Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Y volví con el… no pude resistir más sin el condenado macho en mi vida, y si en mi cama ¿y qué?, no es como si el no fuera una tentación andante, porque lo es y mucho más y eso hasta un ciego lo puede VER, y habría que estar bien muerta durante unos cien años (o mejor miles de años para asegurarnos de que no quede alguna hormona momificada que reviva en su presencia)
Lo extrañé, admitiré que de una forma u otra extrañe su presencia incluso en los momentos en que su manierismo principesco suele salir a flote y lo único que deseo es golpearlo en la parte trasera de la cabeza y bajarle los humos recordándole que no hay lugar para eso entre nosotros.
Terminé cediendo y sé que en un rincón de mi mente, una parte de mi está furiosa demandando que patee su aristocrático culo un par de veces antes de aceptarlo, pero algo más fuerte me hace contenerme y no sé lo que es.
Con cada hermoso recuerdo que descubro en las cajas que Yuri y Mina dejaron para mí en el depósito, me encuentro reencontrándome con mi único hogar, benditas sean mis amadas madres, ellas pensaron en todo, la sabiduría de ambas fue mucha y Sango y yo somos herederas de esa sabiduría que nos ha guiado durante toda nuestra vida desde aquella fatídica noche en que el destino unió a dos niñas solitarias y necesitadas una de la otra, aunque entonces en mi defensiva arrogancia creía que estaba bien en mi soledad, en el fondo sabía que no era así, pero no podía cambiar ese hecho sin arriesgarme a salir dañada, en mi situación era muy duro y difícil confiar, el destino lo sabía mejor y envió a Sango en mi dirección para evitar que me convirtiera en un ser frio y despiadado y a Kirara, para darnos más protección y la alegría que una mascota/amiga puede darle a un niño…Sango y yo no sabíamos lo que era ser "niñas" y nunca fuimos "niñas como las demás" más bien fuimos una versión creada por nosotras mismas.
OK… momento, frena, detente, STOP…
¿QUEEEEE? Siempre he evitado como a la peste todo tipo de actividad intima relacionada con CUALQUIER miembro de la familia de mis exnovios y examantes así que de nuevo ¿QUEEEEE? ¿Qué la MADRE de QUIEN quiere QUE conmigo?...
hnnn mi instintiva reacción obviamente es "negarme" más con la alternativa no me queda de otra que bajar la guardia y complacer hasta que pueda instalar junto a los aspersores contra incendios un dispositivo que envíe "gas para dormir" para ayudarme a contener la histeria en masa, porque si ya con el ladino y MUY pícaro Kitsune que tengo como Barista mis clientes (hombres y mujeres joderrrrrr) suspiran, se sonrojan, lanzan risitas histéricas y dejan unas propinas que me hacen preguntarme: ¿Para qué carajos me partí el alma en la Uni? (AHH sep Mina + promesa… eso, ESO claro olvídalo...)
La situación es aún peor con Miroku rondando mi café… y KAMIIIII el infierno en la tierra con Sesshomaru (principalmente porque junto a Sango siento la necesidad de usar las cucharillas de postre para actividades que me enviarían a la cárcel de sangre (si tengo "suerte"- nótese el sarcasmo) seria simplemente insostenible con la amenaza en la puerta…
El lugar es magnífico jamás descrito en cuentos de hadas o películas de fantasías y ensueños esto simplemente te arranca el aliento, la arquitectura, las obras pero sobre todo "ella" la soberana de la casa de la Luna es todo lo que imagine de niña cuando la vi en una de las revistas de sociedad de Mina, y mucho... Mucho más, ahora de donde lo saca Sesshomaru.
La hembra es hermosa, ladina como ella sola y tiene un humor… "único" es fácil quererla u odiarla según la dama tenga la inclinación de presentarse ante la hembra que "entretiene" a su hijo, fui clara y sincera y creo que la dama y su hijo lo apreciaran.
Debo decir que no me importaría volver a ver a la hembra, sinceramente me cae bien aunque tiene una personalidad bastante fuerte, ella es una hembra alfa tal vez por eso podemos chocar un poco, pero algo me dice que ambas estamos decididas a llevarnos bien (lo cual es bueno porque no quiero problemas con nadie) la ladina hembra aún tiene un par de cosas que aprender de mí, si nuestra amistad dura… tal vez lo aprenda o lo ignore para siempre, por ahora escarmentaré a su "cachorro" (como lady Irasue le dice a Sesshomaru (insertar risa a carcajadas con arrastrada por el pulido suelo, aquí gracias) y yo DEFINITIVAMENTE puedo certificar que el NO es un CACHORRO, pero esas son las ventajas de ser madre supongo)
Sinceramente, tengo mucho temor del poder que él tiene sobre mí, (porque lo tiene) a otros jamás les perdone que trataran de usar a Sango contra mi… y a él no solo le he perdonado, sino que le he permitido volver a mi cama sin problemas como si nada hubiera sucedido entre nosotros… ¿Estoy cometiendo un error, o estoy siendo muy extremista?
Kami… guíame."
Kagome Higurashi
Cap. 21: Irasue
Ella no sabía cómo habían podido hacerlo, pero lo habían hecho, Sesshomaru y ella habían logrado abrir todas las cajas del depósito y habían ordenado cada artículo, muchas cosas habían ido a parar al café, como era el caso de diferentes cuadros que habían estado en el lugar originalmente y los había encontrado en algunas de las cajas, el maletín de barista de Yuri Kagome estaba decidida a "exponerlo" en el lugar dándole un sitio de honor, cuadros que Mina había preferido y recordaba haber visto en su casa estaban ahora bajo su poder y cuando sacó el último juego de copas de cristal y la última vajilla de delicada porcelana, hermosos Furisodes y kimonos varios del clan Higurashi y algunos de Mina igual de delicados y hermosos entre otras cosas de valor económico o sentimental como había sido el caso de dos baúles repletos de ropa de bebé y juguetes empacados con sumo cuidado y todas las medidas para preservarlos, que obviamente había pertenecido a Kagome cuando había llegado a la vida de las mujeres.
Kagome finalmente comprendió que aquellas cajas habían sido el contenido "real" de lo que había estado en la casa de Yuri y Mina, sobre todo cuando encontró álbumes de fotos y música, lo único que Mina no había guardado en el lugar habían sido los muebles grandes, fuera de eso cada detalle que había hecho la casa de Mina un hogar ahora estaba allí de regreso con ella.
¿Qué habían hecho las mujeres para asegurarse de que ella tuviera todo aquello? Ella no lo sabía, pero todo estaba allí, álbumes de fotos, la bandera que les dieron durante el funeral de Yuri, una hermosa caja de roble de demonio árbol con todas sus medallas enmarcadas, su sable que era parte del uniforme de gala que también estaba allí, el cofre con sus discretas joyas, ahora junto a la lata de galletas que Mina le había dado tantos años atrás que contenía las suyas y dinero, guardados con reverencia en su closet, todo estaba allí lo único que faltaba era la casa, Yuri y Mina "físicamente" por qué espiritualmente Kagome sentía que estaban aun con ella.
— Es una fortuna que el café solo funcione medio día hoy, mis empelados necesitan un descanso — Dijo Kagome recostada en el sofá con la cabeza en las piernas de Sesshomaru, que revisaba su correo por teléfono.
— Ciertamente — Respondió el frunciendo el ceño releyendo el mensaje sintiendo el inicio de un dolor de cabeza, sabiendo que no tenía ya más salida. — Este Sesshomaru quiere invitarte a tomar el té con la madre de este y no puedes negarte, la taimada hembra sabe que este duerme en tu cama y desea conocerte — Dijo con calma cortándole toda opción de negarse, que vio brillar en los asombrados y cautelosos ojos azules de la mujer, dándole a entender para su irritación que aquel encuentro ni le hacia ilusión, ni le hacía gracia a Kagome.
— ¿Tu madre siempre esta interesada en conocer a tus amantes, o solo a mí? — Preguntó Kagome preocupada, ella había evadido como la peste todo tipo de acción que se tomara como "intimo compromiso" como conocer/interactuar con los padres, hermanos o cualquiera que fuera familia de sus ex novios y amantes en cualquier grado, era una de esas cosas que ella evitaba como la peste negra.
— La madre de este tiene un sentido del humor bastante… "impredecible" así que nadie puede saber si a espaldas de este a conocido a alguna de ellas, pero solo a ti te ha solicitado directamente a este Sesshomaru en repetidas ocasiones — Dijo el mostrándole el mensaje escrito con formalidad solicitándole/ordenándole con un obvio deje de imperioso sarcasmo a "Kagome Higurashi" es decir a ella, que los acompañara al té de aquella tarde, lo que echaba por tierra la obvia intención de la mujer huir como el infierno e allí y evitar aquel encuentro a toda costa.
Sesshomaru se sentía irritado ante el genuino pánico/rechazo inmediato de Kagome de conocer a su madre, y le resultó una completa ironía que aquella invitación que habría hecho saltar y rugir de la alegría y triunfo a sus antiguas amantes, le causara preocupación, pánico y rechazo instintivo a Kagome, a ella no le importaba el peso político/social que tenía su madre, ni como podía hacerla triunfar o destruirla con una sola palabra a favor o en contra.
— Tenemos tres horas para estar listos — Señaló ella con un deje acusador y calma señalando con la mano la hora en el "nuevo" reloj antiguo de pared, tratando de no demostrar que estaba cerca de empezar a correr lejos de él y en dirección opuesta de la señora de la casa de la luna "Aka la madre de Sesshomaru".
— Es parte de su "humor impredecible" ella podría presentarse aquí cualquier día a tomar un café como si fuera el salón de té de su corte, de echo podría decidir dar la corte del mes en tu café y enloquecer a todos tus empleados y clientes — Explicó el notando que el mensaje apenas había llegado, su madre le encantaban los juegos y ahora Kagome estaba en la mira.
— No voy a ponerme un Kimono ni nada parecido, es más cuando mucho me daré un baño rápido, me peinare y partimos si realmente queremos llegar a tiempo — Dijo Kagome finalmente comprendiendo que la hembra simplemente podría llegar hasta su café e instalarse cuando quisiera y ella quería definitivamente evitar aquello, ya tenía una revolución que controlar cada vez que Sesshomaru o Miroku entraban al café, o cada vez que Shippo su barista sonreía pícaramente a sus clientes, tener a la soberana de la casa de la Luna sería una completa y TOTAL locura que no quería ni imaginar.
Finalmente como había dicho Kagome había tomado una ducha rápida y se había vestido muy casual que consistía en jeans negros, botas de talle alto, blusa vaporosa azul rey y una chaqueta de cuero con apliques plateados "Taijiya's" a juego con su cartera, brillo labial, delineador negro y el cabello peinado en una cola de caballo alta mostrando sus discretos pendientes de plata, antes de bajar con Sesshomaru al estacionamiento y subir a la camioneta junto a él en el asiento del copiloto sintiéndose tal como suponía que se sentían los condenados a la horca y dejarlo llevarla hasta la residencia de su madre.
Conforme se alejaban del bullicio de la ciudad Sesshomaru y ella viajaban en relajado y contemplativo silencio, ella revisando su teléfono e intercambiando mensajes con Sango y de vez en cuando leyéndole alguna cosa a él mientras sonreía levemente, mientras viajaban hacia el encuentro con su madre, Sesshomaru descubrió que la mujer le otorgaba con su sola presencia una paz que no recordaba haber tenido desde su presentación en la corte siendo apenas un cachorro con quince años humanos de vida, entonces todo había sido un conflicto interno tras otros, aunque ninguno tan grande como el que su propio padre había causado en él, o el que sin saberlo aquella mujer junto a él sostenía sobre su cabeza y que el mismo había iniciado en un arrebato de ciego orgullo y estupidez atípico a él.
=== S S ===
Leer sobre una cosa y conocerla de primera mano eran definitivamente dos cosas abismalmente distintas Kagome Higurashi había sabido eso incluso mucho antes de conocer a Sesshomaru Taisho en persona; ella había leído incontables libros e historias donde describían y mostraban el místico palacio de la luna, la majestuosa fortaleza flotante que desde el cielo dominaba todo bajo ella, donde vivía la majestuosa y mística Lady Irasue regente de la casa de la luna, a veces ella olvidaba (generalmente mientas ambos gemían de placer o cuando frustrada estaba señalándole lo irritante que él podía ser) que Sesshomaru era el regente de aquella poderosa casa y el príncipe del Oeste un noble de los pies a la orgullosa cabeza, y eso solo cuando no estaba comportándose como si tuviera un palo helado hundido en el trasero mirando a todos con desdén enarcando aquella maldita ceja que la volvía loca por razones completamente opuestas y ella NO admitiría ninguna de ellas ni bajo tortura.
Así llegar allí y que ver la carretera y el gigantesco claro en forma de media luna empedrado que llevaba a una hermosa casa de cuarzo de Minotauro, techos negros como la brea y altas rejas plateadas que se abrieron para ambos apenas llegaron y el majestuoso palacio flotando por encima de las montañas al fondo era simplemente algo que ni aun en 3D un libro o película podía aspirar mostrar, o pensar en describir. (Y estaba segura que ella intentaría recrear lo que estaba viendo, en sus libros de dibujo en cuanto pudiera, para ver si podía desvirtuar esa teoría)
— Lady Irasue los espera mi lord — Anunció una Inu gris uniformada como empleada de la casa de la luna, arrancándola de su contemplación y dedicándoles una formal reverencia, mientras ella se concentraba en mantener la boca cerrada o imitar a un pez fuera del agua.
— Vamos — Dijo Sesshomaru deslizando un brazo por su cintura, antes de envolverlos a ambos en una esfera de Youki y elevarlos por encima de todo directo a hacia el palacio del cielo, mientras Kagome cerraba los ojos y contenía las ganas de gritar y tal vez humillarse y vomitar posiblemente sobre el o sus finos zapatos hechos a mano.
— Si vuelves a hacer eso sin avisarme… te mato… o mínimo vomitare sobre ti y no escúchame bien, NO voy a lavarlo, tampoco no voy a pagar tu factura de lavandería, ni a sentirme culpable o avergonzada por vaciar mi estómago sobre ti — Decía Kagome furiosa clavándole el índice en el pecho a Sesshomaru una vez la dejó sobre sus pies en la entrada del palacio ignorando a los perplejos sirvientes que miraban la escena con los ojos abiertos como platos.
— Mujer, cesa ya de hacer eso — Respondió el finalmente más divertido que irritado, logrando que ella clavara el dedo en su pecho con más fuerza aun y dejara ir una ligera onda de Reiki dándole dolor y placer en partes iguales, mientras Yakko susurraba para sí mismo que la llevaran a sus habitaciones en palacio y la sedujeran, más él se negaba a darle gusto a su bestia seguro de que Kagome se sentiría avergonzada con su madre bajo el mismo techo.
— Claro "cesa ya de hacer eso" lo recordare para más tarde decirte exactamente lo mismo "Sesshomaru cesa ya de hacer "eso" — Prometió ella retirando la mano de su pecho y sonriéndole con fría malicia volviéndole la espalda y parándose junto a él ignorando a los empleados y observando el amplio y elegante recibidor.
— Vamos — Dijo el sin reflejar en su rostro como realmente lo afectaba aquella velada "promesa" de Kagome, ignorando a los perplejos empleados y guiándola hacia el fatídico encuentro con su madre, preguntándose internamente preocupado por lo que estaría planeando la astuta hembra y si Kagome realmente cumpliría esa amenaza/promesa sabiendo perfectamente que ella era muy capaz y gruñendo internamente mientras Yakko se reía a mandíbula batiente de él, definitivo entre su madre, su terca bestia que seguía ignorándolo pero estaba pronto a soltar alguna "sugerencia" y su ladina amante, él se volvería loco finalmente y no gracias a la senilidad que podría llegar algún día con la edad, rara vez un Youkai perdía la cordura (con la excepción de su padre tal vez) pero él ciertamente la perdería por causa de ellos y aparentemente de buena gana, con los años parecía ser que se había vuelto "masoquista" ¿Quién lo diría?.
Por otro lado, Kagome tenía que esforzarse físicamente de no mirar hacia todos lados al mismo tiempo y se recordaba mentalmente mantener su boca bien cerrada, para evitar verse como una idiota o en el peor de los casos terminar tragándose un insecto accidentalmente, aunque ella dudaba que en aquel lugar algún insecto osara entrar.
Los altísimos pilares labrados delicadamente en hermoso mármol blanco y toques de satinado cuarzo de minotauro se veían tan suaves y etéreos como un kimono de fina seda de araña Youkai, los techos abovedados estaban delicadamente repujados en plata y algunos relataban la historia antigua de aquella casa salpicados en oro plata y relucientes joyas únicas de valor incalculable y que seguramente podrían alimentar a medio continente o tal vez a medio planeta Pensó ella cuando la idea cruzó su mente tratando de no mirar fijamente un diamante azul del tamaño de su puño incrustado en una de las obras de arte expuestas, felicitándose por no empezar a hiperventilar ante aquel derroche de riquezas sin querer pensar en lo que ella haría con un solo diamante del tamaño de un huevo de codorniz, porque la lluvia de ideas la dejaban mareada y con un ligero dolor de cabeza.
Los largos y etéreos cortinajes de rica y fina seda blanca harían llorar de envidia a cualquier Geisha y volver verde de envidia a cualquier "dama" de sociedad, las obras de arte exquisitamente expuestas abarcaban su atención. Como diseñadora gráfica las líneas de arte siempre habían sido atrayentes para ella, y de haber podido habría elegido estudiar arquitectura o simplemente Arte, pero económicamente entonces le había sido imposible y ahora estaba demasiado ocupada y adelantada en su plan de vida como para retroceder, aun así siempre que podía admiraba la hermosa arquitectura y las obras de arte a gusto, y aquel lugar era un paraíso para sus sentidos teniendo una mezcla de ambas desfilando a raudales ante sus ojos.
Al llegar finalmente al salón de té Kagome se había esperado más opulencia aun y se había preparado mentalmente para no hacer el ridículo mirando todo al mismo tiempo, así que cuando encontró un lugar hermosamente decorado con esquita sencillez y nada de oro, plata o joyas se sorprendió internamente y luego cuando su mirada fue atraída a la etérea belleza vestida con un elegante vestido de seda blanca con trazos purpura claro negro y oro, sentada en el lugar de poder de la habitación elegantemente, comprendió de inmediato porque era tan "sencilla" en comparación a otras, la imponente y etérea hembra en la habitación no necesitaba de la opulencia de las sedas para resaltar aún más su belleza, de hecho ella opinaba que podía opacar fácilmente a las joyas y más finas sedas.
— Cachorro… — Murmuró Irasue mirando atentamente desde lo alto de su trono a Kagome con aire evaluador y luego a él sin mudar su falta de expresión.
— Madre — Respondió el en tono neutro.
— Trajiste una serpiente a casa cachorro — Señaló Irasue mirando nuevamente a Kagome, que levantó la barbilla desafiante y la miro directo a los ojos.
— Tendré que anunciarle al mundo que no soy una perra sino una serpiente rastrera entonces Sesshomaru… aunque a ti no parece molestarte mis escamas — Comento Kagome "distraídamente" mirando a Sesshomaru y echándose a reír por lo bajo, mientras la hembra enarcaba una ceja mirando de ella a Sesshomaru que portaba una diminuta mueca satisfecha, Kagome no podía evitar estudiar a la inhumanamente hermosa Inu hembra frente a ella, sin ofenderse pues no sentía hostilidad real emanar de ella.
— Ciertamente miko — Respondió el con un ligero deje de mofa.
— Hnnn así que eres la nueva que espera atrapar a el cachorro de esta Irasue — Saludó la hembra finalmente reconociendo directamente su presencia, pronunciando sus palabras con malicia sacando a Kagome de su admiración y poniéndola de inmediato alerta y en guardia, y definitivamente a la defensiva mientras ambos se detenían frente a la gran dama.
— Con todo respeto señora, no estoy interesada en atrapar a nadie, ya llegará el día en que cada uno tome su camino mi lady y entonces cada quien irá por su lado y no seré yo quien le ponga una correa a su hijo — Respondió Kagome con seriedad mirado a la mujer directo a los ojos dorados muy parecidos a los de su hijo pero teñidos con más sabiduría y miles de secretos, que sospechaba podían cambiar por completo la percepción del mundo que ella y muchos tenían.
— Ya veo… no solo son los Youkai que comparten las debilidades de nuestra contraparte domestica… ven aquí y saluda a tu madre como es debido querido, alfa o no esta sigue siendo tu madre y no te crio entre vulgares campesinos sin educación — Dijo Irasue mirando distraídamente de Kagome a Sesshomaru y de regreso con una expresión neutra y sospechosamente "aburrida".
— Madre — Saludó Sesshomaru con calma, lamiendo la mejilla de su madre y recibiendo de ella la misma cortesía, a pesar de estar molesto ante la alusión de despedida, que Kagome no había tenido reparos en mencionar tan tranquilamente como quien anuncia que "el cielo es azul y en algún momento va a llover" y eso no le afectará. — Kagome Higurashi, Kagome la madre de este Sesshomaru, Lady Irasue — Añadió presentándolas "formalmente"
— Ven Miko-san, siéntate junto a esta Irasue y háblale a esta de ti y cuéntale a esta sobre su taimado cachorro — Ordenó la hembra con una cadencia burlona y sensual señalando el cómodo sillón junto al de ella con maliciosa jocosidad mientras miraba a Sesshomaru pensativa golpeando su mentón con un largo dedo adornado con una afiladísima garra. — Sesshomaru querido, hay un par de cosas que necesitan de tu atención en el despacho esta atenderá a la Miko Kagome mientras tu finiquitas eso, y esperaremos para tomar el té de las cinco contigo, aún tenemos media hora más y hay cosas que las damas preferimos conversar sin los voluntarioso machos presentes — Añadió sonriéndole a Sesshomaru con astuta malicia.
— Este Sesshomaru confía en que Kagome estará en las mismas condiciones en las que la está dejando a tu cuidado madre, este debe recordarte que la Miko Kagome es "manada" la hembra alfa de la Taijiya Sango "compañera" del beta de este Sesshomaru, y tu sobrino — Dijo Sesshomaru con tono suave y calmado.
— Querido, esta Irasue dejó de comer a las trepadoras hembras molestas que te seguían en el Sengoku… hnnn… esta cree que fue para esas fechas — Comentó Irasue distraídamente mirándose las garras pensativa antes de echarse a reír sin confirmar la fecha y restándole importancia por completo.
— Bien… al menos sé que la curiosidad no es solo conmigo, ni terminare de plato principal — Murmuró Kagome con sarcasmo mientras se sentaba donde le habían indicado haciendo que Irasue riera nuevamente ante sus palabras y Sesshomaru le dedicara una diminuta sonrisa antes de dejarlas a solas. Lo que fuera que su madre estuviera planeando requería su ausencia inmediata del lugar, él podía confiar en que su madre realmente no fuera a hacerle daño alguno a Kagome, o para sus efectos Kagome a su madre.
— Mi lord por aquí — Dijo un empleado guiándolo a la entrada oculta que escondía perfectamente un laberinto de pasillos desde donde podían observar cada habitación, por donde fue guiado hasta quedar por encima de ambas hembras pudiendo observar completamente el lugar y lo más importante "escuchar" lo que se hablara en el salón Taimada madre pensó tomando el asiento preparado para él y listo para observar el intercambio.
=== S S ===
— No estas nerviosa — Señaló Irasue haciéndole un ademan a la empleada más cercana para que trajera un servicio de té para ambas.
— No tengo por qué — Respondió Kagome con calma, admirando abiertamente la etérea e inhumana belleza de la mujer, Inu no Taisho era un macho atractivo pero era obvio que la impactante y elegante belleza de Sesshomaru venía de su madre, el definitivamente había heredado el sex-appeal de su madre, ¿la convertía a ella en bisexual reconocer ese punto? La pregunta floto en su mente un instante y casi estallo en carcajadas, "nop a ella definitivamente le gustaban los machos en especial Sesshomaru Taisho… de nuevo estaba MUY jodida".
— ¿Ni siquiera por estar frente a la madre de tu amante? — Preguntó Irasue con curiosidad analizando detenidamente el olor de la mujer íntimamente entremezclado con el de su hijo, tratando de captar bien el de ella decidida a buscar aquel olorcillo que había detectado sobre su cachorro varias lunas atrás.
— No soy más que eso, ni aspiro ser más que eso, como lo dije antes eventualmente cada uno seguirá su camino, posiblemente yo que tengo mis años contados en este mundo — Dijo Kagome con toda calma y sin alterarse en lo más mínimo ¿Total? Ella solo estaba señalando un hecho innegable.
— ¿Dejaras ir al hijo de esta? — Preguntó Irasue interiormente sorprendida por la respuesta de la mujer.
— No lo tengo, no es mío, ni me pertenece así que el día que él decida alejarse se alejará y nada ni nadie va a impedírselo — Contestó Kagome con sincera calma con ligero ademan. — Además mis años pasan más rápido que los suyos y en un suspiro de ustedes yo estaré bien muerta y tal vez reencarnada un par de veces, puede que la próxima vez que me vean sea un Neko doméstica o una simple e irritante abeja, todo es posible en este mundo — Añadió encogiéndose de hombros sin darle mucha importancia.
— Eres extraña Miko… ¿Estas segura de que no eres lesbiana? — Preguntó la hembra con sardónica malicia.
— Ya me lo pregunte hace unos segundos y la respuesta es "no" en ese caso yo estaría echándole los perros a usted entonces ¿no cree? — Contestó ella de inmediato, mientras Irasue estallaba en carcajadas llenas de júbilo y ella sonreía, la hembra con su excéntrico sentido del humor le gustaba.
— Ciertamente diferente del resto de las cabezas huecas que generalmente mete en su lecho… chico listo — Murmuró Irasue mientras el carrito plateado era traído por una empleada y colocado cerca de Irasue que haría de anfitriona para ella, lo cual sabia entre los Youkai era el más alto honor que podían concederle a un visitante en su dominio, más aun si este era humano y encima de todo sagrado y ella era ambos.
— Supongo que él no estaba muy interesado en sus cerebros y dudo mucho que le importe un pimiento el mío, en todo caso yo no soy Einstein ni estoy interesada en serlo, ser yo ya es bastante complicado como estoy — Dijo Kagome con calma tratando de no reaccionar a la diminuta bola de ira que había iniciado con el comentario sobre las mujeres y hembras y recordando a las otras comiéndose a Sesshomaru mientras comparaban las bibliotecas y ahora volvía a formarse con venganza y tomando fuerza con la alusión a sus antiguas amantes.
— ¿Sabes por qué esta mando a llamarte? — Preguntó Irasue "distraídamente" mientras servía él te para ambas y extendía un platillo lleno de pastas secas hacia ella, de las cuales Kagome tomó solo una, junto a la taza que la Inu Youkai le dio.
— ¿Fuera de saber si estoy planeado atrapar a su hijo, vaciar sus cuentas, llevarlo a la ruina y decirme que me ahorcara con mis propias viseras sin arrancarlas completamente de mi cuerpo y hará que parezca un "accidente"? no, la verdad es que no tengo ni la menor idea que estoy haciendo aquí — Respondió Kagome con sinceridad gesticulando hacia el salón de té "personal" de la dama.
— Audaz y atrevida… veo… — Dijo Irasue inclinando la cabeza hacia la derecha observándola con fija atención analizado detenidamente el olor de la mujer cuando logró finalmente separarlo del de su hijo y quedándose estática en el lugar, mientras la miraba con fija y rapaz atención. — Eres una mujer interesante incluso para ser humana, adoptada por una pareja de lesbianas…
— Por favor ahórreme el resumen de mi vida, lo conozco a detalle y mucho mejor que usted créame, y esa pareja de lesbianas tienen nombres y aun cuando no estén en este plano y a usted les importe un pimiento fueron Yuriko y Minasuru, mis madres, mis padres — Dijo Kagome cortándola, haciendo que la hembra se irguiera en su asiento y dejara ir un poco de su Youki mientras Kagome a su vez dejaba ir un poco de su Reiki aceptando el silencioso reto sin importarle un carajo si era de mala educación o no, nadie iba a hablar a la ligera de Yuri y Mina frente a ella, y esperar que ella no reaccionara, para eso Kagome Higurashi debería estar bien muerta y enterrada y aun así intentaría de alguna forma poner en su sitio al imprudente desde el más allá, ella podría volverse un espíritu errante y conseguir venganza, al diablo los mártires que quedan para ser recordados con lastima, ella prefería ser recordada con el toquen justo de temor y reverencia sin alzarse con el título de tirana que Sango siempre lanzaba sobre ella (aunque si fuera un pelín tirana).
— ¿Qué sabes de tus padres biológicos? — Preguntó Irasue sorbiendo delicadamente él te analizando a la mujer frente a ella que también sorbió su te al mismo tiempo que ella estableciéndose como su igual una hembra "alfa", mientras ella retraía su youki al obtener una parte de lo que quería saber, esta mujer no era cualquier miko enclenque, con un título vacío de poder, el sabor de su Reiki era uno bien conocido por ella, una poderosa miko guerrera como ella, nacida en esos tiempos podía ser un problema si se hubiera unido a alguna congregación y era más volátil y peligrosa sin una que la atara.
— No lo sé ni me interesa, ¿Por qué tanta curiosidad?, su hijo y yo no tenemos nada serio, no soy diferente de sus otras amantes, solo soy un cuerpo más para él y cuando se aburra me dejará a un lado y pasara a la siguiente. — Dijo Kagome a la defensiva.
— ¿Es el hijo de esta un cuerpo más para ti? — Pregunto Irasue con cautela e internamente irritada que la mujer lo viera de una forma tan "desapasionada" aunque a su favor podía decir que su cachorro había iniciado las cosas de manera errónea con ella, dándole una idea incorrecta y esta mujer no era de las que se aferraban a nada que no se les ofreciera libre y abiertamente.
— Eso es entre él y yo, somos amigos, somos amantes y no somos nada más, como dije eventualmente se aburrirá y seguirá su camino como habrá hecho con muchas otras antes de mí y como seguirá haciendo después de mi, hasta que consiga a la persona correcta para él, como dije no soy nada diferente de sus anteriores amantes — Dijo Kagome tragándose la amargura ante la realidad de sus palabras y dándole otro tentativo trago al te.
— ¿Cuánto dinero le has logrado sacar hasta ahora? Él siempre ha sido generoso con sus amantes — Dijo Irasue comprendiendo que no sacaría nada mas de ese tema, era obvio la mujer se había cerrado en banda y estaba a la defensiva respecto a ese punto en particular.
— No me interesa su dinero — Respondió Kagome con seca calma, conteniendo las ganas de lanzar un gruñido irritado, le había caído bien pero ya estaba empezando a ponerle los nervios de punta e irritable y eso nunca era buena combinación con ella.
— ¿Nada? Hnnn… Esta tendrá que hablar con él, no puede tan ser tacaño contigo, no es la forma en que esta lo crio, cachorro descuidado y desatento — Dijo Irasue consiguiendo una pequeña brecha en ese flanco, deseosa de ver a la miko estallar de furia frente a ella, la mujer debía ser un espectáculo para lograr no solo obtener sino mantener la atención de su cachorro por más de una luna abandonando su propia cama a favor de la de ella, entre otras cosas.
— No tiene que hablar con él absolutamente nada, no quiero su dinero, ni nada material, yo tengo dos buenas manos y piernas y una buena cabeza sobre mis hombros y puedo trabajar y pagar mis gastos por mí misma, muchas gracias — Soltó Kagome casi gruñendo con furia con su aura pulsando de poder, mientras Irasue parecía iluminarse con maliciosa alegría ante el espectáculo que la miko presentaba ante ella con todo esa furia y poder rodeándola.
— Eso esta no lo duda, pero igual es muy desconsiderado de su parte — Señaló ella con mofa.
— No me ha hecho venir aquí para decirme eso, así que vamos a ser sinceras y dígame que demonios estoy haciendo en su salón de té, yo una simple humana más entre miles de millones de humanos sobre esta verde tierra repleta de otros como yo — Dijo Kagome llegando al límite de su paciencia.
— Esta solo quería conocer a la hembra que obtuvo la atención de Yakko-sama, tal vez no lo sepas pero la bestia de mi cachorro es una bestia sagrada antigua y poderosa Miko Kagome, una que ha pasado muchas vidas en esta tierra vagando sin detenerse ante nada y aun así se detuvo por ti, una no tan simple y muy extraña humana, que es humana pero no como todas las humanas — Dijo Irasue con seriedad, mirándola fijamente como si pudiera ver su alma en aquel momento desplegada frente a sus inhumanos ojos.
— Supongo que es así porque soy una de las pocas o la única que no le teme — Dijo Kagome con calma ignorando el ligero mensaje que parecía estar entre las enredadas palabras de la mujer decidida a que no le interesaba saber.
— Una que ha hablado con el cómo su igual y puede calmar su energía alterada… no hay peor ciego que el que no quiere ver Miko algún día veras y esperemos que no sea muy tarde… ahora dile a esta Irasue, ¿Es el cachorro de esta Irasue el excelente amante que dicen que es, está a la altura de las expectativas que se esperan de él, o esta tiene que buscar los medios para reforzar esa parte de su educación? Tu podrías prestarte para la tarea Miko — Soltó la hembra echándose a reír cuando Kagome palideció y luego enrojeció de golpe, lo humanos eran bastante abiertos con el sexo gracias a la influencia Youkai en sus vidas pero era un soplo de aire fresco encontrar a una hembra humana a la que escandalizar y ella había tenido la suerte de encontrar en aquella mujer tal cualidad, ella podía ver claramente porque su cachorro se sentía atraído por ella incluso Yakko-sama, la mujer era una verdadera alfa entre alfas y ella que también era una hembra alfa podía verlo y reconocerlo aun en una humana. Ciertamente Pensó Irasue sonriendo internamente ante las ironías de la vida.
— Bueno… se dé buena fuente que él ya ha escrito varias enciclopedias de "trucos" eróticos — Comentó Kagome con fría seriedad finalmente, antes de quebrarse ante la expresión de sorpresa de Irasue que al parecer no esperaba respuesta realmente y estallar en sonoras y genuinas carcajadas, seguida de cerca por la Inu Youkai hembra que la miraba genuinamente complacida con su reacción.
Arriba oculto detrás del elaborado mural Sesshomaru sonreía con malicia ante los bríos de la mujer, ciertamente ella tenía no solo la atención de Yakko si no la de él y por lo que podía ver ahora, también tenía la atención de su madre y Kimi-sama y eso no era poco mérito.
=== S S ===
Cuando Sesshomaru "regresó" y se unió a ellas para tomar el té, las hembras conversaban con normalidad, como si lo hubieran hecho toda la vida y cuando Sesshomaru informó a su madre sobre el incidente en el café, Kagome sintió lastima por aquellos idiotas que habían ido a su negocio a causar molestias, la fría furia de la hembra había sido terrible y sabía que ellos pagarían a la gran dama con creces por lo que sea que habían hecho y por su presencia en su café también.
— Cachorro, asegúrate de traerla nuevamente ante esta Irasue, Miko Kagome piense en la posibilidad de acompañarnos a la isla media luna, esta está segura que usted podría ser lo que necesitamos para estabilizar definitivamente a uno de los miembros de nuestra manada quien es un Hanyou — Señaló Irasue casi segura de que la mujer podría lograrlo, ella había hablado con Midoriko, pero la hembra estaba embarazada nuevamente y no podría viajar hasta que el cachorro fuera más independiente y eso podría tardar años.
— Pensaré bien su invitación, debo señalar que mi agenda está repleta de responsabilidades con la universidad hasta finalizar mi carrera a final de este semestre, a partir de allí entonces podría tener más posibilidades de viajar, mi negocio actualmente se atiende prácticamente solo — Explicó Kagome con calmada naturalidad.
— Esta está conforme con esa respuesta, aquí… esta te dará un obsequio que tal vez abra tus ojos Miko — Dijo la hembra complacida tomando de las manos del empleado más cercano un paquete envuelto en hermosa y delicada seda.
— No tengo nada sobre mi persona que regalarle, lo siento pero no podría recibirlo — Dijo Kagome apenada.
— No le hagas daño a mi cachorro ese es el único regalo que esta Irasue quiere de ti Miko, si lo haces, esta tendrá que tomarse la molestia de cazarte y matarte allí donde estés y esta no podría disfrutarlo completamente… le caes bien a esta Irasue niña y eso no es poca cosa — Respondió ella negándose a aceptar su obsequio de regreso.
— Madre — Dijo Sesshomaru en cortante despedida, exasperado porque ella pudiera pensar que la mujer podía tener el poder de hacerle daño alguno a él.
— Ve cachorro haz orgullosa a esta tu madre — Lo despidió con afectación y una mirada cargada de sabiduría, como si ella tuviera en su poder todos los secretos del mundo y estaba pensando si compartirlos o no.
Mientras se alejaban de la gran dama, Kagome no pudo evitar volverse a mirarla y sentir la nube de melancolía, tristeza y profundo arrepentimiento rodear a la dama, que parecía expedir un ligero fulgor como si la luz de la luna a la que representaba su casa estuvieran atrapados dentro de ella, haciéndola ver definitivamente aún más inhumana y etérea, y supo que esa imagen de ella quedaría grabada a fuego en su mente y posiblemente sobre alguna de las páginas de su libro de dibujo o incluso un lienzo si estaba lo suficientemente inspirada y por ahora lo estaba.
=== S S ===
En aquella ocasión cuando regresaron a tierra firme él tuvo el tacto de avisarle antes de tomarla y descender, lo cual seguramente lo salvó de que ella echara sobre sus finos zapatos hechos a mano, el té y los postres que había tomado con él y su madre.
Mientras tanto Kagome sostenía lo que según el tacto bajo las capas de seda solo podía saber que era un libro, ella estaba confundida, curiosa y pensativa con una y mil preguntas cruzando su mente principalmente ¿Por qué, por qué le había entregado aquel libro y que significaba? La hembra era inquisitiva pero sutil en cuanto a sus técnicas de persuasión, había algo más en aquella imagen que ella no estaba contemplando por completo, y ella necesitaba descifrar que era antes de que fuera demasiado tarde, y se encontrara hundida en lo que fuera que estuviera sucediendo hasta el cuello sin escapatoria alguna, porque sucedía algo y ese algo estaba segura tenía que ver con el silencioso macho que maniobrara la camioneta de regreso a su casa en ese momento.
— ¿Qué opinas de la madre de este Sesshomaru? — Preguntó el finalmente sacándola de su pensativo sopor.
— Justo como dijiste, tiene un sentido del humor "impredecible" pero te ama y se preocupa por ti, es una hembra interesante aunque un poco manipuladora e inquisitiva — Respondió ella con sinceridad mirándolo de reojo analizando la reacción de Sesshomaru a sus palabras.
— Ciertamente — Confirmó él, completamente de acuerdo teniendo en cuenta que el había escuchado toda la conversación entre ambas hembras gracias a una treta de su querida madre.
— La próxima vez dile a tu madre que puedo "sentir" las auras de todos los que me rodean y puedo "señalar" exactamente en "donde" están ubicadas aquellas personas a las que "toco" más aún si tengo contacto "intimo" con esa "persona" — Dijo Kagome entonces con peligrosa suavidad volviéndose a mirarlo con fija atención, mientras él se tensaba ante el claro significado de sus palabras.
— Este Sesshomaru no puede controlar todas las acciones de la madre de este Kagome — Respondió Sesshomaru con seriedad, mirándola de reojo.
— Lo sé, y es la única razón por la que no estoy molesta contigo o gritándote hasta el cielo, y estoy señalándote esto para que evites que se repita, sea con tu madre o quien sea, no me gusta ser manipulada, burlada o usada entre muchas cosas Sesshomaru, si vamos a ser amantes tiene que haber reglas entre nosotros y la primera tiene que basarse en el "respeto" mutuo — Señaló Kagome con calma observando al macho y estudiando cada aristocrática línea de su cuerpo y su perfil, él era ciertamente hermoso.
— Ya somos amantes Miko — Señaló Sesshomaru con irritación evidente entre las notas de su rica voz, él no podía tolerar que ella usara un borde de duda cuando el había estado hundido hasta en la empuñadura de su virilidad en ella y había vaciado su semilla en ella las veces suficientes como para marcarla profundamente con su olor o traer al mundo una buena cantidad de cachorros si así lo hubieran querido.
— Entonces tenemos que "respetarnos" Sesshomaru, nada de manipulación o mentiras entre nosotros, sé que somos amantes no esposos pero aun así espero fidelidad de tu parte tu tendrás lo mismo de la mía y cuando ya no desees estar conmigo simplemente dímelo en mi cara, si me entero por otra persona o peor por una revista o periódico amarillista voy a hacer el mejor esfuerzo de castrarte allí donde estés Sesshomaru, somos dos adultos y nos comportaremos como tal — Dijo Kagome con mortal seriedad.
— Suena a noviazgo — Señaló Sesshomaru solo por aclarar, él estaba totalmente de acuerdo con las "reglas" de ella a pesar de que temía su reacción ante su antigua intención de tratar de comprar el edificio donde vivía solo para vencer a su padre en el juego de poderes personal que tenían.
— No, un "noviazgo" es más que buen sexo y sentirse bien en la compañía del otro Sesshomaru, noviazgo implica "sentimientos" más profundos que simplemente "sentirse bien con el otro" estoy segura que tu no me amas y yo no me siento "enamorada" de ti, me gustas, me siento bien contigo y nuestra química sexual es muy buena, además aun nos estamos conociendo, si eso llegara a cambiar lo más seguro es que me rompas el corazón en mil pedazos, así que tranquilo trataré de no enamorarme de ti — Dijo Kagome con seria sinceridad.
— ¿Y si igual te enamoras de este Sesshomaru que harás Miko? — Preguntó Sesshomaru confundido, se suponía que sus palabras traerían paz a su mente no el torbellino de emociones encontradas que estaba sintiendo, donde las predominantes eran furia, negación, dolor y tristeza ante sus palabras.
— Correré lo más rápido que mis piernas me lleven en dirección opuesta a ti, seamos sinceros tu no vas a quedarte con una simple humana como yo Sesshomaru y me niego a aferrarme a alguien que no me ama ni me amará jamás como yo merezco ser amada, algún día cumpliré la última voluntad de mis madres y les daré sus ansiados nietos, para entonces ya te habrás aburrido de mí y ni recordaras a la maniática humana "Kagome Higurashi" además tú necesitas a alguien que sea tu igual, que te ame plenamente y que tú puedas amar también y traer varios pares de mini-tu al mundo y vuelvan locas a la población femenina… o a la masculina si tienes hembras— Dijo ella recostando su cabeza del asiento de cuero de la camioneta, cerrando los ojos sintiendo el peso del estrés y el agotamiento de estar en presencia de alguien tan absorbente como Lady Irasue y sus actividades intimas con Sesshomaru, de lo contrario habría visto los ojos completamente rojos de Sesshomaru mirarla y las garras clavarse en el oscuro material del volante haciendo necesario el reemplazo de aquella pieza.
=== S S ===
Aquella noche Sesshomaru observaba a la mujer desnuda y dormida entre sus brazos, ella tenía una expresión inocente, relajada y muy satisfecha en el rostro, el aspiró su aroma mezclado con el de él y emitió un bajo gruñido de satisfacción, antes de sumirse en un debate interno consigo mismo, pues Yakko seguía aplicándole la ley del silencio; él no podía entender que lo perturbaba tanto, ¿Cuantas veces él se había quejado de las aspiraciones de sus antiguas ex-amantes, cuantas veces no había tenido que soportar escenas de diferentes hembras que habían aspirado a ser más que amantes? Y ahora que había encontrado a una que lo tenía todo claro como siempre había deseado, su reacción era completamente opuesta a la que debería tener, Sesshomaru no podía entenderlo.
No le había caído para nada bien que ella hubiera sido tan franca con sus opiniones respecto a la "relación" que tenían y una parte de su mente, la más cínica y racional se regodeaba en la idea de finalmente tener una excelente amante que no estaría intentando engañarlo para que la marcara y la tomara como su compañera, mientras su parte más básica esa donde Yakko reinaba se oponía completamente a dejar ir a la mujer que consideraba "suya" y le dolía que ella admitiera que no lo amaba o que huiría de él y sus sentimientos si ella llegase a sentir más por él. Su mente estaba en conflicto emocional y no había otra forma de resumir lo que estaba sintiendo.
— ¿Sesshomaru que sucede? — Preguntó Kagome quien había despertado sintiendo la nota discordante en el Youki que la rodeaba.
— Solo pensaba en lo que dijiste hoy cuando regresábamos del palacio de la luna— Dijo Sesshomaru sin especificar bien que era lo que le estaba molestarlo.
— No te dije lo que te dije para que perdieras el sueño, te lo dije para que supieras lo que opinaba y saber si estabas de acuerdo y estuvieras más tranquilo sabiendo que yo no estoy planeando "atraparte" como señaló tu madre, ahora ven aquí, en unas horas llegaran Sango y Miroku y estaré cohibida de gritar sin pudor con ellos cerca — Dijo ella hundiendo sus manos en sus largos cabellos platinados atrayéndolo hacia ella.
Sesshomaru se dejó llevar, y ambos se lanzaron con ahínco a la tarea de darle placer al otro y obtener placer en el proceso.
Mientras se mecía a un tortuoso y placentero ritmo dentro de ella, Sesshomaru notó por primera vez que sus encuentros siempre eran apasionados y frenéticos, se besaban un par de veces cuando mucho y luego se lanzaban a explorar y explotar las zonas erógenas de cada uno y finalmente la unión física y como alargar la culminación; sus encuentros eran sumamente placenteros y apasionados, y aun así sentía que les faltaba algo mas pero él no podía saber que era, pero si de algo estaba seguro era de que ambos evitaban deliberadamente ir mas allá de lo que tenían y él estaba empezando a sentir curiosidad de lo que podría suceder entre ellos si ambos saltaban esas barreras, y la curiosidad era siempre una cosa peligrosa, tanto en humanos como en Youkai, especialmente en un Daiyoukai como él.
=== S S ===
— ¡Hey! Ya veo que no fuimos los únicos con un fin de semana "apasionado" — Saludó Sango apenas salió del ascensor, fresca y radiante como una lechuga arrastrando su maleta, seguida de un pícaro y muy satisfecho Miroku.
— No solo tú tienes derecho hermanita — Dijo Kagome sin negarlo y sacándole la lengua mientras servía el resto del desayuno para todos sobre la isla — Ahora ustedes dejen esas maletas, lávense las manos y a comer, Sango y yo tenemos que dejar nuestros negocios funcionando antes de irnos a la universidad y ustedes tienen sus propios trabajo que atender, así que vamos gente — Añadió Kagome en claro tono marcial erguida cuan alta era y mirándolos con las manos en las caderas.
— Si señora jefe, Señor — Soltó Sango parándose firme y dándole un pulcro saludo marcial.
— Mueve el culo alférez Higurashi o te quedaras sin comer hoy — Advirtió Kagome lanzando un par de barras energéticas dentro de dos bolsas de papel junto a un par de manzanas verdes y una botella de agua en cada una, antes de cerrarlas y dejarlas sobre la isla ante las atónitas miradas de tres Youkai mientras Sango solo reía.
— Mi hermosa Alfa es siempre un placer verla tan… radiante — Dijo Miroku sonriendo con picardía, antes de mirar a Sesshomaru que lo silencio con una fría mirada que no dejaba espacio para ningún comentario picaron.
— Miroku — Dijo simplemente Sesshomaru en una clara y velada advertencia, mientras el aludido levantaba las manos llenas de garras frente a él en gesto defensivo mientras sonreía tontamente.
— Miroku, ve a lavarte las manos y deja de hacer el tonto — Lo regaño ella sonriéndole mientras preparaba otro par de bolsas más.
El desayuno fue una locura, Sango y Kagome prácticamente aspiraron la comida frente a las atónitas miradas de los Youkai, y mientras ellos terminaban de desayunar, ellas corrían de un lado al otro buscando las cosas que les faltaban, antes de todos bajar juntos dejando a Sango y a Miroku en su fábrica, mientras Kagome le daba una vuelta a su café, que para entonces ya tenía un nutrido grupo de clientes, antes de que Sango llegara y cada uno se despidiera con su elección de café en un termo metálico y otro en un vaso desechable para el camino.
=== S S ===
— Dime que no lo hicieron en el sofá — Decía Sango mientras Kagome conducía.
— Nop, pero sí que lo hicimos en la isla de la cocina, si lo intentas alguna vez avisa, no quiero llegar y conseguirte en esas con tu pervertido — Dijo Kagome riéndose con Sango.
— Ohhh bueno lo intentaré, nosotros lo hicimos en el armario de abrigos del hotel, casi nos descubren pero fue… divino — Reconoció Sango con sincera picardía.
— Ustedes son tremendos — Dijo Kagome echándose a reír con ella.
— Entonces regresaste con Sesshomaru — Señaló Sango con calma mirando a Kagome con atención; Kagome se veía tranquila y relajada, una mujer satisfecha y "saciada" físicamente y más relajada.
— Solo somos amantes Sango, es solo sexo no te hagas ilusiones de que somos algo remotamente parecidos a Miroku y a ti, lo de ustedes es diferentes, ustedes se "pertenecen" nosotros nos deseamos nada más ni nada menos, es algo físico, elemental, no más de allí — Dijo Kagome notando de inmediato la ilusionada mirada de Sango al comentar y viendo con claridad lo que su hermana estaba pensando y deseando.
— Todo puede suceder — Señaló Sango con cautela, comprendiendo que ella no se había equivocado, Kagome había "perdonado" pero no olvidaría, tomaría de él lo que él quisiera ofrecer sin comprometer su corazón y daría de ella lo que él quisiera físicamente hablando sin ofrecerle su corazón a él por voluntad propia.
— No con nosotros, somos compatibles en la cama punto y fin, no hay nada mas — Repitió Kagome sintiendo un ligero eco de dolor en su pecho y un nudo en la garganta que se negaba a reconocer.
— Estas siendo cínica — Señaló Sango.
— Es lo mejor — Respondió ella estacionando el auto en el espacio que tenía asignado en la universidad.
— ¿Por qué te opones tanto a sentir más por el que deseo Kag? — Preguntó Sango con seriedad mientras ambas recogían lo que necesitarían durante las clases.
— Te amo Sango Higurashi y Kami sabe que solo quieres que encuentre lo que tú has encontrado en Miroku, así que te diré esto una sola vez, o al menos eso espero. —Dijo Kagome con un profundo suspiro — Amar a Sesshomaru está destinado a doler, eventualmente me destruiría, él no me ama San-san, no soy lo que él necesita, él me desea y yo también lo deseo, estoy bien como estoy con él, nosotros no somos como Miroku y tú, los veo y hay amor entre ustedes y una saludable dosis de pasión, entre Sesshomaru y yo solo hay deseo y sexo y así estamos bien — añadió Kagome con una débil sonrisa.
— Quiero más para ti — Dijo Sango con seriedad.
— Eventualmente algo vendrá para mí, solo hay que esperar — Dijo Kagome con calma saliendo y cerrando la puerta del auto tras ella.
— Kami… no hay peor ciego que el que no quiere ver — Murmuró Sango conteniendo las ganas de estrellarse la palma de la mano contra el rostro, de frustración, siguiéndola de cerca.
Aquella mañana Sango y Kagome cumplieron con su rutina en la Universidad finiquitando todos los detalles de las pasantías e investigando algunas cosas para empezar a adelantar el trabajo de grado sobre el que ya habían estado trabajando desde que Kagome le había anunciado los planes que tenía para la primera tienda de Sango, por lo que tendrían que estar dando algunas visitas a la universidad para mantenerse al día con los tutores y el acceso a la biblioteca de tesis, en búsqueda de alguna tesis parecida a la que ellas estaban realizando para asegurarse de que fueran completamente diferentes.
=== S S ===
— Quiero una línea rosada en el delineado del poster, algo así — Dijo Sango mostrándole a Kagome el diseño sobre el que estaba trabajando en su laptop.
— Perfecto, quiero que te sientas plenamente identificada y satisfecha con lo que hagas en la decoración de tu primera tienda, recuerda que estará allí por un buen tiempo y se convertirá en tu publicidad tu sello personal — Señaló Kagome aprobando lo que Sango estaba eligiendo para su negocio.
— Lo se… quiero dedicar la sección de invierno a Clare-san, ella era como el invierno con el cabello rubio y pálida como la leche, ella se veía como una muñeca de delicada porcelana— Dijo Sango mostrándole a Kagome el bosquejo que había hecho de Clare, la joven mujer se veía etéreamente hermosa e inocente, los cabellos rubios ligeramente ondulados por encima de los hombros y un desordenado flequillo que le daba un aire aniñado e inocente, en el dibujo ella caminaba descalza por un claro en el bosque vistiendo un ligero vestido de verano blanco que danzaba con una traviesa ráfaga de viento mientras ella sonreía despreocupadamente sosteniendo por encima de su cabeza un delicado parasol de fino encaje, tal como Sango la había visualizado en el más allá, libre sana, feliz y en paz absoluta.
— Era muy hermosa — Dijo Kagome sintiendo verdadera pena por la difunta joven mujer.
— Al menos Ginta pudo terminar de cerrar ese caso cuando le entregué los documentos que Azani tenía, pero ¿Qué justicia hubo para todas ellas, para Clare? — Dijo Sango con amargura, siempre que recordaba a las jóvenes mujeres que habían perdido sus vidas, no podía dejar de sentirse culpable por haber escapado y ellas no y furiosa porque nadie pudiera salvarlas, aunque Sango dudaba que pudieran vivir de verdad después de aquella horrible experiencia.
— Miroku y su equipo mataron a cada uno de ellos, el Youkai que la mató murió inmediatamente y estoy segura que debe estar rostizándose lentamente en el infierno junto a la bruja de Azani y todos aquellos desgraciados y Clare debe estar en paz en el cielo, sonriendo al ver lo que has logrado. — Dijo Kagome tranquilizándola.
— Si… supongo que tienes razón, espero de verdad que ella este en paz — Dijo Sango con suavidad, viendo los ojos verdes clarísimos de Clare en el dibujo eternamente joven como la última vez que la había visto.
=== S S ===
Sesshomaru continuaba monitoreando sus negocios y manteniendo una fuerte vigilancia sobre Kagome evitando a toda costa cualquier aproximación de los empleados de su padre o para sus efectos los de la concubina; su madre había tenido una seria reunión con la pareja Youkai que servía a la concubina y había intentado causar disturbios en el café de Kagome y ahora gozaban de una estadía "vigilada" en los confines de las tierras del Oeste con una prohibición absoluta de acercarse a Kagome o al edificio donde estaba emplazado el café.
Por otro lado su padre había recibido una notificación oficial de la dada de baja de "TODOS" los sirvientes de la concubina quienes ahora estaban bajo la custodia de su madre y el consejo Youkai, pues muchos de ellos tenían diferente denuncias y ahora que estaban fuera de la protección de Toga y el Oeste, finalmente podrían actuar sobre estas, su propio padre estaba teniendo problemas con la velada amenaza de su madre, pues ahora sabía muy bien que ella haría lo mismo con sus empleados si se salían de la línea.
Lo que quedaba del clan Setsuna había enviado un escrito formal a Sesshomaru pidiendo el cese de acciones contra un miembro de su clan, Sesshomaru sostenía el pergamino entre sus garras con profundo desdén y repulsa corriéndole por las venas royéndolo como el veneno que era tan parte de él cómo su sangre.
— Jaken, ve a la reunión convocada por el clan Setsuna y diles que este Sesshomaru no va a malgastar su valioso tiempo en ellos, además asegúrate de señalar que este no piensa levantar una sola garra para impedir que la madre de este haga lo que le plazca con los ex-sirvientes de la concubina, antes de regresar no olvides recordarles que nada pueden "exigir" a este Sesshomaru o a la madre de este — Dijo Sesshomaru dejando caer el pergamino directo a la cortadora de papeles que mantenía en su oficina.
— Enseguida Sesshomaru-sama, Jaken solo quería informarle mi lord que el mecánico ya terminó de reemplazar el volante de su camioneta y podrá ser usada por usted de inmediato— Dijo el Kappa antes de dar una reverencia y salir casi corriendo del lugar cuando el Youki de Sesshomaru se elevó por los cielos.
— Vamos Sesshomaru no seas así con el fiel sapo — Saludó Miroku dejándose caer despatarrado sobre el sillón de cuero frente al escritorio de Sesshomaru. — A todas estas ¿Qué le sucedió a tu volante?
— No es tu asunto— Siseó Sesshomaru sin mirarlo. — ¿Qué quieres? — Preguntó finalmente.
— Solo decirte que me alegro de que las cosas vayan bien con lady Kagome — Dijo Miroku.
— Es solo sexo, así que borra esa sonrisa idiota de tu rostro — Respondió Sesshomaru ocultando la amargura que eso le causaba y conteniéndose de no escupir las palabras.
— Si tú lo dices — Cometo Miroku sin presionar más a su primo — ¿Ellas son maravillosas verdad? — Dijo entonces pensado en su Sango.
— ¿Cuándo deseas emparejarte con ella? — Preguntó Sesshomaru distraídamente mientras revisaba otro documento para encontrar una misiva de una de sus últimas amantes (las que había usado tratando de saciar el deseo que sentía por Kagome fallando estrepitosamente) antes de lanzarla dentro de la cortadora sin siquiera abrirla.
— Quiero dejar que ella elija el día Sesshomaru, quiero que ella desee la unión formal conmigo, si por mí fuera ya me habría unido a ella desde la primera vez que la tuve en mi cama — Respondió Miroku con seriedad
— Habla con ella entonces, recuerda que son pocos eclipses lunares este año y eso es crucial para el tipo de ritual que ustedes deben realizar y atarla a tu línea de vida— Señaló Sesshomaru con calma.
— Claro… ¿Yakko no ha vuelto a hablarte? — Preguntó Miroku finalmente, sacando a colación la verdadera razón por la que había venido a verlo, Miroku había notado con preocupación el desequilibrio en la energía de su primo y eso era algo preocupante, incluso su tía Irasue había tenido unas palabras con el aquel día sobre el mismo asunto y lo peligroso que eso.
Como Youkai la energía que tenían era basta y poderosa, muy destructiva sin balance o control, para muestra la historia había documentado lo que sucedía con Hanyous y Youkai que perdían el control, la muerte y destrucción que dejaban a su paso era espantosa, y eso solo siendo simplemente "Youkai" pero cuando se hablaba de "Taiyoukai" la situación se agravaba y cuando se hablaba del "Daiyoukai" y príncipe del Oeste señor de la casa de la luna con una sagrada bestia antigua como contraparte, los resultados podían ser el fin de la vida por completo, el nombre que su primo tenía no había sido una elección al azar o casual capricho de lady Irasue, Sesshomaru realmente representaba el asesino perfecto, "el destructor del circulo de la vida" y el desequilibrio en su Youki podría tener nefastas consecuencias para todo el mundo.
— Sigue esperando a que este deponga las armas con el padre de este, ya este admitió que no seguiría y aun así no parece muy dispuesto a comunicarse con este — Señaló Sesshomaru internamente exasperado y preocupado él no era estúpido sabía muy bien la delicada posición sobre la que estaba siendo un Daiyoukai, el único en casi cinco mil años.
— Supongo que espera a que llegues a un acuerdo de paz "verbal" con tu padre — Señaló Miroku con calma, aunque estaba muy preocupado si ese era el caso porque si Sesshomaru era orgulloso y terco, su tío era aún más orgulloso y terco que él.
— Está bastante difícil entonces, padre no es fácil de disuadir — Señaló Sesshomaru con suave y peligrosa calma, interrumpido por el sonido de su celular — Taisho — Dijo Sesshomaru secamente, gruñendo por lo bajo con densa furia, mientras Miroku temblaba visiblemente en su asiento escuchando con incredulidad lo que Jaken decía, preguntándose cuan estúpidos podrían ser los Setsuna para tentar así a Sesshomaru y a su suerte. — Altavoz — Prácticamente ladró, sus ojos dorados tiñéndose de rojo de inmediato Yakko estaba en la superficie y eso siempre era algo de cuidado.
— Ya está en altavoz mi lord — Dijo Jaken claramente espantado.
— Lord….
— ¡Silencio! — Ladró Sesshomaru con furia y destilando gélido veneno. — Este Sesshomaru dirá esto una sola vez y si fuerzan la mano de este será para ustedes lidiar con las consecuencias: Ustedes el clan "moribundo" y viciado de Setsuna no tienen "nada" que este Sesshomaru desee, mucho menos aún entre sus mujeres, suficiente vergüenza la concubina del Oeste, la casa de la luna se niega a seguir esas prácticas deshonorables uniéndose a un clan que ya bastante vergüenza a traído a su puerta… Jaken encárgate del resto, este no puede permitirse perder el tiempo con los de su clase — Añadió Sesshomaru con fría crueldad antes de cortar la llamada
— ¿Cómo se les ocurre? — Dijo Miroku perplejo mientras corría prácticamente a servir un par de copas para ambos, sintiéndose furioso y asqueado. ¿Cómo se les ocurría ofrecerle a una de sus mujeres a Sesshomaru?, el codicioso clan definitivamente había perdido la cabeza Pensó como única explicación, tomándose de un trago la copa y sirviéndose otra más para él y para Sesshomaru.
— Insolentes gusanos, paracitos ambiciosos que ahora buscan echar sus garras sobre este, ignorantes — Escupió Sesshomaru antes de aceptar la copa y vaciarla de un trago sintiendo alivio en la bola de fuego que sintió desde la boca hasta su estómago.
— Quisiera verles las caras si supieran que tienes una aventura con una humana con la que estas más que satisfecho — Señaló Miroku antes de sentarse rígido en el sillón con los ojos muy abiertos mirando perplejo a Sesshomaru. — No es posible… Kagome… Lady Kagome… ella podría estar en peligro de ellos saber que ella existe, si están tan deseosos por ganar tú atención nada les costaría simplemente eliminarla de la competencia.
— El clan Setsuna se ha reducido considerablemente desde la última vez que estuviste aquí, solo quedan la concubina y tres sobrinas tan desesperadas por formar alianzas que una de ellas se unió a un clan de poca monta del Norte sin ningún poder pero con recursos económicos, poco más que mercaderes humanos, astutos y bien agarrados con sus arcas, ningún clan Youkai las quiere más que para un casual desfogue, la líder actual es la concubina así que eso está orquestado por ella, ellas no tienen ningún poder — Señaló Sesshomaru con aburrimiento.
— Supongo que no estará muy feliz cuando le llegue la noticia de tu opinión en el asunto — Celebró Miroku riendo por lo bajo.
— Este se encargará de que madre envié un heraldo con el mensaje de este — Dijo Sesshomaru sonriendo siniestramente una idea formándose rápidamente en su mente.
— ¿Vas a hacer que el cante tu mensaje en medio de la corte del Oeste verdad? — Preguntó Miroku sabiendo muy bien que su primo.
— Ciertamente… — Confirmó el imaginando al heraldo de la casa de la luna vestido con toda su rica y elegante indumentaria acompañado de dos guardias de palacio vestidos con toda la regalía y dos testigos más leyendo en voz alta en frente de toda la corte del Oeste su rechazo total al ridículo e insultante ofrecimiento de la concubina, ciertamente deseaba ver las caras de su padre y la ofensiva mujer contorsionarse de furia y vergüenza al convertirse en la comidilla y burla de las cortes, porque algo así no se quedaría oculto en el palacio del Oeste por muchos segundos.
— Ohhh quien fuera una mosca en la pared ese día — Suspiró Miroku barajando mentalmente los muchos contactos que podría convencer de grabar todo aquel drama para ellos.
=== S S ===
— Esta va a matar a esa vil y sucia puta con sus propias garras — Siseó Irasue con los ojos inyectados en sangre y un tono de voz controlado y mortíferamente frio, al escuchar el mensaje que su hijo le había enviado. — ¿Cómo se atreve esa sucia puta rastrera a tratar de contaminar a nuestro cachorro con su estirpe? Rugió en su mente Lady Kimi su bestia. — ¿Entonces? — Murmuró Irasue desconcertada — Nos pertenece Declaró satisfecha su bestia, a la pregunta no pronunciada de Irasue. — Satori… Informa a Yue-san que esta Irasue solicita sus servicios — Dijo Irasue sonriendo internamente sabiendo que Toga se volvería loco de furia y celos al ver a Yue, el macho era un poderoso Taiyoukai que formaba parte de su corte y que en ocasiones actuaba como su heraldo y representante en algunas funciones a las que no podía (o quería) acudir.
Toga siempre la había celado de este Youkai en particular y con toda razón, Yue había sido elegido por sus padres para asistirla desde el inicio de su temporada de celo, el macho la había iniciado en la vida sexual y ella y Kimi sabían muy bien lo que él y Sou su bestia podían darle, y aun tras la vil traición y aun emparejada con Toga ella no se había atrevido a buscar en su antiguo amante, el alivio que su cuerpo demandaba durante sus temporadas de celo y sabía que eventualmente el dolor de su celo se haría insoportable, más ella era una hembra de honor y no traicionaría sus votos y sus promesas, aunque el dolor y rabia de saber a Toga revolcándose con aquella puta en SU cama mientras ella había estado cumpliendo con él, pesara terriblemente en su mente.
— ¿Y..Yue-sama mi lady? — Preguntó el guardia de confianza que no necesitaba pero igual tenia.
— Yue… esta cree que es la mejor elección para llevarle un mensaje alto y claro a la concubina de Inu no Taisho y al mismísimo Inu, esta desearía poder ver sus rostros — Añadió dedicándole una sonrisa siniestra que hizo temblar al guardia antes de salir a cumplir su orden. — Si… Yue es la elección correcta… Toga y su puta aprenderán.— Prometió Irasue con fría furia, hundiéndose en el mismo y antiguo debate interno que la había seguido desde su emparejamiento y ahora más que nunca después de la traición de Inu no Taisho, ese debate cobraba más fuerza y sentido que antes.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo
