, hoy amaneció tratando de comerse diez litros de helado ella sola, la imagen era bastante impactante — Dijo Miroku con calma recordando a Kagome en pijama gruesa de paño negro con el cabello en un moño despeinado sostenido por un par de lápices dispares, con una cucharilla para postre que se veía diminuta y ridícula frente al enorme balde de pastelado y la botella gigante de sirope de chocolate junto a este y la mirada azul triste perdida en la nada, hasta que lo vio y forzó una sonrisa para él y Sango que venía más atrás y se unió a ella en silencio.
— Ahora duermes allá — Comentó Sesshomaru conteniendo la nota de envidia colarse en su comentario, mirando a Miroku sonreírle con picardía.
— Lady Kagome ha levantado la "prohibición" de "no sexo, no quedarse" en el apartamento para nosotros, así que si, amanezco junto a mi dama — Respondió Miroku con calma recordando sus "despertares" junto a su dama aun ahora cuando su siclo sincronizado con el de Kagome había terminado y él estaba ansioso por volver a tomarla y marcarla con su esencia de nuevo.
— Eventualmente elle tendrá que venir a vivir aquí — Señaló Sesshomaru sabiendo que los despertares de su primo eran más que satisfactorios, a diferencia de él que tenía que aliviarse a sí mismo y luego someterse a una ducha helada para poder continuar con su rutina diaria sintiéndose insatisfecho y humillado.
— No creo que alguien pueda separar a esas dos mujeres Sesshomaru, Sango no lo ha dicho abiertamente pero sé que se negará de plano a abandonar a Kagome, ambas tienen un vínculo muy fuerte y muy sagrado para ambas como para forzarlas a romperlo, conociendo la historia de ambas yo no me atrevería a intentarlo creo que terminaría perdiendo — Dijo Miroku con calmada seriedad, toda risa y mofa olvidada a favor del tema que tocaban aquel momento.
— Este supone que tienes razón, este no ve a la Taijiya abandonando a Kagome por su propia voluntad o viceversa, teniendo en cuenta que una sobrevivirá a la otra por muchas vidas humanas — Señaló Sesshomaru sacando el tema a la luz para Miroku quien abrió los ojos abruptamente antes de que la comprensión aflojara sus rasgos y asintiera con solemnidad, mientras dentro de él Yakko rugía una negativa como su primera palabra en semanas.
— Entonces con más razón Sango querrá estar junto a ella hasta el final y yo no puedo negárselo Alfa — Dijo Miroku con solemnidad, preocupado por la falta de reacción de su primo y lo que estaba en riesgo de dejar pasar y perder.
— Este cree que ninguno puede negarles a ambas eso — Concordó el, negándose a señalar que en realidad ninguno de ellos podría negarles "NADA" a aquellas dos mujeres que se habían ganado a pulso la paz y prosperidad que ahora tenían tras tantos años de duro trabajo y según había averiguado muchos sacrificios y mucha planificación.
Ellas jamás habían sido niñas, habían renunciado a los juegos y la inocencia a favor de la supervivencia el trabajo duro y su educación, habían luchado duro desde niñas y sabía bien que Miroku deseaba cuidar y mimar a Sango y si era sincero consigo mismo él también quería hacer lo mismo por Kagome lamentablemente las tercas mujeres no estaban acostumbradas a eso y no permitían aquel avance.
— Ambas estarán bastante atareadas con este último semestre, tienen un proyecto de grado y pasantías en las que trabajar — Dijo Miroku entonces.
— Este podría ofrecerles hacer las pasantías con él — Señaló Sesshomaru, buscando una forma de ayudar.
— Ya lo ofrecí también y ya me dijeron que no, Lady Kagome ya planificó lo que van a hacer y sus pasantías las harán con la empresa de Sango "Taijiya's" — Respondió Miroku sirviéndose una copa y tomando de buena gana un trago.
— ¿Es una fábrica de ropa no es así? — Preguntó Sesshomaru distraídamente pensando en cómo ayudarlas.
— Si, tiene año y medio en el mercado exclusivamente por pedidos, hasta ahora la mercancía ofrecida entra en la línea de cuero que va desde chaquetas estilo motorista, hasta las elegantes líneas del clásico saco ejecutivo, tienen carteras y bolsos que diseña lady Kagome, chalecos entre otras cosas, pero si hay una línea de ropa de alta costura, casual, deportiva e incluso una línea de ropa íntima, Sango y Lady Kagome estaban sacando los libros de diseño que han acumulado por años — Respondió Miroku con calma jugando con su bebida — Y debo decir que esas mujeres tienen talento en lo que hacen aunque Lady Kagome admitió que tuvo que hacer cursos de corte y costura por que antes era un completo desastre, ahora para diseñar carteras en incluso una línea de zapatos ella tiene verdadero talento, mi Sango es una maestra en el diseño de ropa — Añadió sonriendo con orgullo.
— Algo habrá que hacer algo para ayudar… tal vez comprar acciones — Dijo Sesshomaru pensativo.
— La empresa "Taijiya's" al igual que "MI&YU" solo tienen dos accionistas y no creo que estén dispuestas a venderle acciones a nadie aun, Sango y Lady Kagome son posesivas y muy precavidas con sus negocios, yo intente ofrecer mi ayuda y Sango se negó de plano y lady Kagome señaló que esto era algo que tenían que hacer por ellas mismas, así que dudo que acepten ayuda de algún tipo. — Respondió Miroku con un claro deje de frustración.
— Alguna cosa podremos hacer — Dijo Sesshomaru negándose a aceptar un rotundo no por respuesta.
— No las fuerces a aceptar algo que no quieren, para ellas el negocio de lady Kagome y ahora el de Sango significa mucho más de lo que creemos, pude ver que significa más que seguridad económica y estabilidad, significa la confirmación de que realmente salieron de esa estación, que realmente dejaron sus pasados atrás, que no pueden volver a hacerles daño alguno. Así que te recomendaré primo querido, que las dejes hacer esto como desean hacerlo, este es su cierre y tenemos que dejarlas tenerlo, tenemos que respetar esto — Dijo Miroku con solemnidad, Sesshomaru solo suspiró pesadamente y vacío de un trago su copa, Miroku le gustara o no tenía la razón.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo
