Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.

Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"

Atentamente:

La Autora

Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)


"Es interesante y esperanzador ver a mi amada hermana debatirse entre su orgullo y las ganas de estar con este macho… sinceramente presenciar esto alivia mi corazón alivia mi mente de ese miedo secreto que guardo dentro de mí (aunque opino que le está bien merecido el castigo)

Kagome siempre ha tenido esa llamativa aura de crudo poder que llama a los hombres y machos por igual a ella, y a la vez esa barrera/aire inalcanzable que los mantiene a raya solo unos pocos han logrado "rozar" más NO "atravesar"… sé que Sesshomaru ha atravesado esa barrera invisible que la rodea con alarmante facilidad y eso la tiene muy alterada y descolocada (aún más con su absurda manipulación), desde que abrí mi único ojo "sano" aquella mañana tantos años atrás, en la estación abandonada que fue por mucho nuestro hogar, refugio y protección por muchos años, pude conocer poco a poco a Kagome, entonces por aquellos días era tan cerrada y desconfiada, arisca y gruñona, acostumbrada a la soledad y rodeada de una impenetrable barrera de ruda frialdad, y aun así tuvo suficiente compasión en su corazón para rescatarme, creo que con mi llegada a su vida ella aprendió a abrirse un poco al resto del mundo del que si bien era parte, se mantenía al margen lista para salir huyendo si era necesario para salvar su pellejo, Kirara nos dio alegría, seguridad y el sentimiento de compromiso que se requiere para cuidar a una mascota de compañía y en el caso de Kirara a una legitima guardiana, porque sé que Kirara nos protegió tanto como Kagome lo hizo aunque nunca se puede negar que Kagome nos protegió aún más cuando incluso dio uso a los poderes que rechazaba solo para darnos una capa extra de protección.

Miroku es todo lo que durante mi adolescencia empecé a soñar después de muchas conversaciones con Kagome y la etapa de "aceptación" superación de mis miedos hacia el sexo opuesto, Kagome como siempre fue esencial para superar todo lo que viví en manos de la difunta Azani… y aunque no puedo decir que estoy completamente cuerda (Kami sabe que aún tengo ataques de pánico e inseguridades) ella está allí firme como una roca para mí y yo estoy allí como un silencioso puerto para ella cuando necesite de mí.

Sesshomaru podría volverse su roca si ella se lo permite y si él se saca el palo helado del trasero y baja su guardia con ella, ambos podrían volverse importantes para el otro, es duro pues ambos siendo alfas les cuesta ceder, conozco a Kagome y ahora estará en guardia con él, pero se en mi corazón que él ya está as que instalado en su corazón pero si se lo señalo Kagome se espantará y hará lo que sea para extirparlo de él, así que le daré tiempo al tiempo y a esa conexión que siento entre ellos a crecer ya a echar raíces, ahora esperemos que el macho idiota no meta las patas muy pronto… él es lo que ella necesita lo se… lo "siento" en los huesos.

Solo falta que estos dos tercos alfas bajen la guardia y se acepten mutuamente, además confieso que tengo un interés puramente egoísta en este asunto… si ellos se unen, si son lo que siento que son, entonces no perderé a mi hermana y salvadora a favor del tiempo… no la veré envejecer y morir ante mis ojos, me niego… me niego a sentarme a verlo suceder, y vendería mi alma al mismísimo Yomi con tal de no sufrir su perdida y Sesshomaru… es mucha mejor opción que darle mi alma a Yomi (además Kag me patearía el culo REPETIDAS VECES por idiota)… aunque siendo Sesshomaru el Daiyoukai ¿no es prácticamente lo mismo?

Kami no lo se…

Ahora solo queda esperar a que estos dos vean por si mismo, que son lo que el otro necesita….

¿Fácil no? (inserte sarcasmo al infinito aquí gracias)

Sango Higurashi


Cap. 20: Our Surrender…


Sango observaba frente a ella casi sin poder creerlo, los antiguos "libros" de diseño que en su época habían sido solo simples blocks de dibujo escolares unidos entre ellos por dos o tres metros de cinta negra o de cualquier color, entrelazados y luego miraba como poco a poco sus blocks de dibujo escolar, iban evolucionando otros de mejor calidad hasta llegar a los blocks de diseño profesional que con el tiempo había adquirido, notando la diferencia entre uno y otro comparando las obvias diferencias en su mente, con el tiempo la calidad había menguado desde sus rústicos blocks de cartulina simple, a los de fina y suave cartulina blanca, con hojas de papel seda para proteger el trabajo de daños y la portada de tapa dura que había estado usando durante su carrea estudiantil superior.

Desde niña en los pasillos oscuros del burdel de Azani ella había visto con claridad las líneas y patrones en la ropa o dibujos cobrar vida ante sus ojos, en algún folleto o en algún libro que lograba echar mano cuando podía y siempre le había maravillado como las piezas de ropa podían encajar en el cuerpo de una persona, y resaltar alguna atributo u ocultarlo según fuera la elección y había soñado despierta tratando de huir de su infierno personal, con poder lograr unir piezas de tela y hacer que se viera hermoso sobre el cuerpo de una persona.

Recordó a la dulce inglesa Clare quien había sido una trágica respuesta a su mente sedienta de conocimiento, trágica por las circunstancias en que se habían conocido ambas presas de aquel oscuro mundo del que al final la dulce muchacha no había sobrevivido, Clare le había ayudado a leer mejor y con las matemáticas, ella había estudiado duro para ser maestra, cumplir su sueño y enseñar a las nuevas generaciones, aquel viaje había sido irónicamente su regalo de graduación y su condena de muerte en partes iguales, pero al final ella, la dulce Clare había cumplido su sueño y le había enseñado a ella, pero el conocimiento que Sango aun guardaba cerca de su corazón había sido el que Clare le había dado con el hilo y la aguja.

La dulce Clare que Kami tuviera en la gloria, a ella también dedicaría la inauguración de su primera tienda, porque fue ella quien le dio el primer empuje necesario para crear cosas de la nada con el hilo y la aguja, Kagome la había salvado de la muerte y le había abierto un mundo entero de posibilidades que ella jamás había podido siquiera soñar, también le había dado infinidad de tela y ropa de diferentes marcas y modelos para ella poner en práctica lo que sabía y aprender sobre la marcha mucho más, le había dado su cuerpo cuando había necesitado un figurín y Kami sabe cuántos pinchazos le dio accidentalmente hasta conseguir varios maniquíes desechados cuando se negó a recibir más pinchazos de su parte.

Su primera máquina de coser usada y de segunda mano, era testimonio fiel de los inicios de esa vida que había emprendido entonces y que ahora estaba en su apogeo, la misma máquina que conservaba como una amada reliquia, un símbolo que le recordaría para siempre lo que había vivido, de donde venía y a aquellas a quienes debía su éxito, porque no era idiota ella sola no habría llegado muy lejos, ella no tenía el don de Kagome para planificar y ver el futuro como lo hacía y por eso agradecía a diario haber corrido hacia aquel sector del bosque esa fatídica noche.

— Es mucho lo que he vivido para ser tan joven — Dijo Sango entonces suspirando mientras le daba un profundo trago a su café expreso hecho en casa, observando la pila gigantesca de libros de diseño, que pronto cobrarían vida sobre la tela y el cuerpo de algún cliente.

— ¿Aun así a veces no te sientes como si tuvieras setenta años y no casi veinticuatro? — Dijo Kagome apareciendo junto a ella con una taza de chocolate caliente y sentándose junto a ella.

— Cierto… ¿Cómo pudimos hacer tanto solo tu Kirara y yo Kag? a veces despierto y no puedo creer todo lo que hemos logrado y lo que aún nos falta — Dijo Sango mirando a Kagome con el amor que solo una hermana puede sentir por otra muy unida a ella y el respeto y gratitud de alguien que sabía que debía su propia vida a otro, no que Kagome le permitiera jamás sacar ese tema a colación y menos aún aceptar agradecimiento alguno, ella decía que Sango la había salvado a ella también entonces no entendía lo que Kagome había querido decir y aun hoy sospechaba que tenía que ver con su capacidad de aceptar a otras personas en su vida, por lo menos en el plano amistoso, pues antes de su llegada abrupta a la vida de Kagome, ella no había tenido a nadie a quien llamar su amiga, menos aún su hermana.

Renunciamos a mucho, planificamos mucho, reunimos muchas cosas, trabajamos mucho, ahorramos, reciclamos, estudiamos duro y no permitimos a nadie ponerse entre nuestras metas y nosotras, tuvimos ayuda, Hina y su familia, Mina y Yuri, Ginta y su manada e incluso algunos de nuestros amigos, merecemos lo que tenemos por qué lo hemos trabajado más que cualquier otro, nos hemos preparado para esto desde niñas, por eso pudimos San-san y nunca dejes que nadie te diga lo contrario — Respondió Kagome sonriendo ausentemente con indulgencia recordando las largas jornadas de trabajo y estudio, las búsquedas en los conteiners, las diferentes cortadas mientras hurgaban en la basura, los bichos bajo aquel templo, los carroñeros mayores y sus vicios, el bosque y la estación que las protegió por años, la oscuridad de las calles y la opresión mientras huía aterrada y ensangrentada por los callejones, sintiendo nostalgia y orgullo de haber logrado todo lo que habían logrado.

— Tú nos guiaste a través de todo eso, no te restes merito "Señora jefa" — Dijo Sango riéndose mientras Kagome la golpeaba en el hombro.

— Claro "Alférez" — Dijo Kagome bromeando antes de ambas empezar a reír.

— ¡Qué bien arregladas estamos! — Soltó Kagome antes de volver a estallar en carcajadas junto a Sango hasta que las lágrimas se les saltaron.

— Si Kag… Que bien arregladas estamos — Dijo Sango cuando el ataque de risa paso y las lágrimas aún seguían presentes en los ojos de ambas, conscientes de que tenían mucho que agradecer a los Dioses.

=== S S ===

Decir que la universidad será más fácil cuando estas en el último semestre de tu carrera es la mentira más grande sobre la faz de la verde tierra, Sango y Kagome tenían la prueba irrefutable de eso, estaban tan ocupadas que habían tenido que programar alarmas para todo, desde "es la hora de comer", hasta "¡báñate que apestas!" Kagome había terminado contratando a cuatro personas más para cumplir con la creciente demanda que estaba teniendo su negocio que rápidamente se había convertido en un sitio "de moda" y buscado por clientes de diferentes grupos sociales, que iban desde el famoso y codiciado Lord Sesshomaru hasta el oficinista anónimo, de lentes gruesos y nervioso de alguna corporación cercana.

Ver a Miroku de traje y corbata durante el desayuno se había vuelto rápidamente algo normal, tal y como Kagome había dicho, Sango se había mudado a la habitación opuesta a la suya y con la ayuda de Miroku y sus "habilidades" ella no podían escucharlos retozar hasta los cielos. Gracias a Kami por los pequeños milagros solía pensar Kagome cada vez que iba a acostarse y veía aquellos dos retirarse muy "entusiasmados" a sus habitaciones.

Miroku siendo un macho Inu Youkai como el que más había insistido en poner su parte de los gastos y Kagome al final había accedido permitiéndole equipar poco a poco el apartamento de Sango en el lado en el que actualmente ellos dos vivían, los viejos muebles y algunos de los nuevos que habían adquirido estaban en su mayoría ordenandos en el lado de ella.

— Ustedes van a desaparecer si siguen saltándose comidas así — Dijo Miroku aquella mañana mientras las veía pasar por encima de Kirara varias veces tratando de no pisarla mientras ponían las láminas de pan tostado sobre la isla de la cocina junto al jugo, los huevos, queso cheddar y tocino en un desayuno para nada típico de los japoneses, pero que igual todos ellos disfrutaban.

— Y eso que no llegaste a vernos en los intensivos, o cuando estudiábamos en la escuela elemental o después, corríamos desde la escuela al trabajo comiendo en el camino para llegar a tiempo, Hina-san nos dio una enorme oportunidad entonces y ninguna de las dos quería quedar mal y no mostrarle lo agradecidas que estábamos de su confianza — Dijo Sango riéndose mientras ponía una pila de pan tostado frente a él.

— Las personas que nos veían correr o aminar y comer a la vez nos veían mal y a veces tenían la osadía de criticar abiertamente sin saber nuestras razones, "idiotas" todos ellos — Dijo Kagome colocando tres cuencos, dos con ensalada de fruta para Sango y ella y otro con carne marinada cruda para el con frutos secos que el agradeció humildemente.

— Aun así, antes no tenían alguien que las cuidara pero ahora me tienen a mí — Dijo Miroku mientras las mujeres tomaban asiento, Kagome como siempre en la posición de poder aun en la isla, pues ni él ni nadie se atrevía a arrebatarle su posición en la manada disfuncional que tenían.

— Miroku-kun, tu limítate a cuidar de Sango, yo puedo cuidarme sola — Advirtió Kagome con calma dando gracias por la comida junto a ellos y tomando un primer bocado, pues sabía que ninguno de ellos empezaría a comer sin esa instintiva costumbre que se había desarrollado en la dinámica entre ella y Sango desde niñas y aun hoy solo se reforzaba con su introducción al comportamiento Inu Youkai.

— Mi querida hembra alfa sabes bien que no funciona así, instintivamente mi bestia buscará cuidar de ti también, además te recuerdo que el macho alfa de mi manada principal también se preocupa por ti y por asociación cuidará de ti aunque no lo quieras — Recordó Miroku sabiamente.

— Como sea… ahora a comer antes que los tres tengamos que salir como almas que lleva Aku… Kirara en estos días te tenemos envidia — Dijo Kagome mientras todos reían y veían a la aludida Nekomata reposando feliz en el balcón a la luz del sol de la mañana.

=== S S ==

Tal como había predicho Kagome, tras desayunar cada uno se lavó los dientes (colmillos en el caso de Miroku) después de poner en orden la cocina, Sango y Kagome recogieron sus carteras "Taijiya's" (de las que solo habían dos modelos únicos y las tenían ellas para la envidia del resto del mundo) sus bolsos repletos de libros, guías cuadernos y todo lo que necesitarían aquel día y bajaron con Miroku hasta la fábrica de Sango quien acababa de contratar diez costureras más y después de revisar rápidamente que todo estuviera en orden con las dos supervisoras de área, pasaron por "MI&YU" que ya estaba repleto de gente a aquellas horas de la mañana y tras hablar con Shippo y Mary se despidieron de ellos cada uno con un termo de medio litro de rico café para mantenerlos despiertos y funcionando antes de despedirse en el estacionamiento hasta la noche.

Kagome miraba con preocupación el apretado horario que ambas tenían, sabía que para Sango la situación era más complicada porque esta vez ella estaba teniendo una "verdadera" relación sentimental con Miroku, antes no habían sentido remordimiento alguno de dejar de lado a sus antiguos novios o amantes a favor de sus estudios, ellos no eran "los hombres" o en sus efectos "machos" correctos en sus vidas, pero Miroku era "El macho" correcto en la vida de Sango, ella incluso podía ver los hilos de sus almas deshilachándose para entrelazarse, atándolos junto hasta formar un tejido único y compacto, y aun cuando él las apoyaba y comprendía lo que hacían y estaban cerca de lograr, ella se preocupaba y sabía que Sango (aunque no emitiera queja alguna) también estaba preocupada por la falta de tiempo con el que compartir con él.

=== S S ===

— Creo que tu pervertido y tu deberían irse este fin de semana a algún Onsen ya sabes "Solo ustedes" — Dijo Kagome aquel medio día cuando regresaban a casa después de sus varias diligencias para trabajar en Taijiya's y cumplir con sus pasantías, con un pequeño grupo de compañeras de clases quienes también estaban haciendo pasantías contratadas en las ultimas diez empleadas a través de Miroku quien había actuado como "empleador" tenían un total de cinco tutores dando vueltas por el lugar evaluando propiamente el desempeño de cada uno en el área laboral.

Sango y Kagome habían decidido desde hacía mucho tiempo mantenerse con bajo perfil hasta que pudieran dedicarle el cien por ciento a sus negocios (y lejos de los interesados en hacer amistad con ellas por algún interés ulterior) por lo que habían incluido en los contratos de todos sus empleados desde la primera ronda para Sango, una cláusula de confidencialidad que les impedía gritarles al mundo quien o quienes estaban detrás de sus negocios (si terminaban descubriéndolo) además eso les daba un poco de espacio personal y paz, justo como les gustaba a ambas les gustaba poder ir al cine o al mercado sin que nadie las molestara.

— Tengo que recibir materia prima, además no puedo dejarte sola — Señaló Sango con calma.

— Yo recibiré tu pedido sé muy bien lo que esperas y puedo revisar que esté en las mejores condiciones e incluso haré que lo coloquen en el deposito tal cual te gusta, y por lo otro… vamos ¿En serio? Sango cariño no soy una niñita soy una mujer adulta además, eventualmente tendrás que dejarme ir San-san ya hablamos sobre esto, ahora veamos estos folletos que hice que Mary consiguiera para nosotras y elije a dónde vas a llevar a tu pervertido por una exótica sexcapada romántica con maratón de sexo húmedo y salvaje incluido — Añadió extendiendo un manojo de folletos coloridos sobre el regazo de Sango mientras maniobraba su auto de regreso a casa.

— Eres terrible — Dijo Sango con más cariño que irritación, ella sabía que Kagome solo quería lo mejor para ella, y ciertamente estaba necesitando alejarse un poco de todo y pasar tiempo de calidad con Miroku.

— Lo sé y advierto… no cambiare de hecho iré empeorando con la edad — Prometió Kagome con una sonrisa malévolamente satisfecha, mientras Sango sonreía flojamente mientras ojeaba los coloridos folletos.

=== S S ===

Estaremos todo este fin de semana fuera y se de cierta Miko de ojos azules que se quedara "sola" todo el fin de semana en un enorme apartamento, cuidando de los intereses de Sango y de ella, por si quieres dejarte caer por aquí y asegurarte de que está bien — Decía Miroku por teléfono, en tono pícaro y malicioso.

— Este se asegurara de hacerle una visita a Kagome — Respondió Sesshomaru cortando la llamada, antes de mirar desde su amplia ventana en su despacho los otros edificios más abajo y el cielo sobre ellos, la torre Taisho era por mucho el edificio la más alto de aquella zona y uno de los cuatro edificios más altos de Japón de los cuales tres le pertenecían a él y uno a su encantadora madre, cosa que sabía de buena fuente que irritaba hasta los cielos a su padre y a la concubina enormemente.

Su mente, (como había estado las últimas tres semanas y media) estaba a unas cuadras lejos de donde él estaba, sus ojos dorados miraban fijamente el edificio de quince pisos de cuarzo de Onni negro entre los otros de simple concreto o algún material de manufactura Youkai, incluso podía ver la actividad que había en las entradas y salidas del café de la mujer que se había instalado en su mente y parecía que no iba a irse muy pronto.

Sus palabras aun sonaban en su mente y traían a él emociones que nunca antes había experimentado, tal como arrepentimiento, el jamás se había arrepentido de nada de lo que había dicho y hecho antes, (y él había dicho y hecho muchas cosas) pero ella había logrado que él se arrepintiera y sintiera vergüenza de sus acciones e incluso "admitiera" que había cometido errores, grandes errores respecto a ella incluso más de los que ella conocía.

Este Sesshomaru lo admite Yakko, eres tan terco como este y este no puede seguir como estamos, la deseamos y tenemos que lograr que vuelva a nosotros — Dijo Sesshomaru tentativamente, mas Yakko permaneció en sepulcral silencio, la terca bestia aún no estaba conforme con su amo, al parecer deseaba algo más comprometedor de su parte.

— Mi lord, su padre sigue insistiendo en la compra del edificio entre Shijuku en el distrito de Nerima, nuestra gente ha logrado de filtrar la mayoría de los correos y llamadas de Higurashi Kagome y Higurashi Sango, aun así tengo información que desde hace un par de días se han visto en el café "MI&YU" a empleados de su padre y un par empleados personales de la concubina de su padre señor, este piensa que podrían estar planeando tratar de abordar a la dueña del lugar o causar algún disturbio en el negocio para desacreditarlo y obligarla a cerrar y tal vez vender a un menor precio de lo que la propiedad vale mi lord — Dijo Jaken con la voz temblorosa de nervios y un poco de temor.

El Kappa no era tonto, él había notado que la naturaleza del interés de su señor había cambiado completamente y aquello ya no era un asunto de negocios y revancha contra su padre, el asunto se había vuelto muy personal a causa de la dueña del edificio.

Kagome Higurashi había llamado la selectiva atención de su señor, por alguna razón que él no podía explicar, jamás había visto a la mujer en persona, solo tenía una foto en la carpeta que sostenía en sus verdes y temblorosas manos junto a otra mujer y el mismo no sabía cuál era cual, las dos mujeres para ser humanas se veían "fuertes" y una mujer humana tenía que ser realmente fuerte y poderosa para convertirse en la amante de su señor, como según la información de la isla Mitsuki había arrojado y más fuerte aun para atreverse a imponer su voluntad sobre la de él y negarse a su señor como la mujer había hecho, porque sabía muy bien que ella estaba molesta con su señor por alguna razón desconocida pues aun los empleados de la isla no lo sabían, solo sabía que si la mujer se enteraba alguna vez de las iniciales intenciones de su señor, habría un infierno que pagar y el principal deudor seria su señor, ahora quedaba esperar y ver si la mujer sobrevivía ese enfrentamiento, si lo hacía, él se atrevería a decir que su señor finalmente había encontrado a su otra mitad y el gustosamente la llamaría su señora.

— Jaken… asegúrate de que todo esté en orden por aquí, este Sesshomaru se retira por hoy — Respondió Sesshomaru conteniendo la furia que sentía, él sabía que las opciones de Jaken eran válidas sobre todo cuando los esbirros de la concubina estaban en medio de todo; mientras abandonaba la oficina Sesshomaru contempló las opciones puestas ante él y sintió a Yakko removerse dentro de él y bufar con salvaje furia, entonces comprendió que era ese sentimiento que rodeaba a su bestia y a él respecto a la miko de ojos azules "posesividad" Yakko y el la veían y la reconocían como propia y aquello era delicado y altamente peligroso para los implicados, en especial si alguien estaba tratando de dañar a la mujer, Yakko podía tener cierto grado de racionalidad pero al final era una peligrosa y poderosa bestia sagrada, que favorecía a la mujer por lo tanto estaba bajo su protección y solo eso era muy pero muy peligroso.

=== S S ===

— Necesitaremos incluir pronto más variedad en las pastas secas y postres, los clientes empiezan a pedir cosas como "rolls" de canela y no podemos darnos el lujo de negarles el capricho, es mejor que digan en "MI&YU" consigues TODO lo que un café puede ofrecer y más a que digan que solo ofrecemos buen café y libros — Dijo Kagome mientras Shippo asentía en acuerdo con lo que ella estaba diciendo.

— La variación de postres siempre es buen negocio en un café, con un tipo específico de filtrado, temperatura del agua e incluso la calidad de esta, el sabor del café cambia y si lo ofrecemos con algún pequeño postre específico según la combinación de sabores podría ser excelente — Señaló Shippo encantado con la idea, el cabello rojo sangre sujeto en una coleta baja dejaba ver la línea de perfección masculina de su mentón y mandíbula y el flequillo desordenado solo resaltaba los ojos verde esmeralda, el Kitsune era condenadamente guapo y sus clientes y empleados (de ambos sexos) lo observaban en trance mientras ejercía su magia mientras preparaba las mezclas de café Kagome compadecía a Kohana, su novia de turno (como el mismo decía) y la entendía perfectamente, Sesshomaru llamaba la atención tanto o más que el sexy y pícaro Kitsune de fuego.

— Por otro lado recuerda que humanos y Youkai por igual tenemos la molesta mala costumbre de no seguir las opciones que dibujan para nosotros y preferimos hacer nuestras propias elecciones así que aunque ofrezcamos una opción específica, simplemente podrían elegir mezclar — Señaló Kagome con calma recordándole ese pequeño detalle a Shippo, pero sin descartar su idea, después de todo también existía un pequeño grupo que prefería que le dieran las herramientas para elegir con más facilidad por lo que no descartaría la idea de crear "combos" para sus clientes.

— Y el cliente siempre tiene la razón — Dijo Shippo riendo con la picardía típica de los Kitsune.

— "Hasta cierto punto" Shippo — Respondioella de inmediato. — Igual podemos organizar en el transcurso de la semana un cateo de opciones y preparar opciones para ofrecer en combos también — Respondió ella con calma, además sus años de experiencia laboral la habían endurecido respecto a ese punto en particular, siempre había algún cliente que quería pasarse de listo y joder al mundo, pues no a ella pensó Kagome con calma — ¿Algún artículo en específico que necesitemos? Ya sabes que estaré adquiriendo materia prima — Preguntó Kagome solo por preguntar, ella ya había hecho inventario antes de que sus empleados llegaran y sabía hasta cuantos sobres de azúcar había en el lugar.

— Tenemos algunos clientes que prefieren el "edulcorante" a la azúcar común y otras hojas de hidromiel para endulzar sus bebidas, sobre todo el té y otros que tienen intolerancia a la lactosa o al gluten y prefieren leche de soya y postres sin gluten, así que sería bueno incluir esos artículos en la lista de compra, también filtros de papel y ya podemos retirar el café que encargamos — Respondió el con calma echando su larga coleta de caballo de cabello rojo hacia su espalda con un deje sensual innato que seguramente era causa de varios ataques cardicos entre su clientela.

— ¿Te fue bien con la marca de crema de leche que traje para que probaras? — Preguntó Kagome entonces anotando aquellas sugerencias en su lista mental y empezando a recoger su carpeta y el libro de contabilidad que había estado revisando mientras esperaba por la llegada del resto de sus empleados.

— Si Marygold es buena, cremosa y con la contextura y espesor perfectas y en efecto da un sabor increíble a la mezcla de café, ahora Oldfarm es más líquida y su crema es muy debil y creo que tendrá mejor aceptación dentro del menú de postres que con nuestro café — Respondió Shippo sonriendole con picara calma.

— Bien Shippo-kun, estaré por aquí más tarde ahora voy a hacer mis cosas, te dejo a cargo cuida de mi café — Ordenó Kagome sonriéndole y saludando a Mary quien estaba reponiendo los libros que se habían vendido.

=== S S ===

Aquella tarde después de checar todo lo referente al negocio de Sango con ella, antes de despedirla en el café junto a un sonriente Miroku, Kagome uniformada como el resto de sus empleados, se puso el delantal y procedió a ayudar a sus empleados con la creciente clientela que llenaba el lugar; ver el lugar lleno era por un lado agobiante y a la vez gratificante, el ver cada mesa y cada silla en la barra llena, y gente entrando y saliendo con vasos de café y una cajita o bolsita de postres con el emblema de su negocio en ellos, le decía que efectivamente como había dicho Hina, el lugar era un rotundo éxito y casi podía ver sentadas sobre la barra a Yuri y a Mina tomando café y riendo rodeadas de personas como les gustaba, las mujeres siempre fueron muy sociables hasta la muerte de Yuri cuando Mina se dedicó a ella antes de partir también.

— Buenas tardes, sus pedidos — Dijo Kagome colocando expertamente las tazas de café frente a cada uno de los clientes mientras sonreía.

— Esto no es lo que pedí, es una mesonera incompetente — Dijo el Youkai con desdén alzando la voz por encima del murmullo apagado del lugar, Kagome se tensó y le dedicó una mirada glacial al Youkai reptil.

— Estoy segura de que este es su pedido señor — Dijo Kagome con calma, negándose a mostrarse o sentirse nerviosa y menos aún intimidada, en cambio su ira estaba removiéndose lentamente dentro de ella y Kami sabía que eso nunca era nada bueno, ella ya no necesitaba su antiguo anillo sello para ocultarse, pero eso no quería decir que en un momento de furia su Reiki no presionara sobre el idiota que estaba molestándola y ese parecía ser el momento para ello.

Insolente mesonera, mi compañero tiene razón ese no es su pedido y este no es el mío — Soltó la hembra casi gritando las palabras, alrededor de ellos las conversaciones cesaron, los clientes se volvían uno por uno a ver el despliegue del disturbio y el ambiente agradable se volvió tenso y expectante los clientes habituales, sabían muy bien que los empleados del lugar eran respetuosos pero no aceptaban aquel tipo de comportamiento, en especial la dueña.

— El cliente SIEMPRE tiene la razón, es la regla de oro de cualquier negocio serio, pero ¿Qué va a saber una simple mesonera de eso? Quiero hablar con el gerente de este lugar si es que hay un gerente en este cuchitril. — Dijo el Youkai con pomposa altanería levantándose y volcando la taza de café sobre la mesa.

Fuera— Dijo Kagome con fría furia, el Reiki dentro de ella luchando por salir y hacer que ambos Youkai se humillaran y sometieran ante ella.

— ¿Disculpa? — Dijo la hembra en shock acercándose a ella y apartándose de inmediato cuando Kagome le lanzó una mirada helada con su aura pulsando peligrosamente alrededor de ella retándola a acercarse y perder un miembro si la tocaba.

— Debo haber escuchado mal si una mesonera me corre de un simple café — Dijo el macho con incrédula mofa.

— Este cree… que la mujer fue bastante clara — Interrumpió Sesshomaru pronunciando las palabras con deliberada lentitud y con la inflexión justa para poner el temor de Kami en el cuerpo de cualquiera que fuera el recipiente de su ira, mientras aparecía justo detrás de ella mirando con patente amenaza a la pareja Youkai que ahora estaban pálidos y disminuidos ante ambos, mirándolos con reverente temor al ver como las energías de ambos enfocadas en ellos se mezclaban presionándolos y sofocándolos a ambos.

— En "MI&YU" nos reservamos el derecho de admisión, no toleramos discriminación de ningún tipo, ni el abuso de ningún cliente por mucho peso "político" que este pueda tener, el lema esencial de este lugar es "el respeto mutuo" además eso de que "el cliente tiene la razón" no es más que una ridiculez sobrevalorada, inventada por alguien que a última hora cambio de opinión "DESPUES" de haber hecho su pedido, como ES su caso señor, o ¿Ha olvidado usted nuestro sistema de ordenes? La incompetencia no es mía, sino suya y no tienen ningún derecho a achacármela a mí — Dijo Kagome levantando la pequeña hoja escrita del puño y letra del perplejo Youkai frente a ella.

— Esto es una insolencia, exijo hablar con la dueña — Dijo el macho temblando cuando el Youki de Sesshomaru lo aplasto obligándolo a sentarse.

— Le pasaré su mensaje con TODO el gusto, estoy segura que estará muy complacida de saber que hay una pareja Bullying menos en su local, ahora sean amables y lárguense de una vez — Dijo Kagome dedicándoles una mirada tan fría que la pareja no sabía si temer a la mujer frente a ellos o al Daiyoukai justo al lado de ella.

— Este estará conversando con ustedes en el transcurso de la semana, estoy seguro que la madre de este tendrá algunas palabras que cruzar con ustedes también — Dijo Sesshomaru haciéndolos tensarse y palidecer aún más.

— Cabe señalar que cualquier intento de su parte de manchar la reputación de este local será respondido con acciones legales pertinentes y aquí estoy segura que habrá más de un testigo que señale con claridad a quienes iniciaron el conflicto en primer lugar, fuera de las cámaras de seguridad de última generación que tenemos en el lugar, tengan un buen día y por favor no regresen — Añadió Kagome viéndolos palidecer y retirarse apresuradamente, mientras uno de sus empleados se acercaba de inmediato y limpiaba el desastre en el suelo y la mesa; alrededor de ellos los otros clientes comentaban con incredulidad las acciones y comportamiento de la pareja Youkai y la reacción de la mujer que solo unos pocos de ellos que habían estado allí durante la inauguración, sabían que era en realidad la dueña del lugar.

— No tienes que preocuparte por ellos, este Sesshomaru se encargará de que no te molesten nunca más. — Dijo Sesshomaru con calma siguiéndola hasta la barra mientras unos clientes en espera tomaban la mesa.

— No tienes que luchar mis batallas yo puedo defenderme muy bien Sesshomaru-san — Dijo Kagome con calma retirándose el delantal mecánicamente y pasándoselo a Shippo quien lo recibió de inmediato y le dio dos vasos desechables negro y beige con el logo de "MI&YU" en dorado, lanzándole a Sesshomaru una picara mirada conocedora que este no dignifico, más si le dirigió una gélida mirada que apagó por un momento su júbilo antes de encenderlo como un árbol navideño, mientras el condenado Kitsune se alejaba riendo por lo bajo con maliciosa picardía.

Ambos salieron en silencio del local, Kagome estaba furiosa, tanto por aquellos imbéciles como por la intromisión innecesaria de Sesshomaru, ella no quería que él la defendiera como si fuera una maldita damisela en apuros. no lo soy maldita sea Casi rugió en su mente.

Es más ella estaba lejos de ser eso, ella había pasado toda su vida defendiéndose sola, y lo último que quería era que él se sintiera con derechos sobre ella solo porque la había "defendido" sin necesidad, de algo de lo que ella bien podía defenderse sin intervención de nadie, menos aun de un macho Inu Youkai territorial y con complejos de posesividad, la grandeza no podía negársele cuando por sus venas corría sangre antigua, real y mística, pero el macho era prepotente, pedante, controlador y ella estaba haciendo una maldita tormenta de una gota de agua por pura frustración sexual y lo sabía Demonios murmuró mentalmente abofeteándose sin piedad en su fuero interno.

— Este Sesshomaru no duda de que puedas defenderte Miko pero estos dos individuos en particular tienen larga historia con este y la madre de este, su presencia en tu café este día no es normal y este quiere saber la razón de este comportamiento en particular el cual este debe señalar es algo fuera de lo común en estos dos individuos. — Respondió el siguiéndola hasta el ascensor.

— En ese caso… puedes patear sus escamosos y fríos traseros a gusto y darles una par en mi nombre, ningún imbécil va a venir a perturbar la paz de mi negocio, solo porque cree que puede venir a joderme la vida. — Dijo ella secamente presionando el botón del último piso y retirando la llave del panel de control.

— Sera un placer — Respondió el sonriendo internamente cuando al acercarse a la mujer, ella no se había apartado o retrocedido a su cercanía.

— ¿Qué haces por aquí, sabes que Miroku y Sango se fueron hace un par de horas de viaje verdad? — Preguntó Kagome finalmente dándole un sorbo al nuevo café que tenía en las manos sintiéndose de repente nerviosa.

— Este Sesshomaru solo quería asegurarse de que estabas bien — Respondió el saboreando el café con calma mientras el ascensor se habría en el apartamento de las mujeres.

Kami soy una mujer adulta, he vivido en las calles, sobrevivido a ellas y me he codeado con todo tipo de alimañas, así que no tienen que cuidarme como si fuera una delicada flor de invernadero ¿Sabes? — Dijo Kagome poniendo los ojos en blanco mientras salían del ascensor.

— Igual eres apreciada por muchos Kagome, tu hermana se preocupa por ti — Señaló el mientras ella dejaba las llaves en la mesita más cercana junto a su celular.

— Supongo que tienes razón, pero no voy a ir a ninguna parte, solo voy a seguir a ordenando el contenido de las cajas que saqué de mis depósitos — Dijo ella exasperada caminando hacia el lado Este del apartamento donde aún había una enorme cantidad de cajas ordenadas a la espera de ser atendidas.

— No importa cuánto discutas, tienes personas que se preocupan por ti y no quieren que estés sola. — Señaló Sesshomaru con calma observándola con la mirada encendida de deseo mas no haciendo nada sobre ello, él quería estar seguro de que ella esta vez no lo rechazaría, si lo hacia el ciertamente podría enloquecer o cometer una locura imperdonable.

Ustedes son insoportables, no pueden ni deben meterme en una maldita bola de cristal, voy a vivir mis días y los años que tengo por delante como yo quiera y sobreprotegiéndome a estas alturas solo me irritaran más — Señaló Kagome lanzándole una mirada que no invitaba a seguir ese camino en la conversación. — Bien ya que estas aquí entonces se útil, puedes ayudarme a mover algunas cosas — Declaró Kagome finalmente dando un suspiro exasperado sin volverse a ver a Sesshomaru pero sintiendo perfectamente la creciente irritación del estoico macho y sonriendo internamente a causa de su irritación, el merecía eso y más por manipulador.

— Di entonces… como puede ayudarte este Sesshomaru — Dijo el bajando la voz hasta volverla un murmullo sensual con toda la intención y disfrutando del ligero picor de excitación que invadió el aire alrededor de ella.

Perro malo — Murmuró Kagome burlonamente antes de reírse mientras Yakko dentro de él la acompañaba, obviamente disfrutando enormemente del cómico título que les había puesto la díscola mujer, y que a otro le habría costado la vida aun en la actualidad con todos los acuerdos y reglas establecidos. — Compré un par de bibliotecas de madera de cerezo, las primeras diez cajas estaban repletas de libros, Yuri Okachan amaba profundamente la literatura y Mina Okachan también, así que asumo que la mayoría de estas cajas son libros, pesaban lo suficiente para estar llenas de plomo, así que solo quiero ordenar todo para dejarle su lado a Sango vacío. — Añadió con calma.

— ¿Crees que se quedaran aquí entonces? — Preguntó Sesshomaru mientras se quitaba el saco y la corbata rojo oscuro con el emblema de su principado en el Oeste al que nunca había renunciado y ni aun la corte Youkai podía impedirle su uso.

— Ellos no han dado muestras de querer dejarme y entre nosotros, realmente lo aprecio amo a Sango, ella es mi hermana y a pesar de ser ella mayor que yo por un año, yo siempre necesitaré saber que ella está bien, que estoy cerca para ayudarla en cualquier cosa si me necesita, incluso regañarla si entra en fase pesimista y necesita una sana llamada a la vida real — Dijo Kagome imitándolo y dejando su chaqueta de cuero negro junto a la de él, para luego darle un buen trago a su café lanzando un suspiro de placer, el café estaba realmente bueno Shippo era definitivamente un genio entre genios. — Quiero que cuando regresen este lugar este listo para que ella y Miroku lo amueblen a gusto, aunque sigo opinando que ellos deberían poner un muro entre los dos apartamentos o tomar el apartamento de abajo para ellos, Kami sabe que los quiero pero mi mente tendrá un cortocircuito con reseteo incluido, si llego aquí y los consigo teniendo sexo salvaje en mi cocina — Añadió cerrando los ojos y haciendo una mueca de horror mientras fingía temblar de espanto.

— Miroku podría intentarlo — Señaló el sonriendo levemente mientras ella abría la caja más cercana y empezaba en efecto a sacar libros cuidadosamente empaquetados y cargarlos con reverente cuidado en el carrito de carga cubierto por una gruesa sabana a retazos de tela.

— Oh lo sé, y Sango le ayudaría encantada de la vida, y luego cuando se me pase el shock los mataré — Respondió ella sonriendo sosteniendo una primera edición de "DARK MOON" en sus manos mirando maravillada el hermoso trabajo de encuadernado en rico y sedoso cuero negro y el delicado repujado en plata, las fases de la luna danzando hermosamente con las runas y brillando frente a sus ojos como si la magia de la historia que encerraba aquel grueso tomo de primera edición, estuviera a punto de cobrar vida ante ellos, y mirando maravillada la capa plateada sobre el borde de las páginas del libro, que cerrado mostraba un hermoso nudo infinito en medio como si fuera un hermoso broche, Kagome lo dejó con delicadeza sobre los otros mágicos libros de la misma autora.

— Este te concederá la autorización necesaria si el caso llegase a darse — Dijo Sesshomaru entonces uniéndose a ella.

— Te tomaré la palabra — Advirtió Kagome riendo por lo bajo lanzándose a ordenar aquellas cajas, e ignorando las ganas que tenia de volverse hacia él y lanzarse a sus brazos y tener sexo húmedo y salvaje en el suelo de la sala de Sango.

Durante varias horas la pila de cajas menguó y las dos enormes bibliotecas que ella había colocado frente a las habitaciones estaban llenas de libros y cuadernos escritos a mano, e incluso algunas carpetas repletas de páginas que ella prometió que revisaría con más calma, habían cuadros de hermosos paisajes y una enorme cantidad de retratos de Hina, Yuri y ella, adornos de fina cerámica, candelabros de plata o hierro forjado entre muchas cosas que las ancianas habían coleccionado durante sus vidas.

— Déjame ver cómo va la fábrica de Sango y regreso a hacernos algo de comer — Dijo Kagome con calma.

— A este le gustaría ir también — Dijo el de inmediato no dispuesto a tenerla fuera de su vista si podía evitarlo, él no lo había dicho pero había venido preparado para quedarse allí todo el fin de semana hasta el lunes temprano cuando esperaban la llegada de la pareja, sabía que a la mujer no le haría ninguna gracia aquella deliberada acción de su parte, había quedado claro que ella odiaba que otros tomaran decisiones por ella y se defendía como una fiera, una verdadera hembra alfa cosa que lo irritaba y excitaba en partes iguales.

— Sabía que dirías eso, vamos entonces — Dijo Kagome con calma recogiendo sus llaves y su teléfono.

Ambos bajaron hasta el sexto piso y mientras Kagome hablaba con las supervisoras de área para escuchar los reportes e incluso verificando la producción de aquel día, pues una hora después de la partida de Sango ella había recibido la nueva materia prima y estaba guardada y segura dentro del depósito.

Sesshomaru observaba con pasivo asombro lo que aquellas mujeres habían levantado de la nada, las maquinas alineadas estaban todas en proceso de producción, las mesas de corte estaban en plena actividad laboral, con estantes llenos de mercancía terminada, el lugar funcionaba como un caos organizado y un reloj suizo todo al mismo tiempo, Sesshomaru observaba todo mientras ignoraba las miradas inquisitivas y el olor de excitación de las mujeres y alguna hembra a su paso ya acostumbrado a aquellas reacciones.

— ¿Qué opinas? — Preguntó Kagome varios minutos después.

— Realmente impresionante — Respondió el mientras ella lo guiaba hacia el deposito donde tenían almacenados la materia prima que ya tenían, y la que también habían recibido aquel día confirmando que todo estuviera en perfecto orden y limpieza, las mujeres eran maniáticas con la limpieza, tal vez por la forma en la que habían crecido.

— Déjame revisar que se haya hecho efectivo el pago de nómina de los empleados de Sango y de paso los míos, para poder dejarlos irse en paz sabiendo que ya tienen su dinero en sus cuentas. — Dijo Kagome guiándolo hacia la oficina de Sango donde abrió con la llave que ella mantenía en su poder.

— ¿Qué tipo de sistema de seguridad mantienen en este lugar? — Preguntó Sesshomaru con calma mientras se sentaba en el amplio y cómodo sillón frente al escritorio donde Kagome se sentaba y encendía su laptop.

— Tenemos nueve cámaras infrarrojas en el área de corte y costura, dos más en los armarios junto a los baños, cuatro en el deposito tres más en la oficina y solo por paranoica precaución cuatro más marcando el perímetro del balcón, todas con una mira de trecientos sesenta grados conectadas a un sistema cerrado directo a dos laptops de seguridad en casa con alarma incluida — Explicó ella con calma mientras tecleaba con rapidez la contraseña y se conectaba inmediatamente a la internet.

— ¿Qué empresa se encarga de su sistema de vigilancia? — Preguntó el con genuina curiosidad.

— Ninguna, desde niña manejamos cámaras de seguridad y sistema gracias Akito-kun, él nos enseñó todo lo que hay que saber sobre sistemas y cámaras de seguridad, a los únicos que hemos contratado son a los del sistema contra incendios y solo por rutina de peritaje obligatorio, el sistema contra incendios es nuevo, vino con la remodelación al igual que el sistema de calefacción y aire acondicionado integral así que no tuvimos que instalar nada de eso, aunque podríamos haberlo hecho también — Explicó Kagome sin ver la expresión ligeramente sorprendida de Sesshomaru ante su explicación, revisando primero la cuenta nomina que había abierto para sus empleados confirmando que en efecto ya se les había pagado sus sueldos a todos, y luego a la cuenta de Sango, antes de cerrar las ventanas y apagar la laptop, desconectando los cables y guardándola en su bolso que estaba sobre un archivero y colándoselo del hombro.

— Este asume que todo está listo aquí — Señaló Sesshomaru internamente impresionado por la información que había recibido, mientras ella asentía y se levantaba apagando las luces de la oficina mientras salían y activando la alarma de esta antes de cerrar con seguro la puerta tras ellos.

— Bien señoras, una semana más de gratificante trabajo, sus pagos ya han sido depositados así que nos veremos la semana que vienen, vayan a casa y descansen — Dijo Kagome a las empleadas que ya esperaban la típica despedida de Sango o para sus efectos de ella.

Hasta el lunes Kagome-sama — Decían conforme subían al ascensor y bajaban mientras Kagome colocaba alguna tijera o cortador de cuero en su sitio, hasta que finalmente solo quedaron Sesshomaru y ella en el lugar, tras apagar las luces ambos subieron en pensativo silencio al apartamento.

— Amabas necesitan asegurar sus negocios, y el edificio entero — Dijo Sesshomaru con calma.

— Los autos están asegurados, y el negocio de Sango que tiene más tiempo está asegurado, el mío es nuevo aun así que no lo he hecho y para asegurar este edificio tendré que aprender a crear oro del aire, es horriblemente caro, ni con los fideicomisos ni todo el dinero que tenemos entre las dos, es suficiente así que no creo que podamos hacerlo en esta vida — Dijo Kagome con calma caminando directo a la cocina dejando el bolso de camino sobre el sofá hecho a mano, y las llaves y el celular sobre la isla antes de empezar a lavarse las manos y sacar cosas de la nevera y la despensa para armar una cena.

— Este Sesshomaru podría…

— No. — Dijo Kagome cortante antes de que se encontrara vuelta hacia él y una vez más sentada en la isla de la cocina, con el entre sus piernas atrapándola efectivamente donde estaba, Kagome sintió el deseo clavar sus garras sin piedad en ella y tuvo que morderse los labios para no echarse a gemir o suplicarle que la tomara justo donde estaban, si iba a disculparlo, aceptarlo y luego iba a violarlo con su consentimiento y de buena gana, pero aún faltaba algo que ella quería de él, además ¿Dónde estaba su control?... ahhh si, se fue al carajo la primera vez que él estuvo profundamente dentro de ella… estaba jodida.

— ¿Por qué? — Preguntó con un gruñido bajo, dividido entre la furia por su inmediata y tajante negativa y la excitación por el picante, delicioso y atrayente olor a deseo que emanaba de ella trayéndolo como una maldita polilla a la llama una vez más.

No quiero tu dinero, no soy el tipo de mujer que acepta dinero de nadie, ni por favor, ni por caridad, menos aun de un amante, novio o ex para sus efectos como es nuestro caso, sería como venderme por dinero y no lo haré, no en esta vida — Dijo Kagome con calma mirándolo fijamente a los ojos teñidos de rojo sangre, notando de inmediato la nota discordante el en Youki de él y enviando una ligera oleada de Reiki nuevamente hasta estabilizarlo, algo estaba mal con el pero ¿Qué podía ser?

Eres manada, Sango es la compañera del primo de este y tu su hembra alfa, eso te haría la hembra alfa de este — Señaló el presionándola contra el obligándola a mirarlo mientras sentía como una capa de tranquilidad caía sobre él, ella una vez más estaba calmando su energía alterada y ella no debería poder ser capaz de hacer algo así, solo eso demostraba lo poderosa que en realidad era en su propio derecho.

— Esa sería tu madre, yo solo soy yo Kagome Higurashi y nada más — Contestó Kagome tratando inútilmente de soltarse y dividida entre darle una descarga de Reiki y apartarlo de ella o restregar sus adoloridos pechos contra él duro y amplio torso de él como una verdadera perra en celo, que era como se estaba sintiendo en ese momento, ella jamás había sentido su cuerpo doler de deseo y en ese momento dolía. Estoy taaaaan peerdida, santa mierda Pensaba resignada y excitada.

— Ella es la madre de este, hembra alfa de la manada "principal" la manada de este es propia naciendo este como un alfa, como tu Miko — Dijo el cediendo al impulso y lamiendo los labios entreabiertos de ella que gimió permitiéndole instantáneamente la entrada al calor de su boca prácticamente derritiéndose entre los brazos de Sesshomaru, haciéndolo casi estallar allí mismo de deseo.

Sesshomaru no perdió tiempo y deslizó su lengua dentro de la húmeda caverna de la boca de Kagome que a su vez había dejado de luchar contra él y lo besaba con igual pasión y hambre, justo como el la devoraba a ella, ninguno de los dos prestó atención a los teléfonos que sonaban cuando Sesshomaru la levantó en brazos y ella enredó sus piernas alrededor de él, ambos gimieron cuando sus cuerpos hicieron contacto íntimamente incluso a través de la ropa.

— No le pidas a este que se detenga ahora Kagome — Dijo Sesshomaru entre dientes, el deseo que lo embargaba era tan fuerte que rayaba en el dolor.

— No voy a pedirte que lo hagas Sesshomaru — Respondió ella mientras él los llevaba a ambos hasta la habitación de ella. — Si lo haces… creo que voy a usar mis poderes de mala manera y a violarte, ahora discúlpate — Ordenó ella con el ultimo trazo de cordura que le quedaba.

— Este se disculpa… además créele a este Miko… no sería una violación si este se deja de buena gana— Respondió el riendo por lo bajo mientras la dejaba caer en la cama justo bajo su cuerpo.

Ambos se arrancaron la ropa mutuamente Sesshomaru exploraba su cuerpo como queriendo memorizar una vez más cada trozo de piel, cada diminuta cicatriz que ahora cobraba un nuevo e importante significado ante sus ojos, ahora que conocía su historia, mientras ella acariciaba y besaba cada lugar que podía alcanzar atrapada bajo el.

Cuando finalmente sus cuerpos deseosos se unieron ambos gritaron de placer de alivio por el solo hecho de estar físicamente unidos, antes de lanzarse a un intercambio de movimientos instintivos tan antiguos como el mismo tiempo, lamidas y caricias; la primera vez que él se atascó y vació su semilla en ella, sintió genuinas ganas de subir a la azotea aun con ella apretada alrededor de él y anunciarlo al mundo con un rugido, en vez de eso la tomó una y otra y otra vez hasta que los olores de ambos estaban tan estrechamente mezclados que no quedaría duda de quién era ella para él o quien era el para ella, entre los humanos, Hanyous y Youkai.

Cuando despertaron horas después estaba oscuro y ambos se unieron una vez más y se quedaron en silencio aun unidos gracias a Yakko que insistía en atascarse dentro de ella.

— Este te extrañó — Dijo Sesshomaru contra su cuello lamiendo el tatuaje con la marca de su casa en él.

— También yo, pero eso no quiere decir que aceptare que me manipules nuevamente Sesshomaru, somos amantes nuevamente no oculto nada de ti, te respeto y espero lo mismo de tu parte o nada — Dijo Kagome sintiéndolo bombear as semen dentro de su útero tratando de contenerse de moverse más pues estaba casi segura que si tenía otro orgasmo simplemente se desmayaría.

— No volverá a suceder — Murmuró el sintiendo la descarga de placer inundarlo conforme su semilla se vaciaba en ella, intentando fecundarla aun sabiendo que no sucederia.

— ¿Si quieres saber algo de mí? — Preguntó ella con un ronco gemido, contrayendo los músculos de su vientre apretándose alrededor de él.

— Este te preguntara directamente — Respondió el en un ronco gemido sintiendola contraerse alrededor de el.

— ¿Si no estoy lista para responder? — Insistió ella girando ligeramente sus caderas soltando sus músculos y apretando nuevamente con fuerza.

— Este esperará — Concedió el siseando de deseo con los sentidos saturados de intenso placer ante los que la ingeniosa mujer estaba haciendo.

— Bien — Aceptó ella sonriendo con malicia cediendo al impulso y moviendo ligeramente sus caderas empujando contra su erección profundamente en ella enviándolos a un nuevo pico de placer.

— KAGOME — Rugió el cuándo ella movió sus caderas y el placer se hizo insoportable, mientras ella gemía y reía al mismo tiempo moviendo sus caderas lentamente haciendo el placer tan agudo en ambos que rayaba en el dolor.

=== S S ===

— Necesito dos bibliotecas más, una se suponía que era para Sango y la otra mía pero terminé usando las dos y un hay libros y cajas sin abrir— Dijo Kagome aquella mañana del sábado mientras servía jugo de naranja para ambos, ellos necesitaban toda la energía que pudieran después de la maratón de sexo salvaje y húmedo que ambos habían tenido hasta entrada la madrugada, ella había tenido que arrastrarse fuera de la cama a las ocho de la mañana del domingo para tomar una ducha y pronto Sesshomaru se le unió y ambos se bañaron mutuamente, el entendió que ella estaba en modalidad "negocios" y no estaba en plan de "seducción", luego el rostro iluminado de maliciosa picardía de Shippo cuando había llegado al local había sido un poema, más ella se había negado a sentir vergüenza, ella estaba ligeramente magullada pero muy satisfecha y no tenía nada de qué avergonzarse.

— Si lo deseas este puede acompañarte mientras haces tus compras — Se ofreció el muy relajado y satisfecho por primera vez en semanas.

— Ya le envié un mensaje a la dueña de la tienda donde compramos las primeras bibliotecas, Sango quiere decorar los dos lados iguales, así que las apartarán para mí, podemos ir después de desayunar, hoy la fábrica de Sango no funciona. — Explicó Kagome mientras ponía frente a él un cuenco con carne cruda marinada con tostadas huevos y tocino, mientras para ella servía tostadas, tocino, huevos yogurt y cereal con frutos secos.

— ¿No tienes que hacer tus compras hoy? — Preguntó el sabiendo que generalmente los sábados eran el día preferido por ellas para hacer las compras.

— Si, pero no creo que sea buena idea comprar muchas cosas este fin de semana, aún tengo una buena pila de cajas que ordenar. — Explicó ella con calma mientras el teléfono sonaba y ella contestaba después de ver quien era y empezara a conversar con Sango asegurándole que estaba bien y muy viva (Ciertamente él podía confirmar que tan bien y que tan viva estaba Kagome Higurashi)

=== S S ===

Salir de compras siempre era un trabajo tedioso, ella lo había descubierto desde muy joven cuando iba a comprar comida con Mina y la gente, los autos y todo el trajín de ir y regresar a la paz de la casa se acentuaban conforme la diligencia avanzaba y solo querías regresar nuevamente a casa y no volver a salir (sobre todo si eras una niña pequeña y nadie te notaba hasta que te pisaban o empujaban), luego cuando había estado trabajando para Hina y descubierto los cupones había comprendido que el caos y el tedio tenían diferentes niveles de profundidad que eventualmente había aceptado y superado, ahora cuando hablabas de ropa era estresante e incluso frustrante después de tener el equivalente de un sastre a mano (Sango) nada de lo que había en las tiendas parecía quedarte bien pero se habían negado a comprar para luego volver a coser, así que tenían que pasar horas de búsqueda hasta dar con algo que te sentara o finalmente caer en la rutina de "coser" aunque no quisieras.

Cuando compraron sus primeros muebles y electrodomésticos Sango y ella descubrieron un nuevo nivel de complejidad que añadir a su creciente lista que mezclaba "Gusto, calidad, precio y practicidad" y así habían ideado un sistema de compra de electrodomésticos y muebles guiándose por esa mezcla, echando un ojo "casual" a las tiendas para que cuando la ocasión de comparar, elegir y comprar llegara, no tener que dar un millón de vueltas y simplemente "ir" a donde había que "ir" comprar, llevar a casa, ordenar y seguir con sus vidas.

Ahora bien, lo que Kagome jamás había incluido en su particular regla/complejidad de "compras" lo cual había sido un total y completo error de su parte, había sido al factor representado en un metro noventa y cinco de delicioso y sensual Daiyoukai platinado y muy conocido, y el olor de ambos fresco e íntimamente mezclados en sus cuerpos, y cientos de hembras y mujeres por igual comiéndoselo con los ojos y matándola a ella con la mirada o la creciente furia que eso le estaba causando en esos momentos. ¿Cuántos años de cárcel le darían si empezaba a arrancar ojos de golpe? No lo sabía y Kagome tenía que hacer acopio de toda su fuerza de voluntad y paciencia para no joderse la vida arrancándole los ojos a la próxima "ENVIDIOSA" que la "matara" con la mirada.

— Recuérdame de nuevo ¿Por qué estamos haciendo esto? — Preguntó Kagome exasperada lanzándole una mirada asesina a Sesshomaru que caminaba junto a ella con la calma de quien camina por su propio jardín Zen personal, ignorando a las mujeres y hembras por igual que parecían estar cerca de lanzarse a sus pies. Patéticas Pensó Kagome furiosa con ellas por no tenerse respeto a sí mismas y con ella por permitir que aquello le afectara.

— Necesitas un par de bibliotecas y dijiste que esta mujer tenía un juego igual — Respondió el con calma ignorando a hembras y machos alrededor de ellos, la mujer junto a él tenía toda su atención y las otras solo podían sentir envidia de Kagome, por estar en su cama mientras que los machos lo envidiaban a él por haber sido elegido por ella, no era secreto que los Youkai eran llamados a las hembras más fuertes y la mujer aun siendo humana era "fuerte" en muchos más sentidos de los que ninguno de aquellos ignorantes que la codiciaban podían imaginar. Y ella era solo de él Murmuró para sí mismo en su mente genuinamente complacido.

— Ah. Sí. Claro. Eso… Es aquí — Dijo ella señalando una pequeña tienda que se veía bastante anticuada desde afuera, más al entrar el olor a resinas, madera, cera y otros materiales los asaltaron y ambos pudieron ver las hermosas piezas de madera de excelente calidad expuesta, sorprendiéndolo gratamente.

— Ahhh Kagome-chan, mira que linda estas muchacha y mira el distinguido invitado que traes a la puerta de esta anciana, un banquete para la vista — Dijo una anciana de cabellos blancos desde el mostrador de hermoso roble tallado en tono coqueto, con el cabello recogido en una pulcra coleta y una camiseta verde hoja llena de flores sobre el pecho, combinada con un jean negro y unos zapatos deportivos fucsia.

— Minami-sama usted siempre tan vivaz, supongo que mi acompañante no necesita presentación. — Sesshomaru esta dama es Hanzo Minami la honorable dueña de esta tienda.

— Un placer conocer a tan hermosa dama — Sesshomaru se presentó con un galante ademan sobre la mano de la anciana que se echó a reír como una colegiala; mas fue la reacción instantánea de Kagome la que lo complació, su expresión era de tal alegría y satisfacción que él necesitó de toda su fuerza de voluntad para no levantarla en brazos y tomarla allí sobre el mostrador de roble hermosamente tallado.

— Ohhh el placer es mío mi lord — Respondió la anciana antes de inclinarse hacia Kagome — Hey Kagome, este mejor quédatelo o te seguiré como fantasma cuando me muera por ser tan tonta y dejárselo a otra — "Murmuro" en voz alta ganándose una mirada altanera de Sesshomaru que estaba encendida de risa y prácticamente le ordenaba obedecer a Minami y una sincera carcajada de Kagome.

— Ya veremos, él es medio arcaico y dominante además hay que enseñarle un par de trucos nuevos — Dijo Kagome refiriéndose obviamente a su comportamiento.

Cariño… ese macho seguro a escrito enciclopedias enteras sobre "trucos" hazle caso a esta anciana con mas experiencia en la vida que tu cariño y "quédatelo" ahora déjame ver si ya los muchachos terminaron de cargar tus bibliotecas y las cosas que apartaron esa Taijiya hermana tuya y tu — Soltó la anciana de golpe dejándola allí parada con una mueca de espanto, antes de reaccionar y estallar en carcajadas hasta hiperventilar cuando comprendió que Sesshomaru obviamente había escuchado todo el intercambio.

— ¿Quieres que este Sesshomaru te muestre uno de esos trucos ahora mismo Kagome? — Dijo Sesshomaru en su oído deslizando lentamente su mano debajo de su camiseta antes de abarcar un seno desnudo y gruñir ante el conocimiento. — No tienes sostén. — Dijo el en tono acusador, resaltando lo obvio con un ligero apretón sobre su endurecido pezón.

— Tampoco pantaletas y no te escucho quejándote — Respondió ella deslizando su mano audazmente dentro de su pantalón y ropa interior acariciando la dolorosa erección que él estaba apretando contra ella, mientras el gruñía por lo bajo y ella bombeaba en un ritmo tortuosamente lento. — Vamos muchacho, después de esto hay cosas que hacer, más tarde podrás tenerme como quieras — Prometió ella.

— Miko no soy un inu domestico — Dijo el con un borde de rudeza imposible de ocultar cuando ella lo estaba tentando así.

— No…no lo eres, eres un macho excitado con una mujer que no tendría reparos en buscar un armario oscuro ahora mismo y poner a prueba tu equilibrio mientras cabalgo sobre ti — Respondió ella en un susurro sensualmente bajo solo para él, sintiéndolo temblar de excitación contra ella.

— La mujer regresa, pero este Sesshomaru cobrará Kagome — Prometió el dejando ir los pechos estimulados de ella ocultos por la camisa y la chaqueta de cuero manteniéndose justo detrás de ella ocultando su obvia erección.

Cariño... eso espero — Respondió ella dejándolo deslizarse entre sus dedos y sonriendo maliciosamente por encima de su hombro mientras el gruñía y Minami regresaba sonriéndoles ignorante de lo que estaba pasando entre ellos.

Mientras regresaban al apartamento Kagome observo a Sesshomaru y la tensión en sus hombros y sabiendo lo que lo afligía sonrió para sí misma pensando en cómo recompensarlo.

=== S S ===

— Oh gracias por todo chicos, por favor cuiden de Minami-san — Se despidió Kagome finalmente cuando el último de los hombres entró al ascensor.

— Es momento de pagar Miko Murmuró Sesshomaru en su oído apenas el ascensor se cerró y empezó a descender con los cargadores a bordo.

— Espera un poco más Sesshomaru, aún tengo que abrir el portón de estacionamiento y sinceramente me gusta mucho lo que tengo puesto para dejar que lo rompas así que mira lo que haremos, tú te sientas allá — Dijo ella en tono calmado y señalando el sofá más cercano con un dedo — Mientras yo me desvisto y espero la llamada de los cargadores para abrir el portón, ¿Quieres? — Pregunto ella con malicia.

— Este puede ver muy bien desde donde esta — Respondió el con la voz ronca de deseo.

Kagome sonrió con calma y dejó su celular sobre la mesita más cercana justo a la derecha del ascensor, antes de colocar sus manos en el amplio pecho de Sesshomaru y empujarlo lentamente hasta el sofá.

— Eres un macho muy terco — Dijo ella dándole un ligero empujón hasta que el accedió a sentarse con la mirada rojo/dorada fija en ella. — Es una suerte que colocáramos esas cortinas — Murmuró Kagome viendo la vista panorámica cubierta con el pesado cortinaje beige, mientras se quietaba la chaqueta de cuero y la dejaba sobre el sofá, sintiéndose humedecer al ver el crudo deseo de Sesshomaru por ella y la muestra física de ese deseo imposible de ignorar, mientras se quitaba las botas y las medias haciéndolo gruñir de impaciencia arrancándole una sensual carcajada baja, desabrochó el pantalón mientras accionaba el portón del garaje y terminó de desvestirse hasta quedar desnuda ante él.

— Este comprobará que tan "solida" es esa isla de tu cocina, después de todo allí fue que iniciamos esto Kagome — Dijo el empezando a quitarse la ropa mientras ella se humedecía los labios con la punta de la lengua, antes de sonreír con maliciosa picardía y avanzar hacia él.

— Primero comprobare… que tan sólido eres tu Sesshomaru — Dijo Kagome ayudándolo a deslizarse fuera de sus pantalones de lino y sus boxers de seda antes de tomar su miembro en sus manos y deslizar su lengua sobre la cabeza de su erección saboreando el picante sabor de él mientras el solo gruñía hundiendo sus dedos llenos de filosas garras entre sus cabellos mirándola lamerlo de la base a la punta como si fuera un cono de helado dándole oleadas de intenso placer que ninguna hembra antes le había dado.

— Kagome… — Murmuró el sintiendo su cuerpo incendiarse con placer cuando ella engulló su grueso miembro hasta donde pudo sin ahogarse bombeando el resto de el con sus manos mientras lo succionaba casi llevándolo a avergonzarse así mismo culminando sin antes darle placer a ella. — Es el turno de este — Jadeó el entonces levantándola por los antebrazos y cargándola hasta la isla donde el procedió a darse banquete con ella, devolviéndole el favor y disfrutando de cada gemido, suplica y grito que le arrancó junto a los múltiples orgasmos, antes de finalmente hundirse en ella y tomarla a un ritmo salvaje y apasionado.

— Creo que esta es la parte donde me convierto en fumadora y empiezo a fumar después de esto — Murmuró Kagome acostada junto a él en su cama desecha.

— No eres del tipo fumador, pero este puede conseguir un par de copas de vino — Respondió el dándole la sugerencia.

— Supongo que soy una alcohólica entonces… te aceptaría la sugerencia si no tuviéramos que volver a la calle y Sesshomaru, no regresaremos aquí para desfogarnos tengo cosas que hacer y también tengo que darle una vuelta a mi negocio. — Dijo Kagome obligándose a salir del cálido abrazo sintiéndose abandonada y fría apenas rompió el contacto. — Pero si quieres podemos ver que tan rápido podemos llegar en mi ducha, aun no te he cabalgado como te prometí — Dijo ella antes de echar a correr riéndose todo el tiempo mientras él la seguía dispuesto a tenerla nuevamente, era oficial.

La mujer estaba profundamente dentro de él y él no tenía mucho apuro en apartarla de sí mismo.


Owarii…


N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.

Atte.

Yo